EL LINAJE SAKYA


Cuando el Mahapandita Atisha viajaba por el Tíbet hacia el norte desde Ngari en 1046 y alcanzó la Montaña Ponpori, un trozo de tierra blanca como un espejo fue visible desde la ladera de la obscura montaña. Cerca, dos negros yaks salvajes estaban pastando. Viendo esto, Atisha profetizó que en el futuro dos emanaciones de Mahakala, el Protector del Dharma, aparecerían en ese lugar. Viendo también entonces siete letras brillantes de DHIH, una HUM y una HRIH, Atisha explicó a sus discípulos que las visiones de esas letras significaban que siete emanaciones de Manjushri, una de Avalokiteshvara y una de Vajrapani aparecerían para el beneficio de los seres sintientes. La palabra "Sakya"  literalmente significa "tierra blanca", y es por esto que la tradición Sakya es nombrada así, después de que Atisha tuviera estas visiones en el lugar del trozo de tierra blanca.

Fue en 1073 y en ese mismo solar de tierra blanca  cuando Khon Konchok Gyalpo de la influyente familia Khon, fundó el monasterio sobre el cual la tradición Sakya, protegida por dos formas de Mahakala y adornada por una corriente ininterrumpida de seres iluminados, tendría sus raíces.

La historia de los Sakyapas está íntimamente ligada al linaje de los Khon, una noble familia cuya larga historia se remonta al Tíbet prebudista, cuando contribuyeron  a la difusión del Bön. Este gran linaje remonta su descendencia hasta los primeros tiempos cuando tres hermanos de una raza celestial descendieron desde el cielo de Abhasvara y se posaron sobre el pico de una montaña en una tierra que más tarde sería conocida como el Tíbet. Si bien dos de los hermanos retornaron a las regiones celestiales, el más joven permaneció en la tierra con su familia. Su gran nieto Yadrug Silima, tuvo un niño. Este niño fue llamado Khon Bharkye. Él fue el primero en el linaje terrenal que más tarde fue conocido como la Dinastía Khon.

El hijo de Khon Barkye, llamado Khon Palpoché, fue un influyente ministro del rey tibetano Trisong Detsen, el rey que invitó a Guru Padmasambhava al Tíbet en el siglo octavo. Otro miembro de la familia Khon, Khon Lui Wangpo fue uno de los siete primeros tibetanos en recibir la ordenación del abad Shantarakshita, un linaje de vinaya que ha sobrevivido dentro de la tradición Nyingma hasta ahora. Khön Lui Wangpo y otros miembros de la familia llegaron a ser discípulos del renombrado Maestro Indio Guru Padmasambhava. Por este motivo el linaje de la deidad de meditación Vajrakilaya continúa dentro de la tradición Sakya hasta el momento presente, y durante los siglos siguientes, concretamente hasta el siglo XI en que la práctica pura de la Vieja Escuela declinó y los Nuevos Tantras llegaron a alcanzar al Tíbet, permanecieron como seguidores de la Vieja Escuela.

Las enseñanzas distintivas de la tradición Sakya se remontan a Virupa, el Mahasida Indio del siglo noveno. Este gran erudito y meditador, conocido como Shri Dharmapala, había llegado a ser abad del famoso Monasterio de Nalanda en el norte de la India -algunas fuentes dicen que Él fue el abad de Vikramashila- y era un practicante de toda la vida del Chakrasamvara Tantra.

Sin embargo, después de años dedicándose a su deidad meditacional sin ningún resultado, Él decidió abandonar sus prácticas, y con repugnancia, tiró su mala (rosario) a la letrina. Esa noche la deidad femenina Nairatmia (literalmente "desinterés personal"), la cual es la consorte de Hevajra, se le apareció a Dharmapala en una clara visión en la forma de una mujer de color azul quien le dijo:

"Hijo precioso, cesa este comportamiento inapropiado. Busca tu mala, lávalo con perfume y continúa tu práctica correctamente. Yo soy la deidad con la que tienes una relación kármika y yo te guiaré."

A continuación, Ella inició a Dharmapala en el mandala de Hevajra y durante los siguientes días Él hizo progresos asombrosos practicando este sistema tántrico.

La comunidad monástica se percató de que algo extraordinario le estaba sucediendo a su venerado maestro, cuyo comportamiento se había hecho excéntrico e imprevisible. Finalmente las autoridades se sintieron obligadas a pedirle que se fuera y Virupa "El Feo"- como ahora se llamaba- entregó sus hábitos, se vistió con trapos y flores y partió de Nalanda.

A partir de ese momento la historia de su vida está llena de sucesos milagrosos tales como el separar las aguas del Ganges, sobrevivir a intentos de ejecución y hasta hacer que el sol se mantuviera inmóvil en el cielo. Habiendo despertado la fe en un gran número de personas por medio de la exhibición de sus poderes mágicos, Virupa fue capaz de transmitir el linaje de la práctica Vajrayana pura a aquellos que estaban maduros.

 Desde el punto de vista de las siguientes generaciones, la mayor contribución de Virupa fue transmitir las enseñanzas que llegaron a ser conocidas como el Lam Dre o "El Camino con su Fruto". Estas enseñanzas sistematizan la gama completa de instrucciones del Sutra y del Tantra en términos de la deidad meditacional Hevajra. El punto de vista que se presenta en estas enseñanzas se conoce como "La inseparabilidad del samsara y nirvana". Como un maestro Sakya actual lo define:

"La mente en sí, la unión de luminosidad y vacuidad, es la raíz de samsara y nirvana. Cuando está obscurecida toma la forma de samsara y cuando está liberada de los oscurecimientos es nirvana. La clave para lograr la Budeidad, la fuente última de beneficio para todos los seres, yace en esta realización".

Con el tiempo las enseñanzas Lam Dre llegaron al Tíbet a través del trabajo del traductor Drogmi, un contemporáneo de Atisha y maestro de Marpa, el maestro del famoso Milarepa, quien las pasó a Kunga Gyalpo (1034-1102), el fundador del Monasterio de Sakya. Ellos posteriormente lo pasaron al brillante hijo de Khon Konchok Gyalpo llamado Sachen Kunga Nyingpo (1092-1158), la emanación de Avalokiteshvara profetizada, quien escribió nada menos que once comentarios a su práctica.

Sachen Kunga Nyingpo no sólo recibió instrucciones de Virupa en una visión clara, sino que también, cuando tenía tan solo doce años de edad,  contempló a Manjushri directamente, y de Él recibió los versos conocidos como "La Renuncia a los Cuatro Apegos":

Si estás apegado a esta vida,
no eres persona religiosa,

Si estás apegado al mundo de la existencia,
no posees la renuncia.

Si estás apegado a tu propia suerte,
no tienes el pensamiento de la Iluminación

Si la avidez surge,
careces de visión.

 

Estas y otras instrucciones, especialmente aquellas de las nuevas, o Sarma (traducciones de tantras que estaban siendo diseminadas en el Tíbet), se convirtieron en las bases de la tradición de las enseñanzas Sakya, y su forma característica les fue dada por los descendientes de Khon Konchok Gyalpo, los llamados   Cinco Grandes Maestros Sakyas. Entre ellos el más sobresaliente fue Kunga Gyaltsen (1181-1251), conocido popularmente como Sakya Pandita.

 Desde una temprana edad dio muchas muestras de que era una emanación de Manjushri, la encarnación de la sabiduría iluminada. Él podía hablar Sánscrito antes de que tuviera edad suficiente para poder andar, y tuvo dominio de la medicina y muchas otras formas de artes y ciencias mientras todavía era un niño.

Estudió extensamente y practicó tantras como los de Chakrasamvara y Guhyasamaja, obteniendo completo dominio sobre ellos. Fue fundamental en la introducción de la tradición del análisis lógico en el Tíbet, y algunas de sus obras fueron tan aclamadas que fueron diseminadas en la India en traducciones Sánscritas.

 Cuando tenía 63 años de edad, viajó a la Corte Mongol en China donde vivió los últimos años de su vida, avanzando la propagación del Buddhadharma e ideando un nuevo tipo de letra mongola, a la cual fue traducido todo el canon budista.

 Al final de su vida llena de enseñanzas y beneficio para los demás, Sakya Pandita colocó sus manos sobre la cabeza de su joven sobrino y heredero del Dharma, Chogyal Pagpa - cuyo destino fue ser el tutor espiritual de Kublai Khan- y le dijo: "Practica el Guru Yoga, el único camino seguido por todos los Buddhas".

Durante el tiempo de Sakya Pandita y Chogyal Pagpa la Tradición Sakya alcanzó su zenit en términos de importancia temporal y religiosa. En 1252, Chogyal Pagpa fue invitado a la corte del Emperador Kublai Khan quien se convirtió al Budismo. El primer gobierno eclesial del Tíbet fue entonces formado y el Linaje Sakya gobernó en el Tíbet durante varias generaciones.

Tanto en su enseñanzas como en su ejemplo personal, Sakya Pandita demostró la necesidad de que la práctica espiritual fuera combinada tanto con el estudio como con la meditación, Y la Tradición Sakya sigue proporcionando maestros tales como su actual Cabeza, Su Santidad Sakya Trizin, famoso tanto por su erudición como por sus avanzadas realizaciones.

Así, aún después de setecientos años, los miembros de la gloriosa tradición espiritual siguen haciendo caso al consejo de Sakya Pandita:

"La meditación sin escuchar enseñanzas con anterioridad,
Aunque brinde éxitos durante un tiempo, pronto falla.

Uno puede fundir oro y plata,
Pero sacados del fuego, se endurecen de nuevo".

 

 Como en otras tradiciones del Budismo Tibetano, en la Escuela Sakya surgieron diferentes linajes. Los que estrictamente sostienen las enseñanzas de Sakya Pandita son Sakya, Ngor y Tsar. Otras tres tradiciones raíces en el Linaje Sakya son la Bulug/Shadug, la Jonang y la Bodong . El Dzongpa también ha sido tratado como un linaje separado. "Pero entre todas estas tradiciones Sakyas, hay tan sólo unas mínimas diferencias a la hora de sus explicaciones y teorías de Sutra y Tantra" - Dzongpa Jamyang Khyentse Chokyi Lodro.

En el momento presente, Su Santidad Sakya Trizin Ngawang Kunga es el cabeza de la Escuela Sakya y el Segundo en protocolo religioso sólo después del Dalai Lama. Luding Khen Rimpoche es el cabeza de la Escuela Ngor y Chokye Trichen Rimpoche es el cabeza de la Escuela Tsar.

 Dentro de los Sakyas, de las cientos de enseñanzas Indias que la vida religiosa del Tïbet asimiló a través de los esfuerzos de los Cinco Maestros Fundadores, las más famosas fueron la transmisión de Hevajra que se originó con Virupa, la de Vajrakilaya de Padmasambhava, la de Vajrayogini de Naropa, la de Mahakala de Vararuci y la de Guhyasamaja de Nagarjuna. Estos cinco Mahasiddhas Indios están considerados con mucho renombre en la Escuela Sakya.

Aparte de estas enseñanzas, están Los Treces Dharmas Dorados que pertenecen sólo a la orden Sakya, Chakrasamvara, Kalachakra, Samputa, Vajra Bhairava, Achala, etc, etc.