VIDA, AMOR, RISA

Primera parte

VIDA

 

La vida es algo imposible. No debería serlo, pero lo es. Es un milagro que existamos, que los árboles existan, que existan los pájaros. Es un verdadero milagro, porque el universo entero está muerto.

Millones y millones de estrellas, y millones y millones de sistemas solares están muertos. Sólo en la Tierra, en este pequeño planetaque no es nada si te fijas en la proporción es sólo una partícula de polvola vida ha sucedido. Este es el lugar más afortunado de toda la Existencia.

Los pájaros trinan, los árboles crecen, florecen, la gente se encuentra allí, amando, cantando, bailando.

Algo increíble ha sucedido.

Osho

 

 

SER LOCO ES ESTAR

CUERDO

¡El mundo ha conocido locos tan hermosos! De hecho, todos los grandes hombres del mundo han sido un poco locos, locos ante los ojos de la masa. Su locura residía en que no eran desgraciados, no sufrían de ansiedad, no temían a la muerte, no se preocupaban por trivialidades. Vivían cada momento con totalidad e intensidad, y a causa de esta totalidad e intensidad, su vida se convirtió en una hermosa flor, estaban llenos de fragancia, amor, vida y risa. Pero esto hiere a los millones de personas que te rodean. No pueden aceptar la idea de que hayas conseguido algo que ellos no lograron; intentarán de todas las formas convertirte en un miserable. Su condena no es más que un esfuerzo por hacerte infeliz, por destruir tu danza, por arrebatarte tu alegría, para que así, puedas volver al rebaño.

Uno tiene que armarse de valor, y si la gente dice que estás loco, disfruta de la idea. Diles: "Tienes razón; en este mundo, sólo la gente loca puede ser feliz y alegre. Yo he elegido la locura con alegría, felicidad, y danza; vosotros habéis elegido la cordura con infelicidad, angustia e infierno. Nuestras elecciones son diferentes. Sed cuerdos y seguid siendo miserables; dejadme solo con mi locura. No os ofendáis; yo no me siento ofendido por todos vosotros; tanta gente cuerda en el mundo y yo no me siento ofendido".

Es cuestión de muy poco tiempo... Una vez que te hayan aceptado como loco, ya no te molestarán; entonces podrás salir a plena luz con tu auténtico ser, podrás abandonar todas tus falsedades.

Toda nuestra educación crea una división en nuestra mente. Tenemos que mostrar una cara ante la sociedad—ante la masa, ante el mundo—que no es necesariamente nuestra verdadera cara; de hecho, no debe serlo. Tienes que mostrar la cara que la gente aprecia, la que gusta a la gente, la que es aceptable para ellos, para sus ideologías y sus tradiciones; y debes guardar para ti mismo tu rostro original.

Esta división se vuelve insalvable porque la mayor parte del tiempo lo pasas entre una multitud, reuniéndote con gente, relacionándote con gente; raramente estás solo. Naturalmente, la máscara se vuelve cada vez más y más parte de ti, más aún que tu propia naturaleza.

Y la sociedad crea en todo el mundo un miedo, el miedo al rechazo, el miedo a que alguien se ría de ti, el miedo a perder tu respetabilidad, el miedo al qué dirán.

Te tienes que adaptar a toda clase de gente ciega e inconsciente, no puedes ser tú mismo. Esta es nuestra tradición básica en todo el mundo, hasta ahora a nadie se le permite ser él mismo.

En el momento en que el otro está ahí, te preocupas menos de ti; lo que más te interesa es la opinión que tendrán de ti. Cuando estás solo en tu baño, te vuelves casi un niño, a veces haces caras raras frente al espejo. Pero, si de pronto te das cuenta que un niño te está mirando por el ojo de la cerradura, inmediatamente cambias. Vuelves a ser el ordinario y viejo ser que eras: serio, circunspecto, como la gente espera que seas.

Y lo más sorprendente es que tú temes a esa gente y ellos te temen a ti: todo el mundo tiene miedo de todos los demás. Nadie se permite mostrar sus sentimientos, su realidad, su autenticidad y todo el mundo quisiera hacerlo, porque seguir reprimiendo su rostro original es un acto suicida.

Tu responsabilidad es únicamente hacia tu propio ser. No vayas en contra de él, porque ir en su contra es suicidarte, es destruirte a ti mismo. ¿Y cuál es la ganancia? Incluso si la gente te respeta y cree que eres un hombre muy sobrio, respetable y honorable, todo esto no va a nutrir tu ser; no te va a dar una mayor percepción de la vida y su tremenda belleza.

Estás solo en el mundo: has venido solo al mundo, estás solo aquí y solo dejarás este mundo. Todas tus opiniones quedarán atrás; únicamente te llevarás contigo tus sentimientos originales, tus experiencias auténticas, incluso más allá de la muerte.

Ni siquiera la muerte puede quitarte tu danza, tus lágrimas de alegría, la pureza de tu soledad, tu silencio, tu serenidad, tu éxtasis. Lo que la muerte no puede quitarte es el único y verdadero tesoro. Y lo que cualquiera te puede quitar no es ningún tesoro; simplemente estás siendo engañado.

Tu única inquietud debe ser ésta: cuida y protege aquellas cualidades que puedas llevar contigo cuando la muerte destruya tu cuerpo, tu mente, porque esas cualidades serán tus únicas compañeras. Son los únicos valores reales y únicamente la gente que los alcanza, vive; sólo ellos. Los demás solamente fingen vivir.

 

 

UNA ACTITUD ANTE

LA VIDA

 

Osho:

¿Es importante tener algún tipo de actitud ante la vida?

La mejor forma de perder la vida es tener una cierta actitud ante ella. Las actitudes tienen su origen en la mente, y la vida supera la mente. Las actitudes son nuestras creaciones, son nuestros prejuicios, nuestras invenciones. La vida no es creada por nosotros; al contrario, nosotros somos sólo ondas en el lago de la vida.

¿Qué clase de actitud puede tener una ola con respecto al océano? ¿Qué clase de actitud puede tener una hoja de hierba respecto a la Tierra, a la Luna, al Sol o a las estrellas? Todas las actitudes son egoístas, todas las actitudes son estúpidas.

La vida no es una filosofía, no es un problema; es un misterio. Tienes que vivirla, no de acuerdo a cierto patrón de conducta, no de acuerdo a un condicionamiento, sino de acuerdo con lo que te han contado sobre ella. Tienes que empezar de nuevo, desde cero.

Cada individuo debe pensar como si él fuese el primero en la tierra; es Adán o Eva. Entonces es posible abrirse; puedes abrirte a infinitas posibilidades.

Entonces serás vulnerable, accesible, y cuanto más vulnerable seas, más accesible, tendrás mayores posibilidades de vida.

Tus actitudes funcionan como barreras; entonces la vida nunca llega a ti como es, tiene que encajar en tu filosofía, en tu religión, en tu ideología y en esa misma adaptación, algo muere. Lo que sacas de ella es un cadáver. Puede parecer vida, pero no lo es.

Eso es lo que la gente ha estado haciendo a través de los siglos. Los hindúes viven de acuerdo con la actitud hindú, los musulmanes viven de acuerdo con la actitud musulmana y los comunistas viven de acuerdo con la actitud comunista. Pero recuerda una verdad básica y fundamental: la actitud no te permite entrar en contacto con la vida tal como es. Distorsiona, interpreta.

Hay una antigua historia griega:

Un fanático rey tenía una preciosa cama de oro, muy valiosa, adornada con miles de diamantes y siempre que había invitados en palacio él les ofrecía la cama. Pero existía una condición: el invitado tenía que encajar en la cama. Si el invitado era un poco más largo, el rey lo hacía cortar al tamaño adecuado. Por supuesto que como la cama era tan valiosa no podía ser modificada, pero el invitado podía ser cortado de acuerdo al tamaño de la cama, ¡cómo si la cama no existiera para el invitado, sino el invitado para la cama!

Y es muy raro, casi imposible, encontrar a un hombre que encaje perfectamente en una cama ya hecha. El hombre medio no existe, recuérdalo; el hombre medio es una ficción y la cama estaba hecha para un hombre medio. El rey era un matemático, había hecho un gran cálculo. Había medido la altura de todos los ciudadanos de su capital y luego había dividido esta cifra entre el número de ciudadanos; así obtuvo un promedio fijo. Ahora bien, en la capital había niños pequeños, gente joven, gente vieja, pigmeos y gigantes, pero el "hombre promedio" era un fenómeno totalmente diferente. No había ni una sola persona en toda su capital que fuese realmente promedio. Yo nunca me encontré con una persona promedio, la persona promedio es una ficción.

Así, quienquiera que fuese el invitado, tenía un problema. Si era más corto que la cama, el rey tenía profesionales que le estiraban hasta dar la talla. Ese debe de haber sido el principio del Rolfing; Ida Rolf lo debe de haber aprendido de ese rey. Por supuesto que el invitado moría, pero el rey no tenía la culpa, él lo hacía todo con la mejor intención del mundo.

Cuando tienes una cierta actitud hacia la vida, pierdes la vida misma. La vida es vasta, ninguna actitud puede contenerla; es imposible encasillarla en una cierta definición. Sí, tu actitud puede cubrir un cierto aspecto, pero sólo será un aspecto. Y la tendencia de la mente es a proclamar su aspecto como si fuera el todo y en el momento en que se pretende que el aspecto sea el todo, has perdido la conexión misma con la vida. Entonces vives rodeado de tu actitud en una especie de capullo, encapsulado y eres infeliz. Entonces tus mal llamadas religiones estarán muy contentas porque eso es lo que te han estado diciendo: que la vida es un valle de lágrimas. Buda dice que el nacimiento es sufrimiento, que la juventud es sufrimiento, que la vejez es sufrimiento y que la muerte es sufrimiento; toda la vida no es más que una larga, larguísima tragedia. Si empiezas con condiciones descubrirás que Buda estaba en lo cierto; tú serás la prueba.

Pero yo quiero decirte que la vida no es infelicidad y no estoy en absoluto de acuerdo con Buda. La vida se convierte en miseria, pero eso se debe a ti; de otra manera la vida es eterno gozo. Pero para conocer ese gozo eterno tendrás que venir con tu corazón abierto, con tus manos abiertas.

No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos.

Entra en la vida con inmensa inocencia. Las actitudes son astutas; has decidido de antemano sin haber saboreado, sin haber experimentado, sin haber vivido. Has llegado a ciertas conclusiones, y obviamente, si estas conclusiones ya están en ti, a priori, la vida de las irá confirmando. No es que la vida las confirme, sino que toda tu mente tratará de encontrar los medios y las formas, los argumentos y los datos que las apoyen.

Te enseño una vida sin actitud alguna. Este es uno de los fundamentos de mi experiencia. Si realmente quieres conocer lo que es, deja de lado toda filosofía, todos los "ismos". Camina entonces con las manos abiertas y totalmente desnudo al sol, para ver lo que es.

Se pensaba en el pasado que nuestros sentidos eran puertas por las que la realidad entraba en lo más profundo de nuestro ser. Ahora, las últimas investigaciones demuestran otra cosa: nuestros sentidos no sólo son puertas, también son guardianes. Sólo permiten pasar el dos por ciento de la información, el noventa y ocho por ciento queda excluida. Cualquier cosa que vaya en contra de tu idea de la vida es excluida y sólo el dos por ciento logra filtrarse y entrar.

Ahora bien, vivir una vida de sólo un dos por ciento, no es en absoluto vivir.

Cuando uno puede vivir al ciento por ciento, ¿por qué decidir vivir sólo al dos por cien?

Me preguntas: ¿Es importante tener algún tipo de actitud ante la vida?

No sólo no es importante, sino que es peligroso tener cualquier actitud respecto a la vida. ¿Por qué no permitir que la vida baile su danza, cante su canción, sin ninguna expectativa? ¿Por qué no podemos vivir sin expectativas? ¿Por qué no podemos ver la vida tal como es en su pureza? ¿Por qué tenemos que imponernos a ella? Y nadie saldrá perdiendo. Si tratas de imponerte a la vida, sólo tú serás el perdedor.

Es mejor no ponerle etiquetas a la vida, es mejor no darle una estructura, es mejor dejarla abierta sin final, es mejor no clasificarla, no etiquetarla. Tendrás una experiencia mucho más bella de las cosas, tendrás una experiencia más cósmica de las cosas, porque las cosas no están realmente divididas. La Existencia es un todo orgásmico, es una unidad orgánica. La hoja más pequeña de hierba, la más pequeña de las hojas de un pobre árbol, es tan importante como la más grande de las estrellas.

Lo más pequeño es también lo más grande, porque todo es una unidad, es un continuo. En el momento en que empiezas a dividir, estás creando líneas arbitrarias, definiciones y es así como uno va perdiéndose la vida y su misterio.

Todos tenemos actitudes; ésa es nuestra angustia. Todos encaramos la vida desde un cierto punto de vista, de ahí que nuestra vida se vuelva pobre; porque cada aspecto puede ser como mucho, una sola dimensión, y la vida es multidimensional. Tienes que ser más líquido, más capaz de disolverte y fundirte; no tienes que ser un espectador. No hay nada que resolver. No tomes la vida como un problema, es un misterio tremendamente hermoso. ¡Bébela, es puro vino! ¡ Embriágate con ella!

 

 

LA VIDA ES UN LIENZO

EN BLANCO

 

Osho:

Pero después de todo, ¿no es la vida una desgracia?

 

Depende de ti. La vida en sí misma es un lienzo en blanco, se convierte en cualquier cosa que tú pintes en él. Puedes pintar infelicidad, puedes pintar felicidad.

Esta libertad es tu gloria.

Puedes usar esta libertad de tal forma que toda tu vida se convierta en un infierno, o de tal manera que tu vida se convierta en algo bello, en una bendición, en felicidad, en algo paradisíaco. Todo depende de ti. El hombre tiene toda la libertad.

Por eso hay tanta agonía, porque la gente es tonta y no sabe qué pintar en el lienzo.

Se te ha dejado que lo hagas tú: ésa es la gloria del hombre. Ese es uno de los mayores regalos que Dios te ha hecho. Ningún otro animal ha recibido el regalo de ser libre, todo animal recibe un programa ya fijado. Todos los animales excepto el hombre, están programados. Un perro está destinado a ser perro, y para siempre será un perro; no le es posible ser otra cosa, no hay libertad. Está intrínsecamente programado. El programa está ahí; simplemente seguirá el programa: será un perro. No hay elección para él, no tiene alternativas. Es una entidad absolutamente fija.

Excepto para el hombre, todo está programado. La rosa tiene que ser rosa, el loto tiene que ser loto, el pájaro tendrá alas, el animal caminará a cuatro patas.

El hombre es totalmente libre: ésa es la belleza del hombre, su gloria. El inmenso regalo de Dios es la libertad. Tú no fuiste programado, no llevas incorporado un programa fijo. Tienes que crearte a ti mismo, tienes que ser auto creativo. Así que todo depende de ti. Puedes convertirte en un Buda, en un Bahaudin, o puedes convertirte en un Adolfo Hitler, en un Benito Mussolini. Puedes convertirte en un asesino o en un meditador. Tú puedes elegir entre transformarte en un magnífico florecer de la consciencia, o convertirte en un robot.

Pero recuerda, tú eres el responsable y sólo tú, nadie más que tú.

Un optimista es un hombre que se acerca por la mañana a la ventana y dice: "¡Buenos días, Dios!" Un pesimista es el que va a la ventana y dice: "¡Dios mío! ¿Ya es de día?"

Todo depende de ti. Es la misma mañana, quizás la misma ventana, quizás el pesimista y el optimista se alojan en el mismo cuarto, todo depende. ¡Pero qué diferencia cuando dices:"¡ Buenos días, Dios!" y cuando dices: " ¡ Dios mío! ¿Ya es de día?"!

He oído una antigua parábola sufí.

Dos discípulos de un gran Maestro paseaban por el jardín de la casa del Maestro. Se les permitía caminar por él cada día, mañana y tarde. Este paseo era una especie de meditación, una meditación caminando, tal como lo hace la gente zen. No puedes estar sentado durante veinticuatro horas, las piernas necesitan un poco de movimiento, la sangre necesita algo de circulación, así que tanto en el zen como en el sufismo, se medita algunas horas sentado y luego se medita caminando. Pero la meditación continúa, caminando o sentado, la corriente interna sigue siendo la misma.

Ambos eran fumadores. Ambos querían pedirle al maestro permiso para fumar, así que los dos decidieron: "Mañana. A lo sumo dirá "no", pero se lo preguntaremos. De todos modos no parece que fumar en el jardín sea un sacrilegio; no estaremos fumando en su casa".

Al día siguiente se encontraron en el jardín. Uno estaba furioso, furioso porque el otro estaba fumando, y le dijo: ," ¿Qué pasó? Yo también se lo pregunté, pero sencilla y llanamente rehusó y dijo que no. ¿Y tú estás fumando? ¿No estás respetando sus órdenes?" El otro le contestó: "Es que a mí me dijo "sí"" Esto les pareció una injusticia. Y entonces dijo el primero dijo: "Iré inmediatamente a averiguar por qué a mí me dijo que no y a ti que sí".

"Espera un minuto", dijo el otro. "Por favor dime cómo se lo pediste".

"¿Qué cómo se lo pedí? Le pedí algo muy simple: ¿Puedo fumar mientras medito? Y él contestó: "¡No!", y se le veía muy enojado".

El otro empezó a reír y dijo: "Ahora ya sé lo que pasó. Yo le pregunté: ¿Puedo meditar mientras fumo? , y él me dijo: "Sí" ".

Todo depende. Sólo una pequeña diferencia y la vida se convierte en algo totalmente diferente. Ahora bien, hay una gran diferencia; preguntar, "¿Puedo fumar mientras medito?" es incorrecto feo, pero "¿Puedo meditar mientras fumo?", está perfectamente bien. ¡Muy bien! Por lo menos estarás meditando.

La vida no es infelicidad ni felicidad. La vida es un lienzo en blanco y uno tiene que ser verdaderamente artista en este asunto.

Un vagabundo llamó a la puerta de una hostería llamada "Jorge y el Dragón".

—"¿Te sobraría un bocado para un pobre hombre?", le preguntó a la mujer que abrió la puerta.

"¡No!" gritó ella, dando un portazo.

Unos minutos más tarde el vagabundo volvió a insistir.

La misma mujer abrió la puerta.

—"¿Me podrías dar un bocado para comer?", dijo él.

"¡Vete de ahí, inútil!" le gritó la mujer. "¡Y no se te ocurra volver nunca más!"

A los pocos minutos el vagabundo volvió a golpear la puerta. La mujer se asomó a la puerta.

"Perdón", dijo el vagabundo, "pero, ¿podría esta vez hablar con Jorge?".

La vida es la posada llamada "Jorge y el Dragón". También tú puedes pedir hablar con Jorge.

 

LA VIDA ES EL

UNICO DIOS

 

Osho:

¿Cómo se vive la vida en libertad?

Mi mensaje es muy simple: Vive la vida tan peligrosamente como te sea posible. Vive la vida totalmente, intensamente, apasionadamente, porque la vida, es el único Dios.

Friedrich Nietzsche dijo que Dios está muerto. Eso es falso porque, en primer lugar, Dios nunca ha existido. ¿Cómo puede estar muerto? La vida es, siempre ha sido y siempre será. Abrete... y lo repito otra vez: ábrete.

Las llamadas religiones del pasado han estado diciendo justo lo opuesto. Ellas dicen: "Renuncia". Yo digo: "Disfruta" Ellas niegan la vida, yo la afirmo. Ellas dicen que la vida es falsa, ilusoria, y crean una idea abstracta de Dios que no es más que una proyección de sus propias mentes. Y veneran esa proyección.

Es tan poco inteligente, tan completamente estúpido, que uno se pregunta cómo millones de personas han creído en tan tremenda tontería. Lo que existe es negado por algo que sólo es una abstracción de la mente. Dios es sólo una palabra, pero ellos dicen que Dios es real.

Y la vida es una realidad. Tú la sientes en el latido de tu corazón, fluye en tu sangre, está en todas partes: en las flores, en los ríos, en las estrellas. Y ellos dicen que todo esto es maya, todo ilusión. Dicen que está hecha de la misma esencia de la que están hechos los sueños. Y crean un Dios, y por supuesto, todo el mundo crea un Dios a su propia imagen. Por lo tanto ha habido miles de dioses.

Es tu imaginación. Puedes crearte un Dios con cuatro cabezas, puedes crear un Dios con mil manos. Es asunto tuyo, es tu juego. Y esta gente ha estado hablando... envenenando la mente de los demás.

Y yo les digo que la vida es la única verdad que existe. No hay más Dios que la vida. Permite pues que la vida te posea en todas sus formas, colores, dimensiones, todo el arco iris, todas las notas musicales. Si puedes lograr algo tan simple... Es simple porque sólo es cuestión de dejarse llevar. No empujes al río, deja que el río te lleve al océano. Ya está en camino. Relájate, no te pongas tenso y no trates de ser espiritual. No crees división entre materia y espíritu. La existencia es una; la materia y el espíritu son simplemente dos caras de la misma moneda. Relájate, descansa y ve con el río.

Sé un jugador, no seas un hombre de negocios y conocerás más a Dios porque el jugador puede arriesgar. El jugador no calcula, es capaz de arriesgarlo todo.

Pero la emoción del jugador cuando lo arriesga todo y espera... ¿qué sucederá ahora? En ese mismo momento puede abrirse una ventana. Ese mismo momento puede convertirse en una transformación de la "'gestalt" interna.

Sé un borracho, emborráchate con la vida, con el vino de la existencia. No permanezcas sobrio. La persona sobria permanece muerta. Bebe el vino de la vida. ¡Tiene tanta poesía, tanto amor y tanta riqueza! Puedes traer la primavera en cualquier momento. Sólo llámala y deja que el sol y el viento y la lluvia te penetren.

Es por este mensaje que la gente espiritual está en contra de mí, porque ellos piensan que estoy negando a Dios. No estoy negando a Dios. Por primera vez estoy mostrando a Dios bajo una perspectiva real. Le estoy dando vida, le estoy acercando a ti, le estoy acercando más a tu propio corazón. Porque él es tu propio ser; no algo separado, no algo lejano, no algo allá en el cielo, sino ¡Aquí y ahora!

Estoy tratando de destruir la idea misma de "allá" y de " entonces". Toda mi visión es de "aquí "y "ahora" porque no hay otro espacio que el "aquí" y el "ahora".

 

 

 

EL ABURRIMIENTO ES

UN GRAN COMIENZO

 

Osho:

He descubierto que estoy aburrido de mí mismo y siento que no tengo vitalidad. Tú nos has dicho que nos aceptemos a nosotros mismos, seamos como seamos. No soy capaz de aceptar la vida, sabiendo que en mi interior falta algo de alegría. ¿Qué hacer?

Hemos oído que hay un nuevo tipo de tranquilizante que no te relaja. Sólo te hace disfrutar de tu tensión.

¡Pruébalo! Pruébalo y pruébalo otra vez. ¡Sé americano! Pero no más de tres veces. Pruébalo, pruébalo y pruébalo otra vez, y luego detente porque no tiene sentido ser tonto.

Me preguntas: He descubierto que estoy aburrido de mí mismo...

Este es un gran descubrimiento. Sí, ¡lo digo en serio! Muy poca gente se da cuenta de que está aburrida, están aburridos, completamente aburridos. Todo el mundo lo sabe menos ellos mismos. Saber que uno está aburrido es un gran comienzo; ahora, es necesario comprender algunas de las implicaciones.

El hombre es el único animal que siente aburrimiento; es una gran prerrogativa, forma parte de la dignidad de los seres humanos. ¿Has visto alguna vez algún búfalo aburrido, o algún burro aburrido? Ellos no se aburren. El aburrimiento simplemente significa que la forma en que vives es errónea; por lo tanto la comprensión de que: "Estoy aburrido y tengo que hacer algo; es necesario cambiar algo", puede convertirse en un gran acontecimiento. Así que no pienses que está mal que te sientas aburrido; es un buen signo, un buen comienzo, un comienzo muy prometedor. Pero no te detengas ahí.

¿Por qué se siente uno aburrido? Uno se siente aburrido porque estás viviendo con esquemas sin vida que te fueron dados por otros. Renuncia a esos esquemas, ¡Sal de esos esquemas! Empieza a vivir por ti mismo.

Solamente la persona auténtica no se aburre; la pseudopersona está destinada a aburrirse. El cristiano se aburrirá, el parsi se aburrirá, el comunista se aburrirá, porque están dividiendo su vida en dos partes. Su verdadera vida queda reprimida y empiezan a aparentar una vida irreal. Es la vida irreal lo que produce aburrimiento. Si haces aquello para lo que estás destinado, jamás te aburrirás.

El día que dejé mi casa para ir a la universidad, mis padres, mi familia, todos querían que yo fuese un científico—un científico tenía mucho mejor futuroo por lo menos un médico, o un ingeniero. Yo me negué categóricamente. Dije: "Voy a ser y hacer lo que yo quiera, porque no quiero vivir una vida aburrida. Como científico puedo tener éxito, pero en lo más profundo de mí estaré aburrido porque eso no será lo que yo querría hacer".

Estaban horrorizados porque no podían ver ninguna perspectiva en el estudio de la Filosofía. La Filosofía es la materia más pobre en las universidades. Con muy pocas ganas accedieron, sabiendo que desperdiciaría mi futuro, pero al final reconocieron que estaban equivocados.

No es cuestión de dinero, poder y prestigio; es cuestión de lo que tú intrínsecamente quieras hacer. Hazlo, prescindiendo de los resultados, y tu aburrimiento desaparecerá. Debes de estar viviendo de acuerdo a las ideas de otro; debes de estar haciendo las cosas en la forma adecuada, como se supone deben hacerse. Estas son las piedras fundamentales del aburrimiento.

La Humanidad entera está aburrida porque la persona que debería haber sido un místico, es un matemático; la persona que debería haber sido un matemático, es un político; la persona que debería haber sido un poeta, es un hombre de negocios. Todo el mundo está en otra cosa, nadie está donde debiera. Uno tiene que arriesgarse. El aburrimiento puede desaparecer en un segundo si estás dispuesto a arriesgarte.

Me preguntas:

He descubierto que estoy aburrido de mí mismo...

Estás aburrido de ti mismo porque no has sido sincero contigo mismo, no has sido honesto contigo mismo y no has respetado tu propio ser.

Siento que no tengo vitalidad....

¿Cómo sentir esa vitalidad? La vida fluye solamente cuando tú haces lo que querrías hacer, sea lo que sea.

Vincent Van Gogh era inmensamente feliz solamente pintando. No vendió ni un sólo cuadro, nadie lo apreció, pasó inadvertido; casi se moría porque su hermano sólo le daba una pequeña cantidad de dinero para que por lo menos pudiera sobrevivir.

Durante cuatro días por semana ayunaba y tres comía. Tenía que ayunar esos cuatro días porque, ¿de dónde si no iba a sacar para pagar sus lienzos, pinturas y pinceles? Pero, él era inmensamente feliz, su savia fluía.

Murió cuando tenía sólo treinta y tres años. Se suicidó; pero su suicidio es mucho mejor que tu mal llamada vida, porque se suicidó sólo cuando hubo pintado lo que quería pintar. El día en que terminó un cuadro del atardecer—que había sido su más ferviente deseo—escribió una carta diciendo: "Mi trabajo está terminado, estoy satisfecho. Dejo este mundo inmensamente contento". Se suicidó, pero yo no lo llamaría suicidio. Vivió totalmente, quemó la antorcha de la vida desde ambos extremos simultáneamente, con tremenda intensidad.

Cuando digo que te aceptes, no estoy diciendo que aceptes tu patrón de vida, no trates de mal interpretarme. Cuando digo que te aceptes, estoy diciendo que lo rechaces todo, excepto a ti mismo. Pero me debes de haber interpretado a tu manera. Así es como funcionan las cosas... Yo no he dicho lo que tú has comprendido. Rechaza todo lo que te ha sido impuesto, no estoy diciendo que lo aceptes. Acepta lo más recóndito de tu ser, lo que has traído del más allá y entonces no sentirás que te falta algo. En el momento en que te aceptas sin ninguna condición, repentinamente surge en ti una explosión de alegría. Tu savia empieza a fluir, la vida se vuelve realmente un éxtasis.

Los amigos de un joven pensaban que éste estaba muerto; pero sólo estaba en estado de coma. Cuando, justo a tiempo para evitar que lo enterraran, dio señales de vida, le preguntaron qué se siente al estar muerto.

"¡Muerto!", exclamó: "Yo no estaba muerto. Me daba cuenta todo el rato de lo que estaba pasando. Y supe que no estaba muerto porque mis pies estaban fríos y tenía hambre".

"¿Pero cómo te hizo pensar eso que todavía estabas vivo?", preguntó uno de los curiosos.

"Bueno, sabía que si estuviera en el cielo no tendría hambre y si estuviera en el más allá mis pies no estarían fríos".

Uno puede estar seguro de que todavía no está muerto: tienes hambre, tus pies están fríos. ¡Levántate y haz un poco de jogging!

Un hombre pobre, sin educación ni modales, se enamoró de la hija de un millonario. Ella le invitó a conocer a sus padres en su elegante mansión. El hombre estaba intimidado por la riqueza del mobiliario, por los sirvientes y todos los demás signos de opulencia, pero de algún modo consiguió aparentar que estaba tranquilo hasta que llego la hora de la cena. Sentado a la mesa, animado por los efectos del vino, soltó un ruidoso pedo.

El padre de la chica levantó la vista y miró a su perro que estaba echado a los pies del pobre hombre. "¡Rover!" dijo en tono amenazador.

El pobre hombre aliviado al ver que echaban la culpa al perro, a los pocos minutos se tiró otro pedo.

El anfitrión miró otra vez al perro diciendo: "¡Rover!" en voz más alta.

Pocos minutos más tarde el invitado se tiró un pedo por tercera vez. La cara del ricachón se contrajo de rabia. Esta vez bramó: "¡Rover, lárgate antes de que éste te cague encima!"

Todavía estás a tiempo. ¡Sal de la prisión en la que has vivido hasta ahora!

Sólo se necesita un poco de valor, sólo un poco del valor del jugador. Y recuerda que no hay nada que perder. Lo único que puedes perder son tus cadenas; puedes perder tu aburrimiento, puedes perder este constante sentimiento de que algo falta dentro de ti. ¿Qué más puedes perder? Sal de la rutina y acepta tu propio ser, en contra Moisés, Jesús, Mahavira, Krishna. Acéptate a ti mismo. Tu responsabilidad no es hacia Buda o Zarathustra o Kabir o Nanak. Tu responsabilidad es sólo hacia ti mismo.

Sé responsable y cuando uso la palabra "responsable" , por favor recuerda, no la mal interpretes. Yo no estoy hablando de deberes, de responsabilidades, simplemente estoy usando la palabra en su sentido literal; responde a la realidad, sé responsable.

Debes de haber vivido una vida irresponsable, asumiendo toda clase de responsabilidades que los demás esperan que cumplas. ¿Qué puedes perder?

Estás aburrido, ésta es una buena situación. Te estás perdiendo la vida, ¿qué más necesitas para salir de la prisión? ¡ Salta fuera de ella, no mires atrás!

Ellos dicen: piensa dos veces antes de saltar. Yo digo: ¡ Primero salta y luego piensa lo que quieras!

 

 

ZORBA EL BUDA

 

Osho:

Cuando hablas, algunas veces tengo la visión de vivir una vida como la de Zorba el griego: comer, beber y estar alegre, lujuriosa v apasionadamente y creo que ése es el camino.

Otras veces, dices que el camino es sentarse en silencio, alerta e inmóvil, como un monje.

De modo que, ¿qué hemos de ser? Zorbas o monjes. Y ¿cómo puede ser posible la fusión de ambos? Parece que te has ingeniado para integrar las contradicciones, pero nosotros, ¿podemos ser ambos? Zorbasmovidos por la pasión y el deseoy Budas desapasionados , fríos y calmados .

Esta es la síntesis suprema: cuando Zorba se convierte en un Buda. Aquí estoy tratando de crear no un Zorba el griego, sino un Zorba el Buda.

Zorba es muy bello, pero le falta algo. Esta es su tierra, pero le falta el cielo. Es terrenal, tiene las raíces de un cedro gigante, pero no tiene alas. No puede volar por el cielo. Tiene raíces, pero no alas.

Comer, beber, estar alegre, es perfecto. Nada hay de malo en ello. Pero no es suficiente. Pronto te cansarás. Uno no puede continuar simplemente comiendo, bebiendo y divirtiéndose. En poco tiempo, la ronda de la diversión se convierte en la ronda de las penas, porque es repetitivo. Solamente una mente muy mediocre puede ser feliz con ello.

Si tienes un poquito de inteligencia, tarde o temprano descubrirás su absoluta futilidad. ¿Por cuánto tiempo puedes seguir comiendo, bebiendo y divirtiéndote?

Más tarde o más temprano la duda tiene que aparecer. ¿Cuál es el sentido de todo esto? ¿Por qué? Es imposible evitar la pregunta por mucho tiempo. Y si eres muy inteligente, estará siempre ahí, persistentemente ahí, martilleando en tu corazón en busca de la respuesta. ¡Dame la respuesta! ¿Por qué?

Y has de recordar esto. No es que la gente pobre, la que se está muriendo de hambre, se sienta frustrada por la vida. No. Ellos no pueden sentirse frustrados.

No han vivido todavía. ¿Cómo pueden estar frustrados? Tienen esperanzas. Un hombre pobre siempre tiene esperanzas. Un hombre pobre siempre desea que algo suceda, tiene la esperanza de que algo va a suceder. Si no es hoy, quizás mañana, o pasado mañana; si no en esta vida, en la próxima.

¿Qué crees? ¿Quién es esa gente que ha descrito el cielo como un club de playboys? ¿Quién es esa gente? Muertos de hambre, pobres que se han perdido en la vida. Proyectan sus deseos en el cielo. En el cielo hay ríos de vino. ¿Quién es esa gente que imagina ríos de vino? Será que aquí se perdieron eso. Y existen árboles que cumplen tus deseos. Te sientas bajo ellos, deseas algo y en el instante en que lo deseas tu deseo queda satisfecho de inmediato. No transcurre ni siquiera un momento entre el deseo y su realización, ni una sombra entre el deseo y su realización. ¡ Es inmediato, instantáneo!

¿Quién es esa gente? Muertos de hambre; no han sido capaces de vivir sus vidas. ¿Cómo pueden sentirse frustrados por la vida? No la han experimentado; sólo a través de la experiencia uno llega a conocer su total futilidad.

Sólo los Zorbas llegan a conocer su total futilidad.

Buda mismo fue un Zorba. Tuvo a su disposición las más hermosas mujeres de su país. Su padre dispuso a su alrededor las muchachas más bellas. Tuvo los palacios más hermosos; diferentes palacios para las distintas estaciones. Tuvo todo el lujo que es posible, o que era posible en aquellos días. Vivió la vida de un Zorba el griego, a pesar de lo cual a los 29 años se sentía totalmente frustrado.

Fue un hombre muy inteligente. Si hubiera sido un mediocre, hubiera vivido esa vida. Pero pronto se dio cuenta: es repetitiva, es siempre lo mismo. Cada día comes, cada día haces el amor a una mujer... y cada día tenía diferentes mujeres para hacer el amor. ¿Pero por cuánto tiempo? Pronto se hartó.

La experiencia de la vida es muy amarga. Sólo en la imaginación es dulce. Su realidad es muy amarga. Escapó del palacio y de las mujeres y de las riquezas y del lujo y de todo...

Así que, no estoy en contra de Zorba el griego, porque Zorba el griego forma los cimientos mismos de Zorba el Buda. Buda nace de esa experiencia, de tal manera que estoy totalmente a favor de éste mundo, porque sé que el otro mundo sólo puede ser experimentado a través de éste. Por eso no te diré que te escapes, no te diré que te conviertas en un monje. Monje es aquel que ha ido en contra de Zorba; es un escapista, un cobarde; ha hecho algo precipitadamente, sin inteligencia. No es una persona madura. Un monje es inmaduro, codicioso; ambiciona el otro mundo y lo quiere demasiado pronto. Y el momento no ha llegado ni él ha madurado todavía.

Vive en este mundo, porque este mundo te da madurez, integridad. Los desafíos de este mundo te dan una oportunidad de centrarte, un estado de alerta.

Y este estado de alerta se convierte en la escalera. Entonces, puedes ascender de Zorba a Buda.

Pero déjame repetírtelo de nuevo: sólo los Zorbas llegan a ser Budas. Y Buda nunca fue un monje. Un monje es aquél que nunca ha sido Zorba, aquél que se ha sentido hechizado por las palabras de los Budas.

Un monje es un imitador, es falso, es pseudo. Imita a los Budas. Quizás sea un cristiano o un budista, o un jaino, eso no importa; pero imita a los Budas.

Cuando un monje abandona el mundo, continúa luchando contra él. No es una manera relajada de irse. Todo su ser se siente atraído hacia el mundo. Lucha contra él. Se divide. La mitad de su ser es de este mundo y la otra mitad anhela el otro. Se encuentra desintegrado. Un monje es básicamente un esquizofrénico, una persona dividida; dividida entre lo más bajo y lo más alto. Y lo de abajo va tirando de él, y lo bajo se vuelve más y más atractivo cuanto más se reprime. Y por no haber vivido lo más bajo, no puede obtener lo más alto.

Puedes obtener lo más alto sólo cuando has vivido lo más bajo. Puedes ganar altura sólo yendo a través de la agonía y el éxtasis de lo rastrero. Para que un loto se convierta en loto, tiene que arrastrarse por el lodo: este lodo es el mundo.

El monje ha escapado del lodo, nunca llegará a ser un loto. Es como si una semilla de loto tuviera miedo de caerse en el lodo, como si su ego, dijera: "¡Soy una semilla de loto y no puedo caer en el lodo!" Pero de esta manera permanece como semilla; nunca florecerá como un loto. Si quiere florecer como un loto, tiene que sumergirse en el lodo, tiene que vivir esta contradicción. Sin esta contradicción, sin vivir en el lodo, no hay más allá.

Yo sería la última persona en tratar de hacer de ti un monje. Si no, ¿por qué están los monjes y las monjas tan en contra mía? Me gustaría que echaras raíces en la Tierra.

Estoy perfectamente de acuerdo con Friedrich Nietzsche cuando dice: "¡Te lo suplico, hermano: permanece leal a la Tierra y no creas en aquellos que hablan de otras esperanzas terrenales!" Aprende tu primera lección de confianza, confiando en la Tierra. ¡Es tu hogar ahora mismo! No ansíes otro mundo. Vive éste, y vívelo con intensidad, con pasión. Vívelo con tu totalidad, con todo tu ser. Y con toda esa confianza, con esa vida de pasión, amor y alegría, serás capaz de ir más allá.

El otro mundo está escondido en éste. El Buda está dormido en el Zorba. Hay que despertarlo, y nadie puede despertarle excepto la vida misma.

Estoy aquí para ayudarte a ser total donde quiera que estés. En cualquier estado en que te encuentres, vívelo totalmente. Solamente viviendo algo totalmente uno puede trascenderlo.

Primero conviértete en un Zorba, en una flor de esta tierra y a través de ella logra la capacidad de llegar a ser un Buda, la flor del otro mundo. El otro mundo no está separado de éste; el otro mundo no está en contra de éste. El otro mundo está escondido en éste. Este es sólo una manifestación del otro y el otro es la parte no manifiesta de éste.

 

 

LA TRISTEZA TIENE

SU PROPIA BELLEZA

 

Osho:

¿Es posible celebrar la tristeza ?

No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.

Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas.

Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza!

Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.

Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.

La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación.

Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebraré" o "Cuando esté triste no lo celebraré". La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.

Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez...

Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.

Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?

El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!"

Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.

Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.

Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada.

Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza.

Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico.

¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo.

He oído la historia de tres místicos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conocía solamente como "Los Tres Santos que ríen" , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se reían... Iban de un pueblo a otro, riéndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se reían a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acudía a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qué habían venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeciéndose. Esto se volvía contagioso y pronto los demás empezaban también a reír. Entonces todo el mercado reía. Habían cambiado la atmósfera del mercado. Y si alguien decía: "Decidnos algo". Ellos contestaban: "No tenemos nada que decir. Simplemente reímos y la atmósfera cambia". Hace sólo unos momentos éste era un lugar desagradable donde todos pensaban únicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a reír y así cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.

Ahora nadie era un cliente. Se habían olvidado de que habían ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Reían y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abría un nuevo mundo.

Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a reír. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a reír con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.

Entonces, ocurrió que en una de las aldeas uno de los tres murió. La gente del pueblo se reunió y dijo: "Ahora sí que habrá problemas. ¡Ahora veremos si se ríen!. Su amigo ha muerto; seguro que llorarán". Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo decía: "Esto es demasiado. Es de mala educación. Cuando un hombre muere es una irreverencia reír y bailar".

Y ellos dijeron: "¡No sabéis lo que ha pasado! Los tres siempre pensábamos cuál de nosotros moriría primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos reído con él. ¿Cómo podríamos darle el último adiós de otra manera? Tenemos que reír, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:" ¡Qué tontos! ¿Así que otra vez han caído en la trampa?" Para nosotros no ha muerto. ¿Cómo puede la risa morir, cómo puede la vida morir?" La risa es eterna, la vida es eterna, la celebración continúa. Los actores cambian, pero el drama continúa. Las olas cambian, pero el océano continúa. Ríes, cambias y algún otro ríe, pero la risa continúa. Celebras, algún otro celebra, pero la celebración continúa. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vacío en ella. Pero la gente del pueblo no podía entenderlo y aquel día no podían participar de la risa.

El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo decía: "Le bañaremos, tal como establece el ritual". Pero los dos amigos dijeron: "No, nuestro amigo ha dicho: `"o llevéis a cabo ningún ritual, no me cambiéis de ropas y no me bañéis Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria". Estas son sus instrucciones".

Y entonces, de repente, sucedió algo extraordinario; aquel viejo les había gastado su última broma. Había escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ¡Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empezó a reír. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empezó a bailar también. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrección.

Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder?

 

 

* N. del T.- Celebración India semejante a nuestro Año Nuevo

 

 

 

 

EL PECADO ES NO

DISFRUTAR DE LA VIDA

 

Osho:

Por favor, explícanos el arte de vivir,

El hombre ha nacido para alcanzar la vida, pero todo depende de él.

Puede desperdiciarla. Puede seguir respirando, puede seguir comiendo, puede seguir envejeciendo, puede seguir caminando rumbo a la sepultura; pero esto no es vida. Esto es una muerte gradual desde la cuna hasta la tumba, morir gradualmente durante setenta años.

Y como millones de personas a tu alrededor están muriendo esta muerte gradual, lenta, tú también empiezas a imitarles. Los niños aprenden todo de aquellos que están a su alrededor; y estamos rodeados de muertos.

De modo que primero debemos comprender lo que quiero decir por "Vida".

No tiene que ser solamente envejecer.

Ha de ser crecer.

Y estas son dos cosas diferentes. Cualquier animal es capaz de envejecer; crecer es la prerrogativa de los seres humanos. Sólo unos pocos reclaman el derecho. Crecer significa sumergirse en cada momento más profundamente hacia el principio de la vida, significa alejarse cada vez más de la muerte, no ir hacia la muerte. Cuanto más ahondas en la vida, más comprendes la inmortalidad de tu interior, te alejas de la muerte. Llega un momento en que puedes ver que la muerte no es otra cosa que un cambio de ropa, un cambio de casa, un cambio de formas. Nada muere, nada puede morir.

La muerte es la ilusión más grande que existe.

Para crecer simplemente observa un árbol. A medida que el árbol crece hacía arriba sus raíces se estiran hacia abajo, más hondo. Hay un equilibrio. Cuanto más se eleva el árbol, más profundo penetran las raíces. No puedes tener un árbol de cuarenta y cinco metros de altura con raíces pequeñas; no podrían sostener a un árbol tan enorme. En la vida, "crecer" significa crecer en profundidad dentro de ti; es allí donde están tus raíces.

Para mí, el primer fundamento de la vida es meditación.

Todo lo demás es secundario.

Y la niñez es la mejor época. A medida que te haces mayor, te vas acercando a la muerte y se hace cada vez más y más difícil entrar en la meditación.

Meditación significa entrar en tu inmortalidad, entrar en tu eternidad, entrar en tu divinidad.

Y el niño es la persona mejor calificada porque todavía no está agobiado por los conocimientos, agobiado por la religión, por la educación y todo tipo de basura. Es inocente. Pero desafortunadamente su inocencia es condenada como ignorancia.

Ignorancia e inocencia tienen una similitud, pero no son lo mismo. La ignorancia es también un estado de no saber, igual que la inocencia. Pero también hay una gran diferencia y hasta ahora la Humanidad entera la ha ignorado.

La inocencia no es erudita; pero tampoco tiene el deseo de serlo. Está absolutamente satisfecha, realizada.

Un niño pequeño no tiene ambiciones, no tiene deseos. ¡Está tan absorto en el momento! Un pájaro volando captura su atención por completo; una simple mariposa con sus preciosos colores y él está encantado; el arco iris en el cielo y no puede concebir que pueda haber algo más significativo, más rico que este arco iris. Y la noche llena de estrellas, estrellas más allá de las estrellas...

La inocencia es rica, es plena, es pura.

La ignorancia es pobre, es un mendigo: quiere esto, quiere aquello, quiere ser erudita, quiere ser respetable, quiere ser rica, quiere ser poderosa.

La ignorancia se mueve en el camino del deseo.

La inocencia es un estado sin deseos.

Pero como ambas carecen de conocimiento, seguimos confundidos con respecto a su naturaleza. Hemos dado por sentado que son una misma cosa. El primer paso en el arte de vivir será crear una línea divisoria entre la ignorancia y la inocencia. La inocencia debe ser apoyada, protegida, porque el niño ha traído con él el más grande de los tesoros, el tesoro que los sabios encuentran después de un arduo esfuerzo. Los sabios han dicho que se han vuelto niños otra vez, que han renacido.

En India el verdadero brahmín, el verdadero conocedor, se ha llamado a sí mismo dwij, nacido dos veces. ¿Por qué "nacido dos veces"? ¿Qué pasó con el primer nacimiento? ¿Qué necesidad había de un segundo nacimiento? ¿ Qué ganará con él? En el segundo nacimiento ganará lo que estaba a su alcance en el primero, pero que la sociedad, los padres, la gente que lo rodeaba, aplastó, destruyó.

A los niños se los colma de conocimientos.

Su simplicidad tiene que ser de algún modo extirpada, porque la simplicidad no le ayudará en este mundo competitivo. Su simplicidad le hará parecer ante los ojos de los demás como un simplón; su inocencia será explotada de todas las formas posibles. Con miedo a la sociedad, con miedo al mundo que nosotros mismos hemos creado, tratamos de volver al niño, astuto, listo, culto, para que esté en la categoría de los poderosos, no en la de los oprimidos, la de aquellos que no tienen poder. Y una vez que el niño empieza a crecer en la dirección equivocada, se sigue moviendo de esa forma; durante toda su vida se moverá en esa dirección.

Cuando comprendas que has desperdiciado la vida, lo primero que debes recuperar es la inocencia. Deja de lado tus conocimientos, olvida tus sagradas escrituras, olvida tus religiones, tus teologías, tus filosofías. Vuelve a nacer, vuélvete inocente; eso está en tus manos. Limpia tu mente de todo lo que no has conocido por ti mismo, de todo lo que es prestado, de todo lo que ha llegado por tradición, por conveniencia, de todo lo que te ha sido dado por los demás, por los padres, por los profesores, por las universidades. Despójate de ello.

Sé de nuevo simple; sé de nuevo un niño. Y este milagro es posible a través de la meditación.

Meditación es simplemente un extraño método quirúrgico que extirpa todo aquello que no es tuyo y salva sólo aquello que es tu auténtico ser. Quema todo lo demás y te deja desnudo, solo bajo el sol, en el viento. Es como si fueses el primer hombre que ha descendido sobre la Tierra, que no conoce nada, que tiene que descubrirlo todo, que tiene que ser un buscador, que tiene que ir en peregrinación.

El segundo fundamento es la peregrinación.

La vida debe ser una búsqueda. No un deseo, sino una búsqueda; no una ambición de convertirse en esto o en lo otro—el presidente de un país, o un primer ministro—sino una búsqueda para descubrir: "¿Quién soy yo?" Es muy extraño que la gente que no sabe quién es, esté tratando de llegar a ser alguien. ¡Ellos mismos no saben quiénes son!

Tratar de ser lo que no eres es una enfermedad del alma.

Lo que eres es tu ser. Y descubrir tu ser es el comienzo de la vida. Entonces cada momento es un nuevo descubrimiento, cada momento trae una nueva alegría, un nuevo misterio abre sus puertas, un nuevo amor empieza a crecer en ti, una nueva compasión que nunca antes habías sentido, una nueva sensibilidad con respecto a la belleza, a la bondad.

Te vuelves tan sensible que incluso la más pequeña brizna de hierba cobra para ti una tremenda importancia. Tu sensibilidad te hace ver claramente que esta diminuta hoja de hierba es tan importante para la Existencia como la más grande de las estrellas, que sin esta brizna de hierba la existencia sería menos de lo que es.

Y esta pequeña hoja de hierba es única, irreemplazable, tiene su propia individualidad.

Y esta sensibilidad creará nuevos amigos para ti. Amistades con los árboles, con los pájaros, con los animales, con las montañas, con los ríos, con los océanos y las estrellas. La vida se vuelve más rica a medida que el amor crece, a medida que crece la amistad.

En la vida de San Francisco hay un hermoso incidente. Se estaba muriendo. Siempre había estado viajando, de un lugar a otro en asno, compartiendo sus experiencias. Todos sus discípulos se hallaban reunidos para escuchar sus últimas palabras. Las últimas palabras de un hombre son siempre las más importantes que jamás haya pronunciado porque contienen la totalidad de la experiencia de su vida. Pero los discípulos no podían creer lo que oían...

San Francisco no se dirigió a ellos, se dirigió al asno. Le dijo: "Hermano, me siento inmensamente en deuda contigo. Me has estado llevando de un lugar a otro, sin ninguna queja, sin refunfuñar jamás. Antes de dejar este mundo, lo único que quiero es tu perdón; no he sido humano contigo".

Estas fueron las últimas palabras de San Francisco. Una tremenda sensibilidad para decirle al asno: "Hermano asno", y pedirle que le perdonase.

A medida que te vuelves más sensible, la vida se expande más. No es una pequeña charca; se vuelve oceánica. No está confinada a ti y a tu mujer y a tus hijos. No está en absoluto limitada. La Existencia entera se convierte en toda tu familia, y a menos que la totalidad de la Existencia sea tu familia, no sabrás lo que es la vida, porque ningún hombre es una isla. Todos estamos conectados. Somos un inmenso continente, unido en millones de formas. Y si nuestros corazones no están llenos de amor por el Todo, nuestra vida estará limitada en la misma proporción.

La meditación te aportará un gran silencio, porque toda la basura del conocimiento desaparecerá. Los pensamientos que forman parte de ese conocimiento, también desaparecerán. Este silencio es la única música que existe.

Un inmenso silencio. Y te sorprenderás. Toda música es un esfuerzo para que este silencio, de algún modo, se manifieste. Los profetas del antiguo Oriente han dicho con gran énfasis, que todas las Bellas Artes: música, pintura, poesía, danza, escultura,... todas nacen de la meditación. Son un esfuerzo para, de alguna forma, llevar lo desconocido al mundo de lo conocido, para aquellos que no están preparados para emprender la peregrinación. Son sólo regalos para los que no están listos para el peregrinaje.

Quizás una canción pueda provocar el deseo de ir en búsqueda de la fuente, quizás una estatua...

La próxima vez que entres en un templo de Gautama Buda o de Mahavira, simplemente siéntate en silencio, observa la estatua, porque la estatua ha sido hecha de tal manera, con tales proporciones, que si te fijas en ella, te quedarás sumido en el silencio. Es una estatua para meditar; no tiene nada que ver con Gautama Buda o Mahavira.

Por esto todas esas estatuas se parecen: Mahavira, Gautama Buda, Neminatha, Adinatha... los veinticuatro tirtankaras de los jainos. En el mismo templo encontrarás veinticuatro estatuas, todas iguales, exactamente iguales.

En mi niñez, solía preguntarle a mi padre: "¿Puedes explicarme cómo es posible que veinticuatro personas sean exactamente iguales? El mismo tamaño, la misma nariz, la misma cara, el mismo cuerpo?" Y él me contestaba: "No lo sé. Siempre me ha intrigado que no hubiera ni una pequeña diferencia. Y es casi imposible, ni siquiera hay dos personas en todo el mundo que sean iguales, ¿qué decir de veinticuatro?" Pero a medida que mi meditación florecía, encontré la respuesta—en mí mismo, sin que nadie me la diera—descubrí que esas estatuas no tenían nada que ver con aquellos que representaban. Esas estatuas tienen algo que ver con lo que está sucediendo dentro de esas veinticuatro personas y esto era exactamente lo mismo.

Y no nos hemos ocupado de lo externo; hemos insistido en que sólo debiera prestarse atención a lo interior. Lo exterior no es importante. Alguien es joven, alguien viejo, alguien negro, alguien blanco, alguien es un hombre, alguien una mujer, no importa, lo que importa es que en su interior haya un océano de silencio.

En ese estado oceánico, el cuerpo adopta cierta postura.

Tú mismo lo has observado, pero no has estado alerta. Cuando estás enojado—¿te has fijado?—tu cuerpo adopta una determinada postura. Enojado no puedes mantener las manos abiertas; estando enojado cierras el puño. Enojado no puedes sonreír, ¿o sí puedes? Con cada determinada emoción, el cuerpo tiene que adoptar una determinada postura. En tu interior hay pequeñas cosas profundamente relacionadas.

Así que esas estatuas están hechas de tal forma que si simplemente te sientas en silencio y observas, si cierras los ojos, es como si el negativo de una fotografía penetrara en tu cuerpo y empezaras a sentir algo que no habías sentido antes.

Esas estatuas y esos templos no fueron construidos por veneración, fueron construidos para experimentar. Son laboratorios científicos. No tienen nada que ver con la religión. Una cierta ciencia secreta ha sido usada durante siglos para que las futuras generaciones pudiesen entrar en contacto con las experiencias de generaciones anteriores, no a través de libros, ni de palabras, sino a través de algo que cala más hondo: a través de la paz, a través de la meditación.

A medida que tu silencio crece, tu "amistosidad", tu amor, crecen. Tu vida se convierte en una danza, momento a momento, en una alegría, en una celebración.

¿Oyes los fuegos artificiales ahí afuera? ¿Alguna vez has pensado por qué, en todo el mundo, en toda cultura, en toda sociedad hay unos pocos días en el año destinados a la celebración? Esos escasos días de celebración son sólo una compensación, porque esas sociedades han eliminado toda celebración de tu vida, y si no se te da nada en compensación, tu vida se puede volver una amenaza para la cultura.

Toda cultura tiene que dar algo en compensación para que no te sientas completamente perdido en la desgracia, en la tristeza.

Pero estas compensaciones son falsas. Estos fuegos artificiales y estas luces exteriores no pueden alegrarte. Son solamente para niños. Para mí son sólo un fastidio. Pero en tu mundo interno puede haber una continuidad de luces, canciones y alegría.

Recuerda siempre: la sociedad te compensa cuando siente que la parte reprimida puede explotar, desencadenando una situación peligrosa si no es compensada. La sociedad encuentra alguna forma de permitirte poner en libertad lo reprimido, pero ésta no es una verdadera celebración y no puede serlo.

La verdadera celebración debería surgir de tu vida, en tu vida. Y la verdadera celebración no puede estar de acuerdo con el calendario. Que tú celebres el primero de noviembre resulta extraño; todo el año eres desgraciado y de pronto, el primero de noviembre sales de la desgracia, bailando. O bien el sentirte desgraciado era algo falso o es falso el primero de noviembre; ambos no pueden ser verdad. Y una vez que pasa el primero de noviembre, vuelves a tu oscuro pozo: todo el mundo infeliz, todo el mundo ansioso.

La vida debe ser una continua celebración, un festival de luces durante todo el año. Sólo entonces puedes crecer, puedes florecer. Transforma las cosas pequeñas en celebración.

Por ejemplo: en Japón tienen una ceremonia del té. En todos los monasterios zen y en todos los hogares que se lo pueden permitir, tienen un pequeño templo para tomar té. Entonces el té deja de ser algo ordinario, profano; lo han transformado en una celebración.

El templo para tomar el té está construido de una forma determinada: en un precioso jardín, con un bello estanque, con cisnes en él y flores a su alrededor... los visitantes llegan y tienen que dejar sus zapatos afuera. Es un templo y cuando entras en el templo no puedes hablar, tienes que abandonar tu discurso mental, has de dejar pensamientos y conversaciones afuera, junto a tus zapatos.

Te sientas en una postura meditativa y la anfitriona, la mujer que prepara el té para ti... al prepararlo, sus movimientos están llenos de gracia, como si danzara. Coloca ante ti tazas y platillos como si fueses un dios. Se inclina hacia ti con sumo respeto... y tú lo recibes con el mismo respeto.

El té se prepara en un samovar especial que emite sonidos muy bellos, una música única. Y eso forma parte de la ceremonia del té; todo el mundo ha de escuchar primero la música del té. Así que todos están en silencio, escuchando, los pájaros gorjeando afuera en el jardín, y el samovar... el té va creando su propia canción. Una gran paz te circunda.

Cuando el té está listo, se sirven las tazas,... pero no debes beberlo del mismo modo que se hace en todas partes. Primero has de sentir el aroma del té. Luego lo has de beber a pequeños sorbos, como si viniese del más allá, tomándote el tiempo necesario, sin prisas. Puede que alguien empiece a tocar la flauta o la cítara.

Algo tan común—sólo el té—y lo han convertido en un hermoso ceremonial religioso y todo el mundo sale de él, nutrido, fresco, sintiéndose joven, revitalizado.

Y así como procedes con el té, puedes proceder con todo, con tu ropa, con tu comida. La gente está viviendo casi dormida; si no fuese así, en cada género, en cada material, verías su propia belleza, su propia textura.

Si eres sensible, la ropa no es solamente algo que cubre tu cuerpo, sino algo que expresa tu individualidad, algo que expresa tu gusto, tu cultura, tu ser.

Todo lo que haces debería ser una expresión de ti mismo; debería llevar tu firma. Entonces la vida se vuelve una continua celebración.

Incluso si te enfermas y estás en la cama, harás de estos momentos, momentos de belleza y alegría, momentos de relajación y reposo, momentos de meditación, momentos para escuchar música o poesía.

No hay necesidad de sentirte triste porque estés enfermo. Deberías estar contento de que todo el mundo esté en la oficina y tú en la cama como un rey, relajado. Alguien te prepara un té, el samovar entona una canción, un amigo se ha ofrecido a venir y tocar la flauta para ti...

Estas cosas son más importantes que cualquier medicina.

Cuando estés enfermo, avisa al doctor. Pero más importante, avisa a aquellos que te aman, porque no existe medicina más importante que el amor. Llama a aquellos que pueden crear belleza, música, poesía a tu alrededor, porque no hay nada que cure más que un estado de celebración.

La medicina es el tratamiento de menor categoría. Pero parece ser que lo hemos olvidado todo, así que tenemos que depender de la medicina y estar malhumorados y tristes, ¡como si te estuvieras perdiendo la alegría que pudiera haber en la oficina! En la oficina te sentías infeliz; simplemente tienes un día libre y te aferras también a la pena; no te dejas ir.

Haz todas las cosas creativamente, saca lo mejor de lo peor. A eso es lo que llamo el "arte".

Y si un hombre ha vivido su vida entera haciendo de cada momento y de cada fase una belleza, un amor, una alegría, su muerte va a ser, de forma natural, la cumbre suprema de todo el esfuerzo de su vida.

Los últimos retoques... su muerte no va a ser desagradable como la que ocurre corrientemente cada día, a todo el mundo. Si la muerte te repugna, significa que has desperdiciado toda tu vida. La muerte debería ser una aceptación llena de paz, una entrada amorosa en lo desconocido, un adiós alegre a los viejos amigos, al viejo mundo. No debería haber ninguna tragedia en ella.

Un Maestro zen, Lin Chin, se estaba muriendo. Miles de discípulos se habían reunido para escuchar su última charla, pero Lin Chin estaba acostado, alegre, sonriente, sin decir una palabra. Viendo que iba a morirse y no iba a decir ni una sola palabra, alguien—un viejo amigo, un Maestro por derecho propio—le dijo a Lin Chin...,

No era discípulo de Lin Chin. Por esto pudo decírselo. "Lin Chin, ¿te has olvidado de que tienes que pronunciar tus últimas palabras? Siempre he dicho que tu memoria te fallaba. Te estás muriendo... ¿Te has olvidado?" Lin Chin dijo, "Escucha simplemente". Y en el tejado dos ardillas estaban corriendo, chillando. Dijo: "¡Qué hermoso!" y murió.

Por un momento, cuando dijo: "Simplemente escucha..." hubo un silencio absoluto. Todo el mundo pensó que iba a decir algo grandioso, pero sólo dos ardillas peleándose, chillando, corriendo por el tejado... y sonrió y murió. En realidad había dado su último mensaje: no hagas de las cosas algo grande o pequeño, trivial o importante. Todo es importante. En este momento la muerte de Lin Chin es tan importante como las dos ardillas corriendo por el tejado, no hay diferencia. En la Existencia todo es lo mismo. Esta fue toda su filosofía, la enseñanza de toda su vida: no hay nada que sea grandioso y no hay nada que sea pequeño. Todo depende de ti, de lo que hagas con ello.

Empieza con la meditación y todo empezará a crecer en ti: silencio, serenidad, dicha, sensibilidad. Y todo lo que surja de la meditación, trata de llevarlo a la vida. Compártelo, porque aquello que se comparte crece rápido.

Y cuando hayas alcanzado el punto de la muerte, sabrás que la muerte no existe. Puedes decir adiós, no hay necesidad de ninguna lágrima de tristeza. Quizás lágrimas de alegría, pero no de tristeza.

Pero tienes que comenzar siendo inocente.

Así que primero, tira toda la basura que estás acarreando. Y todo el mundo está cargando con tanta basura y uno se pregunta, ¿para qué? Simplemente porque la gente te ha contado que estas son grandes ideas, principios...

No has sido inteligente contigo mismo.

Sé inteligente contigo mismo.

La vida es muy simple, es una alegre danza. Y toda la Tierra puede estar llena de alegría y danza, pero hay gente que ha basado sus intereses en el hecho de que nadie pueda disfrutar la vida, de que nadie ha de sonreír, de que nadie ha de reír, en que la vida es un pecado, un castigo. ¿Cómo puedes disfrutar en una atmósfera así, donde continuamente se te ha dicho que la vida es un castigo, que estás sufriendo porque has cometido errores y es una especie de cárcel donde has sido condenado a sufrir?

Te digo que la vida no es una cárcel, no es un castigo. Es una recompensa y es dada sólo a aquellos que se la han ganado, a aquellos que se la merecen. Ahora tienes el derecho de disfrutarla. Sería un pecado si no la disfrutas.

Irías en contra de la existencia si no la embelleces, si la dejas simplemente como la encontraste.

No; déjala un poco más feliz, más hermosa, más fragante.

 

UNA SITUACION MUY

PELIGROSA

 

Osho:

Tu comuna en América, Rajneeshpuram, me atrajo como un imán, sabiendo en algún lugar dentro de mi ser que no había otro sitio en este planeta donde se pudiera experimentar la vida en su totalidad. No había leído tus libros, ni ningún otro libro sobre la búsqueda de la verdad, la consciencia o sobre su elevación. Me pregunto, ¿cómo es que sigo acudiendo a tu fuente cuando ni siquiera me siento sediento, o por lo menos, no experimento esta sed?

La vida es un misterio y no siempre es posible encontrar explicaciones para lo que te sucede. En primer lugar, ¿por qué, sin previo aviso, nace de repente en ti el amor? Esto no tiene una respuesta racional. ¿Porqué una rosa te parece bella?

No puedes explicártelo.

Dices: "Fui atraído a tu comuna como un imán, sin entender por qué estaba allí". Nadie lo entiende. ¿Piensas que toda esta gente entiende por qué está aquí? ¿Piensas que yo sé por qué estoy aquí? A lo sumo, puedo decir esto: estoy aquí por vosotros y vosotros estáis aquí por mí. Pero eso no explica nada. "Sabía dentro de mi ser, que no había otro lugar en este planeta donde se pudiera experimentar la vida en su totalidad..." Eso es más que suficiente para ser magnéticamente atraído.

Todo el mundo anhela en su corazón, vivir la vida totalmente, pero la sociedad te lo impide, la religión te controla, la familia te corta las alas. Te rodea gente cuyos intereses creados dependen de que no vivas totalmente. Es sorprendente ver por qué están tan interesados en que la gente no viva totalmente. Toda la explotación que hacen de la Humanidad depende de ello.

Un hombre que vive totalmente no tomará alcohol ni ningún otro tipo de drogas. Y, naturalmente, la gente que está ganando millones de dólares con el alcohol y las drogas, no puede permitir que vivas totalmente. Vivir totalmente es tan delicioso que no querrás destruir tu alegría bebiendo alcohol. Es la gente desgraciada la que necesita del alcohol, la gente atormentada, la gente que de algún modo quiere olvidar sus problemas, sus ansiedades, por lo menos algunas horas. El alcohol no cambiará nada, pero incluso un descanso de pocas horas parece ser una absoluta necesidad para millones de personas.

Si un hombre viviera totalmente, cada uno de sus momentos sería de una total plenitud; no verías gente haciendo cola frente a los cines. ¿Quién quiere ver a otros haciendo el amor cuando uno mismo puede hacerlo? ¿Por qué tendrías que ir al cine cuando tu propia vida es un misterio tan grande y el descubrirla supone tan tremendo desafío? ¿Quién estará interesado en películas con historietas de tercera categoría?

El hombre que vive totalmente deja de ser ambicioso. Porque es tan feliz ahora mismo que no puede concebir siquiera que exista la posibilidad de más felicidad. La locura ordinaria de la mente humana, el desear más y más se debe a que no vives totalmente. Siempre hay un vacío, algo falta. Sabes que las cosas podrían haber sido mejores. Todas las ambiciones nacen de este vivir parcial y entonces todo el juego de la sociedad continúa: la gente quiere hacerse rica, la gente quiere ser famosa, quieren ser políticos, quieren ser presidentes y primeros ministros.

Hasta ahora, la Humanidad ha dependido del no permitir al hombre vivir totalmente, creando toda clase de barreras.

El hombre total es el hombre más peligroso para los intereses creados. No puedes esclavizar al hombre que está disfrutando su vida al máximo, completamente y en su totalidad. No puedes forzarle a incorporarse a un ejército, a matar y ser matado. Toda la estructura de tu sociedad se derrumbará.

Con la llegada del hombre total habrá una sociedad estructurada de una forma diferente, sin ambición, pero tremendamente gozosa, sin hombres importantes.

Quizás nunca hayas pensado que los grandes hombres sólo pueden existir porque millones de personas no lo son, si no, ¿quién recordaría a Gautama Buda? Si hubiese millones de Gautama Budas, millones de Mahaviras, millones de Jesucristos, ¿quién se preocuparía por esta gente?

Ese puñado de hombres se ha vuelto importante porque a millones no se les ha permitido vivir totalmente. ¿Quién iría a los templos, a las sinagogas, a las mezquitas? ¿Quién estará allí? ¿Quién se preocuparía de Dios, del cielo o del infierno? Un hombre que vive cada momento con tal intensidad que la vida misma se ha convertido un paraíso, que la vida misma se ha vuelto divina, no necesita venerar estatuas sin vida, escrituras muertas, ideologías podridas y estúpidas supersticiones.

El hombre total es la amenaza más grande que existe en el mundo para el sistema establecido.

Y lo puedes ver. Estoy siendo condenado en todo el mundo y esto obedece a una causa. Si me crucifican, no seré capaz de decirle a Dios: "Perdona a esta gente porque no sabe lo que hace". En primer lugar, no hay Dios al que pueda decirle nada; en segundo lugar, no puedo decir que estén haciendo exactamente algo sin saber lo que hacen. Sólo puedo decir: "Están haciendo exactamente lo que quieren hacer y lo están haciendo a sabiendas".

Todo su estilo de vida está en peligro. Puede que su estilo de vida no les esté dando alegría, gozo, pero es su estilo de vida. Incluso su desgracia es su desgracia.

Y estas criaturas desgraciadas son una amplia mayoría y no pueden tolerar a la gente que no tiene nada y que sin embargo está tan satisfecha, tan feliz y tan tremendamente alegre que sus corazones están llenos de canciones y dispuestos a estallar en danza en cualquier momento.

El Fiscal General de los Estados Unidos, dirigiéndose a los periodistas en una conferencia de prensa dijo: "Nuestra prioridad era destruir la comuna de Osho". Uno se pregunta, ¿Por qué una gran nación con tanto poder debiera estar preocupada por una pequeña comuna de cinco mil personas, viviendo tan alejados del resto de América, en un desierto? El pueblo americano más próximo quedaba a treinta kilómetros de distancia.

¿Por qué estaban tan preocupados? ¿Por qué me están condenando en todas las iglesias cristianas? Por la sencilla razón de que estos cinco mil hombres estaban viviendo una vida sin inhibiciones, en total libertad; habían abandonado todas las barreras. Tal vez trabajaban más duramente que el resto del mundo—doce horas al día y a veces hasta catorce horas al día—y aún así, por la noche, les sobraba energía para bailar y cantar y para levantarse temprano y meditar durante horas.

Esto estaba creando una situación muy peligrosa. Si esta gente que nada tiene puede vivir tan gozosamente, entonces ¿por qué todos los cristianos y judíos de América, que lo tienen todo, son infelices?

Estábamos celebrando incluso la muerte y ellos ni siquiera podían celebrar la vida. Al morir algún sanyasin había la oportunidad de regocijarse y brindarle una buena despedida danzando y cantando. El emprendía el eterno viaje y quizás no volviéramos a encontrarlo. No es el momento de lamentarse, de ser infeliz, de llorar y sollozar.

Esto se convirtió en un problema para América y de este modo la destrucción de la comuna se convirtió en objetivo prioritario. Y así lo hicieron, por medios ilegales, criminales y anticonstitucionales, ya que aquellas cinco mil personas estaban indefensas; jamás pensaron que el ser felices pusiera en peligro sus vidas, nunca pensaron que en un mundo desdichado debes comportarte como lo hacen los demás. Cuando todos lloran y sollozan no debes reír porque estos llorones y plañideros te matarán.

Fuiste atraído a la comuna precisamente porque no habías leído ningún libro y no estabas atiborrado de conocimientos prestados, no estabas buscando la verdad. De otra forma hubieras buscado en las escrituras, te hubieras acercado a los obispos, a los rabinos y a los estudiosos. Como no estabas interesado en la búsqueda de la verdad, no leías ni mis libros, ni los libros de nadie; tenías una mente inocente y despejada. Esa fue la cualidad que te trajo a la comuna. Y una vez allí viste que la vida puede ser vivida de una forma totalmente diferente, en una forma más inteligente; que el hombre ha estado desperdiciando una gran oportunidad, una ocasión de descubrirse a sí mismo, nuevos espacios del ser, nuevas flores de bendición, un nuevo amor. Un amor que no puede convertirse en esclavitud, sino un amor que te hace más libre de lo que eras, un amor que te da libertad.

Y por primera vez te diste cuenta que cinco mil personas de todas las razas, religiones y colores, de casi todos los países pueden vivir como una enorme familia. Sólo el ver cinco mil personas comiendo en una misma cocina—y en los festivales llegaban a veinte mil los sanyasin comiendo juntos—sin que a nadie le importara quien era musulmán, cristiano o judío.

Nadie te preguntaba, "¿Cuál es tu religión?"

Todos comprendían que tu religión era vivir total, plenamente y permitir a los otros vivir a su manera de acuerdo a sus gustos y aversiones. No se interfería de forma alguna en la vida de nadie y no se permitía a nadie interferir en la tuya. Cinco mil individuos... y aún así viviendo como si fueran una unidad orgánica.

Gracias a tu inteligencia e inocencia has llegado a esta fuente. Y ya sea que estés sediento o no... hay una sed que tu mente consciente no conoce—está en lo profundo de tu inconsciente—pero al llegar a la fuente encuentras gran satisfacción. Tal vez no te des cuenta de la sed, pero te darás cuenta de que algo se ha saciado en ti.

 

 

ARRIESGALO TODO

 

La vida necesita inmenso valor. Los cobardes simplemente existen, no viven , porque toda su vida está basada en el miedo y la vida basada en el miedo es peor que la muerte. Viven en una clase de paranoia, tienen miedo de todo; y no solamente de cosas reales, sino también de cosas irreales. Le tienen miedo al infierno, a los fantasmas, a Dios. Tienen miedo de mil y una cosas que ellos mismos u otros como ellos, se han imaginado. Es tanto el miedo que vivir se hace imposible. Sólo los valientes pueden vivir. El primer paso para aprender, es el valor. A pesar de todos los miedos, uno debe empezar a vivir. ¿Y por qué se necesita valor para vivir? Pues porque la vida es inseguridad. Si le das demasiada importancia a la seguridad, a la estabilidad, permanecerás confinado en un pequeño rincón, casi en una prisión fabricada por ti mismo. Será segura, pero no tendrá vida. Será segura pero no tendrá ni aventura, ni éxtasis. ¡La vida consiste en explorar, en ir hacia lo desconocido, en alcanzar las estrellas!

Sé valiente y sacrifícalo todo por la vida; nada vale más que ella. No sacrifiques tu vida por pequeñas cosas: dinero, seguridad, estabilidad. Nada de eso tiene valor. Uno tiene que vivir su propia vida tan totalmente como le sea posible; entonces, la alegría llega. Solamente entonces es posible una desbordante dicha. Aquellos que quieren vivir realmente tienen que afrontar muchos riesgos. Tienen que adentrarse más y más en lo desconocido. Tienen que aprender una de las lecciones más fundamentales: que no existe hogar, que la vida es un peregrinaje sin principio ni fin. Sí, hay lugares donde puedes descansar, pero son simplemente para pasar la noche y a la mañana siguiente te tienes que ir de nuevo. La vida es un continuo movimiento, nunca llega a ningún final. Por eso la vida es eterna.

La muerte tiene un principio y un fin. Pero no eres muerte, eres vida. Muerte es un concepto equivocado. La gente crea la muerte porque anhela seguridad. Es el deseo de seguridad y estabilidad lo que crea la muerte, lo que te hace temer a vida, lo que te hace tener miedo de ir hacia lo desconocido.

El único alimento de la vida es el riesgo. Cuanto más arriesgas, más vivo estás.

Y una vez que llegas a comprenderlo, no por desesperación, no por impotencia, sino por un estado de alerta meditativo, una vez que lo comprendas, te conmoverás ante la pura belleza de tus posibilidades.

El hombre puede aceptar esta falta de hogar debido a la desesperación; entonces lo dicho pierde todo sentido. Es aquí donde el existencialismo ha errado. Llega muy cerca, está muy cerca: la verdad se quedó justo a la vuelta de la esquina. Estaban tan cerca como cualquier Buda, pero se lo perdieron. En vez de colmarse de bendiciones, se volvieron muy, muy tristes, porque no encontraron sentido a la vida, porque no descubrieron su, porque no existe seguridad. Se desalentaron. Fue muy frustrante.

Los Budas han llegado también a la misma conclusión, pero en vez de volverse tristes, han dado un salto hacia lo desconocido. Han sobrepasado todas las fronteras. Han aceptado la vida tal como es. Aceptaron que ésa es la misma naturaleza de la vida; no existe ningún motivo para sentirse frustrado y entendieron que es bellísimo que la vida sea insegura, porque es así como existe la posibilidad de explorar, la posibilidad de inventar; entonces existe la posibilidad de cruzarse con lo nuevo, entonces se hacen posibles las sorpresas. Si todo fuera seguro, certero, garantizado, predestinado, no habría ni emoción, ni danza.

¡Los Budas han bailado! Viendo el increíble acontecer de las cosas, viendo el milagroso suceder de las cosas, se han llenado de júbilo. Jesús dice una y otra vez a sus discípulos: "Regocijaos, regocijaos", y yo digo una y otra vez ."¡Regocijaos!" Y ésa es toda mi enseñanza.

No te doy una meta, ni tan siquiera un sentido de orientación. Simplemente te hago consciente de la realidad de la vida: qué es, cómo es. Entra en armonía con ella, síguela, sin deseos personales, privados, ni ideas de cómo debe ser. Déjala ser tal como es y relájate.

Tus casas parecen tumbas. Te sientes muy apegado a la seguridad. Y demasiado apego a la seguridad, mata porque la vida es insegura. ¡Es así! No se puede hacer nada, nadie puede hacerla segura. Todas las seguridades son falsas.

Toda seguridad es imaginaria. Una mujer te ama hoy, ¿quién sabe si te amará mañana? ¿Cómo puedes asegurarte el mañana? Quizás puedes ir al juzgado y crear un vínculo legal para que siga siendo tu mujer también el día de mañana. Quizás siga siendo tu mujer a causa de los vínculos legales, pero el amor puede desaparecer. El amor no conoce legalidad. Y cuando el amor desaparece y la mujer sigue siendo la mujer y el marido el marido, entonces hay muerte entre ellos.

A causa de la seguridad creamos el matrimonio. A causa de la seguridad creamos la sociedad. A causa de la seguridad nos movemos siempre por el sendero marcado.

La vida es salvaje. El amor es salvaje. Y Dios es absolutamente salvaje. Nunca vendrá a tus jardines, son demasiado humanos. No vendrá a tus casas, son demasiado pequeñas. No te lo encontrarás nunca en tus senderos trazados. El es salvaje.

Recuerda la vida es salvaje.

 

 

 

 

 

Segunda Parte

 

 

 

AMOR

 

Llamo materialista al hombre que no conoce el arte del amor. Y no llamo materialista al que no cree en Dios. Y no llamo religioso a un hombre por creer en Dios. Llamo religioso a aquél que sigue aumentando su amor, su confianza y que continúa esparciendo su éxtasis por toda la Existencia.

Osho

 

 

LA MUSICA INTERNA

 

El corazón del hombre es un instrumento musical, contiene una música grandiosa. Dormida, pero está allí, esperando el momento apropiado para ser interpretada, expresada, cantada, danzada. Y es a través del amor que el momento llega.

Un hombre sin amor nunca conocerá qué música ha estado llevando dentro de su corazón. Sólo a través del amor la música comienza a tomar vida, se despierta y deja de ser un potencial para convertirse en realidad.

El amor provoca el proceso, el amor es un agente catalizador. Y si el amor no provoca el proceso de tu música interna, entonces debe ser algo disfrazado de amor; no es amor. Quizás sea deseo, quizás sea sexualidad. No hay nada malo en la sexualidad o en la sensualidad. No hay nada malo en el deseo. No los condeno; están bien tal como son, pero no son amor. Pueden hacerse pasar por amor, pueden engañarte al hacerte pensar que son amor. El criterio para saberlo es: si tu música interna comienza a fluir, entonces es amor. De pronto te sientes en una profunda armonía y dejas de discordar. Te vuelves armónico, dejas de ser un caos, te vuelves un cosmos. ¡Y la vida comienza a tener una nueva cualidad, la cualidad del júbilo, la cualidad del aleluya!

Este es el único criterio: sigue buscando, sigue profundizando más y más en el amor y un día tropezarás con tu música interna. Y después de esto la vida nunca será la misma.

De hecho, después de esto comienza la vida.

 

 

¿QUE ES EL AMOR?

 

Osho:

¿Qué es el amor? ¿Por qué le temo tanto al amor? ¿Por qué se siente como un dolor insoportable?

Preguntas: "¿Qué es el amor?" Es una profunda necesidad de ser uno con el todo, una profunda necesidad de fusionar en una unidad el tú y el yo. El amor es así porque estamos separados de nuestra propia fuente. De esa separación surge el deseo de volver al Todo y de unificarse con El.

Si arrancas un árbol de la tierra, si levantas sus raíces, entonces el árbol sentirá un gran deseo de volver de nuevo a la tierra, porque ésa es su verdadera vida.

Ahora se está muriendo. Separado, el árbol no puede existir. Existe en la tierra, con la tierra, a través de la tierra. Eso es amor.

Tu ego se ha convertido en una barrera entre tú y tu tierra: el Todo. El hombre se asfixia, no puede respirar, ha perdido sus raíces. Ya no es alimentado. El amor es un deseo de nutrición; el amor es enraizarse en la existencia.

Y el fenómeno se facilita si vas a los polos opuestos, es por eso que el hombre es atraído hacia la mujer, la mujer atraída hacia el hombre. El hombre puede encontrar su tierra a través de la mujer, volverá a poner los pies sobre la tierra a través de la mujer y la mujer volverá a poner sus pies sobre la tierra a través del hombre. Son complementarios. El hombre solo, es una mitad que desesperadamente necesita recuperar su totalidad. La mujer sola, es una mitad. Cuando estas dos mitades se encuentran, se acoplan, se funden, por primera vez uno se siente enraizado, con los pies en la tierra. Una gran dicha surge en tu ser.

No sólo te enraízas en la mujer, sino que a través de esa mujer, te enraízas en Dios. La mujer es sólo una puerta, el hombre es sólo una puerta. El hombre y la mujer son puertas hacia Dios. El deseo de amor es deseo de Dios. Quizás puedas entenderlo, quizás no, pero el deseo de amor prueba realmente la existencia de Dios. No existe otra prueba. Dios existe porque el hombre ama. Dios existe porque el hombre no puede vivir sin amor.

La necesidad de amar simplemente nos dice que solos, sufrimos y morimos. Juntos crecemos contentos, nutridos, satisfechos.

Preguntas: "¿Qué es el amor? ¿Por qué le temo tanto al amor?"

Y es por eso que también le tememos al amor, porque en el momento que te fundes con la mujer pierdes tu ego; la mujer se funde con el hombre y pierde su ego.

Ahora bien, debes comprender esto: consigues enraízarte en el Todo sólo cuando te pierdes a ti mismo; no hay otro camino. El Todo te atrae porque te sientes desnutrido y cuando llega el momento de desaparecer en el Todo, comienzas a sentir muchísimo miedo. Un tremendo miedo surge porque te estás perdiendo a ti mismo. Te echas para atrás. Este es el dilema. Cada ser humano tiene que encararlo, afrontarlo, atravesarlo, comprenderlo y trascenderlo.

Tienes que comprender que ambas cosas surgen de lo mismo. Sientes que sería maravilloso desaparecer, sin preocupaciones, sin ansiedad, sin responsabilidad. Formarías parte del todo, al igual que los árboles, las estrellas.

¡La idea es fantástica! Abre puertas, abre esas puertas misteriosas de tu ser, da a luz a la poesía. Es romántica. Pero cuando comienzas a desaparecer, surge el temor: "Voy a desaparecer y ¿quién sabe qué sucederá?" Es como un río llegando al desierto, escuchando el susurro del desierto...

Inseguro, quiere atravesarlo, quiere ir en busca del océano. Siente que hay un deseo, un sentimiento sutil y una certeza y una convicción: "Mi destino es ir más allá". No hay una explicación razonable, pero hay una convicción interna: "No debo terminar aquí. Debo seguir en búsqueda de algo mayor". Algo muy adentro dice: "¡Inténtalo, inténtalo arduamente y trasciende este desierto!"

Y entonces el desierto responde: "Escúchame, la única forma es evaporarte en el viento. Te llevará, te transportará más allá del desierto". El río quiere atravesar el desierto, pero sus dudas son muy naturales. "¿Dónde está la prueba y la garantía de que el viento me permitirá volver a ser un río? Una vez desaparecido estaré fuera de control. Entonces ¿cuál será la garantía de que vuelva a ser el mismo río, con la misma forma, el mismo nombre y el mismo cuerpo? y ¿quién sabe? ¿Cómo puedo confiar en que una vez que me haya entregado al viento me permita separarme nuevamente? " Ese es el miedo al amor.

Tú sabes, estás convencido de que sin amor no hay alegría, sin amor no hay vida, sin amor estás hambriento de algo desconocido, insatisfecho, vacío. Estás hueco, no tienes nada, eres solamente un recipiente sin contenido. Sientes el hueco, el vacío y su miseria. Y estás convencido de que existen medios de poder llenarte.

Pero cuando te acercas al amor, surge un gran temor, surge la duda: si te relajas y realmente te sumerges en él, ¿serás capaz de regresar de nuevo? ¿Valdrá la pena aceptar semejante riesgo? Y la mente decide no aceptar ese riesgo, porque al menos existes; desnutrido, sin alimento, hambriento, miserable, pero al menos existes.

Desapareciendo en el amor ¿quién sabe? Desaparecerás y luego, ¿cuál será la garantía de que habrá alegría, dicha, Dios?

Es el mismo miedo que siente la semilla cuando comienza a morir en la tierra.

Es muerte y la semilla no puede concebir que de la muerte surja la vida.

 

 

¡EL AMOR ES LA DANZA DE TU VIDA!

 

La vida es una oportunidad.

Es la tierra donde las rosas del amor florecen.

El amor en sí mismo es valioso: no tiene ningún propósito, no tiene ningún fin.

Tiene una inmensa significación: una gran alegría, un éxtasis en sí mismo; pero estos no son fines. El amor no es un negocio donde importen los propósitos, las metas.

Siempre hay una cierta locura en el amor.

¿Y qué es esa locura? La locura surge del no poder saber por qué amas. No puedes dar ninguna respuesta razonable al porqué de tu amor. Puedes decir que estás haciendo un determinado negocio porque necesitas dinero; necesitas el dinero, si no ¿cómo puedes vivir sin una casa? Necesitas una casa porque en tu vida corriente todo tiene algún propósito, pero en el amor no puedes encontrar ninguna razón. Simplemente puedes decir. "No sé. Todo lo que sé, es que amar es experimentar el más hermoso espacio dentro de uno mismo". Pero esto no es un propósito. Ese espacio no es cerebral. Ese espacio no puede ser convertido en una comodidad. Este espacio es, de nuevo, un capullo de rosa con una gota de rocío sobre él brillando como una perla. Y con la primera brisa de la mañana y bajo el sol, el capullo danza.

El amor es la danza de tu vida.

Por tanto, aquellos que no saben lo que es el amor se han perdido la danza misma de la vida. Han perdido la oportunidad de cultivar rosas. Por esto—para la mente mundana, calculadora, para la mente programada, para los matemáticos, para los economistas, para los políticos—el amor parece ser un tipo de locura. Pero para aquellos que conocen el amor, es la única cordura. Sin amor, el hombre puede ser rico, tener salud, ser famoso, pero no puede ser cuerdo, porque no conoce nada de sus valores intrínsecos. La cordura no es más que la fragancia de las rosas floreciendo en tu corazón.

Los que aman no necesitan tratamiento psiquiátrico. De hecho, el amor es la fuerza curativa más grande de la vida. Aquellos que lo han perdido, han permanecido vacíos, sin realizarse. La locura corriente no tiene ningún método, pero la cordura llamada amor tiene un método en sí misma. Y ¿cuál es ese método? Te hace feliz, hace que tu vida sea una canción, te proporciona encanto.

¿Te has fijado en la gente? Cuando alguien se enamora, no hay necesidad de que lo declare. Puedes verlo en sus ojos; ha surgido una nueva profundidad.

Puedes ver una nuevo encanto en su rostro, una nueva belleza. Cuando camina, puedes apreciar una danza sutil. Es el mismo hombre y sin embargo ya no es el mismo hombre. El amor ha entrado en su vida, la primavera ha llegado a su ser, las flores han florecido dentro de su alma.

El amor logra transformaciones inmediatas.

El hombre que no es capaz de amar, tampoco puede ser inteligente, no puede estar lleno de gracia, no puede ser hermoso. Su vida será simplemente una tragedia.

Todos los profesores de religión te han estado diciendo: "Tu vida es fútil porque no es más que una pompa de jabón. Hoy está aquí, mañana se ha ido. Tu vida en este mundo, en este cuerpo, no tiene ningún valor porque es momentánea. Su única utilidad es que puedes renunciar a ella. Renunciando puedes conseguir la virtud ante los ojos de Dios".

¡Una ideología extraña! Pero durante siglos ha estado dominando la mente humana sin haber sido rebatida nunca. Particularmente en el Oriente, el mundo es ilusorio. Y ¿por qué es ilusorio? Porque está cambiando; cualquier cosa que cambia no tiene utilidad, no tiene valor. Solamente lo permanente, aquello que siempre permanece igual, es importante. Y no puedes encontrar nada en el mundo que siempre pemanezca igual.

Todo este enfoque está basado en el énfasis de que el mundo es una ilusión, porque no es permanente. "Busca lo permanente y renuncia a lo impermanente." Más o menos esta es la actitud de todas las religiones del mundo.

Excepto el cambio, todo cambia. A menos que quieras que el cambiar sea el dios, porque ésa es la única cosa permanente en el mundo. No puedes encontrar ninguna otra cosa que pueda darte siquiera la insinuación de un dios permanente.

Ama la vida porque la vida es una cosa cambiante. Cada momento está fluyendo. Cuando entraste en esta sala eras otra persona; cuando abandones la sala no serás la misma persona. Solamente pareces el mismo.

En estas dos horas, habrá habido muchos cambios en ti; es como la cantidad de agua que ha estado recogiendo el Ganges durante dos horas, kilómetros abajo. Aunque aún parezca el mismo, no es la misma agua que estaba allí dos horas antes.

Heráclito dice que la vida es un flujo, un río. " Y recuerda, no puedes entrar en el mismo río dos veces, porque no será el mismo".

La gente que más sabe sobre la felicidad es aquella que está en estrecha relación con la vida cambiante, la que incluso puede amar las pompas de jabón que brillan al sol creando pequeños arco iris. Estas son las personas que más saben acerca de la felicidad.

Tus santos solamente conocen la miseria: sólo basta con mirarles a la cara. Parece que en ellos la vida ha desaparecido, son fósiles muertos. Nada cambia en ellos; viven una vida de ritual y condenan todo aquello que cambia.

¿Por qué es condenado el placer? Porque es cambiante. ¿Por qué es condenado el amor? Porque es cambiante. ¿Por qué han creado estas religiones el matrimonio en lugar del amor? Porque al matrimonio se le puede dar al menos una permanencia ilusoria a través de leyes, a través de convenios, a través de la sociedad, a través del miedo a perder el respeto, a través del miedo de qué pasará con nuestros hijos. Así que se las han arreglado para hacer del matrimonio algo permanente. Por eso las viejas religiones están en contra del divorcio, porque el divorcio vuelve a exponer al matrimonio como algo no permanente; puede ser cambiado.

Durante miles de años se estuvo casando a niños pequeños. Incluso existen casos registrados de niños casados que ni siquiera habían nacido, que estaban en el vientre de sus madres. Dos familias acordaban que si un bebé era niño y el otro niña, se casarían.

En la India, incluso ahora, se casa a niños de siete u ocho años a pesar de estar en contra de la ley, pero no es contrario a las costumbres. ¿Por qué tanta prisa en casar a niños que ni son conscientes de lo que el matrimonio significa, que no son conscientes de lo que están haciendo? La razón es que antes de que sean jóvenes y el amor nazca en sus corazones, el matrimonio ya debe haberse realizado. Así, cuando el amor surge en sus corazones, ya tienen una esposa; la esposa ya tiene un marido. El matrimonio entre niños se extendió en todo el mundo fue para destruir al amor.

No es una coincidencia que el matrimonio sea lo que crea más sufrimiento en el mundo, pues destruye la única posibilidad de felicidad: que surja el amor. El corazón nunca danza; la gente vive y muere sin conocer el amor...

El ver las pompas de jabón, las mariposas, los capullos de rosa bailando al viento,... eso es lo que hace llorar y cantar. Las lágrimas son de alegría. Esta vida es tan viva que no puede ser permanente. Sólo las mariposas muertas pueden ser permanentes...

¿Puede tu dios bailar? ¿Puede tu dios amar? ¿Puede cantar? ¿Puede tu dios correr tras las mariposas? ¿Puede tu dios recoger flores silvestres y disfrutar con lágrimas y canciones? Si es así entonces, ese dios será verdaderamente representativo de la vida, ese dios será la vida misma.

 

 

 

LOS CUATRO PASOS

HACIA EL AMOR

 

El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.

Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.

El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. Estas son formas de evitar al amor. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.

De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran... en el oscuro intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible.

Así que el primer paso es estar aquí-ahora. El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.

Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él. Hay millones de personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo. Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón, vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.

Al contactar con él por primera vez ,ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide del amor.

El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...

Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia, posesividad. Mil y un venenos asedian tu amor. El amor es algo delicado. Detente a pensar en la ira, en el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?

En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos. Así, todo el viaje se vuelve amargo. El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico. Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la locura.

Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.

¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia. Te estoy revelando uno de los mayores secretos. Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.

Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...

Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.

No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen. La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!

Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento. La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo. Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.

Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax... y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar. Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora. Espera siempre el momento positivo.

Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no. No estoy diciendo eso. No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar. Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos. Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.

Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: "Conócete a ti mismo". Pero ésta es la manera de conocerse a uno mismo. "Conocerte a ti mismo", no significa sentarse silenciosamente y repetir: "Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto..." no tiene sentido. Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud, el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás secretos, llaves.

Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo! No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre. La felicidad viene y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley? Todo cambia, nada permanece. Así que, ¿por qué tener prisa? La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva feo y homicida, pero espera y observa.

No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino... y pronto estarás radiante. La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar ha llegado. Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su tiempo. Este es el secreto. Cuando digo: "Aprende a transformar tus venenos en miel" , eso es lo que quiero decir.

Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente. El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.

He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:

"Dale aquello que es sagrado a los perros.

Arroja las perlas a los puercos

porque lo que importa es dar".

Has oído lo contrario que dice así: "No arrojes nada a los perros y no des perlas a los puercos, porque no entenderán".

Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas. Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Cierto; tienes sólo aquello que has compartido. El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.

Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.

Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.

Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.

El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.

El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.

Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.

Cuando estás vacío, hay amor.

Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.

El amor y el ego no pueden converger.

El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El "no ser" es la fuente de todo, el "no ser" no ser es la fuente del infinito... "no ser" es Dios. Ser "la nada" significa nirvana.

Sé "la nada" y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo "algo" te perderás; al ser "la nada", llegarás a casa.

 

 

 

EL AMOR EN LO

CONCRETO

 

Un hombre estaba revistiendo de cemento un nuevo sendero. Apenas se dio la vuelta, un grupo de niños lo atravesó corriendo dejando por todas partes huellas en la superficie aún sin endurecer. Un vecino, oyendo sus insultos, le reprochó: "¡Pero Jorge! Pensé que los niños te gustaban. "Sí. Me gustan," contestó, "en lo abstracto, pero no en lo concreto." (*)

Es muy fácil amar a la gente en lo abstracto, el verdadero problema surge en lo concreto. Y recuérdalo, si no amas a los seres humanos concretos, reales, seres humanos, todo tu amor por los árboles y los pájaros es falso, pura habladuría.

Sólo si eres capaz de amar a seres humanos podrá surgir un lugar en tu consciencia en el que te será posible amar a los pájaros y a los árboles y también a las montañas, pero eso será sólo más adelante. Si no eres capaz de penetrar una realidad tan próxima ¿cómo podrás penetrar la realidad que está mucho más allá? ¿Cómo comulgarás con la roca? No tienes un lenguaje común. O bien tú te conviertes en la roca, o la roca se hace ser humano. De lo contrario la distancia es demasiado inmensa, infranqueable. Haz primero un puente con las personas.

Y sé que es posible amar a un árbol, pero eso sólo sucederá cuando hayas amado a los seres humanos tan profundamente, tan totalmente, que en ellos hayas encontrado a los animales. Sólo entonces. Cuando hayas visto a los pájaros en el ser humano, sólo entonces. Porque el ser humano ha sido todas estas cosas, todavía lleva las huellas en su inconsciente, o en su inconsciente colectivo. Fuiste una vez un árbol, un pájaro, un animal, una roca.

 

* N. del T.- Juego de palabras en inglés en el original, entre dos acepciones de "concrete": "cemento" y "concreto"

Has sido todas las cosas, has sido millones de cosas y todas esas experiencias están todavía dentro de ti. La única forma de contactar con el árbol exterior es primero hacer contacto con el árbol que está en el interior del ser humano.

Enamórate de seres humanos. ¡Arriésgate, sé valiente!

Sufre los dolores del amor y también su éxtasis. Profundiza en los seres humanos y pronto descubrirás que ningún ser humano es sólo un ser humano. Un ser humano es un ser humano y es además toda la Existencia, porque el ser humano es la evolución suprema. Todo lo que el hombre ha sido en el pasado está todavía ahí, capa sobre capa.

¿No has sentido alguna vez que la mujer es una gata? ¿No has sentido, de pronto, mirando a una mujer a los ojos, la gata que hay en su interior? Sin ser una gata, ninguna mujer puede ser mujer. Y también encontrarás a la perra. Y lo mismo sucede con el hombre, también encontrarás al lobo.

El hombre ha evolucionado a través de todo lo que existe. Es como cuando eras un niño; luego fuiste un hombre joven. ¿Piensas que tu niñez ha desaparecido por completo?

Puede que te hayas hecho viejo. ¿Ha desaparecido la juventud de ti? Está ahí; has acumulado otra capa. Sólo tienes que talar un árbol para encontrar en él capa sobre capa. Así es como se cuenta la edad de los árboles: si tiene setenta años es que tiene setenta capas. Cada año deja caer su corteza y aparece una nueva capa. Si cortas una roca, la roca tiene capas. Si profundizas en los seres humanos encontrarás capas, como en los árboles y en las rocas. Cuanto más hondo penetres más cosas extrañas te ocurrirán. Si puedes abandonarte totalmente mientras haces el amor a una mujer estarás haciendo el amor a los animales, a los árboles, a las rocas, a la Existencia misma.

Cada individuo es un pequeño mundo, un microcosmos conteniéndolo todo. Contiene la totalidad, el macrocosmos. Pero no puedes evitar a los seres humanos. No puedes decir: "Amaré a los árboles, pero no a los seres humanos". Entonces tus árboles serán falsos, no te habrás acercado a ellos correctamente. Primero debes amarlos en los seres humanos, primero debes encontrarlos en ellos. Sólo entonces conocerás su lenguaje.

 

 

EL AMOR ES UNA

FLOR MUY FRAGIL

 

Osho:

¿Por qué somos tan incapaces de amar?

Cada niño nace con tanto amor como el que uno es capaz de contener, con mucho más amor del que uno puede contener, con un amor desbordante. El niño está hecho de un material llamado amor. Pero los padres no le pueden dar amor. Los padres arrastran sus propios traumas; sus padres nunca han amado. Los padres sólo pueden fingir. Pueden hablar de amor. Pueden decir: "Te amamos muchísimo", pero todo lo que hacen demuestra falta de amor. La forma en que se comportan, la forma en que tratan al niño, es muy insultante; no hay respeto. Ningún padre respeta al niño. ¿Quién se acuerda de respetar al niño? Nadie considera al niño como persona. El niño es considerado un problema. Si está quieto, es bueno; si no grita mucho—como un terapeuta de Primal— vale; si no se cruza en el camino de los padres, perfectamente bien. Así es como debería ser un niño.

Pero no hay respeto y no hay amor. Los padres no han conocido lo que es el amor. La madre no ha amado al marido, el marido no ha amado a la mujer. Allí, el amor no existe. Lo que ahí existe es la dominación, la posesividad, los celos y toda esa clase de venenos que destruyen el amor.

El amor es una flor muy frágil. Tiene que ser protegido, tiene que ser cuidado, tiene que ser regado; sólo entonces se fortalece. Y el amor del niño es, obviamente, muy frágil porque el niño es frágil, su cuerpo es frágil. ¿Crees que si se deja a un niño solo será capaz de sobrevivir? Solamente piensa en lo desamparado que es el hombre. Si a un niño se le deja solo, es casi imposible que sobreviva. Morirá. Y eso le está sucediendo al amor. Al amor se le ha dejado solo. Los padres no pueden amar, no saben lo que es el amor, nunca han fluido en él. Acuérdate de tus propios padres. Y recuerda, no estoy diciendo que ellos sean los responsables. Son tan víctimas como lo eres tú; sus propios padres eran así. Y así... puedes remontarte a Adán y Eva y a Dios Padre.

Parece que incluso Dios Padre no fue muy respetuoso con Adán y Eva; no lo suficientemente respetuoso. Por eso desde el principio mismo empezó a darles órdenes: "Haz esto; no hagas esto otro" y empezó a hacer todas las tonterías que los padres hacen. "No comas el fruto de este árbol." Y cuando Adán se comió el fruto, el Padre, Dios, reaccionó enojándose tanto, que echó a Adán y Eva del paraíso.

Esa expulsión está siempre ahí y cada padre amenaza al niño con una expulsión, con echarlo. "Si no me escuchas, si no te portas bien, te echaré". Y naturalmente el niño tiene miedo. ¿Arrojado afuera? ¿A los peligros de esta vida? Empieza a transigir. El niño poco a poco se vuelve retorcido. Empieza a manipular. No tiene ganas de sonreír, pero si se acerca la madre y él quiere leche, sonríe.

Esto es política, el principio, el ABC de la política. En lo más hondo de sí empieza a odiar porque no es respetado; en lo profundo empieza a sentirse frustrado porque no es amado tal como es. Se espera que haga ciertas cosas y sólo entonces se le querrá. El amor tiene algunas condiciones; él no se lo merece así como es. Primero tiene que merecérselo; entonces sus padres le darán amor.

De modo que empieza a hacer méritos y a ser falso; pierde su valor innato. Poco a poco pierde el respeto por sí mismo, empieza a sentir que él no tiene ningún valor. Y muchas veces surge en la mente del niño esta idea: "¿Serán éstos mis verdaderos padres? ¿No me habrán adoptado? Quizá me estén engañando, porque no parece que me quieran". Y mil y una vez él ve en sus ojos la ira, la fea ira en el rostro de sus padres, y por algo tan pequeño que no logra ver la proporcionalidad del enojo con respecto a la causa. Ve a sus padres rabiar por cosas ínfimas. No puede creerlo. Es injusto y falso. Pero tiene que rendirse, tiene que inclinarse, necesariamente tiene que aceptarlo. Poco a poco van acabando con su capacidad de amar.

El amor sólo crece en el amor. El amor necesita una atmósfera amorosa. Esa es la cosa más fundamental que debe recordarse. El amor solamente crece en un ambiente de amor. Necesita a su alrededor el mismo tipo de pulsación. Si la madre es amorosa, el padre es amoroso, no sólo con el niño sino también entre ellos; si el hogar tiene una atmósfera de amor donde el amor fluye, el niño comenzará a funcionar como un "ser de amor" y nunca preguntará: "¿Qué es el amor?" Lo sabrá desde el principio mismo, se convertirá en sus cimientos.

Pero eso no sucede. Es una pena, pero no ha sucedido hasta ahora. Y aprendes las maneras de tus padres, sus reproches, sus conflictos. Sigue observándote. Si eres una mujer, observa. Puedes estar repitiendo, casi repitiendo exactamente, la forma en que se comportaba tu madre. Obsérvate cuando estás con tu novio o con tu marido, ¿qué haces? ¿No estás repitiendo? Si eres un hombre, ¡observa! ¿Qué estás haciendo? ¿No estás siendo tu papá? ¿No estás haciendo las mismas tonterías que él solía hacer? Y un día te quedaste sorprendido, ¿Cómo puede papá hacer esto? , y tú estás haciendo ahora lo mismo. La gente sigue repitiéndose. Son imitadores; el hombre es un mono. Estás repitiendo a tu mamaíta y a tu papaíto y eso debe dejarse atrás.

Sólo entonces sabrás lo que es el amor. De no ser así, permanecerás corrupto.

No puedo definir lo que es el amor porque el amor no tiene definición. Es una de esas cosas indefinibles como el nacimiento, la muerte, Dios, la meditación. Es algo indefinible, no lo puedo definir.

El primer paso es deshacerte de tus padres. Y con ello no pretendo faltarles el respeto, no. Seré la última persona que diga eso. No quiero decir que te deshagas de tus padres físicos; quiero decir que te deshagas de las voces parentales que llevas dentro de ti, de tu programa interior, de tus grabaciones interiores. Bórralos... y sencillamente te sorprenderás pues al deshacerte de tus padres en tu ser interior, te liberarás. Por primera vez serás capaz de sentir compasión por ellos; sino, no; seguirás resentido.

Toda persona está resentida con sus padres. ¿Cómo puedes no estar resentido cuando te han hecho tanto daño, aun sin darse cuenta de ello? Deseaban lo mejor para ti, querían hacer todo lo posible para tu bienestar. Pero, ¿qué pueden hacer? Con sólo desearlo, nada sucede. Tener sólo buenos deseos, no es suficiente. Ellos deseaban tu bien, eso es verdad. No hay ninguna duda. Todos los padres quieren que el hijo disfrute de todas las alegrías de la vida. Pero, ¿qué pueden hacer? Ellos mismos no han conocido felicidad alguna. Son robots y, sabiéndolo o no, deliberadamente o sin querer, crearán una atmósfera en la que el niño, tarde o temprano, se convertirá en un robot.

Si quieres convertirte en un hombre y no en una máquina, deshazte de tus padres. Y tendrás que observarte. Es una tarea difícil, un arduo trabajo; no puedes hacerlo instantáneamente. Tendrás que ser muy cuidadoso en tu comportamiento.

Observa cuando tu madre esté ahí, funcionando a través de ti. Ponle fin a eso, corta con ese mecanismo. Haz algo completamente nuevo, algo que tu madre no pudiese ni haber concebido.

Por ejemplo, tu novio mira a otra mujer con gran admiración en sus ojos. Observa lo que haces. ¿Estás haciendo lo mismo que habría hecho tu madre en el caso de que tu padre mirara a otra mujer con admiración? Si haces eso, nunca sabrás lo qué es el amor, sencillamente estarás repitiendo una historia. Será la misma comedia representada por diferentes actores, eso es todo. La misma pésima comedia repetida una y otra vez. No seas un imitador, apártate de ello. Haz algo nuevo. Haz algo que tu madre no hubiera concebido nunca. Haz algo nuevo que tu padre no hubiera concebido nunca. Esta novedad tiene que ser incorporada a tu ser y entonces tu amor empezará a fluir.

Así que lo primero y más esencial es deshacerte de los padres. La segunda cosa esencial es: la gente piensa que podrá amar solamente cuando encuentren a la persona que lo merezca. ¡Tonterías! Nunca la encontrarás. La gente piensa que amará sólo cuando encuentre al hombre perfecto o a la perfecta mujer. ¡Tonterías! Nunca los encontrarás porque la mujer y el hombre perfectos no existen. Y si existen, tu amor ni siquiera les interesará. No le prestarán atención.

He oído la historia de un hombre que siguió soltero toda su vida porque buscaba a la mujer perfecta. Cuando llegó a los setenta, alguien le preguntó: "Has estado viajando y viajando, desde Kabal a Katmandú, de Katmandú a Goa, de Goa a Puna. No has cesado de buscar. ¿No lograste encontrar a una mujer perfecta? ¿Ni siquiera una?"

El viejo se entristeció. Dijo: "Sí, una vez me crucé con una; una vez me encontré con una mujer perfecta."

El que le interrogaba le dijo: " ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué no te casaste?"

Con aún mayor tristeza, contestó: "¿Qué podía hacer? Ella estaba buscando al hombre perfecto."

Para fluir y crecer en el amor no se necesita perfección. El amor no tiene nada que ver con el otro. Una persona amorosa simplemente ama, tal como una persona viva respira y bebe, come y duerme. Exactamente así es como una persona realmente viva, amorosa, ama. No dices: "Si no hay un aire perfecto, puro, no respiraré". Sigues respirando, aunque sea en Los Angeles, sigues respirando aun en Bombay. Sigues respirando en cualquier lugar aunque el aire esté contaminado, envenenado. Sigues respirando. No te puedes dar el lujo de no respirar porque el aire no es como debiera ser. Si tienes hambre comes algo, lo que sea. En el desierto, si te estás muriendo de sed, beberás cualquier cosa. No pedirás Coca-Cola; cualquier cosa te vendrá bien, cualquier bebida, aunque sea agua, incluso agua sucia.

Un hombre vivo simplemente ama. El amor es una función natural. Así que lo segundo que debes recordar es esto: no pidas perfección, porque entonces no encontrarás nada de amor fluyendo en ti. Por el contrario, serás incapaz de amar. La gente que exige perfección es gente incapaz de amar, gente neurótica.

Incluso si pueden encontrar un amigo o un amante, exigen perfección y el amor es destruido por culpa de esa exigencia.

Una vez que un hombre ama a una mujer o una mujer ama a un hombre, inmediatamente aparecen las exigencias. La mujer empieza a exigir que el hombre sea perfecto, sólo porque él la quiere. ¡Como si hubiese cometido un pecado! Ahora ya no puede ser humano. O bien tiene que convertirse en un superhombre o se tiene que volver pseudo, falso, un tramposo. Naturalmente, convertirse en un superhombre es difícil, así que la gente se vuelve tramposa. Empiezan a fingir, a actuar y a jugar roles. En nombre del amor la gente sólo está interpretando roles.

Recuerda, nunca exijas perfección. No tienes ningún derecho a exigir nada de nadie. Si alguien te ama, agradéceselo, pero no exijas nada, porque él no tiene la obligación de amarte. Si alguien ama, es un milagro. Estremécete por el milagro.

Pero la gente no se conmueve. Destruyen todas las posibilidades de amor por cosas insignificantes. No están demasiado interesados en el amor y su deleite. Están más interesados en otros asuntos del ego. Ocúpate de tu goce. Todo lo demás no es esencial.

Ama como algo natural, como respiras. Y cuando ames a alguien, no empieces a exigir; si no desde el principio mismo estarás cerrando las puertas. No tengas ninguna expectativa. Si algo aparece en tu camino, siente gratitud. Si no surge nada, no es necesario, no lo necesitas; no puedes mantener esa expectativa.

Pero mira a la gente, fíjate cómo no se aprecian debidamente. Si tu mujer te prepara la comida, nunca se lo agradeces. No estoy diciendo que debas verbalizar tu agradecimiento, pero tendría que estar en tus ojos. Sin embargo, ni te molestas. Lo das por sentado; ése es su trabajo. ¿Quién te lo ha dicho? Si tu hombre sale a ganar dinero, nunca se lo agradeces. No sientes ninguna gratitud. Eso es lo que el hombre debe hacer. Esa es tu mente. ¿Cómo puede crecer el amor? El amor necesita un clima de amor, el amor necesita un clima de gratitud, de agradecimiento. El amor necesita una atmósfera no exigente, una atmósfera sin expectativas. Esto es lo segundo que debes recordar.

Y lo tercero es: en lugar de pensar cómo conseguir amor, empieza a darlo. Si das, recibes; no hay otra forma. La gente está más interesada en conseguir y obtener. Todo el mundo está interesado en recibir y nadie parece disfrutar dando. La gente da muy a desgana. Si alguna vez dan, sólo dan para recibir, y lo hacen casi como un negocio. Es un trato. Siempre están mirando cómo pueden recibir mucho más de lo que dan; ése es un buen negocio, una ganga. Pero el otro también está haciendo lo mismo.

El amor no es un negocio, así que deja de tratarlo como tal. Si no, malograrás tu vida, el amor y todo lo que hay de hermoso en ello, porque todo lo que es bello no es en absoluto negociable. El negocio es la cosa más fea del mundo, un mal necesario. Pero la existencia no sabe acerca de negocios. Los árboles florecen, no es un negocio; las estrellas brillan, no es un negocio y no tienes que pagar por ello y nadie te exige nada. Un pájaro viene y se posa en tu puerta, te canta una canción y no te pide un certificado o algo así. Ha cantado su canción y luego, muy contento se va volando, sin dejar huellas. Así es como el amor crece. Da y no esperes a ver cuánto puedes conseguir.

Si llega, llega multiplicado por mil, pero llega naturalmente, llega por sí solo. No hay necesidad de exigir. Cuando lo exiges, nunca llega. Cuando lo exiges, lo matas. Así que, dalo. Empieza a dar. Al principio te será duro, porque durante toda tu vida has sido entrenado, no en dar sino en recibir. Al principio tendrás que luchar con tu armadura. Tu musculatura se ha vuelto dura, tu corazón se ha congelado, te has vuelto frío. Al principio será difícil, pero cada paso te llevará a otro más adelante, y poco a poco el río empieza a fluir.

Primero deshazte de tus padres. Deshaciéndote de tus padres te deshaces de la sociedad; deshaciéndote de tus padres te deshaces de la civilización, de la educación, de todo, porque tus padres representan todo eso. Te conviertes en un individuo. Por primera vez ya no formas parte de la masa, tienes una auténtica individualidad; debes valerte por ti mismo. Esto es el crecimiento. Esto es lo que una persona madura debería ser.

Una persona madura es la que no necesita padres. Una persona adulta es la que está feliz en su soledad. Su soledad es una canción, una celebración. Una persona adulta es aquella que puede ser feliz consigo misma. Su estar solo no es soledad, su soledad es meditativa. Está completamente libre de huellas parentales y la belleza es que sólo una persona así siente gratitud hacia sus padres.

La paradoja es que sólo una persona así puede perdonar a sus padres. Siente por ellos amor y compasión, les ama porque también ellos han sufrido de la misma forma. No está enojado. Hará todo lo que pueda por ayudarles a moverse hacia la plenitud de la soledad, hasta una altura similar de soledad.

Conviértete en un individuo, eso es lo primero. Lo segundo: no esperes perfección, no pidas y no exijas. Ama a la gente común. No hay nada de malo en la gente común. La gente común es extraordinaria ¡Cada ser humano es único!

Ten respeto por ese ser único.

Tercero: da, y da sin ninguna condición, y sabrás qué es el amor. No lo puedo definir. Puedo enseñarte la forma en que crece. Te puedo enseñar cómo plantar un rosal, cómo regarlo, cómo fertilizarlo, cómo protegerlo. Luego un día, inesperadamente, aparece la rosa y tu casa se llena de fragancia. Así es como surge el amor.

 

 

EL MATRIMONIO

ES PROSTITUCION

 

La palabra "amor" puede tener dos significados absolutamente diferentes; no sólo diferentes, sino diametralmente opuestos. Un significado es el amor como relación de pareja; el otro es el amor como un estado del ser.

En el momento en que el amor se vuelve una relación de pareja, se convierte en esclavitud, porque hay expectativas, hay exigencias, hay frustraciones, y existe un esfuerzo desde ambas partes por dominar. Se convierte en una lucha por el poder.

La relación de pareja no es lo adecuado, por lo menos para mi gente. Pero el amor como un estado del ser es una palabra totalmente diferente. Significa que tú simplemente amas; no estás estableciendo una relación de pareja. Tu amor es como la fragancia de una flor. No crea una relación, no te pide que seas de una forma determinada, que te comportes de cierta manera, que actúes de cierta forma. No exige nada. Simplemente comparte. Y en este compartir, tampoco existe el deseo de recibir una recompensa. El mismo compartir es la recompensa.

Cuando el amor se convierte para ti en una fragancia, tiene una tremenda belleza y posee algo que está muy por encima de la mal llamada humanidad. Tiene algo de divino.

Cuando el amor es un estado, no puedes hacer nada con respecto a él. Irradiará, pero no creará ninguna prisión para nadie, ni te permitirá ser aprisionado por ninguna otra persona.

La relación de pareja como tal, real o imaginaria, es una especie muy sutil de esclavitud psicológica. O esclavizas al otro, o tú mismo te conviertes en un esclavo.

Otro punto a resaltar es que no puedes esclavizar a alguien sin transformarte tú mismo en un esclavo. La esclavitud es un arma de doble filo. Se puede ser más fuerte o más débil, pero en toda relación tú te conviertes en el carcelero y el otro se convierte en el prisionero. Desde su lado, él es el carcelero y tú el prisionero. Y ésta es una de las causas fundamentales por las que la Humanidad está viviendo con tanta tristeza, en un estado tan penoso.

Deja que tu amor sea tu estado de ser. No es que te enamores, sino que simplemente amas. ¡Sencillamente, ésta es tu naturaleza!

Para ti el amor es sólo la fragancia de tu ser. Incluso estando solo, estás rodeado de energía amorosa. Aunque toques una cosa muerta, como una silla, tu mano desprende amor, no importa a quién. El estado de amor no está dirigido a alguien o algo en particular.

Pero solamente puedes estar en un estado de amor si dejas de lado el viejo patrón mental sobre las relaciones afectivas. El amor no es una relación.

Dos personas pueden ser muy afectuosas estando juntas. Cuanto más afectuosas son, menor es la posibilidad de una relación de pareja. Cuanto más amorosas son, mayor es la libertad que existe entre ambos. Cuanto más amor sienten, menor es la posibilidad de cualquier exigencia, cualquier dominación, cualquier expectativa. Y naturalmente, no existe ninguna frustración.

Yo estoy en contra de toda clase de relaciones de pareja o parentesco. Por ejemplo, no me gusta la palabra amistad, pero me encanta la palabra "amistosidad'. "Amistosidad' es una cualidad en ti. La amistad se transforma, otra vez, en una relación que depende de otro.

El amor es tan valioso que debería ser protegido de cualquier tipo de polución, de contaminación, de cualquier clase de envenenamiento. Las relaciones lo envenenan. Quiero que el mundo esté formado por individuos. Incluso el uso de la palabra "pareja" me hiere. Has destruido a dos individuos, y una pareja no es algo hermoso.

Deja que el mundo sea sólo de individuos y siempre que el amor florezca espontáneamente, haz de él un canto, una danza; vívelo, no lo conviertas en cadenas. Ni trates de esclavizar a nadie, ni permitas que nadie te esclavice. Un mundo que consista sólo de individuos libres será verdaderamente un mundo libre.

Una de las necesidades más grandes del hombre, es sentirse necesario. Por eso no puedo concebir ninguna época en que el amor no existiera. En tanto haya seres humanos, el amor seguirá siendo su experiencia más preciada. Y es algo que está disponible en la Tierra, pero no le pertenece a ella. Te da alas para volar como un águila bajo el sol. Sin amor no tienes alas.

Mas por ser el amor tan nutritivo y tan necesario, a su alrededor surgen toda clase de problemas. Quieres que tu amante o amado esté también mañana a tu disposición. Hoy ha sido precioso y estás preocupado por el mañana. De ahí surgió el matrimonio. Es solamente producto del miedo a que el amante o amado te puedan dejar mañana, así que haces un contrato ante la sociedad y ante la ley. Pero eso es feo, es algo absolutamente feo, repugnante. Hacer del amor un contrato significa que pones a la masa colectiva por encima de tu individualidad y buscas el apoyo de la justicia, del ejército, de la policía, de los jueces, para cerciorarte de que tu cautiverio sea absolutamente cierto y seguro.

Mañana por la mañana... uno nunca sabe. El amor llega como brisa; puede volver otra vez, puede no volver. Y cuando no llega,... tan sólo por respetar la ley, a causa del matrimonio y la respetabilidad social, casi todas las parejas en el mundo han sido reducidas a la prostitución.

Vivir con una mujer que no amas, vivir con un hombre al que no amas, convivir por seguridad, por conveniencia, por apoyo económico, vivir por cualquier razón excepto por amor, es simplemente prostitución.

Me gustaría que la prostitución desapareciera completamente del mundo.

Todas las religiones han querido eso, que no haya prostitución. Pero así es la estupidez humana. Estas mismas religiones que no quieren que haya prostitución son la causa de la prostitución, porque por un lado, sostienen el matrimonio y por el otro, están en contra de la prostitución.

El matrimonio en sí mismo es una prostitución. Si yo confío en mi amor, ¿por qué he de casarme? La propia idea de casarse es una desconfianza. Y algo que nace de la desconfianza no ayudará a que tu amor crezca en profundidad y altura. Lo destruirá.

El amor es auténtico sólo cuando da libertad. Deja que este sea el criterio. El amor es verdadero solamente cuando no interfiere con la intimidad de la otra persona. Cuando respeta su individualidad, su privacidad. Pero todos los amantes que ves por todo el mundo, se esfuerzan para que nada sea privado: deben compartirse todos los secretos. Tienen miedo de tu individualidad, el uno del otro. Y albergan la esperanza de que destruyéndose mutuamente, sus vidas serán satisfactorias, serán una plenitud. Simplemente se vuelven cada vez más y más desgraciados.

Sé amoroso y recuerda: todo lo que es real, cambia. Se te han imbuido falsas ideas respecto a que el verdadero amor dura para siempre. Una verdadera flor, una rosa, no dura eternamente. Un ser vivo ha de morir algún día. La existencia es un cambio constante, pero la noción, la idea de que el amor debería ser permanente si es verdadero... y si el amor desaparece algún día, la conclusión natural, entonces, es que no era verdadero.

Quiero que sepas que el amor llega de improviso. No como una consecuencia de algún esfuerzo de tu parte, sino como un regalo de la naturaleza. En ese momento no lo hubieras aceptado si hubieses estado preocupado porque algún día, de pronto, pudiera terminar. Así como viene se va.

Pero no hay necesidad de preocuparse, porque si una flor se ha desvanecido, otras flores llegarán. Las flores siempre seguirán naciendo, pero no te aferres a una flor, de lo contrario, pronto te encontrarás aferrado a una flor muerta. Y esa es la realidad: la gente se aferra a un amor muerto, que alguna vez estuvo vivo.

Ahora sólo es un recuerdo y un dolor, y estás estancado por la respetabilidad de la ley.

Karl Marx tuvo la idea, la idea correcta, de que en el comunismo no habría matrimonios. Y cuando ocurrió la Revolución en Rusia, en los primeros cuatro, cinco años, intentaron que el amor fuese libre. Pero entonces se dieron cuenta de las dificultades prácticas de las que Marx no se había dado cuenta; él sólo pensaba y la dificultad más grande era que sin matrimonio, la familia desaparece y la familia es la columna vertebral, el sostén mismo de la sociedad, de la nación. Si la familia desaparece, la nación no puede durar mucho.

Y después de sólo cinco años de revolución, el partido Comunista de Rusia cambió totalmente la idea. Nuevamente se apoyó el matrimonio permitiéndose el divorcio, pero de mala gana, creándose toda clase de obstáculos de forma que la unidad familiar permaneciera, porque ahora estaban interesados en tener una nación. Sin la nación no habría políticos, no habría gobierno.

Y desde entonces ni siquiera se ha vuelto ha hablar de ello, de que una de las ideas fundamentales de Marx era que el matrimonio había surgido como consecuencia de la propiedad privada. Por lo tanto, cuando la propiedad privada desaparece, el matrimonio tiene que desaparecer. Nadie habla de esto. He estado hablando con comunistas, pero ellos han caído en la misma trampa que todas las religiones. "Das Kapital" de Karl Marx, se ha convertido en su Sagrada Biblia, en su santo Corán; no puedes cambiar nada.

Yo dije: "Es verdad, no estoy diciendo que le cambies algo, sino que hagas lo que él dice". Tampoco le están haciendo caso. Han empezado a venerarle. Esa es toda la estrategia del hombre para evitar cualquier auténtica revolución en el mundo: empezar a rendir culto.

No quiero que exista la familia, no quiero que existan las naciones, no quiero que el mundo esté dividido en partes. Quiero un mundo formado por individuos libres viviendo el amor espontáneo, viviendo en silencio, juguetonamente, sin condenar el placer, sin ningún miedo al infierno y sin ningún deseo de tener una recompensa en el cielo, porque podemos crear el paraíso aquí. Tenemos todo el potencial para crearlo, pero no lo estamos usando. Por el contrario, estamos creando impedimentos para que la Tierra se convierta en el paraíso.

No estoy en contra del amor. Estoy totalmente a favor del amor; por eso estoy en contra de las relaciones estructuradas, en contra de los matrimonios. Es posible que dos personas puedan vivir toda su vida juntas. Nadie está diciendo que debes separarte, pero este vivir juntos sólo ha de ser por amor, sin interferir y sin violar la individualidad del otro, el alma privada del otro. Esa es su dignidad.

Te estoy hablando del amor como un fenómeno espiritual, no como biología. La biología no es amor, es deseo. La biología sólo está interesada en la continuación de las especies; la idea del amor sólo es un soborno biológico. En el momento en que ya le has hecho el amor a la mujer o al hombre descubres que ya no te interesa, por lo menos por veinticuatro horas. Y depende de tu edad; a medida que envejeces, son cuarenta y ocho horas, setenta y dos horas...

Hay un nuevo comandante de la Legión Extranjera Francesa y el capitán le está enseñando todos los edificios. Habiendo terminado la ronda, el comandante mira al capitán y le dice:

"Espere un minuto. No me ha mostrado ese pequeño edificio azul que está allí. ¿Para qué se usa?"

El capitán contesta: "Bueno, señor, Usted verá, ahí es donde guardamos el camello. Cada vez que los hombres sienten la necesidad de estar con una mujer... , "

"¡Basta!", dice el comandante disgustado.

Dos semanas más tarde, el comandante empieza a sentir la necesidad de una mujer. Llama al capitán y le dice: "Dígame algo capitán", bajando la voz y mirando furtivamente a su alrededor, pregunta: "¿Estará libre el camello pronto?"

El capitán le contesta: "Bueno, déjeme ver". Abre su libro. "Claro, sí señor, el camello estará libre mañana por la tarde, a las dos." "Anóteme", le dice el comandante.

Así que al día siguiente, a las dos, el comandante va a la casita azul y abre la puerta.

Dentro encuentra el camello más gracioso que jamás haya visto. Cierra la puerta.

El capitán oye tremendos bramidos y gritos, así que corre e irrumpe en la cabaña. Encuentra al comandante desnudo, cubierto de pelo de camello y barro.

"Este... perdóneme señor", dice el capitán, "pero, ¿no sería más prudente hacerlo como todos los demás hombres lo hacen, montando el camello hasta la ciudad y buscando una mujer?"

 

 

 

EL VERDADERO

ENEMIGO DEL AMOR

 

En vez del miedo, vive el amor; son polos opuestos. La gente piensa, por lo general, que el amor y el odio son opuestos; es un error, no lo son. Amor y odio es una energía. El amor se puede convertir en odio; son transformables. Por lo tanto no son opuestos, sino complementarios.

En realidad, amamos y odiamos a la misma persona; van siempre juntos. No son enemigos, son amigos. La verdadera oposición es entre el amor y el miedo.

Nunca están juntos; si te has apegado demasiado al miedo, el amor desaparece. El miedo no puede convertirse en amor, el amor no puede convertirse en miedo; no son transformables.

Sólo el amor te enriquece. El miedo invalida, paraliza y cuanto más te paralizas, más miedo tienes; es un círculo vicioso. El amor te da alas, te ayuda a relajarte en la vida, te da valor para experimentar la vida de diferentes maneras. Te permite la vida en toda su extensión, es multidimensional. Es todo el arco iris, todos los colores de la vida. Así que en primer lugar deja de lado el miedo y embébete más y más de amor. Reemplaza el miedo por amor.

Y en segundo lugar, piensa en el cielo, en la inmensidad; piensa en la libertad, en el infinito. No pienses en cosas pequeñas, en trivialidades. El miedo siempre piensa en pequeñeces, el amor nunca piensa en pequeñeces. El amor está dispuesto a sacrificarlo todo; sólo piensa en la inmensidad. Es un águila en el viento, va en búsqueda de lo desconocido.

 

 

 

SOBRE EL AMOR

A SI MISMO

 

Osho:

Enseñas a las personas a cuidarse a sí mismas, antes de tratar de cuidar a los demás. Esto parece ir en contra de las muchas religiones del mundo que enseñan a servir a la Humanidad y a ellos debe de parecerles una actitud muy egoísta. ¿Puedes hablar sobre esto?

No sólo va en contra de muchas religiones, va en contra de todas las religiones del mundo. Todas enseñan el servicio a los demás, el altruismo. Pero para mí, el cuidado de uno mismo es un fenómeno natural.

El altruismo es impuesto. El egoísmo es parte de tu naturaleza.

A no ser que llegues a un punto en que tu ser se disuelva en lo universal, no puedes ser verdaderamente altruista. Puedes aparentarlo. Sólo serás un hipócrita y no quiero que mi gente sea hipócrita. Así que es un poco complicado, pero se puede comprender.

Primero, el egoísmo es parte de tu naturaleza. Tienes que aceptarlo. Y si es parte de tu naturaleza, debe estar al servicio de algo muy esencial, si no, no hubiese estado allí en absoluto.

Gracias al egoísmo, has sobrevivido, te has hecho cargo de ti mismo. De otro modo, la Humanidad hubiese desaparecido hace ya mucho tiempo.

Piensa tan sólo en un niño que no sea egoísta, que hubiera nacido altruista. No sería capaz de sobrevivir; moriría. Porque incluso respirar es egoísta, comer es egoísta. Cuando hay millones de personas que tienen hambre tú estás comiendo; cuando hay millones de personas enfermas, sin salud y muriendo, tú estás sano.

Si un niño naciese sin egoísmo como parte intrínseca de su naturaleza, no podría sobrevivir. Si una serpiente se acercara a él, ¿qué necesidad tendría de evitarla? Dejaría que le mordiera. Es tu egoísmo el que te protege; de lo contrario, te cruzarías en el camino de la serpiente.

Si un león salta sobre ti y te mata, déjalo. Eso es altruismo. El león tiene hambre, le provees de alimento, ¿quién eres tú para interferir? No deberías protegerte, no deberías luchar. Deberías simplemente ofrecerte al león, en una bandeja. Eso sería altruismo.

Todas esas religiones han estado enseñando cosas que son contrarias a la naturaleza. Esta es una de ellas.

Yo enseño la naturaleza. Te enseño a ser natural, absolutamente natural, desvergonzadamente natural.

Sí, te enseño egoísmo. Nadie antes de mí lo ha dicho. No tenían las agallas de decirlo. ¡Y eran todos egoístas ! Esta es la parte más asombrosa de toda la historia.

¿Por qué un monje se tortura a sí mismo? Existe un motivo. Quiere llegar al Paraíso y allí disfrutar de todos los placeres. No está sacrificando nada, simplemente está negociando. Es un hombre de negocios y sus escrituras dicen "Mil veces más te será dado". Y esta vida es realmente muy corta; setenta años no es mucho. Si sacrificas los placeres de setenta años por una eternidad de placeres, haces un buen negocio. Yo no creo que esto sea ausencia de egoísmo.

¿Y por qué estas religiones han estado enseñándote a servir a la Humanidad? ¿Cuál es el motivo? ¿Cuál es la meta? ¿Qué provecho sacarás de ello? Es posible que nunca te hayas hecho esta pregunta. No es servicio...

Todas estas religiones que hablan de servir a los demás están interesadas en que la Humanidad permanezca pobre, en que la gente siga necesitando ayudas, en que haya huérfanos, viudas, ancianos a los que nadie cuida, mendigos. Esta gente es necesaria, absolutamente necesaria. Si no, ¿qué pasaría con estos grandes servidores de la Humanidad? ¿Qué sucedería con todas esas religiones y sus enseñanzas? ¿Cómo entraría la gente en el reino de Dios? Esta gente es utilizada como escalera.

¿Y tú llamas a esto altruismo? ¿Es altruista un misionero? Está salvando a los demás para su propia causa. En el fondo es un egoísta, pero ahora se cubre con una hermosa palabra: altruismo, servicio.

¿Pero por qué existe la necesidad de servir a los demás? ¿Por qué ha de haberla? ¿No podemos acaso acabar con esas oportunidades para el servicio? Podemos, pero las religiones se enojarían mucho. Si no hubiese gente pobre, hambrienta, gente que sufre, enfermos, ellas perderían todo su fundamento, porque éste es su negocio. Y la ciencia está en condiciones de lograrlo. Hoy en día está por completo en nuestras manos. Lo hubiera estado hace ya mucho tiempo si estas religiones no hubiesen acabado con toda aquél que podía contribuir al saber, que podía destruir todas las oportunidades de ayudar a los demás. Pero estas religiones han estado en contra de cualquier progreso científico y aún así hablan de ayudar a los demás.

Necesitan esa gente. Su necesidad no es altruista, es totalmente egoísta. Es motivada. Hay una meta que alcanzar.

Por lo tanto te digo que "servir a los demás" es una expresión grosera. Nunca la uses. Sí, puedes compartir, pero nunca humilles a nadie sirviéndole. Es humillante.

Cuando sirves a alguien te sientes muy bien... has reducido al otro al nivel de gusano, infrahumano. Y eres tan superior que has sacrificado tus propios intereses y estás sirviendo a los pobres. Simplemente los estás humillando.

Si tienes algo, algo que te proporciona alegría, paz, éxtasis, compártelo. Y recuerda que cuando compartes hay un motivo. No te estoy diciendo que por compartir llegarás al cielo. No te estoy dando meta alguna.

Te estoy diciendo, que con sólo compartir estarás tremendamente satisfecho. En el compartir mismo está la satisfacción, no hay ninguna meta; no está orientado hacia ningún fin. Es un fin en sí mismo.

Y sentirás agradecimiento hacia la persona que aceptó compartir contigo. No sentirás que ella tenga que agradecerlo, porque no le has hecho un servicio. Y solamente esta gente que cree en el compartir en vez del servir puede destruir todas las oportunidades, esas repugnantes situaciones que se dan por doquier.

Todas las religiones han estado explotando esas oportunidades. Pero les dan buenos nombres... Se han vuelto muy hábiles, dando, durante miles de años, buenos nombres a cosas repugnantes . Y cuando empiezas a darle un nombre bonito a algo feo, existe la posibilidad de que tú mismo termines por olvidar que sólo era una tapadera. Por dentro la realidad es la misma.

No hay necesidad de servidores públicos, de misioneros, ni gente de su clase. Lo que necesitamos es más inteligencia.

Así que yo enseño egoísmo.

Quiero que llegues primero, a tu propio florecimiento. Sí, parecerá egoísmo; no tengo ninguna objeción a la apariencia de egoísmo. Para mí está bien.

Pero, ¿es la rosa egoísta cuando florece? ¿Es el loto egoísta cuando florece? ¿Es el sol egoísta cuando brilla? Así que, ¿por qué tendrías que preocuparte por ser egoísta?

Naces. El nacimiento es sólo una oportunidad, solamente un principio, no el fin. Tienes que florecer. No lo desperdicies en ningún tipo de estúpido servicio .

Tu primera y primordial responsabilidad es florecer, hacerte completamente consciente, lúcido, alerta, y en esa consciencia serás capaz de ver lo que puedes compartir y como puedes solucionar los problemas.

El noventa y nueve por ciento de los problemas del mundo pueden ser resueltos. Quizás el uno por ciento de los problemas no pueda ser resuelto. Así pues, puedes compartir con esa gente todo lo que puedas, pero antes tienes que tener algo que compartir.

Hasta ahora, todas estas religiones no han ayudado a la humanidad a solucionar ni el más mínimo problema.

Considera tan solo lo que te estoy diciendo, ¿han solucionado algún problema? Y han estado con este negocio del servir a los demás durante millones de años.

Los pobres siguen pobres y cada vez se hacen más pobres. Los enfermos siguen existiendo, la vejez sigue existiendo. Toda clase de enfermedades, toda clase de crímenes continúan... y van en aumento. Cada año hay más crímenes en el mundo, más que el año anterior. Es extraño, las prisiones siguen aumentando; piensan que van a detener el crimen, pero con ellos el crimen sigue aumentando.

En alguna parte hay algo básicamente equivocado. Lo que están haciendo no tiene relación con el problema. La persona que está cometiendo un crimen no es un criminal, es un enfermo. No necesita ser arrojado a una prisión y torturado, tiene que ser internado en un hospital psiquiátrico y atendido médicamente, con respeto. No es culpa suya.

Ahora contamos con todos los recursos para transformar a ese hombre en un ser humano digno.

No es necesario servir a los demás; lo necesario es compartir tu consciencia, tu conocimiento, tu ser, tu respeto. Pero claro, primero debes tenerlo.

Para mí, el problema más grande de la Humanidad es que no sabe nada acerca de meditación. Para mí, ése es el mayor problema. Ni la población, ni la bomba atómica, ni el hambre... no, ésos no son los problemas básicos; pueden ser fácilmente solucionados por la ciencia.

El único problema básico que la ciencia no será capaz de solucionar es que la gente no sabe cómo meditar.

A mi gente le digo: primero sé egoísta, completamente egoísta: florece. Logra el florecer, a desarrollar una fragancia y luego espárcela. Entonces compártela con esa gente desafortunada, que tiene el mismo potencial que tú, pero a quienes la vida no ha dado la oportunidad de ir hacia dentro, para saborear su propia divinidad.

Estoy en contra de todas las religiones, porque para mí, lo que han hecho es completamente inútil. Pero lo hacen con hermosas palabras y esconden cosas tras esas bellas palabras.

Te enseño a ser natural. Y te enseño a aceptar tu naturalidad. Hay algo que sé con seguridad: cuando hayas florecido, compartirás. No hay forma de evitarlo. Cuando la flor se abre no hay modo para ella de retener su fragancia y mantenerla aprisionada. La fragancia escapa. Se extiende en todas las direcciones.

Así que, primero tienes que estar satisfecho, contento. Primero, sé. Después, desde tu ser surgirá una fragancia que se extenderá a muchos. Y no será un servicio, será pura alegría de compartir. Y no hay mayor felicidad que la de compartir tu felicidad.

 

 

 

EL AMOR ES UN LUJO

 

Osho:

¿Qué sucede con el amor si no hay nada ni nadie que lo reconozca y disfrute?

El hombre madura en el momento en que empieza a amar en vez de necesitar, en que empieza a desbordarse, a compartir, en que empieza a dar. El énfasis es totalmente diferente. Con el amor, el énfasis está en cómo dar, cómo dar más y cómo dar incondicionalmente. Esto es crecimiento; la madurez llegando a ti.

¿Cómo puede la necesidad ser amor? El amor es un lujo. Es abundancia. Es tener tanta vida que no sabes qué hacer con ella, así que la compartes. Es tener tantas canciones en tu corazón que tienes que cantarlas; las escuche alguien o no, eso no es lo importante. Si nadie escucha, también tendrás que cantarlas, tendrás que bailar tu danza.

El otro puede hacer lo mismo, el otro puede no hacerlo, pero en lo que a ti concierne, estás fluyendo, estás desbordándote. Los ríos no fluyen para ti; están fluyendo tanto si estás como si no estás. No fluyen para saciar tu sed, no fluyen para tus campos sedientos; están simplemente ahí, fluyendo. Puedes saciar tu sed, puedes no hacerlo; eso depende de ti. Realmente el río no estaba fluyendo para ti, el río estaba simplemente fluyendo. Que puedas recoger de allí agua para tus campos es accidental, que puedas usar su agua para tus necesidades es accidental.

Cuando no tienes amor, le pides al otro que te lo dé. Eres un mendigo. Y el otro te está pidiendo que se lo des a él o a ella. Ahora bien, dos mendigos extendiendo sus manos uno hacia el otro y ambos con la esperanza de que el otro lo tenga... naturalmente ambos se sienten derrotados y ambos se sienten engañados.

Esta es la paradoja: aquellos que se enamoran no tienen amor, por eso se enamoran. Y porque no tienen amor, no pueden darlo. Y algo más: una persona inmadura sólo se enamora de otra persona inmadura, porque sólo ésta pueden comprender el lenguaje de la otra. Una persona madura ama a una persona madura. Una persona inmadura ama a una persona inmadura.

El problema básico del amor es madurar primero, entonces encontrarás una pareja madura; entonces la gente inmadura no te atraerá para nada. Es sencillamente así. Si tienes veinticinco años de edad, no te enamorarás de un bebé de dos años, no bajarás de nivel. Es exactamente así. Cuando eres una persona madura, psicológica y espiritualmente, no te enamoras de un bebé. No sucede, no puede suceder. Te das cuenta de que no tendría ningún sentido.

En efecto, una persona madura, "no cae en un estado de enamoramiento", sino que se eleva en el amor . La palabra "caer" no es correcta. Sólo la gente inmadura cae; tropiezan y "caen enamorados" (*). De algún modo se las arreglan para estar de pie. Pero apenas encuentran a un hombre o una mujer, ya no se las arreglan tan bien. Se pierden y caen. Estuvieron siempre a punto de caer al suelo y arrastrarse. No tienen espina dorsal, no tienen la integridad necesaria para permanecer erguidos estando solos.

Una persona madura tiene la integridad necesaria para estar sola. Y cuando una persona madura da amor, lo da sin ataduras: simplemente da. Y cuando una persona madura da amor, se siente agradecida de que tú hayas aceptado su amor, no viceversa. No espera que se lo agradezcas. No, en absoluto, ni siquiera necesita de tus gracias. Te da las gracias por aceptar su amor.

Y cuando dos personas maduras están enamoradas, ocurre una de las más grandes paradojas de la vida, uno de los fenómenos más bellos: están juntos y sin embargo tremendamente solos; están tan unidos que casi son uno. Pero su unión no destruye su individualidad, de hecho, la realza; se vuelven más individuos. Dos personas maduras enamoradas se ayudan mutuamente a ser más libres. No implica política, ni diplomacia, ni esfuerzo alguno por dominar. ¿Cómo puedes dominar a la persona que amas?

Cuando has llegado a casa, cuando te has enterado de quién eres, el amor surge en tu ser. Entonces la fragancia que desprendes se esparce y puedes dársela a otros. ¿Cómo puedes dar lo que

 

* N. del T. juego de palabra en inglés en el original entre "to fall in love", lit. "caer en el amor", enamorarse y "to rise in love", lit. "elevarse en el amor".

no tienes? Para poder dar algo, el requisito básico y primordial es tenerlo. ¿Cómo puedes dar regalos cuando no los tienes? Lo escuchas y lo entiendes, pero el problema surge porque tu entendimiento es intelectual. Si ha penetrado en tu ser, si has visto su verdad, no surgirá ninguna pregunta.

Entonces olvidarás todas tus relaciones de dependencia y empezarás a trabajar en tu propio ser, aclarando, limpiando, haciendo tu núcleo interior más alerta, consciente; empezarás a trabajar en esto. Y cuando empieces a sentir que estás logrando una cierta totalidad, te darás más cuenta de que el amor está creciendo contigo, es un subproducto.

No necesita ser reconocido, no necesita reconocimiento, no necesita certificados, no necesita que nadie lo pruebe. El reconocimiento del otro es accidental, no es esencial para amar; el amor seguirá fluyendo. Aunque nadie lo saboree, aunque nadie lo reconozca, aunque nadie se sienta feliz, aunque a nadie le encante, el amor seguirá fluyendo, porque en su mismo fluir te sientes tremendamente alegre, tremendamente feliz. En el fluir mismo... Cuando tu energía está fluyendo...

Estás sentado en una habitación vacía y la energía está fluyendo y llenando la habitación vacía con tu amor; no hay nadie allí, las paredes no te dirán: "Gracias." No habrá nadie para reconocerlo, no habrá nadie para saborearlo. Pero eso no importa en absoluto.

Tu energía liberándose, fluyendo... te hará feliz. La flor es feliz cuando libera su fragancia a los vientos; que el viento lo sepa o no, ésa no es la cuestión.

Yo soy, yo soy. Haya discípulos o no, eso carece de importancia. No dependo de ti. Y todo mi esfuerzo aquí es conseguir que tampoco tú dependas de mí. Estoy aquí para darte libertad. No quiero, de ninguna forma, anularte. Sólo quiero que seas tú mismo. Y el día en que esto suceda, cuando seas independiente de mí, serás capaz de amarme realmente. No antes.

Yo te amo. No puedo evitarlo. No es cuestión de que pueda amarte o no, simplemente te amo. Si no estuvieses aquí, este auditorio estaría lleno de mi amor, no habría ninguna diferencia. Estos árboles todavía recibirían mi amor, estos pájaros lo seguirían recibiendo. E incluso si todos los árboles y los pájaros desaparecieran, no sería diferente; el amor seguiría fluyendo. El amor es, y por tanto el amor fluye.

 

 

 

AMOR Y MEDITACIÓN

 

Osho:

En lo profundo de mí hay un anhelo de amor permanente. ¿Es eso una estupidez?

El amor puede existir en dos dimensiones: horizontal o vertical. Estamos familiarizados con el amor horizontal; ésa es también la dimensión del tiempo. La vertical es la dimensión de la eternidad.

En tu corazón anhelas lo permanente; ahí has mal interpretado. Pero esa mala interpretación es casi universal porque conocemos sólo un plano: el horizontal, la dimensión del tiempo. En esa dimensión hay sólo dos posibilidades:

O algo es momentáneo, o es permanente. Pero lo permanente no es otra cosa que muchos momentos uno junto al otro; eso también empieza y termina. La permanencia no es eterna, no puede serlo. Nada puede ser eterno en el tiempo. Lo que nace en el tiempo está destinado a morir con el tiempo. Si hay un principio, hay un fin.

Y tu amor tiene un comienzo; empieza en un cierto momento en el tiempo. Entonces tiene que acabar. Sí, puede terminar más tarde o más temprano. Si termina rápido tú lo llamas momentáneo; si tarda un poco más de tiempo en llegar a su fin, lo llamas permanente. Pero esa permanencia tampoco llenará de satisfacción al corazón, porque el corazón anhela aquello que no acaba nunca, aquello que es para siempre. Es la añoranza de Dios. Dios es otro nombre para el amor eterno.

Pero la mente no sabe nada acerca de la eternidad. El corazón añora lo eterno, pero la mente continuamente interpreta los anhelos del corazón. Y la mente sólo conoce, o bien un amor vivido durante muy poco tiempo, o el amor vivido durante un poquito más de tiempo. Pero aunque el amor perviva un poco más, el miedo de que se acabe siempre estará ahí. Y tu miedo está justificado; se va a terminar. En realidad, durará más si no eres inteligente. Si eres muy, muy torpe y muy, muy poco inteligente te llevará mucho tiempo el darte cuenta de la futilidad de ese amor. Si eres muy inteligente se acabará rápido porque verás que no es gran cosa.

Cuanto más inteligente es una persona, más corta será la duración de su amor, del amor tal y como lo conoces. Por eso a medida que la Humanidad se vuelve más inteligente, el amor se va convirtiendo en un fenómeno de corta duración. En el pasado era casi permanente; no había algo como el divorcio. Todavía no hay algo como el divorcio en los países incultos. Cuanto más educado, culto y sofisticado se vuelve un país, el promedio de divorcios aumenta en la misma proporción, por la sencilla razón de que la gente se da cuenta de que se aburre el uno del otro. No tiene sentido seguir alargándolo, es mejor terminar.

Pero la mente puede terminar una cosa e inmediatamente sustituirla por otra ilusión, una y otra vez. La mente no aprende. Incluso la persona inteligente sigue sin aprender. Y la mente se ha hecho tan poderosa que nada de lo que surge del corazón llega nunca a ti, a tu ser, sin que ella la interprete.

El corazón dice "eternidad" y la mente interpreta "permanencia". Ahí es donde te equivocas. El anhelo del corazón es una dimensión vertical; ésa es la dimensión de la meditación.

No te estás comportando como un estúpido por culpa del anhelo del corazón, sino que lo estás interpretando mal. Tú anhelas un amor que nazca de la meditación, que no nazca de la mente. Ese es el amor del que hablo continuamente. Ese es el amor del que habla Jesús; ése amor es Dios. No es tu amor; tu amor no puede ser Dios. Tu amor es solamente un fenómeno mental; es biología, es fisiología, es psicología, pero no es eterno.

Te sugiero que si realmente estás dispuesto a satisfacer el anhelo de tu corazón, olvides entonces todo lo referente al amor. Primero dedícate a la meditación, porque el amor surgirá de la meditación. Es la fragancia de la meditación. Meditación es la flor. Deja que se abra. Deja que te ayude a moverte en la dimensión de lo vertical, en la no mente, en la ausencia de tiempo, y entonces, de pronto, verás que la fragancia está ahí. Entonces es eterno, entonces es incondicional.

Ningún sueño puede ser permanente y tu amor es un sueño. Y la mente sólo puede soñar; no puede darte la realidad.

Sal de la mente. Olvida todo sobre el amor. No tienes ninguna comprensión del amor; no puedes tenerla. Sólo a través de la meditación cambiarás la dimensión de tu ser. De la horizontal pasarás a la vertical. De vivir en el pasado y en el futuro... Ahora bien, ¿por qué ese querer la permanencia? "Permanencia" quiere decir que estás tratando de contar incluso con el futuro. Quieres que siga siendo como es, aun en el futuro, pero, ¿por qué? En realidad ya debe de haber volado lejos; sólo entonces empiezas a pensar en lo permanente.

Cuando dos amantes están realmente ilusionados no piensan en la permanencia de su amor. Pregunta a cualquier pareja de amantes en sus días de luna de miel; no les importa. Saben que van a estar juntos para siempre.

Pero en el momento en que empieza a escaparse de tus manos, la mente dice: "Ahora aférrate. Hazlo permanente. Haz todo lo que puedas para hacerlo permanente. No te fijes en las fisuras que se están produciendo. No mires, evítalo, olvídalas del todo. Sigue tapándolas, arréglatelas de algún modo".

Pero estás pidiendo lo imposible.

Yo te puedo enseñar meditación y desde ella surgirá una cualidad diferente de amor . Entonces no será tontear. Entonces será sabiduría, no tontería. Entonces no "caes enamorado" (*); te elevas en el amor. Entonces el amor es una cualidad tuya.

Así como la luz rodea a la llama, el amor te rodea. Tú eres amoroso, eres amor.

Entonces es eterno. No está dirigido a nadie. Cualquiera que se acerque beberá de él. Cualquiera que se acerque a ti resultará fascinado por él, enriquecido por él. Un árbol, una roca, una persona, un animal, no importa. Incluso si estás sentado, solo... Buda, solo, sentado bajo su árbol está irradiando amor. El amor está constantemente lloviendo a su alrededor. Eso es eterno y ése es el verdadero anhelo del corazón.

 

 

 

 

 

* N. del T.- Ver nota pag. 88

 

 

 

 

Tercera parte

RISA

 

Para mí, el sentido del humor debe ser la piedra angular de la futura "religiosidad" del hombre.

Osho

 

 

 

Una vivaz "profesional" de Nueva York se casó con Estéfano, un joven y guapo labrador italiano. No se sentía contenta con su conducta social y comenzó a tratar de corregirle inmediatamente.

Durante el banquete de bodas, le corregía continuamente sus errores, diciéndole lo que debía decir, qué cuchillo utilizar en la mesa y cómo tenía que pasar la mantequilla. Por fin el banquete terminó y se fueron a la cama.

Estéfano inquieto entre las sábanas, inseguro de sí mismo, se dirigió finalmente a su nueva esposa y tartamudeó: "¿Me puedes pasar el coñito, por favor?"

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS ASNOS NO SE RIEN

 

No ves a los asnos reírse, tampoco ves a los búfalos disfrutando con una broma. Solamente es el hombre el que puede disfrutar de una broma, que puede reírse.

¡Tus santos son como los búfalos y los asnos! Han caído muy bajo, han perdido algo de inmenso valor. Sin la risa el hombre es como un árbol sin flores.

Pero la sociedad necesita gente seria: presidentes, primeros ministros, vicecancilleres, profesores, papas, shankaracharyas , ayatollahs, imans, toda clase de sacerdotes, maestros, comisionados, recaudadores, gobernadores... Todos tienen que ser serios. Si tienen algún sentido del humor, la sociedad teme que pierdan la eficacia. Si poseyeran sentido del humor se volverían humanos. Se espera de ellos que sean como máquinas. El modo de caminar de Adolfo Hitler es mecánico. Mira su retrato, la manera cómo está de pie, cómo camina, cómo recibe el saludo y cómo saluda. Parecen casi mecánicas, como si en vez de un hombre fuera un robot. Su cara, sus gestos, todos son como los de un robot. Convirtió a toda Alemania en un robot. Destruyó a Alemania más que a nadie, pero creó un ejército muy eficaz. Un ejército eficiente sólo es posible si la gente pierde toda inteligencia y todo aquello que la inteligencia comprende.

El sentido del humor es una de las cosas más esenciales de la inteligencia. En el momento en que lo pierdes, perderás también la inteligencia; cuanto más sentido del humor tengas, más inteligente serás. No se trata de cómo destapar el sentido del humor; simplemente elimina las barreras. Ya está ahí. Sólo elimina algunos obstáculos que tus padres y la sociedad te han impuesto para impedirlo. La sociedad te enseña el control sobre ti mismo y el sentido del humor significa relajación...

No puedes reírte ante tus mayores, ni frente a tus maestros, ni frente a tus sacerdotes, ni puedes reírte en las iglesias.

Y los cristianos dicen que Jesús nunca se rió. ¡No puedo creer que él fuera un búfalo! Era uno de los hombres más grandes, más inteligentes, que jamás haya caminado sobre la tierra. Debió de haber reído y disfrutado. Fue un hombre más terrenal que Buda. Vivió apasionadamente y más intensamente que ningún otro iluminado que jamás haya existido. Amaba la compañía de las mujeres. Tenía bellas discípulas, hasta la prostituta más famosa de aquellos tiempos, María Magdalena. Amaba comer y beber. Fue la única persona Iluminada que amaba el vino. ¡Un verdadero hombre! Y amaba mucho las fiestas. Todas las noches había fiesta y la fiesta se extendía durante horas.

Jesús era un hombre de la tierra. Repetía muchas veces, muchas veces: "Soy el hijo de Dios..." y repetía muchas más: "Soy el hijo del hombre". Estaba más cerca de la Tierra que del cielo. Era una persona muy terrenal. Tuvo que haber reído, gozado. Pero los curas y los papas y las iglesias son muy serios. Entrar a una iglesia es como entrar a un cementerio. Tienes que estar serio, tenso.

Todo eso tiene que ser desechado.

En Londres, Lady Ashcroft decidió ofrecer una fiesta y para ello contrató a una criada, la señorita Scapeccia, quien recientemente había emigrado a Inglaterra.

—"No te olvides de las pinzas para el azúcar", ordenó la dama inglesa. "No es muy agradable el que los hombres, cuando van al baño a orinar y se "la" sacan, "la" guarden de nuevo y que luego tomen el terrón de azúcar con los dedos".

"Sí, se-eñora", contestó la chica italiana.

Más tarde en la noche cuando los invitados se fueron, Lady Ashcroft dijo:

—"Señorita Scapeccia, ¡creía haberle dicho que pusiera las pinzas para el azúcar!"

—"Las puse afuera, señora. ¡ Se lo juro!"

—" Bueno, ¡no las he visto sobre la mesa!"

"¿Sobre la mesa? ¡Las puse en el baño!"

Brambilla le dio a su hijo Aldo como regalo de boda doscientos dólares. Dos semanas después le preguntó: "¿Qué hiciste con el dinero?"

—"Compré un reloj de pulsera, papá," contestó el chico.

—"¡Estúpido!", gritó el padre. "¡Debiste haberte comprado un rifle!"

—"¡Un rifle! ¿Para qué?"

"Imagínate que algún día entras en tu casa y encuentras a un hombre durmiendo con tu mujer", le dijo el padre, "¿Qué harías? ¿Despertarle y preguntarle qué hora es?"

 

 

LA VIDA ES UNA

BROMA COSMICA

 

La vida es en su totalidad una gran broma cósmica. No es algo serio; tómala seriamente y la perderás. Compréndela únicamente a través de la risa.

¿No has observado que el único animal que ríe es el hombre? Aristóteles dijo que el único animal racional es el hombre. Eso puede no ser verdad, porque las hormigas y las abejas son muy racionales. De hecho, comparándolo con las hormigas, el hombre parece casi irracional. Y una computadora es muy racional. Comparado con una computadora, el hombre es muy irracional.

Mi definición del hombre es que es un animal que ríe. La computadora no ríe, tampoco las hormigas; las abejas no ríen, sólo el hombre puede reír. Es el punto más alto del desarrollo y es a través de la risa que llegarás a Dios, porque sólo a través de lo más alto en ti, podrás alcanzar lo esencial. La risa debe convertirse en el puente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL BUDA QUE RIE

 

La risa es la esencia misma de la religión. La seriedad nunca es religiosa, no puede ser religiosa. La seriedad es del ego, forma parte de la enfermedad misma. La risa es la ausencia de ego.

Sí, hay una diferencia cuando tú ríes y cuando ríe un hombre religioso. La diferencia es que tú siempre te ríes de otros y el hombre religioso se ríe de sí mismo, o de toda la ridiculez humana.

La religión no puede ser sino una celebración de la vida y la persona seria se convierte en un inválido; crea barreras. No puede bailar, no puede cantar, no puede celebrar. La dimensión misma de la celebración desaparece de su vida. Se vuelve como el desierto y si eres un desierto puedes seguir pensando y pretendiendo que eres religioso, pero no lo eres.

Puedes ser un sectario, pero no religioso. Puedes ser un cristiano, un hindú, un budista, un jaino, un musulmán, pero no puedes ser religioso. Crees en algo, pero no sabes nada. Crees en teorías. Un hombre demasiado cargado de teorías se vuelve serio. Un hombre que no tiene cargas, que no agobia su ser con teorías, comienza a reírse.

El juego de la Existencia es tan hermoso que sólo la risa puede ser la respuesta a ello. Sólo la risa puede ser la única oración real, el único agradecimiento.

En Japón, a un gran místico, Hotei, se le llamaba "el Buda que ríe". Fue uno de los místicos más amados en Japón y nunca pronunció una sola palabra. Cuando se Iluminó comenzó a reírse y siempre que alguien le preguntaba, "¿De qué te ríes?" él reía aún más. Iba de pueblo en pueblo, riéndose.

Se reunía una multitud y él reía. Y poco a poco,... porque su risa era muy contagiosa,... alguien en la multitud comenzaba a reír, uno por aquí, otro por allá y todos acababan riéndose, riéndose porque... ¿Por qué estaban riéndose?

Todos se preguntaban, "Esto es ridículo, este hombre es extraño, pero ¿por qué estamos riéndonos?"

Pero todos reían y todos estaban un poco preocupados. "¿Qué pensará la gente? No hay razón para reírse." Pero el público esperaba a Hotei porque nunca en toda su vida se habían reído con tal totalidad, con una intensidad tal que, después de reírse, descubrían que todos sus sentidos se habían aguzado. Sus ojos podían ver mejor; todo su ser se había vuelto liviano como si una gran carga hubiese desaparecido.

La gente le decía a Hotei: "Vuelve otra vez," y él se iba riendo a otro pueblo.

Durante toda su vida después de su Iluminación, durante cuarenta y cinco años, sólo hizo una cosa y ésa fue reírse. Ese era su mensaje, su evangelio, su sagrada escritura.

Y es digno de ser mencionado que, en Japón, a nadie se le recuerda con tanto respeto como a Hotei. En todas las casas encontrarás estatuas de Hotei. Y no hizo otra cosa que reírse; el origen de esta risa era tan profundo que contagiaba a todo el que la oía, desencadenando su ser, creando una sincronía.

Hotei es único. En todo el mundo no hay otro ser humano que haya hecho reír a tanta gente, sin razón alguna. Y sin embargo todos se alimentaban de aquella risa y todos se purificaban. Se sentían tan bien como nunca antes se habían sentido.

Algo desde una profundidad desconocida hacia repicar campanas en los corazones de la gente.

Este Hotei es tremendamente significativo. Raramente ha caminado sobre la Tierra un hombre como Hotei. Es una desgracia; más personas deberían ser como él, más templos deberían estar llenos de risa, baile, cánticos. Si se pierde la seriedad, no se pierde nada; de hecho, uno se vuelve más sano y completo. Pero se pierde la risa, lo has perdido todo. De repente, pierdes la festividad de tu ser; te vuelves descolorido, monótono; en cierta manera, muerto. Entonces, tu energía deja de fluir.

Pero es difícil comprender a Hotei. Para entenderlo tendrías que estar en esa dimensión festiva. Si estás demasiado cargado de teorías, conceptos, nociones, ideologías, teologías, filosofías, no serás capaz de ver quién es este Hotei, cuál es su significado; no sabrás por qué se ríe al verte. Se ríe porque no puede creer que un hombre pueda ser tan tonto y tan ridículo. Es como si un hombre se hubiese olvidado de cómo cocinar y tratara de vivir con lo que dice un libro de cocina, estudiando libros sobre alimentos, cómo prepararlos y cómo no prepararlos, discutiendo sobre esto y aquello... y estando hambriento todo el tiempo, muriéndose todo el tiempo, habiéndose olvidado por completo de que uno no puede vivir sólo de libros. Esto es lo que ha sucedido. La gente se ha olvidado completamente que la religión debe vivirse. Es algo que tiene que ser digerido, es algo que tiene que circular por tu sangre, convertirse en tus huesos, en tu médula misma. No puedes sólo pensar acerca de ella. El pensar es la parte más superficial de tu ser. ¡Tienes que absorber la religión!

Pero siempre que una verdad, un rayo de luz, está naciendo, los eruditos, de improviso, se reúnen—los intelectuales, los profesores, filósofos, los teóricos— y se lanzan sobre esa verdad y la trituran, la moldean, según teorías y escrituras sin vida. Eso que estaba vivo se convierte en un papel. La rosa real desaparece.

Una vez pasaba unos días en la casa de un amigo cristiano. Empecé a ojear su Biblia. En ella había una rosa. Debía de haberla guardado en esa Biblia hacía ya muchos años; estaba seca, muerta, aplastada entre las páginas de la Biblia. Comencé a reírme.

Vino corriendo desde el baño y dijo: "¿Por qué te estás riendo? ¿Qué ha pasado?"

Le respondí: "Lo mismo que le ha pasado a esta rosa, le ha sucedido a la Verdad. La rosa ha muerto entre las páginas de tu Biblia. Ahora sólo es una memoria de algo que estuvo vivo un día, sólo un recuerdo; toda la fragancia se ha ido, toda la vida se ha ido. Está tan muerta como una flor de plástico o una flor de papel. Tiene una historia pero no tiene futuro. Tiene un pasado, pero no tiene posibilidad de evolucionar. Y lo mismo le ha sucedido a la Verdad; ha muerto en las páginas de las escrituras."

Cuando la Verdad sucede es no-verbal, es silenciosa. Es tan profunda que no puede expresarse con palabras. Más adelante, más tarde o más temprano aparecerán quienes querrán expresarla en palabras, aparecerán los que la sistematizarán y al sistematizarla, la asesinarán.

Hotei vivió una vida totalmente diferente a la de un hombre religioso ordinario. Toda su vida no fue más que una continua risa. Se decía acerca de Hotei que incluso en sueños, algunas veces, comenzaba a reírse. Tenía una gran barriga que se convulsionaba con su risa. La gente le preguntaba: "¿Por qué te ríes? ¡Incluso mientras duermes!" La risa era algo tan natural en él que cualquier cosa le hacía reír. De este modo, toda su vida, despierto o dormido, fue una comedia.

Has convertido la vida en una tragedia. Has hecho de tu vida un trágico desorden. Aun cuando te ríes, no ríes. Aun cuando quieres reírte, la risa es forzada, estudiada, dirigida. No surge del corazón y , por supuesto, nunca del vientre. No es algo que surja de tu centro; es sólo algo pintado en la periferia. Ríes por razones que no tienen nada que ver con la risa.

Oí una vez...

En una pequeña oficina, el jefe estaba contando una viejísima anécdota que había repetido ya muchas veces. Y todos se reían. ¡Uno debe reírse! Estaban cansados de ella, pero el jefe es el jefe y cuando el jefe cuenta un chiste, debes reírte; es parte del deber. Sólo una mecanógrafa no reía y permanecía sentada , seria. El jefe le dijo: "¿Qué es lo que ocurre contigo? ¿Por qué no te ríes?" Ella respondió: "Me despido este mes, así que no tengo porqué."

La gente ríe por sus propias razones. Incluso la risa es como un negocio, incluso la risa es económica, política. La risa no es ahora sólo risa; toda su pureza se ha perdido. No te puedes reír de una manera pura, de un modo simple, como los niños. Y si no puedes reír puramente, estás perdiendo tu virginidad, tu pureza, tu inocencia.

Observa a un niño pequeño, observa su risa, lo profunda que es; surge de su mismo centro. Cuando nace un niño, la primera actividad social que aprende—o quizás no sea correcto decir "aprende", pues ya la trae consigo—es sonreír; la primera actividad social. Por el mero hecho de sonreír entra a formar parte de la sociedad. Esto parece muy natural, espontáneo. Otras cosas vendrán más adelante; ése—cuando sonríe— es su primer vislumbre de lo que es estar en el mundo. Cuando una madre ve a su hijo riendo, se siente tremendamente feliz, porque esa sonrisa indica salud, esa sonrisa denota inteligencia, esa sonrisa muestra que el niño no es estúpido, ni retrasado. La sonrisa revela que el niño va a vivir, va a ser feliz. La madre está, sencillamente, emocionada.

Reír es la primera actividad social y debe seguir siendo la actividad social básica. Uno debe seguir riéndose toda su vida. Si puedes reírte en toda clase de situaciones, estarás capacitado para enfrentarte a ellas, y eso te dará madurez. No te estoy diciendo que no llores. En efecto, si no puedes reír, no puedes llorar. Van juntos, son parte del ser verdadero y auténtico.

Hay millones de personas a quienes las lágrimas se les han secado; sus ojos han perdido lustre, profundidad, sus ojos han perdido agua. Debido a que no pueden llorar, a que no pueden sollozar, las lágrimas no pueden fluir naturalmente. Si impides la risa también impides las lágrimas. Sólo una persona que ríe bien, puede llorar bien. Y si puedes llorar y reír bien, estás vivo.

El hombre muerto no puede reír ni llorar. El hombre muerto puede ser serio.

Mira. Ve y observa un cadáver. El hombre muerto puede ser un experto en seriedad, más de lo que tú puedes serlo. Sólo un hombre vivo puede reír y gemir y llorar.

Estos son estados de ánimo de tu ser interno, éstos son estados que te enriquecen. Pero poco a poco, todos los olvidan. Eso que era natural al principio, se vuelve artificial. Necesitas alguien que te empuje a la risa, que te haga cosquillas. Sólo así te reirás. Por eso en el mundo se cuentan tantos chistes.

Puede que no hayas observado que los judíos tienen los mejores chistes del mundo. Y la razón es que han vivido en un profundo sufrimiento, más que ninguna otra raza. Por eso han inventado tantos chistes; de otro modo se hubieran muerto hace años. Han pasado por mucha miseria, han sido demasiado torturados a través de los siglos, han sido aplastados, asesinados. Tuvieron que crear un sentido de la ridiculez. Este ha sido su ardid salvador. Por eso tienen los chistes más hermosos, los más cómicos, los más profundos.

Lo que te estoy tratando de mostrar es esto: reímos sólo cuando hay alguna razón que nos induce a reír. Te cuentan un chiste y ríes, porque te crea una cierta excitación. Todo el mecanismo de un chiste es el siguiente: la historia sigue un curso y, de improviso, da un giro. El giro es tan repentino, tan drástico, que no puedes preveerlo. La excitación crece y estás esperando el golpe final. Y de repente, no sucede lo que esperabas; sucede algo absolutamente diferente, algo tremendamente absurdo y ridículo. Nunca cumple con tus expectativas.

Un chiste nunca es lógico. Si es lógico perderá todo su gracia, su capacidad de hacer reír, porque entonces podrás predecirlo. Entonces, antes de que se acabe el chiste, tú ya habrás llegado al golpe final; y entonces se convertirá en un silogismo, en pura aritmética. Pero no podrás reír. Un chiste toma un giro repentino, tan imprevisto que es casi imposible imaginarlo, preveerlo. Da un salto, un brinco, un salto cuántico; por eso provoca tanta risa. Es una sutil forma psicológica de hacerte reír.

Tengo que contar chistes porque estoy asustado; todos sois personas religiosas. Tenéis tendencia a ser serios. Tengo que haceros cosquillas para que algunas veces olvidéis vuestra "religiosidad", olvidéis todas vuestras filosofías, vuestras teorías y sistemas y pongáis los pies en la tierra. Tengo que devolveros a la tierra una y otra vez; de otro modo tenderéis a ser serios, más y más serios. Y la seriedad es un tumor canceroso.

Puedes aprender mucho de Hotei.

La risa te da fuerza. Ahora hasta la ciencia médica dice que la risa es una de las medicinas más curativas con que la naturaleza a provisto al hombre. Si eres capaz de reír cuando estás enfermo, recuperarás tu salud muy pronto. Si no puedes reír, aun estando sano, tarde o temprano perderás tu salud y enfermarás.

La risa trae a la superficie una energía proveniente de tu fuente interna. La energía comienza a fluir, sigue a la risa como una sombra, ¿lo has observado?

Cuando ríes de verdad durante esos pequeños momentos estás en un profundo estado meditativo. Los pensamientos se detienen. Es imposible reír y pensar a la vez. Son diametralmente opuestos; o puedes reír o puedes pensar. Si te ríes de verdad, los pensamientos cesan. Si todavía estás pensando, la risa será tibia, sólo a medias; no estarás en ella. Será una risa falsa.

Cuando realmente ríes, de repente la mente desaparece. Y toda la metodología zen es cómo llegar a la no-mente. La risa es una de las puertas más hermosas para lograrlo.

En mi opinión, el baile y la risa son lo mejor, lo más natural, las puertas de más fácil acceso. Si bailas de verdad, los pensamientos se detienen. Sigues y sigues, giras y giras. Te vuelves un remolino; se pierden todas las fronteras, las divisiones. No sabes siquiera dónde termina tu cuerpo y dónde empieza la Existencia. Te fundes en la Existencia y la Existencia se funde en ti; hay una coincidencia de fronteras. Y si verdaderamente estás bailando, sin ejercer control alguno, permitiendo que el baile te dirija , permitiendo que te posea, si estás poseído por la danza, los pensamientos se detienen. Lo mismo sucede con la risa. Si estás poseído por la risa, los pensamientos cesan. Y si conoces unos pocos momentos de "no-mente", estos vislumbres te prometerán muchas más recompensas de las que estás dispuesto a recibir. Simplemente tienes que volverte cualitativamente más y más "no-mente". Más y más pensamientos irán desapareciendo.

La risa puede ser una hermosa introducción al estado de "no-pensamiento".

Se decía que Hotei no deseaba considerarse a sí mismo como un Maestro zen, ni reunir discípulos a su alrededor. En cambio caminaba por las calles con un saco sobre su espalda, lleno de dulces, frutas y galletas, repartiéndolas a los niños que se reunían y jugaban en torno a él.

Pues bien, algunas veces estos niños eran realmente niños y otras veces eran jóvenes, y a veces ancianos, así que no te confundas con la palabra "niño".

Ancianos, gente de más edad que Hotei mismo, eran también niños para él. En efecto, para conectar con Hotei tenías que ser un niño, tenías que ser inocente. Y distribuía pequeñas cosas: juguetes, caramelos, dulces.

Te está diciendo algo simbólicamente. Un hombre religioso puede darte este mensaje: no prestes mucha atención a la vida, no es nada más que un juguete. No prestes demasiada atención a la vida; no es más que un dulce. Saboréalo, pero no te obsesiones. No tiene alimento. No es verdadero. No puedes vivir de él.

Jesús solía decir: "No sólo de pan vive el hombre". ¿Puede un hombre vivir sólo de dulces? El pan tiene al menos algún valor alimenticio; un dulce no tiene nada. El sabor es bueno, pero con el tiempo, puede ser dañino.

A los niños y a los ancianos—él siempre trataba a todos como niños—les daba juguetes. Muy significativo. No puedes encontrar una mejor manera para decir que el mundo es sólo un juguete. Y la vida que tú crees que es vida, no es verdad; es sólo una falsedad, un sueño momentáneo. No te aferres a ella.

Si eres una persona meditativa, das, compartes, no acaparas, no eres avaro. No posees. ¿Cómo puedes poseer en este mundo? Tú no estabas aquí y el mundo existía; un día no estarás aquí y el mundo seguirá existiendo. ¿Cómo puedes poseer? ¿Cómo puedes proclamar "Soy el dueño"? ¿Cómo puedes poseer algo? Y si eres meditativo, toda tu vida será un compartir; darás cualquier cosa que puedas dar; tu amor, tu comprensión, tu compasión; todo lo que puedas dar, lo darás. Tu energía, tu cuerpo, tu mente, tu alma; cualquier cosa. Y lo disfrutarás.

No hay placer más grande que el compartir algo. ¿Has dado algo a alguien? Es por eso que la gente disfruta tanto regalando. Es una pura delicia. Cuando das algo a alguien, aunque carezca de valor o sea una baratija,... pero sólo la manera, simplemente el gesto de que has dado te satisface tremendamente ¡Piensa en una persona cuya vida al completo sea un regalo, para quien cada momento sea un compartir! Ella vive en el cielo. No hay otro cielo más que ése.

Esa era toda la enseñanza de Hotei: ¡Comparte! ¡Da! ¿Qué más se puede decir? ¿Qué más se puede enseñar?

El zen cree que la verdad no puede expresarse con palabras, pero sí con gestos, con acciones. Algo puede hacerse. No lo puedes decir, pero lo puedes mostrar.

Sé desapegado, pero permanece aquí, porque no hay ninguna otra parte donde estar. Este es el único mundo, no hay otro. Tus monjes—esos que están sentados en los templos y monasterios, en las cuevas de los Himalayas—son sólo escapistas.

¡Renuncia!, pero no hay necesidad de escapar. Renuncia, pero permanece aquí.

Permanece en la multitud y permanece solo. Haz mil y una cosas, haz lo que sea necesario, pero nunca seas el hacedor, no acumules ego. Eso es todo.

No hay nada malo en ser mundano. Sé mundano, y aun así permanece fuera del mundo. Ese es todo el arte, el arte de vivir entre dos opuestos, de equilibrarse a uno mismo entre dos opuestos. Es un sendero muy estrecho, como el filo de la navaja, pero éste es el único sendero. Si pierdes este equilibrio, pierdes la verdad.

Permanece aquí y ahora, en este mundo, y sigue tu camino y continúa con riendo profundamente desde todo tu ser. ¡Danza tu camino hacia Dios! ¡Canta tu camino hacia Dios!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL UNICO JUGLAR DEL

AMOR Y DE LA RISA

 

Osho:

En un mundo acosado por el odio y la hostilidad, por la tristeza y por la pena, tú pareces ser el único juglar del amor y de la risa.

¿No es esto cómico ?

Sí, lo es. Da risa, pero alguien tiene que empezar.

Queremos que el mundo sea menos serio y más sensitivo; por supuesto, sincero, pero nunca serio.

Queremos que el mundo aprenda que el sentido del humor es una de las cualidades fundamentales de un hombre religioso.

Si no eres capaz de reír, te perderás muchas cosas de la vida; no te percatarás de muchos misterios.

Tu risa te convierte en un pequeño niño inocente, tu risa te une con la Existencia, con el océano rugiente, con las estrellas y su silencio.

Tu risa hace que seas la única parte del mundo que se ha vuelto inteligente, porque sólo los inteligentes pueden reír. Es por eso que los animales no pueden reír; no tienen tanta inteligencia.

Y porque siempre se ha enseñado que la seriedad es casi necesaria para la respetabilidad, todos se han vuelto serios. No es que estén serios por alguna razón, sino que esto se ha convertido en su segunda naturaleza; han olvidado completamente que la seriedad es una enfermedad. Es decir: que en ti, el sentido del humor ha muerto. De otra manera, toda la vida está llena de cosas divertidas. Si tienes sentido del humor, te sorprenderás de que no haya tiempo para estar triste; en todo momento, en cualquier lado, ocurre una cosa u otra. Mi misión ciertamente es hacer reír a toda la Humanidad; lo ha olvidado.

Y cuando te olvidas de reír, te olvidas de las canciones, te olvidas del amor, te olvidas de la danza; no sólo te olvidas de reír. La risa tiene su propia combinación de cualidades, como también la seriedad tiene su propia combinación de cualidades.

Olvida la risa y olvidarás el amor.

Con una cara triste, ¿cómo podrás decir a una mujer "te amo"? Tendrás que sonreír un poco.

Con una cara seria no puedes decir ni siquiera las cosas más insignificantes.

La gente toma todo tan seriamente que están agobiados.

Aprende a reír más.

Para mí, la risa es tan sagrada como la oración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿TORO O BUEY?

 

Una de las cosas más crueles que ha hecho el hombre al hombre es convertirlo en alguien triste y serio. Hacerlo es obligado, porque sin volver al hombre triste y serio es imposible convertirlo en un esclavo; en un esclavo en todas las dimensiones de la esclavitud. Hacerlo espiritualmente un esclavo para algún Dios ficticio, para algún cielo e infierno ficticios; psicológicamente un esclavo, porque la tristeza y la seriedad no son naturales... tienen que ser forzadas sobre la mente y entonces la mente se fragmenta, se hace añicos... Y también físicamente un esclavo, porque un hombre que no puede reír, no puede ser realmente sano ni total.

La risa no es unidimensional; posee las tres dimensiones del ser humano. Cuando ríes, tu cuerpo se une a tu mente y a tu ser. En la risa, las distinciones desaparecen, las divisiones desaparecen, la personalidad esquizofrénica desaparece.

Pero esto estoy en contra de quienes quieren explotar al hombre: los reyes, los sacerdotes, los políticos astutos. Todo su esfuerzo es, de alguna manera, hacer al hombre más débil, más enfermo. Haz del hombre un miserable y nunca se rebelará.

Quitarle al hombre la risa es como quitarle la vida.

Quitarle al hombre la risa es una castración espiritual.

¿Has observado la diferencia entre los toros y los bueyes? Nacieron iguales, pero los bueyes han sido castrados, y a menos que sean castrados, no los puedes usar como esclavos para acarrear tu carga, para arrastrar tus carretas. No puedes poner toros que tiren de tu carreta. El toro es demasiado poderoso, es imposible controlarlo, tiene su propia individualidad. Pero el buey es un eco muy lejano de su ser real, sólo una sombra. Lo has destruido.

A fin de crear esclavos, el hombre ha sido destruido de la misma manera. La risa ha sido continuamente condenada como una niñería, como locura; a lo máximo se te permite sonreír. La diferencia entre sonreír y reír es la misma que existe entre el toro y el buey. La risa es total. La sonrisa es solamente un ejercicio de los labios; la sonrisa es solamente un hábito. La risa no conoce ni modales, ni etiquetas; es salvaje y su estado salvaje es absolutamente bello.

Pero los intereses creados—tanto por el dinero como por las religiones organizadas, o por los gobernantes—coinciden en una cosa: el hombre ha de ser debilitado, reducido a la miseria, atemorizado; ha de ser forzado a vivir de forma paranoica. Sólo entonces se arrodillará ante estatuas de madera o de piedra. Sólo entonces estará listo para servir a cualquiera que sea poderoso.

La risa te devuelve la energía. Cada fibra de tu cuerpo se vuelve viva y cada célula de tu cuerpo comienza a bailar.

El pecado más grande que se ha cometido contra el hombre en la Tierra es que se le ha prohibido la risa. Las implicaciones son profundas, porque cuando se te prohibe reír, se te prohibe ser alegre, se te prohibe cantar canciones de celebración, se te prohibe bailar de pura dicha. Prohibiendo la risa, todo lo que es hermoso en la vida, todo lo que hace que vivamos y amemos la vida, todo lo que da sentido a la vida, es destruido. Es la estrategia más repugnante utilizada en contra del hombre.

La seriedad es un pecado. Y recuerda, la seriedad no significa sinceridad; la sinceridad es un fenómeno completamente diferente. Un " hombre serio" no es capaz reír, no es capaz de bailar, no es capaz de jugar. Siempre se está controlando a sí mismo; ha sido educado de tal manera que se ha convertido en su propio carcelero. El hombre sincero puede reírse sinceramente, puede bailar sinceramente, puede alegrarse sinceramente. La sinceridad no tiene nada que ver con la seriedad.

La seriedad es simplemente una enfermedad del alma y solamente las almas enfermas pueden ser convertidas en esclavas. Y los intereses creados necesitan una humanidad no rebelde, que esté deseando, casi rogando, ser esclava.

De hecho, solamente encontrarás a los niños riendo a carcajadas; los adultos piensan que al ser niños ignorantes, al ser tan incivilizados como primitivos, se les puede perdonar,. Todos los esfuerzos de los padres, de la sociedad, de los profesores, de los sacerdotes, se dirigen a cómo civilizarlos, cómo hacer que sean serios, cómo hacer que se comporten como esclavos y no como individuos independientes.

No se supone que debas tener tus propias opiniones. Simplemente tienes que ser un cristiano, un hindú o un musulmán. Tienes que ser un comunista, un fascista o un socialista. No se supone que debas tener tus propias opiniones; no se supone que debas ser tú mismo. Se te permite ser parte de la multitud, y ser parte de la multitud no es más que ser un diente del engranaje. Te has suicidado.

En la sociedad aquél que se ríe plenamente, a carcajadas, no es respetado. Tienes que aparentar seriedad. Eso muestra que eres civilizado y cuerdo. La risa es para los niños y los locos, o para los primitivos.

Entra en cualquier iglesia y mira a Jesús en la cruz. Está serio y su seriedad llena toda la iglesia. Reírse allí, parece estar fuera de lugar. Nadie jamás ha escuchado que Dios se riera.

Los niños pueden reírse porque no esperan nada. Puesto que no esperan nada, sus ojos tienen claridad para ver las cosas ¡y el mundo está lleno de tanta ridiculez, tanto absurdo! Hay tantos resbalones por "cáscaras de plátano" que un niño no puede evitar verlos. Son nuestras expectativas las que funcionan como cortinas ante nuestros ojos.

Puesto que todas las religiones están en contra de la vida, no pueden estar a favor de la risa. La risa es una parte esencial de la vida y el amor. Las religiones están en contra de la vida, en contra del amor, en contra de la risa, en contra de la alegría; están en contra de todo aquello que puede hacer de la vida una tremenda experiencia de bendiciones y dicha.

Por su actitud anti-vida, han destruido toda la Humanidad, han eliminado todo aquello que pudiera ser jugoso para el hombre y sus santos se han convertido en ejemplos para los que les sucederán. Sus santos sólo son huesos secos, ayunando, torturándose a sí mismos de muchas, muchas formas, encontrando nuevos ardides, nuevas maneras de torturar sus cuerpos. Cuanto más se han torturado a sí mismos, han alcanzado niveles más altos de respetabilidad. Han encontrado una escalera, una manera de ser más y más respetables: basta que te tortures y la gente te venerará y te recordará durante siglos.

La auto-tortura es una enfermedad psicológica. No hay nada que respetar en ella; es un suicidio lento. Pero hemos apoyado este suicidio lento durante siglos porque la idea de que el cuerpo y el alma son enemigos se ha fijado en nuestras mentes. Cuanto más torturas al cuerpo, más espiritual eres; cuanto más permites al cuerpo tener placer, goce, amor, risa, menos espiritual eres. Esta dicotomía es la razón básica por la que la risa ha desaparecido del hombre.

He visto cuadros de iglesias europeas de la Edad Media... La función del predicador era hacer que la gente sintiera mucho miedo ante el fuego del infierno y las torturas que tendrían que sufrir allí. Sus descripciones eran tan auténticas que muchas mujeres se desmayaban en las iglesias. Se creía que el mejor predicador era aquél que hacía desmayar a más gente; ésa era la forma de saber quién era el mejor predicador.

Toda la religión está basada en una psicología simple: miedo, aumentado en nombre del infierno; codicia, aumentada en nombre del cielo. Aquellos que están disfrutando en la Tierra irán al infierno. Naturalmente que el hombre siente miedo; por pequeños placeres, durante setenta años de vida, tiene que sufrir el infierno por toda la eternidad.

Esta es una de las razones por las que Bertrand Russell se apartó del cristianismo y escribió un libro: "Por qué no soy cristiano." Dijo: "La primera cosa que me hizo darme cuenta de ello, fue la idea absolutamente injustificada de que por mis pequeños pecados puedo ser castigado eternamente." Dijo: "Si cuento todos los pecados que he cometido según las Escrituras y si incluyo los pecados con los que he soñado, aquellos que no he cometido, el juez más severo no me puede enviar a prisión por más de cuatro años y medio. Pero por estos pequeños pecados voy a sufrir durante una eternidad. ¿Qué clase de justicia es ésta? No parece que haya relación entre el crimen y el castigo." Y entonces empezó a analizar más profundamente la teología cristiana.

Se quedó asombrado al encontrar tantas cosas tan absurdas y ridículas y finalmente decidió que seguir siendo cristiano era mostrar su cobardía. Renunció al cristianismo y escribió ese libro tan tremendamente significativo, "Porqué no soy cristiano".

Han pasado casi sesenta o setenta años y el libro no ha sido contestado por ningún teólogo cristiano. De hecho, no existe réplica posible, ¿cómo puedes justificarlo? Los Papas y los grandes teólogos cristianos de todo el mundo simplemente han permanecido en silencio.

Han condenado a Bertrand Russell, diciendo que irá al infierno. Pero eso no es un argumento. Si realmente hay un cielo y un infierno, el infierno debe ser un lugar mucho más sano que el cielo, porque en el cielo encontrarás a todos los "sacos de huesos"—esas repugnantes criaturas que han sido llamadas sanas— torturándose a sí mismos. No es un lugar que merezca la pena visitar.

En el infierno encontrarás a todos los poetas, a todos los pintores, escultores, místicos, a toda esa gente cuya compañía será una bendición. Allí encontrarás a Sócrates y allí encontrarás a Gautama Buda. Los hindúes le arrojaron al infierno porque no creía en los Vedas sobre los que se basa toda la religión hindú .

Encontrarás a Mahavira, porque no creía en el sistema hindú de las castas; lo condenaba. Encontrarás a Bodidarma, a Chuang Tse, a Lao Tse. Encontrarás a toda esa gran gente que ha contribuido a la vida, todos los grandes científicos y artistas que han hecho esta Tierra un poco más hermosa.

¿Qué han aportado tus santos? Son la gente más vana, la más estéril. Han sido exactamente una carga, han sido parásitos. Han estado chupando la sangre de los pobres seres humanos. Se torturaron a sí mismos y enseñaron a otros a torturarse; extendieron la enfermedad psicológica.

Si esta Tierra se ve tan enferma, si la Humanidad parece tan triste, todo el mérito se lo debes a tus santos. Encontrarás en el cielo a todas esas feas criaturas, todos esos condenadores que no saben cómo reír, que no saben cómo cantar, que no saben cómo bailar; que no pueden permitir que la Humanidad disfrute de algún placer, por pequeño que sea. El dolor parece ser espiritual y el placer parece ser materialista.

Hoy en día, la psiquiatría moderna sabe perfectamente bien que estos santos eran esquizofrénicos. No necesitan ser venerados. Si puedes encontrarlos en algún lugar, llévalos inmediatamente a un hospital psiquiátrico; necesitan tratamiento.

No están sanos; su misma existencia es nauseabunda. Pero ellos han sido los gobernantes del género humano y han hecho que todo la especie humana sienta una especie de náusea; han creado una atmósfera de náusea.

El día en que el hombre se olvide de reír, el día en que el hombre se olvide de ser juguetón, el día en que el hombre se olvide de bailar, ya no será hombre; habrá caído en una especie infrahumana. Ser juguetón le hace ligero; el amor le hace liviano; la risa le da alas. Bailando, con alegría, puede tocar las estrellas más lejanas. Puede conocer los mismísimos secretos de la vida

 

 

 

 

 

 

Estas son las cuatro "eles":

Life, Love, Laughter, Light

Vida, Amor, Risa y Luz.

Y suceden exactamente en este orden.

Osho

 


Osho, "Vida, Amor, Risa", 1ª parte, discurso 10º.

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