Meditación Dinámica: catarsis y celebración 


Osho :

La meditación es un fenómeno que afecta la energía. Tienes que entender algo muy esencial en relación a todos los tipos de energías, y esta es la ley básica: la energía se mueve en una polaridad dual, esa es la única forma en que se mueve; no hay ninguna otra forma para su movimiento. Se mueve en una polaridad dual.

Para que una energía llegue a ser dinámica, necesita a su polo opuesto. Igual que la electricidad, que se mueve con polaridades positivas y negativas. Si existe solamente la polaridad negativa, no va a haber electricidad; o si solamente existe la positiva tampoco la va a haber. Ambos polos son necesarios, y cuando ambos polos se juntan, se produce la electricidad; entonces se enciende la chispa.

Y esto es así para todo tipo de fenómenos. En la vida la polaridad continúa entre el hombre y la mujer. La mujer es el polo negativo de la energía de vida; y el hombre es el polo positivo. Son eléctricos, por eso es tanta la atracción. Con el hombre solo, la vida desaparecería; con la mujer sola no podría haber vida, solamente muerte. Entre el hombre y la mujer existe un equilibrio; entre el hombre y la mujer -éstos dos polos, estas dos orillas- , fluye el río de la vida.

Mires donde mires, vas a encontrar la misma energía moviéndose en polaridades, equilibrándose.

Esta polaridad es muy significativa para la meditación porque la mente es lógica y la vida es dialéctica.

Cuando digo que la mente es lógica quiero decir que se mueve en forma lineal; cuando digo que la vida es dialéctica quiero decir que se mueve con su opuesto, no linealmente; zigzaguea de lo negativo a lo positivo -de lo positivo a lo negativo, de lo negativo a lo positivo. Zigzaguea, usa los opuestos.

La mente se mueve en una línea, en una simple línea recta; nunca se mueve hacia lo opuesto, mas bien lo niega; solamente cree en uno, y la vida cree en dos.

Entonces, para cualquier cosa que vaya a crear la mente, siempre elige uno. Si elige el silencio -si se hartó de todo el ruido que hay en la vida y decide estar en silencio- , entonces la mente va a ir a los Himalayas: quiere estar en silencio, no quiere tener nada que ver con ningún tipo de ruido. Hasta el canto de los pájaros le va a molestar, hasta la brisa que sopla entre los árboles le va a molestar. La mente quiere silencio; eligió la línea, entonces ahora va a tener que negar lo opuesto absolutamente.

Pero este hombre, viviendo en los Himalayas -buscando el silencio, evitando al otro, al opuesto- , va a ser un hombre muerto, verdaderamente apagado; y cuanto más elija el silencio, más se va a apagar -porque la vida necesita de su opuesto, del desafío de su opuesto.

Es un silencio diferente el que existe entre dos opuestos. El primero es un silencio muerto, el silencio del cementerio. Un muerto está en silencio, pero no te gustaría estar muerto. Un muerto está en absoluto silencio; nadie lo puede perturbar, su concentración es perfecta, no puedes hacer nada que distraiga su atención; su mente está absolutamente fija. Incluso si todo el mundo a su alrededor se vuelve loco, él va a permanecer concentrado. Sin embargo, no quisieras estar muerto.

Silencio, concentración, o como te guste llamarlo, no te gustaría estar muerto, porque si estás en silencio y muerto, el silencio no tiene ningún sentido.

El silencio te tiene que suceder mientras estás absolutamente vivo, vital, burbujeante de vida y energía, entonces el silencio tiene sentido; pero ahora el silencio va a tener una cualidad totalmente distinta; no va a ser opaco, apagado, va a estar vivo, va a ser un equilibrio sutil entre las dos polaridades.

Un hombre que busca un equilibrio vivo, un silencio vivo, va a querer estar en ambos, en la plaza pública y en los Himalayas. Va a querer ir a la plaza pública a gozar del ruido, y también va a querer ir a los Himalayas a gozar del silencio. Y va a crear un equilibrio entre estas dos polaridades opuestas, y va a permanecer en ese equilibrio. Y no puede encontrarse este equilibrio con esfuerzos lineales.

Es esto lo que dice la técnica Zen del esfuerzo sin esfuerzo. Usa términos contradictorios -el esfuerzo sin esfuerzo, o la puerta sin puerta, o el camino sin camino. El Zen siempre usa el término contradictorio inmediatamente, nada más que para insinuar que el proceso va a ser dialéctico, no lineal. No se va a negar el opuesto, sino que se lo va a absorber; no se va a dejar de lado al opuesto, se lo va a usar. Si lo dejas de lado, se va a quedar colgando de vos. Si no lo usas, vas a perder mucho.

La energía puede tranformarse y usarse, y entonces, usándola, vas a ser más vital, más vivo. El opuesto se tiene que absorber para que el proceso se vuelva dialéctico.

El no-esfuerzo significa no hacer nada, inactividad -akarma. El esfuerzo significa hacer mucho, actividad -karma, y ambos tienen que estar presentes.

Haz mucho, pero no seas un adicto al `hacer’ -entonces vas a lograr ambos. Actúa en el mundo pero no seas parte de él. Viví en el mundo, pero no dejes que el mundo viva en vos, así se absorben las contradicciones.

Y eso es lo que estoy haciendo. La meditación dinámica es una contradicción; dinámica quiere decir esfuerzo, mucho esfuerzo, absoluto esfuerzo; y meditación quiere decir silencio, no-esfuerzo, no-actividad. Puedes llamarla una meditación dialéctica.

 


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