LA NUEVA ALQUIMIA PARA ENCENDERTE


Entregándose a lo Que Es
 

Hay tres sufras que son básicos para la transformación de la vida, que son supremos en cierto modo. El primero: Sé no-ambicioso.

Mata la ambición totalmente.

A menos que se mate la ambición, permanecerás en desgracia. La ambición es la fuente de todas las desgracias. ¿Qué es la ambición? "A" quiere ser "B", el pobre quiere ser rico, el feo quiere ser hermoso. Todos anhelan ser algún otro, algo diferente de lo que son. Nadie está contento consigo mismo. A eso se llama ambición.

No estás contento con lo que eres. Esto es ambición. Entonces tendrás que estar en desgracia, porque no podrás ser ninguna otra cosa. Sólo puedes ser tú mismo; nada más es posible. Todo lo demás es simplemente inútil, dañino, peligroso. Puedes desperdiciar toda tu vida, toda tu existencia.

Lo que sea que eres, lo eres. Acéptalo; no desees ser diferente. Esto es lo que significa la no-ambición. La no-ambición es básica para toda transformación espiritual, porque una vez que te aceptas a ti mismo, muchas cosas comienzan a suceder. Pero la primera cosa... Si te aceptas a ti mismo totalmente, lo primero que te ocurre es una vida no-tensa. No hay tensión. No quieres ser ningún otro; no hay ningún sitio donde ir. Entonces puedes estar en el aquí y en el ahora. No hay comparación. Tú mismo eres único. Ya no piensas más en función de los demás.

Entonces no hay futuro. La ambición necesita el futuro, necesita espacio para crecer. No puede crecer en el aquí y en el ahora; no hay espacio. Este momento es tan pequeño, tan atómico. La ambición necesita el futuro; y cuanto mayor sea la ambición, mayor será el futuro que sea necesario.

Si tu ambición es tan grande que no puede ser satisfecha en esta vida, entonces crearás un más allá. Crearás un cielo, crearás el moksha, crearás el concepto de la reencarnación. No estoy diciendo que no haya reencarnación, estoy diciendo que tú crees en la reencarnación, no porque sea un hecho, sino porque ru ambición es tan grande que no puede ser satisfecha en una sola vida. Tu creencia en la reencarnación, en el renacimiento, no es porque sea un hecho; es por tu ambición y deseo. La reencarnación puede ser un hecho, pero para ti es sólo una ficción. Para ti es sólo asunto del futuro, de más espacio en el cual te puedas mover.

Recuérdalo, no puedes ser ambicioso en el momento presente. Es imposible. No hay espacio. El momento presente es tan atómico, tan pequeño, que no te puedes mover en él. Puedes estar en él, pero no puedes desear estando en él. Es suficientemente grande para estar en él, pero no es suficientemente grande para desear. Para desear necesitas futuro, tiempo. Realmente, el tiempo existe a causa del deseo. Para los árboles aquí, no hay tiempo. Para los pájaros cantando aquí, no hay tiempo. Para las estrellas, para el sol y para la tierra, no hay tiempo. El tiempo existe por el deseo humano. Si la humanidad no estuviera en esta tierra, no habría tiempo; no habría pasado ni futuro.

Tu deseo crea el futuro. Tu memoria crea el pasado. Ambos son parte de Tu mente. No desees y el rFruro desaparece. Y cuando no hay futuro, ¿cómo podrás estar tenso? ¿Cómo? No hay posibilidad de estar tenso si no hay futuro. Y si no hay pasado -si sabes que es simplemente la memoria, el polvo recogido en el camino- ¿cómo podrá haber alguna ansiedad? Con el pasado entra la ansiedad. Y con el futuro -los planes, la imaginación, las proyecciones- existe la tensión. Cuando cae el pasado y el futuro no está abierto, estás en el aquí/ahora. Sin ansiedad, sin tensión, sin angustia.

No-ambición significa aceptarte a ti mismo tal como eres. Pero eso no significa que no exista la posibilidad de crecimiento. Al contrario, cuando te aceptas a ti mismo tal como eres, la transformación comienza. Comienzas a crecer, pero la dimensión difiere. Entonces la dimensión no es en el futuro sino en lo eternal.

Date cuenta bien de la diferencia. Puedes moverte de dos maneras. Si te mueves en el futuro, te estás moviendo en la mente:

una ficción, un mundo de sueños. Si no te mueves en el futuro, entonces una dimensión diferente se abre para ti desde este mismo momento. Te estás moviendo en lo eternal. Lo eternal está escondido en el momento. Si puedes estar aquí ahora mismo, en el momento, has entrado en lo eternal. Si continúas pensando en el futuro y en el pasado, estás viviendo en lo temporal. Lo temporal es el mundo y lo eternal es nirvana.

Se ha reportado que Buddha solía decir repetidamente que si podías estar en el ahora, no había necesidad de ninguna técnica para meditar. Era suficiente, hará todo lo que es necesario. ¿Pero cómo puedes estar en el ahora si eres ambicioso?

La mente ambiciosa no puede estar en el ahora. Puede estar en cualquier otra pane pero no puede estar en el ahora. La mente ambiciosa siempre se mueve lejos del presente. Está pensando en aquello que va a venir; está pensando en el mañana. Está pensando en la otra vida; no está interesada en la vida que está aquí. Está interesada en algo que debería ser. No está interesada en lo que 'es';

siempre está interesada en lo que 'debería', en el 'debería'. Ese interés no es religioso. Una mente religiosa, una consciencia religiosa, está interesada en la existencia tal como es. El primer sutra es Mata la ambición totalmente para que puedas estar en el aquí y el ahora, para que puedas entrar en lo eternal. ;       El segundo sutra:

Mata el deseo por la vida.

- Mata el deseo por la vida. Las leyes de la vida son muy paradójicas. Si deseas la vida, la perderás. Esa es la manera más segura de perderla. Si deseas la vida, la perderás; pero si no la deseas, te sucederá una vida abundante.

A través del deseo, vas contra la vida. Parece paradójico. Lo es. Esta ley paradójica tiene que ser entendida profundamente.

¿Por qué es que cuando deseas la vida, la pierdes? ¿Por qué? No debería ser así. Lógicamente, matemáticamente, no debería ser así. Si alguien desea la vida, ¿por qué va a perderla? El mecanismo es tal que cuando tú deseas, de nuevo te has ido hacia el futuro. ¡Y la vida está aquí! La vida ya es el caso -¿cómo puedes desearla? Sólo

aquello que no es, puede ser deseado. Y la vida lo es. ¿Cómo puedes desearla? Ya está; ya está sucediendo. Tú eres vida.

Si deseas la vida, la perderás. Por medio del deseo, (e estás alejando de la vida. Todo deseo te lleva más lejos y más lejos. Por eso es que hay tanta insistencia en el estado del no-deseo. No es que Buddha o todos aquellos que hablan del estado del no-deseo, estén contra la vida. Realmente, al contrario, están a favor de la vida. Pero dicen: "No desees", y a nosostros nos parece como si estuvieran contra la vida, que negaran la vida. No lo están.

Estamos perdiendo la vida a causa del deseo. Por eso es que Buddha dice: "No desees". ¿Qué sucede si no deseas? La vida ce sucederá. Ya te está sucediendo, pero no puedes verla porque tus ojos se han fijado en el futuro. Estás en alguna otra parce; tu menee no está aquí. La vida está aquí y tú no estás aquí, así que el encuentro se ha hecho imposible. Entonces ansiarás la vida, desearás la vida, pero irás perdiéndola.

Permite que la vida te suceda. ¿Cómo puede ser hecho eso? Estando alerta aquí. Sin tener el deseo de estar en alguna otra parte.

Desde el momento en que comienzas a desear la vida, te vuelves temeroso de la muerte. Tiene que ser así, porque el deseo por la vida crea el temor a la muerte. No hay muerte. En realidad nada muere; nada puede morir; es imposible. La muerte nunca ocurre; no existe la muerte. Entonces, ¿por qué sentimos tanto por la muerte?, ¿y por qué tenemos miedo de ella? ¿Por qué tenemos temor de algo que no existe?

Tenemos temor de la muerte a causa de nuestro deseo por la vida. El deseo por la vida crea un temor como reacción: el temor a la muerte. Nosotros no conocemos la vida, pero deseamos la vida. Entonces el temor viene cuando creemos que la vida va a ser destruida.

Vemos que la muerte ocurre... que alguien muere. ¿Has observado alguna vez el hecho de que siempre es algún otro el que muere, nunca tú? Siempre es algún otro. Ves la muerte desde afuera;

no la has visto desde adentro. Ves morir a alguien, pero no sabes lo que le está sucediendo en su núcleo más interno. Simplemente sabes lo que está sucediendo en la periferia. La periferia ha muerto; ya no más está viva, el hombre no puede respirar. ¿Pero qué es lo que le ha sucedido en el núcleo, en el mismo ser, en el centro? Eso no lo sabes.

Nadie ha presenciado la muerte. Y nadie puede, porque hay una sola manera de presenciarla: si entras en tu propio núcleo más interno y la presencias desde ahí. Pero la muerte nunca sucede ahí. Por eso es que un Buddha se ríe de la muerte, un Krishna se ríe.

Krishna le dice a Arjuna en el Gita: "No tengas temor. No pienses que alguien vaya a morir". Nadie muere; no puedes matar a nadie. Es imposible. En este mundo nada puede ser destruido, ni siquiera un microorganismo puede ser destruido. La destrucción no es. posible; sólo el cambio es posible.

La vida continúa fluyendo. Una ola muere (parece morir) y luego sucge otra ola. Sólo las formas desaparecen y nuevas formas aparecen, pero nada muere y nada nace.

Si nada muere, entonces nada nace, porque la muerte es posible sólo si algo nace. El nacimiento y la muerte son dos falacias. Tú exististe antes de tu nacimiento -de otro modo el nacimiento no habría sido posible- y tú continuarás existiendo después de tu muerte -de otro modo no sería posible que estés aquí y ahora. Pero el deseo de aferrarse a la vida crea el temor a la muerte.

Si dejas de desear la vida, el temor a la muerte desaparece inmediatamente. Y cuando el temor a la muerte desaparece, podrás saber lo que es la vida. Una mente que está temblando de miedo y angustia no podrá conocerla. Para conocer es necesario una (Consciencia muy tranquila, sin temor, sin miedo.

-^3>]      El deseo por la vida significa temor a la muerte. El surra dice Mata el deseo por la vida para que el temor a la muerte desaparezca. Y cuando no hay muerte, y no hay apego a la vida, sabes lo que es la vida, porque ya la escás viviendo. ¡Tú eres eso! No es alguien extrínseco; es algo intrínseco. Ya te está sucediendo. Estás respirando en eso. Eres como un pez en el océano de la vida, pero no estás consciente de eso, porque cu atención está obsesionada con el futuro. Deseo significa obsesión por el futuro. No-deseo significa vivir en el aquí/ahora.

Y el tercer sutra:

Mata el deseo por la comodidad, el deseo por la felicidad, mátalo.

Parece muy oscuro, triste, negando la vida. No lo es. Cuanto más deseas la comodidad, más incomodidad sentirás. Cuanto más deseas la comodidad, más incomodidad estás creándote a ti mismo, porque la incomodidad es relativa al deseo por la comodidad.

Cuanto más busques la felicidad, estarás más en sufrimiento. El sufrimiento es una sombra. Cuanto mayor sea el deseo por la felicidad, mayor será la sombra. Pide felicidad y nunca la conseguirás. Solamente sufrirás frustración. ¿Por qué? Porque sólo hay una manera de estar feliz, y ésa es estar feliz aquí/ahora. La felicidad no es el resultado. Es una forma de vida.

La felicidad no es el resultado final del deseo. Es una actitud, no un deseo. Puedes estai feliz aquí y ahora si sabes cómo estarlo, pero nunca estarás feliz si no sabes cómo y si continúas deseando. La felicidad es un arce. Es una manera de vid¿.

En este mismo momento, si puedes estar en silencio y alerta de la vida que hay a tu alrededor y dentro de ti, estarás fdiy.. Las aves están cantando, el vienro e.stá soplando. Lo.s árboles están felices, el cielo está feliz, todo en la existencia está feh/ excepto tú. {3. existencia es felicidad, es una celebración eternal, una festividad. ¡Mira la existencia! Lodo árbol e,stá en un estado festivo, todo pájaro está en un estado festivo. Excepto el hombre, todo lo demás está en un estado festivo. Toda ia existencia está en un festival, en un festival constante y continuo. Ni tristeza, ni muerte, ni desgracia existe en ninguna parte excepto en la mente humana. Hay algo errado en la mente humana, no en la existencia. Hay algo errado en ci, no en la situación.

¿Por qué el hombre está infeliz? Ningún animal está tan infeliz, ningún pájaro está tan infeliz, ningún pez está tan infeliz como el hombre. ¿Por qué el hombre está tan infeliz? Porque el hombre desea la felicidad, y los pájaros están felices en este mismo momento; los árboles están felices en este mismo momento. El hombre desea la felicidad; nunca está feliz aquí y ahora. Siempre desea la felicidad y continúa perdiéndola. I.a felicidad está aquí. Está sucediendo en todo tu alrededor. Permítela que entre dentro de ti.

Sé parte de la existencia. No entres en el futuro. La existencia nunca entra en el futuro; sólo la mente lo hace.

Esto es lo que llamo meditación: estar aquí, no moverse al futuro. Ser no-ambicioso, matar el deseo por la vida, no desear la felicidad. Y entonces estarás feliz y nadie podrá destruir tu felicidad. Entonces será imposible que estés infeliz. Entonces serás inmortal y la vida eterna te habrá sucedido. En realidad, ya te ha sucedido pero no estás consciente de ella. Entonces estarás pleno. Sin la ambición, estarás pleno y satisfecho.

Eres único. Todo, todo climax de .experiencia que haya sido posible a cualquiera, también es posible para ti; pero te sucederá de una manera única. Le sucedió a Buddha, a Jesús, a Zoroastro y también te sucederá a ti. Pero nunca ocurre en la misma forma. No te va a suceder como le sucedió a Buddha. No te va a suceder como le sucedió a Jesús. Te sucederá en una forma única, individual. Cuando te suceda a ti será absolutamente nueva. El núcleo más profundo de la experiencia será el mismo -la misma bienaventuranza, el mismo silencio, la misma iluminación- pero en la periferia todo será diferente.

Así que no imites a nadie. Eso es parte de la ambición. No imites a Buddha, no imites a Jesús. Trata de ser tú mismo. Incluso si tratas es inútil. Simplemente sé tú mismo. Cuando eres tú mismo, estás abierto a todas las posibilidades, cuando eres tú ^smo, toda la existencia comienza a ayudarte. No estás luchando con ella.

Cuando no estás luchando... Esto es lo que significa CONnfianza. Cuando no estás luchando, la existencia te sucede. Si estás luchando con la existencia simplemente te estás destruyendo a ti mismo, destruyendo tus posibilidades, tu energía, tu vida, tu existencia. ¡No luches! Ríndete a la existencia. Acéptate a ti mismo tal como el todo desea que seas, no trates de ser ninguna otra cosa, y la iluminación te puede ocurrir en cualquier momento. En este mismo momento te puede ocurrir; no hay necesidad de esperar.

La Sensación de Separatividad      

Mata toda sensación de separatividad.

La mente piensa en términos de separatividad, de división, de análisis. A través de la mente la vida es dividida en fragmentos. La vida misma no está dividida; la vida misma es una unidad. La vida misma permanece sin dividir, pero la mente piensa en términos de fragmentos, así que cualquier cosa que la mente diga, tendrá que ser falsa. El árbol allá, el cielo sobre ti, la tierra, tú y todo lo ^ demás son una unidad profunda. El árbol parece estar separado de ti/ pero no lo está, no puede estarlo. El sol está tan lejos, pero tú no puedes existir aquí si el sol muere. Inmediatamente dejarás de existir aquí. Sin el sol allá -millones de kilómetros distante- no puedes existir aquí. Si el sol deja de existir, nunca llegaremos a saber que ha dejado de existir, porque no habrá nadie que lo sepa.

Nosotros somos parte de los rayos.

Todo el universo es una unidad cósmica. Tú no estás

aislado; no eres como una isla. Estás conectado; estás enraizado en el

océano de la existencia tal como una ola.

A menos que esto se sienta m6y profundamente, nadie podrá

entrar en samadhi, uno no podrá entrar en el éxtasis total de la existencia; porque si crees que tú estás separado no podrás unirte, si crees que tú estás separado no podrás rendirte. Si sientes que tú no estás separado, la rendición se vuelve fácil; sucede. Si sientes que eres uno con la vida, puedes confiar en ella. Entonces no hay temor. Entonces podrás morir en ella con felicidad, con éxtasis. Entonces

no hay temor a la muerte.

El miedo a la muerte llega a existir porque crees que tú

estás separado. Entonces comienzas a luchar, entonces comienzas a protegerte. Comienzas a verte a ti mismo como a un enemigo, en

 

conflicto. Piensas en términos de conquistar, de ser victorioso. Pero entonces serás vencido; tu derrota es segura.

Eres solamente una parte del todo, pero continúas luchando con el todo. Por eso es que por todas partes ves que todo el mundo es un fracaso: vencido, frustrado. Y al final, todo el mundo llega a darse cuenta de que la vida ha sido una gran derrota y nada más. No solamente aquellos que no tienen éxito lo sienten así. Los que tienen éxito también lo sienten así. Un Napoleón, un Alejandro Magno, aun ellos se sienten vencidos.

• ¿Por qué es esto así? Es así porque tú no estás separado del todo. Llamo a un hombre irreligioso si cree que él está separado de la vida, y llamo a un hombre religioso si él sabe que es una parte orgánica de la vida. Digo una parte orgánica, no una parte mecánica, porque la parte mecánica puede ser retirada; la parte orgánica no puede ser retirada. Realmente no es una parte -está en una unidad ' profunda con el todo.

Un hombre religioso va más allá de la ansiedad, más allá del temor a la muerte, porque ahora sabe que él no es y que el todo es. Entonces, ¿cómo puede haber temor? Aun la muerte se vuelve una comunión, una unión. No es una disolución. Al contrario, es una unión. No es algo que está contra ti. Mas bien es una profunda relajación para ci.

La vida es una tensión, una ansiedad. La muerte es hermosa. Simplemente entras en una profunda relajación. Regresas a tu fuente de nuevo. La ola se elevará de nuevo, pero por el momento ha cesado; ha entrado al océano para descansar. La muerte es un descanso profundo. Y antes de un nuevo nacimiento, ese descanso es necesario.

Una vez que te das cuenta de esto, no hay temor. Aceptas todo, y una vez que aceptas y te haces consciente de la unidad profunda, de la unidad orgánica, oceánica, sabes que todo es uno, que la existencia es una. Aparece en formas diferentes, en millones de formas, pero sólo las formas difieren. La substancia, el núcleo más interno, permanece siendo uno.

Esta actitud te ayudará a entrar en la meditación muy fácilmente. Recuérdalo, si tienes temor a la muerte también tendrás temor a la medicación. Es un corolario lógico. Si tienes temor a la muerte no podrás permitirte entrar totalmente en la meditación,

 

porque la meditación es un tipo de muerte, una clase de muerte. Conscientemente, voluntariamente, te estás uniendo con el todo. Estás muriendo como individuo, como ego, y estás haciéndote uno con la existencia sin ego,

Si tienes temor a la muerte también tendrás temor a la meditación. Pero si amas la meditación, no tendrás temor a la muerte. Si entras en la meditación sin temor, sin miedo, te volverás inmortal, porque no habrá muerte para ti. Ya estás muerto, así que, ¿cómo puedes morir otra vez? Alguien que haya entrado en la meditación ya está muerto. Ahora no puedes morir de nuevo, ahora la muerte no puede destruirte. Tú ya te has rendido; ya no eres más. La muerte entrará a una casa vacía. No serás encontrado ahí.

Sólo el ego muere, tú no. Tu vida es eterna, pero el ego es transitorio. El ego es simplemente un fenómeno creado, compuesto. Tú lo has creado. Es necesario, tiene cierta utilidad. En la sociedad necesitas un ego; pero en la vida, en la existencia, ese mismo ego se vuelve una barrera.

Sannyas significa ir más allá de la sociedad, porque significa la rendición del ego. En la sociedad el ego es necesario. Debes tener algún punto de referencia para indicar quién eres tú. En sannyas, ese punto de referencia no es necesario. No hay necesidad de decir quién eres; simplemente puedes ser. Eres, eso es todo. No hay necesidad de decir quién eres. Ese 'quién' es una necesidad social. La existencia nunca pregunta quién eres.

Cuando abandonas al ego, estás listo a hacerte uno con el todo. Estas son realmente dos maneras de decir lo mismo: bien siente que toda la existencia es una, o siente que no hay ego en ti. Ambas maneras lograrán lo mismo; el resultado será igual. Llegarás a una unidad oceánica. Y una vez que la conozcas, esa unidad no podrá ser perdida.

Mata toda sensación de separatividad. Simplemente conviértete en una gota, en una gota de agua que ha caído en el océano y se ha vuelto una con él. Y no temas a la muerte porque, realmente, no hay muerte para ti. Esa parte de ti que tiene miedo es un fenómeno falso, una entidad falsa -una entidad que es creada por la sensación de separatividad. En meditación, recuerda que estás saltando de regreso a la fuente, saltando a la fuente. Estás yendo desde el ego hacía una existencia sin ego.

El Deseo por las Sensaciones

Mata el deseo por las sensaciones. ... Aprende de las sensaciones y obsérvalas, porque sólo así puedes comenzar la ciencia del auto-conocimiento, y plantar tu pie en el primer peldaño de la escalera.

Mata el deseo por las sensaciones. Vivimos para las sensaciones, anhelamos las sensaciones. Vamos buscando más y más nuevas sensaciones; toda nuestra vida es un esfuerzo para obtener nuevas sensaciones. ¿Pero qué sucede? Cuanto mas buscas las sensaciones, menos sensible te vuelves. La sensibilidad se pierde.

Parece paradójico. En las sensaciones, la sensibilidad se pierde. Entonces pides más sensaciones y el 'más' mata más tu sensibilidad. Entonces pides aún más, y finalmente llega un momento cuando todos tus sentidos se han vuelto insensibles y muertos. El hombre nunca antes ha estado tan insensible y muerto como lo está hoy día. Antes siempre estuvo con más vida, porque no hubo tantas posibilidades para satisfacer tantas sensaciones. Pero ahora la ciencia, el progreso, la civilización, la educación, han creado tantas oportunidades para ir entrando más y más lejos en el mundo de las sensaciones. En última instancia te conviertes en una persona muerta; tu sensibilidad se pierde. Saborea más comidas -gustos más fuertes, comidas más fuertes- y tu gusto se perderá. Si vas alrededor del mundo y vas viendo cosas más y más bellas, te volverás ciego; la sensibilidad de tus ojos se perderá.

Cambia al objeto de tu amor todos los días -a tu enamorada o a tu enamorado, a tu esposa o a tu esposo- si lo cambias todos los días, tu sensibilidad por el amor morirá. Estás yendo en un terreno peligroso. Nunca entrarás en profundidad; sólo irás por la superficie, por la periferia. Cuanto más cosas

experimentes, tu capacidad para experimentar será menor. Y entonces al final, cuando todas las cosas a tu alrededor hayan llegado a estar muertas, pides lo divino, pides la bienaventuranza, pides la verdad. Un hombre muerto no puede experimentar lo divino. Para experimentar lo divino necesitas una sensibilidad toral;

necesitas estar lleno de vida. Recuerda, sólo lo similar puede hacer brotar lo similar.

Si quieres lo divino -'lo divino' significa lo más vivo, lo siempre vivo, siempre joven, siempre verde- si quieres encontrar lo divino, tendrás que estar más vivo. ¿Cómo hacerlo? Mata todo deseo por las sensaciones. No busques las sensaciones; busca la sensibilidad, vuélvete más sensible.

Las dos son diferentes. Si buscas las sensaciones, estarás buscando cosas; acumularás cosas. Pero si buscas la sensibilidad, todo el trabajo tendrá que ser hecho en tus sentidos, no en las cosas. Kiú no estás para acumular cosas. Tienes que profundizar rus sentimientos, tu corazón, tus ojos, tus oídos, tu nariz. Todos los sencidos deberían ser profundizados de tal manera que puedan llegar a ser capaces de sentir lo sutil.

Ni siquiera podemos sentir lo grosero, y debemos yolvernos capaces de sentir lo sutil. El mundo parece ser grosero sólo porque no podemos sentir lo sutil. Lo invisible está escondido en lo visible. Mira estos árboles. Mira lo grosero: al cuerpo del árbol. Nunca miras, nunca sientes la vida de adentro. ¡El crecimiento! El árbol en sí mismo no está creciendo; el árbol es sólo un cuerpo. Alguna otra cosa -lo invisible- está creciendo en él. Y a causa de eso, el árbol crece. Lo interior está creciendo, y a causa de eso, lo exterior está creciendo. Pero tú sólo miras al árbol, así que sólo lo exterior es visto.

Mira a tu alrededor. Mira en los ojos de tu amigo. Miras sólo los ojos, no al que ve a través de ellos. Toca el cuerpo de tu amigo. Tocas sólo lo grosero; nunca sientes lo sutil adentro. Sólo el cuerpo, sientes lo externo; porque tus ojos (tus sentidos) se han vuelto tan insensibles que no pueden sentir lo interno, lo invisible.

Más sensibilidad es necesaria. Busca menos sensaciones y crece en sensibilidad. Cuando tocas, conviértete en el toque. Cuando ves, conviértete en los ojos. Cuando oigas, toda tu consciencia debe ÍT a los oídos. Escuchando una canción, o escuchando a los pájaros,

vuélvete tus oídos. Olvídate de todo lo demás, como si tú fueras tan solo tus oídos. Anda a tus oídos con tu ser total. Entonces, tus oídos

se harán más sensibles.

Cuando estés mirando algo -una flor, o una cara bella, o las

estrellas- conviértete en tus ojos. Olvídate de todo lo demás, como sí todo el resto de tu cuerpo se hubiera ido de la existencia y tu consciencia se hubiera vuelto tan solo tus ojos. Entonces tus ojos serán capaces de mirar más profundamente, y tú serás capaz de mirar también a lo invisible. Lo invisible también puede ser visto, pero

necesitas ojos más penetrantes para verlo.

Mata. todo deseo por las sensaciones, y crece en

sensibilidad. Piensa menos en el mundo y más en tus sentidos. Purifícalos. Cuando no buscas sensasiones, llegan a purificarse más. Cuando, buscas más y más sensaciones, estás matando tus sentidos.

El hombre que encuentra lo divino es el hombre cuyos sentidos están totalmente vivos, en su máxima capacidad. Entonces no es tan solo que puedas ver lo divino. Podrás saborear lo divino, podrás oler lo divino. Lo divino puede entrar dentro de ti a través de cualquier sentido. Sólo cuando lo divino entra a ti desde todos los sentidos sucede la última realización. Si tan solo puedes ver lo divino, es tan solo una realización parcial. Entonces realmente no estás iluminado. Estás solamente parcialmente iluminado, si no

puedes tocar lo divino, si no puedes saborearlo.

Usar tales palabras parece ilógico. ¿Saborear a Dios? ¿Es él

una comida? Sí, él es todo. Puedes saborearlo, pero entonces necesitas una capacidad muy sutil para gustar. Tu propia comida llegará a ser divina. A través de la comida, se sentirá lo divino. Los rishis de los Upanishads han dicho que la comida es brahama. 'Anna es brahama. Ellos deben haberlo saboreado, deben haberlo comido.

Nosotros continuamos pensando que Dios es un problema de lógica, así que vamos discutiendo acerca de él, a favor o en contra. Continuamos discutiendo si Dios existe o no. Esto no es relevante. Dios no es un tema de discusión, de lógica, de razonamiento. Dios realmente tiene que ver con la sensibilidad. Si no lo sientes, hazte más sensible. Ningún pensamiento lógico servirá de ayuda. ¡Hazte más sensible! Si eres sensible, él está ahí. El siempre ha estado ahí, pero tú no eres sensible. Las cosas te vuelven

^nseosibití. Las sensaciones te hacen insensible. Mata el deseo por las sensaciones.

j                  Mata el hambre por crecer.

i       Este sutra es muy revolucionario, muy peligroso.

Mata el hambre por crecer. Parece absurdo, porque si matas rodo el hambre por crecer, entonces, ¿cuál es la necesidad para crecer ^n lo divino? Entonces, ¿cómo puede uno alcanzar la verdad, cómo puede uno llegar a la iluminación? Entonces, ¿para qué esta .meditación y todo este ajetreo? Tendremos que ir profundamente en este sutra.

^       Mata el hambre por crecer. Hay dos tipos de crecimiento. Uno, acerca del cual puedes hacer algo; y otro, acerca del cual no puedes hacer nada. Para uno, tu esfuerzo es necesario; y para el otro, ^U no-esfuerzo es necesario.

;       El crecimiento espiritual es del segundo tipo. Tu esfuerzo ^nü será de ninguna ayuda, solamente creará barreras. No puedes /-bácer nada acerca del crecimiento espiritual. Lo único que puedes hacer es entregarte y eso es un no-hacer. Sólo puedes hacer una cosa:

permitir que lo divino trabaje dentro de ti. Simplemente puedes cooperar, eso es todo. Simplemente puedes flotar, tu piscina no es .necesaria -un profundo lec-go. Esto es lo que se quiere decir por fAata el hambre por crecer.

^       ... Crece tal como la flor crece, inconscientemente, pero anhelando ansiosamente abrir su alma al aire. Así debes empujar hacia adelante para abrir tu alma d lo eternal.

¡Pero debe ser lo eternal!

Pero debe ser lo eternal lo que hace brotar tu fuerza y belleza, no el deseo por crecer. Porque en un caso te desarrollas en la exuberancia de la pureza, y en el otro te endureces por la fuerza de la pasión por la estatura personal.

Repetiré: Pero debe ser lo eternal lo que hace brotar tu fuerza y belleza, no el deseo por crecer -porque todo deseo es un impedimento, aun el deseo de alcanzar lo divino; todo deseo es una esclavitud, aun el deseo de ser liberado. El deseo como tal es el problema, no puedes desear lo divino. Eso es una contradicción. Sólo puedes desear el mundo, no puedes desear lo divino; porque el deseo es el mundo, el deseo es sansar. No puedes desear moksha. Cuando estás en un estado de no-deseo, sucede el moksha; cuando estás en un estado de no-deseo, sucede la liberación, lo divino te

sucede.

Permite lo divino para hacer brotar todo lo que está,

escondido en ti. No busques crecer. Ríndete para que suceda el crecimiento. El crecimiento sucederá, pero no va a ser a través de tu esfuerzo, sino a través de su gracia. Va a ser a-trávés de él.

Hay razones para eso. Cualquier cosa que hagas nunca será más grande que tú. No

puede serlo. Cualquier cosa que hagas siempre será más beaja que tú. El qüle hace siempre es más grande que su obra. De otro modo no es ,' posible. El pintor es 'más grande que su pintura,.y el meditador es más grande que su meditación. Cualquier cosaJS|lfe hagas siempre será menos que tú, a*^s^iüe^^mó"<l^edes alcanzar lo divino? Lo divino no es,.menos que tú^asÍ^ue a través de tus propios esfuerzos no lo puct^i^ilcanzár. Si hubiera alguna posibilidad de que tú puedas alcanzar a Dios'a través de tus propios esfuerzos, ese Dios sería menos que tú, no más que tú, ese Dios sólo sería un utensilio -algo que puedes agarrar en tus manos, algo que tú has logrado. Así que recuerda, Dios no puede ser alcanzado a través de tus esfuerzos.

Dios puede sucederte, pero no será un logro.

Entonces, ¿qué hay que hacer? ¿Qué puedes hacer de tu parte?

De tu parte, tienes que hacer un esfuerzo negativo. Ese esfuerzo negativo es: no crees barreras, no crees impedimentos. Mantente abierto, esperando y listo a fluir, listo a ir. Si el magneto comienza

a funcionar» permite que eL magneto funcione. <(s¡^,    Er|(pnces, ¿para qué estoy enfatizando tanto la meditación? Es tan solo para destruir tus barreras; es un esfuerzo negativo. Por medio de la meditación no llegarás a lo divino, por medio de la meditación llegarás a estar disponible para que lo divino pueda trabajar en ti. Por medio de la meditación llegarás a abrirte; tu

oración llegará a él. Estás diciendo que estás listo, que ahora vas a cooperar.

Eso es todo lo que es necesario de tu pane, permitir, entregarte, rendirte. A través de la voluntad, nada puede hacerse. En la dimensión de lo divino, nada puede hacerse a través de la -voluntad, sólo a través de la rendición. Pero entonces todo sucede.

Por medio de las meditaciones que estamos haciendo aquí, simplemente están rompiendo sus barreras. Por eso es qu^ enfauzo títie sean como niños. Regresen de nuevo a ser niños. Olvídense de su civilización» de su cultura, de sus 'maneras, de sus poses, de su aersonalidad, de sus caras. Todo eso es una fachada. ¡Tírenlo! Yliélvanse como niños pequeños.    '                  •'"      ?

Parecerá locura. Abandonar tu mente y retroceder a tu niñez, parecerá locura. Así que, ¡vuélvete loco! Pero no importa cuan alto sea el costo, sean como niños de nuevo. Jesús dice que sólo aquellos aue son como niños entrarán en el reino de Dios. Y® tambiA digo lo (nismo. Retrocedan hasta el punto donde la civilización los comenzó a corromper, hasta el punto donde la educación comenzó a corromperlos, hasta el punto donde la sociedad penetró en ustedes. Hetrocedan hasta el punto donde ustedes eran insociales o pre-sociales, donde no había sociedad que hab,ía sido forzada en^ustedes.^ Hasta ese punto eran inocentes y purps, y a menos que retrocedan hasta ese punto de nuevo, las barreras permanecerán, y^          ^

Vuélvanse niños de nuevo. En ese proceso, se sentirán que están locos, porque están tirando afuera rodos sus valores de adultos:

la educación, la cultura, la religión, las escrituras, las maneras. Están tirando todo. Están retrocediendo hasta el punto donde fueron Ustedes mismos, donde la sociedad todavía no los había corrompido.

Todo el proceso parecerá una locura, pero no lo es. Es una catarsis. Y si puedes ir a través de ella, saldrás de ella más sano, menos loco. La locura habrá sido echada afuera. Te volverás más puro, más sano.

Deseando lo Inalcanzable

Desea tan solo aquello que está dentro de ti.

Parece absurdo, paradójico, ilógico. Desea tan solo aquello que está dentro de ti. El deseo básicamente es por aquello que no está dentro de ti. El deseo significa el deseo por algo que no est¿[ dentro de ti. Si ya está dentro de ti, entonces ¿cuál es la necesidad

de desearlo?

Nunca nos deseamos a nosotros mismos tal cual somos.

Siempre deseamos alguna otra cosa. Nadie se desea a sí mismo; ño hay necesidad. Ya eres eso; no te está faltando nada. Deseas algo que

te falta.

El sutra dice: Desea tan solo aquello que está dentro de ^

por muchas razones. Una, si deseas algo que no está dentro de ti, podrás conseguirlo pero nunca llegará a ser tuyo. No podrá seri^. Realmente, nunca podrás llegar a ser el amo de eso; simplemente llegarás a ser un esclavo. El que posee siempre es poseído pors^s posesiones. Cuanto mayor sea el número de posesiones, mayor so;rá

la esclavitud que se crea.

Eres poseído por tus posesiones, y deseabas ser tú el amo. ]^

frustración comienza porque toda tu esperanza es frustrada. Llecas hasta el punto donde consigues las cosas que querías, todo lo q^e deseabas ha sucedido, pero tú te has vuelto el esclavo. Tu reino nc> es sino una prisión y codo lo que posees, o lo que crees que posees realmente no lo posees, porque te puede ser quitado en cualquier momento. Aun si nadie te lo quita, la muerte tendrá que quitártela

En terminología religiosa, aquello que te puede ser quit ¡ado por la muerte no es tuyo. La muerte es el criterio. Hay sólo un criterio para juzgar si realmente posees algo. Considéralo gn relación a la muerte y ve si aún continuarás teniéndolo después d, g ru muerte. Si la muerte se lo lleva, nunca lo poseíste. Todo fue i^ólo

una ilusión.

¿Hay algo que la muerte no pueda llevarse de ti? Si no haV nada, entonces la religión es inútil, sin sentido. Pero hay algo que b muerte no puede llevarse y ese algo está escondido dentro d.e ti Tú ya lo posees. Es tu naturaleza más interna. Ha venido cont ipo- has nacido con ella. O mejor aun, será mejor decir que tú eres eso que tú lo posees. Si tú lo posees, te podrá ser quitado.

Tú eres eso; es tu propio ser. Es cu misma base;- g<; ru existencia. Eso es lo que es llamado atman. Atman significa aquello que tú ya eres. Nadie te lo puede quitar; ni siquiera la muerde puede destruirlo. Este sutra dice: Desea tan solo aquello que está dentro de tí. Desea atman, desea tu ser más interno, desea el centro qi^e tú ya posees, pero al cual has olvidado completamente.

¿Por qué el hombre lo olvida? Es una necesida<d. Para sobrevivir tiene que prestarse atención al mundo exterior. Para sobrevivir, para exi&íir, para permanecer en la vida, continuamente tienes que prestar atención a las cosas: a la comida, al abrigo. El cuerpo necesita atención. Se enferma, está predispuesto a sufrir. El cuerpo está constantemente luchando para sobrevivir porque para el cuerpo hay muerte. El cuerpo está en una lucha continua con la muerte, así que se le debe prestar una constante atención.

 

El cuerpo siempre está en un estado de emergencia porque en cualquier momento la muerte puede ocurrir. Tienes q^g estar continuamente alerta y continuamente consciente de esta lucl-ia contra la muerte, así que toda tu atención se vuelca hacia afuera. No queda energía para ir hacia adentro. Esta es una necesidad de supervivencia. Por eso es que vamos olvidando que existe un centro dentro de nosotros que es inmortal, que existe un centro dentro de nosotros que es eternal, que existe un centro dentro de nosotros que es una bienaventuranza absoluta.

El dolor atrae la atención; el sufrimiento atrae la atención. Si tienes un dolor de cabeza, tu atención va hacia la cabeza; (e haces consciente de que tienes la cabeza. Si no hay dolor en la cabeza, te olvidas de la cabeza. Te sacas la cabeza -como si no tuvieras cabeza.

Se siente el cuerpo sólo cuando está enfermo. Si tu cuerpo .está absolutamente saludable no lo sentirás. No sentirás su peso. Realmente, llegarás a sentirte sin cuerpo. Este es el único criterio de auténtica salud: que el cuerpo no se siente en absoluto. Cada vez que

se siente el cuerpo significa que hay alguna enfermedad, alguna perturbación. Tu atención en necesaria.

Hay tantos problemas que vienen del exterior que tu atención está constantemente comprometida y ocupada allí. Por eso es que re olvidas que existe algo en el mismo centro de tu ser que es inmortal, que es divino, que es bienaventurado. Este surra dice:

Desea tan solo aquello (fue está dentro cíe ti.

... Porque dentro de ti está la luz del mundo -la única luz que puede iluminar el Camino. Si no eres capaz de percibirla dentro de ti, es inútil buscarla en algún otro lugar.

El siguiente sutra dice:

Desea tan solo aquello que está más allá de ti.

Desea tan solo aquello que está más allá de tí. Siempre desea lo imposible, porque sólo a través de ese deseo podrás crecer. ¿Y qué cosa es imposible? Escalar el Everest no es imposible;

tampoco lo es ir a la Luna. Ambos han llegado a ser posibles. Alquien ha llegado al Everest. Aun si nadie hubiera llegado ahí, no era imposible. Difícil pero no imposible. Estaba dentro de la capacidad humana alcanzarlo. La Luna está dentro de nuestra capacidad de alcanzar y pronto el hombre llegará también a otros planetas. No es imposible, solamente difícil. Algún día será posible. Sólo una cosa es imposible, una cosa que está más allá de ti, y eso es tu ser más interno.

¿Por qué? Digo que la Luna no es tan difícil de alcanzar aun cuando la Luna está tan lejos, y digo que tu ser más interno es más imposible de alcanzar aun cuando sólo está dentro de ti. ¿Por qué es tan difícil de alcanzarlo entonces? Porque está dentro de ti, por eso. Tú sólo sabes cómo alcanzar aquello que está afuera. Tus manos pueden alcanzar lo que está afuera, tus ojos pueden ver lo que está afuera. Tus sentidos se abren hacia afuera; no tienes sentidos que puedan ayudarte a mirar adentro. Tu mente se mueve hacia afuera;

no puede moverse hacia adentro; por eso es que la mynte tiene que ser desechada. Sólo entonces podrás entrar en meditación.

La mente es básicamente un movimiento hacia el exterior. Puedes observar esto muy fácilmente. Cada vez que piensas, estás pensando en algo que está fuera de ti. Todo lo que piensas siempre está fuera de ti. ¿Alguna vez has pensado en algo que esté adentro? No hay necesidad de pensar en lo que está adentro, porque tú lo puedes experimentar. No hay necesidad de pensar en eso; el pensar es un substituto. Tú puedes llegar a realizar aquello que está dentro de ti. Está sólo en la esquina. Mueves la cabeza, cambias de dirección. Desde afuera haces un giro hacia adentro y puedes experimentarlo. ¿Cuál es la necesidad de pensar en eso?

Pero continuamos pensando aun en el interior. Pensamos en lo que es el atman. Pensamos: "¿Qué es el ser?" Creamos filosofías y sistemas. Continuamos creando teorías de que el ser significa 'esto', que la definición es 'ésta', y nadie trata de sentirlo. Está tan cerca a ti -¿cuál es la necesidad de teorías?

Las teorías son necesarias para lo que está muy lejos, porque no puedes alcanzarlo en esce momento. Tienes que crear un puente. Las teorías son necesarias para llegar a la Luna, pero no son necesarias para llegar al centro dentro de ti, porque no hay ninguna distancia. No hay nada que unir con un puente; tú ya estás ahí. Tan solo es necesario un cambio de actitud y tú puedes realizarlo. No hay necesidad de teorizar o filosofar. Pero continuamos creando filosofías. Hemos creado miles y miles de filosofías, y los filósofos continúan desperdiciando sus vidas pensando en aquello

que ya está dentro de ellos. ¡Podrían haber saltado adentro en cualquier momento!

Pero está más allá. Más allá de los sentidos, porque los sentidos no pueden abrirse hacia eso; se abren en la dirección opuesta. Y está más allá de la mente, porque la mente no puede conducirte ahí; siempre te conduce hacia alguna otra parte. La mente es un instrumento para el mundo; es un mecanismo para moverse en el exterior, para ir más lejos de ti. Su propósito es para eso. Por eso es que hay tanco énfasis en que en el samadhit\o hay mente. Samadhi es un estado de no-mente; la mente cesa.

En las técnicas de meditación que estamos haciendo, todo el esfuerzo es éste: cómo cesar de ser una mente, c,ómo abandonar la

mente, cómo dejar de pensar, cómo llegar a un momento donde no exista el pensar, donde exista simplemente el estado de alerta, de consciencia. 'No pensar' significa que no hay nubes en el cielo; que sólo el cielo está ahí. 'No pensar' significa que no hay nubes en la mente, tan solo la consciencia. Dentro de esa consciencia, tú estás.

Cuando estás en la menee, estás amera; cuando estás en la no-mente, estás adentro. Esta transferencia desde la mente a la no-mente es todo el viaje. Si puedes agregar 'no' a tu mente, has llegado. Por eso es que se llama mas allá.

Desea tan solo aquello que está más allá de ti -más allá de tus sentidos, más allá de tu mente, más allá de tu ego. 'Tú' no estarás ahí, tu centro más interno no es tú; tú estás tan solo en la periferia. La periferia no puede estar en el centro. Cuando avanzas hacia el centro dejas la periferia. La periferia no puede existir en el centro. Pertenece al centro pero existe fuera del centro, justo a su alrededor.

Todo lo que conoces sobre ti mismo es tan solo la periferia:

tu nombre, tu identidad, tu imagen. Eres un hindú o un mahometano o un cristiano; eres negro o eres blanco; eres esto o aquello. Tu nación, raza, cultura -todo esto es tan solo en la periferia; todos estos condicionamientos están sólo en la periferia.

El mundo no puede penetrar en tu centro. Sólo puede cultivar la periferia; sólo puede tocarte en tus límites. Sólo tu envoltura puede ser hindú, sólo tu envoltura puede ser cristiana, sólo tu envoltura puede ser jama. 'Tú' no lo eres; no puedes serlo. Sólo tu envoltura pertenece a la India o a Pakistán o a América. Tú no puedes pertenecer a ninguna nación ni a ninguna raza. Tú perteneces a la misma existencia. En el centro todas las divisiones son falsas, pero significativas en la periferia.

Todo lo que conoces sobre ti mismo es tu ego. 'Ego' es tan sólo una palabra utilitaria. Toda tu periferia quiere decir 'tú'. Pero este 'tú' desaparecerá cuando comiences a ir hacia adentro. Este 'tú' desaparecerá poco a poco; este 'tú' desaparecerá, este 'tú' se evaporará. Entonces llegará un punto cuando seas auténticamente tú mismo; tu antiguo ser ya no estará más ahí. Por eso es que se dice:

Desea tan solo aquello que está más allá de ti... Está más allá de ti;

porque cuando lo alcanzas te has perdido a ti mismo.

Desea tan solo aquello que es inalcanzable.

Desea tan solo aquello que es inalcanzable. ¿Qué es inalcanzable? Mira a tu alrededor -todo es alcanzable. Puede ser que no lo hayas alcanzado, pero puede ser alcanzado. Si haces un esfuerzo suficiente podrás alcanzarlo. Potencialmente, es alcanzable.

Alejandro Magno creó un gran imperio. Puede ser que tú no lo hayas creado, pero lo que Alejandro pudo tú también lo puedes. No es imposible; no es inalcanzable. Puede ser que no hayas acumulado tanta riqueza como Rockefeller o como algún otro, pero lo que Rockefeller hizo tú también puedes hacerlo. Es humano; está dentro de tu capacidad. Tú puedes ser un fracaso, puede ser que no seas capaz de alcanzarlo, pero es alcanzable. Tu fracaso es tu propio fracaso, pero porencialmente podrías haber ceñido éxito. Así que no se puede decir que las cosas son inalcanzables.

Entonces, ¿qué cosa es inalcanzable? ¿Aquello que no puede ser alcanzado? Si ése es el significado, entonces ¿para qué desearlo? Si no puede ser alcanzado, entonces el deseo es inútil. ¿Para qué desear aquello que es inalcanzable? ¿Qué se quiere decir con eso?

El significado es muy profundo, esotérico. El significado es que cu ser más interno es inalcanzable porque ya ha sido alcanzado. No puedes lograr aquello porque tú eres eso. No lo puedes convertir en un logro. No es algo que tenga que ser logrado. Ya está ahí, tú nunca has estado lejos de él. Nunca lo has perdido; es tu propia naturaleza. Es tú, tu ser más interno. No lo puedes lograr; sólo puedes descubrirlo. No lo puedes lograr; sólo puedes destaparlo, sólo puedes reconocerlo.

No hay posibilidad de inventarlo; ya está ahí. No tiene que ser ganado; ya está ahí. Tan solo cienes que darle tu consciencia. Tienes que focalizar tu consciencia en eso y de pronto aquello que nunca se había perdido es encontrado.

Cuando Buddha llegó a la iluminación alguien le preguntó:

"¿Qué has alcanzado?"

Buddha dijo: "Nada, porque todo lo que he logrado, ahora sé que siempre estuvo ahí. Nunca se había perdido. Simplemente lo he descubierto. He conocido un tesoro que ya estaba dentro de mi por siempre".

Desea tan solo aquello que es inalcanzable.

... Es inalcanzable, porque retrocede por siempre. Entrarás en la luz, pero nunca podrás tocar la llama.

En otro sencido también es inalcanzable. Nunca podrás ser capaz de decir: "Lo he logrado", porque ¿quien dirá que lo ha logrado? Ese 'yo' que podría pretenderlo, ya no está más allí. Ese ego -la periferia- ya no existe más. Al lograrlo, al alcanzarlo, tiene que desaparecer. El ego tiene que ser desechado, descartado. Sólo puedes lograrlo cuando hayas llegado a estar sin ego. No podrás lograrlo teniendo el ego, porque el mismo ego es la barrera.

Así que ¿quién está allí que vaya a jactarse? Se dice en los Upanishads que si alguien proclama que lo ha logrado, sábelo bien que no lo ha logrado, porque la misma proclama es egocéntrica. Si alguien dice: "He conocido a Dios", sábelo bien que él no ha conocido a Dios; porque una vez que Dios es conocido, ¿quién está presente para jactarse? El conocedor desaparece en el propio fenómeno del conocimiento. El conocimiento sucede sólo cuando el conocedor ya no es. Cuando el conocedor está ausente, el conocimiento sucede -así que ¿quién se jactará?

Había un monje Zen, su nombre era Nan-in. Alguien le preguntó: "¿Has conocido la verdad?"

El se rió, pero se mantuvo en silencio. El hombre dijo: "No puedo entender tu risa misteriosa. Tampoco puedo entender tu silencio misterioso. Usa las palabras. Dime. Y sé claro sobre eso. Dime sí o no. ¿Has conocido la verdad, lo divino?"

Nan-in dijo: "Me lo estás haciendo difícil. Si digo sí, las escrituras dicen: 'Alguien que diga: "He conocido", no ha conocido'. Así que si digo sí, quiere decir que no y si digo no, no será la verdad. Así que ¿qué estoy supuesto a hacer? No me fuerces a usar palabras. Volveré a reírme y me mantendré en silencio. Si puedes entender, está bien, si no puedes entender, también está bien. Pero no usaré palabras, no me fuerces, porque si digo sí quiere decir que no he conocido, y si digo. no, no será verdad".

Tú llegarás, pero en tu pureza. En esa pureza, tu ego no estará presente. El ego es el elemento impuro, extraño dentro de ti -sólo el polvo acumulado a tu alrededor. No es tú. Desnudo, lo alcanzarás. Tu ego es tan solo como tus ropas. No estará presente ahí. Desea tan solo aquello que es inalcanzable.

El Poder que te Hará Nada

Desea el poder ardientemente.

... Y ese poder que el discípulo envidiará es aquél que lo hará aparecer como nada ante los ojos de los hombres.

Estaremos entrando en más y más contradicciones. El lenguaje de la religión tiene que ser contradictorio. En la superficie, parece irracional. En cierto modo lo es, porque va más allá de la razón, trasciende la razón. Este surra dice: Desea el poder ardientemente -pero ese poder que te convierte en nada. Llegas a ser un no-ser.

Deseamos el poder para llegar a ser algo. El poder que puede dar la riqueza, el poder que puede dar la política, el poder que puede dar el prestigio. Deseamos el poder para ser algo, y este sutra dice: Desea el poder ardientemente -pero ese poder que te convierte en nadie, en nada.'

Hay dos clases de poder. Uno, es el poder que puedes acumular de los demás -aquél que te puede ser dada por los demás o que te puede ser quitado por los demás. Depende de los demás. El poder que depende de los demás te hará alguien ante los ojos de los demás. Tú permanecerás siendo el mismo que eras, pero ante los ojos de los demás te habrás vuelto alguien. El pensar que eres alguien es lo que significa el ego. Y el ego es la barrera.

Desea ese poder -el segundo tipo- ése te permite sentir que tú eres nadie. Es difícil sentir: "No soy nadie". Todos piensan que son alguien, ya sea que los demás estén de acuerdo o no. ¡Cada cual piensa que es alguien! Esto es lo común; toda mente común piensa que es alguien. Desde el momento en que llegas a darte cuenta de que no eres nadie, has llegado a ser extraordinario, raro, una flor única, incomparable. El sentimiento de ser nadie crea un espacio

dentro de ci. El ego se disuelve, tu centro falso ya no más está presente. Te has vuelto más espacioso. Ahora lo eternal puede entrar

en ti. Este espacio, este vacío, puede permitir que la existencia florezca en ti.

Tú estás lleno con tu pensamiento de ser alguien. Que eres esto o aquello. La mente es tan astuta que aun puedes crear este pensamiento de ser alguien a través del pensamiento de que no eres nadie. Te contaré una anécdota:

Un emperador, un emperador mahometano, estaba orando en la mezquita en algún día religioso. El le estaba hablando a lo

divino y diciéndole: "No soy nadie. No soy nada. Ten piedad de mí".

Entonces repentinamente escuchó que un mendigo también

estaba orando cerca a él. También estaba diciendo: "No soy nadie. Ten piedad de mí".

¡El emperador se sintió ofendido! Miró al mendigo y le dijo: "Escucha, ¿quién está tratando de competir conmigo? Cuando digo: 'No soy nadie', ¿quién más se atreve a decir: 'No soy nadie'? ¿Quién está tratando de competir conmigo?"

Aun al decir que no eres nadie puedes estar compitiendo. Entonces se pierde rodo el sencido. El emperador no pudo tolerar que alguna otra persona pretendiera no ser nadie delante de él. Cuando le está diciendo a Dios que él no es nadie, realmente no tiene la intención de no ser nadie. Pretendiendo no ser nadie, está creando la situación de sentirse que es alguien. También puedes crear el ego al pensar que eres nada.

Recuerda que el ego es poder en el mundo e impotencia en lo que respecta a lo divino. Todo lo que parece ser poder en el mundo es impotencia en la dimensión divina. Ahí, la impotencia es el poder. Jesús continúa diciendo a sus discípulos: "Sean pobres de espíritu". No sólo pobres, porque pueden ser pobres sin ser pobres de espíritu. Entonces aun la pobreza llegará a ser un tipo de riqueza. Si te sientes orgulloso de ser pobre, entonces tu pobreza no es pobreza. No es pobreza de espíritu.

Así que Jesús continúa repitiendo: "Sé pobre, pobre de espíritu". De otro modo, podrás ser un mendigo en las calles -habrás dejado todo- pero ahora estarás aferrado al hecho de haber dejado todo; te aterras a tu renunciación. Habrás hecho una riqueza de tu

pobreza; te sientes arrogante por eso. Observa a los sannyasins, a los monjes, a los bhikkhus. Observa en sus ojos. Ellos tienen una profunda arrogancia por el hecho de haber dejado el mundo, por haber renunciado. Ellos han renunciado al mundo, pero ahora ^u renunciación se ha vuelto un saldo a favor en su cuenta bancaria. Se sienten arrogantes por eso; se sienten superiores por eso. Cuando Jesús dice: "Sé pobre de espíritu", quiere decir: no seas superior a nadie.

El no quiere decir que seas inferior, recuérdalo. Este es el problema. El no quiere decir que seas inferior, porque si eres inferior •si sientes que eres inferior- es de nuevo superioridad puesta de cabeza, nada más. La superioridad que está parada de cabeza se vuelve inferioridad. Si te sientes inferior, el anhelo de ser superior está presente.

Cuando Jesús dice: "Sé pobre de espíritu", no solamente quiere decir que no seas superior. Quiere decir eso, pero también quiere decir que no seas inferior; simplemente que seas tú mismo. No te compares con los demás, estáte tranquilo contigo mismo.

Entonces serás nadie, porque para ser alguien necesitas comparación. ¿Cómo puedes ser alguien si no hay comparación? Eres más hermoso, nunca eres simplemente hermoso. Nunca puedes ser simplemente hermoso; siempre eres más hermoso en comparación con alguna otra persona. Eres rico en comparación con algún orro, tienes más conocimientos en comparación con alguien más. Superioridad e inferioridad son siempre comparaciones. Eres alguien cuando te comparas con los demás. Si no hay comparación, ¿entonces quién eres? No puedes ser simplemente hermoso, ¿o sí? No puedes ser simplemente sabio, ¿o sí?

Piensa en esto: estás solo en la tierra; toda la humanidad ha desaparecido. ¿Qué serás? ¿Sabio o tonto? ¿Hermoso o feo? ¿Un gran hombre o tan solo un hombre común? ¿Qué serás? Solo en la tierra -toda la humanidad ha desaparecido- simplemente serás tú mismo. No podrás decir: "Soy esto o aquello". No serás nadie. Serás nadie.

El sannyas real, la renunciación real, significa que es como si todo el universo, toda la humanidad, hubiese desaparecido y tú estuvieses solo. No hay posibilidad de comparar. Entonces ¿quién eres? Nadie. Este no ser nadie es poder -poder en el mundo de lo divino.

Jesús dice: "Aquellos que son primeros en este mundo, serán los últimos en el reino de Dios; y aquellos que son los últimos aquí, serán los primeros en el reino de Dios". Aquello que es poder en el mundo, es ausencia de poder en el camino divino; y aquello que es ausencia de poder en el mundo, es poder en el camino divino.

Este suya dice: Desea el poder ardientemente, pero recuerda el significado de 'poder'. Es ausencia de poder. Es una sensación de no ser nadie, de nada, de vacío. Y ese pudor que el discípulo envidiará es aquél que lo hará aparecer como nada ante los ojos de los hombres.

Desea la paz fervientemente.

...La paz que desees es esa paz sagrada a la que nada puede perturbar, y en la cual el alma crece como lo hace la flor sagrada sobre la laguna quieta.

Desea la paz fervientemente. Nadie desea la paz. Vas hablando sobre ella, y continúas engañándote a ti mismo que deseas la paz, pero nadie la desea -porque una vez que es deseada, la paz sucede, y no te ha sucedido.

Nadie desea la paz. Aun si dices que deseas la paz, no la deseas, porque ésta es una de las leyes supremas: si deseas la paz, sucede. ¿Entonces dónde está el error?

Mucha gente viene a verme. Un estudiante vino -estaba a punto de rendir su examen final para graduarse de médico. Me preguntó: "¿Cómo puedo tener paz? ¿Cómo puedo estar en silencio? Ayúdame. Deseo la paz. Estoy tan perturbado, tan tenso".

Le pregunté: "¿Por qué deseas la paz?"

El dijo: "Quiero lograr la medalla de oro. El examen está a punto de acontecer. Soy un estudiante de primera línea y éste va a ser mi último examen y deseo la medalla de oro. Y si mi mente

está tan tensa ¿cómo podré lograrla? Así que ayúdame a estar en

11 paz .

¡Observa la contradicción! Y esto le está sucediendo a todos. Le dije: "Si no fuera a haber ningún examen, si no tuvieras deseo de alcanzar la medalla de oro, si no tuvieras la ambición de

"ser el primer alumno, ¿habría alguna perturbación dentro de ti? ¿Estaría perturbada tu paz?"

El respondió: "No. ¿Por qué habría de estaria? Entonces no habría ningún problema. Estaría en paz. Pero en este momento el v examen está ahí y yo deseo la medalla de oro. Así que ayúdame a << tener paz".

«s, " 1    La ambición está destruyendo su paz. Continúa aferrándose J3. su ambición y aún desea la paz. La paz al servicio de la ambición es imposible; es una contradicción. La ambición no puede tener paz. \ La ambición de tener éxito no puede tener paz.

 

Si deseas la paz, deséala por sí misma. No la hagas un medio para alguna otra cosa. No puede ser convertida en un medio. Cuando este sutra dice: Desea la paz fervientemente, significa paz como un fin no como un medio. Nadie desea los medios, los fines son deseados y, a causa de los fines, los medios son deseados. Pero la paz nunca puede ser convertida en un medio. Todo lo que es bello, todo lo que es verdadero, todo lo que es bueno, todo lo que es profundo en la existencia, no puede ser convertido en un medio. Siempre es el fin. Pero deseamos incluso a Dios como un medio. Nadie desea a Dios por sí mismo; deseamos a Dios para algún otro propósito, entonces, el deseo es falso.

Por eso es que digo que nadie desea la paz a menos que la desee por sí misma. Puedes lograrla fácilmente si la deseas como un fin. Deséala por sí misma y sucede, porque en el propio deseo por la paz, la ambición cae; en el propio deseo por la paz, la ansiedad desaparece; en el propio deseo por la paz, la angustia desaparece. Si continúas siendo ambicioso -deseando el éxito, deseando ser esto o aquello, ser alguien- entonces la paz no te sucederá. Entonces permanecerás ansioso, cargado de ansiedad, tenso. Permanecerás en angustia y cualquier cosa que hagas no te será de ninguna utilidad. ASÍ que estáte claro sobre esto. Si quieres paz, deséala directamente como un fin. Entonces el propio deseo por la paz te transforma.

Realmente la paz es natural. No es algo que tiene que ser deseado. Tú, tú mismo, la perturbas. Ella ya está presente. La paz es natural para ti; es tu propio ser. Tú la perturbas con la ambición, la perturbas con los deseos, la perturbas con la cólera, la perturbas con la violencia. Ella ya está ahí, pero tú la has perturbado.

¡No la perturbes! Si realmente la deseas, no la' perturbarás. Entonces comenzarás a sentirla.

Para lograr la paz, uno tiene que retirar todos los obstáculos hacia ella. Descubre por qué no estás en paz. ¿Por qué? Entonces, retira la causa. Si la ambición la está perturbando, deshazte de la ambición y la paz sucederá. La paz ya está ahí; no necesitas tratar de conseguirla. Tan solo hazte consciente de por qué la estás perturbando y no la perturbes, eso es todo. Y sucederá. Por eso es que digo que cuando la paz es realmente deseada sucede inmediatamente. Ni siquiera por un solo momento tiene uno que esperar.

Desea las posesiones sobre todo.

Este sutra parece ser muy peligroso: Desea las posesiones sobre todo. ¿Posesiones? La propia palabra creará una perturbación en tu mente, porque todos los grandes maestros han enseñando: no desees las posesiones. Buddha dice: "Sé no-posesivo". Mahavir dice:

"Aparigraha: no-posesión". Jesús dice: "Deja todas las riquezas, todas las posesiones".

Jesús dice: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico pueda pasar por la puerta del reino de Dios", y este sutra dice: Desea las posesiones sobre todo. Pero el sufra es hermoso. Significa lo mismo que están diciendo Mahavir, Buddha y Jesús, pero lo dice en una manera muy contradictoria.

Dice que todas las cosas que tú crees que son posesiones no son posesiones, porque realmente no puedes poseerlas. ¿Puedes poseer las cosas? ¿Puedes poseer a los otros? ¿Puedes poseer algo en el mundo? Sólo puedes engañarte a ti mismo de que posees algo. Realmente no puedes poseer nada porque la muerte lo destruirá todo.

Otra cosa: cualquier cosa que poseas se convierte en tu dueño. El que posee es poseído por sus posesiones. Te vuelves un esclavo; no eres el amo. Así que, ¿qué sentido tiene decir que posees el mundo? Nadie posee nada. Sólo una cosa puede ser poseída y ésa es tu propio ser. Nada más puede ser poseído.

Tú puedes llegar a ser el amo solamente de tu propio ser. Si pretendes ser el amo de algún otro, llegarás a ser tan solo un esclavo.

Podrás llamar a esta esclavitud 'poder', podrás llamarla 'dominio', pero simplemente te estás engañando a ti mismo. Engaños son engaños. Tan solo cambiando el nombre, nada se cambia.

Observa tus posesiones. ¿Las posees? Si tu casa es destruida llorarás, gritarás, te volverás loco; pero si tú mueres, tu casa no va a llorar, no se va a enloquecer. Así que, ¿quién es el verdadero dueño? La casa te posee. No tiene ningún interés por ti: que vivas en ella o no. Realmente, se sentirá muy bien si re vas. Estará más tranquila. No depende de ti. Tú tan solo estás perturbando su paz. Si mueres, la casa se sentirá muy bien. Así que, ¿quién es el que posee?

Este sutra es significativo en este sentido: que sólo el ser puede ser poseído y nada más. Y si tú no puedes poseer tu ser, ¿qué más crees que puedes poseer?

Así que sé el amo -el amo de tu propio ser- y no hagas ningún esfuerzo por poseer nada. No quiero decir que dejes to<fo. Ese no es el asunto. Usa rodo, pero no pienses en términos de posesión. Usa la casa, pero no seas el propietario. Usa la riqueza; no seas el propietario. Usa todo el mundo, pero no pienses que lo posees. Eres simplemente un viajero que está de paso. Cansado, descansas bajo un árbol. Pero no poseas al árbol. Y si no lo posees, sentirás una profunda gratitud por el árbol. Cuando te vayas al atardecer, le agradecerás. Te sentirás agradecido porque cuando estabas cansado y el camino quemaba, el árbol te dio su sombra; el árbol estaba fresco. Pero no trates de poseer al árbol. De otro modo, no te sentirás agradecido.

—      Cuando posees, no sientes gratitud. No poseas a tu esposa, no poseas a tu esposo. Cuando estás cansado, tu esposa te da su amor. Siéntete agradecido por eso.

Y si no posees a tu esposa, no serás poseído por ella. La relación sucede sólo cuando no hay posesión. Si hay posesión, siempre hay conflicto. Los esposos y esposas viven peleando; no puedes encontrar enemigos más profundamente relacionados. Son enemigos íntimos; coexisten tan solo para pelear entre sí. Toda la relación es envenenada porque el esposo trata de poseer a la esposa y la esposa trata de poseer al esposo, y nadie puede poseer a nadie; la posesión es imposible. Sólo puedes poseerte a ti mismo; eso es todo lo que es posible, todo lo demás es imposible. Pero cuando uno

trata de poseer y hacer algo imposible, todo va mal; la relación es envenenada. La vida se vuelve una desgracia.

Desea las posesiones sobre todo.

Pero esas posesiones deben pertenecer sólo al alma pura, y ser poseídas, por lo tanto, igualmente por todas las almas puras, y así ser la propiedad especial del Todo sólo cuando están unidas. Apetece tales posesiones como las que puede tener el alma pura, para que puedas acumular riquezas para ese espíritu unido con la vida, que es tu verdadero ser.

Buscando el Camino

Busca el camino.

"... Haz una pausa y considera por un momento. ¿Es ése el camino que deseas? ¿O es que hay una oscura perspectiva en tus visiones de grandes alturas a ser escaladas por ti, de un gran futuro para que tú logres? Sé advertido. El camino será buscado por sí mismo, no en relación a tus pies que pisarán sobre él".

Busca el camino. El camino no es conocido. Otros no te lo pueden hacer conocer; no te puede ser dado. El camino no puede ser mostrado, no puede ser transferido. Tú cienes que buscarlo.

Comúnmente, pensamos que debemos buscar la mera, y que el camino ya está señalado. Hay tantos caminos sobre los cuales la gente va hablando, pensando que todos ellos llegan a la misma meta. La meta tiene que ser descubierta, la meta debe ser alcanzada, ¿pero el camino? El camino está disponible. En realidad, está demasiado disponible, hay demasiados caminos.

Pero no es así, porque la meta y el camino no son dos cosas. El mismo camino se convierte en la meta. El primer paso es también el último, porque el camino y la mera no son dos cosas. El camino, conforme avanzas en él, se transforma en la meta. Lo real es no pensar en la meta. La búsqueda básica debe ser con respecto al camino. Descubre el camino: Busca el camino.

Pero nuestras mentes están tan condicionadas que todos piensan que se Jes ha dado un camino por nacimiento. Alguien es cristiano, alguien es hindú, alguien es mahometano. Piensan que el camino les ha sido dado por la sociedad, por la cultura, por la educación. No, el camino no puede ser dado por nadie. Ni la sociedad, ni la cultura, ni la educación pueden darte el camino. Tú

tendrás que buscarlo, porque a través de la búsqueda serás transformado.

Un camino prestado es un camino muerto. No podrás viajar en él; no te conducirá a ninguna parte. Podrás creer en él, podrás consolarte con él, podrás posponer tu travesía a causa de él -porque crees que conoces el camino, que puedes viajar en él cualquier día-pero viajar en el camino que se te ha dado, que se te ha prestado, no te será de ninguna utilidad, de ninguna ayuda.

Tú tendrás que buscar tu propio camino. Es difícil buscarlo;

muchos errores son posibles. Pero nada se gana sin errores, así que ten suficiente valor para errar. Puedes ir por el camino errado, pero es mejor ir por el camino errado que no moverse en absoluto, porque por lo menos aprenderás a moverte, por lo menos aprenderás lo que es un camino errado. Eso también es bueno, porque podrás usar el método de eliminación. Irás en este camino y encontrarás lo que está errado. Irás en otro camino y descubrirás lo que está errado. Y conociendo lo que está errado, llegarás a entender lo que está correcto.

"    • Así que no tengas temor de errar, no tengas temor de ir por el camino errado. Aquellos que tienen demasiado temor de cometer errores y de ir por el camino errado, se paralizan. Entonces se quedan donde están; nunca se mueven.

Ten valor y busca tu propio camino. Y no imites el camino de nadie. La imitación no te llevará a la libertad. No es asunto de seguir un camino u otro; el asunto es buscar. Sé un buscador y no un seguidor. Y aprende muy bien la diferencia.

Un seguidor es un imitador. Un''buscador también sigue, pero no es un imitador. Un buscador también sigue, pero sigue para buscar, para descubrir. Permanece alerta, permanece consciente. Un seguidor se vuelve ciego, se vuelve dependiente -un esclavo espiritualmente. Tira su responsabilidad sobre los hombros de algún otro y luego se aterra a él. Un buscador es responsable por sí mismo. Está alerta, es responsable -descubriendo algo nuevo cada día, experimentando con algo nuevo cada día. No tiene temor, es vulnerable, está abierto a cualquier nueva luz, listo a entrar en cualquier dimensión que entre en su visión. Si siente que el camino en el cual está es errado, no dirá: "Pero he invertido tanto en este camino. Ahora ya no puedo cambiar". Botará el camino, botará toda

su inversión en él, regresará hasta donde estaba antes y comenzará a aprender de nuevo desde el A-B-C.

Un buscador está siempre listo a cambiar, pero un seguidor es terco. Cerrará sus ojos en vez de ver la luz, porque ya ha invertido tanto...

Un monje jaina vino a verme. Me dijo que había sido un monje jaina por treinta años. "Ahora sé que he escogido un camino que no es para mí, pero ahora no puedo dejarlo porque si lo dejo, ¡qué haré entonces? No tengo educación. Fui iniciado como monje cuando tan solo era un niño. Estos treinta años de monje me han hecho totalmente dependiente de los demás. No puedo hacer nada;

no puedo hacer ningún trabajo físico. ¡Y soy tan respetado! Aun los grandes capitalistas vienen a verme e inclinan reverentemente sus cabezas. Si dejo de ser monje -y sé ahora que esto no es para mí-esta misma gente que se inclina a mis pies ahora, ni siquiera me daría empleo como peón. ¿Entonces qué hacer?"

Hay mucha inversión. Todo el prestigio, el respeto, el honor, está en juego ahora. Así que le dije: "Si eres realmente un r buscador, tíralo todo. Sé un mendigo o sé un tonto, pero no seas falso. Si te das cuenta que este camino no es para ti, entonces bota todo lo que llegue a ti a través de este camino. No seas falso, no seas inauténtico".

El monje dijo: "Pensaré sobre eso. Pero parece difícil".

El ha estado pensando sobre eso por tres años. No ha regresado a verme. No vendrá. El es un seguidor, no un buscador. Un buscador puede tirar todo en el momento en que se da cuenta que algo no es para él. No hay dudas. Este sutra dice: Busca el camino. Sé un buscador, no un creyente.

Busca el camino retrocediendo hacia adentro.

Y cada vez que encuentres algo que te atraiga a ti, a tu razón, a tu lógica, a tu mente, -algo que parezca racional, que parezca verdadero- eso no es suficiente. Tu razón puede decir que es verdadero, pero puede ser que no sea verdadero. A menos que experimentes con eso, a menos que experimentes algo a través de eso, nada ha sido descubierto. A través de la lógica, nada se descubre. La lógica es una ayuda, pero no la conviertas en el criterio

supremo. El criterio supremo siempre está adentro. Experimenta y prueba. Y a menos que experimentes algo, no creas que lo has encontrado, que el camino te ha sido revelado. Sólo a través de la experiencia las teorías se convierten en verdad.

Busca el camino retrocediendo hacia adentro. Cada vez que encuentres una técnica, un camino, retrocede hacia adentro, anda adentro. Experimenta con él ahí: en tu subjetividad, en tu corazón. Experimenta con él. No continúes tan solo pensando sobre lo que es la meditación. ¡Hazla! Sólo entonces sabrás lo que es. Puede ser que una técnica no funcione para ti. Entonces deséchala y trarq otra. Hay cientos de técnicas de meditación. Alguna técnica tendrá que funcionar contigo. La humanidad ha estado luchando para liberarse por miles de años y todo tipo de hombre ha obtenido la liberación. Todo tipo de técnica ha sido descubierta. 1 ú no eres nuevo; has estado ya antes. Muchos como tú han estado antes y han viajado por el camino. Muchas técnicas han sido descubiertas.

Prueba. Pero sé auténtico. Sé íntegro cuando la trates. E inténtalo con tu energía total. Si nada resulta de una técnica particular, entonces déjala y entra en otra.

En épocas antiguas, cuando un discípulo llegaba donde un Maestro, lo primero que el Maestro trataba de observar era si el discípulo armonizaba con él y si él armonizaba con el discípulo. Si el Maestro pensaba que el discípulo no era para él, si pensaba que el discípulo podría ser ayudado más por algún otro Maestro -aun por alguien que estuviera contra él- él le decía al discípulo: "¡Ve donde

ese Maestro!"

El discípulo diría: "Pero he escuchado que él está contra

usted. Dice que lo que está haciendo está errado".

El Maestro diría: "No te preocupes de lo que dice. El armonizará contigo, su camino armonizará contigo. Ve donde él.

Prueba ahí".

Continúa probando diferentes técnicas, pero pruébalas con todo tu corazón. Porque podría ser que descartes una técnica que estaba bien para ti. Así que pruébalas con todo tu corazón. Si sucede algo, bien. Entra en ella, entra en profundidad. Pero si la has probado con todo tu ser, con toda tu energía, y si no sucede nada, entonces desecha la técnica; no es para ti. Pero no la descartes antes

de que la hayas tratado -antes de que la hayas tratado con tu totalidad. Busca el camino retrocediendo hacia adentro. .:•••

Busca el camino avanzando audazmente hacia afuera.



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