EL MAYOR DESAFIO:

EL FUTURO DE ORO



 

PARTE I :   CORTA LA RAIZ  DE LOS PROBLEMAS!

¿SIN FUTURO?

Existe toda posibilidad de que, en lo que concierne a la vida, no haya ningún futuro. Estamos llegando a un callejón sin salida. Es triste reconocer el hecho, pero es bueno hacerlo, porque entonces existe la posibilidad de dar un giro diferente. De la manera en que las cosas se desenvuelven hoy, la conclusión lógica es un suicidio global.

Y el factor más alarmante es que la intelectualidad del mundo, los científicos del mundo, los filósofos del mundo, están ignorando todos estos hechos. Todo ser inteligente debería tener la determinación de no permitir que ningún interés creado destruyera este planeta. Salvar al hombre es salvar la mayor creación del universo. A esta Tierra le ha costado cuatro millones de años crear al hombre. ¡Todo es tan valioso! Y el futuro es mucho más valioso aún.

Si algo tiene que hacerse por el futuro, éste es el momento; de otra manera la mayor evolución de la consciencia en el universo desaparecerá. Esto no representará sólo una pérdida para la Tierra, sino para el universo entero.

En estos millones de años hemos sido capaces de crear la posibilidad de cierta consciencia, pero no tenemos tiempo para esperar que la naturaleza vaya evolucionando a su lento ritmo. La naturaleza dispone de la eternidad; nosotros no. Tenemos tan sólo doce años en nuestras manos, hasta el final del siglo XX.

Por ejemplo, el reciente informe de las Naciones Unidas en su Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo, "Nuestro Futuro Común", ha hecho una recomendación con el objetivo de lograr un "desarrollo auto-sostenible" para salvar al planeta y ha definido esto como "La satisfacción de las necesidades básicas del presente sin agotar los recursos del futuro". El informe reconoce también que, si algo debe hacerse al respecto, ha de hacerse ahora; de otra manera no habrá futuro.

La conclusión es verdadera, pero el informe ha sido manipulado. Está manipulado en el sentido de que no habla de quién ha creado los problemas actuales.

Si vamos a resolver los problemas del futuro y a disolverlos, tenemos que buscar sus raíces en el pasado. Es todo nuestro pasado, en todas sus dimensiones, lo que ha dado origen a esta peligrosa situación. Pero nadie habla acerca de ello, porque ninguna generación anterior se ha preocupado por el futuro. Durante miles de años el hombre ha vivido del modo que quería, y simplemente ha forzado a la generación siguiente a vivir a su manera. Esto ya no es posible.

Tenemos que dar un salto cuántico y enseñar a la nueva generación a no vivir de la manera que nosotros hemos vivido. Sólo entonces puede cambiar el futuro.

 

 

UNA DISCONTINUIDAD CON EL PASADO

 

Los problemas básicos abordados por el mismo informe "Nuestro Futuro Común", alimentación básica, población humana y recursos, especies y ecosistemas, industria, polución y problemas urbanos, son en realidad, una pequeña parte del problema global. El informe ignora los problemas reales. Dice que las naciones deben trabajar en conjunto, pero no mira las raíces.

¿Quién está dividiendo la Tierra?

Afirma que la economía y la ecología están conectadas, ¿pero qué ocurre con los intereses creados del pasado, con la religión y la política, los cuales son la causa de las divisiones nacionales?

Diciendo que tenemos que trabajar ahora para salvar al futuro, el informe implica que la situación presente ha sido creada por el pasado. Pero seguimos aferrados al pasado.

Si nosotros somos responsables del futuro, ¿quién es responsable por nosotros?

Somos el fruto del pasado y estamos viviendo en la miseria.

No hemos creado estos problemas; han sido creados por la Humanidad del pasado. Si queremos, realmente, encontrar soluciones para el futuro, tenemos que descubrir las raíces de estos problemas en el pasado.

Nada cambia simplemente podando las hojas de los árboles; tienes que cortar las raíces. Y en el momento que empieces con las raíces, te encontrarás en dificultades, porque los políticos están en las raíces, todas las naciones están en las raíces y la real unidad básica de la sociedad es el matrimonio, en donde todos nuestros problemas radican.

Si podemos disolver el matrimonio, la sociedad se disolverá y como consecuencia, naciones, razas, políticos y sacerdotes desaparerán; es por eso que todos ellos insisten en el matrimonio: saben que es la raíz, y que es necesario mantener al hombre infeliz y esclavizado.

Para tener un futuro diferente de aquél que vendría por sí mismo, nosotros mismos tendremos que desligarnos del pasado.

Al parecer, el hombre existe para todas estas cosas: democracia, socialismo, fascismo, comunismo, hinduismo, cristianismo, budismo, islamismo.

La realidad debería ser que todo existiese para el hombre; y si va en contra del hombre, no debería existir en absoluto.

Todo el pasado de la Humanidad está lleno de ideologías estúpidas por las cuales la gente ha sido perseguida, matada, asesinada, quemada viva. En los últimos tres mil años hemos luchado en cinco mil guerras, como si la vida no fuera más que pelear, en vez de ser creativos, en vez de disfrutar los regalos de la naturaleza.

Tenemos que abandonar toda esta demencia. No podemos cambiar ninguna cosa en este mundo si no cortamos estas raíces completamente.

La necesidad más importante de la Humanidad hoy en día es hacerla consciente de que su pasado la ha traicionado; que no vale la pena continuar el pasado—sería un suicidio—y que una Humanidad nueva es absoluta y urgentemente necesaria.

 

INTERDEPENDENCIA ES NUESTRA REALIDAD

Toda la ecología en toda la Tierra está siendo destruida. Pero la vida no existe como islas separadas; ni un solo hombre es una isla, todo está entretejido.

Hemos oído estas dos palabras: dependencia e independencia. Ambas son irreales: la realidad es interdependencia. Todos somos interdependientes unos de otros; no sólo un hombre de otro hombre, no sólo una nación de otras naciones, sino los árboles y el hombre, los animales y los árboles, los pájaros y el sol, la luna y los océanos... todo está entretejido. Y la Humanidad del pasado nunca pensó en que fuera un cosmos. Siguieron pensando en términos de considerarlo todo por separado. Fue imposible para la gente del pasado pensar que el hombre y los árboles estén conectados, que sean interdependientes.

No puedes vivir sin árboles y tampoco los árboles pueden vivir sin ti. Pero es demasiado tarde; árboles de cien años, de doscientos años, incluso de miles de años, han sido destruidos y talados para producir más papel destinado a toda clase de periódicos estúpidos, sin consideración alguna por lo que se está causando. Nadie será capaz de reemplazar estos árboles.

Nepal, uno de los países más pobres del mundo, no posee más que los eternos Himalayas y sus espesos bosques, viejos, antiguos. Se han vendido esos bosques a diferentes países. Esta es la única mercancía que puede vender. En los últimos treinta años, la mitad de los árboles del Nepal han desaparecido y para los próximos treinta años la Unión Soviética ha adquirido los derechos de muchos de los restantes bosques. Y no están talando árboles a la antigua usanza, con hacha, sino con las más modernas técnicas, de manera que en un solo día, cientos de árboles simplemente desaparecen; miles de hectáreas de bosques se convierten en un desierto. Estos árboles habían venido impidiendo a los ríos de los Himalayas descender con demasiada fuerza. Cuando las aguas alcanzaban Bangladesh, donde se encuentran con el océano, la cantidad de agua era exactamente aquélla que el océano podía absorber. Pero ahora esos árboles han desaparecido y los ríos están fluyendo con una fuerza tan tremenda y con tanta agua que el océano no puede absorberla rápidamente.

Y cada año, Bangladesh está sufriendo enormes inundaciones, extrañas inundaciones, ríos fluyendo contra corriente porque el océano no admite el agua. Destruyen todas las cosechas de Bangladesh. Bangladesh es pobre y estas inundaciones están matando a miles de personas, miles de animales, destruyendo miles de casas. Y ahora Bangladesh no puede hacer nada al respecto. No está en su poder decir a Nepal: "Por favor, no taléis los árboles".

En primer lugar, incluso si Nepal detiene la tala de árboles, el daño está ya hecho. Y en segundo lugar, Nepal no puede detener la tala de estos árboles. La venta ha sido hecha para los próximos treinta años; el dinero ha sido ya cobrado, para sobrevivir.

Una situación similar existe en muchas áreas del mundo.

Las selvas tropicales de todo el mundo desaparecen a una velocidad de dieciocho a veinte millones de hectáreas al año, un área como la mitad del tamaño de California; y California es uno de los estados más grandes de los Estados Unidos. En el período de los próximos veinte a treinta años, todas las selvas tropicales desaparecerán, y las implicaciones son tremendas porque estos bosques proveen oxígeno y vida. Si estos bosques desaparecen a la velocidad que están desapareciendo, la Humanidad no sabrá qué hacer para encontrar oxígeno; ¿de dónde lo obtendrá?

Y por otro lado, todo el dióxido de carbono que uno exhala, los bosques lo inhalan. Si estos bosques no existieran... hay ya mucho dióxido de carbono acumulándose continuamente en la atmósfera; éste es un hecho que se aprecia en cualquier parte de la Tierra. Y a causa de este dióxido de carbono, la temperatura de la atmósfera está elevándose. Es ya unos cuantos grados más alta de lo que ha sido jamás.

Si la temperatura sigue incrementándose—cosa posible porque nadie escucha: se talan árboles sin ninguna inteligencia, para cosas inútiles; están destruyendo la vida para periódicos de tercera categoría—existe la posibilidad de que las nieves perpetuas de los Himalayas empiecen a derretirse, lo que no ha ocurrido nunca en el pasado. Entonces todos los océanos se elevarán muchos metros y las ciudades costeras quedarán cubiertas por las aguas, como por ejemplo, Nueva York, Londres, San Francisco, Amsterdam, Bombay y Calcuta.

Durante los próximos doce años, se espera que la población mundial se incremente de un treinta a un cuarenta por ciento; de cinco mil millones de personas a siete mil millones. El solo crecimiento de esta población causará un requerimiento del doble de agua en casi la mitad del mundo, y no tenemos esa cantidad de agua potable. Además, los alimentos, eso es otra cosa...

Además, el informe de las Naciones Unidas afirma que globalmente, seis millones de hectáreas de tierras de cultivo y pastos se degradan hasta la desertización y veinte millones de hectáreas se ven reducidas a una productividad nula. Muchos cientos de plantas y especias de animales se extinguen cada año, lo que puede fácilmente convertirse en miles cada año a medida que bosques y tierras de pastoreo sigan desapareciendo. De un millón y medio a dos millones de personas en países en vías de desarrollo sufren anualmente de agudos envenenamientos a causa de pesticidas, y las muertes relacionadas con pesticidas se estiman en diez mil al año.

Hay muchos gases que son producidos por nuestras fábricas, lo que nos ha hecho conscientes de un extraño fenómeno: esos gases ascienden y producen agujeros en la capa de ozono—una variedad de oxígeno—que envuelve a la Tierra a unos treinta kilómetros de distancia. Este ozono es absolutamente necesario para la Humanidad, para los animales, para los árboles, porque absorbe los rayos dañinos del sol y permite sólo la entrada de rayos favorables para la vida. En la actualidad los gases que nuestras factorías e industrias han creado grandes agujeros, y a través de esos agujeros, mortíferos rayos del sol están atravesando nuestra atmósfera.

Ningún gobierno está dispuesto a apoyar a los científicos de tal manera que puedan crear más ozono y rellenar esos huecos que nosotros mismos, inconscientemente, hemos creado.

Esta Tierra no ha estado nunca tan enferma; nunca ha estado tan en peligro de sufrir nuevas enfermedades. Pero los intereses creados no están dispuestos a detener a estas fábricas o a encontrar alternativas.

El presupuesto mundial para la guerra se acerca a un millón de millones de dólares al año. Un millón de millones de dólares se gastan cada año en asuntos de guerra, y cada año quince millones de personas mueren por malnutrición y enfermedad.

Cada minuto, treinta niños mueren por falta de comida y de vacunas de bajo costo, y cada minuto 1.3 millones de dólares de los fondos públicos se destinan al presupuesto militar mundial.

Al parecer, ya no estamos interesados en la vida, hemos decidido suicidarnos. El hombre nunca se ha encontrado en tal estado suicida; nunca, en toda la historia.

Doscientos cincuenta millones de niños no han recibido ni siquiera una educación elemental. Un solo submarino nuclear equivale al presupuesto educativo anual de dieciséis millones de niños en edad escolar en países en vías de desarrollo. ¡Un solo submarino! Y hay cientos de submarinos surcando los océanos de todo el mundo—americanos y rusos—y cada submarino tiene armas nucleares seis veces más poderosas que todas las armas usadas en la Segunda Guerra Mundial. Son tan costosas que podríamos haber provisto a nuestros niños de educación y comida, de alimento. Pero nuestros intereses son otros.

Medio millón de científicos están dedicados solamente a crear más material de guerra. Diez millones de personas en todo el mundo ya han contraído el SIDA, el cual no tiene curación. Y esta cifra no es correcta, porque muchos países aún no han declarado cuánta gente tiene el SIDA; no tienen ninguna manera de averiguarlo, por ejemplo, la India. Los países musulmanes están destinados a tener un gran número de gente sufriendo de SIDA, porque la homosexualidad se ha practicado durante miles de años.

En todas partes las perversiones sexuales se han vuelto tan desenfrenadas, que Sodoma y Gomorra parecen juegos de niños. Incluso de acuerdo con moderadísimas estimaciones, para el final de este siglo habrá cien millones de personas padeciendo el SIDA. Un número tan elevado que no existe ninguna posibilidad de que los hospitales sean capaces de ofrecer los cuidados necesarios.

Estas son las multidimensionales formas en que la muerte se está aproximando a la Tierra.

Mi énfasis estriba en que nuestros problemas son internacionales y nuestras soluciones son nacionales, por lo que ninguna nación es capaz de resolverlos. Lo tomo como un gran desafío y una gran oportunidad. Las naciones deberían disolverse en un Gobierno Mundial.

 

LAS NACIONES ESTAN  ANTICUADAS

Las naciones se han vuelto anticuadas, pero siguen existiendo y son ellas las que constituyen el mayor problema. Mirando al mundo a ojo de pájaro, un sentimiento extraño surge: que lo tenemos todo, solamente necesitamos una Humanidad. Por ejemplo, en Etiopía la gente estaba muriéndose—mil personas al día—y en Europa, alimentos por valor de miles de millones de dólares estaban siendo lanzados al océano.

Cualquiera que observara desde el exterior pensaría que la Humanidad está loca. Miles de personas muriéndose, y montañas de mantequilla y otros alimentos lanzados al océano. Pero Etiopía no es de la incumbencia del mundo occidental. ¡Lo que les incumbe es salvar sus economías y su status quo! Y para proteger sus estructuras económicas, están dispuestos a destruir los alimentos que hubieran salvado las vidas de miles de personas.

Los problemas son mundiales, las soluciones han de ser mundiales.

Y mi entendimiento es absolutamente claro: existen cosas en lugares donde no se necesitan y en algún otro lugar la vida misma depende de ellas. Un Gobierno Mundial significaría mirar la situación total de este globo y transferir las cosas allí donde son necesarias.

Es la Humanidad. Y una vez que pensemos en un solo mundo, entonces hay una sola economía.

La última vez que los Estados Unidos lanzó sus alimentos al mar, solamente los gastos de la operación fueron de millones de dólares. Este no es el costo del producto, sino solamente el transporte al océano y su inmersión. Y el mismo Estados Unidos posee treinta millones de personas que no pueden abastecerse de suficientes alimentos. No se trata ya de una cuestión de dárselo a otra gente, sino de ofrecérselos a su propia gente.

Pero el problema se complica, porque si empiezas a dar comida gratis a treinta millones de personas, otros empezarán a preguntar, ¿por qué debemos pagar nuestra comida? Entonces el precio de las cosas bajará. Con la baja de los precios, a los campesinos no les interesará producir más. ¿Qué es lo que ocurre? Por temor a perturbar la economía, dejan que treinta millones de personas se mueran de hambre en las calles, y continúan lanzando la producción excedente al océano.

No sólo eso, treinta millones de personas en los Estados Unidos sufren de sobrealimentación. La ciencia es perfectamente capaz de ayu-darles; es muy simple, quizá el sobrealimentado necesita simplemente una pequeña cirugía cerebral y la sobrealimentación desaparecerá.

Treinta millones de personas mueren de enfermedades causadas por sobrealimentación, treinta millones de personas mueren por falta de alimentos; se puede salvar a sesenta millones de personas con un poco de comprensión.

Pero se necesita una visión a ojo de pájaro para mirar el mundo entero como una unidad.

Nuestros problemas nos han llevado a una situación donde tenemos que transformar al hombre, sus viejas tradiciones, sus condicionamientos; porque estos condicionamientos y estos sistemas educacionales y religiosos que el hombre ha seguido hasta ahora han contribuido a esta crisis.

Este suicidio global es el resultado final de todas nuestras culturas, de todas nuestras filosofías, de todas nuestras religiones. Todas han contribuido de manera extraña, porque nadie ha pensado nunca en el todo.

12Y el poder está en las manos de esa clase de personas. Cualquier chiflado puede apretar un botón y acabar con toda la Humanidad, con toda la vida sobre la Tierra.

 

UN GOBIERNO MUNDIAL

Las Naciones Unidas deberían pasar a ser de una organización formal, a un Gobierno Mundial real y todas las naciones deberían rendirle sus ejércitos y sus armas. Entonces se podrían encontrar maneras de que la tecnología de las armas pudiera ser usada para propósitos creativos. Y millones de personas en los ejércitos serían liberadas para un trabajo creativo, y todos los científicos que todos los gobiernos están reteniendo en su poder, se convertirían, bajo la ONU, en una sola unidad.

Cada Primer Ministro de los países existentes se convertiría en un miembro del Gobierno Mundial y todos los Primeros Ministros de los países que se unieran al Gobierno único mundial, continuarían trabajando funcionalmente. No tendrían ningún poder real, porque nadie invadiría a nadie. Simplemente harían funcionar los trenes y las oficinas de correos, etc., de sus países.

Existe la posibilidad de que algunos gobiernos no se unieran al Gobierno Mundial. Entonces éstos tendrían que ser boicoteados completamente, como si no existieran. No debería haber ninguna relación con ellos, ni comunicación porque ésa es la única manera de hacer que se unieran. Y ellos no se podrían levantar en contra del Gobierno Mundial. Tendrían que rendirse. Es mejor rendirse por las buenas. Entonces tendrían su gobierno, su guardia interna, una fuerza nacional que se encargaría de los asuntos internos, pero no tendrían instalaciones generando armas nucleares ni millones de personas ocupadas en el innecesario ejercicio de matar al hombre.

Los miembros del Gobierno Mundial elegirán al Presidente Mundial. Pero el Presidente Mundial no será elegido entre los miembros del Gobierno Mundial, sino entre los de afuera. Y una cosa debería ser absolutamente cierta sobre él: no debería ser un político. Podría ser un poeta, un pintor, un místico, un bailarín, pero no un político. Cualquier cosa excepto eso. De esta manera destruiríamos el poder político que ha sido una total tortura en el pasado.

Así como es la ONU ahora—con unos cuantos países disfrutando del poder de veto—debería ser disuelta.

Se trata de nuevo de un delirio del ego,. Esto ha sido la causa de muchos problemas: un simple gobierno puede vetar algo a todo el mundo. En vez de eso, cada presidente de las distintas naciones tendría un poder de voto de acuerdo al número de graduados en las universidades del país.

Esto cambiaría toda la estructura de poder en el mundo. Entonces los detalles podrían elaborarse muy fácilmente.

 

UNA RELIGIOSIDAD: UN MUNDO DE INDIVIDUOS

 

Después de las naciones, la segunda gran enfermedad son las religiones, porque han estado luchando, han estado matando, y por razones en las que nadie está interesado.

El cristianismo fue la primera religión que generó en la mente de la gente la idea de que la guerra puede ser también religiosa. Y el islamismo y otras religiones le han seguido, matándose cruelmente unos a otros en nombre de Dios.

Afirmo: la guerra como tal es irreligiosa. ¡No puede existir nada como una cruzada, un jihad, una guerra santa! Si llamas "santa" a la guerra, entonces, ¿qué queda para ser llamado no-santo?

¿A quién le interesa Dios sino a los sacerdotes?

No me he topado nunca con un hombre que esté realmente interesado en Dios. Si le ofreces en una mano cinco dólares y a Dios en la otra, tomará los cinco dólares y dirá: "Dios es eterno. Ya veremos más tarde; por el momento cinco dólares representan una ayuda".

Pero los sacerdotes están interesados en Dios porque Dios es un negocio y quieren que su negocio se expanda.

Las religiones han destruido la integridad del hombre. Lo han dividido en pedazos; no sólo en pedazos, sino en pedazos opuestos y estas partes están en continua lucha entre ellas. De esta manera han vuelto a la Humanidad esquizofrénica; le han dado a todo el mundo una personalidad dividida. Ha sido hecho de un modo muy sagaz y astuto, condenando el cuerpo, el sexo, volviendo a uno en contra de su propia naturaleza.

Todas las religiones están en contra de todo aquello que el hombre puede disfrutar. Son sus intereses creados el mantener al hombre infeliz, destruir toda posibilidad de encontrar paz, alegría y satisfacción; de encontrar un paraíso aquí, ahora.

Tu infelicidad es absolutamente necesaria para que el "otro mundo" exista. Por ejemplo, si tu sexualidad se halla realmente satisfecho, no necesitas a Dios, porque tu vida se siente satisfecha. Pero tu sexualidad es condenada, reprimida, destruida, si se te hace sentir culpable por ella; entonces Dios puede seguir viviendo para siempre. ¡Dios obtiene su energía de tu suicidio!

Las religiones te han contado que tú no eres parte de este mundo, que estás aquí para ser castigado, para arrepentirte del "pecado original". Tuvieron que hacerlo con el propósito de crear a Dios, el cual es una ficción poética. Y para crear el cielo, que es una extensión de la ambición humana. Y para atemorizar a la gente con el infierno, que existe con el fin de crear un gran temor en el centro mismo del alma humana. Por supuesto, estas ficciones son muy provechosas para los sacerdotes.

Ninguna religión acepta el fenómeno simple, natural y factual de que el hombre es una unidad—cuerpo y consciencia juntos—y este mundo no está separado del hombre. El hombre está enraizado en este mundo de la misma manera que los árboles lo están. Y las raíces son una parte tan esencial del árbol como las flores. De hecho, ¡sin raíces los árboles no podrían existir!

Este planeta, esta Tierra es nuestra madre y todos somos parte de una misma fuerza de vida, parte de una existencia oceánica. Y porque somos uno en la profundidad de nuestro centro, la posibilidad del amor existe.

Estoy en contra de todas las organizaciones religiosas, sin ninguna excepción, por la simple razón de que la verdad no puede ser organizada, el amor no puede ser organizado; no es política.

Todas estas religiones te han convertido en parte de la muchedumbre, dependiente de la multitud. Te han quitado tu individualidad, tu libertad, tu inteligencia. En su lugar te han dado falsas creencias, que no tienen ningún significado.

La creencia es una estrategia para engañarte a ti mismo.

No quieres emprender el camino de la búsqueda, del descubrimiento. Es arduo, porque tendrás que abandonar muchas supersticiones y tendrás que desprogramarte a ti mismo de muchos condicionamientos del pasado que te están impidiendo conocer la Verdad, conocerte a ti mismo. Ninguna creencia puede ayudar, y todas las religiones están basadas en creencias; es por eso que se les llama "fe".

La Verdad es una búsqueda, no una fe. Es una indagación, no una creencia. Es una pregunta, una investigación. Para evitar esta búsqueda te vuelves fácilmente crédulo, te vuelves fácilmente una víctima de cualquiera que esté dispuesto a explotarte.

Y naturalmente resulta cómodo estar entre la muchedumbre. Hay seiscientos millones de católicos. Resulta cómodo. Y parece que seiscientos millones de personas no pueden estar equivocados. Tú puedes estar equivocado, pero seiscientos millones de personas no pueden estar equivocadas. Sin embargo, esto es lo que cada uno de ellos piensa.

Cuatrocientos millones de hindúes piensan que están en lo correcto, y lo mismo es cierto acerca de los musulmanes, budistas y otras religiones.

Una religión no debería ser una organización muerta, sino ser una cierta "religiosidad", un corazón lleno de amor, una amistad hacia el Todo. Para esto, ninguna escritura sagrada es necesaria.

Una "religiosidad" auténtica no necesita profetas, ni salvadores, ni iglesias, ni papas, ni curas, porque "religiosidad" es el florecimiento de tu corazón.

Si la "religiosidad" se difunde en el mundo, las religiones se desvanecerán. Será una bendición tremenda para la Humanidad en el momento en que el hombre sea simplemente hombre: ni cristiano, ni mahometano, ni hindú.

La "religiosidad" es un asunto individual. Es un mensaje de amor tuyo a todo el cosmos. Sólo entonces habrá una paz que sobrepasará todo mal entendido... estas religiones han sido parásitos, explotando a la gente, esclavizando a la gente, forzándola a creer, y toda creencia está en contra de la inteligencia.

Me gustaría que el mundo entero fuera religioso, como una búsqueda independiente nacida de la libertad individual de cada uno.

Así que en primer lugar, las naciones deberían desaparecer si queremos que el mundo sobreviva. No hay necesidad de la India, de Inglaterra, de Alemania...

En segundo lugar, las religiones deberían desaparecer.

Una Humanidad es suficiente. Y una "religiosidad" es suficiente. La meditación, la verdad, el amor, la autenticidad, la sinceridad, no necesitan ningún nombre... hindú, cristiano, musulmán. Sólo una "religiosidad"—una cualidad—no algo organizado.

En el momento en que la organización aparece, hay violencia, porque habrá otras organizaciones en conflicto. Necesitamos un mundo de individuos, sin ninguna organización. Sí, puede haber encuentros de personas con similares sentimientos, similares alegrías, regocijos, pero ninguna organización, ni jerarquía, ni burocracia debería existir.

Primero las naciones, segundo las religiones y tercero una ciencia totalmente consagrada a una vida mejor, a más vitalidad, a una inteligencia mejor, a una creatividad mayor, no para crear más guerra, no para ser destructivos. Si estas tres cosas son posibles, toda la Humanidad puede salvarse de ser destruida por sus propios líderes religiosos, políticos y sociales.

 

 

 

SACERDOTES Y POLITICOS: LA CONSPIRACION DE LA MUERTE

 

 

El mismo informe de la ONU, "Nuestro Futuro Común", deja de mencionar las raíces verdaderas de los problemas, porque eso iría en contra de nuestros propios gobiernos y religiones. Por ejemplo, afirma que la economía y la ecología están conectadas, pero ¿qué decir de la religión y de la política? Nos tenemos que dar cuenta de quiénes son los verdaderos criminales. El problema es que se piensa que esos criminales son grandes líderes, grandes símbolos, de santidad y respetabilidad. Así que tengo que desenmascarar a toda esa gente, porque ellos son las causas.

Por ejemplo, es más fácil entender que quizás los políticos sean las causas de muchos problemas—guerras, asesinatos, masacres—pero es más difícil cuando se llega a los líderes religiosos, porque nadie ha levantado la voz en su contra. Han permanecido siendo respetados durante siglos y a medida que el tiempo pasa, su respetabilidad crece.

El trabajo más difícil para mí es hacerte consciente de que esa gente—a sabiendas o no, eso no importa—ha creado este mundo.

Los políticos y los sacerdotes han conspirado constantemente, trabajando juntos, de la mano. El político tiene el poder político, el sacerdote tiene el poder religioso. El político protege al sacerdote, el sacerdote bendice al político y las masas son explotadas; ambos les chupan la sangre.

Las religiones han hecho la mente del hombre retardada, la han hecho creer en ficciones. Y los políticos han destruido al hombre, creando una vida tan indigna como puede ser posible, porque su poder depende de tu esclavitud. Estas barreras deberían ser eliminadas.

Más bien, la ciencia debería ser puesta, no al servicio de la muerte y la destrucción, sino al servicio de la vida y el amor, de la afirmación y la celebración.

Nos encontramos ante tal situación hoy en día que, o bien permitimos a estos podridos políticos y podridos sacerdotes que destruyan toda la Humanidad y la Tierra entera, o tenemos que arrebatar el poder de sus manos y descentralizarlo para la Humanidad.

Por ejemplo, cada religión continúa predicando en contra del control de la natalidad y ningún gobierno tiene el suficiente valor para decirle a las religiones que son ellas las que están creando esta situación en la que toda la Tierra está sufriendo tremendamente. En cuarenta de los países más pobres del mundo de hoy, una quinta parte de todos los niños mueren antes de la edad de cinco años.

Los políticos tienen miedo de decir a la gente cualquier cosa a favor del control de la natalidad, a favor del aborto, porque su interés no es que el país sobreviva o muera; su interés es de que no se ofenda a nadie. La gente tiene sus prejuicios, pero los políticos no quieren tocar sus prejuicios porque necesitan sus votos. Si hieren sus prejuicios, esta gente no les dará sus votos.

La explosión demográfica es el problema.

Todas las religiones enseñan: "Sirve al pobre", pero ni una sola religión está dispuesta a decir: "Acepta el control de la natalidad de tal manera que se reduzca la población".

El Papa está constantemente interfiriendo, no permitiendo el control de la natalidad: "Es un pecado; es un pecado en contra de Dios". ¿Y qué clase de Dios es éste que no puede ver que la Tierra está sobrecargada de población?

La política es un juego de números. Cuántos cristianos tienes en el mundo: ése es tu poder. Cuantos más cristianos haya, mayor es el poder en las manos de los curas cristianos, de los sacerdotes. Nadie está interesado en salvar a nadie, sino en incrementar la población.

Lo que el cristianismo ha venido haciendo es emitir órdenes continuamente desde el Vaticano en contra del control de la natalidad, afirmando que es un pecado usar métodos para el control de la natalidad, que es un pecado creer en el aborto o apoyar el aborto o declararlo legal. ¿Piensas que están interesados en los niños antes de nacer? No lo están; no tienen nada que ver con estos niños no nacidos. Persiguen sus intereses sabiendo perfectamente que si no se practica el aborto, si no se emplean métodos de control de natalidad, la Humanidad entera se suicidará globalmente.

Y no es que la situación esté tan lejos que no puedas verla. Si las cosas no cambian, dentro de doce años la población mundial será tal, que será imposible sobrevivir.

Ahora, recientemente, el Vaticano ha salido con un extenso mensaje para la Humanidad—ciento treinta y nueve páginas. "El aborto es pecado, el control de la natalidad es pecado". En ningún lugar de la Biblia, el aborto es pecado. En ningún lugar de la Biblia el control de la natalidad es pecado, porque ningún control de natalidad era necesario. De diez niños, nueve morían. Esta era la proporción y ésta era la proporción en la India hace sólo treinta o cuarenta años; de diez niños solamente uno sobrevivía. Entonces la población no era demasiado grande, ni demasiado gravosa para los recursos de la Tierra. Ahora, incluso en la India—sin mencionar a los países desarrollados—de diez niños, sólo uno muere.

La ciencia médica continúa ayudando a la gente a sobrevivir. Y el cristianismo sigue abriendo hospitales y distribuyendo medicinas, al mismo tiempo que condena el control de la natalidad y predica estúpidas ideas como eso de que, "Los niños son enviados por Dios", y la Madre Teresa está ahí para alabar y el Papa para bendecir...

Están preocupados incluso por Rusia. Hay en los Estados Unidos una asociación cristiana llamada "Evangelismo Subterráneo" que opera en países comunistas para distribuir la Biblia gratuitamente y para esparcir estas estúpidas ideas de que el aborto es un pecado, que el control de la natalidad es un pecado.

De alguna manera, Rusia no se está muriendo de hambre; no son ricos, pero no se están muriendo de hambre. Por favor, por lo menos dejadlos solos. Y es a causa del control de la natalidad que no se están muriendo de hambre. Si se prohibiera el control de la natalidad, si el aborto se prohibiera, Rusia se encontraría en la misma posición que Etiopía. Entonces la Madre Teresa y el Papa serían muy felices. Los evangelistas subterráneos saldrían a la superficie; una gran oportunidad para convertir gente al cristianismo.

Si un día toda la Tierra muere a causa de esta explosión demográfica, entonces esta gente será culpable de ello; están en contra del control de la natalidad y del aborto. Ahora bien, sin control de la natalidad, sin aborto, no hay posibilidad para que esta Tierra sea rica.

 

¡EL DAÑO PUEDE SER REPARARDO!

 

Esta crisis es, por una parte, buena porque va a forzar a la gente a escoger, "¿Quieres morir o quieres vivir una vida nueva?"

El daño puede ser reparado; entonces muere al pasado, abandona todo lo que se te ha dado en herencia del pasado y empieza de nuevo, como si hubieras descendido sobre esta Tierra por primera vez. Comienza a trabajar con la naturaleza, no como un enemigo, sino como un amigo, y la ecología pronto funcionará como una unidad orgánica.

No es difícil crear una Tierra más verde. Si se han cortado muchos árboles, muchos más árboles pueden ser plantados. Y con la ayuda científica pueden crecer más deprisa, pueden tener un follaje mejor. Se pueden crear en los ríos diferentes clases de barreras de tal manera que no inunden países pobres como Bangladesh. La misma agua puede generar mucha más electricidad y ayudar a cientos de pueblos a tener electricidad en sus noches, a tener calor en sus fríos inviernos. Es una cosa simple. Todos los problemas son simples.

Pero los fundamentos básicos de esos problemas crean la complicación.

Las naciones y las religiones organizadas tratarán a toda costa de no desaparecer. Incluso si el mundo entero desaparece, estarán preparados para aceptarlo, pero no estarán dispuestos a entregar todas sus armas, todos sus ejércitos, a una organización mundial.

Pero no hay necesidad de ejércitos. Estos millones de personas involucradas en los ejércitos, son puro despilfarro. No están haciendo nada. Su utilidad entra en vigencia cuando dentro de una nación, o con otras naciones, hay guerra; durante la paz no tienen utilidad alguna.

Un Gobierno Mundial empezaría lentamente a disolver los ejércitos, convirtiéndolos en pacíficos ciudadanos. Se les puede encomendar artes creativas, agricultura, jardinería. Y son personas entrenadas. Pueden desempeñar oficios que otros no son capaces de realizar. Un ejército puede construir un puente muy rápidamente, ése es su entrenamiento. Puede crear más casas para la gente.

Quiero que se haga saber a todo el mundo, que si no están dispuestos a ser uno, entonces deben estar dispuestos a desaparecer de este planeta.

 

PARTE IIMI VISIÓN DE UNA NUEVA HUMANIDAD

 

 

MERITOCRACIA:

EL PODER EN LAS MANOS DE LA INTELECTUALIDAD

 

Una cosa es absolutamente cierta: Los días de los políticos están contados. Han hecho demasiado bien su trabajo de ser destructivos y violentos.

Nada favorece al político y cada día que pasa su muerte se acerca, más y más. El mismo es el responsable. Perfeccionó las armas, las que pueden matar al mundo entero, hasta tal punto que no hay modo de volver atrás.

O bien habrá una última guerra—lo que significa muerte para todos—o un cambio total de toda la estructura de la sociedad humana. Llamo a ese cambio "meritocracia".

Una cosa: debemos abandonar la idea de que cada hombre, sólo porque cumple veintiún años, es capaz de elegir quién es la persona apropiada para decidir el destino de las naciones. La edad no puede ser un factor decisivo. Debemos cambiar el factor decisivo; eso es cambiar los cimientos mismos.

Mi sugerencia es que sólo una persona que sea por lo menos un licenciado, un graduado de escuela superior, pueda votar. Su edad no tiene importancia.

Para el gobierno local, estar inscritos en la universidad será el requerimiento para los votantes. Y una graduación universitaria—al menos una licenciatura— deberá ser un requisito necesario para cualquiera que se presente como candidato en unas elecciones. Una diplomatura debería ser el requisito mínimo para quien se presente para una alcaldía.

Para las elecciones estatales, el requisito mínimo para los votantes deberá ser la licenciatura. Dominar las ciencias, las artes, el comercio, debiera ser el requisito necesario para los candidatos. Para los Ministros del gabinete, una licenciatura en artes con los más altos honores debiera ser el requisito mínimo necesario; cuantos más fueran los honores, más apreciado sería. Y cualquier posible candidato a Ministro del Gabinete, debería conocer algo acerca del puesto. Su preparación debería corresponderse con la materia con la que se fuera a relacionar.

De modo que si alguien tuviera que ser Ministro de Educación, entonces sus titulaciones deberían calificarlo para ser Ministro de Educación. Debiera tener al menos una licenciatura en educación con los honores más altos; sin los honores más altos, nadie debiera ser un ministro en el ámbito estatal. Y si alguien tuviera un grado más alto—un doctorado en educación, un doctorado en filosofía de la educación— ¡estupendo!; eso lo calificaría mejor.

El Procurador General debería tener por lo menos un doctorado en leyes; nada inferior a eso, porque va a defender la Ley del estado, los derechos de los ciudadanos. Debería tener el más alto grado posible de manera que conociera todo sobre su cargo.

El Gobernador debería tener el más alto grado posible existente: Licenciatura con los más altos honores, doctorado—el cual debería ser en ciencias políticas—y por lo menos un título honorífico en Letras o en Leyes.

Para el Gobierno Federal, una licenciatura sería el requisito mínimo para los votantes. Una licenciatura con los más altos honores y un doctorado, debiera ser el mínimo requisito para los candidatos que se presentaran a la elección. Y todos los ministros deberían tener los títulos más elevados en las materias en las cuales fueran a ser ministros. Si es en educación, entonces el más alto grado en educación disponible en el país. Si va a ser en salud, los más altos grados en salud obtenibles en el país.

El Presidente debería tener por lo menos dos doctorados y uno honorífico en Letras o en Derecho; y lo mismo para el Vicepresidente, porque cualquier día podría convertirse en Presidente.

De esta manera la mediocracia sería destruida.

Así que sólo tener veintiún años, no quiere decir que seas capaz de elegir al gobierno. Elegir al gobierno debería ser un trabajo de gran habilidad e inteligencia. Teniendo veintiún años puedes ser capaz de reproducir niños, no se necesita ni habilidad, ni educación; la biología te manda ya preparado. Pero para elegir al gobierno, elegir a la gente que va a tener todos los poderes sobre ti y los demás, y que va a decidir el destino del país y del mundo, tener veintiún años, ciertamente, no es bastante; el modo en que hemos estado eligiendo es simplemente estúpido.

Me gustaría que todas las universidades—dentro de cada estado—convocaran a una convención de todos los vicedecanos y profesores eminentes; de la eminente intelectualidad que puede no ser parte de la universidad: pintores, artistas, poetas, escritores, novelistas, bailarines, actores, músicos. Incluyendo todos los talentos en todas sus dimensiones, todo tipo de gente que hubiera mostrado su calibre, excluyendo por completo a los políticos.

Todos los ganadores de premios Nobel deberían ser invitados, excluyendo, de nuevo, a los políticos, porque dentro de estos últimos años se les ha concedido a algunos, y esto ha degradado el valor del Premio Nobel.

Así que en cada estado se debería elegir una delegación para la Asamblea Nacional, que sería la que elaborara los detalles del modo en que la meritocracia puediera funcionar.

De entre los candidatos nacionales debería haber una convención internacional de todas las universidades del mundo y la intelectualidad. Esta sería la primera de ese tipo, porque nunca se ha reunido la intelectualidad mundial para decidir el destino de la Humanidad.

Ellos deberían escribir la primera Constitución del mundo. Esta no sería americana, ni india, ni china; sería simplemente, la Constitución de toda la Humanidad. No hay necesidad de diferentes clases de leyes. No hacen falta; todos los seres humanos necesitan el mismo tipo de ley.

Y la Constitución mundial sería la declaración de que las naciones ya no tienen sentido. Podrían existir como unidades funcionales, pero ya no son serían independientes. Y si toda la intelectualidad mundial está detrás de esta convención, no será difícil convencer a los generales del mundo de que se alejen de los políticos.

¿Y qué poder tienen los políticos? Todo el que tienen se lo hemos dado nosotros. Podemos recuperarlo de nuevo. No es su poder, es nuestro poder. Sólo tenemos que encontrar la manera de recuperarlo, porque dar es muy fácil, pero quitar es un poco difícil. No serán tan sencillos e inocentes cuando les retires el poder, como eran cuando te lo estaban pidiendo. Es nuestro poder, pero ellos seguirán teniéndolo si la masa continúa dándoselo; la masa puede ser convencida de cualquier cosa.

Esta es la función de la intelectualidad... me gustaría decirte esto ahora: si algo le sucede a la Humanidad, todas las culpas serán para la intelectualidad: "¿Qué estabas haciendo? Si estos idiotas están listos para matar a la Humanidad: ¿Qué estabas haciendo tú? Simplemente estabas quejándote, te lamentabas, pero no hiciste nada más".

Y el tiempo se está acabando. Una vez que decidamos que el poder de votar no es un derecho de nacimiento de cada ser humano, sino que es un derecho que deberás ganar por tu inteligencia... Debes ver la diferencia: a cada cual se le brinda la oportunidad de ganarlo; hay iguales oportunidades para que todos los ganen, pero no es algo que deba darse por nacimiento; tienes que demostrarlo.

Una vez que traslademos el poder de las masas a las manos de gente inteligente, gente que sepa lo que está haciendo, crearemos algo hermoso.

Si el hombre que se ha dedicado toda su vida a pensar sobre la educación y sus problemas, que ha hecho todo lo que le era posible hacer para descubrir cada detalle, cada fundamento de la educación, todas las posibles filosofías de la educación, se convierte en Ministro de Educación, hay una posibilidad de que haga algo.

Sugiero abandonar completamente a las masas e ir hacia unos pocos elegidos.

No estoy en contra de la gente. En realidad, en las manos de estos políticos, la gente está en contra de sí misma. Estoy en todo a favor de la gente y lo que estoy expresando puede decirse que es exactamente lo que se ha estado diciendo de la democracia: del pueblo, por el pueblo, para el pueblo; lo único que yo cambiaré es "por el pueblo". Esta intelectualidad será del pueblo, para el pueblo. Servirá a las masas.

Es una cosa muy simple. No es que tú votes por un médico y que cualquiera pueda ser candidato por ser un derecho de nacimiento y que la gente pueda votar... dos personas compitiendo para ser el médico o el cirujano, ¿qué hay de malo en ello? El pueblo elige por sí mismo: del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, ¿Escogen a una persona para ser el cirujano, porque habla mejor y se le ve bien en televisión y hace grandes promesas?

¡Pero no es ni siquiera un carnicero y quiere convertirse en cirujano! Un carnicero hubiese sido mejor; al menos sabría.

¿Cómo puedes escoger a un Presidente por elección? ¿Cómo puedes escoger a un Gobernador por elección? Hay tantas personas que anhelan un puesto, que lo desean. Aquéllos que son más ambiciosos son los que más lucharán, matarán, harán cualquier cosa.

Estás dando demasiado poder a gente hambrienta de poder, ¡con tus propias manos estás ayudándoles a colgarte!

Esto no es una democracia.

Estas personas han estado explotando a las masas en nombre de la democracia.

Así que los políticos y los sacerdotes, ambos deben ser retirados de sus amplias y extensas posiciones establecidas y una clase totalmente nueva de administración debe desarrollarse.

Sólo para hacer una distinción llamo a mi sistema meritocracia. ¿Pero mérito para qué? El mérito es para servir y compartir. Y una vez que has decidido transferir el poder de los políticos a la intelectualidad, todo es posible, todo se vuelve simple.

La meritocracia es todo un programa para transformar la estructura de la sociedad, la estructura del gobierno, la estructura de la educación.

Es una tarea difícil, ardua, pero no imposible, particularmente en una situación tal en que la muerte es la única alternativa.

 

 

PREPARANDO GENTE PARA EL PODER

 

Aquellas personas que van a tener el poder necesitan estar preparadas.

Hasta ahora, durante miles de años, nunca se ha preparado a nadie. Si alguien va a ser boxeador, no lo empujas simplemente dentro del cuadrilátero y le dices: "¡Empieza!" Tiene que aprender. Si alguien va a ser un espadachín, le llevará años. Si no, ni siquiera sabrá cómo sostener la espada y usarla y pelear con ella, será imposible. Primero tendrá que aprender cómo desenfundarla, cómo sujetarla. Necesita entrenamiento. Tú no das simplemente una guitarra a alguien que nunca ha visto antes el instrumento y esperas de esa persona que sea un Amadeus Mozart o un Ravi Shankar.

Este es tu error.

A esta gente que está en el poder, ¿la has entrenado? ¿Ha pensado alguien que aquéllos que van a tener tanto poder necesitan ciertas cualidades para que no hagan mal uso de ese poder? La culpa no es suya.

Así que propongo dos institutos en cada universidad. Uno de ellos sería para desprogramar. Cualquiera que obtuviera un Certificado de Graduación, tendría primero que conseguir un certificado aprobado por el Instituto de Desprogramación, lo cual quiere decir que habrías sido desprogramado como cristiano, como hindú, como alemán, como americano, como comunista, como musulmán, como judío, o cualquier otra etiqueta que hubieras tenido. Se ha sacado toda la basura, porque ése ha sido nuestro obstáculo.

Y si has creído en algo durante cincuenta ó sesenta años y de repente te digo que es un disparate, te vas a enfadar, te vas a resistir, porque eso significa que durante sesenta años de tu vida has sido un estúpido. Pero si tienes agallas e inteligencia, todavía hay tiempo para abandonar el hábito arraigado.

Mi religiosidad no es nada más que la ciencia de desprogramar. Y recuerda, no te confundas con la desprogramación que existe en California.¡Ellos son reprogramadores! Alguien que estaba escapando del cristianismo, ellos lo devuelven a él. ¿Y a eso llamas desprogramar?

Desprogramar quiere decir que se te deja sin ningún programa, sin religión, raza, casta, nacionalidad... se te deja sólo para que seas tú mismo, para que seas un individuo.

Y cuatro años es suficiente tiempo. Desprogramarse no lleva tanto tiempo. Sólo unas cuantas horas cada mes durante cuatro años y estarás desprogramado. Y no obtendrás ningún Certificado del Instituto de Educación a menos que el Instituto de Desprogramación certifique que: "Este hombre ya no lleva ninguna etiqueta, ahora es simplemente un ser humano".

El segundo Instituto sería para la meditación, porque sólo con desprogramarse no es suficiente. La desprogramación saca la basura que hay en ti y es difícil estar vacío; comenzarás a acumular porquería nuevamente. No te las puedes arreglar por ti mismo para aprender a vivir dichosamente con tu vacío, pero ése es el arte de la meditación.

Así, este Instituto te daría una simple meditación. No hay necesidad de ninguna complejidad; las universidades, la intelectualidad, tienden a hacer las cosas complejas. El sencillo método de sólo observar tu respiración basta, pero cada día tendrías que ir al Instituto durante una hora. Simplemente, sentarte en silencio y ser testigo del proceso de la mente mientras mantienes tu atención en la respiración. No hace falta hacer nada. Solamente ser un testigo, un observador, un vigilante, mirando al tráfico de la mente: pensamientos que pasan, deseos, recuerdos sueños, fantasías. Manténte aparte, distante, sin condenar, sin evaluar. Una vez que le encuentras el truco, es la cosa más simple del mundo.

Así que, la meditación tiene unas cuantas cosas esenciales que hay que recordar. La primera es un estado de relajación, sin lucha, sin control, sin concentración. La segunda es la observación; ser testigo de todo lo que sucede dentro de ti. Y la tercera, no tener ningún juicio o evaluación acerca de esto. Sé simplemente un observador.

El cuerpo cambia, la mente cambia, las emociones cambian, sólo el testigo permanece él mismo.

A medida que practiques la observación, te darás cuenta que las nubes de pensamientos y emociones lentamente empiezan a dispersarse y el vasto cielo azul de tu ser interior aparecerá, tendrás una prueba del ir más allá del complejo cuerpo-mente-corazón. Una vez que hayas experimentado este estado habrás probado la meditación. Y meditación es paz, meditación es felicidad, meditación es realización.

Así que por un lado, el Instituto de Desprogramación te limpia, te vacía, te crea el vacío, y por otro lado el Instituto de Meditación sigue ayudándote a gozar con tu nada, tu espacio, tu vacío interior: su limpieza, su frescura. Y a medida que empiezas a disfrutarlo, comienzas a sentir que no está en absoluto vacío; está lleno de felicidad. Parecía vacío porque estabas acostumbrado a tener mucha basura dentro; esa porquería ha sido eliminada y entonces dices que pareces estar vacío.

Es como un cuarto lleno de mobiliario. Lo has visto siempre lleno de muebles y un día encuentras que todos los muebles han sido trasladados y dices: "La habitación parece vacía". La habitación no está vacía, está simplemente limpia. La habitación, por primera vez, es más habitable. Antes estaba congestionada, sobrecargada, llena de basura; ahora es un espacio puro.

Tienes que aprender meditación para disfrutar tu vacío.

Y ése es uno de los días más grandes en la vida, cuando una persona empieza a gozar su vacío, su soledad, su nada, porque entonces será capaz de vivir toda su vida meditativamente.

Y vivir meditativamente quiere decir ser amoroso, estar alerta, ser un testigo. Cualquier cosa que haces, la haces con alegría y totalidad. La haces como si ésta fuera la cosa más grande del mundo en ese momento. Cuando haces una cosa con tal intensidad, con tal amor, con tal respeto, serás trasformado por ella.

A menos que algo te transforme, no es meditación.

Pero todas las religiones han orado en el nombre de la meditación; rezos que no son nada más que quejas y deseos. No te llevarán a lo más profundo de tu ser ni a ningún alto estado de consciencia, seguirás siendo la misma persona.

Y en el nombre de la meditación, hay cientos de mal llamados maestros que siguen explotando a la gente. Sus enseñanzas son para disciplinar la mente por medio de la práctica de la concentración. Pero la concentración es un fenómeno de la mente, la fortalece todavía más, y la meditación en pocas palabras, no es nada más que la creación de una brecha entre tú y tu mente.

Por ejemplo, la Meditación Transcendental se ha convertido en la representativa de todas las mal llamadas meditaciones: te concentras en alguna palabra, una palabra sagrada y la repites tan rápido como puedas, sin interrupción. Esto crea una deliberada forma de sueño y dejas de pensar. Es un ejercicio placentero y al acabarlo te sentirás rejuvenecido. No estoy en contra de ello, pero por favor, no hay que llamarlo meditación ni llamarlo transcendental. Esas son palabras equivocadas. Es autosugestión hipnótica, nada más que eso.

La meditación hará de ti un ser nuevo, un hombre nuevo, una nueva consciencia que no conoce ni miedo, ni seriedad, ni avaricia, ni odio; ninguna de esas emociones y sentimientos los cuales son desagradables, enfermizos, nauseabundos. La meditación conoce sólo aquello que te eleva, que te sigue elevando. Y entonces nadie podrá reprogramarte; nadie en todo el mundo.

A menos que el Instituto de Meditación te licenciara, la universidad no te daría la graduación.

La graduación universitaria llegaría sólo cuando se te hubiera dado el visto bueno por parte del Instituto de Desprogramación y de que te hubieras graduado en la Universidad de la Meditación. Dependería de ti; te podrías graduar en un año, en dos años, en tres años, en cuatro. Pero cuatro años es demasiado. Cualquier imbécil, si se sienta una hora cada día, sin hacer nada, durante cuatro años, está destinado a encontrar lo que Buda o Lao Tse hallaron, lo que yo he encontrado.

No es una cuestión de inteligencia, talento, genio. Es tan sólo una cuestión de paciencia.

Así que, del Instituto de Meditación de la Universidad consigues el título de Licenciado en Meditación; es entonces y no antes cuando podrías obtener una licenciatura en artes o en comercio o en ciencias. Y continuarías de la misma forma. Obtienes una licenciatura en meditación y de nuevo se te exigirá que continúes con el Instituto de Desprogramación durante dos años, porque no se te puede dejar solo tan fácilmente.

Estos procesos—desprogramación y meditación—se desarrollarían simultáneamente. Un instituto iría limpiándote, vaciándote; el otro sseguiría llenándote, no con lo mismo, sino con ciertas cualidades: felicidad, amor, compasión, un enorme sentimiento de dignidad inmotivada. Simplemente porque vives, respiras; eso suficiente prueba de que la Existencia te cree digno de vivir, de que la Existencia te considera digno de estar aquí.

Tú eres indispensable para la Existencia.

O sea, que si una persona continuara estudiando en la universidad, seguiría yendo al Instituto de Meditación una hora cada día y antes de obtener su Licenciatura obtendrá su Licenciatura en Meditación. Estos serían los requisitos para tu graduación de Licenciado en Artes. Y quiero que esto continúe. Si vas a por un Doctorado, entonces harías cuatro años de desprogramación y cuatro años de meditación. Estos serían obligatorios hasta el final; así cuando dejaras la universidad no serías tan sólo una persona inteligente, bien informada. Serías también un meditador, relajado, contento, silencioso, lleno de paz, observador, alerta, intuitivo. Ya no serías un cristiano, ni un hindú, ni un americano, ni un ruso. Todo eso habría sido completamente quemado; nada de ello quedaría.

Esta es la única manera: reemplazar a los políticos por la intelectualidad. Pero tal como está la intelectualidad en este momento, no será de mucha ayuda, porque todavía está bajo el dominio del poder político.

Por eso pongo esas dos condiciones. Si obtienes un doctorado, simultáneamente deberás obtener un doctorado en meditación. Así, mientras te estás educando, estarías, de una manera muy silenciosa y sutil, preparándote para estar en el poder, de tal forma que el poder no pudiera corromperte y tú no pudieras abusar de él.

UNA ELECCION: MEDITACION O MUERTE

El transformar la estructura de la sociedad parece una utopía.

¿Quién lo hará? ¿Cómo sucederá? ¿Cómo haremos de ello una realidad?

Es utópico, pero la situación es tal que dentro de doce años, los políticos te llevarán al borde de la muerte. Entonces tendrás que escoger; y en ese momento, cuando tengas que escoger entre muerte y meditación, pienso que elegirás meditación, no escogerás la muerte.

Los políticos han producido este gran desafío para toda la Humanidad. En cierto modo debemos estar agradecidos a estos tontos. Han arrastrado a toda la Humanidad hasta el punto en que la Humanidad tiene que decidir: "Ahora, o nosotros podemos vivir, o estos políticos pueden permanecer en el poder; ambas cosas no son posibles".

Los políticos te están llevando a ese punto; ya te han llevado allí.

Por esto digo que ahora las universidades tienen que volverse más audaces, valientes, unidas y reunir toda la intelectualidad a su alrededor, lo cual no es difícil, pues he visto en el mundo que cada persona inteligente está en contra de estos políticos tontos. Pero ella sola, nada puede hacer. ¿Qué puede hacer? Y no ve que exista otra alternativa.

Me pregunto por qué no puedes ver ninguna alternativa, cuando tienes muchas universidades de gran prestigio. Por ejemplo, si Oxford puede reunir valor para rehusar, para decir que su Universidad no dará a Margaret Thatcher un doctorado honorífico, ¿por qué no puede una universidad como Oxford, que es prestigiosa, suficientemente antigua, respetada alrededor del mundo, comenzar a convocar estas asambleas? ¿Por qué no puede Oxford convertirse en el centro de un nuevo poder, el poder de la intelectualidad?

Quiero agregar una cosa más: excluir a los sacerdotes, al Papa, porque las instituciones religiosas han apoyado siempre a las políticas. Están unidas en una profunda conspiración. Se sostienen las unas a las otras. Y se apoyan de maneras tan absurdas que uno no le encuentra ningún sentido.

Todos estos obispos y papas deberían ser excluidos; no tienen nada que ver con esto. Tenemos que excluirlos porque vamos a desprogramar y la desprogramación es una de las cosas más importantes a hacer. De otra forma el mundo no podrá ser salvado.

No estoy pidiendo mucho, sólo una preparación de ocho años paralela a tus estudios. Y si todo el gobierno fuera meditativo, estuviera desprogramado y sin prejuicios—visualízalo—entonces la burocracia desaparecería, la jerarquía desaparecería y aquello que llevaría años podría ser resuelto en segundos.

 

LA CIENCIA AL SERVICIO DE LA CREATIVIDAD

 

Lo hemos intentado a través de la religión y hemos fracasado.

Lo hemos intentado a través de la política y hemos fracasado.

Ahora debemos probar con la ciencia. Darle una oportunidad, porque en trescientos años ha hecho más progresos que lo que el hombre ha hecho en toda su historia de cientos de miles de años.

Así que sugiero que el mundo tenga una Academia de las Ciencias, de tal manera que no haya ni científicos rusos, ni científicos americanos, ni hindúes, ni cristianos; todo eso pertenece al pasado. En esta Academia estarían todos los genios del mundo.

La ciencia se ha desarrollado hasta tal complejidad, que no es posible para los científicos trabajar por su cuenta, individualmente. Necesitan inmenso apoyo de los políticos. Sus proyectos de investigación son tan costosos que sólo los gobiernos de países muy ricos pueden permitírselo. Así que, sin saberlo, el científico ha caído como víctima en las manos de los políticos.

Trabaja como un sirviente para el nacionalismo, el comunismo, el fascismo, el capitalismo; ya no es un investigador independiente, forma parte de cierta ideología política. Trabaja y hace descubrimientos, pero no tiene control sobre ellos. El control está en manos de los políticos. Ellos deciden en qué dirección se debe trabajar; de otra manera no apoyarán económicamente su proyecto.

Esto puede cambiarse si se añaden dos cosas a la ciencia. Una es que no debería ser solamente una búsqueda objetiva, debería también abrir las puertas subjetivas de la consciencia. El científico no debería trabajar sólo con objetos; tendría que trabajar también sobre sí mismo.

Hasta ahora ha estado negando su propia consciencia. Esta es una actitud tan absurda, tan ilógica y tan poco científica, que sitúa a los científicos más próximos a la superstición, a las mal llamadas religiones. Creen ciegamente en un Dios del que no saben nada, y el científico sigue dudando de sí mismo. La superstición es enorme, increíble. Si no hay nadie dentro de ti, si no tienes consciencia, entonces, ¿quién va a descubrir los misterios y secretos de la materia, naturaleza y vida? Hasta aquí la ciencia se ha estado comportando a la antigua usanza, siendo supersticiosa. Ha imitado a la religión.

A menos que la ciencia se abra a la dimensión de la propia interioridad del ser, no llegará a ser una materia completa, íntegra; permanecerá parcial, su punto de vista será sólo la mitad de la verdad.

La ciencia será de enorme importancia si se añade la subjetividad, si se añaden métodos de meditación a los métodos de concentración.

Los métodos de concentración te llevan hacia afuera, son extrovertidos. La ciencia necesita una mente que tenga la capacidad de concentrarse.

La meditación requiere la capacidad de ir más allá de la mente, de entrar en el silencio, de ser una pura nada.

A no ser que la ciencia acepte la meditación como un método válido de investigación, seguirá siendo una búsqueda a medias y esta búsqueda incompleta puede ser peligrosa. Puede fácilmente servir a los propósitos de la muerte, porque no cree en la consciencia; cree en la materia muerta. Así que no le importa si un suceso como el de Nagasaki ocurre, si un suceso como el de Hiroshima ocurre o incluso si todo el globo se suicida. No importa, porque todo es materia; no hay consciencia. Nada se ha perdido.

El científico se rebelará contra los políticos sólo cuando la dimen-sión de la meditación sea añadida a su investigación, en su trabajo.

Segundo, el científico ha de recordar que ahora está proveyendo a los políticos con armas nucleares autodestructivas. Está procediendo en contra de la Humanidad, está obrando en contra del nuevo hombre, de la nueva Humanidad. Está procediendo en contra de sus propios hijos. Está sembrando semillas de muerte para todos.

Es hora de que los científicos aprendan a diferenciar entre lo que ayuda a la vida y lo que la destruye. Sólo por sus salarios y comodidades no deberían seguir como esclavos y robots, trabajando para la guerra y para una destrucción sin precedentes.

El científico ha de volverse también revolucionario. Tiene que ser primero un buscador espiritual y segundo un revolucionario. El científico tiene que recordar que no debe estar al servicio de la muerte, cueste lo que cueste.

No tiene que seguir las directrices de los políticos. El mismo debe decidir lo que es beneficioso para la ecología, lo que es beneficioso para una vida mejor, para una existencia más hermosa. Y ha de condenar a los políticos si lo fuerzan a trabajar al servicio de la muerte. Ha de rehusar totalmente, en todas partes: en la Unión Soviética, en los Estados Unidos, en China, en todos los países del mundo. Los cien-tíficos necesitan una asociación global propia que decida qué investigaciones se pueden llevar adelante y cuáles se deben abandonar.

Así como un día los científicos se rebelaron contra la religión y sus dictámenes, ahora se han de rebelar de nuevo contra los políticos y sus dictámenes. Los científicos deben valerse por sí mismos y tener una absoluta claridad para no ser explotados. Están siendo explotados en todas partes. Sólo porque les darán el Premio Nobel y grandes honores. Están dispuestos a sacrificar a toda la Humanidad por sus premios Nobel, por todas esas estúpidas recompensas. Ya no deben comportarse más como niños. Esos galardones, esos premios y esos puestos respetables son todos juguetes para engañarte y aún así tus grandes científicos están comportándose como tontos. Cuando la casa se está incendiando, no permanezcas en el interior jugando con juguetes. ¡Sal!

Me gustaría que toda la gente inteligente se manifestara en el mundo entero contra los científicos que están sirviendo a los gobiernos y a los políticos para crear artefactos de guerra. Las masas deben ser alertadas en contra de estos políticos; ahora se han convertido en el peligro más grande. Y su asociación con los políticos debe romperse.

Los científicos necesitan un gran incentivo para la meditación. Sólo entonces serán capaces de ver que lo que han estado haciendo atenta contra el futuro de la Humanidad. Están destruyendo la esperanza misma, mientras que con la misma inteligencia podrían haber creado un paraíso en la Tierra para el nuevo hombre, para sus hijos y para que los hijos de sus hijos vivan en un mundo mejor, más saludable, con más amor, con más consciencia.

La ciencia debe volverse espiritual. No tiene que agotar toda su energía en el mundo exterior, sino que tiene que penetrar en los tesoros de nuestro ser interno. Tiene un gran potencial, pero ese potencial no se está usando todavía. Así como ha tenido éxito penetrando en el secreto mismo de la materia, tiene también la capacidad de penetrar en el secreto mismo de la consciencia. Entonces será una tremenda dicha, una gran bendición.

Así, en lo que a mí concierne, y en lo que concierne a mi visión de una nueva Humanidad, veo a la ciencia teniendo dos dimensiones: la dimensión inferior, trabajando con objetos y la dimensión superior trabajando con la consciencia. La dimensión inferior tendría que trabajar como sirviente de la dimensión superior. Entonces no habría necesidad de ninguna otra religión, entonces la ciencia satisfaría totalmente toda la necesidad del hombre.

Albert Einstein dijo antes de morir: "Si hubiese sabido que la bomba atómica sería el resultado de mi creatividad, del trabajo de toda mi vida, nunca hubiese sido un físico. Y si existe para mí otra vida, pido a Dios, por favor, que me haga fontanero en lugar de físico".

Ciertamente lo que hizo fue un inmenso acto creativo sin comparación en toda la historia. En efecto, llegó a la compresión de una de las cosas más secretas del mundo objetivo; descubrió la mitad del secreto—el que puede ser considerado como "la célula muerta en las cosas"—el átomo. La mitad restante es la célula viva en el cuerpo humano.

Dividiendo el átomo, se crea muchísima energía; con sólo dividir un átomo tan pequeño. No puedes verlo con sólo tus ojos, ni puedes verlo con ningún medio técnico: es sólo deducido; está en los cálculos. Es simplemente una forma del lenguaje; no puedes precisar dónde está, qué es. Sí, se han descrito todas las cualidades, se han dado descripciones, pero todo son deducciones. Porque funcionan, se aceptan como verdaderas; no es que nos hayamos enfrentado cara a cara con el átomo.

Pero comprender la mitad del misterio del mundo objetivo es el logro más grande del hombre, de la creatividad, de la inventiva, del genio. Ciertamente la otra mitad será más difícil. Pero tarde o temprano habrá una explosión en nuestra comprensión de los misterios de la célula viva. Ese día será de gran regocijo, pues después de ello podremos programar al hombre, su vida, su mente, su genio, su edad, su enfermedad, el color de sus ojos, el color de su pelo, su estatura, su peso, todo puede programarse con detalle. Una vez que conozcamos todos los misterios de la célula viva, entonces cualquier programa puede ser puesto en ella.

Pero, ¿quién sabe si la enorme creatividad será utilizada del mismo modo en que fue utilizada la investigación atómica? Si seguimos el mismo camino que hasta ahora probablemente será así, porque la gente que tiene el poder querrá programar al hombre de acuerdo a su deseo y no perderá tal oportunidad. Esta es la oportunidad que han estado buscando, durante milenios. Esta es su gran oportunidad; nada puede ser más grande que esto.

Una vez que puedan programar al hombre, entonces no existirá la revolución, ni la independencia, ni la individualidad, ni los problemas, ni las huelgas, nada. El hombre será entonces un robot.

El pasado no ha hecho nada sino explotar al hombre sin pensar en el futuro. Nuestras mentes están pasadas de moda y la situación presente es totalmente distinta. Es imposible solucionar los problemas presentes con ideas pasadas de moda.

Si los políticos realizan experimentos con la vida humana, o las mal llamadas religiones lo hacen, entonces los hacen contra natura; no pueden hacer nada natural.

Pero si esto es hecho por una Academia Internacional de Científicos—digo una Academia Internacional de Científicos—éste será un tremendo paso hacia adelante y no será contra natura; será un crecimiento natural.

Es necesario un gran despertar. El científico se ha de dar cuenta de su responsabilidad, de que se ha convertido casi en un dios: o bien puede crear, o puede destruir. Se le ha de recordar que ya no es el viejo científico de los tiempos de Galileo, trabajando simplemente en su casa con unos tubos y algunas botellas, mezclando elementos químicos y experimentando. Esos días han pasado. Ahora él tiene el poder de destruir toda la vida en este planeta, o de crear una vida tan hermosa y dichosa como la que el hombre hubiera imaginado que fuera posible sólo en el cielo.

Puede ser posible aquí. Algunos pequeños grupos de científicos han empezado a trabajar en esa línea. Nadie les cree.

El Japón creó una isla artificial, porque hay tal falta de tierra que se está haciendo imposible expandir las industrias. Japón se ha convertido en el país más rico del mundo. Necesita más y más tierra. La antigua forma era conquistar algún otro país; esto ya no es posible. El miedo a una Tercera Guerra Mundial pende sobre todos.

Japón ha creado una isla artificial que será usada para el desarrollo industrial. Estará flotando en el océano. Cuando sea un éxito, Japón creará más tierra de la que Dios creó en aquellos seis días. Hay enormes posibilidades para la ciencia, una vez que no sirva a la muerte. Puede hacer flotar ciudades en el océano. Japón ha intentado también, con gran éxito, construir ciudades subterráneas, ya que, ¿para qué seguir con la vieja idea de que se ha de vivir en la superficie? Se puede vivir en el subsuelo, es más tranquilo allí y se podría obtener el adecuado tipo de luz, el tipo de oxígeno necesario, porque todo estaría en las manos del científico.

Así como las ciudades subterráneas pueden existir, también pueden existir ciudades flotantes en el océano, ciudades en el fondo del mar, ciudades aéreas... Una vez que la ciencia cambie su actitud y deje de apoyar a los políticos para sus fines bélicos, será liberada tanta energía que los científicos podrán hacer todas estas cosas.

Para mí, todo esto me parece casi predecible. Va a suceder, porque la Tierra va a estar sobrecargada de población. Ya ha alcanzado los cinco mil millones de personas y para el año dos mil diez será casi el doble. ¿Una población de diez mil millones de personas? Esta pobre Tierra que ha sido explotada durante siglos, no será capaz de soportarlo. Se tendrán que crear nuevos vegetales, alimentos nuevos, quizás alimentos artificiales. En la Unión Soviética ya tienen nuevas frutas, frutas que no fueron creadas por Dios en aquellos seis días. Así como se pueden crear animales por medio del cruce de especies, ellos están cruzando diferentes árboles y creando nuevos frutos, dándoles el sabor y el jugo adecuados, ¡frutas que el hombre no ha comido jamás!

Tiene que ser de conocimiento público, que todo lo que la ciencia ha hecho ha dado como resultado una situación altamente crítica en la vida de este planeta, y que sólo la ciencia podrá arreglarlo.

Por ejemplo, el problema de la polución y la destrucción de la capa de ozono: es creado por la ciencia y sólo la ciencia puede resolverlo. Se pueden hallar diferentes métodos los cuales no destruyan la capa de ozono ni produzcan el efecto de inversión térmica. Si esto no es posible, entonces las industrias dañinas deberían ser cerradas y sus productos reemplazados por otros. Pero todo esto ha de ser hecho por medio de la ciencia. No tiene sentido condenarla, pues ha dado mejor salud y medicinas y de esta manera ha salvado a millones de niños que hubieran muerto. Y hay cientos de inventos que han sido comprados pero nunca se han sacado al mercado, comprados sólo para evitar su salida al mercado, porque los inventos iban en contra de los intereses creados. Una vez que haya un Gobierno Mundial, las cosas tendrán que ser ordenadas de un modo totalmente diferente.

La ciencia tiene grandes posibilidades, sólo que todavía no hemos sido capaces de usar esas posibilidades. Es necesaria una gran revolución. Así como los científicos una vez se sublevaron contra la religión, lucharon contra ella, ahora tienen que luchar contra la política, contra el nacionalismo. Su responsabilidad es grande.

El hombre nuevo los necesitará a ellos y a su revolución. Los científicos son la gente más importante para la supervivencia de la Humanidad.

 

CONTROL DE NATALIDAD E INGENIERIA GENETICA

 

El control de la natalidad debería ser absoluto, con estadísticas médicas para decidir cuántas personas necesitamos cada año. Así que sólo unas cuantas personas podrían dar a luz niños y esto debería realizarse también a través de inseminación artificial, de tal manera que pudiera existir una combinación científica entre el mejor esperma y el mejor óvulo.

Hasta ahora la píldora que la mujer ha estado tomando no ha sido un cien por cien segura: tiene que tomarla cada día. Si un día no lo hace, existe la posibilidad de que no sea efectiva. Y entonces de pronto el marido aparece, o, repentinamente, el marido se va; funciona de ambas maneras. La oportunidad del amor se presenta y la mente tiende a probar suerte. La mente piensa: "Cada vez que haces el amor no quedas embarazada".

Un hombre en el curso ordinario de su vida sexual, habrá hecho el amor por lo menos cuatro mil veces; ésta es la media. No estoy hablando de maníacos sexuales. Este es el promedio de cualquier empleado de comercio. Cuatro mil veces significan miles de millones de personas en potencia. La existencia es realmente fecunda. El hombre puede tener sólo dos o tres niños de entre esos miles de millones. Esa cantidad podría llenar toda la Tierra.

Ahora han creado otras dos píldoras. La primera píldora que se creó fue una gran revolución, porque impedía que la mujer se quedara embarazada. En el pasado, toda la vida de la mujer no era más que la de una fábrica para la producción de niños. Estaba continuamente embarazada; su vida no era más que la vida de una vaca. Así que la primera píldora le protegía a ella de un embarazo, pero no era cien por cien efectiva.

La segunda píldora es una revolución más grande, porque se puede tomar después de hacer el amor. La primera tiene que tomarse cada día; la segunda es un adelanto mayor, porque ahora no tienes que preocuparte: puedes hacer el amor con cualquiera, en cualquier momento que la posibilidad surja y después tomar la píldora.

La tercera píldora que ha sido creada es incluso más importante: la mujer no necesita tomarla, el hombre puede tomarla.

Usando estas tres píldoras, todos los nacimientos accidentales se pueden evitar. El sexo se convierte en un juego, pierde toda la seriedad con la que iba cargado en el pasado.

La población tiene que reducirse si el hombre quiere existir, tener su dignidad, su honor, su derecho a la vida.

Hasta ahora la Humanidad ha vivido con nacimientos accidentales. Hoy en día la ciencia ha hecho posible que nos protejamos a nosotros mismos contra eso y la ingeniería genética llegará a ser la ciencia más importante del futuro.

Del mismo modo que tenemos bancos de sangre, cada hospital debería tener bancos de esperma. Y puede ser tan fácil tener un banco de óvulos como uno de esperma.

Cualquier persona que estuviera interesada en tener niños podría ir y donar su semen a los laboratorios científicos y el laboratorio decidir qué mujer va a ser la madre de tu niño. No es necesario que sea tu esposa; no tiene por qué existir esa relación. Amas a tu mujer, tu mujer te ama, pero eso no significa que deba tomarse el riesgo de agobiar la Tierra con un niño inválido, ciego; no posees ese permiso de la Existencia. ¿Por qué tomar tan irresponsable carga sobre ti y sobre la Humanidad entera? Si das a luz a un niño que es inválido o retrasado, o loco, o enfermo, él procreará otros niños. Esta es la manera cómo los idiotas forman siempre la mayoría en el mundo.

Todas las religiones se me opondrán—no importa, durante toda mi vida se han opuesto—pero mi propuesta es que cada varón que desee niños, debería donar su esperma a un hospital, y una junta de médicos debería investigar qué posibilidades existen para ese esperma y esos óvulos de mujer.

En ese millón de espermas habría tal vez grandes científicos como Albert Einstein, grandes músicos como Yehudi Menuhin, grandes bailarines como Nijinsky, grandes filósofos como Friedrich Nietzche, grandes novelistas como Fyodor Dostoevsky. Entonces podrían ser escogidos, y el padre y la madre podrían elegir lo que quisieran. Si puedes elegir maravillosos diamantes, ¿por qué elegir piedras coloreadas? Y si tú puedes ser el que escoge, ¿por qué debería ser accidental?

Podrían elegir, si quieren, a Henry Ford, el cual generaría la mayor riqueza posible. El dinero es un arte, como cualquier otra cosa; tiene sus propios genios. ¡No todo el mundo puede ser un Henry Ford!

Si quisieras que tu niño fuera un Gautama Buda, entonces tendrías que ver, de acuerdo con los análisis genéticos, qué esperma posee la potencialidad de ser un místico. El esperma sería inyectado; de esa manera no tendría que entrar en competencia con toda suerte de individuos de la masa.

Y para los padres, puesto que el niño no debería ser concebido a través del sexo, el sexo se convertiría en pura diversión. No acarrearía ninguna responsabilidad, ningún peligro.

La inseminación es la única manera científica de encontrar el mejor niño. Tenemos que abandonar la vieja idea de que, "Soy el padre". Tenemos que crear la idea de que, "He escogido al mejor niño". Ese debería ser el orgullo del hombre. Los valores tienen que ser cambiados en este sentido.

No sabes lo que tus genes contienen, no sabes cuál es tu potencial, no sabes qué clase de niño vas atraer al mundo. Amas a la mujer, no hay ningún problema. El amor debe estar absolutamente disponible para ti; ése es un derecho congénito. Amas a la mujer, pero cada mujer no tiene necesidad de ser madre. Cada hombre no necesita ser un padre.

Quieres un niño y si realmente amas al niño te gustaría que fuera el mejor niño posible. Así que quién aporta el semen y quién contribuye con el vientre materno no debería importarte. Debería importarte tener el mejor niño posible.

Un niño debe ser reconocido como ser humano cuando nace y entonces, también tengo algunas reservas. Si un niño nace ciego o inválido, si un niño nace sordo, mudo y no podemos hacer nada... Solamente porque la vida no debe destruirse este niño tiene que sufrir—a causa de tu estúpida idea— durante setenta años, ochenta años. ¿Por qué crear sufrimiento innecesariamente? Si los padres estuvieran dispuestos, al niño se le debería sumir en el sueño eterno. Y no hay ningún problema. Solamente el cuerpo vuelve a sus elementos básicos, el alma volará a otro útero. Nada se destruye.

Si amas realmente al niño, no querrás que viva una vida de miseria, de sufrimiento, de enfermedad, de vejez, a lo largo de setenta años. Así que, incluso si un niño nace y no es médicamente capaz de disfrutar de la vida plenamente, con todos sus sentidos, saludable, entonces es mejor que se suma en el sueño eterno y nazca en cualquier otro lugar con un cuerpo mejor.

Lentamente, la ciencia está aprendiendo el programa del esperma y el óvulo. Está en desarrollo, pero debería ser nuestro mayor esfuerzo. Si conociéramos todo acerca del esperma y el óvulo, entonces no sólo la población podría decrecer, sino que la calidad de las personas podría incrementarse cien veces. No tenemos idea de cuántos genios se pierden. El mundo podría estar lleno de genios de todos tipos; puede ser nuestra elección. En el pasado fueron simples accidentes, coincidencias, pero en el futuro podemos hacerlo con certeza.

Podemos llenar toda la Tierra de genios, de gente con talento, de gente saludable.

Sugiero la creación de grupos en todo el mundo que ayuden a comprender los programas genéticos. El hombre ha llegado a la Luna, pero no ha hecho demasiado esfuerzo por comprender los programas genéticos. La razón es sencilla: todos los intereses creados, todas las religiones están amenazadas; saben que una vez que se conozca la programación de genes, lo viejo ya no podrá existir.

También debería darse mucho más énfasis a cómo podemos cambiar el programa. Aprendemos acerca de la salud, las enfermedades, la edad, la coloración. Primero tenemos que aprender cómo cambiar los programas. Un hombre, por ejemplo, quizá tenga la mente de un Premio Nobel, pero su cuerpo esté tal vez enfermo. Es posible que no sea capaz de usar su mente si su cuerpo no puede apoyarle, a menos que podamos cambiar el programa. Una vez que sepamos cómo cambiar el programa, miles de posibilidades se abrirán. Podemos dar a cada hombre y a cada mujer lo mejor de cada cosa. No hay razón para que alguien sufra innecesariamente. Ser retardado, inválido, ciego, horrible, todo esto será posible cambiarlo.

Se podrían evitar criminales, se podrían evitar los políticos, se podrían evitar sacerdotes, se podrían evitar asesinos, los violadores podrían ser evitados, la gente violenta podría ser evitada. O si existiera alguna cualidad especial en ellos, su programa genético se podría modificar. Su violencia podría ser eliminada, en vez de tener que enseñar a la gente a no ser violenta, a no ser ladrona, a no ser criminal.

En el futuro será también factible evitar por completo la vejez. El hombre podrá seguir viviendo lleno de juventud hasta el momento de su muerte.

Los cálculos científicos establecen que el cuerpo actual del hombre es capaz de vivir por lo menos trescientos años. Simplemente con la alimentación adecuada, el cuidado médico necesario, el medio ecológico acertado y las personas podrían vivir trescientos años.

No puedo imaginarme qué tesoros serían revelados si Gautama Buda pudiera vivir trescientos años, si Bertrand Russell pudiera vivir trescientos años. Hasta ahora, el modo como hemos vivido es un puro despilfarro. La gente que está preparada, que es educada, culta, envejece y muere a la edad de setenta años. Y nuevos visitantes absolutamente ignorantes, bárbaros, continúan saliendo de los úteros.

Esta no es una forma muy científica de arreglar el mundo. Ahora estamos forzando a gente a que se retire y ésta es la gente que sabe. Y entonces tienes que emplear a gente que no sabe nada. La vida del hombre debería ser más larga y el control de la natalidad debería ser más estricto. Un niño debería nacer sólo cuando estuviéramos preparados para dejar que un Bertrand Russell abandornaa el mundo. Y tendríamos todas las posibilidades de encontrar a alguien que le reemplazara, porque podríamos leer todo el programa en sus genes, todas las posibilidades: si será un pintor de las cualidades de Picasso, o si va a ser un poeta del genio de Rabindranath Tagore, o cuántos años va a vivir y si estará sano o enfermo.

Así que estoy absolutamente a favor de los métodos de control de la natalidad y de la ingeniería genética en manos de una Academia Internacional de las Ciencias.

Pero soy consciente de que casi todo el mundo se va a oponer a la ingeniería genética. Me gustaría recordarte que cada desarrollo, cada paso revolucionario en la vida de la Humanidad ha sido combatido en un principio por estar "en contra de la naturaleza".

Cada nueva cosa encuentra oposición. Por ejemplo, en India el control de la natalidad encuentra oposición en todos los líderes religiosos, bajo el argumento de que no es natural.

No hay razón para considerar la genética como antinatural. Puedo comprender el miedo, pero cada cosa nueva genera miedo. Y una vez que uno se acostumbra, olvida completamente que hubo un día en que fue cosa nueva. Sabes que, cuando la electricidad fue inventada nadie estaba dispuesto a tener lámparas eléctricas. ¡Quién sabe, quizá estalle e incendie toda la casa! Ahora no tienes miedo.

Y sé que existe otro miedo en relación con la genética y éste es: "¿Quién la controlará?" No tienes miedo de la medicina. ¿Quién la controlará? Confías en el médico, un médico que no conoces en absoluto: si no te va a matar, si no te va a engañar, si no te mantendrá enfermo tanto como le sea posible.

Mi idea es simple: debería existir una Academia Mundial de Científicos con diferentes departamentos. La Genética sería el departamento más importante. Y se debería confiar en los científicos, no hay otra manera. O confías en la ciega fuerza biológica, o confías en el ser humano, que es por lo menos, un poco consciente, que entiende su responsabilidad. Cuando procreas un niño, no preguntas en quién estás confiando, quién envía todos esos niños. Se trata de una fuerza biológica ciega, ciertamente natural; pero el científico es también natural. Y cualquier cosa que produce es de mayor valor, porque viene de una consciencia.

Y quiero hacer de la meditación algo obligado para todos los estudiantes, cualquiera que sea la materia que estén estudiando, para que así su estado de consciencia se vuelva más y más limpio y claro. Y de esa claridad podemos crear un mundo hermoso. Esos científicos, si son también meditadores, no crearán bombas atómicas para destruir. Pueden encontrar energía atómica para mover trenes, de tal manera que no contaminen el aire, para usar esa energía atómica en las fábricas, para que no contaminen el aire. En vez de matar al hombre, la misma energía atómica puede ser tremenda ayuda para salvar al hombre y su futuro.

Se ha planteado la pregunta una y otra vez: si el control de la genética cae en las manos de un hombre como Ronald Reagan y es él quien decide qué clase de gente debería producirse, entonces existe ciertamente un peligro. Pero cuando Ronald Reagan decide que Charles Darwin y sus teorías no deben ser enseñadas en las universidades, entonces no ves el peligro. Cuando el presidente Truman decide arrojar bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, no ves que los políticos no deberían existir en absoluto, que son peligrosos.

Tienes que entender todas las implicaciones de mi propuesta. La meditación debería ser el tema central de cada rama del conocimiento. Particularmente ramas como la genética, que son muy importantes, que van a producir nuevas generaciones, al nuevo hombre, un nuevo mundo; deberían estar en las manos de gente muy clara, silenciosa, amorosa. Así que,no sólo pienses en la genética, piensa también que podemos agregar la meditación como una parte esencial de la educación.

Pero puedo entender su dificultad. Cualquier persona inteligente pensará que si la genética está en manos de Joseph Stalin, Adolfo Hitler, Benito Mussolini, ¿qué suerte correrá el nuevo mundo? Crearán esclavos, idiotas.

Pero ahora todas las armas están en manos de esa gente. Las armas nucleares están en sus manos y no te preocupa y no estás haciendo nada por tu parte. Pueden destruir el mundo entero sin ninguna dificultad. ¿Qué más pueden hacer?

Pero la genética puede ser liberada, de hecho, toda la ciencia puede liberarse de sus manos.

Con un Gobierno Mundial, con un sistema educacional mundial, seremos capaces de crear todos los obstáculos para impedir el abuso de la ciencia y sus descubrimientos.

Las posibilidades son tan enormes que debemos dejar nuestro miedo a un lado y debemos dar cautelosos pasos de tal manera que la genética no se use en contra de la Humanidad sino para la Humanidad.

Y de cualquier modo, si no haces nada, entonces aquello que temes va a suceder.

El desarrollo de la genética no se puede impedir. Todo gobierno que tiene el suficiente poder está interesado en ella. Así que miedo y paranoia no servirán de ayuda. Si se realizan cautelosos esfuerzos y si surgen protestas y movimientos en todo el mundo para lograr que al menos ciencias como la genética no estén en las manos de las naciones, sino en las de una comunidad mundial de los mismos científicos, entonces la Ciencia puede ser utilizada para la creación de un futuro de oro sobre esta Tierra.

 

EL DERECHO A MORIR

 

También sugiero la eutanasia. De la misma manera en que ponemos límites a los nacimientos—control de la natalidad—déjame darte otra palabra: control de la mortalidad. Pero ninguna nación está dispuesta a un control de la mortalidad. Incluso, si, después de cierta edad, una persona desea morir y ha vivido su vida plenamente y no tiene responsabilidades—por el contrario, es una carga para sí mismo—se le fuerza a vivir, porque la ley está en contra del suicidio.

Sugiero que—aceptando setenta como la edad media para morir, u ochenta o noventa como promedio— un hombre debería tener la libertad de pedir al consejo médico: "Quiero ser liberado de mi cuerpo". Tiene todo el derecho a hacerlo si no desea vivir más porque ha vivido suficiente, ha realizado todo aquello que quería y ahora no quiere morir de cáncer o de tuberculosis; desea una muerte relajada.

Cada hospital debería tener un espacio especial para esa gente, con un grupo especializado, donde las personas pudieran acudir, relajarse y ser ayudadas a morir agradablemente, sin ninguna enfermedad, asesoradas por profesionales médicos.

Si la junta de médicos siente que la persona es valiosa, si la junta de médicos siente que la persona es de inmensa importancia, entonces se le puede pedir que viva un poco más. Solamente a unos cuantos se les puede pedir que vivan un poco más, porque pueden ser de gran ayuda para la Humanidad, de gran ayuda para los demás. Pero si incluso esa gente no quiere vivir, ése es su derecho de nacimiento. Se les puede preguntar, pedir y si aceptan, bien. Pero si dicen: "No, ya no estamos interesados", entonces ciertamente tienen todo el derecho a morir.

Uno puede comprender que se quiera salvar la vida de un niño, pero ¿por qué estás salvando gente mayor que ha vivido, vivido bastante, sufrido, se ha divertido, que ha hecho toda clase de cosas buenas y malas? Ahora ya es tiempo, deja que se vayan. Pero los médicos no pueden dejar que se vayan porque es ilegal. No pueden quitarles el oxígeno ni otros sistemas de prolongación de la vida; o sea, que se continúa salvando a moribundos o a gente casi muerta.

Ningún Papa dicta mandamiento alguno respecto a que esa gente deba tener libertad sobre sus cuerpos. Y, ¿qué les queda de sus cuerpos? A algunos les faltan las piernas, a algunos les faltan las manos; alguien a quién el corazón no le funciona tiene una batería funcionando en lugar del corazón; alguien a quien no le funcionan los riñones tiene unos aparatos están haciendo el trabajo de esos riñones. Pero, ¿cuál es el propósito de esa gente? ¿Qué harán incluso si se les continúa manteniendo de este modo?

Sí, como mucho tienen a unos cuantos ocupados; eso es todo. Pero, ¿qué clase de vida creativa van a tener? Y ¿qué alegría pueden encontrar en todo lo que se les está haciendo? Les ponen inyecciones continuamente. No pueden dormir. No pueden despertarse; entonces les introducen activadores en la sangre para que tengan que despertarse. Pero, ¿por qué razón? ¿El juramento de Hipócrates? ¡Deja que Hipócrates se vaya al infierno! No tenía idea de las consecuencias que su juramento traería.

En lugar de medicinas, un meditador debería estar allí para enseñar al hombre que se está muriendo cómo meditar, porque ahora la medicina ya no es necesaria. La meditación es necesaria: cómo relajarse y pacíficamente desaparecer del cuerpo.

Todo hospital necesita meditadores; son esenciales, como lo son los médicos. Hasta ahora los meditadores no eran necesarios porque solamente había una función: salvar la vida. Ahora la función es doble: ayudar a la gente a morir. Toda universidad debería de tener un departamento donde se enseñara meditación para que la gente estuviera preparada, para que cuando lleguara el momento de morir, estuvieran completamente dispuestos a morir, con alegría, con celebración.

Pero el suicidio es un crimen. Esto se consideraría suicidio y considerarán que yo enseño a la gente cosas ilegales.

Mi interés es por la Verdad, no por la ley.

La verdad es que han desequilibrado la vida, la naturaleza.

Por favor devolvedle el equilibrio.

Sugiero un movimiento para que cuando la gente haya vivido bastante y desee liberarse de sus cuerpos, entonces los hospitales les poporcionen una muerte adecuada y agradable. Sería muy adecuado que cada hospital tuviera un departamento especial con todas las facilidades para que la muerte se convierta en una experiencia agradable, gozosa.

LA FAMILIA ESTA OBSOLETA

 

 

Nuevas formas de colectividades tendrán que aparecer. No me gusta llamarla "sociedad" para evitar la confusión entre palabras. Yo llamo a la nueva colectividad "comuna". La palabra es significativa. Quiere decir: ahí donde las personas no solamente viven juntas, sino que se encuentran también en una profunda comunión.

El vivir juntos es una cosa; nosotros lo hacemos. En cada ciudad, cada pueblo, miles de personas viven juntas, ¿pero qué les une? La gente no conoce ni a sus vecinos. Miles de personas viven en el mismo rascacielos y nunca sabrán que están viviendo en la misma casa. No hay unión, porque no hay comunión. Es simplemente una muchedumbre, no una comunidad. O sea, que me gustaría reemplazar la palabra "sociedad" por la palabra "comuna".

La sociedad ha existido sobre ciertos principios básicos. Tienen que ser desarraigados, de otro modo la sociedad no desaparecerá. La primera y más importante unidad de la sociedad ha sido la familia. Si la familia permanece tal como es, entonces la sociedad no puede desaparecer, entonces las religiones no pueden desaparecer. Entonces no podremos crear un mundo único, una sola Humanidad.

La familia es la causa de millones de enfermedades; es el ladrillo básico con el cual las organizaciones religiosas están formadas. Y la familia ha destruido la capacidad de dicha del hombre y de la mujer, de la Humanidad entera. Hoy en día, en Occidente, de cada tres matrimonios uno acaba en divorcio, con todas esas horribles batallas legales sobre los niños y las posesiones. Una gran parte de crímenes y asesinatos en el mundo ocurren dentro de la familia, entre los miembros de ésta.

La estructura básica de la familia es la posesividad: el marido posee a la mujer y juntos poseen a los niños. Y en el momento que posees a un ser humano, le has quitado su dignidad, su libertad, su humanidad. Le has quitado todo lo que hay de hermoso en él y le has dado solamente cadenas; quizás hechas de oro—jaulas preciosas en lugar de alas—pero esas jaulas de oro no pueden darle el cielo y la libertad del cielo.

La familia intenta desconectarte de toda la sociedad, del mismo modo en que la nación te separa de las otras naciones; es la misma estrategia de división.

En el momento en que la familia desaparezca, muchas de las enfermedades psicológicas desaparecerán; gran parte de la demencia política se irá.

O sea que, lo primero es que una comuna modelo no tenga familias.

La implicación es clara: no habrá matrimonios.

El amor, por primera vez, tendría el respeto al que ha tenido derecho desde hace siglos.

El amor debe ser la única ley entre los seres humanos. Si deciden vivir juntos, sólo la felicidad debe ser la fuerza que los una. Y recuerda que, como todo lo Real, el amor también cambia. Sólo cosas falsas, cosas de plástico, permanecen para siempre.

El matrimonio es permanente, pero consigue su permanencia a costa del amor.

En la tumba del amor, el matrimonio construye su casa. Naturalmente sólo trae agonía, angustia, sufrimiento, esclavitud y una destrucción total de la espiritualidad del hombre.

Una comuna modelo sería la comunión, la reunión de espíritus libres.

Los niños deberían pertenecer a la comuna, no a los padres. Los padres han hecho suficiente daño; no se les puede dejar que corrompan a sus niños por más tiempo, a pesar de que sus intenciones sean buenas. Pero ¿qué puede hacerse con buenas intenciones? Los resultados son siempre malos.

Enseñan a sus hijos a ser competitivos y la competencia trae celos. Enseñan a sus hijos a llegar a ser alguien en la vida, a "crear un nombre" para sí mismos. Esto convierte la vida en una lucha, no en una celebración, sino en una continua pelea, tan destructiva, que acaba con toda la alegría, con toda la vitalidad, con todas las flores, dejando detrás solamente esqueletos luchando por el poder, por dinero, por una posición. La vida se convierte en un campo de batalla.

Toda la responsabilidad es de los padres. Han vivido como seres ambiciosos, destruyéndose a sí mismos. Ahora dan a sus hijos como herencia, sus deseos insatisfechos, sus ambiciones incompletas. De este modo, las enfermedades se pasan de una generación a otra.

Tenemos que proteger del pasado a los niños. La única manera es que pertenezcan a una comuna. Los niños no deberían vivir con sus padres sino en casas comunales para que los padres no pudieran envenenarles la mente. Los padres podrían verlos y pasar fines de semana con ellos, pero básicamente crecerían independientemente y la comuna tendría que ocuparse de que no surgiera la cuestión de ideologías religiosas o políticas o de nacionalidad, raza, casta, todas esas cosas que dividen. Es la única forma de poner un freno al pasado.

Ayudaría tremendamente el que los niños pudiesen ver las cosas bajo una luz distinta.

Y tener un padre y una madre es psicológicamente peligroso, porque si la criatura es un niño, empieza a imitar al padre; si la criatura es una niña, empieza a imitar a la madre y surgen grandes problemas psicológicos.

El padre y la madre tendrían que retirarse y tías y tíos deberían ocupar su puesto. Tendría que haber múltiples tíos y tías... quizás la madre podría ser la más importante de las tías y el padre el más importante de los tíos, pero nada más que eso.

Es bueno que la familia esté desapareciendo.

Si los niños están en manos de la comuna— yo lo he experimentado y ha dado un resultado inmenso— los niños están mucho más contentos, porque están mucho más libres. No se les impone ningún condicionamiento. Maduran antes, porque nadie intenta hacerles dependientes, así que se vuelven independientes. Nadie hace un esfuerzo para ayudarles, así que tienen que aprender a ayudarse a sí mismos. Esto trae madurez, claridad y una fuerza especial.

Y con la desaparición de la familia, las naciones desaparecerán, porque la familia es la unidad de la nación.

Me da una inmensa alegría ver que la familia desaparece, porque sé que detrás seguirá la nación. Con ella se irán las llamadas religiones, porque es la familia la que impone la religión, la nacionalidad y toda esa clase de cosas. Una vez que la familia desaparezca, ¿quién va a imponerte el cristianismo o el hinduismo?

Ahora todo el mundo se ve forzado a ser de acuerdo a las ideas de otros. Esto causa desgracia y una gran angustia y elimina toda la alegría y el placer de vivir. Cada cual debería ser él mismo y contribuir a la vida de forma personal, creando música o pintando o escribiendo poesía o produciendo mejores frutas, mejores cosechas, haciendo mejores carreteras. Cada uno tendría la oportunidad de realizar su propio potencial.

Una comuna modelo daría dignidad a cada individuo.

Una comuna modelo crearía la máxima inteligencia posible y dejaría que la gente creciera inteligentemente para buscar y cuestionar su propia verdad, porque es así como uno se vuelve más inteligente.

Buscando y cuestionando, la inteligencia se afila como una navaja. El hombre ha vivido sin inteligencia porque todas las religiones del mundo han dado importancia sólo a una cosa: creer. Y creer es el veneno de la inteligencia.

Han dado importancia sólo a una cosa: la fe.Y la fe va en contra del crecimiento.

El nuevo hombre que yo concibo no tendrá ningún sistema de creencia y no tendrá fe. Será un buscador, un investigador; su vida será una vida de tremendo descubrimiento, descubrimiento del mundo exterior y del interior también.

Quiero que cada ser humano sea un descubridor: un Galileo, un Copérnico, un Cristóbal Colón en el mundo exterior y un Gautama Buda, un Zaratustra, un Chuang Tse en el mundo interior. Todo mi esfuerzo se concentra en una cosa: crear el nuevo hombre como un "Zorba el Buda".

En una comuna modelo, todos tendrían ambas cualidades, las cualidades de un Zorba y las cualidades de un Buda. Tremendamente interesados en el mundo exterior y también amantes de la búsqueda interior. El día en que seas las dos cosas juntas, te habrás convertido en el nuevo hombre y el nuevo hombre será la salvación de la Humanidad.

Una comuna tiene que ser la agrupación de buscadores, amantes, amigos, de gente creativa en todas las dimensiones de la vida. Podemos crear un paraíso aquí, en la Tierra.

 

 

UN MUNDO DE COMUNAS

 

Mi visión de un nuevo mundo, el mundo de comunas, significa que no habría naciones, ni grandes ciudades, solamente millones de pequeñas comunas esparcidas por toda la Tierra en frondosos bosques, bosques de un verde exuberante, en montañas, en islas. La comuna manejable más pequeña podría ser de cinco mil personas y la comuna mayor, de cincuenta mil. De cinco mil a cincuenta mil; más, resultaría inmanejable; otra vez aparecería la cuestión de orden, la ley, la policía, los tribunales y todos los viejos criminales aparecerían de nuevo.

Una comuna es la declaración de una vida sin ambición, de iguales oportunidades para todos. Pero hay que recordar mi diferencia con Karl Marx: no estoy a favor de imponer la igualdad a la gente, porque es una tarea psicológicamente imposible y cuando se hace algo en contra de la naturaleza, se convierte en destructivo y venenoso.

No hay dos hombres iguales.

Pero se me puede mal interpretar muy fácilmente, así que trata de entender muy claramente mi punto de vista. No estoy a favor de la igualdad, ¡pero no estoy tampoco a favor de la desigualdad! Estoy a favor de crear oportunidades iguales para que cada uno sea él mismo. En otras palabras, en mi visión, cada individuo es igualmente único.

La cuestión de igualdad o desigualdad no surge porque dos individuos no son iguales. No pueden comparase.

Una comuna auténtica, un auténtico comunismo, crearía oportunidades iguales para crecer, pero aceptando la singularidad de cada individuo.

Una comuna quiere decir que hay que canalizar toda nuestra energía, todo nuestro dinero, todo, hacia una sola fuente, la cual se ocupará de cuidar a todos los miembros.

Tiene que haber absoluta libertad de expresión de palabra y de creatividad. Cada individuo debe ser respetado tal como es, no de acuerdo con algún ideal. Sus necesidades básicas tendrían que ser satisfechas por la comuna y a medida que la comuna se volviera más rica, a cada individuo se le tendría que dar más comodidad, más lujo; porque no estoy en contra del lujo o de la comodidad. No soy un sádico y no quiero que se torture a la gente bajo ningún bonito nombre. En nombre de la religión o en nombre del socialismo, nadie debería ser sacrificado; no se debería apoyar ninguna auto-tortura.

El hombre está aquí para gozar, para vivir la vida tan agradablemente, tan apaciblemente, tan confortablemente como sea posible.

Apoyo absolutamente a todos aquellos inventos progresistas que pueden hacer al hombre más feliz, alargarle la vida, hacerle más joven, más sano y todo aquello que convierta su vida más en un juego, en una diversión y menos en un viaje de tortura desde la cuna a la tumba.

Apoyo totalmente la riqueza, pero la riqueza debería ser de la comuna. A medida que la comuna se volviera más rica, cada individuo sería más rico. Estoy en contra de la pobreza, no soy un devoto de la pobreza. No veo nada espiritual en ser pobre; es una pura estupidez. Ni la pobreza es espiritual, ni la enfermedad es espiritual, ni el hambre es espiritual.

Una comuna debería vivir de tal modo que se volviera cada vez más rica, de modo que no produjera demasiados niños; es decir, no creara una superproducción de gente, porque una superproducción de gente significa producir mendigos, producir huérfanos. Y una vez que los huérfanos existen, entonces también surgen Madres Teresas, para convertirlos al catolicismo.

Todas las comunas deberían ser interdependientes, pero sin utilizar dinero. El dinero tendría que desaparecer. Ha hecho un daño inmenso a la Humanidad. ¡Ahora es el momento de decirle adiós! Porque el dinero puede acumularse y si una comuna se vuelve más rica que las otras comunas, entonces por la puerta trasera entran la pobreza y la riqueza y todas las pesadillas del capitalismo y las clases sociales de pobres y ricos y el deseo de dominar. Por ser rico, puedes esclavizar a las otras comunas. El dinero es uno de los enemigos del hombre.

Las comunas intercambiarían sus productos. Se anunciaría en las emisoras de radio que tal y tal producto está a la disposición. Quien tuviera otros productos que ellos necesiten podrían ponerse en contacto con ellos y los bienes se podrían intercambiar de forma amistosa, sin regateos, sin explotación. Pero la comuna no debería volverse demasiado grande, porque el ser grande es también peligroso.

El criterio de medida de una comuna debiera ser el de que todo el mundo pueda conocer a todo el mundo; éste sería el límite.

Una vez que el límite se sobrepasara, la comuna se dividiría a sí misma en dos. Del mismo modo en que dos hermanos se separan, cuando una comuna se volviera suficientemente grande, se dividiría a sí misma en dos comunas, dos comunas hermanas. Y habría una profunda interdependencia, compartiendo ideas y habilidades, sin ninguna de las actitudes que crecen con la posesividad, como el nacionalismo y el fanatismo. No habría ningún motivo para ser fanático. No habría razón para crear una nación.

Un grupo pequeño de personas pueden disfrutar más fácilmente de la vida, porque el tener tantos amigos, tanta gente conocida es ya una dicha en sí misma.

Mi idea de una comuna es vivir en pequeños grupos, lo que da espacio suficiente y al mismo tiempo la posibilidad de vivir en una relación amistosa y cercana. Tus hijos son cuidados por la comuna, tus necesidades son cubiertas por la comuna, tu asistencia médica es cubierta por la comuna. La comuna se convierte en una auténtica familia sin ninguna de las enfermedades que la familia ha creado en el pasado. Es una familia sin ataduras y un movimiento constante.

No existe la cuestión del matrimonio y la cuestión del divorcio. Si dos personas quieren estar juntas, pueden juntarse y si un día no quieren estar juntas, entonces está muy bien. Fue decisión suya el estar juntos, ahora pueden elegir a otros amigos. De hecho, en una vida, ¿por qué no vivir muchas vidas? ¿Por qué no enriquecerla? ¿Por qué debería un hombre atar a una mujer o una mujer a un hombre si no es porque disfrutan tanto el uno del otro que quieren estar toda la vida juntos?

Pero observando el mundo, la situación es clara: a la gente le gustaría independizarse de sus familias; los niños quieren independizarse de sus familias. Pero en una comuna no hay ninguna razón para preocuparse. Puedes decir adiós cuando quieras y seguir siendo amigos.

Sería una vida más rica, conocerías a muchos hombres y a muchas mujeres. Cada hombre tiene su propia singularidad y cada mujer tiene su propia singularidad.

En una comuna, la gente mayor sería respetada y querida por su experiencia. Las personas mayores serían los maestros, los guías. La vejez no sería considerada como algo feo, sino como algo de inmensa gracia. Uno está ya por encima de las locuras infantiles y juveniles; uno se ha convertido en un ser. Te enseñarían a morir, porque cuando ellos muerieran lo haríancon gracia y alegría. Ese sería su último regalo a la comuna.

En el mundo entero debería de haber una sola Humanidad, dividida solamente en comunas pequeñas como base práctica. Sin fanatismos, sin racismo, sin nacionalismos. Sólo entonces, por vez primera, la idea de la guerra desaparecería. Podemos crear una vida honesta, que valga la pena vivir, dichosa, como si fuera un juego, meditativa, creativa y dar a cada hombre y a cada mujer la misma oportunidad de crecimiento y hacer florecer su potencial.

 

 

UNA NUEVA EDUCACION PARA UN HOMBRE NUEVO

La educación que ha prevalecido en el pasado ha sido muy insuficiente, incompleta, superficial. Solamente crea personas que pueden ganarse la vida, pero no da ninguna percepción clara de la vida en sí misma. No es solamente incompleta, también es dañina, porque está basada en la competencia.

Cualquier tipo de competencia es de raíz violenta y crea personas que no saben amar. Todo esfuerzo es para conseguir algo: un nombre, fama, toda clase de ambiciones. Naturalmente tienen que luchar y estar en conflicto con ellos mismos. Eso destruye sus alegrías y destruye sus amistades. Parece como si todos estuviesen peleando en contra del mundo entero.

Hasta ahora la educación ha sido dirigida hacia una meta: lo que aprendes no es importante, lo que es importante es el examen que vendrá uno o dos años más tarde. Da importancia al futuro, más importancia que al presente. Sacrifica el presente por el futuro. Y esto se convierte en tu propio estilo de vida; estás siempre sacrificando el momento por algo que no está presente. Esto crea un profundo vacío en la vida.

En mi visión de la comuna habría cinco dimensiones en la educación; hay que resaltar algunas cosas. Primera: no existiría ninguna clase de examen como parte de la educación, pero cada día, cada hora, los profesores anotarían sus observaciones; las observaciones a lo largo de todo el año decidirían si puedes seguir hacia delante o si te quedas un poco más en la misma clase. Nadie suspende, nadie aprueba; solamente algunas personas van más rápido y otras son un poco más lentas. Porque la idea de no aprobar crea una herida profunda de inferioridad y la idea de aprobar también crea una clase diferente de enfermedad, la de la superioridad.

Nadie es inferior, nadie es superior.

Uno es simplemente uno mismo, incomparable.

O sea, no habría lugar para exámenes. Esto cambiaría la perspectiva entera desde el futuro hacia el presente. Lo que haces en este momento será lo decisivo, no cinco preguntas al cabo de dos años. Las miles de cosas con las que te encontrarás durante esos dos años, cada una será decisiva. O sea, que la educación no estaría orientada hacia una meta.

El profesor ha tenido inmensa importancia en el pasado, porque sabía. Él había ya pasado todos los exámenes, había acumulado conocimientos. Pero la situación ha cambiado y éste es uno de los problemas, que las situaciones cambian pero nuestras respuestas permanecen tal como eran antes. Ahora la explosión de conocimiento es tan vasta, tan tremenda, tan rápida, que no puedes escribir un gran libro sobre un tema científico, porque cuando lo termines, estará anticuado; nuevos datos, nuevos descubrimientos lo harán inoperante. O sea, que ahora la ciencia tiene que depender de los artículos, de los periódicos, no de los libros.

El profesor se educó treinta años antes. En treinta años todo ha cambiado y continúa repitiendo lo que le enseñaron. Está anticuado y está creando estudiantes anticuados. Así que en mi visión, el profesor no tiene sitio. En lugar de profesores habría guías, y la diferencia debe entenderse: el guía te diría en qué lugar de la biblioteca puedes encontrar la última información sobre el tema.

En el futuro, el ordenador va a tener una tremenda y revolucionaria importancia. Por ejemplo, el sistema educativo que se imparte a los estudiantes está completamente obsoleto. Todavía depende de la memoria. Y cuando más se carga la memoria, menos es la posibilidad de claridad e inteligencia. Considero una gran oportunidad el que los estudiantes puedan ser liberados de acumular tantas clases de información. Podrían llevar computadoras pequeñas que tendrían toda la información que necesitaran en cualquier momento. Esto ayudaría a sus mentes a ser más meditativas, claras, inocentes. Ahora sus mentes están demasiado congestionadas con tanta basura innecesaria.

En el futuro, la educación estará centralizada en el ordenador y en la televisión porque lo que se puede ver gráficamente es más fácil de recordar que lo que se lee o se oye. Los ojos son instrumentos mucho más poderosos que los oídos, o que ninguna otro medio, y se evita el aburrimiento de leer y escuchar. Por el contrario, la televisión se convierte en una experiencia divertida. La geografía puede enseñarse con muchos colores...

El profesor debería ser solamente un guía para enseñarte el canal correcto, para enseñarte cómo utilizar un ordenador, cómo encontrar el libro más reciente. Su función sería totalmente distinta. No estaría transmitiendo conocimientos, sino que te haría consciente del conocimiento contemporáneo, de los conocimientos más recientes. Sería únicamente un guía.

Con estas consideraciones divido la educación en cinco dimensiones. La primera es informativa, como la historia, la geografía y muchas otras asignaturas que pueden ser aprendidas por televisión y ordenador al mismo tiempo.

Pero acerca de la historia tenemos que tener un punto de vista completamente radical. Ahora la historia consiste en Genghis Khan, Tamerlane, Nadirshah, Adolf Hitler, etc. Esta gente no es nuestra historia, son nuestras pesadillas. La sola idea de que seres humanos puedan ser tan crueles hacia otros seres humanos da náuseas. Nuestros hijos no deben nutrirse de esas ideas.

En el futuro, la historia debería consistir solamente de grandes genios que hayan contribuido con algo a la belleza de este planeta, para la Humanidad: un Gautama Buda, un Sócrates, un Lao Tse. Grandes místicos como Jalaluddin Rumi, J. Krishnamurti. Grandes poetas como Walt Whitman, Omar Khayyam. Grandes figuras literarias como Leo Tolstoi, Maxim Gorky, Fyodor Dostoevsky, Rabindranath Tagore, Basho.

Tendríamos que enseñar la grandeza positiva de nuestra herencia, con notas al pie de página acerca de la gente que hasta ahora se ha considerado como grandes hombres de la historia, gente como Adolf Hitler. Pueden tener un sitio sólo en notas al pie de página o en un apéndice, con la explicación clara de que eran o bien locos, o sufrían de algún complejo de inferioridad, o de algún otro desorden psiquiátrico.

Tenemos que concienciar a las generaciones futuras de que existió una parte oscura en el pasado y que dominó al pasado, pero que ahora no hay lugar para esa parte.

En la primera dimensión también entran los idiomas. Cada persona en el mundo tendría que saber por lo menos dos idiomas: uno su idioma materno y el otro el inglés como vehículo internacional de comunicación. Se puede enseñar también de un modo más preciso a través de la televisión, el acento, la gramática, todo se puede enseñar más correctamente.

Podemos crear en el mundo una atmósfera de hermandad: el idioma conecta a la gente y el idioma desconecta también. Ahora mismo no hay un idioma internacional. Esto es debido a nuestros prejuicios. El inglés encaja perfectamente, porque es conocido por más gente alrededor del mundo en una escala más amplia.

Lo segundo sería investigar temas científicos, lo cual es tremendamente importante, porque es la mitad de la realidad, la realidad externa. Pueden impartirse por televisión y ordenador también. Pero son más complicados y la guía humana sería más necesaria.

Y lo tercero sería lo que falta en la educación actual, el arte de vivir. La gente da por sentado que sabe lo que es el amor. No saben... y cuando saben, es demasiado tarde. Cada niño debería ser ayudado a transformar su ira, odio, celos, en amor.

Una parte importante de la tercera dimensión tendría que ser también el sentido del humor. Nuestra mal llamada educación crea gente seria y triste. Y una tercera parte de tu vida se desperdicia en una universidad, en hacerte serio y triste, esto se impregna; te olvidas del lenguaje de la risa y el hombre que olvida el lenguaje de la risa se ha olvidado de gran parte de la vida.

Así que amor, risa y una relación con la vida y sus maravillas, sus misterios... Estos pájaros cantando en los árboles no deben dejar de ser oídos. Los árboles y las flores y las estrellas deberían tener una conexión con tu corazón. La aurora y el crepúsculo del sol no son solamente cosas externas, deberían convertirse también en algo interno. Una reverencia por la vida debería ser el fundamento de la tercera dimensión. ¡La gente es tan irreverente con la vida!

La cuarta dimensión debería ser la del arte y la creatividad: pintura, música, artesanía, cerámica, albañilería, cualquier cosa que sea creativa. Todas las áreas de creatividad deberían estar permitidas; los estudiantes podrían elegir.

Debería haber solamente algunas cosas obligatorias, por ejemplo, un lenguaje internacional debería ser obligatorio; una cierta capacidad de poder ganarte la vida debería ser obligatoria; una cierta creatividad artística debería ser obligatoria. Podrías elegir a través de todo el arco iris de actividades artísticas, porque a menos que el hombre aprenda cómo crear, nunca se convertirá en parte de la Existencia, la cual es constantemente creativa. Siendo creativo uno se vuelve divino; la creatividad es la única oración.

Y la quinta dimensión debería ser el arte de morir. En esta quinta dimensión estarían todas las meditaciones, para que sepas que no hay muerte, para que puedas ser consciente de la vida eterna dentro de ti. Esto debería ser absolutamente esencial, porque todo el mundo tiene que morir; nadie puede evitarlo. Y bajo el gran paraguas de la meditación, puedes ser introducido al Zen, al Tao, al Yoga, al Hasidismo, a todas las clases y a todas las posibilidades que han existido, pero de las cuales la educación nunca se ha ocupado.

La nueva comuna tendría una educación completa, una educación integral.

Yo mismo he sido profesor y renuncié a la universidad con un nota que decía: Esto no es educación, esto es una pura estupidez; no se enseña nada significativo.

Pero esa educación insignificante prevalece en todo el mundo, no hay diferencia, en la Unión Soviética o en los Estados Unidos. Nadie ha buscado una educación más íntegra, más completa. En este sentido casi todo el mundo es inculto; incluso los que tienen grandes diplomas no están educados en las áreas más amplias de la vida. Unos cuantos son más educados, otros menos, pero todo el mundo es inculto, porque la educación integral no existe en ninguna parte.

 

EL AMOR Y LA COMPRENSION SERAN LA LEY

Todos los sistemas legales no son nada más que la venganza de la sociedad; venganza en contra de aquellos que no encajan con el sistema. En mi opinión, la ley no existe para la protección del justo, sino para la protección de la mente de la masa, sea justa o injusta, no importa. La ley está en contra del individuo y a favor de la masa. Es un esfuerzo para reducir al individuo y a su libertad y sus posibilidades de que sea él mismo.

Las más recientes investigaciones son muy reveladoras. Quizás el diez por ciento de la gente que es llamada criminal, no es responsable de sus crímenes; sus crímenes son genéticos, los hereda. De la misma manera que un hombre ciego no es responsable de su ceguera, un homicida no es responsable de sus asesinatos. Ambos heredan la tendencia, uno la de la ceguera, otro la de cometer un homicidio.

Ahora es un hecho establecido científicamente que el castigar a alguien por un crimen es simplemente una estupidez. Es casi como castigar a alguien porque tiene tuberculosis, o mandarlo a la prisión porque está sufriendo de cáncer. Todos los criminales están enfermos, tanto psicológica, como espiritualmente.

En mi visión de una comuna, los tribunales no estarían formados por especialistas en leyes, sino por personas que comprendieran la genética y cómo los crímenes se heredan de generación en generación. No tendrían que elegir un castigo, porque todos los castigos son erróneos. No sólo erróneos; todo castigo es criminal.

El hombre que ha cometido algún delito tendría que ser enviado a la institución adecuada, a una institución psiquiátrica, o a una escuela psicoanalítica, o quizás a un hospital, para ser operado. Necesita nuestra compasión, nuestro amor, nuestra ayuda. En lugar de darle nuestra compasión y amor, durante siglos le hemos castigado. El hombre ha cometido muchísimas crueldades bajo nombres tan hermosos como orden, ley, justicia.

El hombre nuevo no tendrá prisiones y no tendrá jueces y no tendrá especialistas en leyes. Son absolutamente innecesarios; crecimientos cancerosos en el cuerpo de la sociedad. Tendrían ciertamente que ser científicos compasivos, meditativos, seres compasivos para que descubrieran la razón por la cual un cierto hombre cometió una violación. ¿Es realmente responsable? A mi parecer, de ninguna manera es responsable. O puede que haya cometido la violación a causa de los sacerdotes y las religiones que han enseñado el celibato, la represión durante miles de años. Éste es el resultado de una moralidad represiva, o biológicamente tiene hormonas que le obligaron a cometer la violación.

A pesar de que estamos viviendo en una sociedad moderna, la mayoría de la gente no es consciente de la realidad que la ciencia descubre continuamente. El sistema educativo te impide conocerla, tu gobierno te impide conocerla.

El hombre que está cometiendo una violación quizás tiene más hormonas que esa gente moral que consigue vivir con una sola mujer toda la vida, creyendo que es moral. Un hombre con más hormonas necesitará más mujeres; una cuestión de biología. Un hombre que comete una violación necesita de toda nuestra comprensión, necesita una cierta operación por la cual las hormonas sobrantes puedan ser eliminadas; y se volverá más tranquilo, más calmado.

El castigarle es simplemente un acto de estupidez, Castigándole, no puedes cambiarle las hormonas. Arrojándolo a la prisión, crearás a un homosexual, un pervertido. En las prisiones americanas han hecho una encuesta: el treinta por ciento de los reclusos son homosexuales. Eso se basa en su confesión; no sabemos cuántos no han confesado. El treinta por ciento no es un número pequeño. En los monasterios los números son mayores, cincuenta por ciento, sesenta por ciento... pero la responsabilidad se encuentra en nuestro apego estúpido a religiones que están fuera de época, las cuales no están apoyadas ni alimentadas por la investigación científica.

La nueva comuna del hombre estará basada en la ciencia, no en la superstición. Si alguien hiciera algo que resultara dañino para la comuna como tal, entonces se debería examinar su cuerpo; quizás necesitara algún cambio fisiológico o biológico. Se debería examinar su mente; quizás necesitara del psicoanálisis. Lo más probable es que ni su cuerpo ni su mente fueran de mucha ayuda; esto quiere decir que necesitaría una regeneración espiritual profunda, una profunda limpieza meditativa.

En lugar de los tribunales, deberíamos tener centros meditativos de clases diversas, para que cada individuo pudiera encontrar su propio camino. En lugar de especialistas en leyes, que son simplemente inútiles, parásitos que chupan nuestra sangre, tendríamos científicos de diferentes especialidades, porque alguien puede tener un defecto químico, alguien puede tener un defecto biológico, alguien puede tener un defecto psicológico. Necesitamos a toda clase de expertos, de todas las especialidades y escuelas psicológicas, todo tipo de meditadores. Y así poddríamos transformar a la pobre gente que ha sido víctima de fuerzas desconocidas y que ha sido castigada por nosotros. Han sufrido en un doble sentido.

Primero, están sufriendo por una desconocida fuerza biológica, segundo, están sufriendo en manos de nuestros jueces, que no son nada más que carniceros, secuaces; tus abogados, toda clase de especialistas en leyes, tus carceleros. Es simplemente una locura tal, que los seres humanos del futuro no lo podrán creer.

Es casi lo mismo que en el pasado: se azotaba a la gente para curarla de su locura. La gente que era esquizofrénica, que se creía estaba poseída por malos espíritus, se les azotaba casi hasta matarlos. Esto se consideraba que era el tratamiento. Millones de personas han muerto a causa de estos grandes tratamientos.

Ahora podemos decir simplemente que aquéllos eran bárbaros, ignorantes, primitivos. Lo mismo se oirá de nosotros. Yo ya lo estoy diciendo: que tus tribunales de justicia son bárbaros. La sola idea de castigo es no-científica.

No hay nadie en el mundo que sea un criminal; todo el mundo está enfermo y necesita compasión y curación científica y la mayoría de nuestros crímenes desaparecerá.

Pero primero la propiedad privada debe desaparecer: la propiedad privada crea ladrones, bandidos, carteristas, sacerdotes, políticos.

La política es una enfermedad.

El hombre ha sufrido de muchas enfermedades y no se ha dado cuenta que son enfermedades. Ha estado castigando a pequeños criminales y ha estado adorando a grandes criminales. ¿Quién fue Alejandro Magno? Un gran criminal; asesinó a gente en escala masiva. Tan solo Adolf Hitler, mató a millones de personas, pero se le recordará en la historia como un gran líder humano.

Napoleón Bonaparte, Iván el Terrible, Nadirshah, Genghis Khan, Tamerlane, son todos criminales a escala masiva. Pero sus crímenes son tan grandes que quizás no lo puedas concebir... han matado a millones de personas, quemado a millones de personas vivas, pero no se consideran como criminales. Y un pequeño carterista, que roba un billete de un dólar de tu bolsillo será castigado por la ley.

Una vez que la propiedad privada desaparezca—y en una comuna no habría propiedad privada—todo será de todos; naturalmente, el robo desaparecerá. Tú no robas agua y la acumulas; tú no robas el aire. Una comuna tiene que crear todo con tanta abundancia que incluso una persona retrasada no pueda pensar en acumularalgo, ¿para qué? Siempre está al alcance, nuevo.

El dinero tiene que desaparecer de la sociedad. Una comuna no necesita dinero. Tus necesidades quedarían satisfechas por la comuna. Todos tendrían que producir y todos tendrían que hacer a la comuna más rica, más solvente, aceptando el hecho de que algunas personas son perezosas. Pero eso no causa ningún daño.

En cada familia encontrarás a alguien perezoso. Uno es poeta, otro es pintor, otro simplemente va tocando la flauta, pero tú amas a la persona. Un cierto porcentaje de gente perezosa sería respetuosamente permitido. De hecho, una comuna que no tenga gente perezosa sería un poco menos rica que otras comunas, con unas cuantas personas perezosas que no hagan más que meditar, que no hagan nada más que tocar todo el rato la guitarra mientras otros están trabajando en los campos. Una actitud un poco más humana es necesaria; esa gente no es inútil. Parece que no produce bienes de consumo, pero produce una cierta alegría, una atmósfera dichosa. Su contribución tiene sentido y es significativa.

Con la desaparición del dinero como forma de intercambio, muchos crímenes desaparecerían. A medida que las religiones desaparecieran con sus represivas supersticiones y moralidades, crímenes como la violación, perversiones como la homosexualidad, enfermedades como el SIDA, se volverían inconcebibles. Y cuando desde el principio a cada niño se le educara con una reverencia por la vida, reverencia por los árboles porque tienen vida, reverencia por los animales, reverencia por los pájaros, ¿crees que un niño así un día puede ser un asesino? Es casi inconcebible.

Y si la vida es alegre, llena de canciones y bailes, ¿crees que alguien deseará suicidarse? El noventa por ciento de los crímenes desaparecería automáticamente; solamente el diez por ciento de los crímenes puede ser que permaneciera, aquéllos que fueran genéticos, aquellos que necesitaran hospitalización, pero sin cárceles ni prisiones, sin gente sentenciada a muerte. Todo eso es feo, inhumano, insano.

La nueva comuna—el hombre nuevo—puede vivir sin ley, sin ningún orden. El amor será su ley; la comprensión será su orden.

La ciencia será, en cada situación difícil, su último recurso.

 

HAZ FELIZ A LA HUMANIDAD

Las personas desgraciadas son peligrosas, por la simple razón de que no les importa si la Tierra sobrevive o no. Son tan desgraciados que en lo más profundo de sí mismos pueden pensar que sería mejor que todo terminase, ¿qué te importa eso si tú vives en el sufrimiento?

Sólo a la gente feliz, a la gente gozosa, a la gente que danza, le gustaría que este planeta sobreviviese para siempre.

La seriedad es simplemente una enfermedad del espíritu, pero la sinceridad es un fenómeno completamente distinto.

Un hombre serio no puede reír, no puede bailar, no puede jugar. Está siempre controlándose a sí mismo, se ha convertido en un carcelero de sí mismo. El hombre sincero puede divertirse auténticamente, puede bailar auténticamente, puede reír sinceramente. Y en la risa, el cuerpo se unifica, la mente se unifica, el ser se unifica, las divisiones desaparecen, la personalidad esquizofrénica desaparece.

La risa te devuelve tu energía.

El quitar la risa alejándola de ti es una castración espiritual.

La gente que se ha reunido alrededor de mí está aprendiendo cómo estar más contenta, cómo ser más meditativa, cómo reírse más y amar más, y extender el amor y la risa alrededor del mundo. Esta es la única protección contra las armas nucleares.

Si el globo entero pudiese aprender a amar y reírse y divertirse y bailar, entonces Ronald Reagan y Mikhail Gorbachev se sorprenderían: ¿Qué ha pasado? ¡El mundo entero parece haberse vuelto loco!

La gente que es feliz, que está contenta, no es gente a quien se la pueda forzar a matar a otra gente que no le haya hecho ningún daño. No es sorprendente que a todos los ejércitos a través de los tiempos se les haya mantenido sexualmente reprimidos, porque la gente sexualmente reprimida por fuerza tiene que ser destructiva. Su misma represión la fuerza a destruir algo.

¿Has observado alguna vez en tu propio ser? Cuando estás contento, alegre, quieres crear algo. Cuando eres desgraciado, estás sufriendo, quieres destruir algo. Es una venganza. A todos los ejércitos se les mantiene en un estado de represión sexual, para que cuando llegue el momento de matar, eso se convierta en su placer. Por lo menos sus energías reprimidas se expresan; naturalmente, de un modo muy desagradable, de una forma inhumana. Pero algo se expresa.

¿Te has dado cuanta alguna vez de que los pintores, poetas, escultores, bailarines nunca son gente sexualmente reprimida? De hecho, son excesivamente sexuales; aman demasiado. Quieren a muchas personas. Quizás una persona no es suficiente para saciar su amor. Han sido condenados por los sacerdotes a través de todas las épocas, "Esos poetas, pintores, escultores músicos, ésos no son buena gente". Y ésa es la única gente que ha hecho hermosa a la Humanidad, es la que ha dado al mundo algunas flores de alegría, algunas flores de música, algunas danzas hermosas.

Es uno de los fundamentos de la vida, que si no creas algo, no llegas a alcanzar tu dignidad completa. Tú creatividad trae libertad, fuerza, inteligencia y consciencia.

¿Qué han hecho los sacerdotes por el mundo? Han incinerado vivas a mujeres llamándolas brujas. Han matado a personas que pertenecían a otras creencias. No han sido gente creativa. No han mejorado la Tierra y no han mejorado la vida.

Necesitamos respetar mucho a la gente creativa de cualquier dimensión.

Y tendríamos que aprender cómo transformar nuestras energías para que no fueran reprimidas, para que se expresen en el amor, en la risa, en la alegría. Y esta Tierra sería más que un paraíso; no hay que ir a ningún otro lugar.

El Paraíso no es algo que se tenga que alcanzar, es algo que debe ser creado. De nosotros depende.

Esta crisis da una oportunidad a la gente valiente para que se desconecte del pasado y empiece a vivir de una nueva manera; no una modificación ni una continuación del pasado; no mejor que en el pasado, sino absolutamente una vida nueva.

Y tiene que hacerse ahora, porque el tiempo es muy corto. Al final del siglo veinte, o bien entraremos al primer siglo de una nueva historia del hombre, o no quedará nadie, ni siquiera una sola flor silvestre con vida. Todo estará muerto.

Aparte de las bombas de neutrones, las cuales ya existen, hay experimentos que se están haciendo en la Unión Soviética y quizás en los Estados Unidos también, sobre rayos de muerte. En lugar de arrojar la bomba, es mucho más fácil esparcir rayos de muerte que simplemente matan a las personas vivas, los animales, pájaros, árboles. Sólo las cosas muertas: casas, templos, iglesias, permanecerán. Será realmente una pesadilla. Y estos rayos de muerte no son visibles. Sabemos que existen, están intentando averiguar cómo irradiarlos, cómo hacerlos llegar a un cierto destino y destruir a todos los seres vivientes que se encuentren en el camino.

Necesitamos más gente feliz en toda de la Tierra para impedir la Tercera Guerra Mundial. Esas armas nucleares y esas máquinas destructivas de guerra no pueden funcionar solas. Tienen que ser manejadas por seres humanos; detrás de ellas hay manos humanas. Una mano que conoce la belleza de una rosa no puede dejar caer una bomba en Hiroshima. Una mano que conoce la belleza del amor no es la mano que sostendrá una pistola cargada de muerte. Solamente un poco de contemplación y entenderás lo que estoy diciendo.

Estoy diciendo: difunde la risa, difunde el amor, difunde los valores afirmativos de la vida, cultiva más flores alrededor de la Tierra. Todo lo que es hermoso, aprécialo y todo lo que sea inhumano, condénalo.

Si tú quieres cambiar el mundo en un fenómeno totalmente nuevo, con una consciencia nueva, tendrás que arrebatar la Tierra entera de las manos de los políticos y sacerdotes.

El hombre tiene que ser liberado de esos monstruos.

Nuestro trabajo es enseñar consciencia a la gente, a estar más despierta, a tener más amor, más comprensión, más alegría, y a extender la danza y la celebración por toda la Tierra.

Reduciéndolo a una sola declaración, puedo decir: si podemos hacer que la Humanidad sea feliz, no habrá Tercera Guerra Mundial.

 

 

PARTE III:  LA ACADEMIA MUNDIAL PARA LAS CIENCIAS

CREATIVAS, LAS ARTES Y LA CONSCIENCIA

LA MAYOR SINTESIS

La ciencia existirá para hacer la vida más cómoda, más exhuberante, más bella; y la meditación se convertirá en una parte de la educación en todo el mundo. Y el equilibrio entre las dos creará al hombre completo.

Sin la meditación no puedes tener claridad y firmeza dentro de ti mismo, ni una visión simple e inocente.

Quiero que nuestro lugar poco a poco se convierta en una Academia de Ciencias para la Creatividad. Esta será quizás la mayor síntesis de todos los tiempos.

La búsqueda de la verdad religiosa de ningún modo estorba la búsqueda de la realidad objetiva, puesto que las dos áreas están absolutamente separadas. No se interponen: puedes ser un científico y un meditador. De hecho, cuanto más profundo vayas en la meditación, encon-trarás que florece en ti una mayor claridad, una mayor inteligencia, un mayor genio. Esto puede crear una ciencia totalmente nueva.

A mi parecer, la nueva ciencia será una sola ciencia, con dos dimensiones: una dimensión trabajando en el mundo exterior, otra dimensión trabajando en el mundo interior, y una sola palabra es suficiente. La palabra "ciencia" es una palabra hermosa, significa saber.

La ciencia utiliza la observación como método. La religiosidad también utiliza la observación como método. Pero la llama meditación. Esta es la observación de tu propia subjetividad.

La ciencia llama a su trabajo "experimento" y la religiosidad llama a su trabajo "experiencia". Ambas comienzan desde el mismo punto, pero caminan en direcciones opuestas: la ciencia va hacia fuera y la religiosidad hacia adentro.

Estoy absolutamente desinteresado en cualquier cosa que no se base en la razón, en la lógica, en la experimentación, en la experiencia.

La antigua ciencia fue creada como reacción contra la religión. La nueva ciencia de la que yo hablo no es una reacción contra nada, sino una energía desbordante, una inteligencia, una creatividad. La política corrompió a la ciencia porque su propio interés estuvo sólo en la guerra. Las religiones no pudieron aceptar la ciencia porque todas eran supersticiosas y la ciencia iba a demoler a todos sus dioses y a todas sus supersticiones. La ciencia ha pasado estos últimos trescientos años en una situación muy difícil. Por un lado, luchando con la religión y por el otro, inconscientemente, volviéndose esclava de los políticos.

Quiero que este lugar crezca y estoy preparando todo para una Academia Mundial de las Ciencias y las Artes que sea dedicada totalmente a metas afirmativas de la vida.

La ciencia puede crear Hiroshima y Nagasaki y destruir a gente, pájaros, árboles, sin ninguna razón, sólo porque los políticos quieren ver si la energía atómica funciona o no. Esa misma ciencia puede crear más alimento, más vida, mejor salud, más inteligencia a todos los campos de la vida. Pero tiene que ser arrebatada de las manos de los políticos. Y no tiene que preocuparse de las religiones. Los científicos se preocupaban por las religiones en el pasado porque ellos mismos estaban condicionados por esas religiones.

He estado en contacto con científicos, ganadores del Premio Nobel, quienes han estado luchando por mis derechos en otros países. Estos eminentes hombres de ciencia, artistas de diferentes dimensiones, constituirán la Academia, y ellos realizarán esfuerzos por cambiar la dirección destructiva dada a la ciencia.

Nuestros sanyasins—hay muchos que son científicos, artistas, médicos—ayudarán a la Academia. Otorgaremos becas y gente de todo el mundo podrá venir y estudiar una nueva forma de ciencia, una nueva forma de arte que afirme la vida, que cree más amor en la Humanidad y que prepare la última revolución para un gobierno único en el mundo.

Y la Academia para la Ciencias Creativas, las Artes y la Consciencia será el primer paso, puesto que si los científicos de todo el mundo lentamente salen de las garras de los políticos, todo el poder de los políticos terminará. Ellos no son poderosos, los científicos son el poder que los respalda. Y los científicos están en dificultades porque no hay institución en el mundo que provea al científico de los suficientes materiales, instrumentos y máquinas, que necesita para trabajar.

La Academia tendría el apoyo de todo el mundo, de todos los científicos sin excepción, porque todos verían que están sirviendo a la muerte, no a la vida.

Podríamos tener la mayor biblioteca para investigaciónes científicas y podríamos tener a sanyasins trabajando, estudiando. La síntesis sería que todos los que estuvieran trabajando en el instituto estuvieran también meditando, porque a menos que la meditación profundice en ti, las fuentes de tu amor permanecerán dormidas. Tu bienaventuranza, tu gozo, permanecerán sin florecer.

El hombre no está para la ciencia; la ciencia está para el hombre.

Pero la ciencia puede ser una tremenda ayuda si los científicos de todo el mundo que están creando poder destructivo son desplazados de sus posiciones. Ellos quieren cambiarse, pero no tienen lugar donde ir. Tenemos que crear un lugar para ellos. Ellos se están sintiendo culpables...

Albert Einstein murió sintiéndose enormemente culpable porque ayudó a crear la bomba atómica y esas bombas fueron ofrecidas al Presidente Roosevelt en los Estados Unidos. Cuando esas bombas estuvieron en manos de los políticos, Einstein se puso a escribir cartas diciendo: "No debéis usarlas, debéis reservarlas sólo como último recurso". Pero nadie se ocupó más de esas cartas—¿a quién le importa?—y las bombas fueron utilizadas sin razón ni tino.

Los científicos están en dificultades. No pueden trabajar individualmente; tienen que trabajar con el gobierno. El interés del gobierno está en la guerra. Y ninguna religión va a apoyar a los científicos porque sus descubrimientos destruyen las supersticiones religiosas. Hay un inmenso vacío que quiero llenar creando la Academia para la Ciencias Creativas, las Artes y la Consciencia, absolutamente dedicada a la vida, al amor, a la risa, absolutamente dedicada a la creación de una Humanidad mejor; una atmósfera mejor y más pura, saludable, para restaurar la perturbada ecología.

Lo más importante para la Academia será crear ciencia pura del mismo modo que mi mayor esfuerzo es crear una religiosidad pura. El hombre contiene dentro de sí pura religiosidad, que significa amor, que significa silencio, que significa meditación, y también un sentido de ciencia pura, para que ninguna rama de la ciencia pueda ser destructiva para las otras partes.

La segunda gran cosa que la Academia tiene que hacer... Hasta ahora la ciencia se ha desarrollado accidentalmente, no ha tenido sentido de dirección; la gente iba descubriendo cosas sin ninguna idea de para qué. Aun caminando accidentalmente se ha creado mucho, pero eso está al servicio de la destrucción. La ciencia pura le dará un sentido de dirección y unidad a todas las ciencias, para que la ciencia trabaje como un todo y no como ramas independientes.

Tal como existe ahora, cada ciencia se ha vuelto tan especializada que ninguna sabe nada acerca de la otra. Esta es una situación peligrosa, pero puede evitarse. No ha sido posible evitarlo usando sólo la inteligencia humana. Estar al corriente de toda la información acerca de una rama de la ciencia es una tarea imposible, así como conocer todas las ciencias y sus detalles; la mente no es capaz ciertamente de eso. Pero los ordenadores abren una nueva puerta.

Con los ordenadores, todas las ciencias pueden ser acumuladas en una ciencia como tal. Y el ordenador puede inclusive eliminar lo contradictorio en las diversas ramas de la ciencia. Esto puede ayudar a convertir a toda la ciencia en orgánica, de modo que una rama no vaya en contra de otra rama. ¡Hay tantas cosas que la Academia Mundial tiene que hacer! Esta tiene que difundir en el mundo la idea de que la pobreza no es natural, que la tristeza es enfermedad, que el ansia de poder necesita tratamiento psiquiátrico, que un hombre que va acumulando dinero está loco. Y una vez que hagamos a la Humanidad consciente de los peligros de nuestras formas pasadas de vida y a dónde este pasado nos está conduciendo, a un suicidio global; no será difícil convencer a los inteligentes, los jóvenes, que hay que dejar el pasado y aceptar el mayor desafío de crear un Futuro de Oro.

La Academia Mundial dedicada a todas las esferas a la creatividad, va a realizarse. Este mundo no se va a acabar por los estúpidos políticos. En todo el mundo es lo que están haciendo: preparar la pira funeraria para la Humanidad entera. Vamos a detenerla. Y si ellos insisten les diremos: "¡Arrojaos a la pira funeraria vosotros mismos!"

En cuanto logremos deshacernos de los sacerdotes y los políticos, toda la Tierra quedará tan llena de paz, silencio, amor... y flores y arco iris. Hemos estado en malas manos; la Academia Mundial tiene que crear una atmósfera que haga que estas manos dejen de ser poderosas.

La Academia Mundial es un esfuerzo consciente para darnos perfecta cuenta de lo que serían las consecuencias. Pueden llevarse a cabo pequeños experimentos que nos den idea de las consecuencias. Ahora mismo hay miles de inventos de científicos que han sido comprados por los intereses creados y permanecen en sus sótanos; nunca han sido llevados al mercado para el uso de la gente.

Debido a que nos comportamos tan patológicamente—explotando, polucionando la Tierra—cada invención tiene que cambiar muchas cosas. Tal vez muchas industrias tengan que cerrarse porque un mejor producto, más en favor de la vida, esté disponible. Entonces aquellos industriales tratarán de comprar los derechos y ocultarán a la Humanidad esos descubrimientos científicos.

Quiero que nuestra sede sea la primera síntesis entre la religiosidad y el enfoque científico para la vida.

Esto cumplirá mi sueño de que lo interno y lo externo en el hombre no estén separados. Y es perfectamente posible, no hay dificultad en ello. Yo he encontrado las fuentes adecuadas, así que puedes alegrarte por el hecho de que pronto este sitio se convertirá en la capital de la ciencia y la religión en el mundo. Y en cuanto los gobiernos vean desaparecer a sus científicos, el Gobierno Mundial se hará posible.

La ciencia no debe ser el monopolio de ninguna nación, de ningún país. La idea en sí es estúpida. ¿Cómo puede monopolizarse la ciencia? Y todos los países están tratando de monopolizar sus científicos, de guardar sus inventos en secreto. Esto va contra la Humanidad, contra la Naturaleza, contra la Existencia.

Cualquier cosa que un genio descubra debe estar al servicio de la totalidad.

Esto será una gran revolución en la historia del hombre. Todo el poder estará en manos de los científicos, quienes jamás han hecho daño a nadie. Y en cuanto el poder quede en manos de los científicos, los políticos desaparecerán por sí solos. Han estado explotando a los científicos para sus propios fines y ser explotado por cualquiera no es un acto de dignidad.

Los científicos deben reconocer su propia dignidad, deben reconocer su individualidad. Deben reconocer que durante siglos han sido explotados por sacerdotes y políticos.

Ahora es tiempo de declarar que la ciencia se va a sostener por sí misma. Los científicos deben tener el suficiente valor para declarar que no pertenecen a ninguna nación, a ninguna religión, y que cualquier cosa que hagan ha de ser para la Humanidad entera. Esto significará una gran libertad, y no lo veo en absoluto imposible.

 

 

EL CUERPO ES LA PUERTA

 

Esta Academia no puede ser solamente de la Ciencia puesto que la Ciencia es sólo una parte de la realidad humana. La Academia tiene que comprenderlo todo; tiene que favorecer la creatividad, el arte, la consciencia. La ciencia está para el mundo exterior, la consciencia para el mundo interior, y el arte es el puente que las une.

Por lo tanto tendrá tres divisiones; divisiones generales, no separadas, sino sólo arbitrariamente denominadas como algo separado.

Lo más fundamental será la creación de métodos, técnicas, maneras de elevación de la consciencia humana. Y ciertamente esta consciencia no puede ir en contra del cuerpo, esta consciencia reside en el cuerpo. No pueden ser aceptados como enemigos entre sí; se apoyan siempre. Yo te digo algo y mi mano hace un gesto sin yo decirle nada a mi mano. Mi mano y yo estamos en profunda sincronicidad.

Caminas, comes, bebes... y todas estas cosas indican que eres cuerpo y consciencia como un todo orgánico. No puedes torturar tu cuerpo y elevar tu consciencia; el cuerpo tiene que ser amado; tienes que ser un gran amigo de él. El es tu hogar. Tienes que limpiarlo de toda la basura y recordar que él está a tu servicio continuamente, día tras día: digiriendo, convirtiendo el alimento en sangre, expulsando del cuerpo las células muertas, absorbiendo el oxígeno, oxígeno fresco dentro del cuerpo, y tú estás profundamente dormido.

El está haciendo todo lo necesario para tu supervivencia, para tu vida, aun cuando eres tan ingrato que nunca se lo has agradecido. Al contrario, tus religiones te han venido enseñando que lo tortures, que el cuerpo es tu enemigo y que tú tienes que liberarte de él y de sus apegos. Yo también sé que eres algo más que el cuerpo y que no hay necesidad de tener apego; pero el amor no es apego, la compasión no es apego. Amor y compasión son absolutamente necesarios para tu cuerpo y su nutrición. Y cuanto mejor cuerpo tengas, mejor será la posibilidad de que tu consciencia se expanda. Es una unidad orgánica.

Se necesita en el mundo una educación totalmente nueva por la cual todos sean introducidos al silencio del corazón; en otras palabras, a la meditación, por la que todos sean preparados para ser compasivos con su propio cuerpo, pues a menos que seas compasivo con tu propio cuerpo, no podrás ser compasivo con ningún otro.

Tu cuerpo es el más gran misterio de toda la Existencia. Este misterio necesita ser amado, ser íntimamente investigado, en sus misterios, en su funcionamiento.

Pero las religiones desdichadamente han estado absolutamente en contra del cuerpo. Esto te da una clave, una definida indicación de que si un hombre conoce la sabiduría del cuerpo y sus misterios, nunca se preocupará ni de los sacerdotes ni de Dios. Él habrá encontrado el mayor misterio dentro de sí mismo. Y en medio del misterio del cuerpo está el santuario mismo de tu consciencia.

Y en cuanto te das cuenta de tu consciencia, de tu ser, no hay Dios por encima de ti. Solamente esa persona puede ser respetuosa con otros seres humanos, con otros seres vivientes, pues ellos son tan misteriosos como ella misma—diferentes expresiones, variedades—lo que hace la vida más rica.

En cuanto un hombre encuentra la consciencia en sí mismo, ha encontrado la llave para el Absoluto. Aquella educación que no te enseña a amar tu cuerpo, que no te enseña a ser compasivo con él, que no te enseña cómo penentrar en sus misterios, no será capaz de enseñarte a entrar en tu propia consciencia.

El cuerpo es la puerta, el cuerpo es el pasaje. Y cualquier educación que no te enseñe esta materia—de tu cuerpo y consciencia— no sólo está incompleta, sino que es absolutamente perjudicial, pues continuará siendo destructiva. Es sólo el florecimiento de la consciencia dentro de ti lo que te protege contra la destrucción y lo que te da una tremenda urgencia de crear: crear más belleza en el mundo, más comodidad.

Por esto incluyo el arte como la segunda parte de la Academia. El arte es un esfuerzo consciente para crear belleza, para descubrir la belleza, para hacer tu vida más gozosa; para enseñarte a danzar, a celebrar.

Y la tercera parte es una ciencia creativa. El arte puede crear belleza, la ciencia puede descubrir la verdad objetiva y la consciencia puede descubrir la realidad subjetiva. Las tres juntas pueden hacer cualquier sistema de educación, completo. Todo lo demás es secundario; quizá útil para propósitos mundanos, pero no es útil para el crecimiento espiritual ni para llevarte a las fuentes del gozo, amor, paz y silencio. Y un hombre que no ha experimentado el éxtasis interior, ha vivido en vano, innecesariamente. Ha vegetado, se ha arrastrado desde el útero hasta la tumba, sin haber podido danzar ni cantar ni haber podido contribuir con algo al mundo.

Para mí, la persona religiosa es aquella que contribuye al mundo con algo de belleza, algo de gozo, algo de felicidad, algo de celebración, algo que no haya estado antes ahí. Algo nuevo, fresco; algunas flores más. Pero la religión nunca se ha definido del modo como yo la defino. Y todas las definiciones que las religiones han usado, han resultado ser totalmente erradas y distorsionadas. No han ayudado a la Humanidad a elevarse a las alturas del gozo, belleza y amor; han hundido a la Humanidad en la miseria y el sufrimiento. No te han enseñado a ser libre; por el contrario, te han impuesto toda clase de esclavitudes en nombre de la obediencia. ¿Obediencia a quién? Obediencia a los sacerdotes, obediencia a los que tienen dinero, obediencia a quienes tienen poder; en suma, obediencia a todos los intereses establecidos.

Una pequeña minoría ha estado esclavizando a la Humanidad entera durante siglos. Sólo una educación correcta puede transformar esta fea y enfermiza situación.

Mi idea de una Academia de las Ciencias Creativas, Arte y Consciencia es realmente, en otras palabras, mi visión de una religión verdadera. El hombre necesita un cuerpo mejor, más saludable; el hombre necesita un ser más consciente y alerta. El hombre necesita toda clase de comodidades y lujos que la Existencia está preparada para proporcionar.

La Existencia está lista para darte el Paraíso aquí, ahora. Pero tú continúas posponiéndolo; siempre lo dejas para después de la muerte. Mi intento es enseñarte que esto es el Paraíso; no hay ningún Paraíso en otra parte. Y no hay necesidad de prepararse para ser feliz. No se necesita una disciplina para ser amoroso, sólo mantenerte un poco alerta, un poco despierto, ser un poco comprensivo.

 


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