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Capítulo 15

 

Un Poeta de lo Supremo

 

4 de Setiembre de 1974

 

 DECIMO QUINTO VERSICULO...PRIVATE

 

Jesús dijo:

"Yo soy la luz que está por sobre todos ellos,

yo soy el todo,

y el todo surgió de mí

y el todo logró ser yo".

 

"Saca una astilla de madera,

y estoy ahí;

levanta una piedra

y me encontrarás ahí".

 

 

         Jesús fue preparado en una de las escuelas secretas más antiguas. Era la escuela de los Esenios. La enseñanza de los Esenios es puro Vedanta. Por eso es que los cristianos no tienen un registro de lo que le sucedió a Jesús antes de los treinta años. Tienen un pequeño registro de su niñez, y tienen un registro desde los treinta hasta los treinta y tres años, cuando fue crucificado. Unas cuantas cosas saben, pero un fenómeno como Jesús no es un accidente; es una larga preparación, no puede suceder en cualquier momento.

         Jesús estaba siendo preparado continuamente durante estos treinta años. Fue enviado primero a Egipto y después vino a la India. En Egipto aprendió una de las tradiciones más antiguas de métodos secretos; después en la India llegó a conocer las enseñanzas de Buda, los Vedas, los Upanishads, y pasó por una larga preparación. Aquellos años no son conocidos porque Jesús trabajó en estas escuelas como un discípulo desconocido. Y los cristianos, a sabiendas, han dejado de lado estos registros, porque no les agradaba que el hijo de Dios haya sido también un discípulo de alguien. No les agradaba la idea de que haya sido preparado, enseñado, entrenado -eso les parecía humillante. Piensan que el hijo de Dios llega absolutamente listo. Nadie llega absolutamente listo. Si alguien está absolutamente listo, no puede venir.

         En este mundo, siempre llegas imperfecto. La perfección simplemente desaparece de este mundo. La perfección no es de este mundo, no puede ser -está contra la propia ley. Una vez que alguien es perfecto, su vida entera entra en una dimensión vertical. Esto debe ser entendido: tú progresas en un plano horizontal, de A a B, de B a C y D, hasta la Z; horizontalmente, en una línea, del pasado al presente, del presente al futuro. Este es el modo del alma imperfecta, tal como el agua fluyendo en un río desde las montañas hasta la llanura y al océano -en una línea, horizontal, siempre manteniendo su propio nivel.

         La perfección avanza en líneas verticales, no horizontalmente. De la A no va a la B, va más alto que A, después más alto y más alto. Para aquellos que viven en la línea horizontal, la perfección simplemente desaparece. No está presente porque pueden mirar al futuro o al pasado. Pueden mirar hacia atrás, no está ahí. Pueden mirar hacia adelante, no está ahí; pueden mirar aquí, no está aquí -porque ha comenzado una nueva línea de progresión vertical. Está yendo más alto y más alto y más alto. Se mueve en la eternidad, no en el tiempo.

         La eternidad es vertical, por eso es que es el eterno ahora -no tiene futuro. Si vas en una línea horizontal, hay futuro: si vas de A a B, B está en el futuro; cuando B se vuelva presente, A estará en el pasado y C en el futuro. Tú siempre estás entre el pasado y el futuro, tu momento presente es sólo una fase pasajera: B se va volviendo C, D se va volviendo... todo se dirige al pasado. Y tu presente es sólo una línea cortada, sólo un pequeño fragmento. Para cuando te hagas consciente, se ha vuelto pasado. Un alma que se vuelve perfecta se mueve en una dimensión totalmente distinta: de A a A1 a A2 a A3 -y esto es la eternidad, vive en el eterno presente. Por eso es que desaparece de este mundo.

         Para entrar en este mundo tienes que ser imperfecto. Se dice en las antiguas escrituras que cada vez que un hombre se acerca a la perfección -muchas veces sucedió- dejará algo imperfecto para que pueda regresar y ayudar a la gente. De otro modo no hay manera de regresar.

         Se dice de Ramakrishna que era adicto a la comida, obsesionado. Todo el día como si estuviera pensando en la comida... Estaba hablando a sus discípulos y cada vez que tenía una oportunidad iba a la cocina a preguntarle a su esposa: "¿Qué hay de nuevo? ¿Qué plato nuevo estás preparando hoy día?". Aún su esposa se sintió muchas veces muy avergonzada, y decía: "Paramahansa Deva, esto no va contigo". Y él se reía.

         Y un día su esposa insistió: "Aun los discípulos se ríen y dicen: '¿Qué tipo de hombre liberado es Paramahansa? -es tan adicto a la comida'". Cada vez que Sharada, su esposa, le llevaba la comida, él se paraba inmediatamente para mirar en el thali lo que estaba trayendo. Se olvidaba todo sobre el Vedanta, sobre Brahma, y a veces era muy vergonzoso porque la gente estaba ahí y nunca pensaba, nunca podía concebir...

         Entonces un día la esposa insistió: "¿Por qué haces esto? Debe haber una razón".

         Ramakrishna dijo: "El día que no lo haga, entonces me podrás contar tres días más de vida aquí. El día que deje de hacerlo, esa será la señal de que sólo tres días más estaré aquí".

         La esposa se rió, los discípulos se rieron. Dijeron: "¡Esto no es explicación!". No podían entender el significado.

         Pero sucedió en esa forma. Un día la esposa entró, él estaba echado descansando en su cama. Se volteó a un lado -de otro modo habría saltado fuera de la cama para ver. Y la esposa recordó que él había dicho que sólo tres días más estaría vivo, desde el día que mostrara indiferencia por la comida. No pudo sostener el thali; el thali se cayó y ella comenzó a llorar. Ramakrishna dijo: "Pero todos ustedes querían que sea así. Ahora, no se preocupen por eso. Tres días más estaré aquí". Y el tercer día murió. Antes de morir dijo que se estaba aferrando a la comida como algo imperfecto en él, para poder permanecer aquí y servir.

         Muchos Maestros han hecho eso. En el momento que sienten que algo va a volverse completamente perfecto en ellos, se aferran a alguna imperfección, sólo para permanecer aquí. De otro modo esta orilla no es para ellos. Si todas las anclas son rotas, entonces su barco zarpa hacia la otra orilla, entonces no pueden permanecer aquí. Mantendrán un ancla: mantendrán alguna relación, elegirán alguna debilidad en ellos y no permitirán que desaparezca. El círculo no estará completo, una brecha permanecerá. Por esa brecha pueden permanecer aquí. Por eso es que los hindúes, los budistas, los jainas -quienes saben muy profundamente porque han conocido a muchos Maestros- saben bien que la perfección no es de este mundo. En el momento en que el círculo está completo, desaparece de tus ojos. No puedes ver, entonces no está en la línea de tu visión, se ha ido por sobre ti -ahí no puedes penetrar.

         Pero para decir que Jesús era perfecto cuando nació, para enfatizar este hecho, los cristianos han dejado de lado todos los registros. Pero Jesús fue un buscador tanto como tú, fue una semilla de mostaza tal como tú.     Se volvió un árbol,   y un gran árbol,   y millones de aves del cielo encontraron refugio en él

-pero él también fue una semilla de mostaza. Recuerda que aún Mahavira, Buda, Krishna, todos ellos nacen imperfectos, porque el nacimiento pertenece a la imperfección. No hay nacimiento para el perfecto; eres perfecto, entonces no hay trasmigración.

         A causa de este entrenamiento... Jesús yendo a Egipto y a la India, aprendiendo de sociedades secretas egipcias, después las escuelas budistas, luego el Vedanta hindú; todo esto lo hizo un extraño ante los judíos. ¿Por qué se volvió tan extraño para los judíos? ¿Por qué los judíos no pudieron absorberlo? ¿Por qué no lo pudieron perdonar? -todavía no lo han hecho. ¿Cuál fue la razón? El estaba llevando algo foráneo, algo extraño; él introdujo algún secreto que no pertenecía a la raza. Por eso es que ocurrió la crucifixión.

         Los hindúes toleraron a Buda, porque todo lo que decía no era extraño. El podía contradecir al hinduismo, pero contradecía sólo al hinduismo superficial. Aún en su contradicción él demuestra que el hinduismo más profundo es verdadero. El podría decir que el sistema se ha desviado, él podría decir que la organización está errada, él podría decir que todos los seguidores se han desviado; pero él no podía decir que los hindúes estuviesen básicamente errados. Cualquier cosa que decía, los hindúes podían entenderlo, no era extraño, no era foráneo. Cualquier cosa que decía Mahavira, los hindúes simplemente lo toleraban. Podía ser un revolucionario, pero continuaba siendo hindú; Buda podía ser un revolucionario, pero continuaba siendo hindú; él podía ser un hijo rebelde, pero pertenecía a los hindúes -nada de qué preocuparse demasiado.

         Pero Jesús no sólo es revolucionario, sino que no les pertenece. ¿De dónde vino que no pertenezca a los judíos? ¿Cómo sucedió? Los cristianos no tienen una respuesta. ¿De dónde trajo esta enseñanza extraña? De Egipto y de la India.

         La India ha sido la fuente de todas las religiones. Aún de esas religiones que están contra el hinduismo, la India ha sido la fuente básica. ¿Por qué ocurrió que la India ha sido la fuente básica de todas las religiones? La India es la civilización más antigua, y toda la mente de la India ha estado trabajando, trabajando y trabajando en la dimensión de la religión. Ha encontrado todos los secretos de la religión -ningún secreto es desconocido. De hecho, en miles de años no podrías enseñarle ningún secreto sobre religión a la India, porque lo saben todo; lo han descubierto todo, en cierto modo, han completado todo el camino. Así que todo lo que es bello en la religión, en cualquier parte, puedes estar seguro que de alguna forma proviene de la India. Así como la mente griega es la fuente de la ciencia -todo el desarrollo científico proviene de la mente griega, la mente lógica, la mente aristotélica- todo el misticismo viene de la India. Y sólo dos tipos de mente existen en el mundo: uno es el griego, el otro es el hindú.

         Si tienes una mente básicamente griega, es imposible entender a la India en absoluto porque parece absurda. Todo lo que dicen parece no probado, cualquier afirmación que hagan parece sin sentido. Aristóteles sería un absoluto extraño en la India porque él creía en definiciones, en demarcaciones claramente delineadas, en distinciones. Y él creía en la ley de la contradicción, que dos cosas contradictorias no pueden estar juntas: A, no puede ser y no ser A a la vez, eso es imposible; un hombre no puede estar vivo y muerto a la vez, eso es imposible. Aparentemente él tiene razón.

         Los hindúes creen en la contradicción. Dicen que el hombre está vivo y muerto, ambos a la vez, porque la vida y la muerte no son dos cosas, no las puedes demarcar. La mente griega es matemática, la mente hindú es mística. Todo el misticismo proviene de la India; así como el sol surge por el Este, todo el misticismo surge por el Este -y la India es el corazón. Para entender este versículo tienes que ir a los Upanishads, las semillas están ahí. No puedes encontrar nada en el antiguo testamento ni en ningún libro judío de donde puedas decir que este versículo provenga. Por eso es que los judíos no podían creer a Jesús, lo que Jesús decía.

         Jesús decía una y otra vez: "No he venido a contradecir las antiguas escrituras, sino a cumplirlas". Pero ¿qué escrituras, cuáles escrituras? Nunca dijo eso. Si es que él hubiera venido a cumplir el antiguo testamento, entonces su afirmación estaría errada, porque casi siempre contradice el antiguo testamento. Porque el antiguo testamento se basa en la venganza -el padre, el Dios, es muy vengativo. El miedo es la base del antiguo testamento y de su religión: deberías tener temor de Dios. Y Jesús dice: "Dios es amor". Tú no puedes temer al amor, y si hay amor no puede haber temor. Y si tienes temor ¿cómo puedes amar? El temor es veneno para el amor, el temor es muerte para el amor. ¿Cómo puedes amar a una persona si tienes temor? El miedo puede crear odio, pero el miedo no puede crear amor.

         Así que un hombre religioso en el antiguo testamento tiene temor de Dios, y en el nuevo testamento un hombre religioso ama a Dios. Y el amor y el temor son dimensiones totalmente diferentes. Jesús ha dicho: "Se dice que si alguien te hace daño y te saca un ojo, tú sácale los dos ojos. Pero yo te digo que si alguien te da una bofetada en una mejilla, dale también la otra mejilla". Esto es absolutamente no judío, no ha estado ahí en la tradición. Así que cuando Jesús dice: "He venido a cumplir las escrituras", ¿a qué escrituras se refiere? Si él hubiera estado en la India y hubiera dicho: "He venido a cumplir las escrituras", se hubiese entendido, porque los Upanishads son las escrituras que él ha venido a cumplir; los dichos del Dhammapada de Buda son las escrituras que él ha venido a cumplir -porque ellas se basan en el amor, en la compasión.

         Pero las escrituras judías no están conectadas en absoluto con la compasión ni con el amor, están conectadas con el miedo y la culpa. Por eso es que todo lo que Jesús decía, los judíos entendieron bien que: "El no ha venido ha cumplir nuestras escrituras". No puedes encontrar un dicho como éste en el antiguo testamento:

 

         "Yo soy la luz que está por sobre todos ellos, yo soy el todo, y el todo surgió de mí y el todo logró ser yo".

         "Saca una astilla de madera, y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí".

 

         Puedes encontrar miles de dichos como éste en los Upanishads, en el Gita, en Buda, pero no puedes encontrar ni un solo paralelo en el antiguo testamento. Así que ¿qué escrituras ha venido a cumplir? El ha venido a cumplir otras escrituras, otras tradiciones. Este dicho es absolutamente Vedanta, así que trata de entender primero el punto de vista del Vedanta, después serás capaz de entender este versículo.

         Jesús nació como judío, vivió como judío, murió como judío; pero esto es sólo en lo que concierne a su cuerpo. En lo demás, Jesús es puro hindú. Y no puedes encontrar un hindú más puro que Jesús, porque la base de la religión del Upanishad es su base. El creó toda la estructura sobre esa base, así que trata de entender lo que es esa base.

         Los judíos dicen: "Dios es el creador y este universo es la creación, y la creación nunca puede llegar a ser el creador. ¿Cómo puede una pintura convertirse en el pintor? ¿Cómo puede un poema convertirse en el poeta? ¡Imposible! Y si el poema trata de convertirse en el poeta, el poema se ha vuelto loco, y si la pintura trata de demostrar, afirmar y pretender que: 'Yo soy el pintor', entonces la pintura está errada. El hombre es la creación y Dios es el creador. Y esta distancia nunca puede desaparecer completamente, este espacio permanecerá. Puedes acercarte más y más y más a Dios, pero nunca puedes llegar a ser Dios". Esta es la base del pensamiento judío. Y de los judíos aprendieron esto los mahometanos. Los mahometanos son más judíos que Jesús; en lo que concierne al pensamiento, a la manera de pensar, Mahoma está más cerca a Moisés que a Jesús. Mahoma no aprendió mucho de los hindúes.

         Pero el Vedanta dice: "Dios es la creación, no hay diferencia entre Dios y su creación. No ha creado el universo en la forma en que un poeta crea un poema. La relación es como la de un bailarín con el baile, ellos permanecen uno: si el bailarín deja de bailar, el baile desaparece; y si el baile desaparece, la persona ya no es un bailarín. El universo no está separado, es uno. El universo no fue creado y terminado en cierto momento, está siendo creado en cada momento; está siendo creado en cada momento porque es el propio ser de Dios. En la misma forma en que tú te mueves,  en que cantas, en que amas,  Dios crea

-en cada momento él está creando. Y la creación nunca es aparte, es su movimiento, su danza". Por eso es que los Upanishads pueden decir: "Aham Brahmasmi". Los Upanishads pueden decir, los videntes que han llegado a conocer este secreto, ellos pueden decir: "Yo soy Dios". Y nadie piensa que esto es una blasfemia -esto es una verdad.

         Los judíos nunca pueden decir: "Yo soy Dios" -esto es una blasfemia, nada puede ser peor que esta afirmación. ¿Tú estás tratando de ser Dios? ¿Una creación tratando de ser Dios? ¿Un esclavo tratando de afirmar que él es el amo? ¡Esto es egoísmo! Lo que es religión pura en el Vedanta es egocentrismo para los judíos y mahometanos. El Vedanta dice que esto no es ego, porque el sentir que: "Yo soy Dios" sucede sólo cuando el "yo" ha desaparecido completamente. Cuando tú ya no estás más, cuando la casa está desocupada y el bote está vacío, entonces de pronto te haces consciente de que tú eres todo. Si tú estás presente, ¿cómo puedes pensar que tú eres todo? Si tú estás presente, entonces tú tienes un límite, una personalidad -entonces tu afirmación es falsa. Cuando el "yo" desaparece, cuando hay un estado de no ego, sólo entonces puedes sentir que tú eres todo. La afirmación de Jesús proviene de los Upanishads.

         Lo primero a recordar: la creación y el creador no son dos, son uno.

         Lo segundo a recordar: las matemáticas comunes dicen que la parte nunca es equivalente al todo, la parte nunca puede ser el todo. En los mecanismos es así: sacas una pieza de tu carro, la pieza no puede ser el carro, es tan obvio; te cortas la mano, tu mano no es tú. Una parte no puede ser el todo, esto es la lógica común. Y si el mundo fuera una cosa mecánica, entonces sería verdad.

         Pero el Vedanta dice que la existencia es orgánica, no mecánica. Con una unidad orgánica un tipo diferente de matemáticas se hace aplicable: la parte es el todo. Por eso es que pudieron decir: "Yo soy Dios -porque yo soy sólo una parte, Dios es el todo". ¿Pero cómo la parte puede ser el todo? Si hubiera una relación mecánica entre yo y la existencia, entonces esto no sería posible. Pero si hay una unidad orgánica, entonces esto es posible. Y sí existe una unidad orgánica.

         Tú no existes como una unidad completa en ti mismo. ¡No! Tú no existes como una isla, tú existes como una ola del océano, una unidad orgánica, tú eres uno: el océano va moviéndose y creando olas -tú no puedes ser sin el océano. Y profundamente, si entiendes, el océano tampoco puede ser sin ti; están totalmente unidos. Puedes decir que en cada ola está el océano, y puedes decir que el océano no es sino la totalidad de todas las olas. Así que una ola no está separada: no puedes sacar una ola del océano, no la puedes llevar a casa a mostrársela a tus niños diciendo: "He ido al océano y les he traído una ola". Tú no puedes llevar la ola. Puedes llevar el agua, pero eso no será una ola -eso no estará vivo.

         Mira al océano cuando hay olas: están vivas porque el océano es su vida. Cuando están saltando cientos de pies, alcanzando el cielo, el océano se logra a través de ellas. Puedes no ver el océano, pueden tan sólo ver la ola, pero no puedes separar la ola del océano -son orgánicamente uno.

         El Vedanta dice que la creación es orgánicamente uno con el creador, que el mundo no puede existir sin Dios. Esto puede ser entendido por los judíos y mahometanos también. Pero los hindúes dicen también algo más, la segunda parte: dicen que Dios no puede existir sin el mundo. Esto es blasfemia para los judíos. ¿Qué estás diciendo? ¿Que Dios no puede existir sin el mundo? Sí -no puede existir, es imposible que él exista. Si él es un creador, si la creatividad es su cualidad, ¿cómo puede existir sin el universo? Cuando no hay nada creado, ¿cómo puede ser él un creador? El mundo depende de él; él depende del mundo; es una interdependencia. El mundo no es independiente de él, él tampoco es independiente del mundo. Es una profunda relación de amor: dependen mutuamente el uno del otro, ellos se satisfacen recíprocamente, ambos son uno. La plenitud es tan total que no puedes separarlos ni dividirlos.

         De tal forma que un vidente, uno que haya llegado a saber, puede declarar: "Aham Brahmasmi, Ana'l Haq, Yo soy Dios". Y cuando dice esto, simplemente está diciendo: "Yo y esta existencia no somos dos". Simplemente está diciendo: "Me encontrarás por donde quiera que vayas; por donde quiera que vayas me encontrarás. La forma puede ser diferente, pero yo estaré ahí". Esto es lo que Jesús está diciendo: "Saca una astilla de madera, y estoy ahí...". ¿Cómo puede Jesús estar ahí si sacas una astilla de madera? No puedes encontrar la forma, no encontrarás al hijo de María y José ahí, no encontrarás a este joven carpintero ahí si sacas una astilla de madera. Entonces ¿qué encontrarás? El Ser encontrarás -y él está diciendo: "Yo soy el Ser. Mi forma cambiará, pero no Yo".

 

         "Saca una astilla de madera, y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí".

 

         Esto es puro Vedanta -una unidad orgánica. Por eso es que en el mundo sólo los hindúes no se preocupan mucho por los templos, ellos pueden hacer de cualquier lugar su templo. Tan sólo bajo un árbol pondrán una piedra -cualquier piedra, ni siquiera tallada- y la pintarán de rojo y Dios está ahí y pueden venerar. Cualquier árbol es suficiente, cualquier río, cualquier montaña, cualquier cosa será suficiente porque: "Saca una astilla de madera y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí" -así que ¿de qué preocuparse?

         Los hindúes son los únicos que se deshacen de sus Dioses: hacen un Dios por dos o tres semanas, lo veneran, y cuando terminan van al océano y se deshacen de él. No puedes concebir que un mahometano descarte a su Dios, no puedes imaginar que un judío descarte a su Dios. ¿Qué estás haciendo? ¿Tirando a Dios en el océano? ¿Eres un hereje? ¿Te has vuelto loco? Sólo los hindúes pueden hacer esto, porque dicen que el océano también es Dios. ¿Y para qué llevar a un Dios por demasiado tiempo? Cuando la función ha sido cumplida, descártalo, porque él está en todas partes, en todo lugar, y podemos volverlo a hacer en cualquier momento -cualquier piedra será suficiente. El ser, no la forma de Jesús, lo encontrarás en cualquier parte. Y ese "estado del ser" es el punto ha entenderse: ese "estado del ser" es Dios.

         Cuando un árbol florece es Dios floreciendo, cuando una semilla germina es Dios germinando, cuando un río fluye es Dios fluyendo, Dios no es una persona. Si Dios es una persona, entonces hay un problema -y los judíos tenían la idea de que Dios es una persona. Dios es "no-persona". El es puro ser, él es la misma existencia, él existe en todo, pero tú no puedes encontrarlo en ningún lugar en particular. El no tiene residencia, no puedes ir y tocarle la puerta; no tiene dirección, no puedes escribirle una carta. En cierto modo él no está en ninguna parte, porque está en todas partes. No lo puedes señalar con precisión; no puedes decir: "Aquí está Dios", porque eso estará errado. Sólo puede ser exactamente señalado aquello que tiene forma, lo que tenga diferencia de otras cosas. ¿Cómo puedes señalar exactamente algo que no tiene forma, que está en todo, extendido sobre todo?

         Pero los judíos tuvieron una concepción de un Dios muy personalizado. Y donde sea que haya personalidad hay ego. Así que el Dios judío es muy egoísta -muy, muy egoísta. Lo desobedeces y sufrirás en el infierno por toda la eternidad. Es muy serio: Dios se vuelve una fuerza dictatorial y toda la existencia se vuelve una esclavitud. Entonces la libertad no es para ti; la libertad es la naturaleza de Dios, no la tuya. La esclavitud va a ser tu disciplina.

         Jesús está diciendo absolutamente lo contrario: que Dios no es una persona, que Dios es energía, la misma fuerza de vida -lo que Bergson ha llamado élan vital- es la existencia como tal. Y donde quiera que algo existe, Dios existe, porque nada más puede existir. Esta fue la dificultad, el por qué no pudo ser entendido y tuvo que ser crucificado. Aun si estaba diciendo: "Yo soy el hijo de Dios", habría sido posible que los judíos lo perdonaran, pero básicamente él está afirmando más. Conforme sus discípulos se sintonizaron con Jesús, él fue aún más lejos.

         En este versículo dice: "Yo soy la luz que está por sobre todos ellos...". El no está diciendo que es el hijo, aquí está diciendo que él es el padre: "Yo soy la luz que está por sobre todos ellos, yo soy el todo...". Aquí está diciendo: "Yo soy Dios, no el hijo".

 

         "...y el todo surgió de mí y el todo logró ser yo".

         "Saca una astilla de madera, y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí".

 

         En este versículo Jesús afirma: "Yo soy Dios -no el hijo de Dios". Aun "hijo" puede ser perdonado porque se mantiene una diferencia: "padre" sigue siendo la fuente, el hijo es sólo un producto. Ellos pueden estar en profunda intimidad, pero el hijo sigue siendo hijo, el padre sigue siendo padre. La diferencia puede ser mantenida, y el hijo tiene que obedecer al padre; existe una relación. No es la relación de un esclavo con su amo, sino la del  hijo con su padre -más íntima pero todavía una relación; continúan siendo dos.

         Este versículo no está incluido en la Biblia -no puede estarlo. El debe haber hecho estas afirmaciones sólo a sus discípulos, porque aquellos que habían entrado en una intimidad profunda con él, ahora serían capaces de entender. Esto no puede ser dicho en la plaza pública. Ahí él decía: "Yo soy el hijo de Dios". Con sus discípulos él decía: "Yo soy Dios, no el hijo. Soy la fuente de todo, soy el alfa y el omega. Todo proviene de mí y todo viene a mí".

         Esto es puro Vedanta. No puedes encontrar afirmaciones como ésta en ninguna otra parte, tendrás que ir al Gita y a los Upanishads. Esto es lo que Krishna le dice a Arjuna: "Yo soy todo, la fuente de todo. Todo proviene de mí y todo se disuelve en mí. Tira tu ego y ven a mis pies". Lo que Jesús dice es como si Krishna estuviera hablando.

          Y hay una tradición, una hermosa tradición -no sé cuánto de esto pueda ser probado, pero es hermosa, no necesita prueba- hay una tradición que "Cristo" es sólo una forma de la palabra "Krishna". Es posible. En bengali, Krishna aún es llamado Kristo, porque "Krishna" no es el nombre de una persona, "Krishna" es el logro absoluto, tal como "Buda". "Buda" no es el nombre, es el logro absoluto cuando uno llega a la iluminación. La palabra "Buda" significa que alguien ha despertado. ¿Qué significa "Krishna"? La palabra significa alguien que ha llegado a ser el centro del mundo. "Krishna" significa el centro magnético, alguien que atrae, quien es ahora el centro de toda la existencia. "Cristo" tiene el mismo significado. María llamó a su hijo Jesús. "Cristo" se le agregó a Jesús cuando llegó a ser el centro del mundo. En esa afirmación Jesús está diciendo: "Yo soy el centro, el todo. Todo sale de mí, todo regresa a mí. Sales de mí, entonces tendrás que lograr ser Yo". Es posible que "Cristo" sea tan solo una forma de "Krishna". Es significativo porque las afirmaciones de Krishna en el Gita y las afirmaciones de Jesús como éstas, son exactamente iguales.

         Lo tercero a ser entendido sobre le Vedanta: que el Vedanta te acepta tal como eres, porque el rechazo significaría el rechazo de Dios mismo. Rechazo significa que algo tiene que hacerse: tal como eres, estás mal, algo debe ser cortado, algo debe ser tirado. Tal como eres, no eres aceptado, no eres bienvenido. Tendrás que cambiarte a ti mismo, sólo entonces serás bienvenido.

         El Vedanta dice: tal como eres, eres bienvenido. Nada tiene que hacerse -el propio concepto de hacer algo ha sido la causa de tu desgracia. El propio concepto de hacer algo, de que algo debe ser hecho, ha sido la misma causa de tu desgracia, porque cualquier cosa que hagas te conducirá dentro del mundo. Por eso es que los hindúes dicen que es a causa del karma -karma significa hacer- tú estás en el mundo. Karma no significa hechos errados, karma simplemente significa acciones. Por haber estado prestando demasiada atención a esto o a aquello, tú estás en el mundo.

         No prestes demasiada atención al hacer, presta mucha atención al ser. No pienses en lo que hay que hacer, simplemente piensa en quién eres. El Vedanta es amoral; no se preocupa sobre la moralidad o inmoralidad. No tiene diez mandamientos, no te da ninguna orden, no te habla en términos de "debes". Te dice: tal como eres, eres bienvenido -tal como eres, eres bueno, hermoso, verdadero. El problema no está en que otros te rechacen, el problema está en que tú te rechaces a ti mismo. Y si tú te rechazas a ti mismo, estás en un círculo vicioso. Entonces tratarás de mejorar, y nada puede ser mejorado porque tú eres Dios mismo. Entonces estarás en desgracia porque es imposible que te mejores.

         Tal como eres, eres divino. ¿Cómo podría mejorarse lo divino? Y si tratas de mejorar lo divino, entonces irás de una vida a otra, mejorando, mejorando, sin que ocurra ninguna mejora, tú permaneces siendo el mismo. Es como correr en el mismo sitio, pero piensas que estás corriendo rápido porque estás sudando y respirando tan fuertemente, y estás haciendo tan gran trabajo; piensas que estás corriendo muy rápido, llegando a algún lugar -y estás corriendo en el mismo punto.

         Toda tu vida es correr. No estás yendo a ninguna parte porque no hay dónde ir; no estás mejorando porque es imposible mejorar. Lo esencial está dentro de ti, lo que no puede ser mejorado -no hay "más allá" que eso, no hay "mejor" que eso, esto es lo que el Vedanta dice. El Vedanta dice que eres divino. Esto tiene que ser realizado, no trabajado; simplemente tienes que mirar hacia dentro y darte cuenta de quién eres. El problema no es que seas malo, el problema es que no te miras a ti mismo; el problema es de conocerse no de hacer. El problema es de una perspectiva correcta donde te puedas ver a ti mismo.

         Es como si a un diamante se le enseña para que se vuelva una piedra preciosa, y el diamante acepta la idea y comienza a volverse una piedra preciosa. Esta idea en sí misma llegará a ser la barrera. Y todos los esfuerzos que el diamante pueda hacer van a ser inútiles, porque ya es la piedra más preciosa. Cuando el diamante llegue a entender lo inútil del esfuerzo, dejará todo esfuerzo y se volverá consciente: "Quién soy" -entonces el problema será resuelto.

         Escuché que una vez un hombre se apresuró al consultorio de un psiquiatra y le dijo: "Doctor, ahora usted tiene que ayudarme -¡ha ido más allá de mis límites! Mi memoria está fallando. Ni siquiera puedo recordar lo que sucedió ayer. Ni siquiera recuerdo lo que dije esta mañana. Ayúdeme, ¡me estoy volviendo loco!".

         El psiquiatra preguntó: "¿Cuándo comenzó este problema? ¿Cuándo se hizo consciente de este problema?".

         El hombre parecía sorprendido y dijo: "¿Qué problema?" -porque se había olvidado.

         Ese es el problema: te has olvidado de ti mismo. Ese es el problema.

         Y  cualquier cosa que hagas  creará karma,   y karma es el ciclo, una rueda:   un karma te lleva a otro,

-después A a B, B a C- vas de una parte de la rueda a la otra. Y es una rueda, sigue moviéndose, continúa moviéndose. El karma nunca te conduce a la liberación porque tú ya estás liberado. Esto es lo más difícil de comprender: que tú ya estás liberado.

          La gente viene hacia mí y tengo que decirle que hagan esto y el otro, porque no comprenderán que ellos ya están liberados. Tengo que decirles que hagan esto y el otro sólo para agotarlos, sólo para que algún día se cansen tanto con el esfuerzo, que vengan y digan: "No quiero hacer nada". Sólo entonces podré decirles que no hay necesidad de hacer nada. Pero necesitabas mucho cuando viniste al principio, necesitabas hacer mucho. Y si te digo que no hay nada que hacer, irás donde algún otro que te pueda decir que hay algo que hacer.

         Nada hay que hacer. Absolutamente tal como eres, ya eres divino -esto es Vedanta. No es moralidad, es religión, pura. Y por eso es que no hay muchos vedantistas en el mundo -no puede haber. Por eso es que el Vedanta no puede llegar a ser una religión mundial como el cristianismo o el islamismo. ¡Imposible! Porque tienes una profunda necesidad de hacer algo. Y si alguien te dice: "Nada hay que hacer, tú ya eres eso, eres Brahma, eres divino", no lo escucharás. El está hablando tonteras, porque tú no te aceptas a ti mismo, te rechazas. Tienes que alcanzar una meta.

         ¿Por qué le ha sucedido esto a la mente del hombre? Le ha sucedido a causa de su niñez, y casi todos pasan por casi la misma niñez. Sólo difieren cosas triviales, en lo demás la niñez tiene un elemento básico, y ese elemento crea todo el problema. El elemento es que ningún niño es aceptado tal como es. Nace un niño... fuiste un niño e inmediatamente la sociedad, tus padres, tu madre, tu padre, tus hermanos, toda la gente a tu alrededor comenzó a cambiarte, a hacerte más hermoso, a hacerte más moral, a hacerte más bueno. Tal como eres, estás mal, algo tiene que hacerse, sólo entonces podrás ser aceptado.

         Y el niño comienza a sentir poco a poco que no es aceptado. Si hace algo errado, entonces es rechazado. Si sigue las órdenes, si obedece, él es aceptado; si desobedece nadie lo ama, es odiado, y todos se molestan con él. Una cosa aprende él: que la cosa está en el hacer, no en el ser. Haz lo correcto y todo el mundo te amará, haz algo errado y todo el mundo te rechazará, te odiará, te tendrá cólera y estará contra ti. Tú no eres lo importante. Haz algo correcto y el mundo te da la bienvenida, haz algo errado y todas las puertas se te cierran. Y aun las puertas del padre y la madre se cierran -¿qué decir del mundo extraño?- aquellos que aman, incluso ellos no pueden ver el ser del niño...

         El niño aprende una cosa: que para existir en este mundo es esencial que te comportes, que siempre hagas lo correcto, que nunca cometas errores. Esto crea un profundo rechazo de sí mismo porque aquellas cosas erradas continúan saliendo -tan sólo por decir que algo está errado no desaparece, continúa saliendo. Después el niño comienza a sentirse culpable de sí mismo, se rechaza a sí mismo. Dice: "No soy un niño bueno, soy malo, un niño malo, una niña mala". Y el problema es que las cosas que llamamos malas son naturales, así que el niño no puede deshacerse de ellas, tienen que persistir.

         Todo niño, toda niña, comienza a jugar con sus órganos sexuales. Es placentero, da una sensación de alivio, todo el cuerpo se siente bienaventurado. Y en el momento que el niño se toca sus órganos sexuales, inmediatamente todo el mundo lo detiene, todo el mundo se siente avergonzado. El padre, la madre, lo detendrán, incluso pueden atarle las manos para que no se toque. Ahora el niño se siente en una profunda encrucijada. ¿Qué hacer? Le gusta la sensación que proviene al tocarse, disfruta de la sensación, siente que es hermosa, pero si él sigue esa sensación entonces todo el mundo lo rechaza. El es un niño malo y lo castigan. Y son poderosos, así que, ¿qué hacer?

         "¡Y esa cosa tan mala me está sucediendo!" -piensa el niño. "Pueda ser que yo sea el único que esté cometiendo este error, nadie más lo está haciendo". Y él no puede saber sobre los demás así que se siente culpable: "Todo el mundo es bueno, sólo yo tengo la culpa". Este es un profundo problema.

         El niño no tiene ganas de comer porque sabe más de su propio hambre que tú. Pero tú sigues una receta médica porque el doctor ha dicho que el niño debe ser alimentado cada tres horas. Está escrito en los libros, y ustedes han leído los libros y son unos padres iluminados, así que después de tres horas, con el despertador, tienen que alimentarlo. Observen a los niños cuando se les alimenta a la fuerza: rechazan, no abren sus bocas, la leche se chorrea -rechazan todo. Ni siquiera la pasan porque conocen su hambre. No viven de rutinas, del reloj, no saben lo que dice tu ciencia médica. No tienen hambre, eso es todo -y tú le estás forzando la comida. Y cuando tienen hambre y están llorando, no les das porque todavía no es la hora. ¿Quién debe decidir? ¿El niño o tú?

         Si tú decides, entonces crearás en el niño un sentimiento de culpabilidad, porque pensará que algo está errado: "Cuando debería tener hambre, no tengo. Cuando no debería tener hambre, lo tengo". San Agustín ha dicho: "Dios perdóname, porque todo lo que es bueno nunca lo hago, y todo lo que está errado siempre lo hago". Pero ésta es la oración de todo niño. Entonces se crea la culpa: el niño no tiene ganas de ir al baño y tú lo fuerzas. El entrenamiento para hacer que un niño haga sus necesidades es algo que crea mucha culpa -no puedes imaginarte lo que estás haciendo.

         Si el niño no tiene ganas de evacuar, ¿cómo puede hacerlo? Tú mismo puedes tratarlo -si no tienes ganas, ¿qué puedes hacer? Y el niño no está sintiendo las ganas... lo fuerzas, lo persuades, lo coactas, lo sobornas, usas todo método imaginable. Estás creándole un sentimiento de culpa: algo está errado, algo está mal.

         Y el niño se siente culpable y no puede hacer nada sobre la situación. No sabe cómo, porque esas funciones del cuerpo son involuntarias, no son fenómenos voluntarios. El niño no tiene ganas de dormir, se siente perfectamente despierto, y quiere correr por la casa o el jardín, y le dices: "Anda a dormir". ¿Qué harías si alguien te dijera: "Anda a dormir", cuando no tienes sueño? Puedes cerrar los ojos -y entonces cuando el padre se ha ido, cuando la madre se ha ido, el niño simplemente queda en un abismo, ¿qué hacer? ¿Cómo obedecer la orden? ¿Cómo ser un buen niño o una buena niña?

         El pecado es creado, y el pequeño niño es envenenado poco a poco. Se hace consciente de que: "No soy bueno. Todo está mal -cualquier cosa que haga está mal". Si juega, está errado porque está haciendo ruido, está molestándote. Si se sienta en silencio en una esquina, algo está mal: "¿Estás enfermo?". Siempre está equivocado; por la única razón... porque él está desamparado -por nada más- y tú eres poderoso. El está continuamente confundido, no puede entender qué debe hacer o qué no debe hacer. Y poco a poco rechaza todo lo que piensan que es malo y fuerza todo lo que piensan que es bueno. Se vuelve una máscara y en lo profundo del inconsciente todas las heridas se cargan toda la vida.

         Por eso es que si digo: "Tal como eres, eres Dios", no puedes creerlo. Ni siquiera crees que eres bueno -¿cómo puedes ser Dios? Dios significa el sumo de lo bueno. Ni siquiera crees que eres medianamente bueno -¿cómo puedes ser Dios? No me vas a escuchar, irás donde un instructor que te condene, que te diga que eres culpable, que eres un gran pecador. Entonces te sentirás tranquilo: él está correcto porque así es como te han hecho sentir. Por eso es que a aquellos que te condenan, que te miran como si fueras un gusano, feo, sucio, a aquellos los veneras. Si ves un gran número de seguidores alrededor de un santo, de un mal llamado santo, siempre encontrarás esta razón: él condena a todo el mundo. Dirá: "Ustedes son pecadores, y si no me escuchan van a ser arrojados al infierno". El se siente completamente correcto, porque éste también es tu sentir, él concuerda contigo. Así que cada vez que te condene, te sentirás bien.

         ¡Qué absurdo! ¡Qué tontera! Y si alguien dice: "Eres bueno y te acepto -lo que seas, como eres. La divinidad ha elegido esta manera de ser, la divinidad ha elegido esta manera de ser para ti, así es como la divinidad existe en ti -la acepto, no rechazo ninguna parte. Acepto tu sexo, tu cólera, tu odio, tus celos. Te acepto en tu totalidad, porque a través de esta aceptación, cuando seas total, la unidad se dará -y esa unidad inmediatamente trasciende todos los celos, todos los odios, todo el sexo, toda ambición. Nadie puede transformar la ambición -uno tiene que volverse lo uno, entonces hay transformación".

         Por eso es que Jesús no pudo ser perdonado, porque los judíos son los más grandes creadores de culpa. Todo el mundo ha hecho eso, pero no hay comparación con los judíos. Todo el mundo existe de acuerdo a los judíos, porque Adán y Eva cometieron el pecado original. Tú naciste de Adán y Eva y de su pecado, el hombre nace en pecado -el pecado sigue siendo el concepto central. ¿Cómo pueden aceptar que eres Dios? Puedes estar cerca a Dios si te arrepientes, si te cambias a ti mismo, si te vuelves bueno. Entonces Dios, el padre, te aceptará. De otro modo, tal como eres no puedes ser aceptado, tienes que ser empujado más y más y más lejos de Dios.

         ¿Y cuál fue el pecado de Adán y Eva? Porque desobedecieron... ¿Pero por qué Dios tiene que estar obsesionado con la obediencia? Porque todo padre lo está, y Dios no es otra cosa que un padre cósmico. ¿Por qué Dios tiene que estar obsesionado con la obediencia? ¿No podría tomarlo como una broma? ¿No podría ser un poquito juguetón con sus niños que se están divirtiendo? ¿No podría ser un poquito menos serio? ¿Y qué es lo que han hecho? Tan sólo comer una manzana de un árbol que Dios ha prohibido. Dios parece ser muy egocéntrico porque el ego siempre está obsesionado con la obediencia: "Haz lo que digo, yo soy la regla. Si desobedeces hieres mi ego". Pero Dios no puede tener un ego, no puede insistir en la obediencia. Este debe ser el sacerdote, no Dios, el que ha creado toda la historia.

         Y entonces te sientes culpable: tú naces en pecado, eres ya un pecador cuando naces; desde el mismo nacimiento eres un pecador. Todo lo que te queda es pulirte un poco, cortar aquí y allá y hacerte aceptable.

         El Vedanta dice que tú no eres un pecador -puedes ser ignorante pero no un pecador. Esta es una actitud totalmente diferente: y Dios no está contra ti -tú puedes estar contra Dios- y él no va a tomar ninguna revancha contra ti. Si eres ignorante, estás creando tus propios problemas. Si le preguntas a los hindúes, ellos dirán que te has creado problemas porque has comido del árbol de la ignorancia, no del árbol del conocimiento. El hombre puede ser ignorante -lo es, porque no está consciente de sí mismo, de quién es- y entonces todo es error; pero no es pecado.

         Así que religión es ganar más luz, más conocimiento, más consciencia, no más moralidad, no más virtud. La virtud será un subproducto. Cuando estás consciente, la virtud ocurrirá, seguirá como una sombra. Cuando estás inconsciente, el pecado se dará porque la ignorancia no puede dar nada más, sólo puede cometer errores.

         El pecado es como un error. Es como alguien que está sumando dos más dos y concluye que es cinco -pero no es un pecado. Si alguien piensa que dos más dos es cinco, ¿piensas que se le deba arrojar al infierno por toda la eternidad? Es un error, una equivocación, pero no un pecado. Se le debe enseñar, se le debe dar una perspectiva correcta de las cosas -puede no saber matemáticas, eso es todo.

         El Vedanta dice que tú simplemente estás inconsciente, ignorante de ti mismo. Si te haces consciente, eres el mismo Dios. No hay otro Dios que tú, excepto tú. Pero ésta no es una afirmación egocéntrica, porque esto puede ocurrir sólo cuando el "yo", el centro ha desaparecido y tú te has vuelto el todo.

 

         Jesús dice: "Yo soy la luz que está por sobre todos ellos, yo soy el todo, y el todo surgió de mí y el todo logró ser yo".

         "Saca una astilla de madera, y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí".

 

         Esta es una de las más grandes afirmaciones poéticas. Y me gustaría decirte que un hombre como Jesús es más un poeta que un filósofo o teólogo o matemático. Es más como un poeta, y si pierdes su poesía perderás su mensaje completamente. Si un poeta dice algo, puedes perdonarlo porque dirás: "Es mera poesía". Pero si un santo afirma algo, lo tomarás en serio porque hay mucho de por medio.

         Jesús es un poeta, un poeta de lo supremo. Y todos aquellos que han alcanzado lo supremo son poetas. El lenguaje de las matemáticas es muy estrecho, no puede decir mucho. Es muy exacto, por eso es que es muy estrecho. La poesía es inexacta, vaga, por eso es que se puede decir mucho con ella. Pero con un poeta tienes que recordar esto: que él está hablando sobre misterios.

         Los hindúes nunca han matado a una persona iluminada. ¿Por qué no ocurrió? Porque pensaban que todo lo que decían, que cualquier cosa que afirmasen, era una forma poética de decir algo; no necesitas analizarla; de otro modo sería estúpido. Por ejemplo, si vas donde Jesús y le dices: "Muy bien, si dices que eres la luz que está por sobre todos ellos, si dices que eres el todo, si dices que: 'El todo surgió de mí y el todo logró ser yo', entonces demuéstralo, pruébalo. Dile al sol que se apague, o crea otra luna esta noche, entonces te creeremos", -entonces eres estúpido, no lo has entendido. Porque es una afirmación poética, no es una afirmación científica.

         A causa de esto, los cristianos continuamente han estado tratando de probar que Jesús hizo milagros: que convirtió piedras en panes, que revivió a un muerto, que hizo esto y aquello, que devolvió la vista a los ciegos, que tocó y sanó a los leprosos. ¿Por qué tanta insistencia en los milagros? Porque nunca ha importado si Buda hizo milagros, nunca nadie se preocupó en saber si este hombre podía hacer milagros o no. Pero ¿por qué tanta insistencia con Jesús? Si alguien probase que no ha hecho los milagros, entonces ser perdería todo el punto -entonces el cristianismo desaparecería.

         El cristianismo no depende de Jesús, sino de los milagros de Jesús. Si algún día se probara que nunca resucitó a nadie, que nunca curó a un ciego, que nunca curó a un leproso, entonces el cristianismo desaparecería inmediatamente. No habría iglesia ni Papa; todo desaparecería -porque no dependen directamente de Jesús, dependen de los milagros de Jesús- porque los milagros demuestran que él es el hijo de Dios.

         Ningún milagro puede probar nada. Los milagros realmente demuestran la ignorancia de aquellos que se impresionan con los milagros, nada más. De acuerdo a lo que sé, Jesús nunca hizo nada de esto, no fue tan estúpido de hacer milagros para convencerte. Ocurrieron milagros en torno a él de mucho mayor significado del que puedas pensar. Sí, ciegos comenzaron a ver, pero esto no tiene que ver con el ojo físico, se refiere a una ceguera espiritual más profunda. Sí, muertos fueron revividos, pero esto no se refiere a los cadáveres, sino a ti que crees que estás vivo y no lo estás. Hizo que mucha gente muerta viviera, los trajo a la vida desde su existencia de cadáver. Y éste es un milagro mucho más grande, porque el otro milagro puede  ser hecho por la  ciencia médica cualquier día de estos.   Y el día no está muy lejano

-ya ha sido hecho.

         En Rusia, durante la segunda guerra mundial, resucitaron seis muertos. Lo lograron -dos o tres aún están vivos. Esto será hecho por la ciencia médica en cualquier momento. No hay nada... Y una vez que la ciencia médica sea capaz de hacerlo, ¿qué harás con tu Cristo el hacedor de milagros? Entonces él podría haber sido un buen doctor, un científico, pero no un iluminado.

         Los ojos pueden ser curados, serán curados. El cuerpo no es el asunto, el cuerpo no debería ser realmente la meta. Jesús hizo milagros, pero esos milagros son espirituales, se refieren a tu ser interno. Eres ciego porque no te puedes ver a ti mismo. ¿Qué clase de ojos tienes? Una persona que no pueda verse a sí mismo, ¿qué clase de ojos tiene?

         Jesús te hizo ver; miraste en el mundo interno, te dio ojos, claro -pero no esos ojos que miran hacia el mundo. Esto debe ser entendido. Nunca convirtió piedras en panes, esto es tonto. Pero los seguidores buscan los milagros, porque no pueden ver la iluminación, el estado crístico no pueden verlo, un Krishna es invisible para ellos -sólo pueden ver que una piedra se convierta en pan. Sólo pueden creer en este mundo, y si algo es hecho a la materia, entonces se convierte en una prueba para ellos. Por eso es que siguen a los magos en vez de seguir a los iluminados, siguen a los que puedan hacer trucos. Y todos los trucos son inútiles, no prueban nada. Prueban tu ignorancia, prueban que el otro hombre es astuto y te está explotando.

         Jesús no es astuto, no puedes encontrar un hombre más inocente. No era astuto, no puede ser un hacedor de milagros, no es un mago y no le interesa explotar tu ignorancia. Y piensa, que si realmente hubiera hecho estas cosas -convertir piedras en pan, agua en vino...

         Escuché que una mujer llevaba whisky en una bolsa al entrar por la frontera de otro país. En la aduana fue detenida y se le preguntó qué llevaba. Ella dijo "agua bendita".

         Pero el hombre que vigilaba tuvo sospechas, así que dijo: "Me gustaría ver, porque esas gentes que llevan agua bendita son siempre sospechosas. ¡Es suficiente con agua! pero ¿por qué decir 'bendita'?". Así que inspeccionó -era whisky- entonces dijo: "¿Qué...?".

         La mujer dijo: "¡Señor mío! De nuevo el milagro".

         ¿Jesús convirtió el agua en whisky? ¿Revivió a los muertos? ¿Salió Lázaro de la tumba? ¿Vieron los ciegos? ¿Caminaron los paralíticos? ¿Vieron de nuevo los que no podían ver? ¿Oyeron los que no podían oír? Si realmente hubieran sucedido estos milagros, entonces los mismos judíos habrían creído que él era el enviado de Dios, porque los judíos son tan materialistas como cualquiera. Si estas cosas realmente hubieran sucedido, entonces los judíos se hubieran vuelto locos por este hombre -son aún más materialistas que cualquier otra raza- pero ni siquiera le prestaron atención. Es imposible.

         Es imposible no seguir a un hombre que haga tales cosas, porque todo el mundo está enfermo, y todo el mundo tiene miedo a la muerte, y todo el mundo está en problemas, y este hombre es la persona indicada. Aun si mueres él te va a revivir. Si estás enfermo él te sanará, si eres pobre, las piedras pueden convertirse en billetes -todo es posible con este hombre. Toda la raza judía hubiese seguido a este hombre, pero no lo siguieron, y fue crucificado.

         ¿Cuál es la razón? La razón es que los milagros sí sucedieron, pero no fueron cosas visibles. Sólo aquellos que estaban cerca, podían sentir esos milagros. Sí sucedieron: Lázaro estaba muerto -tal como tú estás muerto. Si yo te doy vida, eso será algo entre tú y yo, nadie más se dará cuenta de eso. Los periódicos no lo reportarán, no será anunciado por la radio y televisión. Nadie más se dará cuenta si te revivo en tu mundo interno, éste será un asunto entre tú y yo. Y no se lo podrás probar a nadie, porque es invisible. Por eso es que ocurrieron los milagros, pero los discípulos de Jesús no pudieron probarlo, fue un fenómeno invisible. Llegaron a mirar hacia adentro, pero ¿cómo puedes probar que has mirado hacia adentro? No se puede tomar fotografías, nadie más puede ser testigo del hecho.

         Comenzaron a ir y decir a la gente: "Hemos visto milagros: ¡Aquellos que no podían ver han visto, aquellos que estaban muertos han vuelto a la vida!". Y esto originó el problema, y los judíos comenzaron a insistir : "¡Muéstranos! Y si este hombre es realmente el hijo de Dios, y si puede hacer tales milagros entonces crucifiquémosle y  veamos qué sucede.   Si puede resucitar a otros,  podrá resucitarse a sí mismo

-lo crucificaremos y no morirá. Si sabe el secreto de la inmortalidad, si es tal sanador, entonces le haremos heridas en su cuerpo, y veremos si sale sangre o no".

         Es por la torpeza de estos discípulos -que comenzaron a hablar sobre milagros, que son cosas internas- que Jesús se convirtió en el foco de todo el país: parecía falso, no parecía un mesías real y auténtico. La gente esperaba que ocurriera algún milagro. No ocurrió nada -murió tal como los otros dos criminales: tal como los otros dos, simplemente igual- un ser humano común. Nada de lo de Dios sucedió, ninguna luz descendió del cielo; tampoco se sacudió la tierra, ni hubo un terremoto, ni Dios estuvo furioso ni rugiendo desde los cielos, ¡nada! Y el hijo fue crucificado, y Dios permaneció en absoluto silencio.

         Por eso es que los judíos no han registrado nada sobre Jesús: este hombre fue falso porque no pudo probar nada en la crucifixión. La crucifixión fue la prueba, ahí se tuvo que probar... es un enviado de Dios, no. Pero los que podían ver, vieron ahí también un gran milagro. Los cristianos se lo perdieron. Los judíos se perdieron el primer milagro, porque esperaron que algo sucediese afuera. Nunca sucedió. Se olvidaron de este hombre -era un impostor.

         Los cristianos se perdieron lo interno que sucedió en la crucifixión. Sólo unos cuantos pudieron verlo. Aquellos que se habían visto a sí mismos pudieron verlo, lo que sucedió en la crucifixión: este hombre lo aceptó -ese fue el milagro. Este hombre sufrió y aceptó, este hombre sufrió y aun permaneció lleno de amor -ese fue el milagro. Por los que lo estaban matando, asesinando, él pudo orar aun por ellos -ese es el milagro, el milagro más grande que haya sucedido jamás sobre la tierra.

         Las últimas palabras de Jesús fueron: "Dios mío, perdónalos porque no saben lo que hacen. No los castigues, porque son ignorantes". Este es el milagro más grande en la crucifixión: y todo el cuerpo está sufriendo, estás muriendo -aún lleno de amor. La cólera habría estado absolutamente bien. Si hubiera gritado, maldiciendo y diciendo: "Dios mío, mira lo que están haciendo con tu hijo. ¡Mátalos a todos!" -eso habría sido de un ser humano común. Esto es divino. En la crucifixión él demostró que él era el hijo de Dios, porque la compasión se mantuvo pura.

         No pudiste envenenar su compasión, no pudiste destruir su oración, no pudiste destruir su corazón. Todo lo que hiciste, lo aceptó. No te rechazó -aun en ese momento de sufrimiento y desgracia, él no te rechazó. Dijo: "Perdónalos, porque no saben lo que hacen".

         Los milagros sí ocurrieron, pero no son los milagros que los ojos puedan ver -sólo el corazón puede sentir. No fue un mago. Si hubiera sido un mago, y realmente hubiese tratado de convertir las piedras en panes, y hubiese tratado de sanar a los leprosos, no valdría mucho, no me ocuparía de él en absoluto. Todo el asunto sería inútil entonces.

         Trata de entender: tal como hay una ceguera interna, también hay una lepra interna. Estás tan feo; tú mismo has creado esta fealdad en ti: tan cargado de culpa, tan cargado de miedo, de celos... de ansiedad. Esta es la lepra; te está carcomiendo tu mundo interno como un gusano. Eres una herida interna. El sanó, pero ese es un asunto privado, sucede entre un Maestro y un discípulo; nadie más se da cuenta de eso. Incluso el discípulo sólo se da cuenta después. Al principio el Maestro es consciente de que la herida ha sanado; toma tiempo para que el discípulo se haga consciente de que la herida está sana. Normalmente, por muchos y muchos días continúa con la antigua idea de que la herida todavía está -pero nadie más puede ver.

         Jesús dice: "Yo soy todo". Tú también eres todo -Jesús está diciendo simplemente aquello que debería ser conocido por todos, que debería ser sentido por todos. Tú eres todo, tú eres la fuente de todo, y todo está yendo hacia ti. Jesús es sólo un representante de ti. El no está diciendo nada sobre sí mismo, está diciendo algo sobre ti. Tú eres la semilla de mostaza, él ha llegado a ser el árbol floreciente -él lo está afirmando sobre ti. El está diciendo: "Yo soy el todo". ¿Qué quiere decir? Dice que tú también puedes llegar a ser el todo. Tú ya eres el todo, pero no estás consciente de eso.

         Tu desgracia es que no puedes recordar quién eres. Un auto-recuerdo es necesario, nada más hay que hacer. Tienes que volverte más consciente, más consciente. Tienes que elevar tu consciencia hasta un pico desde el cual puedas ver. En ese momento llegas a iluminarte; ninguna esquina permanece oscura, todo el ser se vuelve una llama. Entonces entenderás a Jesús, entonces entenderás a Buda, entonces entenderás a Krishna, o entonces me entenderás a mí, porque todo el esfuerzo es para hacerte consciente de quién eres.

         Recuerda estas palabras. Deja que vibren en tu corazón una y otra vez, porque por medio de estas palabras tu semilla se estremecerá:

 

         Jesús dijo: "Yo soy la luz que está por sobre todos ellos, yo soy el todo, y el todo surgió de mí y el todo logró ser yo".

         "Saca una astilla de madera, y estoy ahí; levanta una piedra y me encontrarás ahí".

 

 

Capítulo 16

 

 

El Gusto de la Torta está en Comerla

 

5 de Setiembre de 1974

 

 

 DECIMO SEXTO VERSICULO...PRIVATE

 

Jesús dijo:

"Quien sea que esté cerca a mí

está cerca al fuego,

y quien sea que esté lejos de mí

está lejos del reino".

 

Jesús dijo:

"Ven a mí,

porque fácil es mi yugo

y mi autoridad es suave".

 

Jesús dijo:

"Quien sea que beba de mi boca

llegará a ser como soy

y yo mismo me volveré él,

y las cosas ocultas

le serán reveladas".

 

 

         El hombre nace un esclavo, y permanece un esclavo toda su vida -un esclavo de deseos, de lujuria, un esclavo del cuerpo, o de la mente, pero la esclavitud continúa con todo igual. Desde el momento en que naces hasta el momento en que mueres, es una larga lucha contra la esclavitud. Y la religión consiste en ser libre. Religión es libertad, libertad de toda esclavitud. Pero el hombre continúa jugando consigo mismo, continúa haciéndose el tonto él mismo, porque eso es fácil.

         Ser completamente libre es difícil. Será necesaria una cristalización dentro de ti, será necesario un centro. Y en este momento no hay centro en ti, no eres un ser cristalizado -eres como un caos. Puedes ser como una muchedumbre, pero no como un individuo. A veces un deseo te desborda, el cual se vuelve el rey de la muchedumbre. Sólo unos cuantos minutos después de que el rey se ha ido, o de que ha sido echado, entonces otro deseo te desborda. Y con cada deseo te identificas, dices: "Yo soy esto".

         Cuando el sexo está en el trono, tú te vuelves el sexo, cuando la cólera está en el trono, tú te vuelves la cólera, cuando el amor está en el trono, tú te vuelves el amor. Y nunca recuerdas el hecho de que tú no puedes ser esto, eso -sexo, cólera, amor. ¡No! No puedes serlo, pero te identificas con el trono, con cualquier cosa que sea poderosa en un momento, te mueves con eso. Y el rey va cambiando, porque cada vez que un deseo es satisfecho, temporalmente, es echado del trono. Entonces otro, que está cerca, sediento, hambriento, exigiendo, se vuelve el rey. Y tú te identificas con cada deseo, con cada esclavitud.

         Esta identificación es la causa raíz de toda esclavitud, y a menos que esta identificación desaparezca, nunca serás libre. Libertad significa la desaparición de toda identificación con el cuerpo, la mente, el corazón, con cualquier cosa que nombres. Este es el hecho básico a ser entendido: que el hombre es un esclavo, nacido como esclavo, nacido llorando y aullando por la satisfacción de algunos deseos. Lo primero que un niño hace al nacer es llorar. Y eso permanece toda tu vida -llorar por esto o aquello. El niño llora por la leche; tú puedes estar llorando por un palacio, o por un carro, o por alguna otra cosa, pero el llanto continúa. Se detiene sólo cuando estás muerto.

         Toda tu vida es un largo llanto -por eso hay tanto sufrimiento. La religión te da la llave de cómo ser libre, pero siendo un esclavo, y siendo cómoda la vida de esclavo, confortable, creas religiones falsas que no te dan ninguna libertad, que solamente te dan nuevos tipos de esclavitud. El cristianismo, el hinduismo, el budismo, o el islamismo, tal como son, organizados, establecidos, son nuevos tipos de prisiones.

         Jesús es libertad, Mahoma es libertad, Krishna es libertad, Buda es libertad, pero no el budismo, no el mahometanismo, no el cristianismo, no el hinduismo -son falsos. Así que una nueva esclavitud nace: no es tan solo que ustedes sean esclavos de sus deseos, de sus pensamientos, de sus sentimientos, de sus instintos, sino que también se vuelven esclavos del sacerdote. Más esclavitud sucede por tus falsas religiones, y nada cambia en ti.

         Escuché que cierta vez Mulla Nasruddin estaba siendo acosado por sus acreedores. Se había prestado mucho dinero de mucha gente, y no había forma de deshacerse de ellos. Así que le consultó a su abogado, y como son los abogados, el abogado sugirió: "Haz una cosa, Nasruddin, porque no hay escape: haz los arreglos para un funeral simulado, métete en un ataúd. Haz que todo el pueblo sepa que estás muerto, y entonces escapa de este pueblo. Todos tus acreedores sabrán que estás muerto, y no se preocuparán".

         Parecía que funcionaría, era atractivo. Nasruddin hizo los arreglos para un funeral simulado. Estaba en el ataúd, todo el pueblo se reunió para darle el último adiós. El primer acreedor muy tristemente dijo adiós; el segundo, el tercero, el cuarto, el quinto... Pero el noveno acreedor sacó una pistola, gritó y dijo: "Nasruddin, sé que estás muerto, pero de todas maneras te dispararé, sólo para darme el gusto". Nasruddin saltó del ataúd y dijo: "¡Detente! ¡A ti te pagaré!".

         No puedes jugar con la muerte, no puedes hacer bromas con la muerte, no puedes engañar a la muerte. ¿Cómo puedes vivir en una forma falsa si ni siquiera puedes morir en una forma falsa? Si no puedes morir en una forma falsa, es casi imposible vivir en una forma falsa. Creas más desgracia en torno a ti, nada se resuelve con eso; todo se vuelve más y más enmarañado.

         Cuanto más tratas de resolverlo, más locura es creada, porque dentro de tu corazón sabes que esto es falso. Vas al templo. ¿Haz ido realmente alguna vez a un templo? Es una religión simulada, tan sólo para mostrar a los demás que eres religioso. ¿Pero va a ayudar esto? Entonces este templo también se vuelve una esclavitud -el ritual es una esclavitud. Entonces este sacerdote también te explota porque conoce tus debilidades.

         Con la religión hemos hecho el juego más grande, y el juego es que hemos fabricado cadenas con la libertad. Por eso es que un hombre como Jesús o Krishna es peligroso: él no te va a dar una vida simulada, el te dará lo real.

         Por eso es que Jesús dice:

 

         "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego...".

 

         ¿A qué fuego se refiere? Al fuego en el cual ya no permanecerás, por el cual desaparecerás completamente. A esta muchedumbre que eres no se le puede permitir que permanezca, porque ésta ha sido tu desgracia, y ésta es tu desgracia y angustia. Esta multitud tiene que desaparecer, desaparecer en un centro cristalizado.

         El fuego es un término alquímico; todo aquello que necesite ser cristalizado tendrá que pasar por el fuego. Si quieres hacer algo de oro, el oro tendrá que pasar por el fuego. Primero tendrá que volverse líquido, entonces será purificado -será puro oro- y luego podrás moldearlo y hacer cualquier otra cosa. Pero tendrá que pasar por el fuego. Y lo mismo le va a suceder a un discípulo: el Maestro es un fuego, y tú tienes que llegar a estar completamente líquido para que todo lo que esté errado sea quemado, y todo lo que esté correcto se vuelva líquido y se unifique. Entonces te cristalizarás. Primero un Maestro es el fuego, y después una frescura infinita sucede a través de él. Pero el comienzo es de fuego, y eso crea temor. Es fácil acercarse a un sacerdote -él es tan falso como tú. No hay peligro, lo sabes bien. Es fácil pasar por un ritual, sabes que es falso. Pero venir a un Jesús es difícil: estás acercándote al fuego; cuanto más te acerques, más te quemarás. Cuando estés realmente cerca... eso es lo que hace un discípulo: se llena de valor y se acerca más y más, y permite que el fuego funcione -pasa por un horno. Jesús es un horno.

         Pero cuando sale, es totalmente diferente: la muchedumbre ha desaparecido, ahora es un metal diferente, totalmente diferente. El metal más ordinario se ha vuelto precioso, el plomo se ha vuelto oro -ha ocurrido una transformación. Cuando digo que ha ocurrido una transformación, quiero decir que es discontinua del pasado. Si hay una continuidad, no hay mutación, sólo modificación. Eso es lo que has estado haciendo.

         Vas modificándote un poquito por aquí y por allá. Es un trabajo de parches, pero un trabajo de parches nunca es una revolución. Y un trabajo de parches no te va a ayudar en última instancia; un parche es un parche -nunca eres transformado. Por algún lado cambias un poco, pero la totalidad permanece igual. Y la totalidad es tan poderosa que lo nuevo que hayas hecho no permanecerá por mucho tiempo. Tarde o temprano, la totalidad lo absorberá, y será lo antiguo. Continúas mejorándote a ti mismo, pero ninguna mejora puede conducirte a la religión. La religión no es una mejora. ¿A quién estás mejorando? Tú eres la enfermedad, tú eres el mal, y tú estás mejorando a la enfermedad. Puedes pulirla, puedes pintarla, puedes ponerle una máscara -aún la fealdad puede no parecer tan fea- pero la enfermedad permanece.

         Una transformación es una discontinuidad con el pasado, no es un trabajo de parches; tú te disuelves completamente, y algo nuevo sucede. Eso es lo que dice Jesús: un nuevo nacimiento, una resurrección. Lo viejo se ha ido y lo nuevo ha venido.   Y lo nuevo no sale de lo viejo,  es totalmente nuevo

-por eso es que es un nacimiento; no es sólo lo viejo que continúa, que ha sido modificado. ¡No! Lo viejo ya no más es, y algo ha sucedido que nunca antes estuvo ahí. Hay una brecha: lo viejo cae y lo nuevo viene, y no hay un vínculo causal. Esto es muy difícil de entender porque el entrenamiento científico de la mente nos ha dado una obsesión con la causalidad.

         Pensamos que todo es causado -que incluso un Buda es causado, que un Jesús es causado- que es producto del pasado. ¡No! Si piensas que un Buda es producto del pasado, has malentendido todo el asunto. El pasado ya no existe, Buda es absolutamente nuevo -este hombre nunca existió antes; Gautama Siddhartha estaba ahí, pero este hombre Buda nunca estuvo ahí. Lo viejo se ha ido a la nada, y lo nuevo ha venido de la nada. Lo nuevo no nace de lo viejo, lo nuevo ha venido en lugar de lo viejo porque lo viejo ya no existe, y el antiguo lugar está vacante, vacío. Lo nuevo ha venido de lo desconocido. Lo viejo ha desaparecido de lo conocido, y lo nuevo, encontrando un lugar, un vacío en el corazón, ha entrado.

         Es como si tu cuarto estuviera oscuro: está cerrado, todas las ventanas, puertas, cerradas; está oscuro como si fuera de noche. Y entonces abres la ventana y la puerta. De pronto la oscuridad ha desaparecido, ahora hay luz, el sol ha entrado. ¿Qué dirás? ¿Dirás que el sol, que esta luz, es causada por la oscuridad que había ahí? ¿La oscuridad se ha vuelto luz? ¡No! La oscuridad simplemente ha desaparecido del cuarto y la luz ha entrado. Esta luz de ningún modo está relacionada a la oscuridad, no es causada por la oscuridad, es totalmente nueva. Estaba esperando detrás de la puerta; al abrirse la puerta, ingresó -sólo era necesario una abertura.

         Cada vez que meditas estás creando una abertura; cuando oras estás creando una abertura. Lo viejo, la oscuridad, desaparecerá y la luz estará presente. Y esta luz no está relacionada con el pasado, tal como la oscuridad no está relacionada con la luz. Son discontinuas, son dimensiones diferentes, son existencias diferentes. Trata de entender esto, porque éste es el milagro sobre el cual la religión ha estado insistiendo. La ciencia no lo puede entender, porque la ciencia piensa en términos de modificaciones, de cambios, de la continuidad. La religión piensa en términos de la discontinuidad, de la transformación, de la mutación.

         Tú no vas a convertirte en un Jesús o en un Buda -tú eres la barrera. Tú tienes que ser quemado completamente, tú tienes que ser acabado completamente. Cuando Jesús descienda en ti, tú no estarás ahí. Sentirás como si tu pasado fue un sueño que tuviste, que nunca fuiste tú; la identidad se ha roto.

         Por eso, Jesús es como un fuego. Si te acercas a un Jesús, estate listo a morir, porque Jesús no puede significar nada más que la muerte para ti. Y el renacimiento es posible sólo si mueres. Si tienes miedo de morir, escapa de un hombre como Jesús. No te acerques a él -es peligroso, es como un abismo: te sentirás mareado y caerás dentro de él.

         Jesús dijo: "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego...", cerca a la muerte, cerca a morir; desapareciendo lo viejo, el metal ordinario disolviéndose. E inmediatamente dice otra cosa. Si puedes tolerar el calor, el fuego de un Jesús o de un Buda o de un Krishna, entonces lo segundo inmediatamente será posible para ti.

 

         "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

 

         Si pasas a través del fuego de Jesús, si el discípulo puede pasar a través del fuego del Maestro, inmediatamente un nuevo mundo se abre ante él: el reino de Dios, el reino de la inmortalidad, de lo sin muerte, de la vida real.

         Así que Jesús dice: "Quien sea que esté cerca a mí está cerca a un fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino". Si escapas de Jesús, también estás escapando del reino supremo que puede ser tuyo. Ese es el problema: la atracción y repulsión con un Maestro. A veces sientes que quieres acercarte, cada vez que el reino te atrae -pero cuando te acercas sientes el fuego, entonces tratas de escapar.

         Una vez que estés con un iluminado, esto permanecerá siendo un problema contigo por toda la vida: acercarte, y cómo escapar. Cada vez que estés lejos, pensarás de nuevo cómo acercarte a él -porque cada vez que estás lejos, el fuego desaparece- y el reino nuevamente, porque el reino tiene que ser logrado, eso es la realización. Sin eso permanecerás insatisfecho; sin eso permanecerás un útero estéril, sin dar nacimiento a nada; sin eso permanecerás inútil, sin sentido; sin eso toda tu vida será sólo una pesadilla, que no te lleva a ninguna parte -corriendo tan rápido sin alcanzar nada. Inmediatamente comienzas a sentir cómo crecer, cómo florecer.

         Eso puede suceder sólo cerca a un Maestro, cerca a uno que ya haya florecido. Sólo ahí tus semillas se inquietarán, estarán incómodas en sus celdas muertas. Comenzarán a luchar con las celdas, y romperán las celdas y se elevarán de la tierra en pos del sol. Pero eso puede suceder sólo si estás listo a pasar a través del fuego. Este es el problema para el discípulo: cuando llega donde el Maestro, inmediatamente todo su cuerpo-mente piensa cómo escapar. Encuentra todo tipo de racionalizaciones para escapar; argumenta continuamente por dentro para escapar de este hombre, este hombre parece ser peligroso. Cuando escapa, de nuevo comienza a sentir el deseo.

         Uno tiene que decidir. La decisión es final porque no puedes retroceder. Una vez que estás en el fuego no puedes retroceder. Una vez que realmente entras en intimidad con Jesús, entonces no hay regreso. Se ha llegado a un punto de no regreso, porque aun a través del fuego que estás pasando, puedes tener vislumbres del reino -entonces el fuego no es fuego, entonces estás feliz y bienaventurado. Entonces estás agradecido a este hombre porque se ha vuelto un fuego para ti. Y ahora los vislumbres no están lejanos, el reino está cerca.

         Una vez que puedas ver un vislumbre del reino, entonces todo el fuego deja de ser fuego. Se vuelve tan mitigante que nunca en la vida has conocido nada tan mitigante como eso. Pero si escapas de la puerta, antes de saltar al horno, estarás en constantes problemas -y lo has estado.

         Tú no eres nuevo en esta tierra, nadie es nuevo; eres tan viejo como esta tierra, aún más viejo que esta tierra, porque tú también has estado en otras tierras. Eres tan antiguo como el universo. Siempre has existido, porque todo lo que está en la existencia permanece en la existencia -no hay forma de escapar. Eres una parte integral de la existencia, siempre has estado aquí. Has estado cerca de muchos Budas, has estado cerca de muchos Jesuses y Mahomas. Y este problema ha sido siempre el problema.

         Fuiste atraído cuando escuchaste. Cuando estuviste muy, muy lejos se volvieron fuerzas magnéticas. Entonces te acercaste, y cuanto más te acercaste, más miedo te dio, porque el fuego estaba ahí. Decidiste escapar -por eso es que todavía permaneces vagando. Pero algún día uno tiene que decidirse a pasar por el fuego, porque no hay otro camino. Y entonces te consuelas con falsos maestros que no son fuegos: entonces vas al sacerdote, entonces vas al templo, a la mezquita o a la iglesia; entonces haces rituales y todo tipo de cosas falsas, sólo para escapar de Jesús y Krishna, porque con ellos lo real ocurre -y lo real ocurre sólo a través del fuego.

         Tienes que ser purificado, realmente tienes que ser completamente disuelto para que venga un vacío. Y en ese vacío entre el rayo de la creación, el rayo de Dios, y entonces eres realizado. Entonces no hay desgracia, no hay dukkha, entonces no hay angustia. Entonces permaneces en la bienaventuranza eterna, entonces el éxtasis está presente. No es que suceda a través de algo -entonces es tu naturaleza, tu propio ser. Si el éxtasis sucede a través de algo, no puede ser eterno, porque este algo puede ser perdido; si es causado por algo externo, entonces no puede permanecer por siempre, sólo puede ser momentáneo.

         El éxtasis y la bienaventuranza pueden permanecer permanentemente contigo, eternamente contigo, intemporalmente contigo, sólo cuando hayas llegado a realizarlos como tu ser -entonces nadie puede llevárselos. Pero ese ser necesita una cristalización, necesita una purificación, necesita una transformación alquímica. Lo viejo debe irse para que venga lo nuevo, el pasado debe morir para que nazca el futuro y ésta es la decisión que un discípulo tiene que tomar.

 

         "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

 

         Recuerda que donde sea que sientas el fuego, decide -éste es el lugar donde ir y saltar. Donde sea que sientas sólo consuelos, escapa de ahí -los sacerdotes pueden estar ahí, pero no un Maestro. Siempre te consuelan y por eso te sientes atraído.

         Vas al sacerdote para ser consolado, porque la vida es tan desgraciada. El sacerdote es terapéutico, es un consuelo. El te escucha y te dice: "No tengas miedo. Sólo reza y Dios hará todo". Te dice: "No tengas miedo, Dios es compasivo. Tus pecados te serán perdonados". Si tienes miedo de la muerte, él dirá: "No tengas miedo, el alma es eterna, no hay muerte para ella". Si sientes demasiada culpa, te da medios y formas para sentirte libre de culpa. Dirá: "Haz una donación de dinero para el templo, dona a la iglesia. La donación es buena, porque así es como niegas tus pecados, por la donación. Haz algo bueno: haz un  hospital, una escuela, anda y sirve a las masas, a los pobres, a los desamparados, a los enfermos".

         Estas son las maneras de consolarte, pero no hay transformación en eso. Puedes dejar tu negocio, tu oficina, y volverte un asistente social; puedes ir donde los primitivos y ayudarlos, pero tú permaneces siendo el mismo, lo viejo continúa. Puedes no explotarlos, puedes comenzar a servirlos, pero lo viejo está ahí -es una continuidad.

         Fuiste ambicioso y acumulaste riqueza. Ahora donas, pero permaneces siendo el mismo. Puedes haberte hastiado con la ambición, ahora se ha vuelto donación; primero estuviste arranchándole a los otros, ahora les estás dando -pero tú permaneces siendo el mismo, el ser interno no ha llegado a ninguna transformación. La gente te admirará, la sociedad dirá: "Ahora has cambiado", pero esto no es cambio. Esto sólo es deshacerte de la culpa, porque te has vuelto culpable de demasiada explotación.

         La donación se vuelve un desahogo, te da una sensación de que eres bueno, pero esto es sólo una sensación. Porque has sido malo estás tratando de equilibrar la cuenta; pero tú permaneces siendo el mismo, la misma mente astuta, pensando en términos de matemáticas, de balances, de cálculos. ¿Qué cambio ha ocurrido en ti? El dinero fue importante antes, el dinero es todavía importante. Fue importante, por eso es que lo acumulaste; es importante, por eso es que lo donas.

         Antes, sentías que ibas muy bien, un trabajo con mucho éxito, acumulando, porque es lo más significativo -estuviste obsesionado con el dinero. Todavía estás obsesionado con el dinero: todavía lo estás dando, y piensas que estás sirviendo a la gente al darle el dinero, pero el dinero sigue siendo significativo. Ha cambiado: de positiva, la ambición se ha vuelto negativa. Pero tú no has cambiado, permaneces siendo el mismo -primero fue positivo, ahora es negativo.

         Estuviste en el sexo, viviste una vida de sexo. Ahora te has vuelto un brahmachari, un célibe; estás hastiado de mujeres y hombres, has acabado con todo eso. ¿Pero realmente has acabado? Se ha vuelto negativo. Siempre recuerda que cuando lo positivo se vuelve negativo, te da una falsa sensación de que has cambiado. Es como un hombre parado de cabeza: el hombre sigue siendo el mismo. Primero estaba parado en sus pies -eso era más natural, el sexo es más natural- ahora está parado de cabeza, está siendo shirshasan, ahora piensa que ha cambiado. ¿Pero cómo, sólo parándote de cabeza, puedes ser cambiado? Pero permaneces siendo el mismo, nada ha cambiado -puedes volverte célibe...

         Sucedió una vez: Uno de los amigos de Mulla Nasruddin estaba yendo a Haj, a la Meca, en un peregrinaje religioso. Era un anciano y acababa de casarse con una mujer joven. La joven era muy hermosa. Por supuesto, estaba yendo a Haj, pero estaba muy preocupado con su esposa. Habían muchas posibilidades de que ella no le fuera fiel. ¿Qué hacer? Así que compró un cinturón de castidad, y le echó llave a la esposa -¿pero dónde guardar la llave? Llevarla consigo a Haj no se ve bien, porque será una carga en su consciencia, de que no creyó en su esposa, de que no confió en ella. Y continuamente la llave le hará recordar a la esposa y a la posibilidad. Así que pensó... fue donde Mulla Nasruddin, su amigo.

         El ya era un anciano, tenía casi noventa y nueve años y todo el mundo sabía que él había acabado con las mujeres. Y cuando la gente ha acabado, está hastiada, comienza a hablar de brahmacharya. Siempre estaba hablando sobre el brahmacharya, y condenando a la gente que todavía era joven, y decía: "Estás desperdiciando tu vida. Esto es inútil, un desperdicio de energía y nada más, y no te lleva a ninguna parte".

         Su amigo, este Abdullah, vino donde él y dijo: "Nasruddin, estoy en un problema. Mi esposa es joven y es difícil de confiar, así que compré un cinturón de castidad, y la he dejado con llave en el cinturón de castidad -¿dónde guardar la llave? Tú siempre estás a favor del brahmacharya, y tú eres mi amigo en quien más confío, mi mejor amigo, así que guarda esta llave. Dentro de tres meses regresaré".

         Nasruddin dijo: "Me siento muy agradecido de que hayas pensado en mí en este momento de problemas. Y puedo asegurarte que la llave no podría estar en mejores manos. Tu esposa estará segura".

         Abdullah se fue, ahora con el corazón tranquilo. No hay peligro: el hombre tiene noventa y nueve años, una cosa, y él siempre está a favor del brahmacharya, y por casi veinte años ha estado predicando el celibato. Feliz de que las cosas habían funcionado bien, se fue. Pero sólo en algo de una hora, escuchó que un burro venía galopando rápidamente hacia él. Cuando el burro llegó a estar cerca, Mulla Nasruddin estaba en el burro, cansado de la dura cabalgata y sudando. Y dijo: "¡Abdullah! ¡Abdullah, esta llave no le hace!".

         Esto le va a ocurrir a la mente negativa, siempre le ocurre. Si puedes cambiar del positivo al negativo, también puedes cambiar del negativo al positivo. Estos son los dos polos de la misma mente. Te sorprenderás: brahmacharis, célibes, monjes, todos ellos constantemente están pensando en el sexo, constantemente condenándolo, constantemente pensando en él. Ambos polos pueden ser abandonados, pero no puedes hacer lo imposible, escoger uno y negar el otro. Cualquier cosa que niegue, lo afirma; cualquier cosa que reprima, lo alimenta.

         Puedes tirar todo el asunto afuera, eso es posible, pero entonces no eres ni un brahmachari, ni alguien que vive en función del sexo, simplemente escapas de ambos, no eres ninguno. Entonces no eres ni hombre ni mujer. Eso es lo que Jesús quiere decir cuando dice: "Eunucos de Dios", cuando las dos polaridades han sido echadas afuera. Sino, podrás retener una polaridad: de la ambición pasarás a las donaciones, a la caridad, pero la avaricia permanece igual. He visto tales avaros, muchos tipos de avaros. Básicamente los tipos son dos: el negativo y el positivo. El avaro positivo acumula dinero, la sociedad está contra él; el avaro negativo dona, la sociedad está a favor de él -pero la avaricia es la misma.

         Mulla Nasruddin murió, y después de sólo seis meses, su esposa estaba muriendo. Y eran la pareja más avara en todo el valle. La esposa llamó a una vecina, y le dijo: "Escúchame, Rehama, tienes que enterrarme con mi vestido negro de seda. Pero el material es muy caro y el vestido es casi nuevo, así que puedes hacer una cosa. Nadie lo podrá notar porque estaré echada de espaldas en el ataúd. Así que puedes cortar la parte de la espalda de mi vestido y hacerte uno para ti".

         La mujer no lo podía creer. En primer lugar, no podía creer que la esposa de Mulla Nasruddin se volviese tan caritativa, y en segundo lugar, no podía creer las tonterías que estaba diciendo.

         La esposa de Nasruddin dijo: "Estaré muy feliz de hacerte un regalo antes de que me vaya, y éste es mi regalo. Y detesto destruir esta tela, es tan costosa, tan hermosa y tan buena. Así que podrás cortar la espalda del vestido. Nadie lo verá".

         Pero la vecina dijo: "Aquí no lo podremos ver, pero allá en las escaleras de oro, cuando tú y Mulla Nasruddin caminen y entren, por las escaleras de oro, los ángeles se reirán".

         La esposa de Nasruddin se comenzó a reír. Dijo: "No te preocupes. ¡No me mirarán a mí, porque enterré a Nasruddin sin pantalón!".

         Un hombre avaro continúa siendo un avaro, un hombre colérico permanece siendo un hombre colérico, un hombre entregado al sexo continúa siendo un hombre entregado al sexo; no hay diferencia con tan solo cambiar al polo opuesto, recuerda esto. Puedes cambiar a la religión falsa fácilmente, porque la religión falsa enfatiza el otro polo siempre. Si tienes cólera, entonces la religión falsa dice: "Ten compasión, ama a tu prójimo como a ti mismo. Sé amigable, no seas colérico -¡y así serás recompensado!". Si eres ambicioso, la religión falsa dice: "Ten control de tu ambición, porque esto te dará frutos en el otro mundo". La atracción nuevamente está basada en la ambición: porque esto te dará frutos en la otra vida. Así que dona, ¡sé caritativo! Si das una rupia aquí, si das una rupia aquí en este mundo, se te dará un millón en el otro mundo. Esto es lo que la religión falsa está haciendo: simplemente te ayuda a ir al polo opuesto, es fácil.

         A la mente le gusta siempre irse al polo opuesto, porque la mente siempre se hastía con una sola cosa, y lo opuesto le devuelve el gusto de nuevo, te da la posibilidad de moverte de nuevo. Un hombre que esté comiendo demasiado se hastía. El gusto se pierde, el cuerpo ya no apetece, ya no puede disfrutar de la comida, comienza a pensar en el ayuno. No es que esté cambiando -el ayuno le devolverá el gusto, el cuerpo volverá a tener hambre. El ayuno siempre es bueno para aquellos que están obsesionados con la comida. Ayuna por dos días y el hambre regresará, y de nuevo podrás ser un glotón.

         Cada vez que haces el amor a una mujer o a un hombre, el cuerpo se satisface -por supuesto, sólo por veinticuatro horas, pero el cuerpo está satisfecho, te sientes hastiado. Después de hacer el amor, todo hombre o mujer piensa en dejar toda esta tontera, parece absurdo. La cima se ha perdido, ahora el valle ha llegado y piensas que estás decidiendo algo -entonces estás errado, no estás decidiendo nada. Dentro de veinticuatro horas, el cuerpo acumulará energías de nuevo, y dentro de veinticuatro horas el gusto habrá regresado de nuevo y tendrás que romper el ayuno. Un ayuno de veinticuatro horas es necesario para el sexo, y conforme envejeces, más tiempo será necesario para romper el ayuno. Pero cuando la energía de nuevo se ha llenado, de nuevo te sientes sexual.

         Observa esta polaridad. La religión falsa y la religión verdadera tienen esta significativa diferencia: la religión falsa te ayuda a ir al polo opuesto, lo cual no es una transformación; la religión real simplemente te ayuda a quemar completamente ambas polaridades. Por eso es que la religión real es fuego real. Jesús dice:

 

         "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

 

         Y cuando el deseo, positivo, negativo, cuando ambos desaparecen, el reino está presente. El reino no está muy lejano, siempre está ahí dentro de ti. Sólo por los deseos, no puedes verlo; la obsesión por los deseos te impide verlo.

         Cuando no estás lleno de deseos, por esto o aquello, cuando no estás buscando el sexo o no estás en contra del sexo, cuando no estás obsesionado por la comida u obsesionado con el ayuno, cuando estás simplemente sin deseos, tus ojos no tienen humo, están claros, pueden ver, tienen una claridad. En esa claridad el reino está presente. El reino siempre ha existido dentro de ti, pero tus ojos están llenos, demasiado llenos de deseos. Y los deseos te dejan frustraciones, lágrimas: los deseos crean esperanza, sueños. Tus ojos están completamente llenos, por eso es que no hay claridad. Con los ojos no llenos de deseos, de sueños, de esperanzas, de frustraciones, simplemente vacíos, entonces tendrás el primer vislumbre.

         Cerca a un Jesús, cerca a un iluminado, tienes que pasar por un fuego. Ese fuego quemará todos tus deseos -negativos, positivos, ambos; de este mundo y de aquél, de ambos. Quemará todas tus esperanzas, porque a través de la esperanza, el deseo vive. En realidad, quemará todo tu futuro y tu pasado, te dejará simplemente aquí y ahora; no más pasado, no más futuro, nada más a qué mirar. De pronto la energía voltea hacia adentro, hay una conversión, una transformación. Sin nada que ver afuera; el pasado es inútil, muerto; el futuro todavía no ha llegado -¿adónde ir? Tienes que ir adentro, la energía tiene que fluir; al no encontrar salida, toda la energía fluye hacia adentro. El reino de Dios está aquí.

 

         Jesús dijo: "Ven a mí, porque fácil es mi yugo y mi autoridad es suave".

 

         Esto debe ser entendido muy, muy profundamente y recordado, porque esto va a ayudarte.

         Cada vez que vas donde un hombre como Jesús, el problema surge en la mente: "¿Por qué entregarse a este hombre? Esto parece esclavitud". Y entonces todo el asunto parece muy contradictorio porque Jesús va diciendo: "Estoy aquí para liberarte, estoy aquí para darte libertad", y entonces exige entregarse. Parece contradictorio: "¿Por qué entregarse? ¿Por qué tendría que entregarme a este hombre?". Y dice: "Voy a darte la liberación total". Esto parece contradictorio. "Entonces debería dármela de inmediato. ¿Por qué tener que entregarme a alguien? ¿Por qué tener que hacerlo un amo? ¿Por qué el gurú, por qué el Maestro, tiene que ser el amo de mi alma y de mi ser? ¿Por qué tener que entregarme?".

 

         Jesús dice: "Ven a mí, porque fácil es mi yugo y mi autoridad es suave".

 

         El dice: "Sí, sé que es así como te sentirás, que esto también es un tipo de esclavitud". A menos que Jesús te libere realmente, ¿cómo podrás sentir que esto es la liberación?

         Sólo has conocido la esclavitud. Donde sea que hayas ido, sólo has conocido la esclavitud. En el nombre del amor, has conocido la esclavitud. Y el amor prometió que sería una liberación, pero no lo ha sido. Observa a cualquier esposa, a cualquier esposo -ha sido una esclavitud, y el yugo ha sido muy duro. Ibas en el mundo en busca de libertad, y en todas partes has creado prisiones, hagas lo que hagas. En el nombre de la libertad hay todo tipo de prisiones: la nación es una esclavitud, la raza es una esclavitud, la religión es una esclavitud, el amor -el tal llamado amor- es una esclavitud. Y todo el mundo está sobrecargado de demasiadas esclavitudes. Entonces llega Jesús y también pide entrega.

         Por supuesto, tu mente dice: "Esto va a ser de nuevo una esclavitud". Jesús no lo niega, porque en este momento, en este estado mental, tú no puedes entender lo que es la liberación. Así que él dice: "Ven a mí, porque fácil es mi yugo..." Eso es todo lo que te promete. No te dice: "Te daré la libertad de inmediato", -eso puede suceder. En este momento él te da sólo una promesa: "... fácil es mi yugo y mi autoridad es suave".

         En la vida, el yugo es duro, y en la vida, en todo tu alrededor hay amos dominándote y dictándote qué hacer. Y son peligrosos, feroces; son como leones saltando sobre ti y asesinándote. Jesús dice: "En este momento, sólo esto puede ser dicho, lo que será entendido por ti: que mi yugo no es duro y no es pesado". Y cuando piensas: "¿Por qué entregarme?", entonces no estás escogiendo la libertad. Simplemente estás escogiendo tu antigua esclavitud en el nombre de la libertad, porque tu propia mente es una esclavitud, tus deseos son esclavitudes. Y tú no puedes ir más allá de ellos sin una ayuda que venga de afuera.

         Has permanecido en la prisión por tanto tiempo que piensas que es tu hogar. Y la prisión está tan resguardada que no puedes salir de ella a menos que alguien que esté fuera de la prisión te ayude. A menos que alguien que haya salido fuera de la prisión y conozca el camino para salir de ella...

         Un Maestro sólo quiere decir esto: que estuvo en la prisión, en la misma prisión en que estás, pero de alguna forma escapó, encontró una puerta, encontró una llave, algún método, y escapó -ahora él puede ayudar. Si todos ustedes están durmiendo, no podrán salir del sueño. Algo desde afuera es necesario, aun un despertador puede ser útil, pero esto es algo desde afuera. Pero tú puedes engañar a tu despertador, porque puedes soñar que hay un templo y que la campana del templo está sonando; puedes crear un sueño y continuar soñando. Alguien -no un artefacto mecánico, sino alguien vivo- un Maestro es necesario, alguien que esté despierto, que no permita que crees nuevos sueños, que vaya sacudiéndote.

         Jesús dice: "En última instancia, la libertad te sucederá, pero en este momento sólo puedo prometer esto, que mi yugo no es duro, es fácil, y mi autoridad es suave". Y has escogido amos tan duros a todo tu alrededor.

         Sucedió que un hombre muy humilde entró en una oficina, lucía delgado, enfermo, muy humilde. Dijo: "Me he enterado que necesitan un guardián por las noches".

         El administrador lo miró dudando porque... y dijo: "Sí, necesitamos un guardián por las noches, pero necesitamos una persona que esté continuamente intranquila, y sobre todo en la noche, que nunca crea a nadie, que sea un escéptico, un escéptico por naturaleza; y hagas lo que hagas, que nunca confíe en ti; y que siempre esté creando problemas, y que siempre esté escuchando lo que sucede en todo el rededor; que sea casi un neurótico, y que cuando alguien lo provoque se vuelva la encarnación del demonio".

         El hombre humilde se paró y dijo: "Entonces enviaré a mi esposa".

         Así es como un esposo se siente con respecto a su esposa, y así es como una esposa se siente con respecto a su esposo -la autoridad es realmente dura. Pero es así como, si te haces consciente, cada uno de tus deseos es una carga pesada, y te arrastra continuamente hacia metas inútiles. Si no vas ahí, hay problemas; si vas ahí, hay frustración. Cada deseo es un amo, y millones son los deseos. Así que eres una masa, eres un esclavo de millones de amos. Es duro -y cada deseo arrastrándote hacia su propia meta, sin que tú le importes. Y si no vas ahí, hay problemas, porque el deseo no te va a dejar tan fácilmente, porque es un asunto de autoridad. Y si vas, va a haber frustración, porque esa meta puede haber sido la meta del deseo, pero nunca fue tu meta. Y no sabes cuál es tu meta, porque no sabes quién eres.

         Entrega quiere decir elegir a un Maestro como el amo, contra estos millones de amos de deseos e instintos. La autoridad es suave, es suave por muchas razones: básicamente porque el amo es uno. Siempre es bueno tener un sólo amo. Aun si tienes dos amos conocerás los problemas, y si millones son los amos, estarás en constante confusión. Millones de órdenes serán recibidas, y desde todas direcciones serás jalado; te volverás un caos. Así es como ocurre la locura, porque no puedes ver qué hacer. ¿A quién seguir y a quién no seguir? Tu ambición dice: "Continúa acumulando dinero". Tu sexo dice: "Continúa complaciéndome". Pero entonces hay un problema porque hay un conflicto.

         Si te complaces demasiado en el sexo, no podrás acumular dinero. Los avaros siempre están contra el sexo, tienen que estarlo. Y la gente que se complace demasiado en el sexo nunca puede acumular dinero, difícil. Aun si sus antepasados lo hicieron, ellos lo derrocharán, encontrarán formas de desaparecerlo.

         Un deseo dice: "Acumula dinero porque el dinero significa seguridad. ¿Quién te va a ayudar en tu ancianidad? Ten una cuenta bancaria, eso es una protección". Y entonces el sexo dice: "Pero la vida continúa, ¿pero por qué pensar en la ancianidad? Tu juventud está siendo desperdiciada, anda y complácete antes de que pase el tiempo y se pierda la energía. ¡Úsalo, disfrútalo!". Y la ambición dice: "No pienses en este momento, piensa en la meta a largo plazo".

         Hay un conflicto, y esto no es sólo entre dos deseos -cada deseo está en conflicto con los otros. La cólera te dice: "Mata inmediatamente, ¡asesina a este hombre!". Pero tu propio miedo dice: "No hagas esto, porque si matas a alguien, alguien te matará a ti. Sé cortés, sonríe. Eres un buen hombre, no eres un asesino, no eres un criminal". ¿Así que, qué hacer? Tantos amos, y el esclavo es uno solo...

         Es bueno si eliges a un Maestro. Por lo menos millones de voces se disuelven, sólo Jesús tiene que ser seguido, y podrás darle toda la responsabilidad a él. Y él dice: "... fácil es mi yugo...". ¿Por qué es fácil? Porque aun si te pide que te entregues, te está pidiendo que te entregues sólo para que puedas ser libre de tus otros amos. Una vez que seas libre de tus deseos, él también botará este yugo. Esto es sólo un arreglo interino, sólo un pasaje. Después que hayas botado todos los deseos, entonces la entrega no será necesaria. El mismo Maestro dirá: "Ahora bota esta entrega también, porque has llegado a iluminarte en tu propia luz, por derecho propio".

 

         Jesús dijo: "Ven a mí, porque fácil es mi yugo y mi autoridad es suave".

         Jesús dijo: "Quien sea que beba de mi boca llegará a ser como soy y yo mismo me volveré él, y las cosas ocultas le serán reveladas".

 

         La entrega es un pasaje para que el discípulo se convierta, él mismo, en un Maestro. Y si te entregas totalmente, en ese mismo momento has llegado a ser uno con el Maestro, porque entonces no hay conflicto. Entonces no hay ego, la "obsesión del ego" se termina, ha salido de eso. Y cuando tú no eres, eso significa entrega: cuando dices: "Yo no soy, tú eres, y condúceme donde sea... Yo no voy a decidir, tú decide. Yo simplemente seguiré como una sombra, seré ciego en mi confianza. Aun si dices: '¡Salta y muere!', saltaré y moriré. Ya no habrá más el no que salga de mí, mi sí es final, total y absoluto". Este sí absoluto es entrega.

         ¿Qué significa? Significa que ahora el ego ya no puede persistir en ti, ya no tiene significado y ya no tiene alimento. Si esto puede ser hecho, entonces incluso en un solo instante, cuando tú no eres, las puertas se abren y Jesús entra en ti, la luz de Buda ha penetrado en ti.

         ¿Por qué tienes temor de entregarte? Porque las puertas se abrirán, y llegarás a estar vulnerable. Tienes temor del mundo externo; has vivido en tu cuarto oscuro, cerrado por tanto tiempo, has sintonizado con eso, te has hecho uno con la oscuridad. Tienes temor de la luz. Cuando abras la puerta puedes no ser capaz en absoluto de ver la luz. Puedes deslumbrarte tanto, que puedes cerrar tus ojos. El temor es que si te entregas, entonces entras en un camino desconocido. Y la mente siempre tiene temor a lo desconocido. Y desconocido es Dios, ¡y desconocido es Jesús! El sólo es un mensajero de lo desconocido, sólo un rayo del sol. El sol puede estar muy, muy lejos, pero el rayo ha tocado a tu puerta. Entrega significa abrir la puerta.

 

         "Quien sea que beba de mi boca...".

 

         Esto es muy simbólico y muy significativo. Los amantes beben el uno de la boca del otro. Esto es lo que es un beso: un beso profundo es beber, el uno del otro, el vino del cuerpo. Es una de las cosas que más embriagan, ningún alcohol puede competir con él. Pero el mismo fenómeno también existe en el nivel espiritual: un discípulo bebe de la boca del Maestro. No es un fenómeno corporal, está en el centro más profundo, donde el discípulo encuentra al ser del Maestro, donde ambos se abrazan, donde ambos se besan. Esto es lo que Jesús quiere decir:

 

         "Quien sea que beba de mi boca llegará a ser como soy y yo mismo me volveré él, y las cosas ocultas le serán reveladas".

 

         Jesús ha usado mucho el término simbólico "beber" y "comer". El dice: "Cómeme, bébeme, absórbeme completamente en ti". Este es el significado de comer y beber: déjame que entre en ti, digiéreme tan completamente que yo llegue a ser parte de tu ser -y entonces ya no hay discípulo ni Maestro, la diferencia ya no está presente. Entonces ya no hay amo ni esclavo, entonces el discípulo ha llegado a ser el Maestro. Entonces yo soy tú, entonces Jesús es tú. Entonces él se ha vuelto tú, tú te has vuelto él; entonces ya no hay diferencia. Nunca ha habido diferencia por parte de Jesús, sólo ha sido de tu parte.

         Entrega significa que tú también disuelves esa diferencia, que estás listo a unirte. Es como los amantes: aun en el amor físico ordinario tienes que entregar tu ego -aunque sea por un momento, pero tienes que hacerlo; aunque sea sólo por un momento, tienes que llegar a ser uno con el amado, con la amada. Por un momento sus cuerpos no son dos, se han vuelto un todo, un círculo. Por un momento sus cuerpos se unen y se mezclan el uno con el otro, se fusionan el uno con el otro, no son dos existencias separadas. Después de un momento serán existencias separadas, porque los cuerpos no pueden unirse eternamente, pero las almas sí pueden unirse eternamente. Los cuerpos son sólidos, pueden acercarse más y más, pero en realidad no hay fusión.

         Pero las almas no son físicas, no son sólidas. Son como si prendieras una vela en tu cuarto: el cuarto se llena de luz; prendes otra vela en el cuarto, el cuarto se llena de más luz. ¿Puedes diferenciar dónde termina la luz de la primera vela y dónde comienza la luz de la segunda? No, no hay diferencia; las luces se unen y se vuelven una. Lo espiritual es tal como la luz. Cuando un discípulo permite que un Maestro lo penetre, es tal como una penetración sexual en un nivel más elevado: el discípulo se ha vuelto la parte femenina. Es por eso, por la entrega, que una mujer está en su cúspide cuando se entrega, está enamorada cuando se entrega. No es agresiva, es un polo pasivo. Y un hombre es agresivo. Tiene que ir y penetrar, sólo entonces es posible la unión. El discípulo tiene que volverse como lo femenino... pasivo, permitiendo, sin crear ningún impedimento, entregándose. El Maestro tiene que ser como un fenómeno masculino. Por eso es que tienes que entender el fenómeno de que han habido muy pocos Maestros mujeres. Es casi imposible, rara vez ha sucedido, y cada vez que ha sucedido -uno, dos, o tres casos en toda la historia del hombre- esas mujeres no parecían mujeres en absoluto.

         Sucedió una vez en Kashmir: Había una mujer, su nombre era Lalla. Y en Kashmir tienen un proverbio, que Kashmir conoce sólo dos nombres: Alá y Lalla. Ella era una mujer extraña, pero ni siquiera lo puedes imaginar... no era mujer en absoluto: vivía desnuda, durante toda su vida andó desnuda. Una mujer se esconde, una mujer es tímida, una mujer es pasiva -ella era muy agresiva, era una mente masculina en un cuerpo femenino. Tenía discípulos, pero ha sucedido sólo raramente, muy raramente.

         Los Maestros mujeres son raros, porque es imposible, pero hay cuatro veces más mujeres discípulos que hombres discípulos, la proporción es de cuatro veces. Mahavira tuvo cuarenta mil monjes; treinta mil fueron mujeres, monjas, y diez mil fueron hombres, monjes. Y no puedes comparar a una discípula mujer, imposible. Un hombre nunca puede llegar a entregarse tanto, porque todo el tipo de su mente es agresivo. La mente femenina fácilmente puede entregarse, la entrega llega fácil -es su propio ser. Así que no puedes encontrar mejores discípulos que las mentes femeninas, no puedes encontrar mejores Maestros que las mentes masculinas. Y esto es así porque en cada nivel la polaridad permanece.

         En el nivel físico encuentras un amante; la mujer se entrega, nunca toma la iniciativa. Y cada vez que una mujer toma la iniciativa, no está siendo femenina, y ningún hombre la amará. Si una mujer viene y propone, simplemente te quedarás frío. Ella espera, puede estar pensando y soñando, pero ella esperará. La proposición debe venir del hombre, él debe tomar la iniciativa, él tiene que ser agresivo. Y ella se comportará de tal forma que parezca absolutamente inocente, no sabe de lo que estás hablando -y ella lo ha estado planeando y planeando, ha estado esperando y esperando que vengas y se lo propongas.

         Mulla Nasruddin y su esposa estaban sentados en la banca de un parque, escondidos detrás de una fila de palmeras. Y de pronto una pareja joven vino por el otro lado de las palmeras. Y el joven comenzó a hablar inmediatamente de un modo romántico, en una forma muy romántica. Y la esposa de Mulla Nasruddin comenzó a afanarse y se puso intranquila. Dijo, le susurró al oído de Nasruddin: "Parece que el joven no se ha dado cuenta de que estamos aquí, así que silba para que se den cuenta. Y el joven está tan enamorado, que siento que se lo va a proponer".

         Nasruddin dijo: "¿Para qué voy a silbar? Nadie jamás me lo advirtió, nadie me silbó cuando te lo estaba proponiendo".

         Una mujer es una espera, es un útero. Su cuerpo, su ser es una paciencia, una pasividad. Y lo mismo sucede en el nivel más alto de la espiritualidad: ahí también ella es una espera. Y un discípulo tiene que volverse como una mujer. Tiene que enamorarse profundamente de su Maestro, y entonces habrá una unión, una fusión de seres espirituales más elevados. Y esa fusión es de nuevo como una penetración sexual -más existencial, absolutamente no corporal. Y de esa unión nace el discípulo de nuevo; se embaraza de esa unión, embarazado consigo mismo. Ahora él lleva su propio nuevo ser en su útero. Todo su aprendizaje, el tiempo en que está cerca al Maestro, es el tiempo del embarazo. Puede ser hecho sólo con una profunda confianza; si dudas es imposible, porque entonces te defenderás, entonces harás una armadura en torno a ti, entonces tratarás de protegerte.

 

         Jesús dijo: "Quien sea que beba de mi boca llegará a ser como soy y yo mismo me volveré él, y las cosas ocultas le serán reveladas".

 

 

         Una vez que la entrega ha sucedido completamente, el Maestro se vuelve la puerta para ti. Entonces un mundo distinto de luz, vida y bienaventuranza se abre -satchitananda lo han llamado los hindúes: la verdadera existencia, la verdadera consciencia, y la verdadera bienaventuranza- satchitananda se hace posible para ti. El Maestro se vuelve la puerta, y una vez que has logrado esto estás iluminado. Puedes ayudar a otros ahora a pasar por el fuego. Ahora puedes ayudar a otros a tener un vislumbre de lo absoluto, o a alcanzar lo supremo y a ser disueltos ahí.

         Pero antes de que te vuelvas un Maestro, tienes que ser totalmente un discípulo. Antes de que puedas enseñar, tienes que aprender, y antes de que puedas ayudar, tienes que ser ayudado. Y tienes que permitir que alguien te ayude profundamente. Y esa ayuda profunda es posible sólo cuando tú no estás ahí, porque tú eres la perturbación, tú eres el estorbo. Tú continuamente creas barreras para tu propio crecimiento al temer lo desconocido. Te aferras a lo conocido, entonces no puede haber encuentro, porque el Maestro es alguien que es desconocido. Tú permaneces en el mundo de lo conocido, del pasado -el Maestro es lo desconocido. Y un encuentro es posible de ambas partes: lo desconocido encontrando lo conocido. Lo conocido se disolverá, lo conocido se quemará, lo conocido ya no se encontrará más, tal como la oscuridad, cuando el sol entra, se disuelve, desaparece.

         Sé una oscuridad ante un Maestro, humilde, conociendo bien tu ignorancia, listo a entregarte y a esperar -y Jesús puede transformarte, Buda puede transformarte, en realidad Jesús y Buda son sólo agentes catalizadores. Tu entrega te transforma, ellos sólo son excusas. Si puedes entregarte aun sin un Buda, sin un Jesús a tu alrededor, si puedes entregarte al cosmos, sucederá lo mismo. Será difícil para ti entregarte, porque no hay objeto al cual entregarte... Será más difícil -por eso es que Buda y Jesús son sólo excusas.

         Y entonces me gustaría decirte un fenómeno muy extraño: a veces sucede que aun entregándote a un maestro falso, también puedes llegar a iluminarte -el mismo maestro no era iluminado. Ha sucedido, puede volver a suceder, porque el asunto básico es entregarse. La transformación viene a través de la entrega, el Maestro es sólo un objeto. Verdadero o falso, no hace mucha diferencia.

         Cuando te entregas, la puerta se abre. Así que no te preocupes mucho dónde entregarte, simplemente piensa en entregarte más y más. Por eso es que aun ante una estatua de piedra puede suceder, o aun ante un árbol puede suceder. Sucedió ante el árbol bodhi -por eso es que los budistas han estado preservando ese árbol por tanto tiempo, porque ha sucedido ante el árbol mismo. Tan solo el sentir que Buda se iluminó bajo este árbol, y tú te entregas al árbol.

         La entrega es la vía, todo lo demás es sólo una ayuda. Si puedes encontrar un Maestro verdadero, qué bueno; si no puedes encontrarlo, no te preocupes mucho. Entrégate en cualquier parte que te guste, pero deja que la entrega sea total. Si la entrega es parcial, ni siquiera un Jesús o un Buda pueden ayudarte. Si la entrega es total, aun si no están presentes, cualquier hombre común puede ser de ayuda para ti.

         Este énfasis tiene que ser recordado, de otro modo la mente va haciendo trucos. Piensa: "¿Cómo puedo estar seguro que este Maestro es verdadero? A menos que esté seguro, ¿cómo puedo entregarme?". Y tú no podrás estar seguro antes de entregarte, no hay manera de estar seguro. Si quieres estar seguro del gusto de la comida, entonces el gusto de la torta está en comerla. ¿Cómo puedes estar seguro sin comerla? No hay manera.

         Tienes que comer a Jesús, tienes que beber a Jesús -esa es la única manera. Serás transformado porque creíste, porque confiaste y te entregaste, y entonces muchas dimensiones escondidas se abrirán para ti. La vida que ves no es todo; es una parte tan minúscula, una parte atómica del todo. Los placeres que has conocido son sólo desperdicios. Ni siquiera un solo rayo existe en ellos de la bienaventuranza que es posible, la cual es tu derecho por nacimiento.

         Todo lo que has acumulado es basura -si pudieras llegar a conocer el tesoro real que está escondido dentro de ti. Toda tu vida es una mendicidad, y el emperador tan solo espera dentro de tu corazón -esto es lo que Jesús llama el reino. No seas un mendigo, ¡puedes ser un rey! Pero entonces uno tiene que atreverse. Un mendigo no necesita atreverse, pero para llegar a ser un rey uno tiene que atreverse y pasar a través de las transformaciones. La entrega es la puerta.

         Repetiré las palabras:

 

         "Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

         Jesús dijo: "Ven a mí, porque fácil es mi yugo y mi autoridad es suave".

         Jesús dijo: "Quien sea que beba de mi boca llegará a ser como soy y yo mismo me volveré él, y las cosas ocultas le serán reveladas".

 

Capítulo 17

 

El Movimiento y el Descanso

 

6 de Setiembre de 1974

 

 DECIMO SEPTIMO VERSICULO...PRIVATE

 

Jesús dijo:

"Bienaventurados son ustedes, solitarios y elegidos,

porque encontrarán el reino;

y porque vienen de ahí

irán de nuevo ahí".

 

Jesús dijo:

"Si les preguntan:

'¿De dónde se originaron?'

díganles:

'Hemos venido de la luz,

donde la luz se originó por sí misma'".

 

"Si les preguntan:

'¿Cuál es el signo de su padre en ustedes?'

díganles:

'Es el movimiento y el descanso'".

 

 

         El impulso más profundo en el hombre es para ser totalmente libre. La libertad, moksha, es la meta. Jesús la llama el reino de Dios: ser como reyes, tan solo simbólicamente, para que no hayan cadenas para tu existencia, ni cautiverio, ni límites -existes como el infinito, en ninguna parte chocas con nadie más, como si estuvieras solo.

         La libertad y la soledad son dos aspectos de la misma cosa. Por eso es que Mahavira llamó a su concepto de moksha, kaivalya. Kaivalya significa estar absolutamente solo, como si nadie más existiera. Cuando estás absolutamente solo, ¿quién será una cadena para ti? Cuando no hay nada más, ¿quién será el otro? Por eso es que aquellos que están en busca de la libertad tendrán que encontrar su soledad; tendrán que encontrar un camino, un medio, un método para alcanzar su soledad.

         El hombre nace como una parte del mundo, como un miembro de la sociedad, de una familia, como parte de los otros. Es criado no como un ser solitario, es criado como un ser social. Todo el entrenamiento, la educación, la cultura, consiste en cómo hacer de un niño una parte que se adapte a la sociedad, en cómo hacer para que se adapte a los demás. Esto es lo que los psicólogos llaman adaptación. Y cada vez que alguien es un solitario parece un desadaptado.

         La sociedad existe como una red, como un arreglo de muchas personas, como una muchedumbre. Ahí puedes tener un poco de libertad -al costo de mucho. Si sigues a la sociedad, si te vuelves una parte obediente de los demás, te rentarán un pequeño mundo de libertad. Si te vuelves un esclavo, se te da libertad. Pero es una libertad dada, puede ser retirada en cualquier momento, y es a un gran costo. Es una adaptación a los demás, así que tendrán que haber límites.

         En la sociedad, en una existencia social, nadie puede ser absolutamente libre. La misma existencia de los demás creará problemas. Sartre dice: "El otro es el infierno", y tiene razón en gran parte, porque el otro crea la tensiones en ti; tú te preocupas a causa del otro. Va a haber un choque porque el otro también está en busca de la libertad absoluta, tú también estás en busca de la libertad absoluta -todos necesitan libertad absoluta- y la libertad absoluta puede existir sólo para uno.

         Aun tus llamados reyes no son absolutamente libres, no pueden serlo. Pueden tener una apariencia de libertad pero eso es falso: tienen que ser protegidos, dependen de otros -su libertad es sólo una fachada. Pero aun a causa de este impulso para ser absolutamente libre, uno quiere llegar a ser un rey, un emperador. El emperador da una falsa imagen como si fuera libre. Uno quiere llegar a ser muy rico, porque la riqueza también te da una falsa sensación de que eres libre. ¿Cómo puede ser libre un hombre pobre? Sus necesidades serán las cadenas y él no puede satisfacer sus necesidades. Donde sea que vaya encuentra la pared que no puede cruzar.

         De ahí el deseo por la riqueza. En lo profundo es el deseo de ser absolutamente libre, y todos los deseos son creados por eso. Pero si vas en direcciones falsas, puedes continuar yendo... nunca alcanzarás la meta, porque desde el mismo comienzo la dirección es falsa -fallaste en el primer paso.

         En el antiguo hebreo, la palabra "pecado" es muy hermosa. Significa alguien que ha errado el blanco, realmente no hay sentimiento de culpa en eso. Pecado quiere decir alguien que ha errado el blanco, que se ha desviado, y religión quiere decir regresar al camino correcto para que no yerres el blanco. La meta es la libertad absoluta, entiende que la religión existe como una fuerza antisocial: su propia naturaleza es antisocial, porque en la sociedad la libertad absoluta no es posible.

         La psicología está al servicio de la sociedad. El psiquiatra va tratando en todas formas de hacer que te adaptes de nuevo a la sociedad; él está al servicio de la sociedad. La política, por supuesto, está al servicio de la sociedad. Te da un poco de libertad para que puedas ser hecho un esclavo. Esa libertad es sólo un soborno -puede ser retirada en cualquier momento. Si piensas que realmente eres libre, pronto puedes ser arrojado a la prisión. La política, la psicología, la cultura, la educación, todas ellas sirven a la sociedad -sólo la religión es la única que es básicamente rebelde. Pero la sociedad te ha engañado, ha creado sus propias religiones: cristianismo, hinduismo, budismo, mahometanismo -estos son trucos sociales. Jesús es antisocial.

         Mira a Jesús: no era un hombre muy respetable, no puede serlo. El andaba con malas compañías, elementos antisociales, era un vagabundo, un excéntrico -tenía que ser así porque no escuchaba a la sociedad, y porque no se adaptaba a la sociedad. Creó una sociedad alternativa, un pequeño grupo de seguidores. Los ashrams han existido como fuerzas antisociales -no todos los ashrams porque la sociedad siempre trata de darte una moneda falsa. Si hay cien ashrams, tal vez sólo uno puede haber que sea un ashram real. Porque eso existirá como una sociedad alternativa, contra la sociedad, contra la muchedumbre, contra lo que Jesús llama "ellos" -la muchedumbre sin nombre.

         Escuelas han existido -los monasterios de Buda en Bihar- las que tratan de crear una sociedad que no es una sociedad en absoluto, las que crean formas y medios para realmente hacerte totalmente libre. Sin cadenas para ti, sin disciplina de ningún tipo, sin límites: se te permite ser infinito y el todo.

         Jesús es antisocial, Buda es antisocial, pero el cristianismo no es antisocial, el budismo no es antisocial. La sociedad es muy astuta: inmediatamente lo absorbe -aun fenómenos antisociales, los absorbe haciéndoles sociales. Crea una fachada, te da una moneda falsa, y entonces estás feliz. Tal como los pequeños niños a quienes se les ha dado una teta de plástico. Van chupándola, se sienten que están siendo nutridos. Los aliviará, por supuesto, se dormirán.

         Cada vez que un niño está intranquilo, esto tiene que hacerse: una teta falsa tiene que dársele. El la chupa creyendo que está siendo nutrido. El continúa chupándola, y entonces el chupar se vuelve un proceso monótono; nada fluye hacia adentro, sólo chupa, se vuelve como un mantra. Entonces se duerme; aburrido, sintiendo el sueño, se duerme. El budismo, el cristianismo, el hinduismo, y todos los otros "ismos" que se han vuelto religiones establecidas, sólo son tetas falsas. Te dan consuelo, te dan buen sueño, te permiten una existencia aliviada en esta esclavitud torturante; te dan la sensación de que todo está bien, de que nada está mal. Son como tranquilizantes, son drogas.

         No sólo LSD es una droga, el cristianismo también lo es, y una droga mucho más sutil y compleja que te da todo tipo de ceguera. No puedes ver lo que está pasando, no puedes sentir cómo estás desperdiciando tu vida, no puedes ver la enfermedad que has acumulado a lo largo de muchas existencias. Y estás sentado sobre un volcán, y ellos van diciendo que todo está bien: Dios en el cielo y el gobierno en la tierra, y que todo está bien. Y los sacerdotes te van diciendo: "No hay necesidad de perturbarse, nosotros estamos aquí. Simplemente deja todo en nuestras manos, y nosotros tomaremos cuidado de ti en este mundo y también en el otro". Y tú se lo has dejado a ellos, por eso es que estás en desgracia.

         La sociedad no puede darte libertad. Es imposible, porque la sociedad no puede arreglárselas para hacer que todo el mundo sea absolutamente libre. Entonces ¿qué hacer? ¿Cómo ir más allá de la sociedad? Esta es la pregunta para un hombre verdaderamente religioso. Pero parece imposible: dondequiera que vayas la sociedad está presente; puedes ir de una sociedad a otra, pero la sociedad siempre estará presente. Aun puedes ir a los Himalayas, entonces crearás una sociedad ahí. Comenzarás a hablar con los árboles, porque es tan difícil estar solo. Comenzarás a hacerte amigo de los pájaros y animales, y tarde o temprano habrá una familia. Esperarás todos los días al pájaro que viene a cantar por las mañanas.

         Ahora no entiendes que te has vuelto dependiente, el otro ha entrado. Si el pájaro no viene sentirás cierta ansiedad. ¿Qué le ha sucedido al pájaro? ¿Por qué no ha venido? Entra la tensión, y esto no es diferente en nada a cuando te preocupabas por tu esposa o tu niño. Esto no es de ninguna forma diferente, es el mismo patrón: el otro. Aun si vas a los Himalayas creas una sociedad.

         Entonces algo debe ser entendido: la sociedad no está fuera de ti, es algo dentro de ti. Y a menos que las causas raíces dentro de ti desaparezcan, dondequiera que vayas la sociedad tendrá que existir de nuevo, de nuevo y de nuevo. Aun si vas a una comunidad hippie, la sociedad entrará, se volverá una fuerza social.

         Si vas a un ashram, la sociedad entrará. No es que la sociedad te siga a ti, eres tú: tú siempre creas tu sociedad en torno tuyo -tú eres el creador. Algo en ti existe como una semilla que crea la sociedad. Eso demuestra, realmente, que a menos que seas transformado completamente nunca podrás ir más allá de la sociedad, crearás tu propia sociedad. Y todas las sociedades son iguales; las formas pueden diferir, pero el patrón básico es el mismo.

         ¿Por qué no puedes vivir sin la sociedad? ¡Este es el obstáculo! Aun en los Himalayas esperarás: puedes estar sentado bajo un árbol y esperarás a alguien, a un viajero, a un cazador, quien pase por el camino. Y si alguien pasa sentirás que te ha venido un poco de felicidad. Solo, te vuelves triste, y si un cazador viene charlarás, preguntarás: "¿Qué está sucediendo en el mundo? ¿Tienes el último periódico?". O, "Dame las últimas noticias, tengo hambre y sed de ellas". ¿Por qué? Las raíces tienen que ser sacadas a la luz para que puedas entender.

         La única cosa: necesitas ser necesitado, tienes una profunda necesidad de ser necesitado. Si nadie te necesita, te sentirás inútil, sin significado; si alguien te necesita, te da significado, te sientes importante. Vas diciendo: "Tengo que cuidar a mi esposa y a mis niños", como si lo estuvieras llevando como una carga -estás errado. Hablas como si fuera una gran responsabilidad y como si estuvieras cumpliendo una obligación. ¡Estás errado! Sólo piensa esto: si tu esposa ya no está, y los niños han desaparecido, ¿qué harás? De pronto sentirás que tu vida ya no tiene significado, porque ellos te necesitaban. Los pequeños niños, ellos te esperaban, ellos te daban significado, tú eras importante. Ahora nadie te necesita, te encogerás, porque cuando nadie te necesita, nadie te presta atención; si eres o no, eso no importa.

         Escuché que una vez un paciente estaba siendo sicoanalizado, pero el sicoanalista era un hombre muy excéntrico -como casi siempre lo son. Después de dos o tres años de análisis le dijo a sus amigos: "Este hombre todavía tiene más problemas que yo, porque yo sigo hablando y él nunca dice nada -ni siquiera sí o no ha dicho en estos tres años- simplemente se sienta ahí. Y ahora estoy preocupado sobre qué hacer. Sigo hablando, hablando y hablando, él escucha, y esto va ya por tres años. ¿Qué hacer?".

         El amigo dijo: "¿Entonces por qué no dejas de hablar?". Pero el hombre tampoco pudo dejar de hablar.

         Entonces ocurrió el segundo problema: el psiquiatra murió. De nuevo le dijo a su amigo: "Ahora ha surgido otro problema. Primero era que el hombre nunca decía nada, ni sí ni no. Nunca supe si me rechazaba o aceptaba, o si yo estaba errado o acertado. Yo simplemente hablaba, hablaba y hablaba, y él escuchaba. Ahora está muerto, así que ha surgido un segundo problema: ¿qué hacer ahora?".

         El amigo dijo: "Si nunca te hablaba, ¿cuál es la diferencia? ¡Continúa hablando!".

         Pero el hombre dijo: "¡No! Pero él me escuchaba".

         Toda la ocupación del psicoanálisis consiste en escuchar. No hay mucho en el psicoanálisis, realmente no hay nada en el psicoanálisis, y todo el asunto en torno a él es casi una treta. Pero, ¿por qué? Porque un hombre te presta tanta atención, y no un hombre común -un famoso psiquiatra, bien conocido, que ha escrito muchos libros, mucha gente muy conocida ha sido tratada por él- te sientes bien. Nadie te escucha, ni siquiera tu esposa. Nadie te escucha, nadie te presta atención. Vas por el mundo como una no-entidad, nadie -y tú le prestas demasiada atención a un psiquiatra. Es un lujo que sólo gente muy rica puede pagarlo.

         ¿Pero por qué hacen lo que hacen? Simplemente se echan en el diván y hablan, y el sicoanalista escucha -pero él escucha, él te presta atención a ti. Por supuesto, tienes que pagar por eso, pero te sientes bien. Simplemente porque el otro te está prestando atención te sientes bien. Cuando sales de su oficina caminas de un modo diferente, sientes que has cambiado: tienes una danza en tus pies, puedes tararear, puedes cantar. No va a ser para siempre -de nuevo la próxima semana tendrás que venir a la oficina- pero cuando alguien te escucha, te presta atención, te dice: "Eres alguien a quien vale la pena escuchar", no parece aburrido. Pueda ser que no diga nada; entonces eso también está muy bien.

         Tienes una profunda necesidad de ser necesitado. Alguien debe necesitarte, sino te quedas sin piso bajo los pies. La sociedad es tu necesidad. Aun si alguien pelea contigo, está bien, en vez de estar solo, porque por lo menos te presta atención, el enemigo; puedes pensar en él.

         Cada vez que te enamores, observa esta necesidad. Observa a los amantes, mira, porque será difícil si tú mismo estás enamorado. Entonces observar es difícil porque estás casi loco, no estás en tus sentidos. Pero observa a los amantes: se dicen: "Te amo", pero en lo profundo de sus corazones quieren ser amados. Amar no es el asunto, ser amado es lo real; y aman sólo para ser amados -pero lo básico no es amar, lo básico es ser amado.

         Por eso es que los amantes van quejándose el uno del otro: "No me amas lo suficiente". Nada es suficiente, nunca nada puede ser suficiente, porque la necesidad es infinita. De ahí que las cadenas sean infinitas, no pueden ser satisfechas. No importa cuánto esté haciendo el amante, siempre sentirás que es posible más; todavía puedes esperar más, todavía puedes imaginar más. Y piensas que falta algo y entonces te sientes frustrado. Y todo amante piensa: "Amo, pero el otro no me está respondiendo bien", y el otro piensa en la misma forma. ¿Qué está sucediendo?

         Nadie ama. A menos que te vuelvas un Jesús o un Buda no podrás amar, porque sólo puede amar alguien cuya necesidad de ser necesitado haya desaparecido.

         En el bello libro de Khalil Gibran Jesús el Hijo del Hombre, él ha creado una historia ficticia, pero hermosa -y a veces las ficciones son más objetivas que los hechos- María Magdalena mira por la ventana y ve que Jesús está sentado en su jardín bajo un árbol. El hombre es hermoso. Ella ha conocido muchos hombres, era una prostituta famosa -aun los reyes solían tocarle la puerta- era una de las flores más amadas. Pero ella nunca había conocido un hombre igual -porque un hombre como Jesús lleva una aura invisible en torno a él que le da una belleza de algo del otro mundo, no pertenece a este mundo. Había una luz a su alrededor, una gracia, la manera en que caminaba, la manera en que se sentaba, como si fuera un emperador en la túnica de un mendigo.

         Se le veía tan de otro mundo, que Magdalena le pidió a sus sirvientes que fueran y lo invitaran, pero Jesús rehusó. Dijo: "Estoy bien aquí. El árbol es hermoso y da mucha sombra".

         Entonces Magdalena tuvo que ir ella misma y pedirle, requerirle a Jesús. Nunca pudo haber creído que alguien rechazara su pedido. Ella dijo: "Entra a mi casa y sé mi huésped".

         Jesús dijo: "Ya he entrado en tu casa, ya soy un huésped, ahora no hay ninguna otra necesidad".

         Ella no lo podía entender. Dijo: "No, entra y no me rechaces -nunca nadie me ha rechazado. ¿No puedes hacer tan pequeña cosa? Sé mi invitado. Come conmigo hoy día, quédate conmigo esta noche".

         Jesús dijo: "He aceptado. Y recuerda: aquellos que dicen que te han aceptado, ellos nunca te han aceptado; y aquellos que dicen que te aman, ninguno de ellos jamás te ha amado. Yo te digo, que yo te amo, y que sólo yo te puedo amar". Pero él no entró en la casa, descansó, se fue.

         ¿Qué dijo? Dijo: "Sólo yo puedo amarte. Aquellos otros que van diciendo que te aman, ellos no pueden amar, porque el amor no es algo que uno pueda hacer -es una cualidad de tu ser".

         En el estado en que estás no puedes amar; en el estado en que estás tu amor es falso. Simplemente muestras que amas para que te amen. Y el otro también está haciendo lo mismo, por eso es que los amantes siempre están en problemas: ambos se están engañando mutuamente, y ambos sienten que están siendo engañados. Pero nunca se miran a sí mismos, que están engañando. ¿Has amado realmente a alguna mujer, a algún hombre? ¿Puedes decir con todo tu corazón que has amado? ¡No! Nunca te preocupaste por eso, diste por hecho que amas. El problema siempre es el otro, nunca te miras a ti mismo.

         Mulla Nasruddin había cumplido noventa y nueve años. Y un periodista de un periódico local vino a entrevistarlo, porque era el hombre más anciano del valle. Después de la entrevista el periodista dijo: "Espero que pueda regresar el próximo año también, cuando cumpla sus cien años, cuando haya completado sus cien años. Espero que pueda regresar". Mulla Nasruddin miró al hombre, lo observó y dijo: "¿Por qué no, joven? Todavía se te ve suficientemente saludable".

         Nadie se mira a sí mismo: los ojos miran a los demás, los oídos oyen a los demás, las manos van hacia los demás -nadie va hacia sí mismo; nadie se oye, nadie se mira. El amor ocurre cuando tú has logrado un alma cristalizada, un ser. Con el ego nunca ocurre; el ego quiere ser amado porque eso es una comida que necesita. Amas para que te vuelvas una persona necesaria. Tienes hijos, no porque amas a los niños, sino sólo para que seas necesario, sólo para que puedas ir y decir: "¡Mira cuántas responsabilidades estoy cumpliendo, qué obligaciones estoy realizando! Soy un padre, soy una madre...". Esto es sólo para glorificar tu ego.

         A menos que esta necesidad de ser necesitado desaparezca, no podrás ser un solitario. Anda a los Himalayas -crearás una sociedad. Y si esta necesidad de ser necesitado desaparece, donde sea que estés -viviendo en la plaza pública o en el mismo centro de la ciudad- estás solo.

         Ahora trata de entender las palabras de Jesús:

 

         "Bienaventurados son ustedes, solitarios y elegidos, porque encontrarán el reino; y porque vienen de ahí irán de nuevo ahí".

 

         Penetra en cada palabra: "Bienaventurados son ustedes, solitarios...". ¿Quién es el solitario? Alguien cuya necesidad de ser necesitado ha desaparecido; alguien que esté completamente contento consigo mismo tal como es; alguien que no necesite que alguien le diga: "Eres significativo". Su significado está dentro de él. Ahora su significado no viene de los demás -no lo mendiga, no lo pide- su significado proviene de su propio ser. No es un mendigo y puede vivir consigo mismo.

         Tú no puedes vivir contigo mismo. Cada vez que estás solo te intranquilizas; inmediatamente te sientes incómodo, una profunda ansiedad. ¿Qué hacer? ¿Adónde ir? Anda al club, anda a la iglesia o anda al teatro -pero anda a alguna parte, busca al otro- o simplemente anda de compras. Para la gente rica, ir de compras es el único juego, el único deporte, van de compras. Si eres pobre, no necesitas entrar a la tienda, tan solo vas por las calles mirando las vidrieras. ¡Pero anda!

         Estar solo es muy difícil, muy inusual, extraordinario. ¿Por qué esta ansiedad? Porque cada vez que estás solo todo tu significado desaparece. Anda y compra algo en una tienda; por lo menos el vendedor te dará un significado, no la cosa, porque vas comprando cosas inútiles. Compras sólo por comprar, pero el vendedor, el dueño de la tienda, te miran a ti como si fueras un rey. Se comportan como si dependieran de ti -y tú  sabes bien que esto es sólo una máscara. Así es como los vendedores te explotan: el vendedor no se preocupa por ti en absoluto, su sonrisa es sólo una sonrisa dibujada; él sonríe a todo el mundo, no es nada especial para ti, pero tú nunca miras a estas cosas. El te sonríe, te saluda, y te recibe como a un invitado. Te sientes cómodo, eres alguien, hay gente que depende de ti; este vendedor te estaba esperando.

         En todas partes, estás en busca de unos ojos que puedan darte un cierto significado. Cada vez que una mujer te mira, te da significado. Ahora los psicólogos han descubierto que cuando ingresas a un cuarto -a un cuarto de espera en el aeropuerto, en una estación, o en un hotel- si una mujer te mira dos veces, ella está lista a ser seducida. Pero si una mujer sólo mira una vez, ni lo intentes, simplemente olvídala. Y han hecho películas, y han estado observando, y esto es un hecho, porque una mujer mira dos veces sólo si quiere ser apreciada y mirada.

         Un hombre entra en un restaurante: la mujer puede mirar una vez, pero si no vale la pena, ella no lo mirará otra vez y los play boys lo saben bien, lo han sabido por siglos. Los psicólogos recién lo han descubierto, observan los ojos. Si la mujer mira de nuevo, está interesada. Ahora hay muchas posibilidades, ha dado la insinuación, está lista a ir contigo o a hacer el juego del amor. Pero si no te mira otra vez, la puerta está cerrada; mejor tocar otra puerta, esta puerta está cerrada para ti.

         Cada vez que una mujer te mira, te vuelves importante, muy significativo; en ese momento eres único. Por eso es que el amor te hace radiante; el amor te da tanta vida, vitalidad.

         Pero esto es un problema, porque la misma mujer mirándote todos los días no será de mucha ayuda. Por eso es que los esposos se hastían de las esposas, las esposas se hastían de los esposos: porque ¿cómo puedes tener el mismo significado de los mismos ojos una y otra vez? Te acostumbras a eso -ella es tu esposa, no hay nada que conquistar. De ahí la necesidad de volverse un Byron, de ahí la necesidad de volverse un Don Juan e ir de una mujer a otra. Esto no es una necesidad sexual, recuérdalo, esto en nada está relacionado al sexo, porque el sexo va más profundo con una mujer, en profunda intimidad. No es sexo, no es amor, absolutamente no, porque el amor quiere estar con uno más y más, en una forma más y más profunda; el amor va a la profundidad.

         Esto no es amor ni sexo, esto es otra cosa: una necesidad del ego. Si puedes conquistar a una nueva mujer cada día, te sientes muy, muy significativo, te sientes un conquistador. Y si has terminado con una mujer y nadie te mira, y ninguna mujer u hombre te da significado, te sientes acabado. Por eso es que las esposas y esposos lucen tan faltos de vida, sin ansias. Tan sólo puedes ver desde una gran distancia y decir si las parejas que vienen son esposos o no. Si no lo son sentirás la diferencia; estarán felices, riendo, hablando, disfrutándose mutuamente. Si son esposos, simplemente están tolerándose mutuamente.

         Llegó el veinticinco aniversario del matrimonio de Mulla Nasruddin. Salió de su casa ese día. Su esposa se sentía un poco irritada, porque esperaba que él hiciera algo especial y él sólo estaba haciendo las cosas rutinarias. Así que le preguntó: "Nasruddin, ¿te has olvidado que día es hoy?". Nasruddin dijo: "Sí, lo sé".

         Entonces ella dijo: "¡Entonces haz algo especial!".

         Nasruddin pensó y dijo: "¿Qué te parecería dos minutos de silencio?".

         Cada vez que sientas que la vida no fluye, eso muestra que tú puedes haber estado pensando que era amor. No era amor, era una necesidad del ego -necesidad de conquistar, de ser necesitado todos los días por una nueva mujer, por un nuevo hombre, por nueva gente. Entonces te sientes feliz porque no eres un hombre común. Estas son las ansias de los políticos: de ser necesitados por todo el país. ¿Qué estaba tratando de hacer Hitler? ¡Ser necesitado por todo el mundo!

         Pero esta  necesidad  no  permite que te vuelvas solitario.   Un político no  puede  volverse  religioso

-ellos van en dirección opuesta. Por eso es que Jesús dice: "Es muy difícil que un hombre rico entre en el reino de Dios. Un camello puede pasar por el ojo de una aguja, pero un rico no puede entrar en el reino de Dios". ¿Por qué? Porque un hombre que ha estado acumulando riquezas está tratando de volverse significativo a través de la riqueza. Quiere ser alguien, y para el que quiera ser alguien, para él, la puerta está cerrada.

         Sólo los 'nadie' entran ahí, sólo aquellos que han logrado su nada, sólo aquellos cuyos botes están vacíos; aquellos que han llegado a entender que las necesidades del ego son inútiles y neuróticas; que han llegado a penetrar en las necesidades del ego, y que se dan cuenta que son inútiles. No sólo inútiles, sino también dañinas: pueden volverte loco, pero nunca pueden darte plenitud.

         ¿Quién es solitario? Aquél cuya necesidad de ser necesitado ha desaparecido, que no requiere de ningún significado de tu parte, de tus ojos, de tus respuestas. ¡No! Si le das tu amor, te lo agradecerá; pero si no se lo das, no hay queja; si no se lo das, él está tan bien como siempre. Si vienes a visitarlo, estará feliz; pero si no vienes, estará tan feliz como siempre. Si va entre una muchedumbre, lo disfrutará; pero si vive en una ermita, también lo disfrutará.

         No puedes hacer infeliz a un hombre solitario, porque él ha aprendido a vivir consigo mismo y a ser feliz consigo mismo. Solo, él es suficiente. Por eso es que a las personas que están relacionadas entre sí, nunca les gusta que el otro se vuelva religioso: si el esposo comienza a inclinarse hacia la meditación, la esposa se siente perturbada. ¿Por qué? Incluso ella puede no estar consciente de lo que está sucediendo, de por qué se siente perturbada. Si la esposa comienza a orar o comienza a inclinarse en la dirección de la verdadera religión y Dios, el esposo se siente perturbado. ¿Por qué?

         Un miedo inconsciente entra a la consciencia. El miedo es que ella está tratando de llegar a ser suficiente en sí misma, o que él está tratando de llegar a ser suficiente en sí mismo; éste es el miedo. Así que, si a la esposa se le da la alternativa de que: "¿Te gustaría que tu esposo se vuelva un meditador o un borracho?", elegirá que se vuelva un borracho y no un meditador. A un esposo que se le da la alternativa de que: "¿Te gustaría que tu esposa se vuelva una sannyasin o se pierda y se desvíe?, elegirá lo último.

         Un sannyasin quiere decir alguien que es suficiente en sí mismo, que no necesita a nadie, que no es dependiente en ninguna forma -y eso da temor: entonces te vuelves inservible. Toda tu existencia ha estado basada en la necesidad que él tenía de que tú lo necesitaras. Sin ti él no era nada, sin ti su vida era inútil, un desierto -contigo él floreció. Pero si llegas a saber que él puede florecer en su soledad, entonces habrá perturbación porque tu ego se sentirá herido.

         ¿Quién es un solitario? Y Jesús dice: "Bienaventurados son ustedes, solitarios...", la gente que puede vivir consigo misma tan fácilmente como si todo el mundo estuviera ahí con ellos, que puede disfrutarse a sí misma tanto como los pequeños niños.

         Los niños muy pequeños pueden disfrutarse a sí mismos. Freud tiene un término particular para ellos: polimorfo. Un pequeño niño disfruta de sí mismo, juega con su propio cuerpo, es auto-erótico, se chupa su propio dedo. Si necesita de alguien, esa necesidad es sólo para el cuerpo; le das la leche, lo volteas, le cambias de ropa -necesidades físicas. El realmente no tiene necesidades psicológicas todavía. No le preocupa lo que la gente está pensando de él, si piensan que es bello o no. Por eso es que todo niño es bello, porque no le preocupa tu opinión.

         Jamás nace un niño feo, y todos los niños se vuelven poco a poco feos. Es muy difícil encontrar a un anciano bello -raro. Es muy difícil encontrar a un niño feo -raro. Todos los niños son bellos, todos los ancianos se vuelven feos. ¿Qué es lo que sucede? Cuando todos los niños nacen bellos, ¡deberían morir bellos! Pero la vida les hace algo...

         Todos los niños son auto-suficientes -esa es su belleza; existen como luces en sí mismos. Los ancianos son inservibles, han llegado a darse cuenta de que no son necesarios. Y cuanto más ancianos se vuelven, les llega el sentimiento de que no son necesarios. La gente ha desaparecido, los que los necesitaban; los niños han crecido, se han ido con sus propias familias; la esposa está muerta o el esposo está muerto. Ahora el mundo no los necesita, nadie viene a sus casas, nadie les da respeto. Aun si salen a pasear, nadie los reconoce quiénes son. Pueden haber sido grandes ejecutivos, jefes de oficinas, presidentes de bancos, pero ahora nadie los reconoce; nadie siquiera los echa de menos. Al no ser necesitados se sienten inservibles, sólo están esperando la muerte. Y nadie se preocupará; aun si mueren, nadie se va a preocupar. Aun la muerte se vuelve una cosa horrible.

         Aun si puedes pensar que cuando mueras millones de gente llorará por ti, te sentirás feliz: miles y miles irán a rendirte su homenaje cuando estés muerto.

         Sucedió una vez: Un hombre en Norteamérica lo planeó, es el único hombre en toda la historia del mundo... Quiso saber cómo reaccionaría la gente cuando él esté muerto. Así que antes de su muerte, cuando los doctores dijeran que dentro de doce horas iba a morir, él iba a declarar su muerte. Era un hombre que poseía muchos circos, exhibiciones, agencias de publicidad, así que él sabía cómo publicitar el hecho. En la mañana su agente declaró a la prensa, a la radio, a la televisión, que él había muerto. Así que se escribieron artículos, editoriales, se recibieron llamadas telefónicas, y hubo mucha conmoción. Y él lo leyó todo, realmente lo disfrutó.

         Porque la gente siempre es buena cuando mueres; te vuelves un ángel inmediatamente, porque nadie piensa que vale la pena decir nada contra ti cuando estás muerto. Cuando estás vivo, nadie dirá nada a tu favor. Recuérdalo, cuando estés muerto, estarán contentos -por lo menos has hecho una cosa buena, te has muerto.

         Todo el mundo estaba rindiendo su homenaje y esto y aquello, y las fotografías habían salido en los periódicos -él las disfrutó perfectamente. Y entonces murió, completamente tranquilo de que las cosas iban a ser hermosas.

         No sólo en tu vida necesitas a los demás, aun en tu muerte...

         Piensa en tu muerte: sólo dos o tres personas, tu sirviente y un perro siguiéndote para el último adiós -y nadie más; ni periodistas ni fotógrafos, nada- ni siquiera tus amigos están presentes. Y todo el mundo se siente muy feliz de que la carga se haya ido. Sólo de pensar, te pondrás triste.

         Aun en la muerte la necesidad de ser necesitado permanece. ¿Qué clase de vida es ésta? ¿Sólo la opinión de los otros es importante, no tú? ¿Tu existencia no significa nada?

         Cuando Jesús dice: "Bienaventurados son ustedes, solitarios...", él quiere decir esto: que es un hombre que ha llegado a permanecer consigo mismo absolutamente feliz, que puede estar solo en esta tierra sin que haya cambio de ánimo, ni cambio de clima. Si todo el mundo desaparece en la tercera guerra mundial -puede suceder en cualquier día- y te quedas solo, ¿qué harás? Aparte de suicidarte inmediatamente, ¿qué harás?... Pero un solitario puede sentarse bajo un árbol y volverse un Buda sin el mundo. El solitario estará feliz y cantará y bailará y se moverá -su estado de ánimo no cambiará. Tú no puedes cambiar el estado de ánimo de un solitario, tú no puedes cambiar su clima interno.

         Jesús dice: "Bienaventurados son ustedes, solitarios y elegidos...". Y ésta es la gente elegida, porque aquellos que  necesitan  de la muchedumbre  serán  arrojados   una y otra vez  dentro de la muchedumbre

-porque esa es su necesidad, esa es su demanda, ese es su deseo. Y Dios te da cualquier cosa que pidas, y cualquier cosa que seas es sólo el cumplimiento de tus deseos pasados. No culpes a nadie más -es por lo que has estado rogando. Y recuérdalo, ésta es una de las cosas peligrosas en el mundo: cualquiera que sea tu deseo, será cumplido.

         ¡Piensa antes de desear una cosa! Existen todas las posibilidades de que sea cumplida -y entonces sufrirás. Eso es lo que le sucede a un hombre rico: era pobre, entonces deseó riquezas, deseó y deseó, y ahora se ha cumplido. Ahora se siente infeliz, ahora está gritando y llorando y dice: "Toda la vida se ha ido acumulando cosas sin valor, y me siento infeliz". Pero este fue su deseo. Si deseas conocimiento, será cumplido: tu cabeza se volverá una gran biblioteca, muchas escrituras. Pero entonces al final llorarás y gritarás: "Sólo palabras, palabras y palabras, y nada sustancial. Y he desperdiciado toda mi vida".

         Desea con consciencia total, porque cada deseo tiende a ser cumplido en algún momento. Puede tomar un poco más de tiempo, porque siempre estás parado esperando en la fila, muchos otros lo han deseado antes que tú, así que puede tomarte un poco de tiempo. A veces tu deseo de esta vida puede ser cumplido en otra vida, pero los deseos siempre son cumplidos, ésta es una de las leyes peligrosas. Así que antes de desear, ¡piensa! Antes de exigir, ¡piensa! Recuerda bien que va a ser cumplido algún día -y entonces sufrirás.

         Un solitario se convierte en elegido, él es el escogido, él es el escogido de Dios. ¿Por qué? Porque un solitario nunca desea nada de este mundo. El no necesita, él ha aprendido todo lo que debía de aprenderse de este mundo; esta escuela está acabada, la ha pasado, la ha trascendido. El se ha vuelto como un alto pico que permanece solo en el cielo -él se ha vuelto el elegido, el Gourishankar, el Everest. Un Buda, un Jesús son altos picos, solitarios picos. Esa es su belleza: existen solos.

         El solitario es el elegido. ¿Qué ha escogido el solitario? El ha escogido sólo su propio ser. Y cuando tú escoges tu propio ser, tú has escogido el ser de todo el universo -porque tu ser y el ser universal no son dos cosas. Cuando tú te escoges a ti mismo, tú has escogido a Dios, y cuando tú escoges a Dios, Dios te ha escogido a ti -tú te has vuelto el elegido.

 

         "Bienaventurados son ustedes, solitarios y elegidos, porque encontrarán el reino; y porque vienen de ahí irán de nuevo ahí".

 

         Un solitario, un sannyasin... eso es lo que significa sannyasin: un ser solitario que va errante, absolutamente feliz con su soledad. Si alguien camina a su lado está bien, es bueno. Si alguien se va, también está bien, es bueno. Nunca espera a nadie y nunca mira hacia atrás. Solo, él es un todo. Este estado del ser, esta totalidad, te hace un círculo, y el comienzo y el fin se unen, el alfa y el omega se unen. Un solitario no es como una línea. Tú eres como una línea -tu comienzo y tu fin nunca se unen. Un solitario es como un círculo -su comienzo y su fin se unen. Por eso es que Jesús dice: "... y porque vienen de ahí irán de nuevo ahí". Llegarás a ser uno con la fuente; te has vuelto un círculo.

         Hay otro dicho de Jesús: "Cuando el comienzo y el fin se han hecho uno, tú te has vuelto Dios". Puedes haber visto una figura -es uno de los sellos más antiguos de las sociedades secretas de Egipto- una serpiente mordiendo su propia cola. Eso es lo que significa "la unión del comienzo y el fin", eso es lo que significa el renacimiento, eso es lo que significa "que llegues a ser como un niño": que te muevas en un círculo, de regreso a la fuente; en busca de donde viniste.

 

 

         Jesús dijo: "Si ellos les preguntan...".

 

         "Ellos" significa la sociedad, la muchedumbre, aquellos que todavía no son elegidos, aquellos que no son escogidos, aquellos que están en constante necesidad de ser necesitados -"ellos". "Si ellos les preguntan...", y ellos les preguntarán, porque ellos no permiten que nadie se vuelva un solitario. Ellos te perseguirán, tratarán de presionarte para que regreses a la sociedad. Les gustaría que regreses de nuevo a la prisión -no pueden creer cómo escapaste. Y se sentirán incómodos contigo si te vuelves un solitario. ¿Por qué? Porque tu propia presencia los hace dudar de su propia existencia, esa es la incomodidad.

         Cada vez que un Jesús camina entre ustedes, ustedes se incomodan, porque si este hombre está correcto, entonces ustedes están errados -y este hombre camina en tal forma que parece correcto. Si este hombre está correcto, entonces ¿qué hay de ustedes? Tan sólo el paso de un Jesús por la sociedad, y toda la sociedad es un terremoto -porque este hombre parece tan feliz, sin necesitar a nadie, sin ser necesitado, tan solitario, tan solo y tan bienaventurado; y tú estás casi neurótico, casi loco.

         Hay algo errado en ti, no en este hombre. Tratarás en todas formas de probar que este hombre está errado. Hay libros escritos contra Jesús en los cuales se prueba que este hombre era un caso psicológico; hay libros que prueban que este hombre era neurótico ¿quién está escribiendo estos libros? "Ellos", ellos están escribiendo estos libros, porque sólo si pueden probar que este hombre está errado, neurótico, loco, entonces estarán tranquilos. Porque ambos no pueden estar correctos: si este hombre está correcto, entonces tú estás errado.

         Pero, ¿cuál es la necesidad? Si este hombre es neurótico, es neurótico -¿cuál es la necesidad de probarlo? ¿Por qué preocuparse? ¿Por qué preocuparse por él? No, porque te abre una duda sobre ti mismo, por eso es que no hemos dado la bienvenida a gente como Jesús -¡nunca! Siempre los hemos rechazado cuando estuvieron vivos. Les damos la bienvenida cuando están muertos, porque entonces podemos pintar sus caras en nuestra propia forma.

         ¡Mira al Jesús cristiano! No es ni siquiera una caricatura, ni siquiera un dibujo animado -es absolutamente falso. Los cristianos dicen que Jesús nunca rió, y no puedo ver a Jesús en ninguna otra pose que riendo. Debe haber sido un reilón, lo hayas oído o no, ese no es el asunto, debe haber sido como un arroyo sonriente, burbujeante, floreciendo por todas partes. Pero los cristianos lo han pintado tan triste como es posible. Parece neurótico en la forma en que lo han pintado, parece tan triste que estar en su compañía será una carga. Tan solo entra en cualquier iglesia cristiana y mira  un cuadro de Jesús. ¿Te gustaría estar con este hombre por una noche completa, en un cuarto? Dirás: "Así como está, está bien, sólo el domingo en la mañana es suficiente". ¿Con este hombre toda la noche? Uno comenzará a temblar y a sentir miedo -y está tan triste, tú ya estás suficientemente triste- ¿por qué agregar más?

         Los cristianos han escogido a la cruz como su símbolo, y han errado todo el asunto. Jesús habló sobre la cruz y fue crucificado, pero su significado era totalmente diferente. Han escogido a la cruz porque muestra sufrimiento, y hemos estado sufriendo tanto, no podemos creer en un Jesús sonriente. Podemos creer en un Cristo que sufre -eso es tan similar a nosotros, tal como nosotros, aun sufriendo más que nosotros. Entendemos el sufrimiento, el lenguaje de la tristeza, del sufrimiento y de la muerte, lo entendemos. La vida no la entendemos. Por eso es que hay un cristianismo, pero en torno a Krishna no pudo haber ninguna religión.

         Los hindúes lo veneran, pero de mala gana -porque él es tan contrario a tu existencia: tocando su flauta, bailando con chicas, siempre feliz y riendo. Está tan en contra de tu existencia que no lo puedes entender ¿cómo puedes entender el baile? Puedes entender la muerte, puedes entender la crucifixión -no puedes entender una flauta y un canto.

         El cristianismo se extendió como fuego por todo el mundo, y no hay ni un solo devoto de Krishna. Aquellos que piensan que lo son, tampoco lo son, también tienen dificultades con Krishna. Tienen que racionalizar muchas cosas sobre Krishna: no pueden creer que este hombre bailaba con las esposas de todo el mundo, o que tenía dieciséis mil enamoradas. ¡Imposible! Debe haber algún otro significado. Así que lo interpretan a Krishna en su propio modo: que estas dieciséis mil enamoradas, no eran realmente enamoradas, que son el sistema nervioso del hombre -dieciséis mil nervios. Pero te digo, este hombre tuvo dieciséis mil enamoradas: y este hombre se rió y cantó y bailó -era el mismo éxtasis. Y Jesús fue lo mismo; por eso es que digo que "Cristo" puede haberse derivado de "Krishna".

         Jesús fue lo mismo, él no fue un hombre triste.     Pero tú no puedes entender el lenguaje de la risa

-no, todavía no. Para el Dios que baila, sus corazones no están listos todavía; el mundo todavía no es el hogar para el Dios que baila. Krishna parece imposible, pero Jesús parece ser casi la única posibilidad de tu vida.

         La crucifixión se volvió el símbolo, la cruz se volvió el símbolo, pero para Jesús la cruz significa algo absolutamente diferente, y me gustaría decirte lo que significó para Cristo.

         La cruz tiene dos líneas, líneas simples:   una línea horizontal y otra vertical.   Así es como es la cruz

-un cruce de caminos, un punto de cruce. La línea horizontal es el tiempo: pasado, presente, futuro; A, B, C, moviéndose en una línea. Tú vives en esa línea. La línea vertical es la eternidad, el ahora. Siempre es presente; no tiene pasado ni futuro. Va más alto y más alto y más alto; se mueve hacia arriba, no hacia adelante.

         El tiempo y la eternidad se cruzan donde Jesús es crucificado: ese momento en el que Jesús muere es el ahora. Si mueres en el ahora, renaces, resucitas. Entonces no hay muerte para ti, porque el tiempo desaparece y tú eres eterno. La cruz es un símbolo de la unión del tiempo y de la eternidad. Y ese punto debe ser tu muerte. No puede ser ninguna otra cosa, porque cuando desapareces del mundo-tiempo, te vuelves parte de la eternidad. Y ambos se cruzan -¿dónde se cruzan? Aquí y ahora, en este momento se cruzan.

         Ahora es el momento donde la cruz existe. Pero tú vas moviéndote horizontalmente, en el futuro, entonces fallas. Si comienzas a ir desde este mismo momento en forma vertical, estás en la cruz, morirás tal como eres, y renacerás -un nuevo nacimiento, absolutamente nuevo. Y a través de ese nacimiento, no existe la muerte -la vida es eterna. Para Jesús, la cruz fue un símbolo de tiempo: el tiempo y la eternidad cruzándose. Pero para el cristianismo se volvió un símbolo triste de sufrimiento.

         Si Jesús hubiera estado en la India y no hubiera ido donde los judíos, y si hubiera pintado la cruz, entonces la cruz sería la misma, pero Jesús habría sido diferente. Habría sido como Krishna: extático, su cara sonriente, todo su ser sonriente, porque éste es el momento de éxtasis. Cuando el tiempo desaparece, mueres en el mundo del tiempo y renaces en el mundo de la eternidad -en ese momento debes estar extático. Eso es lo que los hindúes han llamado samadhi.

         Pero el cristianismo falló. Siempre sucede así, porque Jesús estando vivo es una incomodidad, es como un gusano en el corazón mordiéndote. Tienes que tranquilizarte. Cuando está muerto, entonces puedes arreglar todo de acuerdo a ti; entonces puedes pintar a Jesús de acuerdo a ti -entonces no es nadie más que tu representante.

 

         "Si les preguntan -y les preguntarán-: '¿De dónde se originaron?' díganles: 'Hemos venido de la luz, donde la luz se originó por sí misma'".

 

         "Venimos de Dios, somos hijos de Dios; venimos de la fuente de toda la existencia. Y la fuente de toda la existencia no tiene otra fuente -se origina por sí misma, es auto-creativa. El padre no tiene otro padre, el creador no tiene otro creador -el creador es una fuerza que se crea a sí misma".

 

         "... Hemos venido de la luz, donde la luz se originó por sí misma".

         "Si les preguntan: '¿Cuál es el signo de su padre en ustedes?'".

 

         Ellos sí preguntarán -ellos preguntarán: "¿Has llegado a la iluminación? ¿Cuál es el signo? ¿Has llegado a conocer al padre? ¿Entonces cuál es el signo? ¡Danos signos!", porque no pueden ver directamente, siempre buscan signos, no pueden penetrar directamente en ti. Aun cuando hay un Buda presente, pides pruebas; aun cuando hay un Jesús presente, pides signos: "Muéstranos algún signo que podamos entender". Y Jesús está presente. ¿No es él un signo suficiente? No, pero eso no lo puedes entender -él te trasciende.

         La gente solía ir donde Jesús y le preguntaba: "¿Eres tú realmente el que ha sido prometido? ¿Eres tú el escogido?". Y ellos le están preguntando a él. Deben haber estado preguntando más a sus discípulos, porque "ellos" están siempre contra los discípulos. Ellos están contra el Maestro, pero están aun más en contra de los discípulos, porque los discípulos están en mayor contacto con ellos; viven con ellos, tienen que vivir con ellos, y ellos harán preguntas enigmáticas. Preguntarán: "¿Cuál es el signo del padre en ti? Convierte el agua en vino y entenderemos. O Resucita a este hombre que está muerto, o ¡haz algo en contra de la naturaleza!" -entonces ellos entenderán.

         ¿Qué dijo Jesús? Jesús no dijo: "Haz milagros y dales signos". Lo que dice es una de las cosas más bellas jamás pronunciadas. Dice:

 

         "Díganles: 'Es el movimiento y el descanso'". Este es el signo de Dios en nosotros: 'el movimiento y el descanso'.

 

         Muy difícil de entender. ¿Qué quiere decir? Dice: "Nos estamos moviendo y aun así estamos en descanso. La contradicción se ha disuelto en nosotros. Ahora somos una síntesis de todas las contradicciones: estamos hablando y aun así no lo estamos, hablamos pero aun así hay silencio; amamos, pero aun así no amamos, porque la necesidad de ser amado ha desaparecido; estamos solos y aun así en medio de ustedes, porque ustedes no pueden perturbar nuestra soledad. Estamos en una muchedumbre, pero no somos parte de la muchedumbre, porque la muchedumbre nunca penetra en nosotros. Vivimos y nos movemos en este mundo, pero no pertenecemos a este mundo; y este mundo no está dentro de nosotros -nosotros podemos estar en él...".

         Esto es lo que Jesús dice: "Es el movimiento y el descanso. Míranos: nos movemos, pero aun así no hay tensión en el movimiento; caminamos, pero en el centro de nuestro ser no hay movimiento, porque no hay motivación para ir a ninguna parte -ya hemos llegado. Este es el signo del padre. ¡Míranos! No hay deseo, pero aun así continuamos trabajando. No hay motivación, pero aun así continuamos respirando y viviendo. Míranos: las contradicciones se han disuelto. Caminamos, pero aun así no lo hacemos; vivimos, pero aun así no vivimos. Tú nos ves en el tiempo, y el tiempo ha desaparecido para nosotros -hemos entrado en la eternidad". Pero éste es el signo del Maestro perfecto. Si quieres mirar a un Maestro perfecto, éste es el signo: movimiento y descanso.

         Será fácil para ti si un Maestro está moviéndose, sirviendo a la gente, cambiando la sociedad, creando un gran movimiento para alcanzar alguna utopía, será fácil para ti entender a un Gandhi; movimiento continuo, actividad -política, social, religiosa- y dedicada a otros. Será fácil, muy fácil ver que Gandhi es un mahatma, una gran alma. Es muy fácil, porque sólo movimiento y movimiento dedicado a los demás... Es un servicio: no moviéndose para él mismo, moviéndose para los demás, viviendo para los otros. O podrás entender fácilmente a un hombre que se ha retirado, renunciado al mundo e ido a un retiro en los Himalayas -no habla, permanece en silencio, no se mueve, no hace nada; ni servicio, ni actividad social, ni actividad religiosa, ni rituales- simplemente se sienta ahí en su silencio. Tú también lo puedes entender a él: él está en descanso.

         Pero ambos han escogido una polaridad. Pueden ser gente muy buena -hay gente buena- pero no son perfectos. No muestran el signo del padre, porque la perfección es el signo. Tienen que ser como Jesús: en movimiento, y aun en silencio.

         Movimiento y descanso: viviendo en el mundo, no renunciando a él -y aun así renunciando totalmente. Donde se unen las contradicciones, aparece lo supremo. Si eliges uno, has fallado, has pecado, has errado el blanco. ¡No escojas! Por eso es que Lao Tse, Jesús y otros dicen: "¡No escojas!". Escoge y errarás. Permanece sin escoger -deja que el movimiento esté ahí, y deja que el descanso esté ahí, y deja que el movimiento y el descanso descansen juntos. Vuélvete una sinfonía, no una sola nota. Una sola nota es simple, no hay mucho problema.

         Escuché que una vez Mulla Nasruddin tenía un violín, y continuamente tocaba sólo una nota. Toda su familia estaba fastidiada, el vecindario estaba fastidiado, y dijeron: "¿Qué clase de música es ésta? Si estás aprendiendo, aprende bien. Tocas sólo una nota continuamente... es tan aburrido que aun al mediodía todo el vecindario se queda dormido".

         La esposa de Nasruddin dijo: "Ya basta. Por meses y años te hemos estado escuchando, ¡nunca hemos visto un músico así! ¿Qué estás haciendo?".

         Nasruddin dijo: "Los demás están tratando de encontrar su nota, y yo ya la he encontrado. Por eso es que cambian: todavía están buscando, están tratando de encontrar su nota. Y yo ya la he encontrado, así que ahora ya no hay necesidad -¡ya he llegado a mi meta!".

         Una sola nota es fácil, no hay necesidad de aprender mucho, no es complicado. Pero una sola nota pierde todo eso que es bello, porque a más complejidad, aparece más belleza. Y Dios es lo más complejo: todo el mundo está en él, todo el universo se une en él. ¿Así que cuál es el signo de tu padre? Sólo puede ser una síntesis, sólo puede ser una sinfonía, donde todas las notas se han disuelto en una.

         "Movimiento y descanso" es sólo simbólico. "Díganles: 'Es el movimiento y el descanso'".

         Trata de seguir esto, trata de hacerlo en tu vida. Los extremos son fáciles de elegir: puedes entrar en actividad y perderte en ella, o puedes renunciar a la actividad y perderte en el descanso. Pero ambos serán elecciones -estarás tan lejos de Dios como es posible, porque Dios no ha rechazado nada, no ha renunciado a nada.

         El está en todo, él es todo. Si tú también te vuelves todo, sin renunciar, sin rechazar, sin ninguna elección, en un estado de consciencia sin elección, entonces tienes el signo de lo supremo, el signo de Dios.

         ¡Cuidado con los extremos! Son los caminos peligrosos desde los que uno cae. Permite que ambos extremos se unan, entonces surge un nuevo fenómeno -más sutil, más delicado, más complejo, pero más hermoso.

 

Capítulo 18

 

Navegando en Aguas Tormentosas

7 de Septiembre de 1974

 

DECIMO OCTAVO VERSICULO...PRIVATE

 

Simón Pedro les dijo:

"Dejen que María se vaya de entre nosotros,

porque las mujeres no merecen la vida."

 

Jesús dijo:

"Vean, la guiaré y la haré varón,

para que ella también llegue a ser un espíritu viviente

y se parezca a ustedes varones.

Porque toda mujer que se hace a sí misma varón

entrará en el reino".

 

 

         ¡Estaremos navegando en aguas tormentosas hoy día...!

         Pero muchas cosas tienen que ser entendidas -tampoco tengas prejuicios para esto o aquello, porque el prejuicio hace que sea casi imposible de comprender.

         Lo primero: el hombre y la mujer básicamente difieren; no sólo es que difieran, sino que son opuestos entre sí. Por eso es que hay tanta atracción. La atracción sólo puede existir con los opuestos; lo similar no puede ser muy atractivo -con lo que eres, ya estás familiarizado. Para un hombre, la mujer es lo desconocido. Atrae, invoca, invita; surge un afán de explorar, surge una curiosidad. Para una mujer el hombre es lo desconocido. Para el hombre Dios penetra en este mundo en la forma de mujer, porque Dios es lo desconocido. Para la mujer, el hombre representa lo divino, porque él es lo desconocido para ella. De ahí que lo opuesto sea tan significativo.

         Así que lo primero a ser entendido: son diferentes; no sólo diferentes sino opuestos -no son desiguales, son iguales. La diferencia está presente, lo opuesto está presente, la polaridad está presente, pero no son desiguales, son iguales. Los opuestos son siempre iguales, sino no pudieran oponerse entre sí.

         Lo segundo a entenderse: que el cuerpo femenino existe con un propósito totalmente diferente; biológicamente, fisiológicamente, químicamente; tiene una función que cumplir diferente a la del cuerpo masculino. Y es tan diferente del cuerpo masculino, que a menos que penetres en las capas profundas de la biología, no podrás entender la diferencia -como si existieran en mundos aparte.

         La mujer (woman) lleva un útero. La propia palabra "woman" (mujer) proviene... de "man with a womb" (hombre con útero). Y el útero es tan importante que nada es más importante que el útero, porque toda la vida tiene que venir a través de él. Todo el proceso dinámico de la vida pasa a través de él, es la propia puerta a este mundo. Y a causa del útero la mujer tiene que ser receptiva, no puede ser agresiva. Y el útero no puede ser agresivo, tiene que recibir, tiene que ser una apertura, tiene que invitar a lo desconocido. El útero tiene que ser el que invita, el hombre será el invitado.

         A causa del útero como fenómeno central en un cuerpo femenino, toda la psicología de la mujer difiere: es no-agresiva, no-inquisitiva, no-cuestionante, no-dudante, porque todo eso es parte de la agresión. Dudas, indagas, vas en busca; ella espera, el hombre vendrá a buscarla. Ella no tomará la iniciativa, ella simplemente espera -y puede esperar infinitamente.

         Esta espera tiene que ser recordada porque eso hará la diferencia. Cuando una mujer entra en el mundo de la religión, tiene que seguir un camino totalmente diferente al del hombre. El hombre es agresivo, duda, indaga, se sale del camino para buscar, trata de conquistar todo. Tiene que serlo, porque existe en torno a un semen agresivo. Todo su cuerpo existe en torno a una sexualidad que tiene que buscar, que penetrar.

         Todas las armas que el hombre ha creado hasta ahora -aun la bomba, la bomba H- son sólo proyecciones del sexo masculino, proyecciones del pene. La flecha, la pistola, o la bomba, penetran, salen en búsqueda, cruzan la distancia. Aun yendo a la luna, una mujer simplemente se reirá y pensará que es tonto: "¿Para qué ir ahí?". Pero para el hombre vale la pena arriesgar la vida porque es un tipo de penetración -penetración en los misterios de la vida. Mientras más distante está la meta, más atractiva... El hombre alcanzará el Everest, llegará a la luna, irá aun más lejos; no puede ser limitado, no puede ser impedido. Todo lo que llega a ser conocido se vuelve inútil, entonces ya no es interesante. Los misterios más profundos tienen que ser penetrados como si toda la naturaleza fuera la mujer -y el hombre está listo a penetrar y a conocer.

         El hombre ha creado la ciencia, la mujer nunca podría haber sido científico, porque la agresión básica no está presente. Ellas pueden ser soñadoras, porque el soñar es una espera, es parte del útero, pero no pueden ser científicos, no pueden ser lógicos -la lógica también es una agresión. No pueden ser escépticas y dudantes, pueden confiar, pueden ser fieles y esto es natural para ellas porque todo es parte del útero, y todo el cuerpo existe para que el útero pueda sobrevivir en él; todo el cuerpo es sólo un artificio natural para ayudar al útero. La naturaleza está interesada en el útero porque a través del útero la vida viene a existir. Esto da una orientación totalmente diferente a la mujer.

         La religión puede ser un tipo de amor, no puede ser la búsqueda de la verdad.

         La propia palabra "búsqueda de la verdad" es orientada a lo masculino. No puede ser una espera del amado, de la amada, Dios puede ser un hijo, un esposo, pero no puede ser la verdad. Luce tan árido, tan plano, tan seco, tan muerto; parece que no hubiera vida en la palabra "verdad". Pero para el hombre es la palabra más significativa. Dice: "La verdad es Dios, y si conoces la verdad has conocido todo". Y la manera en que el hombre va a seguir es para conquistar: la naturaleza tiene que ser conquistada.

         A causa de estas diferencias, esto siempre ha sido un problema. Surgió ante un Buda porque todo el método de Buda estaba orientado al hombre. Tiene que ser así, porque desarrollar métodos también es una agresión. La ciencia es una agresión, la yoga es una agresión, porque todo el esfuerzo es de cómo penetrar en el misterio y disolverlo, de cómo llegar a conocerlo; todo el esfuerzo es de cómo desmitificar el universo. Eso es lo que significa el conocimiento: hemos llegado a conocer, ahora no hay misterio.

         A menos que el misterio se disuelva, el hombre no puede descansar en paz. El universo debe ser desmitificado, todo debe ser conocido. Ningún secreto debe ser permitido que permanezca como secreto. Así que ellos, los hombres, desarrollaron todos los métodos: Buda es hombre, Jesús es hombre, Zoroastro es hombre, Mahavira es hombre, Krishna es hombre, Lao Tse es hombre. Ninguna mujer que se les compare ha existido, que pueda desarrollar métodos. Ninguna mujer ha existido jamás que pueda desarrollar algún método. Han habido mujeres que se iluminaron, pero aun así no pudieron desarrollar métodos, aun así ellas eran seguidoras. No pueden desarrollar, porque para desarrollar un método, una metodología, un camino, es necesario una mente agresiva.

         Ellas pueden esperar, y pueden esperar infinitamente, su paciencia es infinita. Tiene que ser así, porque un niño tiene que ser llevado por nueve meses. Cada día se vuelve más pesado, más pesado y más pesado, y más difícil y más difícil. Tienes que tener paciencia y esperar, y no se puede hacer nada sobre eso. Tienes que amar aun a tu carga, y esperar y soñar que el niño nacerá. Y mira a la madre, a una mujer que va a ser madre: se vuelve más hermosa, porque cuando espera, ella florece. Logra un tipo de gracia distinta, la rodea un aura cuando va a ser madre, porque ahora está en su cúspide, cumpliendo la función básica para la que su cuerpo ha sido diseñado por la naturaleza. Ahora sus flores están brotando, pronto florecerá.

          Y observa sus sueños: ninguna madre, o mujer que vaya a ser madre, puede pensar que va a nacer un niño o niña común -el niño especial siempre está en sus sueños.

         Unos cuantos sueños han sido registrados: la mamá de Buda, la mamá de Mahavira soñaron. En la India tienen una tradición para registrar los sueños de la madre cada vez que nace un iluminado. Pero siempre he sospechado que es así como toda madre sueña. Puedes no registrarlo -eso es otra cosa, porque no es necesario- pero toda madre sueña que va a dar a luz a un Dios, soñar de otro modo no sería posible. Los sueños de la madre de Buda han sido registrados, esa es toda la diferencia. Los de tu madre no han sido registrados, porque ella también soñó con un Buda, con un Jesús, con alguien único. Porque no sólo es el hecho de dar a luz, sino que ella también va a nacer a través de eso.

         Cada vez que nace un niño, no solo nace el niño -eso es sólo una parte- la madre también nace. Antes de eso era un mujer común; a través del nacimiento ella se ha vuelto una madre. Por un lado nace el niño, por otro lado nace la madre. Y una madre es totalmente diferente de una mujer: existe una brecha, toda su existencia se vuelve cualitativamente diferente. Antes de eso puede haber sido una esposa, una amante, pero de pronto eso ya no es de mucha importancia. Ha nacido un niño, una nueva vida ha entrado: ella se ha vuelto una madre.

         Por eso es que los esposos siempre tienen temor de los niños: básicamente nunca les gusta, porque un tercero entra en la relación -no sólo que entra, sino que el tercero se vuelve el centro. Y después de eso, la esposa nunca más es la misma esposa, es diferente. Y después de eso, si un esposo quiere realmente amar, tiene que volverse como un hijo, porque esta mujer que se ha vuelto madre nunca podrá volver a ser una esposa común. Se ha vuelto una madre ya no puedes hacer nada sobre eso. Lo único que queda es que te vuelvas un hijo de ella. Sólo ese es el modo para que ella te vuelva a amar de nuevo, sino el amor fluirá sólo hacia el hijo.

         Ella ha alcanzado su cumbre, como si el esposo, el amante, sólo hubiera sido un medio para que llegue a ser una madre. Observa la diferencia: una mujer está buscando llegar a ser una madre, esperando llegar a ser una madre, el esposo, el amante, es sólo un medio. Para un esposo los niños no son la meta; el hombre está buscando una mujer para amar, una amada, y si vienen los niños, es simple accidente. Tiene que tolerarlos; están al margen del camino, no son la meta donde el camino termina.

         Esto será una diferencia cuando uno entra en el camino hacia Dios. La pregunta ha venido surgiendo una y otra vez. Miles de mujeres se interesaron en Buda, y querían ingresar en el camino, querían ser iniciadas, pero Buda se resistió, Buda trató de evitarlo. La razón era de que el método era básicamente orientado al hombre, y permitir mujeres corrompería todo el esquema. Pero tuvo que ceder porque era un hombre de compasión. Y cuando miles de mujeres vinieron una y otra vez para ser iniciadas, él cedió, pero dijo muy tristemente: "Mi religión iba a ser una fuerza viva por cinco mil años. Ahora mi religión sólo será una fuerza viva por quinientos años" -porque lo opuesto ha entrado, ahora todo será un caos. Y así es como sucedió: el budismo desapareció de la India en quinientos años. No pudo permanecer como una fuerza viva, porque cuando una mujer ingresa, muchos problemas ingresan con ella: ella trae su femineidad, y el método es básicamente para el hombre.

         Si puedes entender el punto de vista de Buda, Jesús parecerá más compasivo. Entonces no pensarás que es un machista -no lo fue: no estuvo a favor del hombre ni en contra de la mujer. Y su método, el cual la iglesia ha perdido completamente, puede ser usado por ambos. Y el hombre que hizo el cuestionamiento es el hombre que creó la iglesia. Simón Pedro es el hombre que creó toda la iglesia, el cristianismo -y por supuesto que él es el primero que hizo el cuestionamiento.

 

         Simón Pedro les dijo: "Dejen que María se vaya de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida".

 

         La iglesia ha permanecido siendo anti-mujer: han existido monasterios donde los hombres no han permitido que las mujeres entren -la mujer parece ser la causa raíz del mal. Lo más desconocido siempre parece ser lo malo, porque no lo puedes entender. Si lo pudieras entender entonces se podría hacer algo. La mujer continúa siendo lo misterioso, y una vez que una mujer ingresa en tu vida, comienza a dominarte. Y su dominación en tan sutil que no puedes rebelarte contra eso.

         El hombre siempre ha tenido temor de esto, así que quienes han estado en busca de algún secreto en la naturaleza o en Dios, prefieren evitar a las mujeres, porque una vez que ella viene, comienza a dominarlo todo. Y ella quiere tu atención total: no le va a gustar que un Dios sea su competidor, no le va a gustar que la verdad sea una competidora, no le va a gustar ningún competidor, es celosa. Así que si alguien es un buscador, es mejor evitar a las mujeres.

         Se dice que Sócrates dijo una vez... Un joven le pidió que le aconsejara si debía casarse o no. ¡Y él se lo pidió al hombre apropiado! Pensó que se lo pedía al hombre apropiado, porque Sócrates había sufrido tanto con su matrimonio. Tenía una esposa, su nombre era Xanthipe, y era una de las mujeres más peligrosas en toda la historia del hombre. Y él había sufrido mucho: ella estaba continuamente regañándolo, tratando de dominarlo y tirándole cosas. Incluso una vez le echó agua hirviendo en la cara, y la mitad de su cara permaneció quemada toda su vida. Así que este joven estuvo acertado en preguntarle a este hombre -él sabía. Sócrates dijo: "Uno debe casarse. Si te toca una buena esposa serás feliz, y si te toca una esposa como la mía te volverás un filósofo. En ambos casos te beneficiarás".

 

         Simón Pedro les dijo -a sus amigos y a otros discípulos- "Dejen que María se vaya de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida".

 

         Era peligroso dejar ingresar a las mujeres -porque entonces los territorios se volvían borrosos, no sabes dónde estás yendo, no sabes lo que está sucediendo. La mujer simboliza lo misterioso, lo desconocido, lo extraño, para el hombre; la mujer simboliza lo poético, los sueños, lo ilógico, lo irracional, lo inconsciente, para el hombre. La mujer simboliza lo absurdo. Siempre es difícil encontrar alguna lógica en la conducta de la mujer. Salta de un punto a otro, hay brechas, es impredecible.

         Sucedió una vez: Hubo una larga pelea entre Nasruddin y su esposa. Y al final, como siempre sucede, Nasruddin pensó en rendirse. Es difícil pelear con una mujer. Ella va a ganar, de otro modo creará tales problemas que no vale la pena, la victoria no vale la pena. Así que Nasruddin pensó: "¿Para qué perder tres o cuatro días continuamente peleando? -y después para tener que rendirse, ¿entonces, por qué no rendirse ahora mismo?". Así que le dijo: "Está bien, estoy de acuerdo contigo".

         La esposa respondió: "Ahora ya no importa, ya cambié de opinión".

         Y aquellos que están en busca de Dios, siempre han tenido miedo, porque con las mujeres uno nunca está seguro. Y no es mejor hacerlas compañeras de viaje -crearán problemas, y los problemas serán multidimensionales. Ilógico es su comportamiento, impredecible es su mente. Y no sólo eso: una profunda posibilidad de enamorarse, una profunda posibilidad de ser atraído a ellas, una profunda posibilidad de que el sexo ingrese siempre está presente. Y una vez que ingresa el sexo se pierde todo el camino, porque ahora te estás dirigiendo en otra dirección. Los monjes, los buscadores, siempre han tenido miedo; su miedo es entendible. Y este hombre Simón Pedro estaba dando la dirección para los siglos venideros, que la pureza de la religión se perdería, que la racionalidad se perdería...

         Así que dijo: "Dejen que María se vaya de entre nosotros...". Y María no era cualquier mujer -¡la madre de Cristo! Incluso ella no puede ser permitida, "...porque las mujeres no merecen la vida". ¿Qué vida? La vida que estaban buscando, la vida eterna. Ahora trata de entender por qué las mujeres no son capaces de esa vida.

         La mujer vive... todo su enfoque es natural, vive en la naturaleza, es más natural que el hombre. En la India la hemos llamado prakriti, la propia naturaleza, la tierra, la base de toda la naturaleza. Ella es más natural; sus tendencias, sus metas, son más naturales. Ella nunca pide lo imposible, pide lo que es posible. El hombre tiene algo en él por lo que siempre busca lo imposible, nunca está satisfecho con lo posible -tan sólo llegar a ser un esposo satisfecho no es nada. Una mujer estará feliz si sólo puede ser una esposa profundamente contenta, una madre: su vida está satisfecha.

         Los biólogos dicen que hay una razón: en el hombre hay un desequilibrio fisiológico, un desequilibrio hormonal; la mujer es más completa, es más como un círculo, más equilibrada. Dicen que desde el mismo comienzo, la combinación del esperma y del óvulo del que provienes decide si vas a ser hombre o mujer. Hay veintitrés cromosomas aportados por la madre y veintitrés por el padre. Si los veintitrés de la madre y los veintitrés del padre forman veintitrés pares simétricos, entonces se da un balance profundo: nacerá una niña; siendo iguales se equilibran, son simétricos: nace una niña. Pero el padre tiene un par de cromosomas desiguales: XY. En la madre están equilibrados: XX. Entonces la mitad del esperma contiene cromosomas X, y la otra mitad contiene cromosomas Y. Si un esperma que contiene el cromosoma Y entra al óvulo de la madre, entonces nacerá un niño, porque habrá un desequilibrio, una asimetría: XY.

         Y este desequilibrio puedes verlo aun en el primer día que nace un niño o una niña: el niño está intranquilo desde el primer día, la niña está tranquila desde el primer día.    Ni siquiera desde el primer día

-la madre lo sabe aun en su útero: los niños son intranquilos, patean, hacen cosas, aun en el útero, una niña simplemente descansa, duerme. Las madres pueden llegar a darse cuenta si va a nacer un niño o una niña, porque un niño no puede estar tranquilo. Existe una profunda intranquilidad en el hombre; por esta profunda intranquilidad siempre está moviéndose y yendo a alguna parte, siempre interesado en lo distante, en la travesía.

         Una mujer se interesa más en el hogar, en sus alrededores; una mujer está más interesada en charlar, en el vecindario. No está muy preocupada sobre lo que sucede en Vietnam, es demasiado distante; lo que está sucediendo en Chipre no tiene significado para ella. Ni siquiera puede creer que su esposo continuamente esté leyendo sobre Chipre: "¿Cómo puede entrar en tu vida?". Y el esposo piensa que a ella no le interesan los temas superiores. Ese no es el punto. Ella está tranquila consigo misma, así que sólo le interesan sus alrededores. Sólo si la esposa de alguien se ha ido con algún otro, esa es la noticia; o si alguien está enfermo, o si nació un niño, o si murió alguien. Esa es la noticia -más personal, más hogareña; tan solo el vecindario es suficiente.

         Y las esposas o madres que estén más contentas ni siquiera se preocuparán del vecindario, su propia casa es suficiente. Se siente perfecta, y la razón es biológica; sus hormonas, sus células, están equilibradas. Y el hombre tiene una intranquilidad, y esa intranquilidad lo hace indagar, dudar, moverse. No puede estar satisfecho a menos que encuentre lo último. Y ni siquiera tú sabes si él estará satisfecho o no, o si de nuevo comenzará a averiguar sobre alguna otra cosa.

         Esto hace la diferencia. Y todas las religiones han existido en función a lo distante.

         Así que cada vez que una mujer viene donde un Jesús, no ha venido en busca de Dios. No, esa cosa distante no puede tener significado para ella. Ella puede haberse enamorado de Jesús. Cuando una mujer viene donde Buda, no ha venido a encontrar lo que es la verdad -puede haberse enamorado de Buda, Buda la ha atraído. Esta también ha sido mi sensación: si un hombre viene a mí siempre dice: "Todo lo que dices me parece convincente, por eso es que me he enamorado de ti". Cuando una mujer lo dice, nunca dice lo mismo, dice: "Me he enamorado de ti, por eso es que cualquier cosa que digas me parece convincente".

         Pedro está correctamente temeroso que aun María, la madre de Jesús, creará problemas. Estás yendo por territorio desconocido. Es mejor permanecer dentro de los límites, dentro de las definiciones: ¡no permitas que entren las mujeres! Puedes confiar en la mente masculina, sabes cómo funciona, sabes su propio funcionamiento. El hombre funciona con la consciencia y la mujer funciona con la inconsciencia. Así que el hombre puede acumular detalles, pero nunca puede ser muy profundo. La mujer no puede acumular detalles, pero puede ser muy profunda en un hecho simple y pequeño. El hombre puede lograr conocimiento, mucho conocimiento, pero no el amor intenso. La mujer puede lograr el amor intenso, pero no mucho conocimiento -porque el conocimiento es un fenómeno consciente, el amor es un fenómeno inconsciente.

 

         San Pedro dijo: "Dejen que María se vaya de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida".

 

         Y todas las religiones han permanecido básicamente contra la mujer, porque fueron creadas por el hombre. Nada es evaluado, no es una evaluación, simplemente es porque fueron creadas por el hombre. Tenía temor de la mujer, quería que su territorio estuviera claramente definido, no quería que la mujer ingresase en él.

         Así que todas las religiones han permanecido básicamente homosexuales, no son heterosexuales. Y todas las comunidades religiosas han permanecido homosexuales: los monjes viviendo en una sociedad homosexual. Si alguna vez permitieron a la mujer, la permitieron con un status secundario al de ellos, y ellas no podían decidir nada, simplemente tenían que seguir las reglas -lo que sea que los hombres hayan decidido- para que no creen ningún problema. Y nunca se les ha dado la misma importancia, el mismo significado; y han sido puestas de lado, un rol secundario. Pueden ser monjas, y pueden tener sus propios monasterios, pero nunca serán importantes, no serán los factores de decisión.

         No puedes pensar que una mujer llegue a ser Papa, ¡imposible! Destruirá toda la estructura, todo el sistema. Por eso es que Pedro dice -porque estaba pensando en términos de crear una estructura, una iglesia, una gran organización de seguidores- que: "No se debe permitir a las mujeres. Y debemos comenzar por la madre de Jesús, porque una vez que se le permita, y porque es la madre de Jesús le daremos preferencia, entonces otras mujeres también entrarán -y será imposible detener el caos".

 

         Jesús dijo: "Vean, la guiaré y la haré varón, para que ella también llegue a ser un espíritu viviente y se parezca a ustedes varones. Porque toda mujer que se hace a sí misma varón entrará en el reino".

 

         Jesús dijo: "No teman. La guiaré y la haré varón". ¿Qué significa? Hacer a una mujer varón significa hacer su inconsciente consciente; traer su oscuridad interna a la mente consciente, para que el inconsciente desaparezca y se vuelva un todo consciente -entonces no hay problema- hacerla misteriosa... no como una piedra que te haga caer, sino como una piedra que sirva de base para dar un salto. Eso puede ser hecho, pero un Maestro muy grande es necesario: un Maestro muy grande que sea ambos, masculino y femenino, que haya logrado la perfección interna donde sus partes masculinas y femeninas se hayan disuelto y ya no esté dividido; que se haya vuelto asexual, que no sea ni masculino ni femenino. Sólo él puede ayudar, porque él puede entender a ambos.

         Así que Jesús dice: "La haré varón".

         ¿Qué está diciendo? ¿Va a cambiar su cuerpo? No, ese no es el punto, el cuerpo no es el punto: hay mentes femeninas aun en cuerpos masculinos, y hay mentes masculinas aun en cuerpos femeninos. Es posible una Madame Curie, y puede ser un científico tan perfecto y racional como cualquier otro; el cuerpo es femenino, pero la mente no lo es. Y hay hombres que pueden ser tan absurdos como cualquier mujer. Chaitanya Mahaprabhu, quien era perfectamente masculino, fue un gran lógico, un filósofo. La historia lo habría registrado como uno de los más grandes lógicos si hubiera continuado y si se hubiera adherido a eso. Pero entonces renunció a toda la lógica, se volvió un loco, comenzó a bailar y a hacer kirtan (canto y danza devocional) en las calles. Se volvió femenino, aun su cara se volvió femenina, tan agraciada; aun su cuerpo le siguió, se volvió más curvilíneo, aparecieron curvas en su cuerpo. Y comenzó a amar a Dios como a un amado, bailando y cantando. Eso sucedió.

         ¿Qué está diciendo Jesús? Está diciendo que el inconsciente de la mujer puede ser cambiado a consciente, entonces ella se vuelve totalmente diferente. "Y haré esto. Vean, la guiaré de tal manera que la haré varón". ¿Qué quiere decir con "hacerla varón"?

         Los varones no deben pensar que están en una posición más alta. Sólo quiere decir la oscuridad interna desde la cual una mujer vive comúnmente, desde la cual tiene que vivir, porque está más orientada al cuerpo. La naturaleza la necesita más que al hombre: el hombre sólo está en la periferia, es descartable; la mujer no es descartable.

         El hombre no es muy necesario, por eso es que no encuentras padres en la naturaleza. Las madres están en todas partes -los pájaros, los animales, los peces, las madres están en todas partes- pero no los padres. Sólo en sociedades humanas encuentras al padre, porque el padre sólo es una formalidad, algo convencional en la sociedad; el padre no es un fenómeno natural. Dicen, los lingüistas dicen que la palabra "tío" es más antigua que la palabra "padre"; la palabra "padre" surgió muy tarde. Cuando la relación entre el hombre y la mujer llegó a ser uno a uno, entonces el padre llegó a establecerse. Pero el tío ya estaba presente, porque todos los hombre eran tíos del niño, nadie sabía quién era el padre. Tal como con los animales, nadie sabe quién es el padre, pero todos los machos son tíos.

         Puede haber de nuevo un mundo donde el padre desaparezca, hay una posibilidad, porque el padre llegó a existir con la propiedad privada. Cuando surgió la propiedad privada, el padre apareció. Entonces no sólo dominó la propiedad privada, sino que también fue guardián de su hembra privada. La propiedad privada se va a disolver algún día. Una vez que la propiedad privada desaparezca, el padre desaparecerá.

         En el Occidente el fenómeno ya ha ingresado: hay muchas mujeres solas con sus hijos, el padre ha sido descartado. Esto va a crecer más y más. Pero la madre no puede ser descartada, la naturaleza necesita más a la madre, por eso es que la madre es un fenómeno más corporal, las mujeres son más conscientes del cuerpo que los hombres. Si toman demasiado tiempo al vestirse, esa es la razón. Puedes seguir tocando el claxon y no vienen y no vienen...

         Y escuché a una mujer: Estaba sentado en el carro y el esposo estaba tocando el claxon y ella miró por la ventana y dijo: "¡Te he dicho mil veces que ya salgo en dos minutos!". Y estaba correcta, porque durante una hora había estado diciendo: "Ya salgo en dos minutos". ¿Por qué tanto...? Ella está más consciente del cuerpo. El hombre está más consciente de la mente, el hombre es más mente, la mujer es más cuerpo.

         Una famosa actriz dijo una vez -cuando lo dijo, la gente pensó que estaba siendo muy humilde, modesta; no se espera que las actrices sean así- ella dijo: "Sé que no soy una mujer muy bella, pero ¿de qué vale mi opinión contra la opinión del espejo? ¿Qué es mi opinión contra la opinión del espejo? Sé que no soy una mujer muy bella, pero el espejo dice: 'Tú eres la más bella'".

         Van parándose frente al espejo por horas, mirándose a sí mismas. A un hombre ni siquiera se le puede ocurrir lo que está sucediendo.

         Mulla Nasruddin estaba matando moscas un día y le dijo a su esposa: "He matado a dos hembras y a dos machos, dos moscas machos y dos hembras".

         La esposa estaba extrañada, dijo: "¿Cómo llegaste a saber cuáles eran machos y cuáles hembras?".

         El respondió: "¡Dos de ellas estaban paradas en el espejo!".

         Más conscientes del cuerpo, más cuerpo, más afirmadas -por eso es que viven más que los hombres, cuatro años más que los hombres. Por eso es que hay tantas viudas: siempre agotan al esposo primero. Nacen ciento veinte niños por cada cien niñas, pero a la edad de catorce años, veinte niños han muerto, y la naturaleza mantiene su equilibrio. Sólo para mantener el equilibrio, la naturaleza hace nacer ciento veinte niños por cada cien niñas, porque esas cien niñas, serán cien niñas al llegar a los catorce años, y habrán desaparecido veinte niños.

         Si estás muy intranquilo, tu intranquilidad disipa energía. Si se consideran exactamente todos los factores, entonces la mujer es el sexo más fuerte: vive más tiempo, se enferma menos -puede fingir, eso es otro asunto, pero se enferma menos- es más saludable, la vida es más fuerte en ella, puede resistir las enfermedades más fácilmente que el hombre. Observa: cuando es invierno, los hombres van con sus abrigos y chompas, y las mujeres yendo sin mangas no les sucede nada. Más tolerancia, más resistencia, están más protegidas porque están más afirmadas en el cuerpo.

         El hombre vive en su cabeza, es más mental. Por eso es que más hombres que mujeres enloquecen, más hombres se suicidan. Ellas no son débiles, el hombre es más débil porque la mente no puede ser tan fuerte como el cuerpo. La mente vino a existir muy tarde, el cuerpo tiene una larga experiencia, pero esta orientación al cuerpo se vuelve un problema cuando entran en el camino hacia Dios.

         En la vida, en la vida natural, son las ganadoras, pero una vida espiritual es ir contra y más allá de la naturaleza, ahí se vuelve un problema: a menos que toda su mente se vuelva consciente, su orientación al cuerpo no las va a dejar, están tan enraizadas en eso. El hombre es como un pájaro, volando, y ellas son como árboles, enraizadas. Obtienen más nutrición, por supuesto, y cada vez que un pájaro, que un hombre quiere descansar, tiene que venir bajo la sombra de una mujer, bajo el árbol, para ser nutrido y buscar abrigo. Esto es bueno en lo que a la vida natural se refiere, es útil, las mujeres son las ganadoras ahí. Pero cuando uno comienza a ir más allá de la naturaleza, entonces lo que sirvió de ayuda se vuelve el obstáculo.

 

         Jesús dice: "Vean, la guiaré y la haré varón, para que ella también llegue a ser un espíritu viviente...".

 

         Ella es un cuerpo viviente y el camino es más largo para ella. Piensa en estas tres cosas: el cuerpo viviente, la mente viviente y el espíritu viviente. Estas son las tres capas. La mujer es el cuerpo viviente, el hombre es la mente viviente, y más allá de los dos existe el espíritu viviente, atman. Desde la mente es más fácil llegar; desde el cuerpo una distancia más larga tiene que recorrerse. Pero de ningún modo te desalientes por eso, porque en la naturaleza todo está equilibrado. Es difícil porque la distancia es más larga. En otro sentido es más fácil, porque una mujer es un fenómeno simple. El hombre es muy complejo y sus complejidades crean problemas.

         Desde la mente el espíritu está más cerca, pero dar un salto desde la mente no es tan fácil, porque la mente va creando dudas. Una mujer puede dar el salto fácilmente: ella está enraizada en el cuerpo, ella es confianza, no tiene dudas. Una vez que una mujer se enamora de un hombre, puede irse con él al infierno, no se preocupará. Una vez que la confianza ha surgido, ella lo seguirá. Por eso es que una mujer nunca puede entender cómo un hombre puede engañar tan fácilmente, cómo un hombre puede ser tan infiel tan fácilmente -eso es imposible de concebir- porque ella nunca lo es. Ella siempre confía, y vive con su confianza y nunca puede imaginarse cómo un hombre puede ser tan infiel tan fácilmente.

         Así que hay dificultades porque el cuerpo está más lejos del espíritu, existe una brecha, pero también hay una ayuda; y ésta es que la mujer puede dar el salto más fácilmente. Una vez que se ha enamorado, que confía, puede dar el salto. Así que no han habido muchas Maestros del mundo de las mujeres, pero han habido grandes discípulas. Ningún hombre puede competir con las mujeres en lo que al discipulado se refiere, porque una vez que confían, confían.

         Observa, viaja por la India: verás monjes jainas, y observa y ve a las monjas jainas. Los monjes jainas lucirán comunes, ordinarios; sus vestidos son diferentes, pero son comerciantes comunes. Si les cambias de ropa y los pones en el mercado no encontrarás ninguna diferencia. Pero las monjas jainas son diferentes: tienen una pureza; una vez que confían tienen una pureza. Observa a las monjas católicas: son diferentes de los sacerdotes católicos, de los monjes católicos, ellos son astutos y nunca podrás creerles si son realmente célibes o no. Si son absolutamente tontos, entonces está bien; si tienen tan solo un poco de inteligencia deben haber encontrado algunas salidas. Pero ¿las monjas? Ellas son célibes, puedes confiar en ellas. Una vez que lo deciden, lo cumplen.

         Así que hay dificultades porque la distancia es mayor, pero hay capacidades también que ayudan porque el salto es seguro. Una vez que lo deciden, dan el salto y no vacilan. El cuerpo no conoce la duda, sólo la mente conoce la duda.

 

         Jesús dijo: "... la guiaré y la haré varón, para que ella también llegue a ser un espíritu viviente y se parezca a ustedes varones. Porque toda mujer que se hace a sí misma varón entrará en el reino".

 

         Esta es una parte de la enseñanza de Jesús, la otra parte no fue registrada. La razón puede ser que no hubo ninguna mujer que lo hiciese -esta parte también fue registrada por un hombre. Pero sé que hay otra parte, y debo decirlo para que sea registrada.

         En la culminación última, en el crescendo del ser espiritual, el hombre se vuelve mujer tanto como la mujer se vuelve hombre. No es en una sola dirección, no puede serlo, porque ustedes, ambos, son extremos, son opuestos. Si la mujer se vuelve como hombre, entonces ¿qué sucederá con el hombre? El se volverá como mujer, entonces los opuestos se disuelven.

         Una mujer tendrá que transformar su inconsciencia a consciencia, su irracionalidad a racionalidad, su fe a indagación, su espera a movimiento. Y un hombre tendrá que hacer exactamente lo opuesto: tendrá que cambiar su movimiento a descanso, su intranquilidad a tranquilidad, a inmovilidad, su duda en confianza; y tendrá que disolver su razón en lo irracional. Entonces nace un ser supra-racional. Desde ambos lados tienen que desplazarse: el hombre tiene que salir de su masculinidad, la mujer tiene que salir de su femineidad. Porque una mente que es masculina es sólo una mitad, y la mitad no puede conocer el todo; una mente que es femenina es sólo una mitad, y la mitad no puede conocer el todo. Ambas tienen que salir de sus posiciones estáticas, tienen que volverse líquidas, que disolverse entre sí, que volverse asexuales.

         Los hindúes tienen eso muy claro: su término, Brahma, para lo supremo, no pertenece a ningún género. En inglés es difícil, porque sólo hay dos géneros. En sánscrito tienen tres géneros: uno para el hombre, uno para la mujer y uno para quien ha trascendido ambos. Brahma es el tercero, género neutro, y uno que llega al Brahma es como Brahma: el hombre ya no será hombre, la mujer ya no será mujer, sus opuestos desaparecerán. Y sólo entonces el ser será completo; entonces el ser será libre, entonces el ser es liberado.

         Jesús también debe haber dicho la otra parte. No ha sido registrada porque cada vez que registramos, registramos de acuerdo a nosotros. Les estoy diciendo tantas cosas, tu mente está registrando continuamente, pero lo estás haciendo de acuerdo a ti. Excluirás muchas cosas, ni siquiera estarás consciente de que las estás excluyendo. Este es el problema: puedes no estar consciente, puedes no estarlas excluyendo conscientemente, simplemente no las registrarás, tu memoria no las registrará; simplemente las dejas de lado, registrarás de acuerdo a ti.

         Y en aquellos días era un problema mayor, porque Jesús iba hablando, los discípulos escuchaban, y lo que decía no era registrado inmediatamente. A veces pasaban años, a veces pasaban cientos de años, y lo que había dicho iba de una persona a otra hasta que era registrado. Habrá cambiado completamente.

         Haz un pequeño experimento y entonces lo sabrás: reúne a veinte amigos y siéntense en círculo. Dale un pedazo de papel a cada uno y luego escribe una frase. El primero del círculo escribe la frase en su papel y le dice la frase al oído al siguiente. Este escucha la frase, la escribe en el papel, guarda el papel consigo y luego le dice la frase al oído al siguiente. Y así continúa hasta que termine el círculo. Te sorprenderás: cuando regrese a la primera persona ya no es la misma frase; ha cambiado mucho, se ha agregado mucho, se ha omitido mucho. Se puede hacer en un experimento de media hora, y entonces cuando las palabras se han llevado en la memoria por siglos, mucho ha cambiado -es natural. La otra parte se ha perdido.

         Porque para un hombre como Jesús no es materia de masculino o femenino, es llegar a ser un todo. Uno tiene que dejar su parte y llegar al todo. Así que no pienses que eres hombre y que por lo tanto tienes prioridad; no pienses que eres hombre y que por lo tanto Dios está cerca a ti; no pienses que eres hombre, y que no tienes nada que hacer, que ya has hecho mucho con sólo ser hombre. No, tú también tendrás que volverte mujer, tal como una mujer tiene que volverse hombre. Ustedes, ambos, tienen que salir de sus estados estáticos y hacerse dinámicos, fusionarse el uno con el otro. Ustedes, ambos, tienen que ir más allá de la parte y llegar a ser el todo.

         Así que me gustaría decirles que guiaré a los hombres y los haré mujeres, y guiaré a las mujeres y las haré hombres, para que ambos se disuelvan, para que la trascendencia sea alcanzada; el sexo desaparece -porque el sexo existe en la división. ¿Estás consciente de lo que significa la palabra "sexo"? La raíz original en latín significa división, dividir. Así que cuando lleguen a Dios no serán ni hombres ni mujeres. Si eres hombre todavía estás dividido -¿cómo puedes alcanzar el todo? Así que no hagas de este versículo comida para el ego, no lo es. Así lo han hecho en la iglesia.

         Trata de entender esa parte que ha sido omitida, para que puedas llegar a ser un todo. No deberías identificarte con ninguna división, para que lo indivisible pueda entrar en ti.

 

         Simón Pedro les dijo: "Dejen que María se vaya de entre nosotros, porque las mujeres no merecen la vida".

 

         Esta es la mente de Simón Pedro, no la de Jesús. Y tiene que ser así: la mente de un discípulo, él todavía no está iluminado, no puede ver lo indivisible, sólo puede ver de acuerdo a su mente. Un discípulo es medio ciego. Ha comenzado a ver, pero todavía no completamente. Un Maestro está completamente abierto, puede mirar a ambos lados, puede mirar a todos los fragmentos. Un discípulo todavía está en el mundo de la ignorancia, de la división. Este es Simón Pedro, su mente. Y cuando Jesús se halla ido, Simón Pedro llegará a ser más importante que Jesús, porque Simón Pedro será más entendible para la gente -él pertenece al mismo mundo.

         El creó la iglesia. Pedro se volvió la piedra -la palabra "Pedro" significa piedra. Y toda la iglesia se apoya en él y realmente probó ser una piedra muy fuerte. Nadie ha probado ser una piedra tan fuerte; ni los discípulos de Buda ni los de Mahavira probaron ser como Pedro, porque la iglesia católica es la iglesia más fuerte que ha existido en la tierra. Pero por eso es que es más peligrosa también: fuerza en las manos erradas. Y cuando un Maestro ya no está más, los discípulos se vuelven los maestros, comienzan a decidir cosas. Por supuesto, sus actitudes pueden ser sólo prejuicios o verdades entendidas a medias, verdades a medio cocinar. Y recuérdalo bien, una mentira es mejor que una media verdad porque la mentira será expuesta en cualquier momento, pero no puedes exponer una media verdad.

         Una mentira será descubierta algún día, porque no puedes engañar a la gente por siempre, pero una media verdad es muy peligrosa: no la puedes desenmascarar porque lleva un elemento de verdad. Y ésta es una media verdad: lleva un elemento, que la mujer tiene que hacerse varón, pero ésta es una media verdad, y si la conviertes en toda la verdad es muy peligroso. La otra parte tiene que ser agregada. Por eso es que dije que estaremos navegando en aguas tormentosas.

         Me gustaría agregar la otra mitad: todo hombre tiene que volverse como mujer, porque también tiene que aprender a esperar, también tiene que aprender receptividad; también tiene que aprender no agresión, pasividad; también tiene que aprender compasión, amor, servicio -todas las cualidades de la mente femenina. Sólo entonces, cuando seas un todo, ni hombre ni mujer, serás capaz de entrar en el reino. Entonces tú mismo eres un Dios, porque Dios no es ni hombre ni mujer -es ambos, o ninguno.

         Recuerda también la otra parte de la verdad, sino errarás. Ninguno es más capaz de entrar en lo divino, ninguno es menos capaz. Hay diferencias, pero en total, si consideras el todo, todos son igualmente capaces de entrar en lo divino; digo que todos son igualmente capaces; pero hay gente tonta que siempre usará sus cualidades negativas, entonces no podrá entrar. Y hay gente sabia que usará sus cualidades positivas, entonces podrá entrar.

         Por ejemplo: la mente femenina tiene ambas cualidades, negativas y positivas. La positiva es el amor, la negativa es  los celos; la positiva es el compartir, la negativa es la posesividad; la positiva es la espera, la negativa es el letargo, porque puede parecer como espera y no serlo, puede ser sólo letargo. Y lo mismo sucede con la mente masculina: la mente masculina tiene una cualidad positiva y eso es la indagación,   ir en busca,  y una cualidad negativa es que  siempre duda.      ¿Puedes  indagar  sin  dudar?

-entonces has escogido lo positivo. Puedes dudar sin indagar, tan solo sentado y dudando.

         Un filósofo en la segunda guerra mundial tuvo que ir al frente de batalla. Un día le llegó una carta de su enamorada con una fotografía que él había estado esperando. En la foto se le veía sentada en una playa; había una pareja al fondo, una pareja feliz, muy amorosos entre sí, en éxtasis, y ella estaba sentada sola, deprimida, triste. Por un momento se sintió feliz de que su enamorada estuviera triste por él, pero al momento siguiente le vino una duda: "¿Quién es este hombre que tomó la foto?". Entonces se preocupó porque tenía que haber alguien que haya tomado la foto -"¿quién es este tipo? Entonces no pudo dormir toda la noche.

         Así es como funciona lo negativo, la duda. El hombre tiene una cualidad positiva que es la búsqueda del descanso, y una cualidad negativa que es la intranquilidad. Por ser intranquilo, no hay necesidad de identificarse con eso. Puedes usar tu intranquilidad como un trampolín para lograr un reposo descansado. Tienes una energía, un impulso para hacer algo -puedes usar ese impulso para llegar a ser un no-hacedor, puedes usar ese impulso para ser un meditador. Lo negativo tiene que ser usado al servicio de lo positivo. Y cada uno tiene ambos. Donde haya una cualidad positiva, conjuntamente estará la negativa. Si prestas demasiada atención a lo negativo, errarás; presta mucha atención a lo positivo y lo lograrás.

         Y hombre o mujer, ambos tienen que hacerlo. Entonces sucede el fenómeno más bello en el mundo: eso es una persona indivisible, un uno, una unidad, un cosmos interno, una sinfonía donde todas las notas han contribuido con las demás, no un ruido, sino un ritmo, un color al todo. Ellos hacen el todo, ellos crean el todo, no están contra el todo, ya no son fragmentos, han caído en una unidad. Esto es lo que Gurdjieff llama "cristalización interna" o lo que los hindúes han llamado "lograr el ser", y lo que Jesús llama "entrar en el reino de Dios".

 

Capítulo 19

 

Dios no es un Servicio Público

 

8 de Setiembre de 1974

 

DECIMO NOVENO VERSICULO...PRIVATE

 

Jesús dijo:

"Un hombre tenía amigos invitados,

y cuando había preparado la cena,

envió a su sirviente para llamar a los invitados".

 

"Este fue donde el primero y le dijo:

'Mi amo te invita'.

El respondió:

'Tengo que hacer algunos reclamos a unos mercaderes;

vendrán a verme en la noche; iré y les daré mis pedidos.

Ruego ser disculpado de la cena'.

 

Fue donde otro y le dijo:

'Mi amo te ha invitado'.

El respondió:

'He comprado una casa y me necesitan por un día.

No tendré tiempo'.

 

Fue donde otro y le dijo:

'Mi amo te invita'.

El respondió:

'Mi amigo va a casarse y tengo que organizar la cena;

no podré ir. Ruego ser disculpado de la cena'.

 

Fue donde otro y le dijo:

'Mi amo te invita'.

El respondió:

'He comprado una hacienda, tengo que cobrar la renta.

No podré ir. Ruego ser disculpado'".

 

"El sirviente regresó, le dijo a su amo:

'Aquellos a quienes has invitado a la cena

se han disculpado'".

 

"El amo le dijo a su sirviente:

'Anda a las calles, trae a aquellos que encuentres

para que podamos cenar.

Comerciantes y mercaderes no entrarán

a los lugares de mi padre'".

 

 

         Jesús habla en parábolas. Las parábolas son muy simples pero muy significativas. No son literales, así que tendremos que entender el significado simbólico de ellas. Los versículos de hoy día se refieren a un tipo particular, no exactamente a mercaderes y comerciantes, sino a ese tipo. Puedes no ser un comerciante, pero puedes pertenecer a ese tipo; puedes ser un comerciante y no pertenecer a ese tipo.

         Así que recuerda, hay un tipo particular y a ese tipo particular pertenece casi el noventa y nueve por ciento de la gente, negociantes y comerciantes en todas partes. Pueden estar haciendo algo diferente, pero sus mentes son las de comerciante. Así que lo primero que debe ser entendido: ¿quién es un negociante, quién es un comerciante?

         Un comerciante es alguien que está ocupado haciendo cosas no significativas, quien está ocupado en trivialidades, quien está ocupado en lo externo, quien está ocupado en las cosas, en los servicios, pero no en sí mismo. Se ha olvidado completamente de sí mismo, se ha perdido en el mundo. Piensa en el dinero, en posesiones, pero nunca en la consciencia, porque la consciencia no es un objeto que dé utilidad, ni puede ser vendido ni comprado, es inútil. Un comerciante es alguien que es utilitario: la poesía no tiene sentido, la religión no tiene sentido, Dios no tiene sentido, porque no pueden ser convertidos en objetos vendibles, no puedes ganar dinero por medio de ellos. Y el dinero es lo más significativo para este tipo. Puede venderse a sí mismo, puede perderse a sí mismo, puede destruir toda su vida, sólo para acumular dinero. Esta es la primera característica de este tipo.

         Escuché que dos comerciantes se encontraron en un mercado. Era la mejor temporada de ventas del año. Y uno le dijo al otro: "¿Escuchaste que Sheikh Fakhruddin, el vendedor de ropas, murió esta mañana?".

         El otro dijo: "¡Qué! ¿En plena temporada?".

         Ni la vida tiene significado, ni la muerte, sólo la temporada de ventas.

         Su medida es el dinero, mide a un hombre con dinero; cuánto tienes, no quién eres -eso no tiene significado. Si tienes dinero eres significativo, si no tienes dinero, no eres nadie. Si te respeta, te respeta por tus posesiones, nunca a ti. Si pierdes tus posesiones, ni siquiera te mirará.

         Sucedió una vez: Un hombre rico se volvió pobre, estaba en la miseria. Le estaba hablando a su esposa: "Creía que tenía muchos amigos. La mitad de ellos ya me han dejado, y la otra mitad todavía no se ha enterado de que me he vuelto pobre".

         Todos van a dejarte, nunca estuvieron contigo. No puedes tener amistad con un comerciante. No, él sólo tiene amistad con el dinero que tienes. En el momento en que ya no esté el dinero, la amistad desaparece -nunca fue contigo.

         No puedes relacionarte con un comerciante, eso es imposible: no puedes ser esposa, no puedes ser esposo, no puedes ser hijo, ni puedes ser padre de un comerciante; porque él se relaciona sólo con el dinero. Todo lo demás está al margen, su blanco es el dinero. Si el hijo comienza a ganar dinero, el hijo se vuelve valioso; si el padre es rico, entonces es tu padre; si es pobre no te gustaría que la gente sepa que es tu padre.

         Esto realmente sucede en la vida todos los días: podrás reconocer a un padre rico... si es un pobre o un mendigo, no lo reconocerás, reconoces sólo el dinero. El comerciante, este tipo, no puede amar, porque el amor es el fenómeno más anti-dinero en el mundo.

         El amor tiene que ver con el ser. El amor es compartir, es un dar -no sólo lo que posees, sino lo que eres. Un comerciante nunca puede ser un amante, los comerciantes siempre piensan que los amantes son un poco locos, que se han vuelto chiflados, que no están en sus sentidos, que están haciendo tonterías. "¿Por qué estás desperdiciando tu tiempo? ¡el tiempo es oro!", -eso es lo que dice un comerciante.

         Escuché que un comerciante compró cien relojes y los puso por todas partes en su casa. Alguien le preguntó: "¿Qué estás haciendo?".

         El respondió: "Escuché que el tiempo es oro, ¡así que cuanto más relojes mejor!".

         Toda su preocupación es por las cosas, no por las personas. El amor tiene que ver con personas, una mente orientada al dinero se preocupa por las cosas. Y este tipo de hombre continuamente está ocupado; nunca descansa, no puede, porque siempre hay que acumular más y más. Esto no tiene fin.

         Un hombre amoroso puede descansar. Hay una satisfacción cuando puedes descansar. Pero un hombre tras el dinero nunca puede descansar, porque eso no tiene fin. Y nunca puede haber satisfacción porque el dinero no puede satisfacer al espíritu; el espíritu permanece vacío, lo interno permanece vacío. Continúas tirando cosas adentro, ellas nunca tocan tu vacío interno. Cuanto más acumulas, más te haces consciente de que estás vacío, tus manos están vacías; el dinero está contigo pero te has perdido a ti mismo. Todo tu esfuerzo es para no mirar a este hecho, porque es muy doloroso.

         El comerciante corre tras el dinero más y más. Quiere olvidarse de sí mismo perdiéndose completamente en el dinero; el dinero se vuelve una droga. Siempre está ocupado, un comerciante siempre está ocupado haciendo nada. Digo que haciendo nada, porque al final demuestra ser nada. Todo lo que posees llega a ser como si estuvieras dibujando sobre el agua: desaparece; la muerte viene y todo tu esfuerzo es anulado. La muerte niega al comerciante.

         Me gustaría decirte que sólo el comerciante muere, nadie más -pero él es el noventa y nueve por ciento de la gente. Sólo el comerciante muere, porque sólo él acumula cosas, y la muerte puede arrancharte las cosas. La muerte no puede llevarse tu amor, la muerte no puede llevarse tu oración, la muerte no puede llevarse tu meditación, la muerte no puede llevarse a tu Dios. Pero un comerciante puede interesarse incluso en Dios si hay algún negocio que pueda hacerse.

         Sucedió una vez: El clima estaba malo y tormentoso, y se había perdido un avión. La neblina estaba tan densa que a todos les dio temor y miedo. Había un sacerdote. Aparte de él, todos estaban llorando, gritando, sudando. El momento era peligroso -en cualquier momento la muerte. Aun el piloto estaba nervioso y sudando. El sacerdote les dijo a todos que se arrodillaran y rezaran. Todos menos un comerciante, un pequeño hombre, todos se arrodillaron y comenzaron a rezar. El sacerdote le preguntó al comerciante: "¿Por qué no estás rezando?".

         El hombre dijo: "Perdóneme padre, porque no sé rezar. Nunca he rezado".

         Y no había tiempo para enseñarle al hombre: en cualquier momento se iba a caer el avión, en cualquier momento estallaría. Así que el sacerdote dijo: "Bien, no queda tiempo ahora. Así que ahora sólo compórtate como si estuvieras en la iglesia".

         El comerciante caminó por los pasillos del avión recolectando la limosna.

         Este tipo -aun en el momento de la muerte conoce sólo una forma de comportarse en la iglesia: colectar dinero; en el último momento el dinero aun permanece siendo el foco. Esto es lo primero a entenderse, entonces podrás entender este versículo.

         En segundo lugar: en esta parábola Jesús dice que la invitación de Dios siempre está presente. Muchas veces viene y toca, o su mensajero viene y toca tu puerta. El te invita a venir a la cena, pero siempre estás ocupado y no puedes ir. Quieres ser disculpado.

         Piensa en ti mismo: si un mensajero viene y te invita, ¿estás listo a ir? Tienes tantas cosas que hacer y terminar primero -y nunca serás capaz de terminarlas, porque no tienen fin. La invitación es rechazada. Dices: "Habría ido, me habría gustado ir", pero esto es falso. ¿Por qué no puedes aceptar la invitación? Porque hay cosas más importantes que hacer: hay algún matrimonio y tienes que ir porque es una relación de negocios; o has comprado unas tierras y tienes que ir a cobrar la renta; o alguna otra cosa. Dios es siempre el último artículo en la lista de un comerciante. Y él nunca llega al último artículo -antes de eso, viene la muerte.

         Dios es el fenómeno más inútil. La gente viene donde mí y pregunta: "¿Para qué meditar? ¿Qué lograremos con eso?". Ellos están preguntando: "¿Cuál es la ganancia? ¿Qué vamos a ganar con esto?". Y si digo: "Nada", simplemente no pueden entender por qué la gente está viniendo a mí. ¿A aprender nada? ¿A ganar nada?

         Algo visible, tangible necesita: que medite y que el dinero comience a caer sobre él, entonces vale la pena; que medite y comience a tener éxito en el mundo, entonces vale la pena; que medite y las enfermedades desaparezcan del cuerpo, entonces vale la pena.

         Pero si dices: "Nada", o "Dios" -lo cual significa lo mismo, sólo que las palabras difieren, porque Dios es nada- si usas tus valores que usas en este mundo, ¿qué es Dios? No lo puedes categorizar. ¿Dónde lo ubicarás? ¿En qué categoría? ¿Qué etiqueta le pondrás? ¿Y cómo decidirás su precio? El no es nada, él no pertenece a este mundo. ¿Y en qué modo lo puedes usar? No lo puedes usar porque Dios no es un servicio, es un éxtasis.

         Un éxtasis no puede ser usado. Puedes gozarlo, pero no puedes usarlo. ¿Cuál es la  diferencia entre gozar y usar? Mira a un árbol, al verdor, al amanecer -lo gozas, no lo puedes vender. Mira a una flor, la gozas -pero el comerciante arrancará la flor e irá a venderla al mercado. No puedes arrancar a Dios e ir a venderlo en el mercado. Ya lo has intentado, por eso es que existen los templos, las mezquitas, los gurudwaras, las iglesias. Así es como el comerciante se ha comportado con Dios: ha tratado de venderlo también y ganar algo en eso. Es un gran negocio.

         Y el sacerdote es el comerciante convertido en hombre religioso -él no es religioso en absoluto. Por eso es que siempre está contra Jesús, contra Buda, contra Nanak, contra Kabir: está contra todos ellos, porque ésta es la gente peligrosa que destruye todo el negocio. Un comerciante no está interesado en Dios, en la poesía, en la oración, en el amor, en la belleza, en la bondad; no está interesado en el éxtasis. Tan solo gozar no significa nada para él. El dice: ¿Qué gano con eso?

         Un millonario visitó una vez una tribu primitiva. Cuando se bajó del tren vio a un hombre primitivo echado en la plataforma bajo un árbol. La mañana era hermosa, con mucho sol, el aire estaba limpio y fresco, los pájaros cantando y el hombre descansando. El hombre de negocios no lo podía tolerar. Dijo: "Oiga jefe, ¿qué está haciendo ahí? ¡Es hora de ir a ganar algo!".

         El hombre que estaba descansando abrió sus ojos y preguntó muy dulcemente: "¿Para qué?".

         Este para qué no puede ser entendido por un hombre de negocios. Respondió: "¿Para qué? ¡Para ganar algo de dinero!".

         El primitivo comenzó a sonreír y preguntó de nuevo: "¿Para qué?".

         Esto era demasiado. El hombre de negocios se irritó y dijo: "¿Para qué? Para que tengas una cuenta bancaria y no tengas necesidad de trabajar y puedas descansar".

         El primitivo cerró sus ojos y dijo: "Yo ya estoy descansando".

         Esto es imposible, descansar ahora es imposible. Un hombre de negocios pospone el descanso para el futuro: "Trabaja aquí y ahora. ¡Ten una cuenta bancaria, después jubílate, después descansa y goza!". Pero eso nunca llega, no puede llegar. Un hombre de negocios nunca puede jubilarse, eso no está dentro del tipo, esa no es la cualidad del tipo. Puede jubilarse de una ocupación -inmediatamente, o aun antes, se conseguirá otra, porque él no puede descansar. Siempre piensa en futuro, pospone su goce. Recuerda, un hombre religioso goza aquí y ahora. El cielo de un hombre religioso no está en algún lugar del espacio sideral, en el futuro. ¡No! Así es como un comerciante mira al cielo.

         El cielo de un hombre religioso está aquí y ahora, en este preciso momento. El lo goza, no lo pospone, porque nadie sabe sobre el futuro. No hay futuro, exactamente sólo existe el presente. El futuro es una falacia; es en alguna forma sólo para consolarse uno mismo de que algún día podrá gozar. Y toda la vida estás entrenándote a ti mismo para no gozar, posponiendo -aun si entras al cielo.

         Escuché que sucedió una vez: Cuatro comerciantes entraron al cielo. No sé cómo entraron -deben haber entrado de contrabando, deben habérselas arreglado. Después murió un santo que conocía a esos cuatro caballeros. Entró y los vio en el cielo, pero estaba muy extrañado por lo que veía, porque estaban encadenados, no estaban libres. No lo podía creer, así que le preguntó al portero: "¿Qué es lo que sucede? Porque había oído que en el cielo hay libertad total, ¿por qué han hecho prisioneros a estos hombres aquí? ¿Por qué los has encadenado?".

         El portero se rió y dijo: "Estos son cuatro comerciantes y quieren regresar al mundo. Y eso no será bueno para nosotros. De alguna manera ingresaron, pero si los dejamos ahora que regresen al mundo, todo el prestigio del cielo será destruido. Quieren regresar, porque dicen que aquí no hay negocio. ¿Qué hacer? Así que tuvimos que ponerles cadenas".

         Un comerciante continúa siendo un comerciante, porque el tipo no puede cambiar tan fácilmente -a menos que llegues a darte cuenta de toda la falacia de posponer, del futuro, del dinero, de las posesiones; a menos que te hagas tan intenso en tu consciencia que la propia intensidad queme tu tipo. Y si no eres un comerciante entonces te vuelves un hombre religioso. La invitación llega todos los días, toca tu puerta todos los días -en cada momento para ser exactos, te toca. Pero tú dices: "Disculpa, tengo muchas cosas que hacer y después iré". El goce, la felicidad, la bienaventuranza, el descanso -no, no son para el tipo del comerciante; tiene que hacer mucho antes de que pueda descansar. Por eso es que la invitación fue rechazada. Ahora trata de penetrar en esta parábola. Es hermosa.

 

         Jesús dijo: "Un hombre tenía amigos invitados, y cuando había preparado la cena, envió a su sirviente para llamar a los invitados.

         Este fue donde el primero y le dijo: 'Mi amo te invita'.

         El respondió: 'Tengo que hacer algunos reclamos a unos mercaderes; vendrán a verme en la noche; iré y les daré mis pedidos. Ruego ser disculpado de la cena'".

 

         Una cena es un símbolo del goce de la vida. Y para Cristo, la cena era un fenómeno meditativo. Siempre amaba que sus discípulos y amigos vinieran a cenar juntos. Aun la última noche, el día antes de ser asesinado, tuvo la última cena. El gozó de que comieran juntos, y el cristianismo ha elevado todo el fenómeno a un nivel religioso. Los hindúes están completamente ignorantes de esto. Trata de comprender.

         A los animales siempre les gusta comer solos, nunca juntos -eso es parte de la animalidad. Si un perro consigue un pan, inmediatamente escapará buscando alguna esquina. No le gustará que nadie esté presente, porque existe el peligro de que alguien pueda quitarle el pan. Tiene miedo, tiene temor; come, pero come solo. Ningún animal comparte, el compartir es absolutamente humano. Y si tratas de penetrar en tu inconsciente, siempre encontrarás al animal escondido ahí.

         A ti tampoco te gusta comer con la gente, te gustaría estar solo. Observa a un brahmin viajando en el tren; dará la espalda a todos los demás cuando está comiendo. Esto es como hace un animal, no invita. Un mahometano invita, a un cristiano le gustará compartir, pero no a un hindú. Los hindúes han perdido algo grande: este sentimiento de estar juntos y compartir. Y cuando comparten comida, se hacen hermanos. ¿Por qué eres hermano de alguien? Porque compartes la misma leche. De otro modo, no hay otra cosa que te haga hermano de nadie. Compartes el mismo pecho, compartes la misma comida de la misma madre -la madre es la primera comida.

         Cuando comparten comida se vuelven hermanos, y cuando compartes comida no tienes temor del otro, surge una comunidad. Los hindúes tienen una sociedad, pero no tienen un sentimiento comunitario. Los mahometanos y los cristianos están más orientados a la comunidad, porque pueden compartir su comida. Porque la comida es básica en la vida, porque dependes de ella, morirás sin ella. Compartir la comida con otros, significa compartir tu vida. Y Jesús elevó esto al estatus de la oración: No debes comer solo, deberían estar juntos cuando comen. Esta es una trascendencia de la animalidad en ti.

         La última noche, cuando ya le tocaba irse, reunió a sus amigos y discípulos, y tuvieron la última cena. Aun antes de la muerte deberías continuar compartiendo.

         Y la comida también es un símbolo de amor. ¿Te has dado cuenta por qué amas a tu madre? ¿Por qué existe tanto amor entre el niño y su madre? Porque la madre es la primera comida: el niño la ha comido, la madre ha entrado en él. Y el niño se hace consciente de la madre primero, no como una fuente de amor, sino como una fuente de comida. Después, cuando crezca en consciencia, después poco a poco sentirá amor por la madre.

         Primero es la comida, después le sigue el amor, y la comida y el amor están asociados porque vienen de la misma fuente... Por eso es que si vas a una casa y no te ofrecen comida, no te sientes bien: te han rechazado, no te han dado su amor, no fuiste su invitado. Si te ofrecen comida -pueden ser pobres, pueden no tener mucho que ofrecer, pero te ofrecen lo que tienen- tienes un sentimiento de bienestar; has sido bien recibido, compartieron su comida contigo -porque la comida está asociada al amor.

         Cuando una mujer ama a un hombre, a ella le gustará preparar comida para él. Le gustará servirle, le gustará verlo comer. Y si a una mujer no se le permite hacer esto, se sentirá intranquila, porque el amor fluye a través de la comida. El amor es invisible, necesita un vehículo visible. Y la cualidad de la comida cambia inmediatamente: si una mujer que te ama prepara comida para ti, tiene una cualidad diferente. Esa cualidad no puede ser analizada por los químicos, pero tiene una cualidad diferente.

         Si un hombre que está con cólera o una mujer que está contra ti y te odia, te prepara comida, ésta ya está envenenada -porque la cólera, el odio y los celos son venenos en la sangre y tienen su propia radiación, y esa radiación fluye de las manos a la comida. Si una mujer realmente te odia y te prepara comida, aun puede matarte, sin saberlo -ninguna corte podrá detectarla. Es muy peligroso vivir con una mujer que prepare tu comida y que te odie; es un envenenamiento lento. Pero si una mujer te ama, ella da su vida a través de la comida, ella da su amor a través de la comida. Ella está fluyendo hacia ti a través de la comida.

         La comida es muy básica, puede ser compartida, y al compartirla puedes perder tu animalidad, puedes volverte humano. La sociedad hindú es una de las más antiguas, pero una de las sociedades más inhumanas, tan solo porque nunca les ha interesado compartir. Mas bien, han creado todo tipo de barreras para no compartir: un Brahmin no puede compartir con un Shudra; un Brahmin no puede comer con un Vaishya; un Brahmin no puede comer con alguien de una casta inferior, y si no puedes comer con alguien, lo estás rechazando como humano. Si no puedes comer con alguien, eso muestra que te crees muy superior y que él es muy inferior, y que existe un abismo entre ambos. Ese abismo es de lo más inhumano del mundo.

         Jesús basó mucho de su religión en el compartir. El habla muchas veces de Dios invitándote a cenar. Este hombre invitó a sus amigos a cenar. La cena es un goce, puro goce del ser, del cuerpo; gozar de la comida olvidándose de todo lo demás es un agradecimiento a Dios.

         Fue donde el primero, el sirviente fue donde el primero, pero este dijo: "Difícil, no puedo ir, ruego ser disculpado".

 

         "Fue donde otro y le dijo: 'Mi amo te ha invitado'.

         El respondió: 'He comprado una casa y me necesitan por un día. No tendré tiempo'".

 

         Un comerciante nunca tiene tiempo para sí mismo: no tiene tiempo para gozar, no tiene tiempo para meditar, no tiene tiempo para amar. Siempre está apurado. La ambición lo hace tan febril, que no puede tener tiempo. Si eres ambicioso no tendrás tiempo, si no eres ambicioso tienes la eternidad a tus pies. Un hombre no ambicioso tiene tanto tiempo para gozar, danzar y cantar, que no lo puedes imaginar. Un hombre ambicioso no tiene tiempo. Ni siquiera para amar tiene tiempo, porque siempre está el futuro, la cuenta bancaria, el dinero que puede ganarse si este tiempo es usado. Un comerciante incluso sueña sólo con negocios, piensa sólo en negocios.

 

         "Fue donde otro... y le dijo...: 'Mi amo te invita'.

         El respondió: 'Mi amigo va a casarse y tengo que organizar la cena; no podré ir. Ruego ser disculpado de la cena'.

         Fue donde otro... y le dijo: 'Mi amo te invita'.

         El respondió: 'He comprado una hacienda, tengo que cobrar la renta. No podré ir. Ruego ser disculpado'".

 

         Todos ellos estaban ocupados, no tenían tiempo en absoluto. ¿También tú estás ocupado? Entonces eres un comerciante. ¿O es que tienes algo de tiempo para desperdiciar, para meditar, para estar en el aquí y en el ahora, para cantar y danzar; o para no hacer nada, tan solo para echarse bajo un árbol y gozar de la existencia? ¿Te parece tonto esto? Entonces eres un comerciante, entonces no eres religioso. Pero si sientes que tiene sentido, que es significativo tan solo ser, sin ninguna ocupación, sin estar ocupado de ninguna forma en nada, desocupado, entonces eres un hombre religioso.

         Recuerda, la mente necesita ocupación, ocupación constante -porque la mente no puede existir sin ocupación.

         Debes haber escuchado una historia: Sucedió una vez, que un hombre resucitó a un fantasma, a un genio. El genio dijo: "Tengo sólo una condición: necesitaré trabajo permanentemente. Si puedes proveerme de trabajo constante, entonces seré tu sirviente. Pero si dejas de darme trabajo, entonces seré un peligro -inmediatamente te mataré".

         El hombre debe haber sido un comerciante. El dijo: "¡Esto es lo que quiero! Tengo cien sirvientes, pero todos son ociosos, nadie quiere trabajar. Esta condición es buena, está a mi favor. Te daré tanto trabajo como quieras, ¡más de lo que puedas hacer!".

         No estaba consciente de lo que estaba diciendo ni de lo que iba a suceder. Llegó a casa muy contento. Muchas, muchas ambiciones de muchos, muchos años se las dijo al genio -en un minuto todas se habían cumplido. Y el genio regresó. El dijo: "Ahora dame otro trabajo". Entonces el hombre se asustó, porque ¿de dónde encontrar tanto trabajo? ¡Ni siquiera un comerciante lo podía encontrar! Le dio algo más de trabajo, el genio regresó.

         A la mañana siguiente el comerciante estaba en peligro. Fue a prisa donde un santo sufi y le preguntó: "¿Qué hacer? Ese genio me matará -¡ha completado todo lo que puedo imaginar!". El santo sufi era un matemático. Le respondió: "Anda y dile que haga un cuadrado del círculo. Dale algo imposible que no pueda ser hecho, de otro modo te matará".

         Y el comerciante ya está muerto, pero el genio sigue intentándolo, ¡todavía está ocupado!

         Un comerciante tiene un genio adentro, y todos los deseos son imposibles. No es sólo que un círculo no pueda ser un cuadrado, ningún deseo puede cuadrar. Todos los deseos son imposibles. Pero la misma es la condición de la mente: "Dame trabajo, ¡no me dejes vacío!". No es que la mente te mate, sino que la mente puede matar a tu ego si no le das ningún trabajo. Cada vez que tienes trabajo, cuando lo estás haciendo, te sientes muy bien, eres alguien. Cuando no tienes trabajo, cuando no estás haciendo nada, tu identidad se pierde, no eres nadie.

         Justamente el otro día estaba leyendo un libro, un libro sobre el movimiento Hare Krishna. El nombre del libro: El Mundo de Hare Krishna. La mujer que ha escrito el libro escribe sobre el Dr. S. Radhakrishna, presidente anterior (late) de la India, como el late (también significa difunto) Dr. Radhakrishna -porque cada vez que un político pierde su puesto ya es late (difunto). Ella puede no saber que él está vivo, porque repentinamente los periódicos se olvidan de un hombre que ya no tiene un puesto. Ahora, ¿dónde está Nixon? ¡Olvidado! ¿Dónde está Giri? Olvidado, tirado al tacho de basura, a nadie le importa. Sólo cuando mueran habrá una pequeña noticia en los periódicos. Por eso es que todo el mundo se aferra a su puesto, al trabajo, nadie quiere jubilarse, porque una vez que te jubilas, ¿dónde está tu identidad? Fuiste alguien, ahora te has vuelto nadie.

         El genio de la mente tiene una condición: "Si me das trabajo te daré el ego, serás alguien. Si dejas de darme trabajo, no serás nadie. Recuerda, si estoy vacío, tú estás vacío -existes conmigo". Un comerciante es un seguidor de la mente. El continúa dando trabajo, el ego es fortificado, pero el espíritu es perdido. Es un suicidio, pero muy sutil.

         Si puedes existir por unos cuantos momentos sin trabajo y sin embargo te sientes agradecido a Dios, si puedes ser un nadie y aún te sientes agradecido a la existencia, eres un hombre religioso. Entonces tu valor no proviene de lo que estás haciendo, no de eso; tu valor no proviene de lo que estás haciendo, tu valor proviene de tu ser; tu valor no está en el banco, está en ti. Entonces tú vales. El mundo puede no reconocerlo, porque el mundo reconoce al comerciante. El mundo puede olvidarte completamente. Puedes pasar por la calle sin que nadie te desee un buen día, sin que nadie te mire, eso es posible, eso ocurre, porque jamás nadie te miró a ti. Era el trabajo que hacías el que era importante. Ahora el trabajo ya no está, ya no estás ahí -te has vuelto una no-entidad.

         Pero si puedes ser feliz volviéndote una no-entidad, te has vuelto un sannyasin, has entrado en el otro mundo de lo divino. Ahora puedes disfrutar de la belleza y de la luna llena, ahora puedes gozar del verdor de los árboles y de las ondas del lago. Ahora puedes gozar de todo, y el todo está abierto e invitándote. La invitación siempre está presente pero no tienes tiempo de mirarla; siempre estás ocupado y quieres ser disculpado.

         Por muchas, muchas vidas has estado diciendo: "Por favor discúlpame, no puedo ir. Alguien se casa y tengo que ir ahí. No puedo ir porque tengo que comprar una casa". ¿Qué estás diciendo? La vida te invita a estar extático y tú rechazas la invitación, y entonces dices: "Estoy sufriendo", entonces dices: "He sido rechazado", entonces dices: "¿Por qué hay tanto dolor en la vida?". Rechazas todas las invitaciones para ser feliz.

         Los árboles te invitan, la luna te invita, las nubes te invitan, el río te invita. Toda la existencia te invita por todas partes, pero tú dices: "Discúlpame...". La rosa te invita pero tú pasas por su lado y dices: "Discúlpame, no puedo ir porque estoy yendo al matrimonio de un amigo".

 

         "El sirviente regresó, le dijo a su amo: 'Aquellos a quienes has invitado a la cena se han disculpado -no van a venir'.

         El amo le dijo a su sirviente: 'Anda a las  calles, trae a aquellos que encuentres para que podamos cenar'".

 

         Esto debe ser entendido: la primera vez la invitación había sido enviada a personas respetables, a personas que eran "alguien", a personas que habían logrado cierta identidad con el ego -al presidente, al primer ministro; la invitación había sido enviada a gente muy importante. Ellos la rechazaron porque estaban demasiado ocupados y no podían ir. Ahora la invitación es hecha a mendigos, a hippies, a aquellos que están por las calles. Es muy significativo que esto sea entendido: aquellos que piensan que son muy respetables, pierden lo divino.

         Aun los mendigos lo logran y los emperadores lo pierden, porque siempre están en la calle. Los invitas y ya están listos. Nunca dirán: "Discúlpame", no tienen nada de qué disculparse, estaban simplemente esperando. Tú los llamas y ellos vendrán, estaban en las calles. Así que el amo dijo: "Anda a las calles, trae a aquellos que encuentres...". No encontrarás a personas respetables ahí: ni al alcalde, ni al presidente, ni al millonario. No, no los encontrarás por las calles, nunca están ahí. Encontrarás mendigos, gente que se ha perdido, gente que no tiene nada que hacer, que sólo está vagando, vagabundos -a ellos los encontrarás.

         Es muy significativo. Buda dejó su palacio y se volvió un mendigo; Mahavira dejó su reino y se volvió un fakir desnudo, por las calles; paribrajaka, siempre en el camino. ¿Qué significa? Ahora esta gente lo conseguirá... Y siempre están listos, no tienen nada que decir: "No puedo ir". No tienen ningún matrimonio al que asistir, no tienen casa que vender o comprar; no tienen nada que hacer, siempre están tranquilos y en descanso.

 

         "El amo dijo... 'Anda a las calles, trae a aquellos que encuentres para que podamos cenar'".

 

         Aquellos que son "alguien" en el mundo del ego siempre rechazarán la invitación, porque el ego necesita una ocupación constante y no puede gozar. Es como una herida: puede sufrir pero no puede gozar; no es como una flor, es como una herida. Entonces aquellos que son como flores, aquellos que ya están gozando, aun si no han recibido la invitación, ya están en la cena; aquellos que ya han entrado a la existencia y la están gozando; aquellos que no tienen preocupaciones ni cargas que llevar -aquellos están en el camino.

         Puede haber sido una noche de luna llena... "Ahora anda y trae 'nadies', porque Dios tiene que compartir". Si la gente muy importante no viene, entonces los "nadies" vendrán, pero Dios tiene que compartir. Y los mendigos han gozado de Dios más que los emperadores, porque tienen la cualidad de estar desocupados. No son comerciantes, no son utilitarios; viven el momento, no posponen para el futuro.

         Escuché que un mendigo... Un comerciante estaba pasando y el mendigo le pidió diez centavos para una taza de té. El comerciante estaba apurado, como un comerciante siempre está. Dijo: "La próxima vez que pase te daré. Ahora estoy apurado".

         El mendigo dijo: "Por favor, yo no soy un comerciante y no puedo vivir de promesas. Bien me das o no, bien dices sí o no, pero no en futuro. Soy un mendigo, no puedo vivir de promesas -no existe el futuro para mí".

         Un comerciante vive de promesas; toda su vida está invertida en promesas de pagos al futuro. Ha vendido su presente por algún sueño futuro. Y entonces Jesús dice:

 

         "Comerciantes y mercaderes no entrarán a los lugares de mi padre".

 

         La situación es la misma en lo que se refiere a Dios el padre, y a sus lugares, su palacio. Si dices: "Iré en algún momento en el futuro", errarás. Si dices: "En este momento estoy listo, no hay nada que me detenga. Estaba esperando tu invitación y comenzaré a ir hacia ti", sólo entonces podrás entrar en el reino de Dios.

         ¿Cómo puedes rechazar la invitación de la vida? -pero tú la has estado rechazando. ¿Cuál es el mecanismo de este rechazo? La gente dice que los sannyasins renuncian a la vida. Te diré que es absolutamente errado; sólo los comerciantes renuncian a la vida; los sannyasins la gozan, no renuncian a ella. Parece como si estuvieran renunciando ante los ojos de los mercaderes y comerciantes; más bien los sannyasins simplemente gozan de la vida, no están renunciando a nada. La gozan más intensamente, eso es todo. La gozan tan totalmente que si mueren en este mismo momento, no habrá queja. Dirán: "Vivimos, gozamos. ¡Suficiente!". Aun un solo momento de la vida de un sannyasin es una plenitud. Si muere, está feliz. Pero para un comerciante, aun en millones de vidas no habrá completado su trabajo; su trabajo es tal que no puede ser terminado.

         Hay una antigua historia en los Upanishads: Un rey, Yayati, estaba muriendo -ya tenía cien años. La muerte vino y Yayati le dijo: "¿No es posible que te lleves a uno de mis hijos? Porque todavía no he vivido, estuve tan ocupado en los trabajos del reino. Me olvidé completamente de que tengo que dejar este cuerpo. No he vivido -sería demasiado cruel que me lleves porque perdería toda la oportunidad. Estuve sirviendo a la gente y al reino y no pude vivir. ¡Ten piedad!".

         La muerte dijo: "Bien, pregúntale a tus hijos", -el rey tenía cien hijos. El les preguntó. Los mayores ya se habían vuelto astutos. La experiencia hace a la gente astuta, calculadora. Ellos escucharon, pero no cambiaron de posición. El más joven -era tan joven, tenía sólo dieciséis años- se acercó y dijo: "Muy bien".

         Incluso la muerte sintió pena del joven, porque si un hombre de cien años no ha vivido, ¿cómo podría haber vivido este joven de dieciséis años? ¡Ni siquiera había comenzado! La muerte dijo: "No sabes, eres inocente. Y tus otros noventa y nueve hermanos están en silencio. Algunos ya han alcanzado setenta y setenta y cinco años. Son viejos, su muerte vendrá tarde o temprano, es asunto de unos cuantos años. ¿Pero por qué tú?".

         El joven dijo: "Si mi padre no pudo vivir en cien años, ¿cómo puedo esperar vivir yo? ¡Todo el asunto es inútil! Es suficiente que entienda que mi padre no pudo vivir en cien años; aun si vivo cien años no hay posibilidad de vivir. Debe haber alguna otra posibilidad de vivir. Durante la vida parece que la vida no puede ser vivida, así que trataré la muerte. Permítemelo, y no pongas obstáculos".

         Esto es lo que un sannyasin está diciendo: "Si no pude vivir durante la vida del ego, viviré durante la muerte del ego. ¡Así que llévame!".

         La muerte se llevó al hijo y el padre vivió cien años más. Vino la muerte, de nuevo se sorprendió. Dijo: "¿Tan pronto? Porque estuve pensando que cien años es un período demasiado largo, que no había necesidad de preocuparse. Todavía no he vivido. Lo traté, planifiqué, y ahora todo está listo y justo estaba comenzando a vivir, y tú has regresado de nuevo. ¡Esto es demasiado!".

         Y esto sucedió diez veces: En cada oportunidad un hijo donaba su vida y el padre vivía.

         Cuando tenía mil años, la muerte vino y le preguntó a Yayati: "¿Y qué piensas ahora? ¿Debo llevarme a otro de tus hijos de nuevo?".

         Yayati dijo: "No, porque ahora sé que aun mil años es inútil. Es mi mente, no es una cuestión de tiempo. Una y otra vez me he absorbido en la misma tontera, me he habituado a desperdiciar la existencia y el ser. Así que ahora no va a ser útil".

         Yayati lo ha escrito para las generaciones venideras, para que puedas recordarlo. El escribió: "Viví mil años, pero aun así no pude vivir a causa de mi mente. Siempre está absorbida en el futuro y siempre pierdo el presente. Y la vida está en el presente".

         Si no estás en el aquí y en el ahora, continuarás perdiéndola. La invitación siempre te ha sido dada, pero nunca estuviste presente, nunca se te encontró en casa, estuviste ocupado en alguna otra parte. Y entonces dices que sufres, y entonces dices: "¿Por qué tanta desgracia?". Y todo el mundo parece ser desgraciado: aquellos que han vivido un tiempo largo, parecen desgraciados; aquellos que no han vivido, parecen desgraciados. Gente joven, ancianos, todo el mundo parece desgraciado -porque la mente es la misma.

         Leí un aviso en la ventana de un restaurante, estaba escrito en el vidrio de la ventana: "No te quedes parado ahí afuera luciendo desgraciado, ¡entra y come hasta empacharte!". Si estás parado afuera, eres desgraciado; si entras y te empachas te vuelves desgraciado.

         La mente es la desgracia. "Adentro" y "afuera" no será de ayuda, cien años, mil años, no ayudarán; una vida, muchas vidas, no ayudarán -a menos que te hagas consciente de que la propia mente que estás llevando, la mente de un comerciante, es la barrera. Abandona la mente, y el sannyas sucede.

 

         Y Jesús dijo: "Comerciantes y mercaderes no entrarán a los lugares de mi padre".

 

         Se los perderán por sí mismos -¡no es que las puertas no estén abiertas! Se los perderán por sí mismos -¡no es que la invitación no haya sido dada! La invitación está eternamente dada; es una invitación permanente, por siempre y por siempre. Y el mensajero viene todos los días: Jesús es un mensajero, pero los judíos lo rechazaron. Buda es un mensajero, los hindúes lo rechazaron. Los mensajeros vienen todos los días, tocan a sus puertas, pero ustedes dicen: "Estamos ocupados".

         Sucedió durante la vida de Buda: Había pasado por un pueblo muchas, muchas veces, casi treinta veces. Y un hombre había estado pensando en ir y escucharlo, pero siempre había algo: su esposa estaba enferma o estaba encinta, o había mucha gente invitada en la casa, o había algún problema de negocios o alguna otra cosa. Buda venía y se iba, pero el hombre no podía ir a verlo.

         En treinta años, treinta veces pasó Buda por el pueblo. Y entonces una mañana, el hombre iba a abrir su tienda, de pronto escuchó que Buda iba a morir ese día. Entonces se hizo consciente de que se lo había estado perdiendo, pero ahora era demasiado tarde. Corrió -Buda estaba a diez o quince millas- llegó por la noche.

         Buda ya se había retirado... Había preguntado a sus discípulos si tenían algo que preguntar...

         Pero ellos estaban llorando y gritando y decían: "Ya has dicho suficiente y nosotros ni siquiera hemos entendido eso. No tenemos nada que preguntar".

         Buda preguntó por tres veces, como era siempre su costumbre de preguntar por tres veces, porque decía: "Ustedes son sordos, pueden no oír por muchas veces". Solía decir cada frase tres veces para que la puedan escuchar. Después fue detrás del árbol; se sentó descansadamente, cerró sus ojos, y comenzó a disolverse en el universo.

         Entonces llegó este hombre, corriendo, sudando, y dijo: "¿Dónde está Buda? Tengo que preguntarle algo. Y he esperado por mucho tiempo".

         El discípulo dijo: "Llegaste demasiado tarde. Buda pasó por tu pueblo y sabemos que él siempre preguntaba por ti, pero tú nunca viniste. Treinta veces pasó por tu pueblo. Siempre estuvo cerca a tu casa; el pueblo era pequeño -con tan sólo una caminata de un minuto habrías llegado donde él. Y él siempre preguntaba si ese comerciante había venido o no, y teníamos que decirle que no. Y a veces, aun los bhikkhus iban donde ti a preguntarte, y tú decías: 'En esta vez es imposible porque es la temporada; en esta época es imposible, mi esposa está encinta; en este momento es imposible, porque tengo invitados en mi casa'. Y ahora has venido, pero es demasiado tarde".

         Y es una de las historias más compasivas: Buda salió de su meditación, y dijo: "Puede haber errado, pero mi invitación continúa. Puede haber llegado tarde, pero aún estoy vivo. Así que déjalo preguntar. Estuve esperándolo, estuve retrasando mi disolución, porque estaba esperando que ahora, al escuchar que iba a morir, podría venir".

         ¡Abandona tu mente de comerciante! Porque ya has perdido a muchos Budas antes, puedes perderlo otra vez y otra vez. Y se vuelve una rutina para ti el perderlo, te acostumbras. Jesús está en lo cierto:

 

         "Comerciantes y mercaderes no entrarán a los lugares de mi padre".

 

         Ese reino no es para ellos, porque ellos no están interesados en ese reino en absoluto, su interés es por el reino de este mundo. Sus ojos están enfocados, miran hacia abajo, miran a lo material, al mundo. A causa de su mirada focalizada, no pueden mirar hacia arriba. Entonces la invitación no los toca -la escuchan, pero se disculpan.

         Has escogido lo no esencial, y has rechazado lo esencial. Has escogido lo sin valor, has escogido aquello que intrínsecamente va a morir, y has rechazado lo inmortal. Has escogido el cuerpo y has rechazado lo interno, el interior, la consciencia. Irás en la dirección de aquello que escojas.

         Presta atención a eso. Mira toda la situación, y no comiences a pensar en los otros, que: "Ese hombre es un comerciante". Obsérvate a ti mismo, porque de cien casos, noventa y nueve son comerciantes. Hay todas las posibilidades de que tú seas un comerciante. No creas que eres la excepción, porque esa excepción siempre es totalmente diferente. Esa excepción ya ha entrado, ya está cenando con Dios.

 

Capítulo 20

La Mente está Ebria

 

9 de Setiembre de 1974

 

 VIGESIMO VERSICULO...PRIVATE

 

Sus discípulos le dijeron:

"¿Cuándo llegará el reposo de los muertos,

y cuándo vendrá el nuevo mundo?".

 

El les dijo:

"Lo que esperan ya ha venido,

pero ustedes no lo saben".

 

Sus discípulos le dijeron:

"Veinticuatro profetas hablaron en Israel

y todos hablaron de ti".

 

El les dijo:

"Ustedes han descartado al ser viviente

quien está ante ustedes,

y han hablado de los muertos".

 

Jesús dijo:

"He echado fuego sobre el mundo,

y vean,

aguardo hasta que el mundo esté en llamas".

 

 

         Ha sucedido una y otra vez: Jesús viene, pero no lo reconoces; Buda viene, pero no lo reconoces. ¿Por qué sucede esto? Y después por siglos y siglos piensas en Jesús y en Buda. Entonces se crean las religiones, entonces se crean grandes organizaciones en nombre de aquél a quien nunca reconociste cuando estuvo aquí. ¿Por qué ignoras a un Cristo viviente? Esto tiene que ser entendido, porque debe ser algo con raíces profundas en la mente, en la propia naturaleza de la mente. No es un error individual, no es un error cometido por este hombre o aquél. Por milenios ha sido cometido por la mente humana.

         La mente debe ser penetrada y entendida. Una cosa: la mente no tiene presente, sólo tiene pasado y futuro. El presente es tan estrecho que la mente no puede cogerlo. El momento en que la mente lo coge, ya se ha vuelto pasado. Así que la mente puede recordar el pasado, puede desear el futuro, pero no puede ver el presente. El pasado es vasto, el futuro también es vasto; el presente es tan atómico, tan sutil, que en el momento en que te haces consciente ya se ha ido. Y tú no estás tan consciente. Una gran intensidad de consciencia es necesaria, sólo entonces serás capaz de ver el presente. Tienes que estar totalmente alerta; si no estás totalmente alerta, el presente no puede ser visto. Ya estás ebrio con el pasado o con el futuro.

         Sucedió el otro día, Mulla Nasruddin vino a verme. Llamó a un taxi, entró en él y dijo: "Chofer, lléveme al ashram de Osho".

         El chofer salió del carro muy molesto porque el taxi estaba parado frente a Koregaon Park Nº 17. Abrió la puerta y le dijo a Mulla Nasruddin: "Oiga, ya llegamos al ashram. ¡Bájese!".

         Nasruddin dijo: "Muy bien, ¡pero no maneje tan rápido la próxima vez!".

         La mente está ebria. No puede ver el presente, lo que está ante ti. La mente está llena de sueños, de deseos. No tienes presencia. Por eso es que Jesús no es percibido, Buda no es percibido, Krishna no es percibido, y entonces por siglos lloras y gritas, entonces por siglos te sientes culpable. Por siglos piensas, rezas, imaginas, y cuando Jesús está aquí, no lo percibes. Jesús puede ser encontrado sólo si logras una presencia de la mente, una presencia que no tenga pasado, que no tenga futuro, sólo esa presencia puede penetrar en el presente. Y entonces el presente es eterno. Pero la eternidad es en profundidad, no es un movimiento lineal, no es horizontal -es vertical.

         Lo segundo a recordar: puedes entender el pasado, porque para entender cualquier cosa necesitas tiempo para pensar, para teorizar, para filosofar, para sistematizar, para argumentar. Entonces intelectualmente puedes clasificar las cosas, pero cuando un Jesús está presente no puedes pensar -no tienes tiempo para pensar. La mente necesita tiempo para pensar. Anda a tientas en la oscuridad. De algún modo crea un tipo de entendimiento que no es en nada entendimiento. Si tienes entendimiento, entonces podrás ver directamente el hecho y la verdad del hecho te es revelada. Si no tienes entendimiento, tienes que pensar.

         Si eres ciego, entonces hay mucha necesidad de pensar. El pensar es un sustituto, esconde tu ceguera. Un hombre que puede ver directamente nunca piensa: Jesús no es un pensador, Aristóteles es un pensador, Buda no es un pensador, Hegel es un pensador. Un hombre que es iluminado nunca piensa, simplemente mira, él tiene los ojos para mirar. Y la propia mirada rebela dónde está el camino, dónde está la puerta, dónde está la entrada, y entonces él va.

         Cuando Jesús está presente la puerta está abierta, pero tú estás ciego. Es muy posible que aun le preguntes al mismo Jesús: "¿Dónde está la puerta? ¿Dónde está la entrada? ¿Dónde tengo que ir?".

         Hay una pintura famosa de William Hunt. Cuando fue exhibida por primer vez en Londres, los críticos hicieron una objeción. La pintura era sobre Jesús, una de las más bellas: Jesús está de pie en una puerta. La puerta está cerrada y parece haber permanecido cerrada por siempre y siempre, porque ha crecido musgo cerca a ella; nadie la ha abierto, parece que por siglos. Se le ve muy antigua, descuidada, y Jesús está parado en la puerta, y hay un aviso que dice: "Heme aquí, ¡de pie en la puerta! Y hay una aldaba para tocar la puerta, Jesús tiene su mano puesta en la aldaba.

         La pintura es hermosa, pero los críticos siempre buscan algún error, todas sus mentes van a donde falte algo. Encontraron un error: la aldaba esta ahí en la puerta, pero no hay tirador en la puerta. Así que le dijeron a Hunt: "La puerta está bien, Jesús está bien, pero te ha fallado algo: no hay tirador en la puerta".

         Hunt se rió y dijo: "Esta puerta se abre hacia adentro" -y Jesús está de pie en la puerta del hombre, en su corazón. No puede abrir hacia afuera, así que no necesita un tirador, sólo hay una aldaba para tocar. Se abre hacia adentro, la puerta del corazón.

         Jesús viene y toca a tu puerta, pero tú comienzas a pensar. No abres la puerta, mas bien al contrario, puedes asustarte y la asegurarás más: "¿Quién sabe qué tipo de hombre está de pie afuera? Parece un vagabundo. ¿Y quién sabe qué va a hacer una vez que le abras la puerta?". Una vez que le abres tu corazón te haces vulnerable; entonces ya no estás tan seguro. Y este hombre parece absolutamente extraño. No puedes confiar. Por eso es que cuando Jesús viene a tu puerta te lo pierdes.

         Primero, eres ciego, no puedes ver, sólo puedes pensar. Segundo, tienes miedo, miedo de lo desconocido. Pero con respecto al pasado estás tranquilo, porque ha pasado suficiente tiempo, mucha gente ha pensado, ha creado teorías, han proveído de todo lo que es necesario. Ahora simplemente puedes mirar en los libros -los libros están muertos. Pero puedes pensar sobre Jesús, llegar a una convicción. Y entonces tampoco hay peligro, porque aun si abres tu corazón a un libro, nada va a pasar. Así que millones de cristianos continúan leyendo la Biblia todos los días, los hindúes continúan leyendo el Gita, los budistas continúan leyendo el Dhammapada todos los días. Los repiten en una forma mecánica, todos los días lo mismo otra vez y otra vez. No hay peligro porque el libro no es un fuego.

         Pero Jesús es un fuego: una vez que abres tu corazón vas a ser quemado totalmente. Una vez que ese extraño entra en tu corazón, lo desconocido ha penetrado en lo conocido. Ahora tu mente como existió antes no puede existir más, no puedes ser el mismo otra vez. Una discontinuidad ha sucedido, el pasado está muerto -ni siquiera en sueños puede volver a ser reflejado; todo lo que habías acumulado se ha ido. Este hombre va a quemarte completamente, ¡este hombre va a ser una muerte! Pero tienes miedo porque no sabes que después de cada muerte hay un nacimiento. Cuanto mayor sea la muerte, mayor será el nacimiento -a muerte total, nacimiento total. Y este hombre va a darte una muerte total.

         Tienes miedo. ¿Quién es éste que tiene miedo? Exactamente el que tiene miedo dentro de ti no eres tú. Ese es el ego, tu acumulación del pasado, tu identidad: tú eres un hombre de posición, de prestigio, de poder, un hombre con conocimientos, respetable. Este ego va a ser hecho añicos completamente por este hombre. Este ego te dice: "¡Estate alerta! No abras la puerta tan fácilmente. Nadie sabe quién es este hombre. Primero asegúrate". Y para cuando estés seguro, Jesús se habrá ido, porque no puede esperar en tu puerta por siempre y por siempre. Es un fenómeno tan raro: la penetración de lo desconocido en lo conocido, la penetración de la eternidad en el tiempo. El encuentro de un Jesús contigo es un fenómeno tan raro que existe sólo en ciertos momentos y después desaparece. Lo pierdes -no tienes presencia de la mente.

         Escuché que sucedió una vez: Un hombre avaro obtuvo cincuenta mil rupias del gobierno, porque había estado viajando en un tren y hubo un accidente, y reclamó el seguro. Sus huesos estaban rotos, habían muchas fracturas, pero él estaba muy contento de que había conseguido cincuenta mil rupias. Se paseó por todo su pueblo dándole las buenas nuevas a la gente: "¡Me han dado cincuenta mil rupias y a mi esposa veinticinco mil rupias!".

         En este mundo, a veces usas la presencia de la mente por motivos errados, por supuesto. Pero cuando viene Jesús, cuando viene Buda, nunca usas la presencia de la mente, porque es peligroso: no va a darte algo, al contrario, va a llevarse todo lo que tenías; no vas a obtener veinticinco mil rupias del seguro del gobierno; al contrario, todo el tesoro que ya habías acumulado, simplemente será barrido. Así que cada vez que un Jesús está presente nunca lo miras directamente a los ojos. Miras a este lado o al otro, miras a los costados, nunca vas a su encuentro. Tus ojos van de izquierda a derecha, pero no directamente; tu mente va del pasado al futuro, pero no al presente... eres astuto. Lo pierdes porque en lo profundo querías evitarlo.

         Jesús es una incomodidad, encontrarlo es inconveniente porque destruye toda tu adaptación. Te hace consciente de que has estado absolutamente errado, te hace sentir que has pecado, que has errado el blanco. Te hace sentir que toda tu vida ha sido un desperdicio, que no has llegado a ninguna parte, que has estado parado en el mismo sitio por millones de vidas -por supuesto te sientes intranquilo ante él, comienzas a temblar en tu interior profundo. La única salida es evitarlo, y eres muy astuto en evitarlo. Lo evitas en tales formas que aun tú mismo no eres consciente de que lo estás evitando. Ahora trata de entender estas palabras.

 

         Sus discípulos le dijeron: "¿Cuándo llegará el reposo de los muertos, y cuándo vendrá el nuevo mundo?".

 

         Los judíos han estado esperando por siglos el día en que los muertos resuciten, el día en que un nuevo orden en el mundo traiga paz y bienaventuranza; que un orden divino nazca. Este mundo es feo; tal como está, es como una pesadilla, y la única manera de soportarlo es esperar que algún día ya no sea así, que la pesadilla termine; que algún día este mundo feo desaparezca y un nuevo mundo de belleza, verdad y bondad nazca. Este es un truco de la mente: esto es embriagante, te da esperanzas, y la esperanza es la bebida más alcohólica -nada se le puede comparar. Si tienes esperanzas permanecerás ebrio por siempre y siempre. Esto te da la posibilidad de esperar: "Este mundo no es el definitivo, esta fealdad no es, la definitiva, esta vida no es vida real. La vida real va a venir". Esto es lo que un hombre irreligioso pensará.

         Un hombre religioso acepta lo que es, no espera que suceda alguna otra cosa; acepta este mundo tal cual es, esta vida tal cual es. Tiene una profunda aceptación: está agradecido aun por esto, no va quejándose. No dice: "Esto es feo y esto es malo y esto es una pesadilla". Dice: "Lo que es, es bello, lo acepto". Y sólo a través de esta aceptación el nace, llega a ser un hombre nuevo, y para él hay un mundo nuevo. Esta es la forma de entrar al nuevo mundo. Si sólo esperas que algún día vaya a cambiar este mundo, nunca  cambiará -siempre ha estado así. Desde que Adán y Eva dejaron el Jardín del Edén ha permanecido así.

         Hay un proverbio chino: "El progreso es la palabra más antigua". Siempre la mente humana ha estado pensando que estamos progresando. No estamos yendo a ninguna parte, el mundo ha permanecido igual. Los detalles pueden cambiar, pero la sustancia permanece igual; es de nuevo y de nuevo una rueda, se mueve en el mismo riel.

         Un hombre religioso es el que acepta este momento -cualquiera que sea el caso- y a través de esa aceptación él nace de nuevo, el muerto ha resucitado. Este es un renacimiento. Y cuando tus ojos son diferentes todo el mundo es diferente, porque no es que el mundo sea el caso, sino la manera en que lo miras... La forma en que enfocas el caso, la manera en que tomas el caso -tu actitud es tu mundo. Este mundo es neutro: a un Buda le parece moksha, la belleza suprema y éxtasis; a ti te parece un infierno, el último, el séptimo -nada puede ser peor que esto. Depende de cómo lo mires.

         Cuando tú renaces, todo renace contigo: los árboles serán los mismos, pero sin embargo, no serán los mismos; las montañas serán las mismas, pero sin embargo, no serán las mismas -porque tú has cambiado. Y tú eres el centro del mundo, y cuando el centro cambia, la periferia tiene que seguirlo porque el mundo es tan solo una sombra a tu alrededor. Si tú cambias, la sombra cambia. Y aquellos que están pensando y esperando que algún día la sombra cambie, son tontos.

         Los judíos están esperando, tal como todos esperan, que vendrá un día cuando el mundo renacerá y los muertos resucitarán; entonces habrá paz, paz eterna y vida. Así que le preguntaron a Jesús:

 

         "¿Cuándo llegará el reposo de los muertos, y cuándo vendrá el nuevo mundo?".

 

         Estás preguntando sobre el futuro, y es así como pierdes a Jesús.

         No preguntes a Jesús sobre el futuro, porque para un Jesús el futuro no existe -toda la eternidad es presente para él. Y para un Jesús no existe la esperanza, porque la esperanza es un sueño. Para un Jesús, sólo existe la verdad, no la esperanza. La esperanza es un engaño, la esperanza es embriagante; da a tus ojos tal ebriedad, que a causa de esa ebriedad miras que el mundo y que todo es diferente. Para Jesús sólo existe la verdad, la verdad de los hechos -la existencia desnuda- no tiene esperanzas sobre eso. No es que tenga desesperanza -recuerda, la desesperanza es parte de la esperanza.

         Si tienes esperanza para el futuro, la desesperanza la seguirá en el pasado. La desesperanza es una sombra de la esperanza: si tienes esperanzas, estarás frustrado. Cuanto más esperanzas, más frustrado estarás, porque la esperanza crea un sueño y después no es satisfecho. Jesús no tiene desesperanzas, ni frustraciones. Nunca espera nada, así que todo le da plenitud; nunca espera, así que todo es como debería ser; nunca sueña, así que no hay fracaso. Nada puede fracasar si no estás tras el éxito, y nada puede frustrar si no estás mirando al futuro. ¡No! No hay desgracia si no hay sueños.

         Los sueños traen desgracia, la existencia es puro éxtasis. Jesús vive en el aquí-ahora, esa es la única existencia para él. Por eso es que digo que es muy difícil para Jesús tener un encuentro contigo, porque tú siempre estás en el futuro y él siempre está en el aquí-ahora. ¿Cómo encontrarlo? ¡La distancia es vasta!

         Hay dos formas. Una, que Jesús comience a soñar como tú -lo cual es imposible, porque cuando uno ha despertado no puede soñar. Cuando uno ha despertado no hay posibilidad de soñar, porque si el que sabe está presente el sueño no puede venir. El sueño viene sólo cuando el que sabe está profundamente dormido. Así que Jesús no puede bajar a tu nivel, eso es imposible. Aunque lo intente, no puede ser hecho. Le gustaría, a un Buda le gustaría, venir exactamente donde estás y darte el encuentro, pero es intrínsecamente imposible, porque él no puede caer dormido, no puede volverse inconsciente, no puede caer en sueños, no puede tener esperanzas. Entonces, ¿dónde encontrarlo? Si entra en un sueño, en el futuro, entonces puede haber un encuentro. Eso no es posible, es imposible. La única posibilidad es que te sacuda para despertarte...

         Así que Jesús va diciendo a sus discípulos: "¡Despierta, estate alerta! ¡Observa, ve, mira!". Va diciendo: "¡Estate atento, ten presencia en la mente en el aquí-ahora!" -pero aun los discípulos le preguntan sobre el futuro. No están mirando a Jesús, están pensando en el futuro porque han sufrido en el pasado. Esta es la compensación: han sufrido en el pasado, serán bienaventurados en el futuro. Esta es la compensación para sus vidas, de otro modo se volverán locos.

         En los tiempos antiguos, todo rey tenía un sabio en su corte y también un tonto. Parece absurdo -el sabio es necesario, ¿pero por qué un tonto? Para equilibrar, de otro modo la corte estaría desequilibrada. Y esto está bien.

         Sucedió una vez: Un gran emperador tenía un sabio pero no un tonto. Y las cosas estaban yendo mal, se buscó y se encontró un hombre que era un tonto perfecto. La perfección es rara: encontrar un sabio perfecto es raro, encontrar un tonto perfecto es aun más raro. Pero la perfección es bella donde sea que suceda. Aun un tonto perfecto tiene una cualidad que no la puedes comparar -la perfección. La perfección tiene su propia belleza, da una gracia. Si quieren ver lo que es un tonto perfecto, lean la novela de Dostoyevsky: El Idiota.

         Se encontró un tonto perfecto, el rey quiso tener una prueba, si realmente lo era. Así que le dijo al tonto: "Haz una lista de los diez tontos más grandes de mi corte" -habían cien miembros en la corte- "Haz una lista de diez personas, y pon los nombres en orden: el tonto más grande primero, después el segundo y luego el tercero..." Y se le dio siete días.

         El séptimo día el rey le preguntó: "¿Hiciste la lista?".

         El tonto respondió: "Sí".

         El rey estaba curioso. Dijo: "¿Quién es el primero?".

         El tonto dijo: "¡Tú!".

         El rey se disgustó y dijo: "¿Por qué? Tendrás que dar una explicación".

         El tonto dijo: "Justo hasta ayer, exactamente hasta ayer, no había llenado el primer lugar. A uno de tus ministros le has dado millones de rupias, y lo has enviado a un país lejano para comprar grandes diamantes, perlas, y otras piedras preciosas. Te digo que ese hombre nunca va a venir...    Confiaste en él

-eres un tonto. Sólo un tonto confía".

         El rey dijo: "Muy bien. Y si regresa, ¿entonces qué?".

         El tonto dijo: "Entonces pondré su nombre en lugar del tuyo".

         En las antiguas cortes era una obligación, porque daba equilibrio. Tu vida es un continuo esfuerzo para mantener el equilibrio. Si vas demasiado en una dirección, se pierde el equilibrio y habrá enfermedad. Enfermedad (dis-ease) significa equilibrio perdido, la propia palabra significa desequilibrio. Así que cuando tu pasado es feo, con un largo sufrimiento, un fenómeno tedioso, un aburrimiento, ¿cómo lo vas a equilibrar? De otro modo te volverías loco. Lo equilibras con un futuro hermoso, pintas un cuadro romántico del futuro, eso da un equilibrio.

         Pero Jesús no necesita equilibrio, porque él mismo es el equilibrio. Jesús no necesita ni sabio ni tonto. Tu pasado es como un sabio porque has ganado experiencia; has ganado sabiduría a través de la experiencia. Tu futuro es como un tonto: sueña. Si no tienes futuro, ¿qué sucederá? De pronto te volverás frenético. Si no tienes futuro, te volverás loco.

         Eso es lo que está ocurriendo en el Occidente, particularmente en Norteamérica. A causa de la bomba H, de la energía atómica, el futuro ya no existe. Si Norteamérica se ha vuelto la tierra de los hippies y otros, la razón es porque Norteamérica está más alerta. Ellos han usado la bomba atómica en la segunda guerra mundial; y América está consciente; el futuro ya no existe, y el pasado es sólo una gran fealdad, una pesadilla. ¿Qué hacer? Y el futuro ya no está ahí para tontear, para soñar y equilibrar: el hippie ha nacido -se ha vuelto frenético, no está equilibrado.

         Un Buda nace también en una forma similar, pero el método es diferente; un Jesús también nace en una forma similar, pero el método es diferente: él simplemente bota el pasado, deja de pensar sobre el futuro, deja de recordar el pasado. Entonces, de pronto él mismo es el equilibrio. No puedes desequilibrar a un Jesús, no. Puedes desequilibrar a cualquiera que esté simplemente adaptado. Jesús no está simplemente adaptado. Una persona adaptada puede ser desequilibrada por cualquier accidente, pero Jesús no puede ser desequilibrado, no puede volverse loco, porque la propia base ha cambiado. No vive en el pasado, no vive en el futuro.

         Los discípulos preguntan sobre el futuro: ¿cómo será posible el encuentro? ¿Cómo se encontrarán? Y estos son discípulos -¿y entonces qué pasa con las masas? Jesús dijo:

 

         "Lo que esperan ya ha venido, pero ustedes no lo saben".

 

         "Lo que esperan ya ha venido: Los muertos han resucitado, han logrado el reposo. El nuevo mundo ya ha venido, ya está aquí, pero ustedes no lo saben".

         Jesús está hablando sobre sí mismo: "Yo soy el nuevo mundo, yo soy el muerto que ha resucitado, yo soy la vida, el mismo centro de la vida -y estoy aquí, de pie ante ustedes, y ustedes no lo saben. Y preguntan sobre el futuro y el futuro está aquí".

 

         El les dijo: "¡Lo que esperan ya ha venido, pero ustedes no lo saben!".

 

         En la eternidad no hay futuro. El futuro es parte del presente, pero a causa de la estrechez de la mente, no podemos ver el todo. Somos como un hombre que ha sido encerrado en un cuarto y mira a través de la cerradura: no puede ver el todo. A través de la cerradura no puedes ver el todo -¡a menos que hayas fumado hashish! De otro modo, a través de la cerradura no podrás ver el todo.

         Les contaré una historia. Sucedió una vez que tres hombres estaban llegando a una ciudad cuando el sol estaba a punto de ocultarse. Lo intentaron en toda forma, corrieron, porque las puertas de la ciudad se iban  a  cerrar  y  entonces tendrían  que  permanecer fuera durante toda la  noche.        Y era peligroso

-animales salvajes, asesinos y todo. Corrieron, pero no pudieron llegar a tiempo. Cuando llegaron las puertas ya estaban cerradas, el sol ya se había ocultado.

         Uno de ellos comenzó a golpearse el pecho y a gritar en voz alta para que los porteros oyeran que estaban ahí. Gritó en voz alta, golpeó la puerta, sus manos comenzaron a sangrar y cayó desmayado. El otro comenzó a buscar alrededor de los muros de la ciudad. Podría haber una pequeña puerta, una puerta trasera o algún lugar por el cual uno pueda entrar, o un sistema de alcantarillado o algo. El tercero era un fumador de hashish: simplemente fumó su hashish, después miró por la cerradura y dijo: "¡Miren! No hay necesidad de ir a ninguna parte -¡podemos entrar por la cerradura!".

         Eso es lo que sucede cuando toman drogas. Sucede esto: ¡La cerradura parece tan grande que sientes que puedes entrar en el reino de Dios aun a través de la cerradura! Nadie puede entrar. Permanecerás afuera, y cuando estés sobrio te reirás de todo el asunto.

         Piensa en un hombre encerrado en un cuarto, que sólo pueda mirar por la cerradura: no puede ver todo lo que está afuera, sólo una parte. Y piensa también que comience a mover sus ojos mirando por la cerradura: un árbol entra en su visión; mueve los ojos, y otro árbol entra en su visión. El primer árbol ha desaparecido de su visión; el primero se ha vuelto pasado y piensa que ha desaparecido. El segundo se ha vuelto presente, y el tercero, el cual todavía no ha aparecido, está en el futuro. El continúa moviendo... entonces el segundo queda en el pasado y el tercero ha aparecido, y el hombre piensa -y piensa lógicamente- que: "Lo que no puedo ver ya no es, o lo que todavía no puedo ver, todavía no existe. Sólo lo que veo existe".

         Esto es lo que estamos haciendo. Y este hombre no pensará que sus ojos se están moviendo detrás de la cerradura, pensará que los árboles están apareciendo y desapareciendo. Eso es lo que estamos diciendo: decimos que el tiempo se mueve. Recuerda, el tiempo no se mueve, sólo tu mente se mueve. ¿Adónde puede moverse el tiempo? ¿Alguna vez has pensado? ¿Dónde puede moverse el tiempo? Porque el movimiento en sí necesita de tiempo: si tu tiempo se está moviendo, entonces será necesario otro tiempo, porque todo lo que se mueve necesita tiempo. Vienes a esta casa desde tu casa, te toma media hora. Te moviste de un punto a otro, se necesita tiempo. Si el tiempo se mueve, como pensamos que se está moviendo -como un río, yendo al pasado, viniendo del futuro- entonces otro tiempo es necesario en el cual este tiempo pueda moverse. Y entonces caerás en una regresión infinita: entonces el otro tiempo se estará moviendo en algún otro tiempo. No, eso no puede ser.

         El tiempo no se está moviendo. Mas bien al contrario, tu mente se mueve pero no puedes verla. Es como cuando vas en un tren, y el tren va muy rápido y ves que los árboles van pasando, yendo rápido: en dirección opuesta a la que estás yendo. Si no te permiten mirar y observar, puedes tener la sensación, y a veces tienes la sensación, cuando el tren en el que vas comienza a moverse y el otro tren está parado en la plataforma, de pronto piensas que el otro tren se está moviendo.

         Por millones de años el hombre ha existido sobre la tierra. La tierra se ha estado moviendo pero nadie se dio cuenta, todos pensaron que el sol se movía. ¡Aun! A pesar de que la ciencia continúa diciéndolo, el lenguaje no ha cambiado todavía: decimos "salida del sol", "puesta del sol". El sol nunca sale, el sol nunca se pone; pero aun pensamos... aun un científico piensa en la misma forma; él conoce el hecho, pero el pensamiento está tan profundamente arraigado, que nunca piensas que la tierra se está moviendo. "Salida de la tierra", "puesta de la tierra" -no, no existen tales palabras; todavía se mueve el sol alrededor de la tierra.

         La misma falacia existe acerca del tiempo. El tiempo no se está moviendo, es eterno. Sólo tu mente se mueve, y cuando tú te mueves tienes una estrecha rendija: lo que está frente a ella es el presente, lo que se va es el pasado, lo que todavía no está al frente es el futuro. ¿Pero adónde puede moverse el presente?

         Todo el asunto es absurdo si piensas sobre eso. ¿Cómo puede moverse el presente y pasar a la no-existencia? ¿Cómo puede la existencia volverse no-existencia? El pasado no se puede encontrar en ninguna parte, se ha vuelto no-existente. ¿Y cómo puede el futuro, el cual es no-existencial, llegar a existir? Parece absolutamente absurdo. La existencia sigue siendo la existencia, la no-existencia sigue siendo la no-existencia -sólo tu mente se mueve. Y tú no puedes ver el todo, por eso es que se ha creado la división.

         Jesús vive en el todo. Por eso es que dice: "Lo que esperan ya ha venido, pero ustedes no lo saben. Y no sólo es que ya haya venido ahora, sino que lo que has estado esperando siempre ha estado aquí". Por eso es que Jesús dice en algún otro versículo: "Antes de que Abraham fuera, yo ya era, he estado aquí siempre". Tu mente dice que Jesús vendrá en el futuro. La misma mente negó a Jesús porque es imposible que la misma mente tenga algún tipo de comunicación con el presente. De ahí que los judíos dijeran: "Este no es el verdadero hombre que hemos estado esperando".

         Y nadie va a ser el verdadero hombre jamás. Quien sea que venga será el falso, porque no es cuestión de que el hombre sea verdadero o falso, es cuestión de la mente, porque está viviendo en el futuro, porque está investigando el futuro. Y cuando Jesús ha venido, no hay futuro -entonces todos tus sueños desaparecen. Jesús se ha vuelto un destructor de tus sueños, y tú has invertido tanto en ellos... es difícil, es muy difícil.

         Un doctor le estaba diciendo a un borracho: "Deja de beber de inmediato, sino perderás el oído, no podrás escuchar".

         El borracho dijo: "No voy a dejar de beber porque lo que estoy oyendo no es tan bueno como lo que estoy tomando. Aun si pierdo el oído, no pierdo mucho, porque lo que escucho no vale la pena".

         Has invertido tanto en el futuro que lo que estás soñando se ha vuelto muy valioso. Te da un equilibrio contra el pasado, te da una motivación para moverte y hacer cosas, te ayuda a correr. En realidad, te ayuda a ti y a tu ego a continuar existiendo. Es difícil dejarlo. Así que cada vez que un Jesús venga dirá: "¡Estoy aquí!". Y ustedes dirán: "!No, hombre falso!". El verdadero hombre nunca viene, no porque nunca venga, sino porque ustedes no pueden aceptar que es el verdadero hombre. Si alguna vez aceptas que Jesús es Cristo, entonces tendrás que cambiar inmediatamente. No podrás continuar en el patrón antiguo, el antiguo estilo de vida tiene que ser arrojado. Tendrás que morir y renacer.

 

         El les dijo: "Lo que esperan ya ha venido, pero ustedes no lo saben".

         Sus discípulos le dijeron: -de nuevo la misma obsesión, de nuevo dijeron- "Veinticuatro profetas hablaron en Israel y todos hablaron de ti".

 

         Este número, veinticuatro, es muy significativo, porque los hindúes piensan que hay veinticuatro avatars, los jainas piensan que hay veinticuatro teerthankaras, los budistas piensan que hay veinticuatro Budas, y los judíos piensan que hay veinticuatro profetas.

         ¿Por qué veinticuatro? ¿Por qué no más, o menos? ¿Por qué todos están de acuerdo sobre eso? En este mundo, todo existe en una cantidad particular, aun la sabiduría, eso también tiene una cantidad particular. Y la cantidad es tal que cuando un hombre se ilumina es difícil que otros lleguen a iluminarse inmediatamente. Toda la luz es absorbida por ese hombre. Puedes vivir en su sombra, tratará de ayudarte en todas formas, pero se vuelve difícil.

         De ahí el fenómeno: Buda muere, y muchos discípulos se iluminan cuando muere. Mahavira muere y muchos discípulos se iluminan cuando ya no está más aquí. El mismo fenómeno que ocurre bajo un árbol muy grande: las plantas pequeñas no pueden sobrevivir. Existe una cantidad particular, y cuando alguien es como Cristo, él absorbe toda la cantidad. Es tan vasto que por todas partes desaparecen las pequeñas cantidades. El se vuelve toda la luz. De ahí que haya entrado mucha matemática en eso, y todos los que han estado calculando el fenómeno, han llegado al número veinticuatro. En un mahakalpa, desde la creación de un universo hasta su aniquilamiento, veinticuatro son las posibilidades, veinticuatro personas pueden llegar al pico más alto.

         Los discípulos le dijeron a Jesús: "Veinticuatro profetas hablaron en Israel y todos hablaron de ti. Y todos ellos dijeron: 'Somos sólo los mensajeros. El verdadero va a venir, el definitivo, el supremo va a venir. Nosotros sólo les traemos las nuevas'". Esa es la diferencia entre un profeta y un Cristo. Cristo es la culminación de todas las aspiraciones, de todos los anhelos, de todos los sueños, de todo lo que se haya pensado sobre el otro mundo; Cristo es el punto de culminación, es el pico, el Everest. Un profeta señala, indica el camino, te da la noticia de que está viniendo; un profeta es un mensajero. Veinticuatro profetas habían declarado que Cristo estaba viniendo, el punto omega, donde toda la humanidad y toda la consciencia de la humanidad llegarían a un pico.

 

         Sus discípulos le dijeron...: "Veinticuatro profetas hablaron en Israel y todos hablaron de ti".

         El les dijo: "Ustedes han descartado al ser viviente quien está ante ustedes, y han hablado de los muertos".

 

         "¿Para qué mencionar a los veinticuatro profetas? ¡Ustedes no me están mirando a mí! Todavía están hablando sobre los veinticuatro profetas que están muertos. Ellos hablaron sobre mí, ustedes hablan sobre ellos -y yo estoy aquí. Ellos me perdieron porque estuvieron mirando al futuro, ustedes me pierden porque están mirando al pasado, ¡y yo estoy aquí!".

 

         Jesús dijo: "He echado fuego sobre el mundo, y vean, aguardo hasta que el mundo esté en llamas".

 

         Esto tiene que ser entendido muy profundamente, muy conscientemente, es muy fácil hablar sobre los muertos, porque ustedes están muertos; tienen la misma cualidad, tienen una similitud con los muertos. Es muy difícil mirar a un Jesús porque entonces tienes que estar vivo. Sólo lo mismo puede sentir a lo mismo, lo similar es necesario para saber. ¿Cómo puedes conocer la luz si eres oscuridad? ¿Cómo puedes conocer el amor, cómo puedes conocer la vida si no eres eso? Pierdes a Jesús porque no estás vivo. Vives una vida opaca, muerta. Tu vida está al mínimo, y Jesús existe al máximo. Tú existes como él alfa y él existe como el omega.

         Tú eres sólo la A y él es la Z, él es la culminación final. Sigues hablando, aun delante de él, sigues hablando tonteras. Habría sido mejor si los discípulos hubieran estado en silencio, habría sido mejor si ellos simplemente hubieran estado con él, pero ellos están haciendo preguntas tontas. Estas preguntas pueden ser respondidas por un erudito, no hay necesidad de ir donde un Jesús. Y los eruditos siempre están disponibles, son baratos, nunca hay escasez de ellos, un Jesús sólo sucede a veces -en un punto muy culminante del crecimiento humano, él ocurre; cuando el círculo llega a su pico: él ocurre. El es raro, y ustedes están haciendo preguntas tontas, infantiles, curiosas, que: "Veinticuatro profetas hablaron en Israel y todos hablaron de ti".

         Jesús simplemente rechazó todo el asunto. El dice: "¡Tonteras! No hagan preguntas tontas. Han descartado al ser viviente -al hacer preguntas, han descartado al ser viviente".

         ¿Cómo puede uno hacer preguntas ante un Jesús? Uno debería mirarlo, debería beberlo, debería comerlo, debería permitir que entre a su centro más profundo, a lo más interno de su ser. Deberías disolverte en él, y permitir que él se disuelva en ti.

         ¡Y estás haciendo preguntas! ¡Y estás preguntando sobre profetas! Han hablado, y ahora quieren una confirmación de Jesús. Quieres un certificado de Jesús, una confirmación que diga: "¡Sí, ellos hablaron de mí!". ¿No puedes ver a Jesús directamente? ¿Necesitas un certificado? ¿Si Jesús no es suficiente, de qué servirá el certificado? Aun si Jesús lo dice, y él ha estado diciendo continuamente que: "Yo soy aquél a quien has estado esperando", vas haciendo preguntas tontas una y otra vez. En alguna parte, en lo profundo, hay duda, la pregunta surge de la duda. El discípulo que está preguntando debe estar observando, en ese momento, cómo responde Jesús.

         Y éste es un truco de la mente. Si Jesús dice: "Sí, yo soy aquél quien los profetas han declarado que vendría", entonces pensarás que esos profetas también han dicho que aquél que es verdadero no insistirá, no dirá: "Yo soy aquél". Y si Jesús dice: "No, no soy el que esperaban", entonces dirán: "El mismo ha dicho que no lo es".

         Observa el truco de la mente, observa cómo quieres escapar de él. La gente pregunta: "¿Eres un hombre realizado?". Si dices: "Sí", dirán: "En los Upanishads está escrito que uno que diga: 'Me he realizado', no es un hombre realizado". Si dices: "No", dirán: "Entonces está bien, entonces debemos ir y buscar a alguien que se haya realizado. ¿Para qué perder tiempo contigo?".

         La mente busca cómo evitar, y la pregunta es tonta -por eso es que Jesús no la está respondiendo- y la pregunta es un truco. De una manera sutil, Jesús está respondiendo algo diferente a lo que los discípulos están preguntando. El no está dando una respuesta directa, porque si responde directamente, diga lo que diga lo dejarás.

         Estás listo para dejarlo en cualquier momento. Es una maravilla que no lo hayas dejado todavía, que todavía estés a su lado. Tal vez por la vaguedad de sus respuestas, tal vez porque no esté diciendo sí o no, tal vez no puedas entender por la forma en que está hablando, y todavía no has decidido qué hacer. Si dice: "Sí, yo soy aquél", comienzas a sospechar: "¿Cómo alguien que se ha realizado puede decir: 'Yo soy aquél'?".

         Jesús les dijo: "Ustedes han descartado al ser viviente. Yo estoy aquí y ustedes hablan sobre los profetas, los muertos".

 

         "Ustedes han descartado al ser viviente quien está ante ustedes, y han hablado de los muertos".

 

         Esto está sucediendo continuamente. Si digo algo, y eres hindú y lo que digo está escrito en tu Gita, mueves la cabeza y dices: "Sí, está bien". Ustedes no me están aceptando a mí, han rechazado al ser viviente; no mueven la cabeza como signo de aceptación a mí, lo hacen a su hinduismo, a su Gita. Dices: "Sí, debe tener razón porque está escrito en el Gita". Si digo algo que esté contra el Gita, no moverán la cabeza en aceptación, dirán: "Debe estar errado porque no está escrito en el Gita". Si miras al ser viviente, entonces si digo algo que esté en contra del Gita, el Gita estará errado, no yo. Si digo algo que esté escrito en el Gita, el Gita estará correcto porque yo lo digo así.

         Pero éste no es el caso. Si eres judío y digo algo... inmediatamente tu mente judía se perturba. Los judíos han estado perturbados a través de todas estas charlas. Están aquí, muchos están aquí, y están perturbados: me han escrito largas cartas -cartas de treinta páginas- diciendo que esto no es así. No entiendes a los judíos. Si digo algo que va contra la mente judía, inmediatamente soy rechazado, no la mente judía. Si digo algo que esté de acuerdo, me aceptas -pero eso no es aceptación, simplemente te estás engañando a ti mismo. Si estoy de acuerdo con tu mente, entonces me aceptas. Tu mente continúa siendo el centro.

         Esto es lo que Jesús está diciendo: "Ustedes han descartado al ser viviente. ¡Mírame, estoy aquí! El sol ha salido y ustedes están hablando de la noche, a pesar de que ya alguien había dicho que pronto saldría el sol, pero no están mirando al sol: 'Pronto habrá una mañana y habrá una aurora, y la oscuridad desaparecerá'. Ustedes aún están hablando sobre aquellos que vivían en la oscuridad. Y están hablando sobre mí, ¡y yo estoy aquí, y no me están mirando a mí!". ¡Muy difícil estar alerta! Cuando se hiere el hindú, o el judío o el cristiano, recuerda que no es él el que se hiere, es sólo su condicionamiento, pon el condicionamiento a un lado.

         Observa cuán similares son los discípulos y los enemigos. No son muy diferentes, no hay una diferencia básica. Los judíos le dijeron a Jesús: "Tú no eres el que había sido prometido por siempre y siempre, porque esos veinticuatro profetas han dado algunos signos para reconocer. Y tú no eres aquél, porque tenemos un criterio de los muertos para reconocer al ser viviente". Los judíos dijeron: "No podemos creerte. Pruébalo, porque estos son los signos: resucita a un muerto, ¡resucítalo! Y Jesús ni siquiera pudo salvarse a sí mismo de la cruz, así que ¿qué va a hacer? ¿Cómo puede resucitar a alguien que esté muerto? No pudo escapar de su propia muerte. En la cruz quedó probado que él no era el prometido".

         ¿Qué es lo que han estado haciendo los discípulos? Han estado creyendo que curaba a los enfermos, que resucitaba a los muertos, que no murió en la cruz, y que después de tres días de su muerte fue visto por algunas personas.

         Pero ambos dependen de los muertos. El criterio proviene de los muertos, como si Jesús fuera un seguidor, seguidor de los veinticuatro profetas muertos que dieron los criterios, como si no le permitieran ser espontáneo. Si dices que nunca hizo ningún milagro, los judíos estarán felices. Dirán: "Sí, eso es lo que hemos estado diciendo". Y los cristianos se sentirán infelices, porque una vez que se demuestre que no hizo ningún milagro, entonces ya no más es Cristo.

         ¿Cristo no es suficiente por sí mismo? Tal como es, ¿no es una luz? Tal como es, ¿no es la verdad? Tal como es, ¿no ha traído una gracia, una gracia desconocida a este mundo? No, tú tienes cierto criterio, él debe estar de acuerdo a tu criterio. Si está de acuerdo, o si piensas que está de acuerdo, entonces está bien. Si no está de acuerdo a tu criterio, o si piensas que no está de acuerdo, entonces no es la persona verdadera. Parecen ser iguales: ambos están viviendo con los muertos -los discípulos y los enemigos. Nadie está mirando directamente a lo inmediato, al fenómeno que es Jesús.

 

         El les dijo: "Ustedes han descartado al ser viviente quien está ante ustedes, y han hablado de los muertos".

 

         Jesús dijo: "He echado fuego sobre el mundo..."

 

         ¿Por qué está diciendo esto, si los antiguos profetas habían dicho que traería paz, paz eterna?

         El dice: "¡No! He echado fuego sobre el mundo, y vean, aguardo hasta que el mundo esté en llamas completamente. No he traído paz alguna".

         El contradice sólo para ver si los discípulos aceptan o no lo que está diciendo; para ver su reacción contradice. En realidad no está contradiciendo, porque la paz puede llegar sólo después del fuego.

         Cuando el mundo esté en llamas, y lo viejo se haya quemado y haya muerto, sólo entonces lo nuevo podrá surgir. Lo nuevo siempre es cuando lo viejo ha muerto. Lo viejo debe dejar de existir para que lo nuevo exista, lo muerto debe desaparecer para que lo vivo aparezca. Lo conocido debe irse, debe dar espacio para que lo desconocido entre.

         El no está contradiciendo, no puede contradecir; no hay posibilidad, porque los profetas realmente estuvieron hablando sobre él -pero él contradice a sus discípulos. Entonces muchos deben de haberlo dejado: "Porque lo viejo dice que él traería paz, y este hombre dice: 'He traído fuego', es justo lo opuesto. Ya estamos con demasiado fuego, ¿para qué traer más fuego? Ya estamos ardiendo, el mundo ya está en llamas, en desgracia, ansiedad y angustia. ¿Para qué traer más fuego? Necesitamos paz".

         Pero recuerda, la paz no puede llegar en el estado en que estás, la paz no puede existir para ti. No es cuestión de la paz, es cuestión de ti: tal como estás, todo te perturbará; como estás, crearás angustia a tu alrededor. La angustia no es un accidente que te ocurre, es un crecimiento. Tal como las hojas brotan en los árboles, la ansiedad sale de ti -es parte tuya. Puedes cortar las hojas, pero eso no ayudará, eso será tan solo una poda; y en vez de una hoja, cuatro hojas brotarán, habrá más ansiedad. A menos que te quemes completamente, a menos que tú ya no seas, la ansiedad surgirá.

         Los hindúes, particularmente Patanjali, han usado dos palabras para esta transformación: una es sabeej samadhi, trasformación con semilla; y la otra es nirbeej samadhi, transformación sin semilla. La primera no es nada, sabeej samadhi no es nada porque la semilla continúa, germinará otra vez y otra vez y otra vez; la semilla no ha sido quemada. Aun llevas la semilla; ahora no hay árbol, pero el árbol volverá a venir, porque la semilla está dentro de ti. Puedes haberte reprimido totalmente y el árbol ha desaparecido y te has vuelto una semilla.

         El árbol es sólo el despliegue de la semilla. Lo que seas no es la cuestión -el tipo de semilla que lleves dentro de ti. Lo que eres es sólo un despliegue de la semilla. Puedes continuar cambiando las ramas y podando aquí y allá, pero esas sólo serán modificaciones; puedes decorarte a ti mismo, pero no cambiarás. Y puedes decorar tu infierno pero no podrá convertirse en cielo.

         Patanjali usa otra palabra, nirbeej samadhi. El dice que a menos que se logre el samadhi sin semilla, nada se habrá logrado -a no ser que la semilla sea quemada completamente, para que toda la miseria, toda la angustia y toda la ansiedad desaparezca porque la matriz ha sido quemada. Esto es lo que Jesús quiere decir.

         El dice: "He echado fuego sobre el mundo. Traigo fuego para quemarte. No estoy aquí para consolarte, no estoy aquí para recrearte. Estoy aquí para destruirte porque tu semilla es errada". La semilla debe ser quemada y cuando tu semilla sea quemada, cuando llegues a estar vacío, sólo entonces la semilla de lo divino podrá ingresar en tu útero. Entonces sucede un nuevo florecimiento.

 

         "He echado fuego sobre el mundo, y vean, aguardo hasta que el mundo esté en llamas".

 

         Y esto es una promesa. El dice: "Aguardaré, permaneceré aquí hasta que el mundo entero esté en llamas".

         Cuando un hombre se vuelve un Cristo o un Buda, nunca desaparece. Sólo tú desapareces, porque no estás presente, eres sólo una apariencia. Vienes y vas, eres una forma. Eres como una ola en el mar: no tienes sustancia en ti, no estás cristalizado. Vienes y vas tal como un sueño viene y va. Cada noche vienes y cada mañana desapareces. Millones de veces vienes y millones de veces desapareces. Pero cada vez que sucede un Cristo... ¿Qué significa ser un Cristo? Significa: el que ha logrado lo substancial, el que ya no es más la forma sino que ha logrado lo que está más allá de la forma, el que no puede desaparecer, el que ya no es más la ola, el que se ha vuelto el océano; el que no puede desaparecer.

         Un Buda permanece, un Cristo permanece, permanece en la existencia. Eso es lo que quiere decir: "... aguardo hasta que el mundo esté en llamas. Estaré aquí". Pero no lo pudiste ver cuando él estuvo en el cuerpo, ¿cómo podrás verlo cuando no está en el cuerpo? Y mira el extraño fenómeno: muchos cristianos lo ven cuando están orando, cuando cierran los ojos, ven una visión -y los discípulos más cercanos no lo pudieron ver cuando estaba presente. ¿Qué está sucediendo?

         Estos Cristos que ven en sus oraciones son sólo imaginarios, son alucinaciones, proyecciones. Tú los has creado, es tu mente. Por eso es que un cristiano ve a Cristo, un judío nunca puede ver a un Cristo, y un hindú, ¡imposible siquiera pensar en él! Un hindú ve a Krishna, tiene sus propios parámetros de imaginación, objetos de imaginación. Un jaina nunca puede ver a Krishna, Mahavira vendrá en sus visiones. ¿Qué está sucediendo? Tu mente está imaginando, puedes jugar con la imaginación. Esto es auto-hipnótico y es muy agradable. Es muy agradable, tú has creado a Cristo en ti. Te sientes muy feliz, pero esa felicidad es como la de un sueño agradable. En la mañana te sientes muy feliz porque tuviste un sueño agradable. Pero aun si es agradable, es sólo un sueño y es inútil.

         ¿Por qué se pierde a Jesús? Cuando está presente, él mismo dice: "Ustedes no miran al ser viviente". Y después cuando está muerto, millones de gente cierra sus ojos y lo ven y lo gozan, la misma gente que lo crucificó cuando estaba aquí en el cuerpo.   La misma gente continúa imaginando y pensando

-porque la imaginación no es un fuego, es un consuelo. Te consuela pensar: "He visto a Cristo".

         La gente viene a verme y dice: "He visto a Cristo", y me mira esperando que diga: "Sí, lo has visto". Entonces se irían muy contentos, niños jugando con juguetes. Y si digo: "Esto es tontería ¡deja tu imaginación!", se sienten muy infelices, nunca regresan a verme. ¿Para qué ir donde un hombre como él, que destruye, que destruye tus sueños?

         A Cristo, cuando estuvo vivo, lo perdiste; ¿cómo puedes encontrarlo cuando no está presente en el cuerpo? Pero de nuevo el mismo fenómeno vuelve a existir: ahora los cristianos hablan sobre Jesús en la misma forma en que hablaban sobre los veinticuatro profetas antes de Jesús. Ahora él está muerto. Ahora hablas sobre el muerto y te pierdes al que está vivo.

         Le sucedió una vez a un monje Zen: Vino un cristiano trayéndole la Biblia y le dijo: "Me gustaría leerte algunas frases de Jesús". Y el monje adonde había ido era un Maestro viviente.

         El Maestro se rió y dijo: "Muy bien".

         Así que leyó unas cuantas líneas del Sermón de la Montaña. Después de dos o tres líneas el Maestro dijo: "Bien, el hombre que dijo estas palabras era un iluminado". El hombre estaba muy feliz porque Cristo había sido reconocido, y quería seguir leyendo más. Continuó leyendo. El Maestro dijo: "Sí, muy bien. Quien sea que haya dicho estas palabras es un iluminado".

         El cristiano le agradeció al Maestro, se regresó completamente feliz de que Jesús había sido reconocido por un budista, pero lo perdió completamente, porque este monje era un Cristo. Y el Maestro lo había intentado dos o tres veces: dos o tres veces había dicho: "¡Muy bien!". El estaba diciendo: "Mantén tu libro cerrado. ¡Suficiente! Ya lo he probado, digo que sí, que este hombre era un iluminado".

         Si este hombre realmente hubiera estado interesado en la verdad, al oír esto habría mirado al Maestro, porque habría querido saber: "¿Quién está diciendo que el hombre que pronunció estas palabras era un iluminado?". Habría tirado el libro. "¿Para qué preocuparse de los muertos? ¡Mira a este hombre!". Pero él continuó con su libro. Debe haber ido donde otros cristianos y debe haberles dicho: "Jesús fue realmente un iluminado. Fui donde un budista. Es muy difícil que un budista reconozca a Jesús. Este hombre es muy grande, lo reconoció".

         Buscas reconocimiento para los muertos del que está vivo. Recuerda esto, porque tú puedes estar haciendo lo mismo.

 

Capítulo 21

 

Vuélvete Jardinero

 

10 de Setiembre de 1974

 

 VIGESIMO PRIMER VERSICULO...PRIVATE

 

Jesús dijo:

"Si hacen brotar aquello dentro de ustedes,

aquello que tienen los salvará.

Si no tienen aquello dentro de ustedes,

aquello que no tienen los matará".

 

Jesús dijo:

"Dejen que aquél que busca,

no cese de buscar hasta que encuentre".

 

"Y cuando encuentre, será perturbado,

se maravillará,

y reinará sobre todo".

 

Y dijo:

"Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras

no probará de la muerte".

 

 

         La búsqueda es la de uno mismo. En cualquier cosa que buscas, en el fondo te estás buscando a ti mismo. Por eso es que toda la búsqueda de lo externo demuestra ser inútil en última instancia. Puedes estar buscando riqueza, pero te estás buscando a ti mismo. Cuando logres la riqueza entonces te darás cuenta de lo inútil de eso; la riqueza es obtenida pero tú permaneces insatisfecho. No era exactamente la riqueza lo que estabas buscando, la dirección estaba errada: elegiste ir más lejos de ti mismo, y querías encontrarte a ti mismo.

         ¿Exactamente, qué busca un hombre que está buscando riqueza? El está buscando vida a través de la riqueza, más vida, abundante vida. La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo puedes vivir?". La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo puedes estar seguro?". La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo te protegerás de la muerte?". La riqueza es una protección contra la muerte, la búsqueda es por la vida. Pero cuando logras la riqueza, repentinamente te es revelado que la riqueza no puede protegerte. Y si la riqueza no puede protegerte de la muerte, entonces, ¿cómo puede darte más y abundante vida? No, estuviste buscando en una dirección errada.

         Otro hombre está buscando poder, prestigio. ¿Qué está buscando? Está buscando ser omnipotente, o está buscando ser tan poderoso que la muerte no lo pueda destruir. Pero eso es en lo profundo, y él ni siquiera está consciente de eso. Cuando logre el poder, entonces la pobreza le será revelada.

         De ahí la paradoja de que cada vez que triunfas en este mundo, sientes el más grande fracaso. Digo una y otra vez que nada fracasa tanto como el éxito. Si no tienes éxito, entonces la ilusión puede ser mantenida, entonces piensas: "Algún día tendré éxito y lo lograré". Pero si tienes éxito, ¿cómo puedes continuar manteniendo la ilusión? Has tenido éxito y el vacío interno continúa igual. Más bien, al contrario, ahora lo puedes sentir más contra su opuesto: la riqueza está en todo tu alrededor, y adentro está la pobreza; la luz está en todo tu alrededor, y adentro la oscuridad; la vida está en todo tu alrededor, y adentro la muerte. Por eso es que cada vez que la sociedad llega a ser afluente, rica, de pronto la religión se vuelve significativa.

         En una sociedad pobre la religión no puede ser significativa, porque la gente todavía no ha fracasado. Su búsqueda aún tiene significado, su búsqueda de lo externo. Piensan que si pueden conseguir una buena casa, todo estará bien; piensan que si pueden conseguir un poco de dinero, entonces todo estará bien. Un hombre pobre puede vivir en ilusiones, pero no un hombre rico. Y si ves un hombre rico también viviendo en ilusiones, recuerda bien, el aún es pobre, todavía no ha triunfado.

         Un Buda deja su palacio, un Mahavira deja su reino. Ellos han triunfado, y el triunfo los ha hecho fracasar. Ellos se han dado cuenta de que toda la dirección ha estado errada. Así que dieron media vuelta; se dirigieron en la dirección totalmente opuesta: eran reyes, se volvieron mendigos; ellos vestían las ropas más costosas posibles, ellos se desnudaron. Se volvió una conversión: el triunfo fracasa y el fracaso llega a ser una conversión.

         ¿Pero por qué fracasa el éxito? Fracasa porque no estabas buscando la riqueza, no estabas buscando el poder, estabas buscando seguridad; no estabas buscando una casa, estabas buscando alguna otra cosa. Estabas buscando el hogar eterno donde ibas a permanecer. Estabas buscando un descanso eterno, estabas buscando la paz que dura por siempre, no temporal. Eso es lo que es la búsqueda: una búsqueda por el hogar. No es una búsqueda por ninguna casa externa; es una búsqueda por un estado del ser en el cual te sientes en casa. No estabas buscando riqueza, estabas buscando protección contra la muerte; estabas buscando una vida que la muerte no pueda destruir.

         Esta vida va a ser destruida. En cada momento el miedo está presente. ¿Cómo puedes vivir esta vida cuando existe como si estuvieras parado al borde de un volcán? En cualquier momento la explosión, en cualquier momento puedes ser empujado a la muerte. Puedes vivir cien años, pero temblarás por cien años.

         Hace tan sólo unos cuantos años, los científicos empezaron a pensar sobre este problema, porque ahora existe la posibilidad de que la vida del hombre pueda ser extendida tanto como se desee. Dentro de este siglo será posible cambiar los códigos de los cromosomas en la célula básica. Y entonces podrás cambiar la célula básica para que el cuerpo pueda vivir trescientos años, y entonces el cuerpo vivirá trescientos años. En la actualidad vives setenta años porque tu padre y tu madre vivieron casi setenta años; inconscientemente han alimentado esto en la célula... La célula lleva un código para que dentro de setenta años mueras. Si podemos cambiar el código en la célula, entonces el hombre podrá vivir tanto como quiera. Este ha sido uno de los sueños más grandes: ganarle a la muerte, prolongar la vida tanto como uno quiera.

         Tan sólo hace unos años los científicos tropezaron con este hecho. Ahora puede ser realizado, dentro de este siglo llegará a ser posible. Pero un nuevo problema ha surgido: pensaron que si esto podía ser hecho, entonces todo el mundo estaría feliz y el miedo a la muerte desaparecería, la ansiedad sobre la muerte desaparecería. Pero ¡no! Cuando investigaron el problema, se dieron cuenta de que si un hombre vive setenta años, tendrá temor a la muerte por setenta años. Si vive trescientos años, tendrá temor a la muerte por trescientos años. El miedo aumentará, no disminuirá. ¿Cómo puede desaparecer el miedo? Puedes vivir tres mil años, no hay diferencia ‑sólo que por tres mil años estarás en el volcán, en cualquier momento podrá erupcionar y el miedo continúa.

         La búsqueda es por la existencia inmortal. Y esa existencia está dentro de ti, tú estás dentro de ti. Por eso es que no puedes tocarte a ti mismo: las manos no pueden moverse hacia adentro, se mueven hacia afuera, han sido creadas para manipular el mundo externo; las piernas no pueden ir hacia adentro, no hay necesidad, no hay espacio para caminar; los ojos no pueden ver hacia adentro, no hay necesidad ‑porque tu ser ha creado todo este mecanismo para existir con las cosas, con las personas, con el exterior.

         Adentro nada es necesario. Adentro eres perfecto. Adentro nada hay qué hacer, todo es como debe ser, ya es así.

         La búsqueda es de este ser interno ‑y ese ser interno es omnipotente. Ningún poder puede sustituirlo. Puedes llegar a ser un Napoleón o un Hitler o alguien que te imagines, pero permanecerás impotente. A menos que llegues a ser un Buda o un Jesús, no podrás llegar a ser omnipotente, no podrás ser todopoderoso. Puedes llegar a ser un Einstein o un Bertrand Russell, pero no podrás ser omnisciente. Podrás acumular tanta información como puedas, pero tu ignorancia interna permanecerá igual, a menos que llegues a ser un Jesús, un Zoroastro ‑entonces llegarás a ser omnisciente.

         La búsqueda es por la omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia. Recuerda estas tres palabras. Ellas se derivan de la raíz sánscrita AUM. En sánscrito, AUM es el símbolo de todo el universo. Lleva los tres sonidos básicos: A‑U‑M. A través de estos tres sonidos básicos, todos los demás sonidos han sido desarrollados. Así que AUM es el sonido básico, la síntesis de todas las raíces básicas. Por eso es que los hindúes han estado diciendo que AUM es el mantra secreto, el mantra más grande, porque involucra a toda la existencia.

         Las tres palabras en inglés, omnipotente, omnisciente, omnipresente, son derivadas del AUM. Significa alguien que haya llegado a ser tan poderoso como el AUM, alguien que haya llegado a ser tan sabio como el AUM, alguien que haya llegado a estar tan presente como el AUM ‑alguien que haya llegado a ser universal, alguien que haya llegado a ser el todo. Y a menos que el todo sea logrado, no podrá haber plenitud, no podrá haber una profunda y suprema satisfacción. Permanecerás como un mendigo y continuarás mendigando de vida en vida; irás como un mendigo, no podrás ser un emperador.

         Ahora, trataremos de penetrar en estas bellas palabras de Jesús. Está diciendo cosas muy extrañas.

 

         Jesús dijo: "Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

 

         ¡Muy extraño! El dice: "Si hacen brotar aquello que ya está dentro de ustedes; si permiten que crezca, si ayudan a que se manifieste, a que se despliegue, aquello que ya está ahí ‑la semilla de mostaza, la semilla de lo divino, la semilla del reino de Dios ya está ahí presente‑ si lo ayudan, si permiten que crezca, aquello que tienen los salvará. Ustedes ya lo tienen, aquello los salvará. Pero si fallan, si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

         Si fallas ‑como les dije, la palabra "pecado" en hebreo significa fallar el blanco‑ si fallas en hallarte a ti mismo eres un pecador. Ya está ahí, llevas la semilla de mostaza; pero no la pones en la tierra, en la tierra apropiada, no la riegas, no te has vuelto jardinero. Llevas la semilla muerta, encerrada en la celda, no la pones en la tierra. Tienes miedo que la semilla pueda morir. El miedo es verdadero en un sentido: la semilla tendrá que morir, sólo entonces podrá nacer el árbol. Cada despliegue es una muerte y un nacimiento. El pasado tiene que morir, lo viejo tiene que morir, sólo entonces nace lo nuevo. La semilla tendrá que morir ‑por eso es que tienes miedo y proteges la semilla.

         Escuché que sucedió una vez: Un rey estaba confundido porque tenía tres hijos, y todos eran inteligentes, fuertes, talentosos, y era difícil decidir a quién el padre debería dar el reino, quién debería ser el sucesor. Y el rey envejecía día a día. Era difícil decidir porque todos eran iguales en todas formas; eran igualmente talentosos. Así que le pidió consejo a un sabio. El sabio sugirió, planeó y le dijo al rey: "Haz un peregrinaje". De acuerdo al sabio, el rey llamó a sus tres hijos y les dio ciertas semillas de unas flores muy hermosas, y les dijo: "Conserven estas semillas tan cuidadosamente como les sea posible. Porque todas su vidas dependen de ellas. Cuando yo regrese tendrán que darme un reporte de lo que les sucedió a las semillas". Y el rey se fue.

         El primer hijo, el mayor, pensó -era el mayor, era más experimentado en los quehaceres del mundo, más astuto y más calculador- pensó que la mejor manera sería guardar las semillas en una caja de seguridad, porque cuando el padre regrese preguntará por las semillas. "Exactamente como me las ha dado, se las devolveré. Y mucho depende, según parece, en esto". Así que tomó mucho cuidado para encontrar la mejor de todas las cajas de seguridad. Guardó con llave las semillas y mantuvo las llaves consigo las veinticuatro horas del día, porque toda su vida podía depender de las semillas.

         El segundo hijo pensó que las semillas tenían que ser preservadas: "Pero si las encierro como mi hermano mayor, puede suceder que en la caja de fierro se pudran, y mi padre podrá decir: 'Estas no son las semillas que te di. Se han podrido, se han vuelto inservibles', -así que ¿qué hacer?". Fue al mercado y vendió las semillas que eran de flores exóticas y pensó: "Esta es la mejor manera: venderlas, guardar el dinero, y cuando mi padre regrese, comprar las semillas de nuevo, y ¿quién sabrá la diferencia? Las semillas son semillas. Las semillas nuevas se las podré dar a mi padre, estarán frescas, con vida. ¿Para qué preocuparse de estas semillas viejas? Y nadie sabe cuándo regresará mi padre ‑un año, dos años, tres años‑ no ha dado ninguna fecha, así que puede tomar muchos años. No necesito preocuparme por las semillas". Las vendió y guardó el dinero.

         El tercer hijo pensó: "Me han dado semillas ‑debe haber algún significado en esto". Era el más joven, el menos entrenado en los quehaceres del mundo, un poco tonto, inocente. Pensó: "La función de las semillas es crecer. La misma palabra 'semilla' quiere decir crecer, la misma palabra; no es una meta, es un puente. La propia palabra quiere decir llegar hacia algo. Una semilla en sí misma no tiene ningún significado a menos que crezca, a menos que llegue a ser algo. Una semilla es tan sólo una fase pasajera, no es la meta. No es el estado final, es tan sólo como un puente por el cual tienes que pasar". Así que se fue al jardín y plantó las semillas.

         Después de un año regresó el padre y le preguntó a sus hijos. El primer hijo estaba muy contento porque pensó: "El menor las ha destruido. ¿Cómo podrá devolver las semillas, las mismas semillas? ¿Cómo podrá devolverlas? Ahora se han vuelto plantas y están floreciendo. Y el segundo también ha fallado porque ha vendido las semillas y ahora ha comprado unas nuevas. Fue al mercado y compró unas semillas nuevas".

         El segundo hijo pensó: "El primero fallará porque sus semillas ya se habrán podrido, estarán inútiles, muertas, y el tercero ya ha fallado porque las semillas no fueron preservadas ‑exactamente, literalmente‑ y no las ha preservado. ¡Yo voy a ganar!".

         Pero el tercero nunca pensó en ganar, no estaba interesado en victoria alguna. Simplemente estaba interesado en una cosa: "Mi padre dijo que preserve las semillas. Y las semillas son una fase, no una meta. La única manera de preservarlas es permitirlas crecer. Y ahora las flores han brotado y pronto las semillas saldrán en millones". Y estaba feliz de que su padre estaría feliz.

         Después vino el padre y le dijo al primer hijo: "Eres estúpido. Las semillas no son para guardarlas en cajas de seguridad, no son para preservarlas en bancos, porque si guardas una semilla la matas. Una semilla sólo puede ser preservada si se le permite morir en la tierra y renacer".

         Le dijo al segundo hijo: "Actuaste mejor que el primero, porque entendiste que las semillas viejas morirían. Pero la cantidad permanece la misma. Y una semilla, si se siembra, se multiplica un millón de veces; si una semilla es sembrada, se multiplica un millón de veces. Actuaste mejor que el primero pero también has errado".

         Y luego le preguntó al tercer hijo, quien llevó al padre al jardín y le dijo: "No las he guardado en la caja de seguridad, no las he vendido en el mercado, las he tirado en la tierra. Estas son las semillas, pero ahora se han convertido en plantas, y las plantas están floreciendo, y pronto habrán muchas semillas. Si quieres semillas, te devolveré un millón de veces más".

         El padre dijo: "¡Tú has ganado! Tú serás el rey de este reino, porque la única manera de conservar la semilla es permitirle que muera de tal forma que renazca".

         Eso es lo que Jesús dice:

 

         "Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

 

         Pero tú no has mirado en absoluto dentro de ti, ni siquiera has dado un solo vistazo. Así que cualquier cosa que tengas te va a destruir, no podrá salvarte. Puedes tener riqueza, puedes tener poder, puedes tener muchas cosas de este mundo, pero nada va a salvarte. Al contrario, ese peso del mundo te va a ahogar. Has acumulado mucho peso, y eso es lo que ya te está ahogando, tu bote ya está medio hundido. Tampoco puedes abandonar el bote, porque todas tus posesiones están ahí, tienes que llevarlas hasta la otra orilla. Pero las posesiones pertenecen a esta orilla, y no pueden ir a la otra orilla. Nadie jamás ha sido capaz de llevar nada de este mundo al otro mundo.

         Cuando mueres, ¿cómo puedes llevar algo de este mundo al otro? Cuando mueres abandonas el cuerpo. Todo lo que se puede llevar, sólo puede ser llevado a través del cuerpo, y todo lo que posees es poseído a través del cuerpo. Cuando se deja el cuerpo, ese medio, el mismo vehículo se abandona. Entonces no puedes llevar nada de este mundo, es imposible. Por eso es que mucha gente astuta piensa: "No acumules objetos del mundo, tan solo acumula conocimiento, porque el conocimiento puede ser llevado". Recuerda bien: El conocimiento tampoco puede ser llevado porque cuando se deja el cuerpo, se deja el cerebro, y el cerebro es el acumulador del conocimiento.

         Tu cerebro es el computador en el cual se acumula el conocimiento, la información. También está afuera: si se le saca el cerebro a Einstein, será un idiota común, porque sin el cerebro el conocimiento desaparece. Pero si se le saca el cerebro a Jesús, no habrá ninguna diferencia. Permanecerá siendo el mismo, porque Jesús acumula consciencia, no conocimiento.

         Así que hay tres tipos de gente: la orientada hacia lo más externo -ellos coleccionan cosas, pero aquellas cosas no podrán ser llevadas a la otra orilla. Luego el segundo tipo ‑la que no está tan orientada hacia afuera, pero aun así está hacia afuera‑ ellos coleccionan conocimientos, escrituras, teorías, filosofías. Son más listos pero de todas maneras estúpidos, porque los conocimientos son acumulados en el cerebro y el cerebro es parte del cuerpo -la parte más interna, pero de todas maneras es parte del cuerpo. Y cuando se deja el cuerpo, también se deja el cerebro. Luego está el tercer tipo, el que acumula consciencia, que cultiva consciencia, cuya meta de toda su vida es ser más y más consciente.

         Esta consciencia es tu ser más interno. Sólo esta consciencia llega a la otra orilla, sólo esta consciencia pertenece a la otra orilla. En este cuerpo existen ambos mundos: éste y aquél, el de materia y el de consciencia. Y entre estos dos mundos existe un eslabón. Ese eslabón es tu conocimiento. ¡Abandona las cosas y abandona el conocimiento! Simplemente crece más y más en consciencia, vuélvete más y más alerta. Cuanto más alerta seas, más llevarás de este mundo al otro; no irás como un pobre, irás enriquecido. En este mundo puedes parecer pobre, como un Buda, como un mendigo, un bhikkhu, pero en el otro mundo serás como un rey, porque sólo te llevarás a ti mismo.

         Sucedió en Pompeya, cuando estaba siendo destruida por una erupción volcánica. Toda la ciudad estaba en llamas en medio de la noche, los edificios se derrumbaban y la gente estaba escapando. Todo el mundo cargaba alguna cosa, porque la ciudad era muy rica. Y la gente llevaba las cosas más valiosas: algunos llevaban su oro, algunos sus diamantes; los eruditos llevaban sus escrituras, sus libros ‑cualquier cosa que pudieran salvar, la llevaban. Pero sólo había un hombre que no llevaba nada, solamente su bastón. Y aquellos que llevaban cosas estaban muy perturbados, preocupados, todas sus vidas estaban siendo destruidas. Sólo este hombre caminaba en medio de la muchedumbre como si estuviera yendo en su paseo matutino. Esa era su rutina usual: a las tres de la madrugada solía dar un paseo y ésta era la hora.

         Todo el que lo veía le decía: "¿Por qué? ¿No pudiste salvar nada? ¿Perdiste todo?".

         El hombre dijo: "No tenía nada, y todo lo que tengo lo estoy llevando".

         "Entonces, ¿por qué estás caminando como si fueras de paseo? ¡Estamos en tal crisis, vidas enteras destruidas, la gente en ruinas!".

         El hombre sonrió y dijo: "Porque cualquier cosa que hayas acumulado pertenece a este mundo ‑la muerte lo arruina, el fuego lo quema. Yo he acumulado sólo consciencia. Puede ser una crisis para ti, para mí es la hora de mi paseo matutino".

         Este hombre es el místico, este hombre es el yoghi, este hombre es aquél de quien hablaba Jesús.

 

         "Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

 

         Si eres pobre adentro, puedes ser rico afuera, pero vas a ser destruido por tus propias posesiones. Si eres rico adentro, entonces no te preocupes. Entonces ya sea que tengas algo o no, la muerte no podrá arrancar nada de ti. Sólo la consciencia transciende la muerte; ese es el único rayo de luz en la vida humana que trasciende la muerte. ¿Puedes morir completamente consciente? Eso es lo único, todo el asunto. ¿Pero si no has vivido completamente consciente, ¿cómo puedes morir completamente consciente? Aun en la vida eres tan inconsciente ‑¿cómo puedes ser consciente en la muerte?

         Recuerda que cada vez que hay demasiado dolor, el cuerpo tiene un mecanismo automático para empujarte a la inconsciencia, porque de otro modo sería insoportable. Los doctores han inventado la anestesia demasiado tarde; la naturaleza conoce la anestesia, siempre ha conocido la anestesia. Siempre que llegas a un punto donde hay demasiado dolor, de pronto te vuelves inconsciente, te desmayas, porque sería insoportable. Así que el cuerpo tiene un termostato interno. Puedes estar diciéndole a la gente: "Es insoportable, mi dolor es insoportable", pero estás errado, porque si fuera insoportable, estarías inconsciente.

         No existe ningún dolor que pueda llamársele insoportable. Todos los dolores son soportables, todos los sufrimientos son soportables. Por eso es que permaneces alerta, de otro modo te desmayarías. Y la muerte es la cosa más dolorosa. Cuando la muerte llega, es la más grande cirugía posible, porque todo tu ser tiene que ser cortado, separado del cuerpo con el cual te has identificado tanto. No es cortar un dedo, no es cortar una mano, no es extirpar la apéndice ‑es sacarte todo el cuerpo de ti. Ningún doctor puede hacer eso todavía. Todo el cuerpo es quitado, separado. Y has vivido con este cuerpo setenta años, ochenta años; no sólo has vivido con él, has vivido identificado con él: tú creías que eras el cuerpo. El dolor es tal que te hará inconsciente.

         Toda la vida es una preparación para estar consciente en la muerte. Eso es lo que un sannyasin debería hacer, eso es lo que un buscador debería hacer: ¡Alístate! no pierdas un solo momento, porque una vez perdido no puede ser recuperado de nuevo. Y la única riqueza que puedes lograr en la vida es estar más consciente. Haz cualquier cosa, pero hazlo estando alerta, consciente. Sus vidas pueden ser diferentes pero su búsqueda interna no puede ser diferente, es la misma.

         Puedes ser un hombre de negocios, puedes ser un profesor, puedes ser un doctor, un ingeniero, o un trabajador, pero no hay ninguna diferencia: la búsqueda interna es la misma, y consiste en hacerse más y más consciente. Llegará un punto en que estarás tan consciente que aun la muerte no podrá hacerte inconsciente. Esto es lo que Jesús quiere decir: Haz brotar aquello dentro de ti. Si tienes aquello serás salvado, si no tienes aquello te ahogarás.

         Y en otro dicho Jesús dice algo muy extraño. Dice: "A aquellos que tienen, a ellos debería dársele más. Y a aquellos que no tienen, aun aquello que tienen se les quitará". ¡Parece absurdo! Jesús dice: "A aquellos que tienen, a ellos debería dársele más. Y a aquellos que no tienen, aun aquello que tienen se les quitará".

         Esto lo dice acerca de la consciencia, porque la consciencia atrae más consciencia. Te haces consciente, entonces te vuelves capaz de ser más consciente, cada paso que das te hace avanzar un paso más en la dirección que estás. Si no estás consciente, entonces cada paso te aleja más.

         Escuché una historia: Mulla Nasruddin tocó la puerta a las tres de la madrugada. Estaba ebrio. El dueño de casa abrió la ventana, miró hacia abajo y dijo: "Nasruddin, te he dicho muchas veces que ésta no es tu puerta, que ésta es la puerta equivocada. Anda a tu casa y toca ahí -estás tocando en la puerta equivocada".

         Nasruddin miró hacia arriba y dijo: "¿Cómo es que estás tan seguro? De repente estás mirando desde la ventana equivocada. ¿Cómo estás tan seguro?".

         El estado de ebriedad del hombre es tal, que es imposible que pueda pensar: "Yo estoy errado". Los demás son los que están errados. Si sufres en tu vida, sufres porque de alguna forma estás perdiendo tu consciencia: estás errado, pero piensas que el otro puede estar mirando desde la ventana equivocada, que tú siempre estás tocando la puerta correcta.

         Tú siempre has estado tocando la puerta equivocada, porque todas las puertas en este mundo están equivocadas -a menos que toques la puerta interna, la cual no es parte de este mundo. Va contigo, pero no es parte de este mundo. Llevas algo dentro de ti que no pertenece a este mundo. Ese es tu tesoro, y esa es tu puerta desde la cual puedes llegar a Dios. Jesús dice: "Crece en aquello que ya estás llevando". El rayo ya se ha dado: no estás consciente, sólo un poquito; una consciencia nebulosa, una luz débil, muy débil -no puedes ver. Pero eso ha ocurrido, por eso es que estás más alto que los animales, ni siquiera eso está en los animales.

         El primer rayo de consciencia ha penetrado en ti, pero ese rayo de consciencia es sólo una semilla de mostaza, tienes que ponerla en la tierra. ¿Cuál es el terreno para ella? Los hindúes han llamado a ese terreno satsang. Acércate a aquellos que han crecido más que tú, simplemente estate cerca a ellos, en su presencia, y tu rayo de consciencia se hará más y más alto -necesita un reto. Pero la tendencia común de la mente es ir siempre donde los inferiores, ir siempre con la gente que está aun menos alerta que tú. ¿Por qué? Porque allí te sientes superior, allí te sientes que eres alguien.

         Todos buscan lo inferior y a través de esta búsqueda se vuelven inferiores. Cada vez que llegas donde un hombre como Jesús, te perturbas, porque aquí no puedes afirmar tu superioridad. Tú eres inferior, no es un complejo de inferioridad; simplemente que eres inferior al lado de un Jesús, porque tu consciencia no es nada. Y él es una luz tan tremenda que te vuelves casi oscuro a su lado, aun ante su parpadeo, tu único rayo de consciencia no parece ser nada. Tiene que ser así: sacas tu pequeña lámpara de aceite en pleno sol del día, ¿y qué sentirás? La lamparita de aceite, la llama, como si se hubiera vuelto oscura ante la luz del sol... Lleva tu pequeña lamparita a un cuarto oscuro y se vuelve el mismo sol.

         De ahí la tendencia de la mente a buscar lo inferior. Es como el agua: así como el agua siempre busca un nivel más bajo y más bajo, así también la mente siempre busca lo inferior. A un esposo no le gustaría casarse con una mujer que es más sabia que él, no. El no se casaría con una mujer que sea más alta que él, no. No se casaría con una mujer que sea varios años mayor que él, ¡no! ¿Por qué?

         Biológicamente sería mejor si un esposo se casa con una mujer que sea por lo menos cinco años mayor que él, porque entonces ellos podrán morir al mismo tiempo -porque la esposa va a vivir cinco años más que el hombre, ella tiene un límite de vida mayor. Y entonces no habrían viudas en el mundo -y esto es una cosa muy triste. Biológicamente sería el método correcto que un joven de veinte se case con una mujer de veinticinco, pero el ego se siente herido. Tampoco te gustaría casarte con una mujer más alta, porque el ego se siente herido; no te casarías con una mujer más sabia, ¡no!

         La mente siempre busca lo inferior, mira a tus amigos; ¿por qué los has escogido? En lo profundo, encontrarás que ésta es la causa: que son inferiores a ti, al lado de ellos te vuelves una gran luz; de otro modo eres una llama común en una lamparita de aceite. La mente busca lo inferior para probarse que es superior. La gente incluso dice amar a los animales; la gente que no puede amar a los seres humanos, ¿cómo puede amar a los animales? Pero es que un perro te secunda tan hermosamente, como ningún hombre lo podría hacer. Si lo maltratas o le das la bienvenida, no hay diferencia; el sigue moviendo la cola, el siempre te da la bienvenida. El siempre va contigo dondequiera que vayas, no podrás encontrar un seguidor mejor que un perro. ¿Por qué la gente disfruta de la compañía de un perro? Lo inferior ayuda, sientes que eres superior.

         Mulla Nasruddin estaba jugando cartas con su perro. Un hombre los vio y quedó sorprendido -el perro estaba realmente jugando. Así que le dijo a Nasruddin: "Nasruddin, realmente tienes un perro muy extraño y sabio".

         Nasruddin dijo: "Nada de eso -no es tan sabio como parece, porque cada vez que le toca buenas cartas mueve la cola. ¡No es tan sabio como parece!".

         La mente siempre está buscando lo inferior... Y aun llega un punto en que a veces un perro puede ser superior a ti. ¡En muchas formas lo es! Es más fuerte -si peleas con él, desaparecerás. Luego la gente continúa cayendo, entonces busca cosas, entonces un carro se vuelve su objeto amado -haz cualquier cosa que quieras hacer y el carro no puede hacer nada- luego una casa, luego cosas, posesiones. Al lado de las cosas te sientes una persona muy superior.

         Satsang quiere decir: elige siempre la compañía de lo superior. La mente te inducirá a elegir la compañía de lo inferior. Estate alerta y evita esto, porque con lo inferior te vuelves inferior. Tu rayo de consciencia se perderá más y más en la oscuridad.

         Siempre elige lo superior, dirígete hacia lo superior. Pero tu ego se sentirá herido. El ego debe ser abandonado. Satsang, quiere decir vivir contra el ego, trascender el ego, siempre buscar lo superior. Y tú quieres encontrar a Dios... y no estás feliz encontrando a Jesús y a Buda. ¿Cómo es posible entonces? Porque Dios es la luz suprema, el clímax de toda la existencia, el florecimiento de toda la vida. Si eliges siempre lo inferior, ¿cómo puedes realmente desear entrar al reino de Dios? Estás siguiendo un camino errado.

         Recuerda esto, y sólo un punto tiene que ser continuamente recordado, y ese es: en tus círculos, con gente, con amigos, con libros, siempre recuerda que algo superior esté presente, para que puedas dejar caer a tu ego; para que puedas sentirte inferior y abandonar el ego. Siempre busca lo superior. Poco a poco, un paso, otro paso... serás capaz de encontrar a Jesús. Y sólo si puedes encontrar a Jesús serás capaz de encontrar a Dios.

         Este es el significado cuando Jesús dice: "Si no es a través de mí, no podrán alcanzar a él". Este es el significado: si no pueden venir al encuentro conmigo, ¿cómo pueden pensar en ir al encuentro de lo supremo? Si encuentras al hijo, entonces se da la posibilidad de que puedas ser capaz de encontrar al padre, porque el hijo es tan sólo un representante. Avatars, Budas, Teerthankaras, ellos son tan sólo los representantes, son una luz desde lo supremo. Si no puedes ir al encuentro de ellos, si no puedes vivir con ellos, si tu ego no puede permitir que existan contigo, entonces no hay posibilidad para la verdad última, final.

 

         Jesús dijo: "Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre".

 

         La mente es letárgica, y cada vez que avanzas hacia arriba se hace más letárgica. Si vas hacia abajo tiene mucha energía, porque un movimiento hacia abajo no requiere esfuerzo. Es así como el agua cayendo de una catarata, cayendo hacia abajo, ningún esfuerzo es necesario. Para alcanzar el infierno no es necesario ningún esfuerzo, llegarás automáticamente, no hagas nada y llegarás. Tú ya estás fluyendo hacia abajo, más y más bajo, y el estado más bajo de tu mente es el infierno. No es algo fuera de ti, es el peldaño más bajo de tu escalera, donde toda la consciencia desaparece, te vuelves como un fenómeno vegetativo. Pero si comienzas a ir hacia arriba, más alto, entonces será necesario el esfuerzo, mucho esfuerzo será necesario. Eso es lo que Jesús dice:

 

         "Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre".

 

         Muchas veces vendrán momentos cuando la mente dirá: "¿Qué estás haciendo? ¿Por qué estás haciendo tanto esfuerzo? ¡Relájate, goza, descansa!". Y si escuchas a la mente serás empujado hacia atrás. ¡No escuches a la mente! El buscador debería persistir y continuar esforzándose hasta que encuentre.

         Pero el dicho parece estar contra el Zen -tiene que ser entendido; no lo está- porque los Maestros Zen dicen: "Permanece sin ningún esfuerzo. No hagas ningún esfuerzo, de otro modo errarás. Un pequeño movimiento y ya habrás errado. Permanece en descanso, permanece totalmente relajado, en un estado de entrega, como que tú no eres, y lo lograrás". Ellos dicen: "Busca y errarás, no busques y encontrarás". Los dichos de Jesús parecen estar en contra; pero no lo están, porque en el estado en que estás, no puedes estar en un estado de entrega total. Aun si lo tratas, aun si te relajas, la actividad continúa.

         El Zen no es para ti en el estado en que estás, Jesús sí es para ti en el estado en que estás. Y si sigues a Jesús, llegará un momento cuando el Zen será para ti. ¿Cuándo llegará ese momento? Cuando hayas agotado todo tu esfuerzo, cuando hayas hecho todo lo que pueda hacerse, cuando hayas llegado a tu último pico de esfuerzo. Ahora ya nada se puede hacer, ahora ya no hay nada más que hacer; si diste todo lo que podías, ahora nada queda guardado, toda tu energía se ha ido con el esfuerzo. ¡Y no es que ahora tú te detengas! sino que toda tu energía se ha ido con el esfuerzo, y entonces llega la detención, llega una relajación. Sucede por sí mismo, sucede una entrega, una rendición -tú no lo puedes hacer. Es como un hombre que ha estado corriendo, corriendo, y corriendo y entonces llega un momento cuando ya no puede correr. Aun si pones una bayoneta en su espalda y le dices: "¡Muévete!", el dice: "¡Imposible!".

         Escuché la historia de un sapo: cayó en un hoyo en el camino fangoso de un pueblo. Cayó en el hoyo, pero no podía salir. Era tan difícil, trató y trató -¡y nada! Sus amigos trataron de ayudarlo, hicieron todo lo que pudieron, pero llegó la noche. Así que en un estado deprimido, frustrado, tuvieron que dejarlo a su suerte. Al día siguiente sus amigos estaban pensando que él ya habría muerto, porque estando en el camino, en un hoyo... Así que fueron a verlo, y lo encontraron saltando de aquí para allá y le preguntaron: "¿Qué sucedió? ¿Cómo pudiste salir del hoyo? ¡Parece imposible, un milagro! ¿Cómo sucedió?".

         El sapo dijo: "¡Nada! ¡Vino un camión y yo tuve que salir, un camión estaba viniendo, y tuve que salir!".

         Todo el esfuerzo no había sido aplicado cuando no había peligro. Si puedes ver la muerte, al camión llegando, pondrás todo el esfuerzo de tu ser, saldrás del hoyo. Has estado errando porque has estado reteniendo. Lo haces, meditas a medias; es un esfuerzo tibio, no puedes evaporarte por medio de él, porque hay una ley particular: se tiene que alcanzar cierto grado, sólo entonces sucede la evaporación. Haces esto y aquello, y sabes bien que estás dividido. A medias, nada puede suceder. El camión no ha llegado todavía, estás en el hoyo; la mitad de tu ser quiere salir, pero la otra mitad de tu ser no quiere salir. Quieres estar libre, pero el hoyo te da cierta protección también, y el hoyo también te da seguridad, parece un hogar -salir afuera parece ser demasiado esfuerzo.

         Jesús dice: "Busca y busca hasta que encuentres". Continúa haciendo el esfuerzo, lleva el esfuerzo hasta un clímax, a un crescendo, entonces el Zen se hace aplicable. Si estudias Zen, al comienzo puedes ir en una dirección errada. Y eso es lo que está sucediendo en el Occidente, porque la gente del Occidente que ha escrito sobre el Zen no sabe qué esfuerzo ha estado haciendo la gente que practica el Zen (en el Oriente) antes de que pueda relajarse. Y atrae mucho a la mente perezosa, por eso es que hay tanta atracción por el Zen en el Occidente: no hagas nada -atrae, porque nada es necesario, ya estás listo. Atrae, pero no va a ser de ninguna ayuda.

         Mucho tiene que hacerse antes de que llegues al punto desde donde la relajación sea posible. Y esa relajación no viene de ti, sucede: porque toda la energía ya ha sido usada, no queda nada que pueda estar intranquilo, desciende un descanso. Y el Zen está en lo cierto, porque sólo en ese descanso lo último puede ser revelado. Y Jesús está en lo cierto, ese descanso llega sólo cuando has puesto todas tus energías en el esfuerzo. Jesús es la primera parte y el Zen es la última parte del mismo proceso; el Zen es la conclusión, Jesús es el comienzo.

         Y te sugeriría que Jesús es mejor para ti, porque todos ustedes son principiantes. El Zen puede darte una pista falsa, la atracción puede ser por motivos errados. Puedes comenzar a pensar que: "Nada tiene que hacerse, estoy bien tal como estoy". Tú no estás bien en el estado en que estás, de otro modo no habría problema. ¿Para qué tendrías que venir a mí? ¿Para qué buscar el Zen? ¿Para qué buscar a Jesús? Si estás verdaderamente bien, entonces no hay problema. ¿Entonces para qué buscar? ¿Entonces por qué desperdiciar tu tiempo buscando? Entonces todo es inútil si estás verdaderamente bien, entonces no es necesario el yoga para ti, ni el Tantra, ni ningún método. Pero ese no es el caso. En el estado en que estás, hay algo mal: no estás feliz, no estás en bienaventuranza, no estás extático; estás en un estado miserable, desgraciado, en una profunda angustia -tu ser está enfermo. No, no estás bien, todo está mal.

         Escucha a Jesús: "Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre". Y sólo al final encontrarás que la gente del Zen está en lo cierto, porque cuando has hecho todo lo que se puede hacer, el esfuerzo desaparece, el estado de no esfuerzo viene a ti. En ese reposo, en esa tranquilidad donde no hay movimiento ni actividad, ni energía remanente para hacer nada, hay un samadhi, ahí está la última puerta, sucede siempre en un estado de no esfuerzo, pero el estado de no esfuerzo sucede a través de mucho esfuerzo.

         "Busca y no ceses de buscar hasta que encuentres... y cuando encuentre, será perturbado..." Algo muy difícil.

 

         "Y cuando encuentre, será perturbado, se maravillará, y reinará sobre todo".

 

         ¿Por qué, cuando encuentres, por qué serás perturbado? Serás perturbado, porque la cosa es muy grande. Es tan vasta, tan infinita, que cuando la encuentres por primera vez, estarás completamente perdido. Cuando por vez primera te hagas consciente de eso, será como si a un hombre que ha vivido toda su vida en una habitación oscura, en una celda oscura, se le lleva bajo cielo abierto, a la luz del sol. Será perturbado, sus ojos no serán capaces de abrirse, aun si abre los ojos, estará tan ofuscado que la luz le parecerá oscuridad.

         El primer encuentro con lo divino es una crisis porque has vivido muchas, muchas vidas de un modo errado. Has vivido tantas vidas tan desgraciadamente que cuando sucede la bienaventuranza, no puedes creerlo, estarás perturbado. Nunca lo esperabas, nunca sabías lo que iba a suceder. Hablas sobre Dios -¿lo conoces? ¿Qué significa para ti? La palabra "Dios" no es Dios, las teorías sobre Dios no son Dios. Puedes saber la definición del diccionario, de las escrituras, pero realmente ¿qué quieres decir cuando dices: "Estoy buscando a Dios"?

         Escuché una historia: Un pequeño niño estaba dibujando, pintando, y su madre le preguntó: "¿Qué estás haciendo?".

         El niño estaba tan absorbido que le dijo: "Espera, no me molestes -estoy haciendo un retrato de Dios".

         La madre dijo: "Pero nadie sabe cómo es Dios, nadie sabe dónde está Dios. ¿Cómo vas a hacer un retrato de él?".

         El niño dijo: "No te preocupes". Cuando lo termine, ya sabrán cómo es Dios".

         Y todo buscador está en esta situación: no sabes lo que estás buscando, no sabes cuál es la meta, no sabes hacia dónde estás yendo, por qué estás yendo. Hay un gran impulso, eso está bien: hay una sed profunda, eso está bien. Pero nunca has probado aquello para lo cual existe esta sed. Te mueves, andas a tientas -cuando repentinamente suceda, serás perturbado.

         Esta frase demuestra que Jesús llegó a conocer. Un hombre que no ha llegado a conocer a Dios no puede escribir esta frase, un hombre que no haya conocido a Dios, no puede decir: "Cuando lo encuentres, serás perturbado". Diría: "Entonces serás bienaventurado, absolutamente bienaventurado".

         La bienaventuranza llega, pero llega sólo cuando la crisis ha pasado. Es la catástrofe más grande que puedas encontrar -Dios- porque serás hecho añicos completamente, tú ya no estarás, serás empujado a un abismo sin fondo, llegarás a ser un cero, toda tu existencia desaparecerá como vapor. Repentinamente serás dispersado como una nube y surgirá el sol -la luz es demasiado y la verdad es demasiado. Y siempre has vivido en mentiras, toda tu vida ha sido una tela tejida de mentiras, más mentiras y más mentiras. Serás hecho añicos, completamente deshecho. Tú morirás y Dios surgirá. Cuando la verdad sea revelada, simplemente desaparecerás. Y Jesús está en lo cierto: serás perturbado.

         Muchos han regresado desde este punto, muchos han escapado de esta situación. Y entonces nunca más regresan, les da miedo. Tengo la sensación de que la gente que es atea es gente que de algún modo en sus vidas pasadas ha llegado a esta situación, y se perturbaron tanto que cerraron sus ojos y escaparon. Y ahora no quieren estar en esta situación otra vez y la mejor manera es negando que haya Dios.

         Son pequeños niños. Si le dices a un niño pequeño: "No comas dulces, no comas esto y el otro", y si lo fuerzas demasiado y lo asustas mucho, cada vez que coma dulces se enfermará, le dará diarrea y le vendrán muchos problemas. Entonces mira ese pequeño niño: si va al mercado cerrará sus ojos; cada vez que haya una posibilidad de alguna dulcería, cerrará sus ojos. Por el miedo lo está negando. Está diciendo: "No hay tienda, no hay nada", porque si hay, si los dulces están ahí, entonces será difícil no ser atraído de nuevo.

         Los ateos son esa gente que, de algún modo, en sus vidas pasadas encontraron esta situación, y se asustaron tanto que ahora lo niegan, dicen que no hay Dios. Esta negación está basada en un miedo profundo. Es psicológica, no es filosófica.

         Me he encontrado con muchos ateos, y cada vez que profundizo, siempre he encontrado que son la gente, que de alguna manera, se asustó tanto que ahora el miedo de la posibilidad los sobrecoge: si Dios existe, entonces de nuevo los atraerá; si Dios no existe, entonces de nuevo podrán ir de aquí a allá. "¡No! No hay Dios, no hay verdad, ni nada. Todo es mentira, y toda la vida es sólo un accidente". Entonces están tranquilos, entonces pueden evitar la catástrofe final.

         Jesús está en lo cierto: "Y cuando encuentre, será perturbado..." Y ustedes también llegarán... Muchos de ustedes han llegado en alguna forma, no exactamente hasta el punto sobre el cual está hablando Jesús, sino cerca. Y han venido a mí y me han dicho: "Ahora es muy difícil, no puedo meditar, no quiero meditar. Un miedo me sobrecoge, y parece como si fuera a ser una muerte. Y vine a ti buscando vida, no muerte. Y tengo miedo, y hay ansiedad; cada vez que cierro mis ojos y entro en lo profundo, de pronto siento como si fuera a morir". Muchos de ustedes han venido y me han dicho esto. Eso es un buen signo, eso muestra que realmente están entrando en profundidad, eso muestra que la meditación está ocurriendo. No escapes de ahí, porque ahí está el tesoro del todo.

         Sólo un poco más, y llegarás al punto donde serás perturbado, tan perturbado que todo tu ser estará en peligro -y hay muchas posibilidades de que puedas escapar. Si escapas, entonces por muchas vidas no serás capaz de tener el suficiente coraje para ir en esa dirección, simplemente evitarás esa dimensión. Cuando surjan problemas en tu ser interno, estate alerta. No trates de escapar.

         La escuela a la que pertenecía Jesús, los Esenios, tienen una frase para ese estado perturbado. Lo llaman: "La noche oscura del alma". Todos tienen que pasar por eso. Sólo entonces viene la aurora, cuando has pasado la noche oscura del alma. Cuanto más oscura la noche, te deberías sentir más feliz. Porque pronto vendrá la aurora. Pronto, del útero de esta noche, nacerá un sol; pronto -no está muy lejos. Cuanto más oscura la noche, más se está acercando. No trates de escapar, porque toda mañana necesita una noche oscura como un útero. La noche oscura prepara el terreno para que la mañana pueda ser. Ese estado perturbado es el útero a través del cual la bienaventuranza suprema nacerá.

         Jesús está en lo cierto -escúchalo y recuérdalo. Esto te va a llegar a ti, esto te va a suceder en cualquier día. Cuanto antes mejor. Siéntete bienaventurado cuando te sientas perturbado en tu ser, no por ninguna ansiedad de este mundo, sino por la ansiedad que viene cuando se alcanza la verdad, cuando estás cerca a ella.

         La misma ansiedad también se siente cerca a una persona iluminada. Cada vez que vas donde él, cierto miedo te sobrecoge. Comienzas a temblar por dentro, encuentras razones para escapar, para no ir donde este hombre. Eres atraído, pero un miedo profundo racionaliza: cómo irse, cómo no venir donde este hombre. No estás tranquilo -no puedes estar con un Jesús, con un Buda. Y tienes que pasar a través de él, es parte del crecimiento.

 

         "Y cuando encuentre, será perturbado...".

 

         Y si no ha escapado, si no ha dado la espalda y corrido hacia el mundo, entonces: "... se maravillará...".

         Entonces sentirá el misterium, lo misterioso. Entonces se reirá y sonreirá, porque de esa noche... ¡un hermoso amanecer! De un estado perturbado, de ese infierno, de ese temor y angustia, ¡tal bienaventuranza! De las espinas, tan hermosas flores.

 

         Entonces: "... se maravillará, y reinará sobre todo".

 

         Entonces él ya no es más un mendigo. Cuando desaparecen los deseos -y ellos desaparecen sólo cuando has logrado tu ser, porque todos los deseos son deseos básicamente para lograr el ser, la consciencia interna, lo más interno- cuando has logrado lo más interno, desaparecen los deseos, ya no eres más un mendigo. Te has vuelto un emperador, te has vuelto un rey "... y reinará sobre todo". Ahora toda esta existencia es su reino.

 

         Y dijo: "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras no probará de la muerte".

 

         "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras...". No la explicación en palabras, eso no ayudará. Eso te lo he explicado a ti; esto no te va a hacer inmortal. No, no la explicación en palabras -la explicación viviente, en una experiencia viva. Las palabras nunca explican, mas bien al contrario, impiden la explicación. Sólo la experiencia puede explicar, sólo la experiencia puede ser la explicación. Y Jesús dice: "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras...". Eso es quien sea que encuentre la experiencia, quien sea que vaya a través de este estado perturbado -ansiedad, angustia, la noche espiritual- y quien se haya maravillado y llegue a ver el misterium, lo misterioso.

         Hay dos palabras... Rudolf Otto, uno de los pensadores más profundos y agudos de esta época, ha escrito un libro muy profundo. El título del libro es La Idea de lo Sagrado. El usa dos palabras en ese libro: una es tremendum, otra es misterium. Cuando por primera vez llegas a este punto perturbador, toda la cosa es un fenómeno tremendo, es tremendum. Te pierdes en él, no puedes entender lo que está sucediendo: simplemente te vuelves loco, como si la mente no pudiera funcionar. Este es el último punto hasta el cual la mente puede funcionar. Ahora la mente tiene que ser dejada atrás. Sucede un tremendum -un terremoto, un terremoto interno, un volcán erupciona: todo lo del pasado se rompe y es arrojado y hecho añicos.

         Si puedes pasar a través de este tremendum, entonces surge el misterium, lo misterioso. ¿Qué es lo misterioso? Lo misterioso es lo que no puede ser explicado en ninguna forma; lo misterioso es eso que es bienaventurado, bello, extático, pero que no puede ser resuelto. Es la fuente de la existencia -no puedes ir más allá de eso, no hay más allá. Puedes experimentarlo, pero no puedes analizarlo. Puedes conocerlo, pero no puedes convertirlo en conocimiento. Puedes sentirlo, pero no puedes crear ninguna teoría de él. De ahí que sea el misterium, el misterio último.

 

         Y dijo: "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras no probará de la muerte".

 

         Uno que haya probado el misterio final de la existencia no probará de la muerte; la muerte ya no existe para él. La muerte existe sólo por la mente, la muerte existe sólo por el ego, la muerte existe sólo porque estás identificado con el cuerpo. Si no estás identificado con el cuerpo, si no tienes un ego loco dentro de ti, si estás centrado en el ser, la muerte desaparece. La muerte está presente porque eres una mentira.

         Si te vuelves verdadero, la muerte desaparece. No hay muerte para la verdad; es eterna, es vida eterna. Así que este es un círculo vicioso: porque eres mentira hay muerte, y por la muerte te da miedo, creas más mentiras en torno a ti para protegerte. Entonces te quedas atrapado en un círculo vicioso. Uno tiene que estar alerta y saltar fuera de él.

         La muerte es un problema porque el ego existe. Y el ego es lo más falso posible, la cosa más ilusoria posible: no existe de por sí -tienes que mantenerlo de alguna forma, tiene que ser constantemente mantenido- no es un fenómeno real. Si lo dejas aun por veinticuatro horas, morirá. Veinticuatro horas es demasiado tiempo, veinticuatro minutos serán suficientes -aun veinticuatro segundos. Tienes que sentirlo continuamente, tienes que levantarlo, tienes que manipularlo, tienes que apoyarlo. Toda tu vida trabajas para él, para que el sueño de que eres alguien pueda ser mantenido. Y después en la muerte tiene que desaparecer. Entonces sientes el miedo: te vuelves inconsciente, vuelves a nacer en otro cuerpo en un estado inconsciente, y todo el círculo vicioso comienza de nuevo.

         ¡No seas una mentira! Comienza a dejar las mentiras, comienza a dejar las máscaras, sé un hombre auténtico. Y trata de ser lo que sea que eres, no trates de pretender lo que no eres, porque las pretensiones no te salvarán, son la misma carga que te va a ahogar. La verdad salva.

         Jesús dijo: "La verdad libera, la verdad salva. La verdad se vuelve vida eterna".

 

         Y dijo: "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras no probará de la muerte".

 

         Y lo mismo te digo yo: si puedes probar tu ser, no probarás de la muerte. Si puedes conocer tu ser, nunca conocerás la muerte.

         Y aquello que te puede salvar ya está aquí, pero es una semilla de mostaza. Ayúdala a crecer. Y la primera ayuda que puedes darle es ayudarla a morir. No te aferres a la semilla, porque la semilla es un puente, no es la meta. Ayúdala a morir, a disolverse, para que la vida interna escondida en ella sea liberada y la semilla se vuelva un gran árbol. La semilla es pequeña, pero el árbol será muy grande. Casi invisible es la semilla -¿y el árbol? El árbol se volverá una gran sombra. Millones de pájaros celestiales tomarán refugio en ese árbol.

         La verdad no sólo te salva a ti, también salva a otros a través de ti. La verdad no sólo se vuelve una libertad para ti, se vuelve una puerta de libertad para otros también. Si te vuelves una luz, no sólo tu vida será iluminada -si te vuelves una luz, entonces te vuelves una luz para millones también; muchos pueden viajar y llegar a sus metas a través tuyo. Si te vuelves una luz, te vuelves un representante, te vuelves un Cristo.

         No quiero que se vuelvan cristianos -eso es inútil, eso es una mentira. Quisiera que se vuelvan Cristos. Y pueden llegar a serlo, porque tienen la misma semilla.

 


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