El Dzogchen


Namkaï Norbu Rimpoché . Extraido de Dzogchen y tantra, colección espitualidades vivientes, ediciones Albin Michel

El Dzogchen no es ni el Sûtra ni el Tantra. La base de la transmisión del Dzogchen es la "introducción" y no la "manifestación" como en el Tantra.

Sus prácticas principales trabajan directamente al nivel del espíritu para llevar el individuo al "estado primordial", al que es introducido por el maestro, estado que se continúa hasta la realización del" Grand Transfert" o del " Cuerpo de luz".

Aunque esta enseñanza funcione principalmente a nivel del espíritu, también existen prácticas de la voz y del cuerpo en el Dzogchen, pero son secundarias con respecto de la práctica de la contemplación no dual, y son utilizadas para llevar al practicante a este estado.

Únicamente esta contemplación puede ser llamada realmente Dzogchen, pero un practicante puede utilizar todas las prácticas de cualquier nivel de los Sûtras o los Tantras, si se revelan necesarias para eliminar lo que hace de obstáculo al estado de contemplación.

El método específico del Dzogchen es llamado el camino de la autoliberacion. Para aplicarlo, no hay nada a que el practicante deba renunciar, nada a purificar ni nada a transformar. La visión karmica que aparece, cualquiera que sea, es utilizada como camino. El gran maestro Padampa Sangyé ha dicho" no son las circunstancias que aparecen como una visión karmica las que condicionan a una persona en el estado dual; es el apego de esta persona que permite a lo que aparece que la condicione". Para romper con este apego del modo más veloz y más efectivo, la capacidad del espíritu de autoliberarse tiene que ser puesta en acción.

El término "autolibéración" no tiene que hacer creer sin embargo que hay un tipo de "yo" o de "égo" a liberar. Éste es, a nivel del Dzogchen, un postulado fundamental que todos los fenómenos están vacíos de naturaleza propia. "Autoliberacion", en sentido del Dzogchen, significa que todo lo que se manifiesta en el campo de la experiencia del practicante, es dejado libre de manifestarse tal cual es, sin ser juzgado bueno o malo, bonito o feo. Y, en este momento mismo, si no hay apego, sin esfuerzo y tambien sin voluntad, lo que se levanta, pensamiento o acontecimiento aparentemente exterior, se libera automáticamente de si mismo.

Practicando así, las envenenadas semillas del árbol de la visión dualística no tienen nunca la oportunidad de brotar y todavía menos de enraizar. Así, el practicante vive su vida de un modo ordinario, sin tener necesidad de otras reglas que su misma conciencia, pero siempre mora en la unidad primordial e integra a su estado todo lo que aparece y que ha hecho la experiencia, y sin que ninguna actitud externa señale qué él práctica. Esto es lo que se entiende por el nombre de Dzogchen que significa" Gran Perfección", y es lo que se entiende por contemplación no dual, o sencillamente contemplación.