Ciencia y Espiritualidad:

¿Algún punto de contacto?

Las Enseñanzas de U.G.Krishnamurti: Un Caso de Estudio

 


 
 


UG y Narayana Moorty

Traducción: Mauricio Aldana
 


Trabajo presentado por el Dr. J.S.R.L.Narayana Moorty en la conferencia por el centenario de Krishnamurti realizada en la Universidad de Miami, en Oxford, Ohio, U.S.A, el 18 de Mayo de 1995.
 

 


 

El presente texto trata sobre las interrogantes surgidas cuando se aborda la relación entre la ciencia y la espiritualidad. En particular, me gustaría examinar el tema concerniente a las similitudes (o simetrías) entre las afirmaciones hechas por los científicos y las realizadas por los místicos acerca de la unidad de lo existente (o del universo). Sostendré que las posiciones tanto de científicos, como de místicos, no son comparables. Además, a la luz de las enseñanzas de U.G. Krishnamurti, un maestro contemporáneo, me gustaría proponer que la premisa básica de que el místico o el científico tienen alguna clase de experiencia o conocimiento acerca de un estado de unidad es cuestionable.

En la discusión, incluiré algunas referencias de algunos científicos conocidos, tales como;
David Bohm, Rupert Shelrake y Stephen Hawking. Como punto de referencia, también señalaré algunas afirmaciones hechas por U.G y algunas preguntas surgidas de las mismas.
Discutiré el tema de la sobrevivencia del alma después de la muerte del cuerpo físico comparando las posiciones de U.G y Shelrake. Para completar mi informe sobre U.G, expondré algunas de sus ideas que son de alguna manera relevantes para la ciencia, sus métodos y sus conclusiones, también daré algunas observaciones acerca del funcionamiento diario de U.G sin la carga del pensamiento. Concluiré el informe con mis propios puntos acerca de U.G y sus enseñanzas.

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U.G Krishnamurti (al que me refiero en el resto del texto como U.G, tal como lo conocen quienes han estado con él) no solamente es radical en su enseñanza, sino que también hace observaciones de la transformación radical que sufrió en 1967, cuando tenía 49 años (ahora tiene 76) y de la forma inusual en que se relaciona con la vida actualmente.
Cualesquiera que hallan sido los cambios por los que pasó en el momento de su transformación, lo liberaron del dominio absoluto del pensamiento, y en algún sentido, ahora no cuenta con ser o mente particular. Sus observaciones acerca del funcionamiento de su cuerpo, la manera en que sus percepciones visuales o de otro tipo ocurren, al igual que sus apreciaciones acerca de otros temas, son de suma importancia para este trabajo. Sus observaciones acerca de la posibilidad (o mejor, la imposibilidad) de entender el universo o tener algún tipo de experiencia de unidad atribuida a los místicos, ponen en tela de juicio nuestros presupuestos en el tema, y abre la posibilidad de nuevos interrogantes.

 

 

 

 

 


 


I

La religión, de la cual la espiritualidad es considerada un rasgo esencial, ha entrado en conflicto en el pasado con algunas de las teorías y conclusiones de la ciencia. Las tres principales áreas en conflicto son: el tiempo de la creación, la forma de la creación, y la constitución del ser humano, particularmente en lo concerniente a la existencia de un alma que sobrevive a la muerte del cuerpo físico. El más notable ejemplo de este conflicto es la evolución confrontada con el creacionismo. La mayoría de personas, al menos las que no están entregadas totalmente a las enseñanzas de la Biblia (o el Corán) consideran que el conflicto se resolvió a favor de la ciencia. Lo mismo sucede en cuanto a la edad de la creación, a menos que uno sea un creyente total y literal de la Biblia, estaremos de acuerdo con las actuales enseñanzas de la ciencia que la sitúan mucho antes que el año 3000 A.C

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Algunas religiones, en particular el Hinduismo, el Budismo, y el Taoísmo (tal vez también el Confucianismo), al menos algunas veces, han declarado que no tienen ningún conflicto con la ciencia, particularmente en las áreas de los orígenes de la creación y la manera en que ocurrió. El Hinduismo es compatible con la idea de la evolución, aunque admitiría que la creación tiene lugar fuera de alguna materia primitiva al inicio de cada ciclo de creación-sustento-disolución. Estas religiones tampoco encuentran problema alguno en cuanto a la edad del universo presentado por la ciencia. El Hinduismo por ejemplo, estaría de acuerdo con que la edad del universo es de algunos miles de millones de años. Además tiene su propia teoría de la evolución que se asemeja a la de la ciencia al sostener que la evolución va de lo simple a lo complejo y de lo homogéneo a lo heterogéneo.

A pesar de que estos temas están saldados entre la religión y la ciencia, hay otra área de contacto entre las dos que parece más amena e interesante, esto es, el punto de unión entre la espiritualidad y la ciencia. Rene Weber en sus diálogos con Sabios y Científicos, sostiene que ambos buscan la unidad en el universo o la realidad. "Un principio paralelo se deriva tanto de la ciencia como del misticismo -- el presupuesto de que la unidad yace en el corazón de nuestro mundo y de que esta puede ser descubierta y experimentada por el hombre." (Weber pg 13). Mientras el científico, de acuerdo a Rene, aborda la cuestión desde el método científico y la razón, el místico lo aborda desde el conocimiento de sí mismo. Mientras que la metodología de la ciencia es cuantitativa y matemática, la metodología del misticismo es meditacional. (Weber pg 8). Weber admite sin embargo, que hay otras diferencias entre la ciencia y el misticismo: el método científico es cognitivo y analítico, estudia el universo por partes, y declara que sus resultados son objetivos y libres de valores. (Weber pg 8). La unidad del místico es experiencial, es la unión con el infinito (por ejemplo, el tú eres eso, de los Upanishads). (Weber pg 9). Mientra el científico busca unificar, omitiéndose el mismo de esta "ecuación" (Weber pg 10). , a pesar de que en la mecánica cuántica el observador y el objeto observado constituyen una unidad. De acuerdo a Weber, la comunidad científica no se ha puesto al corriente con el sentido completo de esta declaración. (Weber pg 10).

 

 


Particularmente en la física, la búsqueda de la "singularidad" antes del tiempo, como en las teorías físicas de Stephen Hawking, es una expresión de la búsqueda de esta unidad, tal como el orden "superimplicado" es otra en las teorías de David Bohm. El profesor Bohm sostiene que el campo de la teoría de la física cuántica, implica su orden "superimplicado". (Weber pg 34,37). Desde su punto de vista, la relación de lo que él llama el orden "superimplicado" (1) y el orden implicado, es similar a la que existe entre la conciencia y la materia. Son dos aspectos de un solo proceso. (Weber pg 38). Bohm cuestiona a otros físicos que consideran que sus teorías no tienen mucho valor científico porque no ofrecen resultados empíricos predecibles. A pesar de todo, él considera que su teoría no es mera especulación sino que "está implícita en la actual mecánica cuántica si se le mira imaginativamente". (Weber pg 37). Pero cuando se le pregunta si existe un orden superimplicado, responde que "el pensamiento no puede conceptualizarlo. No es que se esté creando un nuevo término para definir a Dios. Yo lo pondría de otra forma, desde la antigüedad las personas intuyeron alguna forma de inteligencia que organizó el universo, la personalizaron y la llamaron Dios. Un punto similar se conserva hoy, sin personalizarlo ni llamarlo Dios."(Weber pg 39).

Bohm señala que Shelrake, un biólogo, admite que la evidencia de los recientes campos morfogenéticos (2) es muy limitada y requiere "mucha experimentación". (Weber pg 96).
Al igual que las teorías de Shelrake las suyas "son tan verificables como las otras. No hay forma de desmentir una hipótesis con este nivel de generalización, pero es concebible la reunión de evidencias que la torne improbable. En cuanto al orden implicado, debido a su mayor generalidad , se hace más difícil discutir la evidencia. La única "evidencia" que puedo presentar es que es una forma de mirar el asunto uniendo todas las partes. Pienso que tiene la promesa de ser verdadera..." (Weber 96).

Bohm cuestiona la idea científica de que la habilidad de la teoría para predecir y controlar la naturaleza prueba su veracidad. "Sólo prueba que moviendo esta manivela puedo tener las respuestas correctas en determinada área. Si nos restringimos a estas áreas, naturalmente la teoría parece invulnerable." (Weber pg 105).

En general, Bohm y Shelrake, parecen aceptar la idea de que el universo se desarrolló a partir de alguna clase de conciencia o inteligencia. Niegan que ni materia ni mecanismo puedan explicar la naturaleza y el universo. Ambos creen que el sentido (matemático para Bohm) y el orden son parte de la naturaleza y que podemos estudiarlo a través de las matemáticas y la teoría científica. A pesar de esto Bohm da a entender que el pensamiento es incapaz de comprender los orígenes últimos del universo, porque anteriores científicos (como Poincar o Einstein ) no sabían cual era la fuente de sus matemáticas y la llamaron misteriosa. (Weber pg 147). Bohm cree que ya que el está estudiando el orden matemático del universo, y ya que las matemáticas son significado, y el significado es una propiedad de la conciencia, el científico al igual que el místico, está a la larga estudiando la conciencia. "En algunas formas el matemático puro está estudiando uno de los aspectos de la conciencia." (Weber pg 149). Dice además que a pesar de que el científico "está inspirado por la experiencia material, una vez que esta entra en la conciencia, él está intentando encontrar algo que está presente en ella con un orden propio." (Weber pg 149).

Físicos como Hawking, a pesar de ser críticos acerca de las especulaciones de científicos como Bohm, teniendo en cuenta la imposibilidad de refutarlas en el sentido de Karl Popper (Weber pg 210), admiten que “la mayor parte de la física teórica está conectada con un deseo de entender el universo más que con alguna aplicación práctica porque ya sabemos lo suficiente para deducirlas.” Hawking admite que las teorías acerca de las leyes que gobiernan los cuatro campos no son consistentes a pesar de ser adecuadas “para predecir someramente lo que pasará en condiciones normales.” (Weber pg 210). Difieren en el nivel de predicción de muy altas energías, energías mucho más altas de las que podemos simular. Necesitamos que las teorías físicas sean consistentes así que necesitamos que la naturaleza sea consistente. Hawking también piensa que “el tiempo, el espacio y todo lo demás están realmente en nosotros. Ellos son solo modelos matemáticos que hemos hecho para describir el universo.” Por consiguiente, Hawking sostiene que la distinción entre el estudio de la naturaleza o simplemente nuestros modelos no es significativa.

Es claro que a partir de las de las ideas arriba mencionadas, la diferencia entre físicos como Hawking y Bohm es un asunto de nivel, no de clase. Ambos quisieran llegar a entender el universo y ambos quisieran obtener un entendimiento teórico del universo que apunte hacia la unidad. Ambos confían en la razón y el pensamiento, pero a pesar de esto, Bohm, por sus inclinaciones místicas, admite que el pensamiento es incapaz de entender la realidad última. Ambos irían más allá de la predictibilidad experimental. La diferencia parece radicar en que Hawking se limitaría a reconciliar los conflictos existentes en las diferentes teorías científicas que abordan los campos fundamentales, mientras que Bohm quisiera ir más allá para tratar de entender las teorías y conseguir una unidad que rebase la teoría física actual.

De acuerdo a Weber, el místico esta entregado a “ dividir su auto-enfocado ego y al pensador tridimensional que lo sustenta. (Weber pg.11). Él, “al cambiarse, cambia la materia sutil interior de una forma radical inexplicable para la ciencia actual. (Weber pg.12). Para el místico, una teoría no puede abarcar la realidad, sería tanto así como poner límites a lo ilimitado. (Weber pg 14). Las preguntas de los por qué del universo conducen hacia la idea de que el universo se origina en la conciencia, sostiene el místico. (Weber pg.15). “La materia sutil gobierna y da origen a la materia densa, pero todas las formas materiales forman un continuo.... En su nivel más sutil e interior (si existe algo como un punto final) la materia y la conciencia se tornan indistinguibles.” (Weber pg.15). El profesor Weber piensa que a esta materia sutil “se puede acceder a través de estados alterados de conciencia” tales como los experimentados en el budismo tibetano (Weber pg.15). “La meditación tradicional en el budismo tibetano permite al practicante experimentar la unidad del espacio, la materia y la conciencia.” (Weber pg. 16).

A pesar de las afirmaciones tanto de Bohm como de Hawking en cuanto a que ellos solamente estudian modelos dentro de la física, que en otras palabras, es sencillamente el físico estudiándose a sí mismo (como los modelos matemáticos que estudia en su mente más que en la realidad misma), se hace claro que el estudio ni incluye, ni puede incluir por principio al científico investigador. No es sólo que la física teórica, como afirma Weber, no halla podido entender las implicaciones de la mecánica cuántica. No es tampoco, tal como sostiene la “interpretación de Copenhague”, que no estudiemos la realidad sino nuestra interpretación de ella. Es sólo, que no importa a que teoría llegue el físico, como teoría debe excluirlo de la unidad por él formulada. Una teoría es un pensamiento, y como pensamiento debe excluir al pensador. Es precisamente esta separación la que el místico busca superar. Es solamente una concesión hacia el misticismo de Bohm cuando dice que el pensamiento no puede alcanzar la realidad o que el físico estudia la conciencia. Estas afirmaciones que realizó no son consecuentes con su rol de físico ya que no son compatibles con la ciencia y su método, particularmente su racionalidad.

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Para un maestro como U.G, lo problemático no es sólo que nuestras teorías del universo, del espacio y del tiempo, de la causalidad o de la evolución sean simplemente nuestras interpretaciones de la realidad sino también que el ser (del científico, desde el punto de vista de él mismo) es él mismo un producto de la reunión (en la mente del científico) de varias sensaciones o recuerdos a través de su pensamiento. En ese sentido, el ser o el sujeto investigador que se da por hecho normalmente, es a su vez una “interpretación.”

El místico por su parte, está más interesado en lo que Weber llama unión con la realidad. Tal separación se puede darse en la superación de nuestro sentido de separación, una trascendencia que el místico ha buscado a través de sus métodos de auto-conocimiento y meditación. A pesar de los pronunciamientos del místico acerca de su descubrimiento experimental de la unidad de la existencia, del universo, o la divinidad, no se comparan en ninguna medida con las teorías físicas debido a que no poseen contenido científico para verificarlos o refutarlos.

Es verdad que en algún sentido el físico y el místico buscan la unidad. Tal vez, la misma búsqueda de entendimiento nazca de un sentido de separación causado por nuestros propios procesos mentales que presentan en nuestra conciencia, la clara separación entre uno como observador y el mundo (incluyéndonos, puesto que uno es conciente de ser en el mundo) como observado. Pero hay una diferencia fundamental en los dos enfoques: el científico no está satisfecho con una mera “experiencia” de la unidad, en lo que sea que consista esa experiencia, él desea una unificación teórica. El místico, por el contrario, está seguro de que ninguna teoría resultará en una experiencia unificadora. Además, cuando el místico “experimenta” dicha unidad, la búsqueda por ella cesa. No es solamente que la búsqueda desaparezca, sino también el experimentador en un sentido bien fundamental. Es en este contexto que las enseñanzas de U.G adquieren relevancia.

U.G dice que las preguntas básicas acerca del universo o de nosotros mismos (o de la realidad, si así se quiere llamar, incluyendo las preguntas acerca del significado de la vida) son el ser. Y que estas preguntas tratan de mantenerse tal como el ser. Y que además, no aceptan ninguna respuesta completa ya que supondría un fin para el interrogador. De hecho, el mismo proceso de pensamiento que creó la separación original entre el pensador y el mundo mantienen continuamente haciendo preguntas acerca de cualquier respuesta dada. (3).

Además (y esto va muy en contra de muchas tradiciones místicas), U.G dice que no puede haber ninguna “experiencia” de unidad o unión con la realidad. De acuerdo a U.G, una afirmación acerca de cualquier experiencia, presupone no sólo una conciencia de la experiencia como un objeto, sino también un reconocimiento de ella misma como experiencia. Y estas condiciones son suficientes para destruir cualquier posibilidad de que allí se encuentre la unidad, ni que hablar de cualquier experiencia de unidad, debido a que cualquier reconocimiento implica una dualidad o una división entre el sujeto y el objeto. ¿Cómo puede haber una experiencia de unidad cuando existe un sujeto fuera del objeto de experiencia?

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¿Es posible que sí halla una experiencia de unidad, sin que exista conciencia de la misma mientras ‘ocurre’, y sí durante una recapitulación posterior? U.G niega que dicha posibilidad exista, para que exista el recuerdo de una experiencia, tiene que haber una experiencia inicial (o conocimiento) con una conciencia que implique una distinción sujeto-objeto. En otras palabras, él niega la posibilidad de tener una experiencia sin una distinción sujeto-objeto. Si fuera posible una experiencia de este tipo, niega que pudiera tenerse un recuerdo de la misma. Cuando no hay distinción (como debe ser el caso en las llamadas experiencias de unidad), no puede haber reconocimiento de ese estado, ese estado no constituye una experiencia, y por ese motivo no puede haber recuerdo del tiempo después.

Sin embargo, cuando U.G describe su propio proceso de “muerte” (4) o un estado libre de pensamientos, admite que debe haber algún tipo de conciencia de lo que sucede, o sería imposible hablar de ello. Esta aceptación nos lleva a preguntarnos, si después de todo, U.G asiente con científicos como Bohm y Sheldrake en su afirmación de que la conciencia es la realidad última y la “unidad” del universo. Dicha aceptación, estaría relacionada de alguna manera con aquella de los científicos en su carácter especulativo (tal vez no para él), ya que en la conciencia de su propio estado libre de pensamientos debe haber algún pensamiento operando (de acuerdo a su propia afirmación, de otra forma no podría narrarlo), y su afirmación acerca de la naturaleza omnipresente de la conciencia sería por consiguiente especulativa. El puede tener un conocimiento superior al nuestro en este asunto, pero para nosotros, las afirmaciones acerca de este conocimiento, suenan tan especulativas como las de los científicos.

¿Es posible entonces, que cuando el místico habla acerca de la experiencia de unidad (su experiencia de Brahman o del Vacío) sea sólo una unidad de conciencia sin conciencia de ella misma (o una conciencia “mínima” o “implícita” tal como la que U.G parece sugerir cuando atraviesa su experiencia de “muerte” o experiencias extraordinarias similares), y que una disuelta división sujeto-objeto se traiga a colación cuando se le recuerda o llama?
En otras palabras, ¿es posible que, a pesar de que en el místico, la continuidad de la conciencia es disuelta de tal forma que no hay ser (la continuidad de la conciencia, la experiencia o la memoria son las que crean al ser), hay aún un residuo fisiológico persistente de una experiencia previa? ¿Y es posible que, a pesar de que no halla una distinción explícita entre el sujeto-objeto en el momento de la experiencia, un recuerdo de ella se hace posible porque el vestigio fisiológico se traduce en ese momento como una experiencia recordada, y que como resultado reconozcamos y nombremos la experiencia (no obstante llamándola innombrable)? Es posible que ahora la experiencia sea recordada como vacío amorfo, energía, o éxtasis. De cualquier forma sería recordada como una experiencia libre de los límites de la experiencia ordinaria.

 

Supongamos que para el místico es posible experimentar la unidad de esa forma. ¿De que manera se puede comparar esta unidad con la postulada por los científicos? ¿No es posible interpretar esta unidad (o la experiencia de ella) como solo una experiencia inspiradora sí, pero subjetiva por parte del místico? ¿Esto implica que existe una unidad (de conciencia o de cualquier otra especulación científica) del universo en su totalidad? Si hay alguna unidad universal en el sentido científico, entonces no es algo que el científico pueda observar (ya que él debe mantenerse fuera del evento como observador). Y si se puede observar, entonces no podemos saber si es la unidad del universo o no.

Frente a semejante paradoja, me parece que la unidad profesada por el místico y por el científico, no son comparables. De hecho, creo que caímos en la trampa de compararlas solamente por la ambigüedad del término “unidad”. La unidad para el físico ha de permanecer conceptual izada y objetiva. La unidad para el místico ha de ser una experiencia sin observador, por lo tanto no hay distinción entre la unidad objetiva y la subjetividad de la experiencia.


II


Para U.G, no hay algo así como la realidad, lo que sea que construyamos como realidad, es toda la realidad que conocemos o podemos conocer. Mientras que la interpretación de Copenhagen de la mecánica cuántica sostiene que lo que sabemos es solamente nuestra interpretación de la realidad (incluida la realidad del científico), esta interpretación, sin embargo, no duda de la realidad del científico que hace tal afirmación. U.G, por el contrario, dice que el pensador, usted, yo, y él mismo, son todas creaciones del pensamiento. Es todo lo que podemos saber. Y esta idea es bastante consecuente con los dogmas generales del misticismo. U.G simplemente expone las consecuencias de esta tesis de forma consistente.

Las anteriores observaciones también se aplican a nuestro entendimiento de la realidad como seres limitados por las leyes de causa y efecto. La física actual (debido a la mecánica cuántica o el principio de la incertidumbre de Heisenberg) debe revisar nuestras nociones de causa y efecto. U.G, por otro lado, ve cualquier intento por relatar los eventos en términos de causa y efecto, junto con el intento de “entender” la realidad, como parte del proyecto de la creación del ser. La causalidad es la forma que tiene el ser para controlar el mundo y de esta forma mantenerse a sí mismo como su propia continuidad. Es más que una forma efectiva de sobrevivir en este mundo y decididamente más que una forma de ordenar los eventos buscando entender la “realidad”.

Para alguien como U.G, la búsqueda de la ciencia se revelaría a sí misma simplemente como tecnología que entrega diferentes productos, más que como un intento incansable de entender la realidad

 

 


La ciencia es válida hasta donde van sus resultados. Fuera de eso, de acuerdo a U.G, es solamente una interminable rueca para los delirios de grandeza del científico.

U.G, de hecho no separa al científico de su ciencia. Cuando toma la iniciativa del científico en consideración, también lo toma a él mismo, ya que es este quien expone la motivación personal detrás de cualquier motivación científica. Al igual que con cualquier persona, U.G intenta frustrar los intentos auto-enfocados del científico que tienden hacia la megalomanía.
U.G no tiene una enseñanza como tal, sólo busca frustrar los esfuerzos del científico sin querer llenar ese espacio con otra sugerencia.


III

Por lo general, la religión tiene problemas en aceptar las hipótesis e implicaciones de la ciencia actual en lo concerniente a la constitución del ser humano. Mientras que la ciencia no niega explícitamente ninguna de la enseñanzas religiosas, ni tampoco está interesada en investigar sus declaraciones. Sus investigaciones se limitan a los aspectos físicos, biológicos, psicológicos, sociales y culturales del ser humano. La ciencia no opta fácilmente por una creencia fuera de estos parámetros, particularmente en la existencia de un alma que sobrevive la muerte del cuerpo. Esta creencia parece ser esencial para la mayoría de las religiones por una sencilla razón: además del compromiso en la creencia en la existencia de un ser sobrenatural, la religión se sustenta en la creencia en la moralidad personal con sus implicaciones de pecado y redención. Sin la idea de salvación o liberación y algún estado de beatitud asociado con ella, la religión perdería gran parte de su atractivo. Estas concepciones de salvación o liberación, de cielo o nirvana, tienen que ser relacionadas con sus opuestos de pecado y cautiverio, o algún estado de sufrimiento del cual el hombre ha de ser salvo.

La ciencia es básicamente reticente a la idea de que en el hombre pueda haber un alma que trascienda el cuerpo, o alguna entidad diferente a este y sus estructuras, una entidad que sobreviva su muerte, por la razón fundamental de que el científico no puede concebir la existencia de algún sesgo de memoria o personalidad sin la ayuda del cerebro o el cuerpo.
Bien sea psicológico o espiritual, todo esto parece estar confinado en lo físico. Después de todo, la física es la más básica de todas las ciencias.

Sin embargo, Rupert Sheldrake es uno de los pocos científicos contemporáneos que sostiene que la sobrevivencia de algo fuera del cuerpo es concebible basado en la posibilidad de la existencia de la memoria sin el apoyo del cerebro. (Y David Bohm apoya esta posibilidad.) Sheldrake sostiene que sólo porque no se conoce alguna forma de memoria fuera del cerebro, no se puede concluir que tal opción no exista. Por lo que sabemos, el cerebro puede actuar como un conducto por medio del cual la memoria (o la conciencia) se hace manifiesta, tal como la antena y el cableado en un radio actúan como canales para que las ondas electromagnéticas se manifiesten como sonido. De esta manera, al igual que las ondas de radio pueden existir (como ondas electromagnéticas) fuera del radio y su cableado, la memoria puede existir fuera del cerebro.

Es claro que Sheldrake habla desde una persuasión vitalista que no es compartida por la mayoría de los biólogos. Ellos piensan que sus afirmaciones no están sustentadas por el método científico y que sus hipótesis son meras conjeturas . Sheldrake niega esto. Él piensa que la "hipótesis de formación causativa (su teoría del campo morfogenético) puede ser
probada. Puede verificarse a través de los experimentos que propongo..." ( Weber pg 78).

Comparemos estos puntos de vida con los sostenidos por U.G Krishnamurti acerca del ser humano, particularmente sus apreciaciones sobre la memoria y la conciencia.

U.G dice que la memoria no está necesariamente ubicada en el cerebro:

Ellos dicen que la memoria se halla en las neuronas. Si todo está en las neuronas, ¿en qué parte de ellas se localiza? El cerebro no parece ser el centro de la memoria. Las células parecen tener su propia memoria. Entonces, ¿en dónde está dicha memoria? ¿se transmite a través de los genes? En realidad no lo sé. Algunas de estas preguntas no tienen respuesta hasta el momento. Probablemente uno de estos días las encontraran. (NWO, p. 161.)

El las conversaciones de U.G, se puede ver que para él, la memoria y el pensamiento están relacionados. Pensamiento, memoria y conocimiento, son todas ellas formas por medio de las cuales nuestra experiencia pasada opera sobre la experiencia presente, incluyendo el reconocimiento, la interpretación y la comparación de datos. Estos procesos crean nuestro sentido del tiempo y nuestro sentido de ser. Si hacemos la siguiente pregunta, ¿de dónde vienen nuestros pensamientos o nuestros recuerdos? U.G responde:

¿De dónde viene el pensamiento? ¿viene de adentro o de afuera? ¿en dónde se asienta la conciencia humana? Entonces, por motivos comunicativos, o por dar una opinión acerca de ello, digo que hay una esfera del pensamiento. En esa "esfera del pensamiento" todos estamos funcionando, y probablemente cada uno de nosotros tiene una "antena" o algo parecido, la cual es la creación de la cultura dentro de la cual nacimos. Es ella la que recoge este tipo particular de pensamientos. (ME, p. 111.)

U.G parece advertirnos que la ciencia no puede estudiar la conciencia o el campo desde donde estos pensamientos y recuerdos surgen:

Todas las experiencias, no necesariamente las incluidas en nuestro ciclo de treinta, cuarenta o cincuenta años, sino también la conciencia animal y vegetal, todo eso es parte de esta conciencia. (No estoy diciendo que hay una entidad que reencarna; no hay entidad alguna allí, de manera que todo el asunto de la reencarnación es un absurdo en lo que a mi concierne.) Es por eso que en sus sueños, sueñan que vuelan como un ave. ¿Cómo se transmite esto?, no lo sé, no soy competente en la materia. Pero estos parecen ser los medios. Debe haber algunos medios de transmisión, más allá de los genéticos, los genéticos son sólo una parte. La conciencia es un factor muy poderoso en la experimentación de las cosas, pero para nadie es posible averiguar el contenido total de la cuestión, es demasiado vasto. (ME, p. 114.)

Acerca de la memoria filogenética U.G dice:

No puedo hacer afirmaciones definitivas acerca del papel que juegan los genes en el proceso evolutivo, pero por el momento parece ser que Darwin estaba al menos parcialmente equivocado al insistir en que las características adquiridas no podían ser transmitidas genéticamente. Pienso que son de alguna forma transmitidas. No soy lo suficientemente competente para decir si los genes juegan algún papel en esta transmisión. (NWO, p. 171.)

Parece haber puntos paralelos entre el campo morfogenético de Sheldrake y el campo de la conciencia de UG, dentro del cual la conciencia humana es sólo una parte. Racial e individualmente parecemos estar sintonizados en este campo. Por supuesto, ni Sheldrake, ni U.G especifican como se lleva a cabo esto. U.G (al estilo del Dalai Lama) deja esto a los científicos, a pesar de ser escéptico acerca de que éstos puedan estudiar la conciencia como tal. Sheldrake, siendo científico, espera que sus teorías sean verificadas por métodos experimentales algún día. Pero por el momento, ninguno de los dos ha obtenido confirmación científica de sus puntos de vista, que como tales permanecen como especulaciones. U.G puede parecer más seguro de sus observaciones, sin embargo para su audiencia, la veracidad de sus afirmaciones es tan especulativa como la de Sheldrake.


IV

Mientras U.G frustra todos nuestros intentos por comprender la conciencia humana, al mismo tiempo describe la forma en que él funciona y lo que le sucede en un estado libre de pensamiento. Estas descripciones se constituyen en un reto para la ciencia. Y no digo que él esté dispuesto a dejarse estudiar por los científicos. (Algunas veces lo hace, dependiendo del científico con el que esté hablando en un momento particular):

No hay personas, ni espacio interior para la creación de un ser. Lo que queda luego de que la continuidad del pensamiento es arrasada, es una serie de interacciones inconexas e independientes. Lo que sucede en el ambiente a mi alrededor, sucede aquí (señalándose). No hay división. Cuando la armadura que teníamos a nuestro alrededor es abandonada, nos encontramos con una extraordinaria sensibilidad de los sentidos que responden a las fases lunares, el paso de las estaciones, y los movimientos de otros planetas. Simplemente no hay una existencia apartada o separada actuando independiente, únicamente el palpitar de la vida, tal como una medusa.(MM pg. 145).

....el proceso de la muerte desafía la descripción. Pero puedo decir que en dicho estado, la respiración ordinaria cesa completamente, y el cuerpo puede "respirar" a través de otros medios fisiológicos. Entre los muchos doctores con los que he hablado sobre el particular, solamente el doctor Laboyer, un experto en partos, me dio una suerte de explicación; dice que los bebés recién nacidos tienen una forma de respiración similar. Esto es probablemente lo que la palabra pranayama significó originalmente. Éste cuerpo experimenta el proceso de la muerte diariamente, de hecho, tan a menudo que cada vez que se renueva le es proporcionada una nueva vitalidad. Cuando algún día, no se pueda renovar, habrá acabado y será llevado a la hoguera. (MM pg, 145).

 

.....después de que el pulso y la respiración se detienen casi por completo, de alguna manera el cuerpo empieza a "regresar". La apariencia cadavérica del cuerpo, la rigidez, la frialdad y el aspecto ceniciento gradualmente desaparecen. El cuerpo se calienta y empieza a moverse, el metabolismo, al igual que el pulso, se incrementan. Si ustedes, motivados por la curiosidad científica, desearan estudiarme, lo siento, no lo permitiría. Estoy haciendo una declaración, no vendiendo un producto. (MM pg, 146).

Este proceso de morir y ser renovado, a pesar de ocurrir varias veces al día, y siempre fuera de cualquier voluntad mía, me sigue pareciendo intrigante. Incluso considerando que la idea de un yo o un ego han sido eliminados, aún hay algo allí que experimenta esta muerte. De otra forma, me sería imposible describirlo. (MM pg,146).

Cuando la estructura del pensamiento fragmentario desaparece, las glándulas y el plexo nervioso, asumen el funcionamiento del organismo. Es un proceso doloroso ya que la influencia del pensamiento sobre las glándulas y el plexo es bastante fuerte y tiene que ser eliminada en su totalidad. Esto puede ser experimentado por un individuo. La disolución o "ionización" necesita energía y espacio para ser llevada a cabo. Por esta razón, los límites del cuerpo son alcanzados por latigazos de energía desde cualquier dirección. Es doloroso para el cuerpo en su forma limitada, el contener esta energía, a pesar de no haber un experimentador separado de ese dolor en ese momento. (MM pg,147).

Este doloroso proceso de muerte, es algo que nadie, ni siquiera los más ardientes practicantes religiosos o yoghis, quisiera. Es una cosa muy dolorosa. No es resultado de la voluntad, sino de una confluencia fortuita de átomos.(MM pg,148).

No sé de que manera esto se acopla a la actual estructura científica. Los científicos que trabajan en esta área están interesados en estos cambios, si estos son descritos en términos fisiológicos y no en términos místicos. Estos científicos, prevén que esta clase de hombre representa el producto final de la evolución biológica, no como el superhombre de la ciencia ficción o los super seres espirituales. La naturaleza sólo está interesada en crear un organismo que pueda responder total e inteligentemente a los estímulos y reproducirse. Eso es todo. Este cuerpo es capaz de percepciones y sensaciones extraordinarias. Es una maravilla. No sé quién lo creó. (MM pg,148).

Los científicos en el área de la evolución ahora piensan que la presente raza de humanos surgió probablemente de una raza degenerada. La mutación que produjo la autoconciencia debió haber tenido lugar en una especie degenerada. Es por esto que hemos complicado todo el asunto. El si podemos cambiarlo o no, es lo que todo el mundo se pregunta. (MM pg, 148).

Profundizando en el cómo funciona sin el dominio del pensamiento, U.G dice:

Entonces, los sentidos se convierten en un factor muy importante; empiezan a funcionar al límite de sus posibilidades sin la interferencia del pensamiento, que sólo aparece cuando se le necesita. Justo aquí debo poner las cosas en claro, el pensamiento no es auto-generado; aparece cuando se le necesita. Depende de los requerimientos de la situación: si la situación lo amerita, este aparece, de otra forma, no lo hace. Es como el lápiz que ahora utiliza, lo puede usar para escribir un bello poema, para falsificar un cheque o para cualquier otra cosa; él está allí cuando se le necesita. El pensamiento solo tiene propósitos comunicativos, de otra forma no tiene valor en absoluto. Entonces usted es guiado por los sentidos y no por los pensamientos como antes sucedía... (ME pg, 110).

La forma en que U.G funciona es como la de un organismo viviente natural, sin el "dominio" del pensamiento, funciona eficientemente, de momento en momento, sin ninguna aprensión por ser o hacer algo diferente a lo que está haciendo en ese preciso instante. U.G explica, cómo el caos y el orden conviven en su interior simultáneamente en cada momento de atención, cómo su percepción visual es bi-dimensional; cómo una imagen de algo que está sucediendo, es reemplazada por otra totalmente desconectada de la anterior, cuando algo del medio ambiente llama su atención; cómo no hay conexión entre los eventos; cómo la música puede ser puro "ruido"; cómo, cuando la ocasión lo amerita, todo conocimiento relevante, aparece para luego volver al estado "sin sentido" o libre de pensamientos, cuando la necesidad desaparece.

No hay forma de que otra persona entienda esto. Para intentar hacerlo, deberíamos poner esta información dentro de nuestro marco mental y conceptual, y siempre habrían preguntas acerca de este estado provenientes de nuestras propias experiencias, prejuicios y esperanzas (concernientes a uno mismo y la vida propia). O, uno podría vivir como U.G, en cuyo caso no habría nada que entender, ya que toda necesidad de hacerlo habría desaparecido.

U.G hace afirmaciones sorprendentes acerca de la genética, el renacimiento y la enfermedad, entre otras cosas. Algunas de estas afirmaciones son difíciles de entender ya que la ciencia actual aún no las ha investigado, o porque entran en plena contradicción con ella misma. Ejemplos de dichas afirmaciones son las siguientes:

"Para aquellos que crean que hay renacimiento, lo hay; para aquellos que no lo creen, no lo hay. Sin embargo, "objetivamente hablando", no hay renacimiento, pues ¿qué es lo que hay allí que vaya a nacer de nuevo?

"Todas las enfermedades crónicas son genéticas" - justo aquí, parece que creyese en alguna forma de karma fisiológico - "no hay nada que usted pueda hacer, excepto soportarlo y si es necesario, crear un paliativo".

Para experimentar el dolor, se debe crear un punto de encuentro entre una sensación (momentánea) con otra por medio de la memoria y el pensamiento. El dolor es necesario para el proceso curativo, si se le deja seguir su flujo natural, el cuerpo encontrará la forma de absorberlo o integrarlo.

El cuerpo nunca muere. Solamente es reciclado, nuestro (inexistente) ser es lo único que muere. El cuerpo funciona de una forma más sensitiva, si se le permite hacerlo sin la influencia del pensamiento. Se torna absolutamente eficiente y absolutamente pacífico.

No queremos estar libres de nuestros problemas porque el hacerlo supondría el fin de nosotros mismos.


 

V

La pregunta más inmediata que puede venir a la mente del lector en lo concerniente a lo descrito anteriormente, es ¿cómo U.G puede saber acerca de lo que dice de sí mismo (y su estado libre de pensamientos)? Para propósitos prácticos y normales, parece utilizar su conocimiento y su pensamiento como cualquier otra persona. O está en un estado libre de pensamientos y él no lo sabe, o sabe acerca del estado libre de pensamientos y no está en él.

En ME (pg 46), U.G describe su condición como un estado de "no saber"; el conocimiento sólo aparece cuando se le necesita. Una vez ha suplido la necesidad, vuelve al estado de "no saber". En la siguiente página (pg 47), cuando se refiere a "la increíble paz que siempre hay en el interior, ese es el estado natural" dice, "... Es volcánico por naturaleza: es efervescente todo el tiempo - la energía, la vida - esa es su cualidad." Luego continua, "ustedes se pueden preguntar el cómo lo sé. No lo sé. La vida es consciente de sí misma, si cabe la expresión." Actualmente, U.G expresaría ese pensamiento de una forma un poco diferente; "el saber y el no saber conviven dentro del mismo marco"

Al observar esta "inmensa paz", si sustituimos la palabra "paz" por "unidad", inmediatamente percibimos la paradoja: por una parte, no podemos experimentar "la unidad", ya que experimentarla es reconocerla, y eso sólo puede ser posible cuando hay dualidad o división. Por otra parte, afirmar la existencia de la unidad (o paz, teniendo en cuenta el contexto anterior) implica conocerla. Y decir que la unidad (o la vida) es conciente de sí misma parece ser inconsistente con la anterior afirmación. ¿Cómo podemos entender esta paradoja?

Pienso que cuando una persona es libre del dominio del pensamiento, de alguna manera, la persona (o el sujeto) ya no existe como una entidad continua. No es que la entidad halla existido antes - sólo la ilusión de sí misma existía. Ahora que la ilusión ha desaparecido, el conocimiento funciona por momentos, responde a las demandas de una situación, e inmediata y automáticamente vuelve hacia el fondo. (5) Cuando U.G responde a las preguntas del auditorio, lo hace con palabras. Las personas tienden a darle sentido a estas palabras y sienten la tentación de utilizar las mismas reglas lógicas que se aplican a cualquier discurso. Pero, como no hay ninguna "persona" en U.G, no hay división (o sentido de separación en él), y sea lo que fuere la "unidad" que hay allí, se expresa a sí misma sin la lógica normal de la "conciencia" o la "experiencia". Incluso las respuestas de U.G a nuestros interrogantes, no tienen sentido para él. No es que sean insensatas. El punto es que no existe conciencia de "separación" en él. Por lo tanto, no sería apropiado llamar a las afirmaciones de U.G, expresiones de 'conocimiento', al menos en el sentido ordinario del conocimiento. Palabras, significados, música, sonidos, objetos, etc, aparecen por un momento, para desaparecer en el siguiente, convirtiéndose en mero ruido, espacio bidimensional , escozor o "manchas". Sin embargo, "interpretamos" los sonidos provenientes de U.G como algo significativo, e intentamos aplicar valores de verdad a sus afirmaciones. Pero para U.G, estas afirmaciones carecen de significado, verdad o falsedad.

Si así es la vida de una persona libre de pensamiento o de ser, podríamos llamarlo estado de "unidad", pero no hay nadie allí que experimente este estado, como tampoco hay algún conocimiento o experiencia de él en el sentido usual de los términos. U.G intenta expresar esta experiencia de una forma peculiar. Para su audiencia, que intenta medir aquello que oyen utilizando criterios de sujeto-objeto, dicotomías significado-objeto, su vida continúa siendo un misterio.

En este punto, la audiencia se siente compelida a preguntarse, ¿De que manera podemos entender unas afirmaciones que parecen no tener sentido? ¿Por qué deberíamos estar interesados en estas "no afirmaciones"? ¿Por qué ponemos atención a U.G o sus enseñanzas, a costa de relegar los testimonios de los muchos místicos del mundo que dicen conocer (o haber tenido algún tipo de experiencia con) la unidad?

Pienso que las respuestas a estos interrogantes yacen en el reto epistemológico (Ver página 8 arriba) que U.G plantea tanto a místicos como a científicos. Si la crítica que hace al misticismo y a la ciencia se extienden hacia sus propias afirmaciones, en verdad somos conducidos hacia un acertijo. Pero entonces ¿qué pasa si lo anteriormente descrito es la única manera en que vive un hombre en un estado no dividido, y los místicos tradicionales no siempre tienen en cuenta sus implicaciones? (6) A pesar que lo expresado por U.G no tenga sentido para él (y no es que carezca de él), su audiencia no puede evitar intentar extraerlo, ya que utilizan el mismo hecho de dar sentido como parte del proyecto de crearse ellos mismos, en el sentido de que relacionan estas afirmaciones con algún proyecto (epistemológico, espiritual o de otra índole) en sus vidas. U.G por otro lado, puede operar en este mundo sin caer en la dicotomía sensatez-insensatez. A nosotros nos parece como cualquier otro individuo viviendo su vida. U.G sin embargo, no sabe quien es él. No tiene concepto o imagen de sí mismo, por esto, incluso la pregunta de si esta vivo o no, no surge jamás en él. Momentáneamente, puede responder a nuestras preguntas con contra sonidos o pronunciamientos. El problema de darle sentido, atribuir veracidad o falsedad, buscar los hechos detrás de las palabras, es nuestro problema, no el suyo.

En vista de lo anteriormente discutido, ¿diremos que el estado libre de pensamientos de U.G, es un estado de experiencia de la unidad del universo? Como U.G no existe como una entidad continua (sujeto, ser), no puede haber conocimiento (que es un "estado temporal de la mente") de dicha unidad; en una persona como él, no hay conciencia de unidad o de su opuesto, la división. Unidad y división, son conceptos que presuponen una continuidad en la conciencia. Para su audiencia, por otro lado, tal unidad permanece como un concepto, en lo que a ellos concierne, nunca sabrán lo que ocurre en U.G excepto ubicándolo en un concepto, lo cual implica su concepto contrario correspondiente. Por ejemplo, la audiencia puede sentirse compelida a teorizar que cuando U.G se encuentra en un estado libre de pensamientos, está experimentando la unidad, y que cuando por algún motivo dicho estado es perturbado, el estado de división aparece. Pero, ¿cómo pueden determinar la veracidad de dichas afirmaciones?

 

J.S.R.L Narayana Moorty
Departamento de Filosofía
Monterrey Peninsula College
Monterrey, CA 93940


Notas

1. "... un campo de super-información de todo el universo, un orden super-implicado que organiza el primer nivel en varias estructuras y es capaz de un desarrollo increíble de estructura..."(Bohm en Weber, pg 33).


2. "La teoría de los campos morfogenéticos propone que hay un campo, o estructura espacial, que es responsable del desarrollo de la forma (de los organismos vivos). (Weber pg 75).

3. Hemos aprendido esto claramente en Kant, como cuando muestra de qué manera la razón genera paradojas cuando se aplica al universo o al alma más allá de los límites de la experiencia posible - paradojas tales como que el universo tiene una condición no condicionada o primera causa, y que debe de haber una causa ella.

4. Acerca del proceso de "muerte" en U.G, remítase a la descripción hecha en el texto.

5. Incluso la utilización del término "conocimiento" es engañoso en este contexto. El conocimiento presupone en nuestra vida ordinaria una continuación en el ser, de tal forma que podamos decir "No lo sabía entonces, pero ahora ya lo sé". Tal continuidad es inexistente en el caso de U.G. a pesar de que de alguna forma su experiencia pasada entra en operación aquí. Pero el conocimiento opera sólo en ese preciso momento, sin estar remitido a algún punto de referencia o hacia una proyección del ser, como en el que formulamos nuestros deseos y planes basados en tal conocimien to o la búsqueda de la repetición de la experiencia actual que se reconoce como tal.

6. Algunos místicos sí se dieron cuenta de la dificultad para expresarse. En mi opinión, Shankara, Nagarjuna, y Chuang Tzu, todos tuvieron un indicio de este problema y se remitieron a la razón dialéctica para "señalar el camino" hacia una "experiencia de realidad" sin dar una expresión verbal positiva en afirmaciones que pueden ser entendidas como representaciones de una experiencia de la realidad.


BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS

1. Sheldrake, Rupert, in Doore, Gary (Ed.): What Survives? Tarcher, Los Angeles, 1990.
2. Krishnamurti, U.G.: Mind is a Myth. Dinesh Publications, Goa, 1988. (MM).
3. __________________: The Mystique of Enlightenment. Akshaya Publications, Bangalore, India, 1992.(ME).
4. __________________: No Way Out. Akshaya Mudrana, Bangalore, India, 1992.(NWO).
5. Weber, Renee: Dialogues with Scientists and Sages. Routledge and Kegan Paul, London and New York, 1987.


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