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Capítulo 9
Familia y control de la natalidad
La familia ha sido el elemento social básico durante miles de años, y, sin embargo, tú dudas de su validez en tu nuevo mundo. ¿Qué sugieres que puede reemplazarla?
Al hombre se le ha quedado pequeña la familia. La utilidad de la familia se ha terminado; ha durado demasiado. Es una de las instituciones más antiguas, por lo que sólo alguien muy perceptivo puede ver que ya está muerta. A los demás les llevará tiempo reconocer el hecho de que la familia ha muerto. Ha cumplido su trabajo. Ya no es relevante en el nuevo contexto; ya no es relevante para la nueva humanidad que está naciendo. La familia ha sido buena y mala. Ha servido de ayuda —el hombre ha sobrevivido gracias a ella— y ha sido muy dañina porque ha corrompido la mente humana. Pero en el pasado no había alternativa, no había forma de elegir otra cosa. Era un mal necesario. Esto no tiene por qué ser así en el futuro. En el futuro puede haber estilos alternativos. Mi idea es que el futuro no va a tener un patrón fijo; tendrá muchos, muchos estilos alternativos. Si varias personas aún eligen tener una familia, deberían tener libertad para hacerlo. Será un porcentaje muy pequeño. Hay familias en el mundo —muy pocas, no más del 1 por 100que son ealmente bellas, que son realmente beneficiosas, en las que sucede el crecimiento; en las que no hay autoridad, no hay juegos de poder, no hay posesión; en las que no se destruye a los niños; en las que la esposa no trata de destruir al marido y el marido no trata de destruir a la esposa; en las que hay amor y libertad; en las que las personas están juntas por puro gozo, sin ningún otro motivo; en las que no hay política. Sí, este tipo de familias ha existido sobre la Tierra; aún están ahí. Para esas personas no es necesario cambiar. En el futuro pueden continuar viviendo en familias. Pero para la inmensa mayoría, la familia es algo feo. Puedes preguntar a los psicoanalistas y te dirán: «Todo tipo de enfermedades mentales surgen de la familia. Todo tipo de psicosis, neurosis, surgen de la familia. La familia crea seres humanos muy, muy enfermos.» Sufís: The People ofthe Path, vol. 2, cap. 12. La familia es la causa básica de todas las neurosis. Tenemos que comprender la estructura psicológica de la familia, lo que hace a la conciencia humana. Lo primero es: condiciona al niño a cierta ideología religiosa, dogma político, alguna filosofía, alguna teología. Y el niño es tan inocente y abierto, tan vulnerable, que puede ser explotado. Aún no puede decir que no, no se le cruza por la mente decir que no, e incluso si pudiese decir que no, no lo diría porque depende totalmente, absolutamente de la familia. Está tan desvalido que tiene que estar de acuerdo con la familia, con cualquier tontería que la familia quiera que acepte. La familia no contribuye a que el niño indague; le da creencias, y las creencias son venenos. Una vez que el niño está cargado de creencias, su capacidad de indagar está incapacitada, paralizada, le han cortado las alas. Para cuando llegue el momento en que sea capaz de indagar, estará tan condicionado que iniciará cualquier investigación con un cierto prejuicio, y con un prejuicio tu indagación no es auténtica. Llevas ya una conclusión a priori; estás buscando simplemente pruebas que apoyen tu conclusión inconsciente. Te vuelves incapaz de descubrir la verdad. Por eso hay tan pocos budas en el mundo: la causa básica es la familia. Si no, todo niño que nace es un buda, viene con el potencial para alcanzar la conciencia suprema, para descubrir la verdad, para vivir una vida de dicha. Pero la familia destruye todas estas dimensiones; lo vuelve totalmente plano. Todo niño llega con una inteligencia tremenda, pero la familia lo vuelve mediocre, porque vivir con un niño inteligente resulta molesto. Un niño inteligente duda, es escéptico, hace preguntas, es desobediente, es— rebelde. Y la familia quiere alguien que sea obediente, que esté dispuesto a seguir, a imitar. Por eso, hay que destruir la semilla de la inteligencia desde el principio mismo, hay que quemarla casi completamente, para que no haya ninguna posibilidad de que surjan brotes de ella. Es un milagro que algunas pocas personas como Zaratustra, Jesús, Lao Tse, Buda, escaparan de la estructura social, del condicionamiento de la familia. Parece que son grandes cimas de la conciencia, pero en realidad todo niño nace con la misma cualidad, con el mismo potencial. El 99 por 100 de las personas pueden llegar a ser budas, sólo tiene que desaparecer la familia. De otra forma, habrá cristianos y musulmanes e hindúes y jainistas y budistas, pero no Budas, ni Mahaviras, ni Mahomas; eso no será posible. Mahoma se rebeló contra su cultura, Buda se rebeló contra su cultura, Jesús se rebeló contra su cultura. Todos ellos son rebeldes, y la familia está absolutamente en contra del espíritu rebelde. La humanidad está atravesando una fase muy crítica. Tenemos que decidir si queremos vivir según el pasado o si queremos vivir un nuevo estilo de vida. ¡Ya basta! Hemos intentado el pasado y sus patrones y todos ellos han fracasado. Ya es hora, ha llegado el momento de librarse del pasado y crear un nuevo estilo de vida en la Tierra. Philosophia Ultima, cap. 3..
Para mí, un estilo alternativo es la comuna, es el mejor. Una comuna significa gente viviendo en una familia líquida. Los Niños pertenecen a la comuna, pertenecen a todos. No hay propiedad personal, no hay ego personal. Un hombre vive con una mujer porque quieren vivir juntos, porque lo valoran, porque lo disfrutan. En el momento en que sienten que ya no hay amor, no siguen aferrándose el uno al otro. Se despiden llenos de gratitud, llenos de amistad. Empiezan a estar con otras personas. El único problema en el pasado era qué hacer con los niños. En una comuna, los niños pueden pertenecer a la comuna, y eso Será mucho mejor. Tendrán más oportunidades de crecer con muchos más tipos de personas. De otra forma, un niño crece con la madre. Durante años, la madre y el padre son las únicas imágenes de seres humanos para él. Naturalmente, empieza a imitarlos.Los niños se vuelven imitadores de sus padres, y perpetúan el mismo tipo de enfermedad en el mundo, como hicieron sus padres. Se vuelven reproducciones duplicadas. Esto es muy destructivo. Y no hay manera de que los niños hagan otra cosa; no tienen ninguna otra fuente de información. Si cien personas viven juntas en una comuna, habrá muchos hombres y muchas mujeres; el niño no necesita fijarse y obsesionarse con un patrón de vida. Puede aprender de su padre, puede aprender de sus tíos, puede aprender de todos los hombres de la comunidad. Tendrá un alma más grande. Las familias aplastan a las personas y les dan almas muy pequeñas. En la comuna el niño tendrá un alma más grande; tendrá más posibilidades, estará mucho más enriquecido en su ser. Verá a muchas mujeres; no tendrá sólo una idea de la mujer. Es muy destructivo tener sólo una idea única de la mujer, porque durante toda tu vida seguirás buscando y buscando a tu madre. Cuando te enamores de una mujer, ¡observa! Existen todas las posibilidades de que hayas encontrado a alguien que es similar a tu madre, y puede que eso sea lo que deberías haber evitado. Todo niño está enfadado con su madre. La madre tiene que Prohibir muchas cosas, la madre tiene que decir que no, no se puede evitar. Incluso una buena madre necesita decir que no a veces, y restringir y negar. El niño siente rabia, ira. Odia a la madre y también la ama porque ella es su supervivencia, su fuente de vida y energía. Así que odia a la madre y ama a la madre a la vez. Y ése se vuelve el patrón. Amarás a la mujer y odiarás a la misma mujer. Y no tienes ninguna otra elección. Seguirás siempre buscando, inconscientemente, a tu madre. Y eso les sucede también a las mujeres, continúan buscando a su padre. Toda su vida es una búsqueda para encontrar a papá en un marido. Pero tu papá no es la única persona en el mundo; el mundo es mucho más rico. Y de hecho, si puedes encontrar un papá, no serás feliz. Puedes ser feliz con un amado, con un amante, no con tu papá. Si puedes encontrar a tu madre, no serás feliz con ella. Ya la conoces, no queda nada que explorar. Eso ya es familiar, y la familiaridad engendra desprecio. Deberías buscar algo nuevo, pero no tienes ninguna imagen. En una comuna un niño tendrá un alma más rica. Conocerá a muchas mujeres, conocerá a muchos hombres; no será adicto a una o dos personas. La familia crea en ti una obsesión, y la obsesión es contraria a la humanidad. Si tu padre está peleándose con alguien y ves que está equivocado, no importa, tienes que estar con tu padre y de parte suya. De igual forma que la gente dice: «¡Tenga o no tenga razón, mi país es mi país!»; y dice también: «Mi padre es mi padre, tenga o no tenga razón. Mi madre es mi madre, tengo que estar con ella.» Si no, será una traición. Eso te enseña a ser injusto. Puedes ver que tu madre está equivocada y está luchando con el vecino y el vecino tiene razón, pero tienes que estar a favor de tu madre. Ese es el aprendizaje de una vida injusta. En una comuna no estarás demasiado apegado a una familia, no habrá familia a la que apegarse. Serás más libre, estarás menos obsesionado. Serás más justo. Y recibirás amor de muchas fuentes. Sentirás que la vida “es” amorosa. La familia te enseña un tipo de conflicto con la sociedad, con otras familias. La familia exige el monopolio. Te pide que estés con ella y contra todos. Tienes que estar al servicio de tu familia. Tienes que seguir luchando por el nombre y la reputación de la familia. La familia te enseña ambición, conflicto, agresión. En una comuna serás menos agresivo, te sentirás más a gusto con el mundo porque has conocido a tanta gente. Eso es lo que voy a crear aquí, una comuna, donde todos serán amigos. Incluso los maridos y las mujeres no deberían ser más que amigos. Su matrimonio debería ser sólo un acuerdo entre dos, que han decidido estar juntos porque son felices juntos. En el momento en que siquiera uno de ellos decide que se está asentando la infelicidad, se separan. No es necesario el divorcio. Como no hay matrimonio, no hay divorcio. Se vive espontáneamente.
Cuando vives sin felicidad, poco a poco te acostumbras a la infelicidad. Uno no debería tolerar la infelicidad nunca, ni siquiera un momento. Puede que haya estado bien vivir con un hombre en el pasado, que te haya dado alegría, pero si ya no resulta alegre tienes que dejarlo. Y no hay necesidad de enfadarse y ponerse destructivo, y no hay necesidad de guardar rencor, porque con respecto al amor no se puede hacer nada. El amor es como una brisa. Ves... simplemente viene. Si está ahí, está ahí. Luego se va. Y cuando se ha ido, se ha ido. El amor es un misterio, no lo puedes manipular. El amor no debería ser manipulado, no debería ser legalizado, no debería ser forzado, por ningún motivo. En una comuna, las personas vivirán juntas por el puro gozo de estar juntas, por ninguna otra razón. Y cuando el gozo ha desaparecido, se separan. Quizá se sientan tristes, pero tienen que separarse. Quizá la nostalgia del pasado aún les ronde la cabeza, pero tienen que separarse. Se deben el uno al otro que no deberían vivir sin felicidad, porque de otra forma la infelicidad se vuelve un hábito. Se separan con dolor en el corazón, pero sin rencor. Buscarán otras parejas. En el futuro no habrá matrimonio como el del pasado, y no habrá divorcio como en el pasado. La vida será más líquida, con más confianza. Habrá más confianza en los misterios de la vida que en la claridad de la ley, más confianza en la vida misma que en ninguna otra cosa, los tribunales, la policía, los curas, la Iglesia. Y los niños deberían pertenecer a todos, no deberían llevar los distintivos de su familia. Pertenecerán a la comuna; la comuna cuidará de ellos.
Este será el paso más revolucionario de la historia humana, la gente empezando a vivir en comunas y empezando a ser sinceros, honestos, confiados, y abandonado paulatinamente la ley. En una familia, el amor desaparece tarde o temprano. Es posible que, para empezar, no haya existido en absoluto desde el principio mismo. Quizá ha sido un matrimonio de conveniencia, por otros motivos, por dinero, poder, prestigio. Puede que no haya habido amor desde el principio. Entonces los niños nacen de un lazo conyugal que es más como un lazo mortal, los niños no nacen del amor. Desde el principio mismo están abandonados. Y esta ausencia de amor en la casa los vuelve apagados y poco amorosos. Su primera lección de la vida la aprenden de sus padres, y los padres no son amorosos, y hay celos y luchas y enfados continuos. Y los niños siguen viendo la cara fea de sus padres. Así se destruye su esperanza. No pueden creer que el amor vaya a suceder en su vida si no ha sucedido en la vida de sus padres. Y ven también a otros padres, a otras familias. Los niños son muy perceptivos; miran continuamente a su alrededor y observan. Cuando ven que no hay posibilidad de amor, empiezan a pensar que el amor sólo existe en la poesía, sólo existe para los poetas, los visionarios, no existe realmente en la vida. Y una vez que has aprendido la idea de que el amor es sólo poesía, nunca sucederá, porque te has cerrado a él. Verlo suceder es la única forma de dejar que te suceda más adelante en tu propia vida. Si ves que tu padre y tu madre comparten un profundo amor, un gran amor, que cuidan el uno del otro, que son compasivos el uno con el otro, que se respetan, entonces has visto suceder el amor. Así surge la esperanza. Cae una semilla en tu corazón y empieza a crecer. Sabes que también te va a suceder a ti. Si no lo has visto, ¿cómo vas a creer que te va a suceder a ti también? Si no les sucedió a tus padres, ¿cómo te va a suceder a ti? De hecho, harás todo lo posible para evitar que te suceda; de otra forma, parecerá como una traición a tus padres.
Esto es lo que he observado en la gente: las mujeres siguen diciendo en lo profundo de su inconsciente: «Mira, mamá, estoy sufriendo tanto como tú.» Los muchachos siguen diciéndose a sí mismos más adelante: «Papá, no te preocupes, mi vida es tan desdichada como la tuya. No te he superado, no te he traicionado. Sigo siendo la misma persona desdichada que eras tú. Llevo la cadena, la tradición. Soy tu representante, papá, no te he traicionado. Mira, estoy haciendo lo mismo que tú solías hacer con mi madre, se lo estoy haciendo a la madre de mis hijos. Y lo que solías hacerme a mí, se lo estoy haciendo a mis hijos. Los estoy criando como tú me criaste a mí.» Pero la idea misma de criar a los niños es una tontería. Como mucho, puedes ayudar, pero no puedes criarlos. La idea misma de formar a los niños es una tontería, no sólo es una tontería, es muy dañina, inmensamente dañina. No puedes formar... Un niño no es una cosa, no es algo que se pueda formar. Un niño es como un árbol. Sí, le puedes ayudar. Puedes preparar el terreno, puedes poner fertilizantes, puedes regar, puedes ver si el Sol llega a la planta o no, eso es todo. Pero no es que tú estés criando laplanta, está brotando por sí misma. Puedes ayudarla; no puedes criarla y no puedes formarla. Los niños son misterios inmensos. En cuanto empiezas a formarlos, en cuanto empiezas a crear patrones y un carácter en torno a ellos, los estás aprisionando. Nunca podrán perdonarte. Y eso será lo único que aprenderán. Y harán lo mismo con sus hijos, y así sucesivamente. Cada generación continúa dando sus neurosis a la gente nueva que llega a la Tierra. Y la sociedad persiste con toda su locura, su sufrimiento. No, ahora es necesario algo diferente. El hombre se ha hecho mayor de edad y la familia es algo que pertenece al pasado; no tiene ningún futuro. La comuna será lo que sustituya a la familia, y será mucho más beneficiosa. Pero sólo las personas meditativas pueden estar juntas en una comuna. Sólo cuando sabéis celebrar la vida podéis estar juntos; sólo cuando conoces ese espacio que llamo meditación puedes estar con la gente, puedes ser amoroso.
El hombre no puede ser feliz sin libertad, y vuestra vieja estructura familiar destruía la libertad. Y como destruía la libertad, destruía el amor. Ha sido una especie de medida necesaria para la supervivencia. Sí, de alguna forma ha protegido el cuerpo, pero ha destruido el alma. Ya no es necesaria. Tenemos que proteger también el alma. Esto es mucho más esencial y mucho más importante. La familia no tiene futuro, no como se ha entendido hasta ahora. Lo que sí tiene futuro es el amor y las relaciones amorosas. «Marido» y «esposa» se van a convertir en palabras feas y sucias. Y cuando monopolizas a una mujer o a un hombre, también monopolizas a los niños. Estoy totalmente de acuerdo con Thomas Cordón. Él dice:«Creo que todos los padres tienen el potencial de abusar de sus hijos, porque la manera básica de criar niños es mediante el poder y la autoridad. Creo que es destructivo que tantos padres tengan la idea: "Es mi hijo, puedo hacer lo que quiera con él." Es violento, es destructivo, tener la idea: "Es mi hijo y puedo hacer lo que me venga en gana con él."» Un niño no es una cosa, no es una silla, no es un coche. No puedes hacer lo que te venga en gana con él. Llega a través de ti, pero no te pertenece. Le pertenece a Dios, a la existencia. Como mucho, eres un guardián; no te vuelvas posesivo. Pero la idea entera de la familia es una idea de posesión: posees propiedades, posees una mujer, posees un hombre, posees unos niños, y la posesión es un veneno. Por todo ello, estoy en contra de la familia. Pero no estoy diciendo que los que sean realmente felices en sus familias —fluidas, vivas, amorosas— tengan que destruirlas. No, eso no es necesario. Su familia ya es una comuna, una pequeña comuna. Y, por supuesto, una comuna mayor será mucho mejor, con más posibilidades, más gente. Gentes diferentes aportan canciones diferentes, gentes diferentes aportan estilos de vida diferentes, gentes diferentes aportan alientos diferentes, brisas diferentes, gentes diferentes aportan rayos de luz diferentes, y los niños deberían entrar en contacto con tantos estilos de vida diferentes como sea posible, para que puedan elegir, para que puedan tener la libertad de elegir. Y deberían enriquecerse, porque al conocer a tantas mujeres no están obsesionados con la cara de su madre o el estilo de su madre. Así, podrán amar a muchas más mujeres, a muchos más hombres. La vida será mucho más una aventura.
He oído que: Una madre en unos grandes almacenes llevó a su hijo al departamento de juguetes. Al divisar un gigantesco caballo de balancín, el niño se subió a él y empezó a mecerse durante casi una hora. —Venga, hijo —suplicó la madre—, tengo que ir a casa a preparar la cena de papá. —El muchachito se negó a moverse y todos los esfuerzos de la madre fueron en vano. El director de los grandes almacenes intentó también persuadir al chico, pero sin ningún éxito. Por fin, desesperados, llamaron al psiquiatra de los almacenes. Se acercó suavemente y susurró algo al oído del niño, e inmediatamente éste saltó y corrió al lado de su madre. —¿Cómo lo ha hecho? —preguntó la madre incrédulamente—. ¿Qué le ha dicho? El psiquiatra vaciló un momento, y luego dijo: —Lo único que le he dicho es: ¡Si no te bajas del caballo ahora mismo, te voy a dar una buena paliza!
Tarde o temprano la gente aprende que el miedo funciona, que la autoridad funciona, que el poder funciona. Y los niños son tan desvalidos y tan dependientes de sus padres que les puedes asustar. Se vuelve tu técnica explotarlos y oprimirlos, y ellos no tienen adonde ir. En una comuna tendrán muchos sitios a los que ir. Tendrán muchos tíos y muchas tías y mucha gente, no estarán tan desvalidos. No estarán tanto en tus manos como ahora mismo. Tendrán más independencia, menos desamparo. No podrás coaccionarlos tan fácilmente. Y todo lo que ven en casa es desdicha. A veces, sí, ya lo sé, a veces el marido y la mujer son amorosos, pero siempre sucede en privado. Los niños no lo saben. Los niños sólo ven las malas caras, el lado feo. Cuando la madre y el padre son amorosos, lo hacen con la puerta cerrada. No hacen ruido, nunca permiten que los niños sepan qué es el amor. Los niños sólo ven el conflicto, quejas, peleas, golpes más o menos sutiles, insultos, humillaciones. Los niños están siempre viendo lo que pasa.
Un hombre está en el cuarto de estar leyendo el periódico. Entra su esposa y le da un tortazo. —Pero ¿por qué? —pregunta el marido indignado. —Por ser tan mal amante. Un poco después, el marido se acerca a su mujer, que está mirando televisión, y le da una sonora bofetada. —¿A qué viene esto? —grita ella. A lo que él contesta: —Por saber la diferencia.
Y esto sigue sin parar, y los niños observan siempre lo que está pasando. ¿Es esto la vida? ¿Para esto se supone que es la vida? ¿Esto es todo lo que hay? Empiezan a perder la esperanza. Antes de entrar en la vida ya son fracasados, han aceptado el fracaso. Si sus padres, que son tan listos y poderosos, no pueden triunfar, ¿qué esperanza les queda a ellos? Es imposible. Y han aprendido los trucos, trucos para ser desdichado, trucos para ser agresivo. Los niños nunca ven que suceda el amor. En una comuna habrá más posibilidades. El amor debería salir un poco más a la luz. La gente debería saber que el amor sucede. Los niños pequeños deberían saber qué es el amor. Deberían ver a gente siendo cariñosa... En un mundo mejor, más comprensivo, el amor estará por todas partes. Los niños verán qué es el cariño. Los niños verán el gozo que produce querer a alguien. Si observan, aprenden. Si saben lo que sucede, sus puertas se abren. Habría que aceptar más el amor y rechazar más la violencia. El amor debería ser más asequible. Dos personas que hacen el amor no deberían preocuparse de que nadie se entere. Deberían reírse, cantar, gritar de alegría, para que todo el barrio sepa que alguien está amando a alguien, que alguien está haciendo el amor. El amor debería ser un gran don. El amor debería ser algo divino. Es sagrado. La vida puede volverse un paraíso aquí y ahora. Hay que quitar las barreras. La familia es una de las mayores barreras3.
¿Por qué están todas las religiones en contra de la anticoncepción?
El Papa está en contra de la anticoncepción. Es normal que lo esté, porque todas las religiones están en contra de los métodos anticonceptivos, por la sencilla razón de que se reducirá el número de sus miembros. Es un juego político: ¿quién tiene un número mayor, los católicos o los protestantes, los hindúes o los jainistas o los musulmanes? Es todo una política de números, sobre todo por la democracia. Cada persona es un voto: cuantos más niños tengas, más votos tienes. Y quien tenga más votos gobernará el país, gobernará el mundo. De forma que todos los jefes religiosos, todas las instituciones religiosas, todos los propagandistas religiosos están en contra de la anticoncepción Pero, en realidad, la anticoncepción es una de las mayores bendiciones que le han sucedido a la humanidad en toda la historia humana. Es la mayor revolución. Ninguna revolución es tan importante comparada con la invención de los anticonceptivos, porque a través de los anticonceptivos la mujer puede llegar a ser igual que el hombre. Sólo mediante los anticonceptivos puede la mujer tener todos los derechos que el hombre siempre ha reclamado para sí mismo. De otra forma, ella estaría casi siempre embarazada. La mujer no podía trabajar en una fábrica, no podía trabajar en una oficina, No podía ser médico, no podía ser profesora. Como mucho, podía tan sólo ser ama de casa, y esto significa simplemente ser una criada doméstica. Y gastaba toda su vida dando a luz. No podía hacer otra cosa, no podía pintar, no podía escribir poesía, no podía tocar música, no podía bailar. ¿Cómo vas a bailar si estás continuamente embarazada? Es algo tan deprimente, tan repugnante. Pero en el pasado todo su trabajo era ser como una fábrica, seguir dando a luz a niños. Empezaba hacia los catorce años y continuaba mientras el hombre tenía la suficiente potencia para seguir procreando. Tener dos docenas de hijos no constituía una excepción, una docena era algo muy normal. Pero una mujer que da doce hijos al mundo o dos docenas de hijos al mundo no tendrá tiempo para nada más. Esa es la causa básica de la esclavitud de la mujer. Y cuando estaba continuamente embarazada y enferma e indispuesta a causa del embarazo, tenía que depender del hombre, dependía económicamente del hombre. Y si dependes económicamente del hombre, no puedes ser libre. La economía es uno de los factores fundamentales. Si el dinero viene del hombre, entonces el dinero viene con ciertas condiciones. Si necesitamos una humanidad en la que el hombre y la mujer sean iguales, entonces los anticonceptivos deberían usarse todo lo posible; deberían ser algo normal... Los anticonceptivos han transformado la cualidad misma del sexo: el sexo se vuelve algo divertido. El sexo ya no es algo tan serio como solía ser. Se vuelve como un juego, dos cuerpos jugando uno con otro, eso es todo. No hay nada de malo en ello. Juegas al fútbol, ¿qué tiene de malo? Juegas al vóleibol, ¿qué tiene de malo? Es algo entre dos energías corporales. El sexo también es un juego, pero antes no lo era. Antes de los anticonceptivos, era algo muy serio. Los anticonceptivos han erradicado toda esa seriedad. Y es normal que ahora las religiones tengan miedo, porque su edificio entero se puede desmoronar a causa de los anticonceptivos. Lo que los ateos no pudieron hacer en siglos, los anticonceptivos lo pueden hacer en décadas. Ya lo han hecho: los anticonceptivos han liberado al hombre de los sacerdotes. Los anticonceptivos son una bendición, pero el Papa no puede estar a favor de ellos porque su poder está en juego, y no sólo el Papa, sino todos los jefes de las demás religiones, los shankaracharyas y los ayatolás y los imanes, estarán en contra de los anticonceptivos. Todo su negocio está en peligro. Yo estoy a favor de los anticonceptivos. Deberían usarse abundantemente. A los niños deberían enseñarles los padres y las escuelas a usar los anticonceptivos, para que el sexo sea algo divertido, para que pierda toda aquella seriedad. Sólo entonces se puede liberar la mujer. Sin los anticonceptivos la mujer está destinada a seguir siendo una esclava. La mitad de la humanidad viviendo en la esclavitud no es una escena agradable de ver. Y el Papa está también en contra del aborto. ¿Por qué está esa gente en contra del aborto? Están siempre hablando de la inmortalidad del alma. Entonces, ¿por qué tener miedo al aborto? El alma es inmortal, así que no hay pecado en el aborto. Lo único que has hecho al abortar es evitar que el alma entre en este cuerpo. El alma encontrará otro cuerpo, si no es en esta Tierra, será en alguna otra, porque los científicos dicen que hay al menos cincuenta mil planetas. Ese es el número mínimo de los que albergan vida. Puede que haya más, pero cincuenta mil es casi seguro. Así que si no es en este planeta, será en algún otro... Y es bueno cambiar de gente, ¿qué hay de malo en ello? Si este planeta se está poniendo demasiado lleno, llevar alguna gente a otros planetas... Eso es lo que hace el aborto. El alma dice: «¿Puedo entrar, señora?», y tú dices: «No, esto ya está demasiado lleno. Prueba en alguna otra puerta.» Y hay otras posibilidades, así que no estás destruyendo nada. Esa misma gente por un lado dice que la vida es inmortal, que el alma es inmortal, y por el otro te asustan diciéndote que estás matando un alma, que estás matando una vida, hacen que te sientas culpable.
Solo hay dos posibilidades: o el alma es inmortal y entonces no has matado nada; o el alma es mortal, y entonces tampoco has matado nada. Y estas son las dos únicas posibilidades. O crees en la inmortalidad del alma, y entonces no has matado nada porque no hay nada que se pueda matar, o crees en la mortalidad del alma, y entonces no hay nada que matar; no hay alma realmente, sólo hay cuerpo.
Y tenemos que decidir cuánta gente puede vivir gozosamente en este planeta. Pero hay también una estrategia oculta detrás de ello: a los sacerdotes, los papas y los demás, no les gustaría que el hombre viviera gozosamente, por la sencilla razón de que si la gente empieza a vivir con gozo, con alegría, con dicha, ¿a quién le va a importar su Paraíso y su cielo? La gente tiene que vivir totalmente desgraciada, sólo entonces puede predicar: «Mira, esta vida es un valle de lágrimas. Busca la otra vida, la vida del más allá. Esta vida es un infierno, así que no pierdas el tiempo viviéndola. Usa el tiempo encontrando otra vida, la vida divina.»
Les conviene que el mundo permanezca desdichado. Y psicológicamente se las han arreglado para mantenerte desdichado, psicológicamente están intentando mantenerte desdichado, y biológicamente, de todas las maneras posibles te están haciendo tan desdichado que tienes que acudir a ellos por consejo, tienes que considerarlos tus salvadores.
Mi visión es diferente.
Yo mantengo la idea de que esta vida, aquí y ahora, tiene capacidad para hacerse celestial. No es necesario anhelar ningún otro cielo, ningún otro paraíso. Podemos transformar esta vida en un fenómeno muy bello. Philosophia Ultima, cap. 3.
¿Qué opinas del aborto?
El aborto no es un pecado; en este mundo superpoblado es una virtud. Y si el aborto es pecado, entonces el Papa polaco, la madre Teresa y compañía son los responsables, porque están en contra de los anticonceptivos, están en contra de los métodos de control de la natalidad, están en contra de la pildora. Esa es la gente causante de todos los abortos, ellos son los responsables. ¡En mi opinión son grandes criminales!
¡En este mundo superpoblado, en el que hay gente hambrien
ta muriéndose, estar en contra de la pildora es simplemente imperdonable!
La pildora es una de las contribuciones más significativas de la ciencia moderna a la humanidad, puede convertir la Tierra en un Paraíso.
Pero ciertamente en ese Paraíso no habrá huérfanos, y entonces ¿qué pasará con la madre Teresa y los misioneros de la caridad? Y en ese Paraíso ¿quién escuchará al Papa polaco? La gente será tan feliz, ¿a quién le va a importar esa gente? ¿Y quién pensará en un Paraíso después de la muerte? Si el Paraíso existe aquí y ahora, entonces no hay necesidad de inventar, proyectar, soñar, fantasear un Paraíso en el más allá.
Han fantaseado el Paraíso en el más allá porque hemos vivido en el infierno en esta Tierra.
Y este infierno les viene muy bien a los sacerdotes, a la gente que se llama religiosa, a los santos, a los papas, a todo tipo de ayatolás y shankaracharyas, a todos esos tipos de embaucadores. Todos ellos están en contra de la pildora. ¡Si tienen algo contra la pildora, entonces convertidla en polvo! ¡Si el problema es que sea una pildora, entonces trituradla! Encontrad alguna otra forma. Esa es la gente causante de los orfanatos, los abortos, y les viene muy bien. ¡Están haciendo un buen trabajo!
He oído algo sobre dos hermanos; solían tener un negocio. Su negocio era: uno de ellos entraba en un pueblo por la noche y ponía alquitránen las ventanas y las puertas de la gente, y por la mañana se iba.
Por la mañana llegaba el otro hermano, gritando por las calles del pueblo: «¡Limpio el alquitrán! ¡Si alguien quiere que le limpien las ventanas, aquí estoy!» Y por supuesto, tenía mucho trabajo, ¡todo el pueblo le necesitaba! Para cuando terminaba, el otro hermano ya había destruido las puertas y ventanas de algún otro pueblo, y entonces llegaba este otro hermano. ¡Les iba muy bien y estaban ganando mucho dinero!
Esto es lo que está haciendo esa gente. Estás en contra de la pildora, estás en contra de los anticonceptivos, estás en contra de la esterilización, estás en contra de todas las técnicas de control
de la natalidad, y así, naturalmente, habrá abortos, habrá huérfanos y mendigos. Entonces les puedes servir y ganar grandes virtudes, porque sin servicio nunca irás al cielo.
Esa pobre gente es necesaria como trampolín para que tú vayas al cielo.
A mí me gustaría destruir la pobreza, no quiero ayudar a los pobres. ¡Ya basta! Durante diez mil años los tontos han estado ayudando a los pobres; no ha servido de nada. Pero ahora tenemos la tecnología suficiente para destruir la pobreza por completo.
Así que si hay que perdonar a alguien es a esta gente. Es al Papa, a la madre Teresa, etcétera, a quienes hay que perdonar. Son criminales, pero su crimen es de una naturaleza tal que se necesita mucha inteligencia para comprenderlo5.
Me quedé muy sorprendido al oírte apoyar la producción de niños de probeta, diciendo que podrían ser genios, más bellos y más sanos que los seres humanos. Pero lo único que importa es la belleza de nuestro ser interno, ¿no? ¿O estabas bromeando?
No. Me pongo serio en muy raras ocasiones, y cuando hice esa afirmación estaba muy serio. Lo digo en serio, porque el hombre que ha sido creado por la naturaleza ciega, por la biología ciega, no ha resultado ser un crecimiento real para la humanidad. Puedes verlo.
Charles Darwin dice que los monos se hicieron hombres. Pero desde entonces —eso debe haber sucedido hace un millón de añosdurante este millón de años el hombre no ha creado nada mejor. Los monos fueron mucho más inteligentes; al menos ellos hicieron que naciera la humanidad. Los seres humanos parecen ser totalmente impotentes. Continúan creando réplicas exactas de sí mismos. Esto hay que pararlo.
Zen: Zest, Zip, Zap andZing, cap. 13.
He oído que sucedió en una oficina: llegaron órdenes de arriba de que la oficina estaba demasiado atestada de archivos viejos —de hace treinta, cincuenta años— y que había que destruirlos. ¡Pero asegurándose de que se guardaran copias de todo! Pero entonces, ¿para qué sirve? ¿Para qué destruir los originales?
Hasta ahora, el hombre se ha unido a la mujer accidentalmente. Por eso te sientes sorprendido —cualquiera se sentiría sorprendido, lo comprendo— al pensar que un bebé no debería tener el útero de la madre, el calor de la madre, el cuidado de la madre, el amor de la madre... Pero, ya sabes, hay muchas otras cosas también en la madre: sus quejas, su odio, sus celos, su estupidez. El bebé también cogerá todas esas cosas.
Y ya se puede ver, los especímenes andan sueltos por todo el mundo. Esto es lo que ha salido de vuestras relaciones: Adolf Hitler nació de una relación humana; él estuvo en el útero de una madre. José Stalin nació de la misma manera. Y también todos estos criminales: Alejandro Magno, Napoleón Bonaparte, Mussolini, Mao Zedong, Nadir Sha, lamerían, Gengis Kan; la historia está llena de estos monstruos. Ellos también salieron de mujeres amorosas.
Yo ya no confío en la biología ciega. Confío más en un ser humano consciente. Es mejor dar el nacimiento del niño a una probeta, en la que puedes elegir el mejor semen, el mejor óvulo de la mujer. Y no hay necesidad de preocuparse de que sean anónimos; de hecho, todos los hospitales deberían tener un banco. Tienen bancos de sangre; deberían tener bancos de semen y óvulos, y deberían asegurarse de que la mejor célula de semen y el mejor óvulo se junten de manera muy clínica, en una probeta.
No tendrán la herencia de vuestro feo pasado. Serán seres frescos, y podemos programar esos óvulos y esas células de semen para hacer posible más salud, más vida, más inteligencia.
En cada relación amorosa el hombre libera millones de células vivas. Sólo una de ellas llegará al óvulo femenino. Todas corren —es una gran carrera... millones de seres humanos, aunque sean muy pequeños y no los puedas ver con los ojos—, es una gran
carrera, mayor que cualquier carrera que sucede en la Tierra.
Proporcionalmente a su tamaño, la distancia entre el semen y el óvulo de la mujer es de tres kilómetros. Si fueran de tu tamaño, el recorrido sería de más de tres kilómetros. Un recorrido de más de tres kilómetros... y están luchando con fuerza para sobrevivir, porque no tienen mucho tiempo. Están siempre cerca de la tercera guerra mundial. Sólo pueden vivir dos horas, nada más. Y sólo una célula llega al óvulo, porque entonces éste se cierra. Sucede muy raramente que dos células lleguen simultáneamente; así nacen los gemelos.
Rabindranath Tagore, uno de los más grandes poetas de la India, era el decimotercer hijo de su padre. Los otros doce resultaron ser idiotas, nadie conoce ni siquiera sus nombres. Y es un camino ciego y oscuro. Si el padre de Rabindranath hubiese parado tras el número doce —que parece ser un buen momento para parar; una docena es suficiente, más que suficiente—, entonces os hubierais perdido uno de los seres más bellos de la Tierra: un gran poeta, un gran pintor y un gran ser humano... bello en todos los aspectos.
Pero en una probeta es tan fácil. Esos doce deberían haber sido descartados. Hemos elegido que Rabindranath sea el primer hijo, y quién sabe cuánto potencial más habría habido en él si hubiera conseguido el mejor óvulo femenino. Nadie lo sabe.
¿Sabes?, cuando el primer tren fue de Londres a una estación cercana, un viaje de menos de trece kilómetros, nadie estaba dispuesto a montarse en él... ni siquiera gratis. Servían comida gratis, pero nadie estaba dispuesto a entrar porque el cura había dicho por la mañana en la iglesia que Dios nunca había creado ningún ferrocarril: «¡No es natural, es peligroso, es inhumano! ¡No os montéis!»
¿Qué crees que habría pasado si la gente hubiera parado? No habría habido trenes, ni coches ni aviones, ni cohetes para llegar a la Luna.
¡Y tenemos que llegar a las estrellas! Necesitamos cuerpos más fuertes, necesitamos gente más inteligente, y necesitamos gente que esté limpia de todas esas tonterías pasadas. Esto sólo es posible si creamos un método clínico, médico, para el nacimiento del hombre.
Estoy absolutamente a favor de ello6.
Mi miedo acerca de tu visión del nacimiento de un nuevo hombre mediante probetas e ingeniería genética no tiene nada que ver con la tecnología en sí, sino con el miedo de quién podría controlar la tecnología. ¿Quién puede garantizar que este conocimiento será utilizado por seres humanos conscientes, y no por los políticos idiotas que convertirían nuestro nuevo mundo mejor en el 1984 de Orwell?
¿Quién controla la tecnología hoy? ¿Quién controla todas vuestras armas nucleares? ¿Quién controla todos vuestros descubrimientos científicos? ¿Habéis levantado vuestra voz contra ello? ¿Habéis pensado siquiera que la vida entera en la Tierra está ahora en manos de políticos idiotas?
Y siempre ha sido así. Cualquier cosa que se descubre es capturada inmediatamente por los gobiernos, así que ¿por qué la pregunta se refiere sólo a la ingeniería genética? ¿No te da miedo que los políticos tengan armas nucleares que pueden destruirte setecientas veces? Aunque si te destruyen una vez, no será necesario que te destruyan de nuevo; como no eres el único hijo de Dios, no resucitarás; y no hay por aquí mesías que te devuelvan a la vida.
Pero tienes miedo —y puedo comprenderlo— de que si la ingeniería genética está en manos de los políticos, ciertamente no van a crear al hombre lleno de belleza, amor, silencio, inteligencia, encanto. Van a crear robots de acero, para que sean todos soldados que luchen, que maten. Ya lo sé. Por eso he propuesto que no debería haber naciones, que el mundo debería
The Last Testament, vol. 1, cap. 3.
tener sólo un gobierno funcional. Hay que eliminar todas las fronteras, hay que quemar todos los pasaportes y las tarjetas de residencia. Que eres un ser humano es suficiente para entrar a cualquier país.
Por eso, recuerda todo el contexto de todo lo que digo; de otra forma me malinterpretarás. Quiero un solo mundo, para que no haya guerra y no sean necesarios los soldados. Quiero un gobierno mundial. Quiero que el presidente del gobierno mundial sólo sea presidente durante seis meses, para que no pueda hacer ningún daño. Y quiero que una persona sólo pueda ser elegida una vez. Estas son las precauciones.
La ingeniería genética, el nacimiento de niños en los laboratorios científicos, estará en manos de los científicos.
Hemos probado la religión y ha fracasado. Hemos probado la política y ha fracasado. Ahora tenemos que probar la ciencia. Dadle una oportunidad, porque en trescientos años ha creado más progreso que el hombre en toda su historia de millones de años.
Y os he propuesto que el mundo debería tener una única academia de las ciencias para que no haya científicos rusos, ni científicos estadounidenses, ni científicos hindúes, ni científicos cristianos, todo eso pertenece al pasado. Esa academia contará con todos los genios del mundo. Los demás esfuerzos han fracasado, habría que dar a la ciencia una segunda oportunidad. No hay ningún mal en ello. Como mucho, puede fracasar, la peor posibilidad es que la ciencia pueda fracasar, pero no creo que pueda fracasar.
Tenemos que preparar un nuevo tipo de hombre. De ese nuevo tipo de hombre —meditativo, silencioso, amoroso— irán saliendo científicos.
Tengo la visión entera del nuevo hombre: sin religiones, sin nacionalidades, sin gobiernos, sólo un gobierno funcional, y una poderosa academia mundial de científicos. Y la ciencia puede ser el factor decisivo.
No tengas miedo. Los científicos no son monstruos, los científicos son muy humanos. Y si la meditación continúa floreciendo y
los sannyasins siguen creciendo, los científicos serán los primeros interesados en el viaje interior. Lo necesitan; de otra forma, sus vidas están desequilibradas. Sólo van hacia fuera, siempre hacia fuera. Necesitan ciertos métodos pora poder ir hacia dentro y mantener cierto equilibrio. Y un científico meditativo no puede concebir la creación de monstruos, de asesinos.
La ciencia ha sido una bendición para el hombre. Puede ser una bendición aún mayor si hay sólo un mundo. From the False to the Truth, cap. 31.
Creatividad
¿Podrías hablar de la mujer creativa? Soy una mujer, y el espíritu creativo bulle en mí con fuerza. Sé que las mujeres pueden ofrecer al mundo del arte una visión, un entendimiento, una suavidad nunca antes vistos. Siento que el arte tiene una base diferente para empezar. Quizá es porque el arte puede nacer del amor y ya no necesita ser conquistado
A la creatividad no le atañe que seas hombre o mujer. Si te sientes creativa, bien. Pero no creas que vas a aportar algo más elevado a la creatividad, algo que el hombre no ha podido hacer.
¿Por qué seguir poniendo líneas divisorias entre el hombre y la mujer? La verdad es que todo hombre lleva una mujer dentro de sí, y que toda mujer lleva un hombre dentro de sí. Y tiene que ser así, porque seas hombre o mujer, estás creado por un hombre y una mujer. Ambos han contribuido a tu creación mitad y mitad. Tanto tu padre como tu madre están vivos en ti. Es sólo una cuestión de qué lado de la moneda está hacia arriba y cuál está debajo.
Desde luego, el arte será mejor si tanto los hombres como las mujeres crean desde sus diferentes ángulos. Pero de la forma que tú lo dices, no comprendes la creatividad en absoluto. Dices que la creatividad puede surgir del amor; que la pintura, la escultura y la danza no necesitan ser conquistadas. Pero hay un 99 por 100 de posibilidades de que el amor te satisfaga tan plenamente que no temolestes por pintar. No te molestarás en gastar tu tiempo haciendo una estatua.
El amor satisface tan plenamente que ¿a quién le importa escribir poesía? La poesía la escribe la gente que ha perdido el tren. Ahora se consuelan de alguna forma escribiendo poemas sobre el amor, el amor que no conocen.
Es muy difícil ser creativo por amor. Sí, habrá un tipo diferente de creatividad. Si amas a un hombre, quizá tu cocina se convierta en el campo de tu creatividad. Te gustaría que tu hombre tuviera la mejor comida. Te gustaría que tu hombre tuviera la mejor ropa. ¡Mira mi ropa! Esta es la creatividad que surge del amor.
Raramente es posible que una mujer que ama se preocupe por la pintura, la poesía, la danza, etcétera. Es realmente el complejo de inferioridad del hombre —que no puede amar tan profundamente, que no puede dar a luz a un niño— lo que le hace encontrar sustitutos para competir con la mujer. Crea pinturas, crea esculturas, crea arquitectura, crea el diseño de un jardín. Quiere sentir que también él puede crear. Básicamente, esto sale de su complejo de inferioridad. Ve a la mujer y su inmenso poder para crear vida. Él crea una estatua muerta, no importa lo bella que sea, está muerta.
Quien haya hecho esta pregunta parece estar en contra de los hombres, y cualquier mujer que esté en contra de los hombres está dejando de ser natural ella misma. Al estar en contra de los hombres, se está convirtiendo ella misma en un hombre. Ahora ella se está sintiendo psicológicamente inferior porque el hombre puede pintar y crear música y danza. Naturalmente, tendrá que dejar de tener hijos para que su propia creatividad pueda dirigirse hacia estas cosas: la pintura, la poesía, la música.
Pero me gustaría decirte que así fracasarás. Estás compitiendo con el hombre, y no necesitas competir: ya eres superior. No necesitas escribir poesía, tú eres poesía. Tu amor es tu música. ¡Tu corazón latiendo con tu amante es tu danza!
Pero si quieres crear poesía, música y danza, tendrás que privarte del amor. Tendrás que estar en el mismo espacio que el hombre: sintiéndote inferior y encontrando sustitutos para la creatividad. Eso es feo. No puedo apoyarlo. La mujer es el sexo superior; no necesita probarlo...
Pero si no sientes deseos de tener hijos, y quieres pintar y quieres componer música, está perfectamente bien.
De hecho, muchas mujeres deberían hacer eso, porque la Tierra está tan superpoblada. Puedes ayudar muchísimo si desvías tu creatividad de los niños a las pinturas, porque las pinturas no necesitan comida. La danza está perfectamente bien. Baila todo lo que quieras, eso no crea ninguna Etiopía. Escribe poesía. Porque quizá algunas pocas personas tengan que sufrir escuchando tus poemas, aburriéndose con ellos, pero eso no es un gran problema. Se las pueden arreglar para esquivarte.
Pero si no tienes deseos de tener niños, está perfectamente bien. Por supuesto, tendrás que crear otra cosa. Hazlo, pero no pienses que tu creatividad será más elevada que la de un hombre. No puede serlo, por la sencilla razón de que tú eres el sexo superior, no tienes en ti esa inferioridad que es el incentivo para que el hombre ponga toda su vida en su pintura.
¡Está compitiendo con tu bebé! E incluso si es un Picasso, muere desesperado. Toda su vida ha intentado pintar algo, pero ninguna pintura puede estar viva, ningún poema puede estar vivo. Así que recuerda que una mujer puede crear, pero lo más probable es que su creatividad sea sólo de tercera categoría. Pero es buena para el mundo. Ya no queremos más población, queremos reducir la población a un cuarto de lo que es hoy. De forma que estarás contribuyendo a un gran proyecto. Serás una bendición al no dar a luz a un niño.
Pero abandona esa idea de que estarás creando algo superior por amor. Si realmente quieres crear algo, no pienses en el amor tampoco, porque el amor satisface de una manera tan completa. Es un milagro tal que ¿quién quiere escribir poesía?
No he encontrado nunca a un solo amante, hombre o mujer, que haya creado poesía, que haya creado pinturas, que haya creado esculturas, por la sencilla razón de que están tan satisfechos. Todas esas cosas creativas necesitan una insatisfacción, una herida que tienes que tapar.
Estoy perfectamente contento con tu idea. Realiza cualquier actividad creativa que quieras; pero recuerda, no tienes el complejo de inferioridad del hombre, así que no puedes competir con el hombre de ninguna forma. Ya estás es una posición mejor. El hombre es pobre; ten compasión del pobre hombre. From Death to Deathlessness, cap. 1..
El otro día dijiste que las mujeres crean niños, y los hombres crean las artes y otras cosas materiales. ¿Es antinatural o neurótico que la mujer no desee tener un hijo y prefiera ser artista? Yo nunca he querido tener un hijo. La danza, la música, la poesía, el teatro y la pintura eran mi pasión y expresión. ¿Podrías hacer algún comentario?
No hay nada antinatural en ello. Si no quieres tener un hijo, tienes derecho a no tenerlo. Si quieres poner tu creatividad en la pintura, en el arte, en la música, eso está perfectamente bien, mucho mejor que crear un niño que está destinado a ser una carga en la Tierra. ¿Y quién sabe qué tipo de niño saldrá de ti?...
Una pintura es inofensiva. La música es bella, la danza servirá. No, eso no tiene nada de antinatural. Los hombres han dicho una y otra vez que tener hijos es el deber natural de las mujeres. Así es como han conseguido mantener a la mujer en la esclavitud, porque si una mujer continúa dando a luz a niños, ¿qué tiempo le queda para pintar? ¿Qué tiempo le queda para crear música, poesía, teatro?
Así que, por un lado, han estado forzando a la mujer a permanecer embarazada continuamente. Hace sólo cien años, cualquier mujer, por todo el mundo, estaba embarazada continuamente. Un hijo toma nueve meses de su vida, luego tiene que criarlo. Y cuando el niño no tiene todavía ni seis meses, ella ya está embarazada de nuevo. Es como fumar un cigarrillo tras otro. E incluso un solo niño es un agobio tal...
Estoy de acuerdo contigo. Me han preguntado muchas veces: «¿No te gustaría tener un hijo?» Yo dije: «¿Yo? Acabaría matando al niño o suicidándome; ¡no podríamos coexistir! ¿Un niño en mi habitación? ¡Imposible!» Tan sólo para estar alerta, nunca me he casado, porque ¿quién sabe?, puede que la mujer con quien me case quisiera un niño. Entonces surgirían dificultades.
No hay problema, a no ser que sientas que lo hay. No escuches a nadie lo que diga, que es antinatural. Puede que sea antinatural para ellos, así que pueden dar a luz a tantos niños como quieran. Si te sientes bien pintando, escribiendo poesía, componiendo música, estás dando hijos mejores al mundo, hijos que son inofensivos, que harán gozar a muchas personas. From the False to the Truth, cap. 34..
¿Es verdad que consideras pecaminoso el sexo encaminado a la reproducción? He leído también tus palabras diciendo que el mayor acto creativo de una mujer es producir un niño, y que existe una gran diferencia entre una madre y una mujer. Si esto es así, ¿hay entonces pecado en participar en el sexo y en el amor con la esperanza de crear un niño y sentir la alegría de la creación y la energía renovadora del Universo?
Sí, hasta ahora el mayor acto creativo de una mujer ha sido dar a luz a un niño, pero ya no va a ser así. La Tierra no estaba tan poblada en el pasado; era una necesidad, una gran necesidad, y la mujer la satisfizo. Pero ahora ella tiene que crecer a nuevas dimensiones de la creatividad, y sólo entonces será capaz de ser igual que el hombre. De otra forma, en el pasado ha sido tan sólo una fábrica y el hombre la ha utilizado para crear más niños. Tener más niños era beneficioso económicamente, era un negocio, porque te ayudaban de todas las maneras posibles; en el pasado no eran una carga.
En los países pobres aún perdura la idea de que cuantos más hijos tengas mejor te irá económicamente. En el pasado eso era verdad, hoy día es absolutamente falso. Mahoma se casó con nueve mujeres y permitió que los musulmanes se casaran con cuatro mujeres simplemente para crear más musulmanes, porque había una guerra continua entre los musulmanes y los no musulmanes y era una cuestión de poder, la política de los números. De forma que era importante económica y políticamente que los hombres se casaran con más mujeres, y la gente robaba mujeres de las demás tribus. Era más importante robar una mujer que un hombre, porque el hombre no es tan reproductivo; un hombre es suficiente para servir a muchas mujeres y un hombre puede producir muchos niños.
Pero ahora todo ha cambiado, el mundo está superpoblado. Ahora lo que se necesita es desviar la creatividad de las mujeres a nuevas dimensiones: a la poesía, a la literatura, a la pintura, a la música, a la arquitectura, a la escultura, a la danza. Ahora habría que permitir a la mujer acceso a toda la gama de la creatividad.
Crear un niño ahora es peligroso. Superpoblar la Tierra ahora es suicida; ya somos más de los necesarios.
Dar a luz a niños ahora no es creativo, ¡es destructivo! Todo el contexto ha cambiado y tenemos que aprender nuevas maneras de vivir en un nuevo contexto. Y la mujer no podía crear gran poesía, gran música, gran arte, gran literatura; no podía ser científica, mística, no podía hacer nada, porque en el pasado estaba continuamente embarazada. Estaba mal nutrida, torturada por tantos hijos, docenas de hijos, siempre embarazada, enferma. Aún no había vivido totalmente, no tenía el tiempo suficiente para vivir.
Por vez primera, gracias a los anticonceptivos y los métodos de control de la natalidad y la esterilización, es posible que la mujer